CÓMO VISITAR UN MUSEO Y NO MORIR EN EL INTENTO (por Pablo R. Bedrossian)

Es probable que en su primera visita a un museo haya dedicado de 5’ a 10’ a las primeras obras, de 3’ a 5’ a las siguientes y, tras consultar la hora, se haya visto obligado a ver el resto casi sin detenerse, llegando a la salida con sabor a poco. Permítanos brindarle algunos consejos para aprovechar su visita y disfrutarla a pleno, basados en nuestros recorridos por centenares de museos en cuatro continentes.

Museo Guggenheim (Nueva York, Estados Unidos)

LA PREPARACIÓN

1. Sepa qué tipo de museo va a visitar. ¿Es de arte, historia, ciencias naturales, tecnología aeroespacial o deportivo? Elija un museo que ofrezca contenidos de su agrado.

Museo Nacional de Historia Natural (Washington DC, Estados Unidos)

La mayoría de los museos son temáticos; por ejemplo, hay museos de arte clásico y museos de arte moderno. Incluso pueden abordar temas o periodos muy específicos. Por ejemplo, el Musée d’Orsay de París está dedicado a obras de arte creadas entre 1848 y 1914. Recuerde también que hay museos dedicados especialmente a los niños.

Musée d’Orsay (París, Francia)

Excepcionalmente existen museos que por su amplia diversidad se parecen a las enciclopedias. Tal es el caso del Museo Nacional de Escocia en Edimburgo donde se pueden encontrar objetos tan diversos como un auto de Fórmula 1, un faro para orientación marítima, un Buda Amida o la famosa oveja Dolly, primera en el mundo surgida de una clonación.

Museo Nacional de Escocia (Edimburgo, Escocia)

2. Averigüe qué tamaño tiene o la cantidad de piezas exhibidas. Conocer el tamaño le permitirá administrar su tiempo.

Algunos museos, como el Louvre de París, el Museo Británico de Londres, el Museo Egipcio de El Cairo o el Hermitage de San Petersburgo son tan grandes que es imposible visitarlos en un día, aunque sea a paso acelerado. Se distribuyen en “alas”, edificios que generalmente reúnen piezas por temas o épocas; dentro de cada “ala” existe un buen número de salas, donde en se agrupan piezas por periodos, contenidos o creadores.

Museo Hermitage (Moscú, Rusia)

Hay museos que tienen más de una sede, como el Museo Aeroespacial de Washington D.C., uno de cuyos centros se encuentra en The Mall, el área verde más famosa de la ciudad, y el otro se halla camino al aeropuerto.

Museo Nacional del Aire y el Espacio (Washington DC, Estados Unidos)

Desde luego, existen también museos que tienen dimensiones humanas. Algunos pueden recorrerse en un día o en pocas horas. Generalmente son museos que se ocupan de temáticas muy específicas, por ejemplo, el Museo de FIFA de Zúrich, el Museo de Escultura Maya de Copán, el MALBA de Buenos Aires, el Museo de Pérgamo de Berlín, el Museo de Cosmonáutica de Moscú o el Museo Nacional de Bellas Artes de la Ciudad de México.

Museo de la FIFA (Zúrich, Suiza)

3. Establezca el tiempo que va a dedicar al Museo. Si sabe cuánto tiempo dispone podrá distribuir su tiempo en base a sus prioridades.

Recuerde que en un museo se camina lento. Analice cómo se sentirá luego de andar de sala en sala durante cuatro horas. Algunos ofrecen restaurantes o cafeterías donde poder comer algo y descansar, pero tenga en cuenta que no suelen ser económicas.

Galería de los Uffizi (Florencia, Italia)

Además, existen museos que, de acuerdo a su interés personal, quizás le convenga visitar en más de una ocasión para ver lo que desea. Por ejemplo, durante un tiempo -no sabemos ahora- a partir de determinado horario la entrada al MET de Nueva York era gratuita, entonces uno podía elegir si visitarlo durante un día entero pagando entrada, hacer varias visitas más cortas gratuitas o combinar ambas formas.

Metropolitan Museum of Art – MET (Nueva York, Estados Unidos)

4. Consulte el precio de la entrada y la forma de adquirirla. Investigue si puede comprarla anticipadamente por vía online o adquirir pases que incluyan varios museos de su interés.  

Hay museos gratuitos como el Museo Británico de Londres o la National Gallery de Washington D.C.; sin embargo, la entrada a la mayoría de los museos es paga. Los precios pueden variar durante el año (suelen subir en verano donde hay mayor demanda o los fines de semana) y en algunos casos conviene comprar con antelación.

National Gallery (Londres, Inglaterra)

En las ciudades más importantes se ofrecen pases para visitar varios museos con un mismo ticket. En otros casos hay entradas que se adquieren por internet que evitan las largas fila de ingreso.

Museo de Pérgamo (Berlín, Alemania)

5. Infórmese sobre lo que desea ir a ver. No siempre están disponibles todas las obras o abiertas todas las salas, sea por reformas, préstamos o restauraciones.

El Museo Nacional de Taipei en Taiwán posee cerca de 700,000 piezas de arte chino por lo solo puede exponer una pequeña cantidad de ese enorme patrimonio. Por esa razón rotan las pinturas y artesanías ofrecidas al público.

Museum of Modern Art – MoMA (New York, Estados Unidos)

El Museo de Cluny en París, con una de las mejores colecciones de arte medieval del mundo, ha estado largo tiempo en proceso de remodelación y al momento de escribir esta nota solo se puede visitar parcialmente.

Museo de Cluny (París, Francia)

LA VISITA

6. Vaya temprano. Generalmente a primera hora hay menos afluencia de público.

Por ejemplo, La Gioconda, la famosa pintura de Leonardo da Vinci expuesta en el Louvre de París, está separada del público por vallas; sin embargo, casi siempre hay entre 30 y 50 personas intentando verla al mismo tiempo. Algo similar ocurre con el David de Miguel Ángel en la Galleria dell’Accademia de Florencia.

Museo del Louvre (París, Francia)

Los Museos Vaticanos suelen recibir tanta gente que es difícil poder detenerse. Si Ud. es de los primeros, gozará del privilegio de poder realizar su visita con más espacio y menos compañía.

Museos Vaticanos (Ciudad del Vaticano)

7. Identifique la obra que observa. Si a Ud. le gusta tomar fotografías de las piezas expuestas, tome luego una fotografía de la información colocada junto a ella.

Al lado de cada pieza suele haber información sobre el nombre, el autor o protagonista, la nacionalidad y el año. A veces aparece información más detallada. Es esencial saber qué está viendo. Aunque uno reciba la información el momento, puede olvidarla.

“Retrato de una dama con vestido amarillo”, Museo Hermitage (San Petersburgo, Rusia)

Además, es útil conocer previamente el idioma en que se brinda la información de las piezas expuestas; si no están en español suelen estar en el idioma del país y en inglés.

Galería Nacional Praga (Praga, República, Checa)

8. Concéntrese en las obras maestras. Debido a los límites que el tiempo y la extensión de muchos museos imponen, es mejor enfocarse en las obras más reconocidas. Sin embargo, también puede incluir aquellas que sin ser famosas son de su interés.

Hay tres modos que pueden ayudarle para elegir las obras a admirar: consultar previamente en libros o internet, comprar al llegar una guía del museo que es un libro con las piezas más importantes y su explicación o alquilar una audioguía a la entrada del museo. Una audioguía consiste en auriculares conectados a un pequeño equipo donde Ud. coloca el número de la obra que aparece junto a ella para escuchar una grabación acerca de lo que observa. Generalmente las tres alternativas pueden conseguirse en su propio idioma, aunque hay museos cuyas guía de papel o audioguía no están disponibles en español.

“David”, Galería de la Academia (Florencia, Italia)

Se han puesto de moda los tours virtuales por internet. Pueden ser una excelente aproximación para elegir con tiempo las obras a contemplar durante su visita.

Museo Reina Sofía (Madrid, España)

9. Disfrute lo que observa. Antes de cualquier explicación, contemple, sienta, piense.

Contemplar una pintura, la osamenta de un animal prehistórico, el mármol de un templo antiguo o un trasbordador espacial son experiencias extraordinarias. La primera impresión es la que define lo que objeto produce en nosotros.

Museo de Arte Costarricense (San José, Costa Rica)

Aproveche ese momento único para que perdure en su memoria. Es algo que sucede, no algo que uno hace. Luego, piense y trate de entender qué hay en lo que observa, qué puede aprender o conocer de lo que está delante suyo.

Museo de Escultura Maya (Copán Ruinas, Honduras)

10. Aproveche las visitas guiadas. Los museos suelen ofrecer tours grupales gratuitos que duran entre una y dos horas donde expertos le presentan y explican algunas piezas de las más importantes.

Si bien en ese caso Ud. no manejará su tiempo ni las prioridades, la información suministrada por los guías puede mejorar notoriamente la calidad de su visita. Debe averiguar si hay tours en su idioma y en qué días y horarios; algunos museos no realizan visitas guiadas diarias en español.

Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires – MALBA (Buenos Aires – Argentina)

También hay tours pagos, grupales o individuales. En caso que su presupuesto lo permita, un tour individual con un experto es una excelente opción.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.

LOS PÁJAROS CARPINTEROS DEL NORTE DE CENTROAMÉRICA (por Pablo R. Bedrossian)

Serie AVES DE CENTROAMÉRICA

Los pájaros carpinteros constituyen una gran familia, llamada Picidae, integrada por más de doscientas especies distribuidas en todo el mundo.  Con justicia reciben su nombre por los huecos que crean con sus picos en los troncos que usan para anidar y dormir.

Argentina: Carpintero Real (nombre científico: Colaptes melanochloros; nombre en inglés Green-barred Woodpecker)

El patrón de su vuelo tiene un corto pero fuerte envión descendente inicial para luego hacer un vuelo más largo hacia adelante. No tienen cantos sino llamados y tamborileos.

República Dominicana: Carpintero de La Española (nombre científico: Melanerpes striatus; nombre en inglés Hispaniolan Woodpecker)

Prsentamos aquí los pájaros carpinteros del norte de Centroamérica, que incluye a Honduras, El Salvador, Guatemala y Belice.

PÁJAROS CARPINTEROS DE COPETE

Estos carpinteros debido a su copete tienen una cabeza que parece triangular. Los dos primeros tienen rasgos parecidos al extinto carpintero real (nombre científico Campephilus imperialis), del cual no hay reportes confiables desde 1956, famoso por la serie de dibujos animados “El Pájaro Loco”.

CARPINTERO CARA ROJA (NOMBRE CIENTÍFICO: CAMPEPHILUS GUATEMALENSIS; NOMBRE EN INGLÉS: PALE-BILLED WOODPECKER)

Carpintero Cara Roja (nombre científico: Campephilus guatemalensis; nombre en inglés Pale-billed Woodpecker)

Aunque hay carpinteros de más de 60 cm, este es el más grande de la región, con una altura de unos 38 cm. Es fácil de identificarlo pues la cabeza del macho es completamente roja mientras la hembra tiene un mechón negro en el centro de la frente. Ambos sexos tienen dos rayas blancas en la espalda que a veces toma forma de V sobre el plumaje oscuro. Se distribuye desde México hasta el occidente de Panamá. En Honduras se encuentra en casi todo el país salvo el borde sudoccidental y el extremo oriental del departamento de Gracias a Dios.

CARPINTERO CARA NEGRA (NOMBRE CIENTÍFICO: DRYOCOPUS LINEATUS; NOMBRE EN INGLÉS: LINEATED WOODPECKER)

Carpintero Cara Negra (nombre científico: Dryocopus lineatus; nombre en inglés Lineated Woodpecker)

Mide unos 33 cm. La cabeza es roja, pero tiene una franja oscura en la cara sin plumas y una raya blanca de cada lado que va hacia la espalda que es de color negro El macho tiene un pequeño bigote rojo; la hembra no lo tiene, pero muestra un penacho negro corto en la frente. Se distribuye de México a Sudamérica, encontrándose en todo el territorio hondureño.

Carpintero Cara Negra juvenil en su nido

CARPINTERO CASTAÑO (NOMBRE CIENTÍFICO: CELEUS CASTANEUS; NOMBRE EN INGLÉS: CHESTNUT-COLORED WOODPECKER)

Carpintero Castaño (nombre científico: Celeus castaneus; nombre en inglés Chestnut-colored Woodpecker)

Mide unos 23 cm. Su nombre proviene de su color: la cabeza es color cobre opaco y el cuerpo castaño. El dimorfismo sexual es leve; una de las diferencias es que el macho tiene un parche rojo en la cara que la hembra no tiene. Posee un aro periocular color gris y un pico grueso color marfil. Se distribuye desde Veracruz, México (incluyendo Oaxaca, Chiapas y Yucatán) hasta el oeste de Panamá. El único país de Centroamérica donde no se observa es El Salvador. En Honduras se encuentra en la costa norte y en la región oriental a excepción del extremo oriental del departamento de Gracias a Dios.

PÁJAROS CARPINTEROS DE ESPALDA CON BARRAS NEGRAS Y BLANCAS

CARPINTERO FRENTE DORADA (NOMBRE CIENTÍFICO: MELANERPES AURIFRONS; NOMBRE EN INGLÉS: GOLDEN-FRONTED WOODPECKER)

Carpintero Frente Dorada (nombre científico: Melanerpes aurifrons; nombre en inglés Golden-fronted Woodpecker)

Mide unos 24 cm. Se lo reconoce por la corona roja, el color amarillo alrededor del pico y las barras en las partes superiores negras y blancas. La cara y las partes inferiores son café claro.  El dimorfismo sexual es muy leve. Habita del sur de Estados Unidos hasta Nicaragua. Es el carpintero más común en Honduras y se ve fácilmente en áreas urbanas. La subespecie común es la Melanerpes aurifrons santacruzi, mientras que en las Islas de la Bahía se encuentra también otra subespecie Melanerpes aurifrons dubius[1].

CARPINTERO SUREÑO O DE HOFFMANN (NOMBRE CIENTÍFICO: MELANERPES HOFFMANNII; NOMBRE EN INGLÉS: HOFFMANN’S WOODPECKER)

Carpintero Sureño o de Hoffmann (nombre científico: Melanerpes hoffmannii; nombre en inglés Hoffmann’s Woodpecker). Fotografía por Denilson Ordoñez.

Mide unos 20cm. Es muy parecido al carpintero frente dorada, pero es algo más pequeño y tiene menos rojo en la cabeza compartiendo con él las barras negras y blancas de las partes superiores. Su distribución es más reducida comparada con otros carpinteros, hallándose desde el sur de Honduras (donde solo se observa en los departamentos de Valle y Choluteca) hasta Costa Rica. En El Salvador aparecen solo 4 registros, solo 1 con foto.

CARPINTERO CARIBEÑO O DE YUCATÁN (NOMBRE CIENTÍFICO: MELANERPES PYGMAEUS; NOMBRE EN INGLÉS: YUCATAN WOODPECKER)

Carpintero Caribeño o de Yucatán (nombre científico: Melanerpes pygmaeus; nombre en inglés Yucatan Woodpecker). Fotografía por Roland Rumm.

Mide 18 cm. En eBird se lo describe como “una versión pequeña del Golden-fronted Woodpecker” y aparece una interesante observación: “las barras blancas de la espalda son relativamente más anchas; llega a verse plateado a la distancia, a diferencia del Golden-fronted que se ve negruzco”[2]. Es de distribución limitada pues se lo encuentra en la Península de Yucatán, México, norte de Belice y en la isla de Guanaja, único lugar de Honduras donde se encuentra.

Roland Rumm, un experto guía de aves que reside en Guanaja, nos explicó que estas aves en Honduras constituyen “una subespecie llamada Melanerpes pygmaeus tysoni, que se diferencia de la subespecie que habita en Yucatán; en el futuro, con base en evidencia provista por ADN, probablemente pueda considerarse que se trata de una especie diferente, pues he visto miles de fotos en Roatán y Utila y allí no se observa. El macho de Guanaja tiene el rojo de la corona y la nuca interrumpido por el medio por color gris, mientras que el de Yucatán tiene rojo completo; además la subespecie de Yucatán es más oscura”.

CARPINTERO LOMO RAYADO (NOMBRE CIENTÍFICO: PICOIDES SCALARIS; NOMBRE EN INGLÉS: LADDER-BACKED WOODPECKER)

Carpintero Lomo Rayado (nombre científico: Dryobates scalaris; nombre en inglés Ladder-backed Woodpecker). Fotografía por Héctor Moncada.

Mide 18 cm. En su cabeza tiene dos franjas negras horizontales: una llega hasta el ojo y otra hasta la mandíbula inferior. Tiene barras uniformes blancas y negras en las partes superiores. El pecho y vientre son de color blancuzco o café claro con pequeñas manchas negras. El dimorfismo sexual es leve. El macho tiene corona roja y negra y la hembra solo negra. Se distribuye desde el occidente de los Estados Unidos hasta Nicaragua. Es un carpintero difícil de observar en Honduras; eBird solo reporta 45 registros, casi todos en la vertiente del Océano Pacífico.

PÁJAROS CARPINTEROS DE ESPALDA COLOR OLIVA

CARPINTERO OLIVÁCEO (NOMBRE CIENTÍFICO: COLAPTES RUBIGINOSUS; NOMBRE EN INGLÉS: GOLDEN-OLIVE WOODPECKER)

Carpintero Oliváceo (nombre científico: Colaptes rubiginosus; nombre en inglés Golden-olive Woodpecker)

Mide 22 cm. Según el experto Robert Gallardo es “el único carpintero totalmente verde en Honduras”[3], aludiendo a su color aceituna dorado. Las alas son color café y el pecho y el vientre son de color verde claro con barras verde olivo.

Carpintero Oliváceo juvenil macho en su nido

La corona y la nuca son de un color rojo intenso y la frente es oscura. Las mejillas son blancuzcas amarillentas. El macho tiene un bigote rojo mientras la hembra tiene el color rojo restringido a la nuca. Habita de México a Sudamérica. En Honduras se lo encuentra en todo el país a excepción del extremo sur.

CARPINTERO ALIRRUFO (NOMBRE CIENTÍFICO: PICULUS SIMPLEX; NOMBRE EN INGLÉS: RUFOUS-WINGED WOODPECKER)

Carpintero Alirrufo (nombre científico: Piculus simplex; nombre en inglés Rufous-winged Woodpecker). Fotografía por Héctor Moncada.

Mide 19 cm. Tiene un color verde oliva. El macho tiene la cabeza y bigote rojo, con un parche café en las mejillas y la garganta es de color café. La hembra tiene solo rojo en la nuca. El vientre es de color oliva claro con barras. Se ven barras delgadas barras negras en la parte inferior de las alas. Habita desde Honduras, que constituye su límite norte hasta Panamá. Es uno de los carpinteros más difíciles de ver en Honduras porque solo se encuentra en zonas boscosas y adyacencias de los departamentos de Olancho y Gracias a Dios. En eBird solo hay 65 observaciones registradas para el país, 21 para Nicaragua y 27 para Panamá al publicar este artículo. Solo es frecuente observarlo en Costa Rica.

CARPINTERO CAFÉ (NOMBRE CIENTÍFICO: DRYOBATES FUMIGATUS; NOMBRE EN INGLÉS: SMOKY-BROWN WOODPECKER)

Carpintero Café (nombre científico: Dryobates fumigatus; nombre en inglés Smoky-brown Woodpecker). Fotografía por Eduardo Hernández Rivera.

Mide unos 15 cm, por lo que es uno de los más pequeños. De color oliva oscuro o café, su dimorfismo sexual es leve: el macho tiene la corona y nuca de un color rojo apagado mientras que la hembra no tiene color rojo en la cabeza. Las mejillas lucen arrugadas. Tiene preferencia por los bosques latifoliados y sus inmediaciones. Se distribuye desde México a Sudamérica. En Honduras se lo observa en la costa norte y en algunas zonas de Olancho y la Moskitia, aunque hay reportes en Santa Bárbara y Cortés, donde lo hemos visto en Rawakala. Un dato interesante es que a la fecha de la publicación de este artículo hay solo 8 registros con fotografías en Honduras, una de ellas de quien escribe este artículo, aunque de muy mala calidad.

CARPINTERO PIGMEO (NOMBRE CIENTÍFICO: PICUMNUS OLIVACEUS; NOMBRE EN INGLÉS: OLIVACEOUS PICULET)

Carpintero Pigmeo (nombre científico: Picumnus olivaceus; nombre en inglés Olivaceous Piculet)

Mide 9 cm. Siendo el más pequeño de los carpinteros de la región. No solo por el tamaño es muy diferente al resto. Incluso alguno puede confundirlo con un trepatroncos porque siempre anda entre los árboles y enredaderas. Es de color oliva oscuro que por debajo se vuelve más pálido. Tiene un pico corto. La cara y la garganta son de una tonalidad café apagada; la cabeza tiene una corona oscura con puntitos blancos. Posee una cola pequeña con estrías negras y amarillas.

Carpintero Pigmeo (vista posterior)

Presenta un escaso dimorfismo sexual; los machos tienen un parche anaranjado en la corona. Sexos similares; eBird dice: “ambos sexos similares; pero los machos tienen un parche anaranjado en la corona”[4]. Se distribuye desde el sudeste de Guatemala (en eBird en ese país hay solo 8 observaciones) hasta Sudamérica. No hay registros para El Salvador. En Honduras se lo encuentra en zonas boscosas y en los alrededores del Lago de Yojoa (Parque Nacional Cerro Azul Meámbar), en la costa norte y en el departamento de Olancho. Su distribución en el país es muy parecida a la del carpintero cachete negro.

OTROS PÁJAROS CARPINTEROS

CARPINTERO BELLOTERO O DE ROBLEDAL (NOMBRE CIENTÍFICO: MELANERPES FORMICIVORUS; NOMBRE EN INGLÉS: ACORN WOODPECKER)

Carpintero Bellotero o de Robledal (nombre científico: Melanerpes formicivorus; nombre en inglés Acorn Woodpecker)

Mide unos 23 cm Se lo conoce popularmente como payaso por los colores vivos de su cabeza. Su nombre científico formicivorus significa comedor de hormigas. Sus partes superiores son negras con corona roja y frente y garganta blancas. Los ojos son amarillentos con pupilas negras.

Carpintero Bellotero o de Robledal en su nido

Ambos sexos son semejantes, aunque la hembra tiene menos área roja en la corona. Las partes inferiores son blanquecinas con estrías negras. Se distribuye desde el oeste de los Canadá hasta Colombia. Se observa en casi todo Honduras. Luego del carpintero frente dorada, junto al carpintero oliváceo es el más común en el país.

CARPINTERO CACHETE NEGRO (NOMBRE CIENTÍFICO: MELANERPES PUCHERANI; NOMBRE EN INGLÉS: BLACK-CHEEKED WOODPECKER)

Carpintero Cachete Negro (nombre científico: Melanerpes pucherani; nombre en inglés Black-cheeked Woodpecker)

Mide unos 19 cm. Es el carpintero “enmascarado” pues en la cabeza tiene máscara negra con un parche blanco detrás de los ojos. Su dimorfismo sexual es escaso, teniendo el macho corona y nuca roja y la hembra una pequeña zona roja en la nuca. Las partes superiores son negruzcas con barras blancas delgadas, y las partes inferiores son de una tonalidad café clara. Se distribuye desde el sudeste de México hasta Sudamérica, a excepción de El Salvador donde no ha sido reportado. En Honduras se encuentra en la costa norte y el departamento de Olancho y se ha observado raramente en el Lago de Yojoa.

CARPINTERO ALBINEGRO (NOMBRE CIENTÍFICO: PICOIDES VELLOSUM; NOMBRE EN INGLÉS: HAIRY WOODPECKER)

Carpintero Albinegro (nombre científico: Dryobates villosus; nombre en inglés Hairy Woodpecker)

Mide unos 20 cm. Es de color negro con un parche blanco en las espalda y líneas blancas en la cara. Leve dimorfismo sexual; el macho posee un parche rojo en la nuca. Las partes inferiores son de color café sucio. Habita de Alaska a Panamá; en el Caribe también se encuentra en las Bahamas. En Honduras habita en la zona central y occidental del país y en algunas zonas cercanas a la costa norte y al extremo sur.

CARPINTERO DE OCOTAL O DE PECHERA (NOMBRE CIENTÍFICO: COLAPTES AURATUS; NOMBRE EN INGLÉS: NORTHERN FLICKER)

Carpintero de Ocotal o de Pechera (nombre científico: Colaptes auratus; nombre en inglés Northern Flicker)

Con unos 28 cm. es el más grande de los carpinteros de cabeza redonda dentro de la región; además es uno de los pocos que en inglés no se llama woodpecker. De arriba hacia abajo, tiene una corona color bronce cobrizo, la cabeza es gris y tiene un babero negro, debajo del cual posee un pecho gris claro con manchas negras. La espalda es color café claro con manchas negras. El dimorfismo sexual es leve, aunque hay algunas marcas de campo que permiten diferenciarlo; por ejemplo, el macho tiene bigote rojo y a hembra bigote color bronce. Se distribuye desde Alaska hasta el noroeste de Nicaragua. En el Caribe se encuentra en Cuba y Grand Cayman. En Honduras se encuentra en la zona centro y occidente en regiones de 500 m. a 2500 m. sobre el nivel del mar.

CARPINTERO MIGRATORIO (NOMBRE CIENTÍFICO: SPHYRAPICUS VARIUS; NOMBRE EN INGLÉS: YELLOW-BELLIED SAPSUCKER)

Carpintero Migratorio (nombre científico: Sphyrapicus varius; nombre en inglés Yellow-bellied Sapsucker)

Mide unos 20 cm. Como se observa, este carpintero no lleva en inglés el nombre de woodpecker, sino de sapsucker, que podría traducirse como chupa savia, por las perforaciones que hace en la corteza de los árboles con su pico. Se identifica por un parche blanco a lo largo de las alas con borde negro. Los ojos están rodeados de un parche negro con una raya blanca por encima; tiene bigote negro.

Árbol con marcas realizadas por el Carpintero Migratorio

Hay variedades regionales. Robert Gallardo comenta que “la mayoría de ellos individuos vistos en Honduras tiene una corona roja”[5]. Habita desde Alaska hasta Sudamérica; como otras aves migratorias, se reproduce en el norte e inverna en el sur. Es el único carpintero migratorio en Honduras y se puede ver prácticamente en todo su territorio.

TABLA DE DISTRIBUCIÓN

OTROS PÁJAROS CARPINTEROS CENTROAMERICANOS:

Carpintero canelo (nombre científico: Celeus loricatus; nombre en inglés: Cinnamon Woodpecker). Se distribuye de Nicaragua a Sudamérica.

Carpintero habado (nombre científico: Melanerpes rubricapillus; nombre en inglés: Red-crowned Woodpecker). Se distribuye de Costa Rica a Sudamérica.

Carpintero nuquidorado (nombre científico: Melanerpes chrysauchen; nombre en inglés: Golden-naped Woodpecker). Se distribuye de Costa Rica a Panamá, donde hay pocos registros.

Carpintero rabirrojo (nombre científico: Dryobates kirkii; nombre en inglés: Red-rumped Woodpecker). Se distribuye de Costa Rica a Sudamérica.

Carpintero marcial o barbinegro (nombre científico: Campephilus melanoleucos; nombre en inglés: Crimson-crested Woodpecker). Se distribuye de Panamá a Sudamérica.

Carpintero panameño (nombre científico: Piculus callopterus; nombre en inglés: Stripe-cheeked Woodpecker). Ave endémica de Panamá. En eBird aparece una sola observación si foto en Colombia.

Carpintero moteado (nombre científico: Colaptes punctigula; nombre en inglés: Spot-breasted Woodpecker). Se distribuye de Panamá a Sudamérica.

Carpintero selvático o ventrirrojo (nombre científico: Campephilus haematogaster; nombre en inglés: Crimson-bellied Woodpecker). Se distribuye de Panamá a Sudamérica.

Carpintero verdiamarillo o dorado (nombre científico: Piculus chrysochloros; nombre en inglés: Golden-green Woodpecker). Se distribuye de Panamá a Sudamérica.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


BONUS: VIDEOS


NOTA

Esta es una contribución del Club de Observación de Aves Los Zorzales, del valle de Sula, a la ASHO (Asociación Hondureña de Ornitología).


REFERENCIAS

[1] Fagan, Jesse & Komar, Oliver, “Peterson Field Guide to Birds of Northern Central America”, Peterson Field Guides, 2016, p.210

[2] Sin firma, “Yucatan Woodpecker”, eBird, Cornell Lab of Ornithology,

[3] Gallardo, Robert J., “Guía de las Aves de Honduras”, Edición de autor, 2018, p.248

[4] Sin firma, “Olivaceous Piculet”, eBird, Cornell Lab of Ornithology, https://ebird.org/species/olipic1/HN

[5] Gallardo, Robert J., Op. cit., Edición de autor, 2018, p.245


AGRADECIMIENTOS

A Romel Romero, mi amigo y maestro en el campo de las aves, por su infinita paciencia ante mis consultas. A Héctor Moncada, Denilson Ordóñez, Roland Rumm y Eduardo Hernández Rivera por facilitarme sus fotografías y permitirme compartirlas.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías y videos fueron tomados por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos, a excepción de las siguientes fotografías que son utilizadas con la autorización de sus autores:

Carpintero Lomo Rayado y Carpintero Alirrufo por Héctor Moncada

Carpintero Sureño o de Hoffmann por Denilson Ordóñez.

Carpintero Caribeño o de Yucatán por Roland Rumm

Carpintero Café por Eduardo Hernández Rivera

FRANK O. GEHRY: ARQUITECTURA INNOVADORA CON SELLO PROPIO (por Pablo R. Bedrossian)

Pocos arquitectos dividen las aguas como Frank Gehry: o se lo admira con pasión o produce una terrible urticaria. Sus diseños han roto todos los moldes y han extendido los límites de lo posible, de la estética y de la creatividad. Estemos de un lado o del otro, no cabe duda que Gehry es uno de los arquitectos más originales nacidos en el siglo XX.

Nacido en Toronto, Canadá, en 1929, como Ephraim Owen Goldberg, a los 18 años emigró a Estados Unidos donde estudió arquitectura en la University of Southern California; posteriormente continuó su formación en desarrollo urbano en la Harvard Graduate School of Design. El 1962 fundó en Los Angeles su primer estudio, Gehry Partners LLP, con un equipo de 175 colaboradores. Sin embargo, a pesar de contar con un equipo tan numeroso, practicaba por su cuenta algo que era para él mucho más que un hobby: crear modelos en cartón y papel metalizado, doblados, arrugados, dados vuelta, que abandonaba y retomaba hasta darle la forma perfecta.

Gehry comenzó a volcar en sus obras las ideas resultantes de estos ensayos a principios de la década de 1970. Que estas pequeñas esculturas de papel se pudieran convertir en edificios, museos o salas de conciertos fue posible gracias a un sofisticado programa informático 3D que se fue desarrollado originalmente por la industria aeronáutica[1].

Sus creaciones definen su estilo: cuando uno las contempla, ve unidades desarmadas y fragmentadas, propias de lo que se conoce como deconstructivismo. Esa curiosa geometría, consagrada en 1988 en una exposición en el MoMA de New York donde Gehry participó junto a otros seis arquitectos, produjo una revolución conceptual que unificaba arquitectura y arte.

Para sus obras ha utilizado materiales supuestamente “pobres”, como la madera enchapada y el hierro corrugado; también, desde luego, hormigón y titanio.  

Gehry ha rechazado cualquier intento de clasificación, pero, como alguien ha dicho, con o sin etiqueta pasará a la historia de la arquitectura. En 1989 obtuvo el Pritzker Prize, algo así como el Premio Nobel de la Arquitectura, y en 2014 el Premio Príncipe de Asturias de las Artes. Compartimos aquí algunas de sus obras, quizás no son las más conocidas, pero hablan por sí mismas del “Gehry style”.

LA DANCING HOUSE DE PRAGA

La Dancing House (en español Casa Danzante) fue diseñada por Frank O. Gehry junto al arquitecto croata Vlado Milunić y la arquitecta británica de origen checo Eva Jiřičná. Es una de las primeras obras maestras del deconstructivismo. Fue inaugurada en 1996. Es una estructura de hormigón con vidrios de nueve pisos más dos subterráneos.

La idea original Milunić fue crear un edificio que fuera reflejo de la Revolución de Terciopelo que terminó con la hegemonía soviética sobres los checos. Imaginó un objeto compuesto de dos partes, una estática y otra dinámica, como metáfora de su sociedad donde una parte se separó de la corriente dominante totalitaria y rígida y se lanzó a un mundo de cambios. Gehry le dio la forma. La cooperación entre estos grandes arquitectos de procedencias tan diferentes dotó a Praga de símbolo: un baile para recordar y celebrar el fin del totalitarismo.

EL JAY PRITZKER PAVILION DE CHICAGO

El Jay Pritzker Pavilion (es español Pabellón Jay Pritzker) es un auditorio musical al aire libre para 11,000 personas (4,000 sentados más 7,000 en el césped), ubicado en el Millennium Park de Chicago, Illinois, en los Estados Unidos. Pocos saben que por restricciones legales la ciudad calificó la construcción como obra de arte (¡y lo es!) y no como edificio. Fue terminado en 2004.

Típica obra deconstructivista, cuenta con paneles de acero inoxidable que parecen alejarse del centro y largas prolongaciones que parecen los rayos de una bicicleta. Su color gris metalizado es el preferido de Gehry.

FONDATION LOUIS VUITTON

Ubicado dentro del Bois de Boulogne, una hermosa zona verde de París, equivalente al Central Park de New York, al Tiergarten de Berlín o a los bosques de Palermo de Buenos Aires, este maravilloso complejo es a la vez museo y centro cultural. Por fuera tiene el aspecto de un barco, cuyas doce velas son paneles de vidrio sostenidos por vigas de acero y madera. Por dentro hay un conjunto de bloques blancos (conocidos como “icebergs“) revestidos con paneles de hormigón reforzado con fibras. Da una extraordinaria imagen de transparencia, luminosidad y movimiento.

Se inauguró en 2014, luego de grandes debates por su ubicación; oficialmente costó 143 Millones de dólares, aunque se cree que el presupuesto invertido fue mucho mayor.

LA TORRE BEEKMAN EN 8 SPRUCE STREET, NEW YORK

Ubicado en el sur de Manhattan este edificio de 76 pisos parece retorcerse sobre sí mismo, depende desde donde se lo observe. Con 264 metros de altura y una estructura de hormigón armado, es una de las torres más originales de New York.

No es un rascacielos de oficinas sino de apartamentos de lujo. Cuenta en sus pisos más bajos con una escuela y un hospital. En la base posee 5 plantas revestidas con ladrillos. Fue inaugurado en 2011.

IAC BUILDING, NEW YORK

La primera obra de Gehry en New York es el IAC Building. Aunque nuestra foto no permite observar el edificio en su totalidad, las paredes de vidrio y la cerámica de suaves tonalidades celestes que le dan el aspecto de un gigantesco iceberg. Poseedor de una gran luminosidad, fue inaugurado en 2007.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Khul, Isabel; Lowis, Kristina; Thiel-Siling Sabine, “50 Architects you should know”, Prestel Verlag, 2017, p.104


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LOS EDIFICIOS DE NORMAN FOSTER EN BUENOS AIRES (por Pablo R. Bedrossian)

Norman Foster creó algunos de los edificios más originales e impactantes de fines del siglo XX y principios del siglo XXI. Como Zaha Hadid, César Pelli, Frank Gehry y Santiago Calatrava, logró unir estructura, tecnología y arte rompiendo con los moldes que lo precedían.

The Gherkin, Londres, Inglaterra, 2001

Nacido en 1935 en Manchester, Inglaterra, estudió arquitectura en su ciudad natal y luego hizo una maestría en la Universidad de Yale en Estados Unidos. Poco después de su regreso se asoció a Richard Rogers, otro extraordinario arquitecto; junto a él, Su Rogers y Wendy Cheesman conformó en Londres el legendario estudio Team 4 en los años ’60. Luego fundó su propio estudio que hoy está presente en más de 20 países y cuenta con unos 1200 empleados. Ha recibido el premio Pritzker, una especie de Premio Nobel de la Arquitectura, ​ en 1999 y el Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2009.

EL MOVIMIENTO “HIGH-TECH”

Norman Foster tempranamente adhirió al High-Tech, que consagra los últimos adelantos industriales, tales como el uso del vidrio y del acero, a la arquitectura de su tiempo.  

Cúpula del Reichstag, Berlín, Alemania, 1999

A primera vista podría decirse que era un movimiento rebelde e innovador; sin embargo, “exaltaba tecnologías que pasaban rápidamente a la historia. No es difícil ver en los edificios de Rogers y Foster una nostalgia por la maquinaria victoriana y una fría pasión por los últimos adelantos en materiales y métodos estructurales”[1].

LOS APORTES DE NORMAN FOSTER

Jonathan Glancey afirma: “a comienzos del siglo XXI, a Foster se le considera por unanimidad el arquitecto con más éxito del mundo… Esto se debe, por un lado, a su dinamismo y, por el otro, al gran equipo que le rodea… Pero más importante aún ha sido el hecho que su arquitectura ha conectado con su generación…”[2].

Hearst Tower, New York, Estados Unidos (2003)

En nuestra opinión, Norman Foster es un genio creativo cuya ambición por innovar nunca se detiene. Se ha dicho que “sus edificios realmente son high-tech; no pueden ser superados ni siquiera por algo que un inventor pudiera idear para un servicio de inteligencia”[3].

EDIFICIO ALEPH

Ubicado en la calle Petrona Eyle entre la avenida Juana Manso y la calle Olga Cossettini de Puerto Madero se encuentra el Edificio Aleph, o, como dice su letrero, las “Aleph Residences”. Se trata de una inversión realizada por el Faena Group quien encargó al estudio de Norman Foster.

Con sus nueve pisos mantiene la misma altura de los edificios de la zona, que parecen diminutos frente a las torres que se encuentran a pocas cuadras. Con su minimalismo, este edificio de viviendas quizás posea el brillo de otras obras del arquitecto inglés, pero reserva su encanto para su interior.

Inaugurado en 2012, y siempre bajo el concepto high tech, cuenta por fuera con balcones y pantallas móviles color bronce oscuro que permiten regular el paso de la luz y el calor para crear ambientes a la medida.

Dejemos que el propio Estudio Foster + Partners describa su propia creación “El bloque de apartamentos de 9 pisos que encierra un patio ajardinado público. Los materiales son brillantes y cálidos, con acristalamiento de aluminio bronceado y protección solar, suelos de piedra caliza y una paleta de colores orgánicos. Los apartamentos de doble aspecto, llenos de luz y bien ventilados, contienen una combinación de secciones de dos niveles con techos abovedados y salas de estar de doble altura. Las habitaciones externas difuminan los bordes entre la vida exterior e interior”[4].

LA JEFATURA DE GOBIERNO DE LA CIUDAD (BUENOS AIRES, ARGENTINA)

En una decisión estratégica, la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires decidió trasladarse al sector sur de la ciudad. Para la nueva sede ubicada en el barrio de Parque de los Patricios, Norman Foster y su equipo diseñaron un edificio que ocupa toda la manzana.

La elección del vidrio para las paredes no fue casual: no solo inunda de luz natural las oficinas, sino que representa la transparencia que debe regir en la administración pública, promoviendo, además, la comunicación franca entre los colaboradores.

Este centro cívico de techo ondulado de hormigón a la vista fue inaugurado en abril de 2015. Puede albergar hasta 1,500 empleados. Posee un innovador diseño con un layout adaptable a los cambios de la estructura organizacional. Además, cuenta con terrazas internas donde se encuentran las estaciones de trabajo distribuidas en cuatro niveles y dos grandes patios.

La Casa de la Ciudad se encuentra en armonía con el entorno natural del parque adyacente y con la arquitectura de un barrio que supo tener una fuerte impronta fabril.

El genio de Norman Foster brilla a través de sus obras, siempre sorprendentes, consistentes e innovadoras. Nadie sabe aún cómo serán los edificios del futuro, pero estamos seguro que este extraordinario creador británico lo ha anticipado.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados


REFERENCIAS

[1] Glancey, Jonathan, “Historia de la Arquitectura”, Editorial La Isla, 2001, p.205

[2] Glancey, Jonathan, Op. cit., p.206

[3] Kuhl, Isabel, Lowis, Kristina y Thiel-Siling, Sabine, “50 Architects you should know”, Prestel, 2017, p.114

[4] https://www.fosterandpartners.com/projects/faena-aleph/


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LA ESTATUA DE LA LIBERTAD EN BUENOS AIRES (por Pablo R. Bedrossian)

Serie ESCULTURAS Y MONUMENTOS DE BUENOS AIRES

La Estatua de la Libertad, uno de los monumentos más famosos del mundo, fue un regalo del gobierno francés al pueblo de los Estados Unidos para celebrar el centenario de su Declaración de la Independencia. Recién pudo ser inaugurada diez años después, el 28 de octubre de 1886. 

Emplazada en la Liberty Island, al sur de Manhattan, Nueva York, la imponente escultura tiene 46 metros de alto, y alcanza los 93 metros desde el suelo hasta la antorcha, si incluimos su base. Fue diseñada por el francés Frédéric Auguste Bartholdi y para su construcción requirió una solución estructural en hierro y acero desarrollada por el famoso ingeniero Gustav Eiffel.

Si Ud. desea saber más sobre la escultura original, puede leer nuestro artículo “La Estatua de la Libertad” en https://pablobedrossian.com/2020/03/30/la-estatua-de-la-libertad-por-pablo-r-bedrossian/

DEL TALLER DE BARTHOLDI A BUENOS AIRES

Del taller del escultor salieron varios modelos, obviamente a menor escala. Quizás el más importante haya sido uno en bronce que utilizó Bartholdi para hacer la enorme escultura enviada a Nueva York. De casi tres metros, hoy se encuentra ubicado en el salón principal del Musée d’Orsay de París.

Además otra copia fiel de ese mismo modelo se puede admirar en los Jardines de Luxemburgo de la misma ciudad.

LA ESTATUA ANTES EN BUENOS AIRES QUE NUEVA YORK

Más interesante aún es un modeloen hierro rojo pintada color bronce, también surgido de los moldes del artista, ubicada en las Barrancas de Belgrano, en Buenos Aires.

La he visto con dos tonalidades: intensamente roja (seguramente luego de una limpieza) y verde, a causa de la oxidación. Tiene grabada la firma de Bartholdi en la base de uno de sus lados. Además una inscripción indica que la fundición fue realizada por la empresa Val d´Osne de París.

Para sorpresa de muchos, la Estatua de la Libertad de Buenos Aires fue inaugurada antes que la de Nueva York. Sin embargo, hay discusiones acerca de la fecha exacta: se dice que fue en 1886, casi un mes antes que su gigantesca hermana; sin embargo, Nicolás Gabriel Gutiérrez, autor de “Mármol y Bronce”, afirma que, según Alberto Octavio Córdoba en su libro “El Barrio de Belgrano, Hombre y Cosas de su Pasado”, la Estatua de la Libertad porteña fue inaugurada 11 años antes, en 1875[1]. Según una nota del diario La Nación, el Ministerio de Cultura se basó en la misma obra de A. O. Córdoba para presentar también esa fecha como correcta ante la consulta de un miembro del Club de los Amigos de la Estatua de La Libertad[2].

Entonces, buscamos en aquel libro y encontramos dos datos interesantes en su página 59. El primero es que José Saborido, quien había sido Juez de Paz, al presentar su renuncia al cargo, elevó una Memoria donde describía sus labores: “en la Casa Municipal y Comisaría se han introducido algunas mejoras compatibles con el estado precario de su caja, tales como la colocación de gas interior y la cañería para la iluminación exterior, la colocación de la estatua de la Libertad, el empedrado y los faroles en las entradas, las pinturas en el salón y de las rejas exteriores”[3]. El segundo es que “Don José G. Saborido ocupó el cargo de Juez de Paz solo por el término de cuatro meses; desde el 3 de enero hasta el 11 de abril de 1875”[4].

Esta información genera algunos interrogantes, algunos aún sin respuesta. ¿Cuál fue el emplazamiento original?; ¿fue realmente en las Barrancas de Belgrano? El texto sugiere que la primitiva ubicación pudo haber sido la Casa Municipal. Si fuera así, ¿cuándo fue trasladada a su locación actual? Una segunda cuestión es quién la adquirió. Se dice que la escultura fue comprada por la Municipalidad de Buenos Aires. Sin embargo, los actuales barrios de Belgrano y Flores por aquel entonces eran municipios y fueron incorporados a la ciudad de Buenos Aires recién en 1887, por tanto, sea en 1875 como propone Alberto Octavio Córdoba o en 1886 como se sostiene habitualmente, Belgrano no pertenecía a la Municipalidad de Buenos Aires.

Finalmente, surge una incógnita más ¿la Estatua de la libertad de la que habla la Memoria de Saborido es la misma que la que hoy admiramos? Suponemos que sí, pues el escultor estaba muy activo y ya había imaginado esta estatua como un inmenso faro en 1866 para colocar en el Canal de Suez[5].

EL TEMA Y OTRA ESTATUA DE LA LIBERTAD EN BUENOS AIRES

La Estatua de la Libertad, de inspiración clásica, recuerda a la diosa griega Hécate, tanto por su corona de siete rayos -en lugar del tradicional gorro frigio– como por la antorcha ardiente. La tea encendida se ha utilizado en el arte desde la antigüedad y el autor se ha servido de ella para representar la llama de la libertad. El brazo izquierdo sostiene una tabla donde está grabada en números romanos la fecha de la Declaración de la Independencia de los Estados Unidos.

No es esta la única Estatua de la Libertad en Buenos Aires; hay otra con un aspecto levemente diferente coronando el frontón de la Escuela Normal Superior Nº 9 “Domingo Faustino Sarmiento”, ubicada sobre la avenida Callao entre la avenida Corrientes y la calle Lavalle.

Buenos Aires, capital del arte de Sudamérica, pone al alcance de todos sus maravillosos tesoros.

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BONUS: ACERCA DE LA FONDERIE D’ART DU VAL D’OSNE

Tras la publicación de la nota, algunos lectores comentaron acerca de la empresa de fundición de arte Val d’Osne. Por ello, y para proveer mayor información sobre esta histórica empresa de arte en metal, transcribimos un extracto de un artículo del sitio web de la Marc Maison Gallery, que hemos incluido en nuestra nota “La vieja casona de Basavilbaso 1233” publicada en https://pablobedrossian.com/2015/06/20/la-vieja-casona-de-basavilbaso-1233-por-pablo-r-bedrossian/:

“Gracias a la invención del hierro fundido artístico, se produjo un gran número de esculturas resistentes de alta calidad y a menudo de dimensiones monumentales. El hierro fundido era más asequible que el bronce, y el siglo XIX experimentó una locura por este material, por lo que este siglo también fue llamado ‘el siglo de hierro’. Los artistas pronto se aprovecharon de las posibilidades que este nuevo ornamento de metal les dio.  

‘Arte de fundición’ se refiere a varios tipos de objetos: un solo carácter, busto o grupo, piezas monumentales, relieves bajos y altos, esculturas incorporadas en un conjunto arquitectónico (normalmente un proyecto monumental como fuentes, estatuas ecuestres y monumentos conmemorativos). Los temas de estas obras de arte son seculares y religiosos.

La empresa Val d’Osne fue una fundición de arte fundada en 1835 por Jean Pierre André Victor, inventor de la técnica ornamental de hierro fundido. Su objetivo original era la fabricación de mobiliario urbano y hierro fundido decorativo, la empresa rápidamente se convirtió en el mayor fabricante de hierro fundido de arte en Francia bajo el nombre de “Val d’Osne fundición de arte”. Después de su muerte, su sobrino, André Hippolyte (1826-1891), estuvo a cargo de la compañía. Los talleres se ubicaron en Val d’Osne (Haute Marne, Francia) y su sede y galería en el nº 58 del Boulevard Voltaire en París”.

Nosotros agregamos que Val d‘Osne fue comprada en 1931 por un competidor; sin embargo, hasta el día de hoy no solo en Buenos Aires sino tembién en otros lugares de Sudamérica y Europa se mantienen intactos maravillosos testimonios de su arte.


REFERENCIAS

[1] Gutiérrez, Nicolás Gabriel, “Mármol y Bronce, Esculturas de la Ciudad de Buenos Aires”, Olmo Ediciones, Buenos Aires, Argentina, 2015, p.70

[2] Costa, Federico, “De Nueva York a Belgrano: “La Libertad escondida en Buenos Aires”, Diario La Nación, Buenos Aires, 11 de marzo de 2019. La nota se puede leer en https://www.lanacion.com.ar/sociedad/de-nueva-york-belgrano-la-libertad-escondida-nid2222286

[3] Córdoba, Alberto Octavio, “El Barrio de Belgrano, Hombre y Cosas de su Pasado”, Cuadernos de Buenos Aires XXVII, Secretaría de Cultura y Acción Social, Municipalidad de Buenos Aires, 1968, p.59. La negrita sobre la frase la colocación de la estatúa de la Libertad es nuestra.

[4] Córdoba, Alberto Octavio, Op. cit., p.59

[5] Ceysson, Bernard; Bresc-Bautier, Geneviève; Fagiolo dell’Arco, Maurizio; Souchal, François, “Sculpture”, Vol. 2: “From the Renaissance to the Present Day”, Taschen, 1999, p.373


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“TIEMPOS RECIOS”, LA NUEVA NOVELA DE MARIO VARGAS LLOSA (por Pablo R. Bedrossian)

La segunda mitad del siglo XX nos legó una legión dorada de escritores latinoamericanos, entre la que sobresalieron el colombiano Gabriel García Márquez y el peruano Mario Vargas Llosa. Más allá de su calidad narrativa, sus obras enarbolaban un mensaje político: la liberación de lo que llamaban el imperialismo yanqui.

El fracaso de los gobiernos de izquierda y sobre todo la caída de la Unión Soviética pusieron en evidencia que el marxismo era aún peor que el capitalismo y que ni siquiera a través de sangrientas dictaduras era posible imponerlo. Frente a ese escenario, García Márquez prefirió continuar sentándose a la mesa de un dictador mientras que Vargas Llosa admitió su error, aborreciendo el autoritarismo y las figuras de poder absoluto.  Sin embargo, lejos apoyar conservadurismos o nacionalismos adhirió al liberalismo en el más puro sentido de la palabra. Hace un tiempo declaró “el nacionalismo es esa idea racista que sostiene que es un privilegio pertenecer a un país. Y que ese país es, de alguna manera, mejor que los otros”[1].

Por eso no sorprende que en “Tiempos Recios” lejos de adular a los Estados Unidos, denuncie el golpe perpetrado por la CIA -en complicidad con militares locales y apoyados por los dictadores Somoza y Trujillo- en contra del presidente de Guatemala Jacobo Árbenz en 1954, perpetrado en defensa de los intereses de la United Fruit Company, la bananera estadounidense más importante de la región centroamericana. 

Esta novela histórica comienza con la alianza sellada entre el mayor experto norteamericano en manejo de la opinión pública y el CEO de la bananera, plasmada en una estrategia de medios que instaló la creencia de que los gobiernos, primero el de Juan José Arévalo y luego el de Jacobo Árbenz, querían implantar el comunismo en su país. A partir de allí el relato no sigue una cronología, sino que intercala situaciones, acontecimientos y protagonistas de modo de hacer una semblanza de aquellos “tiempos recios”. Vargas Llosa dedica un espacio preponderante a quien resultó victorioso en aquel golpe de estado, un militar tan ambicioso como mediocre, el coronel Carlos Castillo Armas, su posterior asesinato y, a la vez, a la suerte corrida por sus asesinos.

Termina con un encuentro del autor con una de las mujeres más influyentes de aquel tiempo, apodada Miss Guatemala, quien ya muy anciana parecía guardar muchos secretos sin dejar claro cuál fue su rol, aunque es una de las principales protagonistas de la novela.

Los diálogos y los hechos le dan a la obra un ritmo creciente. Además, el autor muestra no solo un profundo conocimiento de la historia sino de la geografía y la cultura del triángulo norte de Centroamérica, incluyendo el uso del voseo, tan típico desde Guatemala hasta Costa Rica. No se enfoca en la psicología de los personajes sino en las consecuencias de sus acciones.

En las últimas páginas, escribe Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura 2010: “Fue una gran torpeza de Estados Unidos preparar ese golpe militar contra Árbenz poniendo de testaferro al coronel Castillo Armas a la cabeza de la conspiración. El triunfo que obtuvieron fue pasajero, inútil y contraproducente… por varias décadas proliferaron las guerrillas y el terrorismo y los gobiernos dictatoriales que asesinaban, torturaban y saqueaban sus países haciendo retroceder la opción democrática por medio siglo más”[2].

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REFERENCIAS

[1] Restrepo Pombo, Felipe, “La conversión política del escritor Mario Vargas Llosa”, El Tiempo, 25 de marzo 2018. Puede leerse en https://www.eltiempo.com/cultura/musica-y-libros/como-fue-la-conversion-politica-de-izquierda-a-derecha-del-escritor-mario-vargas-llosa-197838

[2] Vargas Llosa Mario, “Tiempos recios”, Alfaguara, 2019, p.350

CEMENTERIOS EXTRAORDINARIOS (por Pablo R. Bedrossian)

La palabra cementerio tiene su origen en el término griego koimêtêrion (“dormitorio”) que a su vez deriva de la expresión koimáõ que significa “me acuesto”[1]. Se atribuye a los cristianos el primitivo uso de la palabra cementerio con ese significado: “lugar de los que duermen”. De hecho, el apóstol Pablo llama así a los cristianos que ya han muerto cuando él escribe a mediados del siglo I: “Tampoco, hermanos, queremos que ignoréis acerca de los que duermen, que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con él a los que durmieron en Jesús”[2].

Para muchas personas el cementerio es un lugar de honda tristeza pues yacen allí los restos de sus seres queridos. Ha sido el lugar de dolorosas despedidas y momentos de profundo recogimiento. En un diálogo que tuve con el escritor argentino Jorge Luis Borges, hablando de la Recoleta comentó:

– El otro día fui a caminar por el cementerio. Allí descansan los restos de mis padres. En ese momento pensé: si mis padres están en algún lugar seguro que no es en este sitio donde todo es polvo y corrupción[3].

Sin embargo, los cementerios no solo producen tristeza sino también nos recuerdan la historia; los epitafios nos acercan a quienes nos precedieron y la arquitectura de muchas tumbas nos hace admirarlas como auténticas obras de arte. Por eso, presentamos aquí cementerios extraordinarios en breves reseñas para que Ud. decida si desea conocerlos.

1. CEMENTERIO DE LA RECOLETA, BUENOS AIRES, ARGENTINA

Aunque el cementerio de la Recoleta fue establecido en 1822, recién en 1881, gracias a una completa remodelación que imitaba el estilo de los cementerios europeos, adquirió su nueva fisonomía[4]. Las décadas siguientes constituyeron la época de oro de la Argentina y las familias adineradas contrataron famosos arquitectos y escultores para adornar las tumbas de sus seres queridos. “Estos príncipes de las pampas copiaron a los burgueses italianos y franceses no solo en sus ropas y en su espíritu, sino también las esculturas que admiraban en los cementerios de Père Lachaise en París y Staglieno en Génova[5].

Contiene 4,970 bóvedas en sus casi cinco manzanas y media. En su mayoría se levantan como pequeños edificios que contienen ataúdes, altares y símbolos religiosos coronados por ángeles y cruces en sus techos.

Confluyen en ellas una gran cantidad de estilos arquitectónicos como el eclecticismo, art nouveau, el art deco o incluso, el arte egipcio.

Una de las mayores curiosidades, tanto por su diseño como por su historia, es la tumba Tomás Guido quien fuera amigo personal y compañero de armas del General José de San Martín. Su tumba fue levantada por su hijo, el poeta Carlos Guido Spano, con piedras traídas de la Cordillera de los Andes.

Algunos sepulcros, como en de la familia Leloir, de la cual Luis Federico es el más conocido por haber recibido el Premio Nobel de Química en 1970, son imponentes. Otros sorprenden por sus historias y su arte, como el de Rufina Cambaceres.

El Cementerio de la Recoleta reúne la mayor concentración de tumbas de celebridades, empresarios y políticos argentinos, como la de Evita y la de Domingo Faustino Sarmiento. Tanto el cementerio en general como muchas de sus tumbas han sido declaradas sido declaradas Monumento Histórico Nacional.

2. CEMENTERIO DE PÈRE LACHAISE, PARÍS, FRANCIA

Este gran cementerio parisino de calles empedradas y jardines ingleses toma su nombre del confesor del Rey Luis XIV, el padre La Chaise.

Es un lugar verde y apacible ubicado sobre una suave loma con unos 70,000 terrenos cedidos en concesión para tumbas y sepulcros. Muchos de ellos son verdaderos monumentos que homenajean a quienes yacen allí. En particular nos llamaron la atención los recuerdos a soldados muertos, muchos de ellos anónimos, que dieron la vida por su patria.

Además, descansan allí grandes protagonistas de la historia y la cultura francesa, como Molière, Balzac, Champollion, Maria Callas, Edith Piaf e Yves Montand, e incluso extranjeros fallecidos en París como Frédéric Chopin, Oscar Wilde y Jim Morrison.

En el centro del cementerio se encuentra el imponente crematorio que constituye por sí mismo una extraordinaria obra de arquitectura diseñada por Jean-Camille Formigé.

Forma un complejo con el columbario anexo y ha sido declarado Monumento Histórico Nacional.

3. CEMENTERIO JUDÍO, PRAGA, REPÚBLICA CHECA

Este cementerio fue utilizado desde principios del siglo XV hasta 1787. Aunque hoy conserva unas 12,000 lápidas, se estima que debajo de ellas descansan los restos de más de 100,000 israelitas.

Durante más de 300 años fue el único lugar de Praga donde se le permitió a la comunidad hebrea enterrar a sus muertos, por lo que debajo de cada tumba visible hay muchas otras de personas desconocidas que vivieron, amaron y sufrieron.

Está ubicado en Josefov, el barrio judío de Praga, que tiene una triste y larga historia, iniciada cuando en 1096, durante la Primera Cruzada, se obligó a los judíos a concentrarse en un barrio amurallado.

Junto a la entrada del cementerio -cuya visita es conmovedora- se encuentra el antiguo edificio de la Jevrá Kadishá, la fraternidad fúnebre, que se ocupaba de los ritos funerarios que son de gran relevancia para la comunidad judía. El edificio, que se puede visitar, parece un pequeño castillo. Su construcción data de 1906 pero la Jevrá Kadishá de Praga fue creada en 1564[6].

Umberto Eco en 2011 publicó una novela que lleva el nombre del sitio, “El Cementerio Judío de Praga”, donde desenmascara la historia de los tristemente célebres “Protocolos de los Sabios de Sion”.

4. CEMENTERIO NACIONAL DE ARLINGTON, VIRGINIA, ESTADOS UNIDOS

Muy cerca de Washington D.C., apenas cruzando el río Potomac, se encuentra el cementerio militar más grande de los Estados Unidos, el Cementerio Nacional de Arlington.

Fue creado durante la Guerra de Secesión y contiene los restos de veteranos de todas las épocas, desde la Guerra de Independencia de los Estados Unidos hasta las invasiones militares en Afganistán e Irak.

Impacta la enorme cantidad de lápidas blancas en fila con los nombres de hombres y mujeres que sirvieron (y murieron) por su país. 

Hay algunas tumbas especiales como la Tumba del Soldado Desconocido o el Memorial a John F. Kennedy que son muy visitadas, pero hay otros sitios importantes de recuerdo como el de las víctimas del fatídico 9-11, el correspondiente a los fallecidos en la explosión del transbordador espacial Challenger y el dedicado a las 259 víctimas del atentado aéreo a un vuelo de Pan Am en Escocia.

El lugar inspira un hondo respeto y mueve a reflexionar sobre la vida, la guerra y la muerte.

5. EL CEMENTERIO O NECRÓPOLIS DE COLÓN EN LA HABANA

Este magnífico cementerio levantado en la segunda mitad del siglo XIX fue creado para albergar la tumba de Cristóbal Colón. Sin embargo, nunca recibió los restos descubridor de América que por aquel entonces yacían en la catedral de La Habana.

Declarado Monumento Nacional, tiene magníficas bóvedas y tumbas anteriores a la revolución castrista, de gran valor histórico, cultural y artístico.

Quizás el sepulcro más visitado sea el panteón de la familia Falla y Bonet; entre otros elementos incluye una pirámide trunca granito gris pulido con un Cristo de bronce sobre ella. Considerada una de las piezas funerarias más bellas del planeta, es creación del escultor español Mariano Benlliure.

Una de las mayores curiosidades es que es el único lugar en la isla -según me explicaron allí- donde existe la propiedad privada. Aunque no hemos podido aún documentarlo, el guía que nos acompañó en la visita contó que por esa razón durante un tiempo una mujer trasladó allí su oficina.

Ángeles, mármoles y cruces en un tono intensamente blanco hacen de este cementerio una extraordinaria galería de escultura al aire libre digna de admirar y visitar.

6. CEMENTERIO GREYFRIARS, EDINBURGO, ESCOCIA

Este cementerio no se destaca como el de la Recoleta, el Père Lachaise o el de Colón en La Habana por su arte, ni tampoco como el Cementerio Judío de Praga o el Nacional de Arlington por el recogimiento, sino por la simpatía y el misterio.

Hablamos de simpatía pues cerca de la entrada se encuentra la famosa estatua de Bobby, el perrito que permaneció durante 14 años -hasta su muerte- junto a la tumba de su dueño. Hay una lápida que recuerda a este Skye Terrier que vivió a mediados del siglo XIX, que, en realidad, se encuentra enterrado en otro lugar del cementerio.

Pero dijimos misterio porque la leyenda cuenta que en el cementerio habita el fantasma de George “Bloody” Mackenzie, un abogado y político que encarceló en una prisión vecina a 1200 covenanters presbiterianos opuestos al gobierno católico que regía el Reino Unido durante la  segunda mitad del siglo XVII. Muchos de los reos fueron ejecutados y otros murieron debido al maltrato. Finalmente el rey Jacobo II fue derrocado en la Revolución Gloriosa en 1688 y tres años después Mackenzie murió y fue enterrado en este cementerio. Incluso hay tours nocturnos por el Greyfriars, considerado uno de los lugares más tenebrosos del planeta.

Al lado de Greyfriars se encuentra nada menos que la Georges Heriot’s School, un antiguo colegio que dicen que inspiró Hogwarts, “el mejor colegio de magia y hechicería del mundo”, según la saga de Harry Potter.

De paso, no hay visita a la ciudad de Edinburgo que no incluya la vista de la cafetería donde, según se cree, J.K. Rowling creó al famoso personaje.

7. CEMENTERIO DE LA SAINT’S PAUL CHAPEL, DE LA TRINITY CHURCH, NEW YORK, ESTADOS UNIDOS

La Capilla de San Pablo (en inglés, St. Paul’s Chapel), ubicada sobre la avenida Broadway en el Bajo Manhattan, forma parte de la famosa Trinity Church vecina a Wall Street. Fue construida en 1766, siguiendo el influyente diseño de la iglesia St Martin-in-the-Fields erigida en Londres por James Gibbs en 1721.

Esta iglesia episcopal que sobrevivió a los atentados de 2001 contra sus vecinas, las Torres Gemelas, cuenta en sus jardines con un antiguo cementerio abierto al público que recibe un millón de visitantes por año.

Están enterrados allí varios héroes de la independencia y otros neoyorquinos ilustres. A diferencia de los grandes cementerios, este pequeño camposanto no muestra panteones o bóvedas, sino simplemente tumbas identificadas por lápidas, la más antigua de 1704[7]. Otra sepultura datada en 1750 tiene una estrella sobre la piedra cincelada por un herrero pues en aquel entonces no había especialistas en la zona. En la segunda mitad del siglo XVIII comenzaron a aparecer otros símbolos de fe en las tumbas y en ocasiones algún epitafio acompañando el nombre de las personas y la fecha de su defunción.

Este cementerio declarado Sitio Histórico Nacional es en sí mismo un valioso documento sobre el pasado de la ciudad y la nación, incluso antes de la declaración de su independencia. Constituye, a la vez, un remanso en medio del ajetreo de la Bolsa de Comercio de New York y las agencias bancarias. Invita a meditar sobre la vida y hacer lo que amamos mientras podamos.

CEMENTERIO GENERAL DE CHICHICASTENANGO, GUATEMALA

Guatemala conserva un alto porcentaje de la población indígena, en su mayoría correspondiente a tribus descendientes de los mayas. Entre ellos todavía se practica lo que se conoce como animismo católico, una fusión entre el cristianismo de los conquistadores y las creencias religiosas prehispánicas que mantiene vivas un conjunto de tradiciones, como las procesiones rituales.

En Chichicastenango, sede de un maravilloso mercado indígena que es también el más grande de Centroamérica, se vive una intensa espiritualidad. Según la tradición maya, honrar a los muertos mueve a los vivos a aceptar la inevitabilidad de la muerte.

Su cementerio, ha considerado por la National Geographic como uno de los más coloridos del mundo[8]. Sin embargo, no es un lugar bullicioso; más bien se impone un reverente respeto por los ancestros.

Los parientes pintan las tumbas de diferentes colores y para integrante hay un color asignado según su rol dentro de la familia. Vale la pena admirar las tumbas y entender que a través de sus colores el pueblo expresa su fe.

RESUMIENDO

Desde luego, los cementerios nos recuerdan la pérdida de los seres amados y la brevedad de nuestro paso por la vida, pero también son silenciosos testigos de la historia; en cada visita pueden revelarnos algunos de los secretos del pasado. Además, constituyen un espacio único de arte y arquitectura que nos conmueve por los sentimientos que comunica.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Corominas, Joan, “Breve Diccionario Etimológico de la Lengua Castellana” de Joan Corominas, Biblioteca Románica Hispánica, Gredós, 1961, tercera edición “muy revisada y corregida”, 2000, p.144

[2] 1ª Epístola a los Tesalonicenses 4:13,14

[3] La entrevista ha sido publicada por primera vez en “El Expositor Bautista”, agosto 1986, y posteriormente reproducida en varios websites. Puede leerse completa en “Encuentro desconocido con Jorge Luis Borges” y puede leerse en https://pablobedrossian.com/2011/06/22/encuentro-desconocido-con-jorge-luis-borges/

[4] Zigiotto, Diego, “Las Mil y Una Curiosidades del Cementerio de la Recoleta”, Ediciones B, Buenos Aires, 2013, p.28

[5] López Mato, Omar, “Ciudad de Ángeles”, Grijalbo Mondadori, 2004, p.7

[6] Entrevista al director del Museo Judío de Praga, Leo Pavlát, que puede leerse en https://www.radio.cz/es/rubrica/legados/antiguo-cementerio-judio-de-praga-un-lugar-magico-que-inspira

[7] https://www.nps.gov/sapa/learn/historyculture/stpaulschurchcemetery.htm

[8] https://www.nationalgeographic.com/travel/destinations/north-america/guatemala/chichicastenango-maya-cemetery/


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LA VICTORIA DE SAMOTRACIA (por Pablo R. Bedrossian)

Visitar el Louvre es una experiencia única. El museo más grande del mundo alberga enormes colecciones de arte e historia de todo el mundo. Recorrer sus salas parece una tarea infinita porque cada una de sus más de 370,000 piezas exige suma atención. Allí la Victoria de Samotracia, ocupa un lugar privilegiado: establecida bajo altos techos y elevadas paredes en forma de nichos, se la admira en lo alto, subiendo una ancha y extensa escalera. Esta majestuosa figura femenina alada se apoya en la proa de un barco, que a su vez descansa en una base de piedra.

Fue esculpida alrededor del año 190 a.C., y pertenece a la Escuela de Rodas, dentro del Periodo Helenístico. Representa a Niké, la diosa griega de la victoria. Probablemente fue erigida tras una victoria naval. Descubierta en 1863 en la isla de Samotracia por el francés Charles Champoiseau, se hallaba enterrada dentro del Santuario de los Grandes Dioses y partida en fragmentos. La cuidadosa reconstrucción estuvo a cargo de los curadores del Louvre, que se basaron en otros modelos de tamaño menor. Incluso se vieron forzados a completar la vigorosa estatua con partes de yeso.

La obra es atribuida a Pythokritos de Rodas, pero, en realidad, no se sabe quién fue su creador. Otro detalle poco conocido es que durante su última restauración los investigadores descubrieron restos de pigmento azul, imperceptibles al ojo humano por el paso de los siglos, que indican la presencia de ese color en la obra original.

Fue emplazada en su actual ubicación, en un descanso de la escalera Daru del Louvre, en 1884. Durante un tiempo se exhibió parte de una mano que podría corresponder a la pieza original. No se han encontrado ni la cabeza, ni los brazos, pero tampoco los necesita; con la pierna derecha extendida, el anónimo escultor le ha dado poder y movimiento, y con los pliegues de su atuendo y la postura del torso, ha sugerido que avanza contra el viento. La ropa, liviana y translúcida en la parte superior y gruesa en la parte inferior, muestra la maestría del artista.

La altura de la estatua, hecha de mármol blanco de la isla de Paros, es de 2,75 metros, y la del pedestal en forma de navío, hecho de mármol gris de la isla de Rodas, 2,01 metros. La altura total es de 5,57 metros, que le provee autoridad y esplendor.

VICTORIA POR TODAS PARTES

La emoción que produce esta figura alada ha hecho que se multipliquen sus réplicas. Hay muchas curiosas, como la Victoria de Samotracia Azul de Yves Klein. Nosotros preferimos compartir algunas más sobrias que ilustran el amor por esta joya.

La primera que presentamos se encuentra en lo alto de una columna de capitel jónico en el famoso cementerio parisino del Père Lachaise.

La segunda la encontramos en la casa y estudio de Frank Lloyd Wright en Oak Park, Chicago, Estados Unidos. El famoso arquitecto que diseñó el Guggenheim Museum de New York, The Rookery Building en Chicago y la Residencia Kaufmann, más conocida como “Fallingwater” o la “Casa de la Cascada”, decoró su oficina con una reproducción a menor escala que la original.

Las últimas dos que vamos a mencionar se encuentran en Buenos Aires, Argentina. La primera se ubica en un patio interior del Palacio Estrugamou, una monumental construcción de departamentos en la zona de Retiro. Aunque está prohibido la acceso del público al edificio, se puede admirar desde una de las entradas que dan a la calle Juncal. El ala izquierda es de menor tamaño que la del Louvre. Para nosotros es la más bella de todas las que hemos visto.

La otra se encuentra en el Museo Ernesto de la Cárcova y es un calco del original, de modo que conserva el tamaño original.

En un interesante trabajo Milena Gallipoli nos cuenta que el Louvre creó su taller de calcos en 1794 y funcionó como una entidad administrativa del museo a partir de 1854, generando grandes ingresos. “Por su parte, al ser propietario del original y poder tomar su molde para realizar vaciados en yeso, el Louvre también logró monopolizar la comercialización de las copias de esta reciente y famosa escultura. El taller de calcos la institución fue creado en 1794 y fue una entidad administrativa de la institución a partir de 1854 con la modificación de su estatuto y reglamentación, de modo que las ganancias representaban un beneficio directo para el museo, llegando a ser una de las entradas de dinero más significativas… De esta forma, el taller del Louvre funcionaba como una marca que le daba legitimidad a la copia adquirida. Esto era explicitado a través de la incorporación de una estampilla y una plaqueta, inclusión obligatoria a partir del Segundo Imperio (1852-1870), como una estrategia de prevención de falsificaciones y copias no autorizadas, siendo a la vez un medio de control de ventas”[1].  

No solo la Victoria de Samotracia es tapa de uno de los dos volúmenes de “Sculpture”, el gran libro de escultura de Taschen[2], la editorial de arte más importante del mundo, sino que está reproducida en libros y revistas y en tiendas de arte y tiendas de souvenirs. Su omnipresencia es un tributo, sin duda merecido, a su creador que hasta el día de hoy permanece en el anonimato.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Gallipoli, M. Las Victorias: de Samotracia a Buenos Aires. Calcos en yeso en el Museo Nacional de Bellas Artes y en la Escuela Superior de Bellas Artes en la primera mitad del siglo XX. MODOS. Revista de História da Arte. Campinas, v. 2, n.2, p.293-309, mai. 2018. Disponível em: ˂http://www.publionline.iar.unicamp.br/index.php/mod/article/ view/1059˃; DOI: https://doi.org/10.24978/mod.v2i2.1059

[2] Bruneau, Philippe; Torelli, Mario; Barral I Altet, Xavier; Guillot de Suduiraut, Sophie, “Sculpture”, Vol. 1: “From Antiquity to the Middle Ages”, Taschen, 1999


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LA BIENAL DE VENECIA 2019: EL ARTE COMO ESPEJO DE LA REALIDAD (por Pablo R. Bedrossian)

La Bienal de Venecia es la exposición internacional de arte más grande del mundo. Cada dos años se expone una selección de obras creadas por artistas de diversos continentes. Recorrerla toma mínimamente seis horas. Se distribuye en dos grandes áreas: el Arsenale, que fueron los enormes astilleros de la antigua república veneciana, y los Giardini, bellísimos jardines en el extremo oriental de la ciudad, ambos en el sestieri (barrio) de Castello. Allí, en pabellones por país, los visitantes pueden observar las piezas expuestas.

En 2019 la Bienal se desarrolló bajo el lema en inglés “May you live in interesting times”, que traducido significa “Que vivas en tiempos interesantes”, una forma de replantear o, como se dice ahora, resignificar la época que nos toca vivir.

Desde el punto de vista estético, la expo mostró una asombrosa pobreza. Leonardo y Miguel Ángel se revolcarían en sus tumbas si supieran que estas obras supuestamente constituyen la vanguardia creativa del siglo XXI. Pero no nos vayamos tan lejos, creo que Picasso o Dalí vomitarían si -reitero- usáramos como referencia la belleza.

Sin embargo, hace tiempo que el arte se desprendió de ese canon. En realidad, la Bienal de Venecia 2019 es un espejo del mundo en que vivimos, esos interesting times. En nuestra opinión, la exposición refleja el sufrimiento, la vanidad y la decepción que muchas personas sienten ante la existencia; un mundo donde necesidades básicas como el amor y la paz interior quieren resolverse mediante la tecnología y en el que las celebridades se proponen como los modelos a seguir. En ese sentido, la sofisticación termina siendo pura banalidad, tanto en las obras expuestas como en los seres humanos, quizás como resultado de una búsqueda infructuosa de diferenciarse y encontrar una identidad propia.

De todos modos, y aunque crisis es una palabra gastada, en las obras hay muy poca reflexión acerca de problemas que hoy están en la vidriera como el cambio climático o la igualdad de género. Las creaciones -mayormente esculturas- son más bien introspectivas y no de dimensión social.

Presentamos aquí algunas de las obras que más atrajeron nuestra atención, obviando compartir algunas que es preferible no recordar.

1. “Pathos and the twilight of the idle” de Michael Armitage (nacido en Kenya en 1984)

2. “Eskalation” de Alexandra Bircken (nacida en Alemania en 1967), una visión distópica de cómo podría ser el fin de la humanidad.

3. “Life after Bob: First Track” de Ian Cheng (nacido en Estados Unidos en 1984), un preámbulo de Bob (Bag of Beliefs), una curiosa obra de naturaleza tecnológica del mismo creador.

“One eye, too many”, de Rosemarie Trockel (nacida en Alemania en 1952)

5. “Corners of TaJama 1#” de Yu Ji, (nacida en la República Popular China en 1985)

6. “Container” de Ulrike Müller (nacida en Austria en 1971)

LA MEJOR OBRA ESTÁ EMPLAZADA EN EL ARSENALE Y, SIN EMBARGO, NO ES PARTE DE LA MUESTRA

Nuestra crítica a la Bienal 2019 como espejo ligth de la realidad no es extensiva a todo el arte actual. Hemos publicado notas sobre Ron Mueck, Stephan Balkenhol, Mauro Corda, Emily Young, Katharina Fristch, Antonio Azzato, entre otros, a quienes admiramos. Uno de estos talentosos artistas contemporáneos, Lorenzo Quinn, cuyas obras fueron rechazadas en la Bienal 2017, ha producido un verdadero impacto con “Construyendo Puentes”. Son seis enormes pares de manos que se cruzan, se unen y se encuentran sobre una piscina rectangular en el mismo sitio donde se desarrolló la Bienal.  “Construyendo Puentes” tiene un mensaje ético centrado, según el autor, en seis valores humanos universales: Amistad, Ayuda, Fe, Sabiduría, Esperanza y reuniendo a todos, Amor. Cuánta falta hace recuperarlos en una humanidad donde la confrontación parece haberse convertido en el estilo de vida.

Puede leer más sobre “Construyendo Puentes” en https://pablobedrossian.com/2019/10/31/construyendo-puentes-las-manos-de-lorenzo-quinn-por-pablo-r-bedrossian/

“EL HOMBRE QUE MIDE LAS NUBES”

Simultáneamente a las obras instaladas en el Arsenale y en los Giardini, hay muestras paralelas que embellecen diversos sitios de la ciudad. Una de ellas corresponde a una obra muy curiosa que durante los meses de la Bienal 2019 pudo observarse desde el Puente de la Academia, uno de los tres que cruzan el Gran Canal. Nos referimos a “El hombre que mide las nubes”, creada por el belga Jan Fabre. Es una pieza en bronce, sílice y pan de oro de 9 metros de altura, si incluimos su base.

Según su creador, la obra puede interpretarse como “metáfora para el artista que intenta capturar lo imposible en su trabajo”. En lo personal, creemos que esa intención vale para todos los seres humanos: trabajar por hacer realidad aquellos sueños que nos emocionan o desafían, pero parecen utópicos o irrealizables.

Puede leer más sobre “El hombre que mide las nubes” en https://pablobedrossian.com/2019/11/25/el-hombre-que-mide-las-nubes-de-jan-fabre-por-pablo-r-bedrossian/

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BONUS: FRAGMENTOS DE DOS DE LAS OBRAS EXPUESTAS EN VIDEO


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“ARMENIA!”, SU HISTORIA CONTADA A TRAVÉS DEL ARTE EN EL MET DE NEW YORK (por Pablo R. Bedrossian)

Serie ARMENIOS EN EL MUNDO

El Metropolitan Museum of Art, más conocido como MET, es el museo más importante de Nueva York, y junto a la National Gallery de Washington y Art Institute of Chicago uno de los tres más prestigiosos de los Estados Unidos. Del 22 de septiembre de 2018 al 13 enero de 2019 presentó “Armenia!”, una magnífica exposición de 148 piezas que representan la cultura armenia del siglo IV al siglo XVII.  En su mayoría son esculturas en piedra y manuscritos bíblicos iluminados que muestran la importancia de la fe cristiana para el pueblo armenio.

Presentamos aquí diez de las obras de la exposición que testimonian esa milenaria historia a través del arte. Nuestra fuente principal de información es el propio catálogo de la exposición. Procuramos seguir un orden cronológico, agregando también algo de nuestro conocimiento acerca de un pueblo que ha sobrevivido a innumerables tragedias.

1. LA ESTELA DE CUATRO LADOS (SIGLO IV O V)

Esta estela pertenece al Monasterio de Kharaba (Kharabavank‘). Labrada en el siglo IV o V, está hecha en toba, un tipo de roca porosa. Estela (en latín stela, que a su vez proviene del griego stéle) describe una piedra con inscripciones colocada verticalmente sobre el suelo.

El monumento constituye una de las esculturas cristianas de Armenia más tempranas que se conservan. Representa a San Gregorio El Iluminador, quien predicó el evangelio al pueblo, y a un hombre con cabeza de animal, que podría tratarse del rey Tirídates III, que gobernó entre el año 287 y el 330 d.C.  Según la leyenda, este rey se transformó en un jabalí tras torturar y asesinar a una muchacha cristiana llamada Hripsime que se negó a tener contacto con él. Solo San Gregorio, quien estaba encarcelado a causa de su fe, pudo sanarlo. Por ese milagro Tiridates III en el año 301 declaró el cristianismo como religión oficial. Aunque no hay evidencia alguna de la leyenda, sí se sabe que Hripsime fue martirizada en Armenia, aproximadamente en el año 290 junto a otras jóvenes cristianas. Volviendo a la estela, la Virgen y el Niño aparecen entronizados en uno de los lados y en otro hay un hombre desnudo que podría ser el donante.

2. FOLIO DE UN TEXTO DE UNA DE LAS CARTAS DE SAN PABLO A LOS CORINTIOS (SIGLOS V AL X)

En el año 405 el erudito Mesrop Mashtots desarrolló un alfabeto para la traducción de la Biblia al armenio. Su creación impulsó el nacimiento de una literatura nacional. Este trozo de una de las cartas del apóstol Pablo a los Corintios fue realizado en tinta sobre pergamino entre los siglos V al X. El copista utilizó la letra erkat’agir, un tipo de mayúsculas sin espacios entre las palabras (práctica que también se seguía en la primitiva escritura en griego). Nótese que la última letra de cada línea se separa de las demás para crear una columna perfectamente alineada. La hoja sobrevivió de forma azarosa pues fue insertada delante manuscritos posteriores para protegerlos. Con el tiempo, la escritura erkat’agir, se convirtió en la escritura de bolorgir, más redondeada, que fue la habitual entre los siglos XIII y XIV.

3. CAPITEL CON CRUZ (SIGLO V)

El símbolo más popular del arte medieval armenio fue la cruz. Este capitel del siglo V muestra una cruz que se afina hacia el centro y se ensancha hacia los costados, con árboles delgados a sus lados. Se trata de una de las piezas primitivas de la antigua basílica de Yererouk cuyas ruinas aún sobreviven y constituyen uno de los mejores ejemplos de arquitectura paleocristiana armenia.

4. FRAGMENTO DE CAPITEL DE LA CIUDAD DE DVIN (ENTRE LOS SIGLOS V Y VII)

Este fragmento de un capitel que se ha datado entre los siglos V y VII d.C. perteneció a patriarcado de la ciudad de Dvin, una gran urbe comercial en la Alta Edad Media que llegó a albergar 100,000 habitantes. Fue sede de los reyes armenios de la dinastía arsácida. En el siglo IX padeció dos terribles terremotos, de los más conocidos de la antigüedad.

A la izquierda se observa un busto de Cristo con el pelo largo esculpido en la piedra, formando la sección superior de una cruz. Un ángel tallado a la derecha sostiene la cruz.  

5. DOS CUENCOS DE VIDRIO (SIGLO IX)

El bol o cuenco de la izquierda corresponde a mediados del siglo IX y es de mosaico de vidrio, también conocido como millefiori (mil flores), técnica utilizada en la antigüedad, común en Samarra, ciudad a 100km de Bagdag, que fuera capital transitoria del califato abásida. Se supone que este recipiente llegó a Dvin traído por alguno de los príncipes armenios o naxarars (señores feudales) que habían sido tomados como rehenes en Samarra después de que los abasíes capturaron Armenia. Los que sobrevivieron regresaron a Armenia con obsequios y estatus mejorado.

El bol o cuenco de la derecha está datado entre los siglos XI y XII. Su fondo contiene la imagen de un ave heráldica, quizás un águila, con las alas extendidas. La técnica utilizada es una imitación de un lustre cerámico costoso y complejo, popular en el mundo islámico de la época. Se han encontrado piezas semejantes en Dvin y es probable que esta pieza provenga de un taller armenio de esa ciudad.

6. KHACHKAR, EN ARMENIO “CRUZ DE PIEDRA” (SIGLO XII)

Las imponentes cruces de piedra llamadas khatchkars o jachkar son los símbolos más conocidos de la fe cristiana en territorio armenio. Desde 2010 su significado y técnica de esculpido forman parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.  

Esta cruz de piedra del siglo XII tiene el centro de su base, con un fino y pequeño labrado una representación de los cuatro evangelios: La gran cabeza del ángel de San Mateo preside las cabezas más pequeñas del león de San Marcos, el buey de San Lucas (de lado) y el águila de San Juan (de perfil). Según el catálogo, esta khatchkar provino del norte de Armenia, una región que cayó en manos de los mongoles poco después, a principios del siglo XIII.

7. EVANGELIO DE JUAN (FINALES DEL SIGLO XII)

Este es un manuscrito iluminado del Evangelio de Juan elaborado en el año 1193. Según el catálogo de la exposición, el libro se utilizó en el periodo de los hetumidas, dinastía armenia que gobernó el reino de Cilicia años después. Más allá de las fechas, el libro posee una bellísima ornamentación cuya página izquierda muestra una escena de la crucifixión en dos dimensiones sobre fondo dorado.

8. FRAGMENTO DE OTRA KHACHKAR (SIGLOS XIII AL XIV)

Preferimos mostrar solo una sección de esta otra cruz de piedra para admirar sus espléndidos detalles. Este estilo de talla de encaje es propio de las khatchkars o jachkar de los siglos XIII y XIV, especialmente en el sur de Armenia. El ángel que vemos es uno de los portan la cruz, probablemente aludiendo a la Segunda Venida de Jesucristo, según el evangelio de Mateo 24:30-31.

9. VISTA PARCIAL DE RELICARIO EN FORMA DE BRAZO (PRINCIPIOS DEL SIGLO XIV)

Hecha en plata con lámina de plata dorada, filigrana retorcida y piedras preciosas, este curioso relicario proviene del reino de Cilicia, también conocido como la Pequeña Armenia, un reino cuya capital era la ciudad de Sis y que mantuvo su independencia entre 1078 y 1375

Este antiguo brazo metálico cuenta con elementos agregados en una restauración de 1926. Tanto la imagen en la mano como la inscripción dedicatoria de 1315 del catholicos (máxima autoridad de la Iglesia Apostólica Armenia) Kostandin III lo identifican como el brazo de San Nicolás, el santo patrón de mercaderes y marineros.

10. TABULA CHOROGRAPHICA ARMENICA (FINALES DEL SIGLO XVII)

Este enorme mapa de 1691, del cual solo mostramos un trozo, muestra la expansión de la Iglesia Apostólica Armenia. K‘eomiwrchean, su creador, ilustró casi ochocientos sitios en el mapa, incluidos los principales centros eclesiásticos armenios dentro de su territorio y los patriarcados fuera de él, en Jerusalén y Constantinopla. También muestra la presencia religiosa armenia en el Imperio Otomano incluyendo iglesias y monasterios.  

QUIÉNES SON LOS ARMENIOS

Los armenios se consideran a sí mismos como descendientes de Noé. Según Génesis 10:3, Jafet, uno de los tres hijos de Noé, tuvo un nieto llamado Togarma (Torkom para los armenios). Según antiguas tradiciones “Haik, un legendario hijo de Torkom, se establece con su familia en la planicie más elevada del Ararat a la que llamo Hayastan (‘La tierra de Haik’)”. Haik habría huido del rey Belo, constructor de la torre de Babel (Babilonia) para no someterse a su vasallaje. En cambio, para Heródoto y Estrabón, los armenios eran oriundos de Europa y habían llegado al Asia Menor para radicarse finalmente en la tierra de Urartú (Ararat)[1] .

Armenia fue la primera nación en reconocer el cristianismo y adoptarlo como religión oficial, en el 301 d.C., antes incluso que el Imperio Romano. Armenia gozó de algunos periodos de independencia e incluso poderío, conformando la “Gran Armenia” que se observa en los grandes mapas de las salas de cartografía de antiguos palacios y museos. Sin embargo, siendo paso obligado entre Oriente y Occidente por siglos quedó sometida a diversas potencias. Tal como lo explicaba un póster de esta exposición, bizantinos, persas, árabes, selyúcidas, mongoles y otomanos la invadieron y sometieron.

Pese a tanto sufrimiento, mantuvo la identidad nacional a través de su idioma, su iglesia (la gloriosa Iglesia Apostólica Armenia), sus tradiciones y su cultura, incluyendo su música, su literatura y su gastronomía. Luego del genocidio perpetrado por los turcos a principios del siglo XX una pequeña porción oriental logró constituirse como nación independiente en 1918 pero rápidamente quedó bajo el poder soviético. Finalmente, en 1991 alcanzó su plena independencia.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Bedrossian, Eduardo “Síntesis de la Historia Armenia”, 1998


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