CÓMO VISITAR UN MUSEO Y NO MORIR EN EL INTENTO (por Pablo R. Bedrossian)

Es probable que en su primera visita a un museo haya dedicado de 5’ a 10’ a las primeras obras, de 3’ a 5’ a las siguientes y, tras consultar la hora, se haya visto obligado a ver el resto casi sin detenerse, llegando a la salida con sabor a poco. Permítanos brindarle algunos consejos para aprovechar su visita y disfrutarla a pleno, basados en nuestros recorridos por centenares de museos en cuatro continentes.

Museo Guggenheim (Nueva York, Estados Unidos)

LA PREPARACIÓN

1. Sepa qué tipo de museo va a visitar. ¿Es de arte, historia, ciencias naturales, tecnología aeroespacial o deportivo? Elija un museo que ofrezca contenidos de su agrado.

Museo Nacional de Historia Natural (Washington DC, Estados Unidos)

La mayoría de los museos son temáticos; por ejemplo, hay museos de arte clásico y museos de arte moderno. Incluso pueden abordar temas o periodos muy específicos. Por ejemplo, el Musée d’Orsay de París está dedicado a obras de arte creadas entre 1848 y 1914. Recuerde también que hay museos dedicados especialmente a los niños.

Musée d’Orsay (París, Francia)

Excepcionalmente existen museos que por su amplia diversidad se parecen a las enciclopedias. Tal es el caso del Museo Nacional de Escocia en Edimburgo donde se pueden encontrar objetos tan diversos como un auto de Fórmula 1, un faro para orientación marítima, un Buda Amida o la famosa oveja Dolly, primera en el mundo surgida de una clonación.

Museo Nacional de Escocia (Edimburgo, Escocia)

2. Averigüe qué tamaño tiene o la cantidad de piezas exhibidas. Conocer el tamaño le permitirá administrar su tiempo.

Algunos museos, como el Louvre de París, el Museo Británico de Londres, el Museo Egipcio de El Cairo o el Hermitage de San Petersburgo son tan grandes que es imposible visitarlos en un día, aunque sea a paso acelerado. Se distribuyen en “alas”, edificios que generalmente reúnen piezas por temas o épocas; dentro de cada “ala” existe un buen número de salas, donde en se agrupan piezas por periodos, contenidos o creadores.

Museo Hermitage (Moscú, Rusia)

Hay museos que tienen más de una sede, como el Museo Aeroespacial de Washington D.C., uno de cuyos centros se encuentra en The Mall, el área verde más famosa de la ciudad, y el otro se halla camino al aeropuerto.

Museo Nacional del Aire y el Espacio (Washington DC, Estados Unidos)

Desde luego, existen también museos que tienen dimensiones humanas. Algunos pueden recorrerse en un día o en pocas horas. Generalmente son museos que se ocupan de temáticas muy específicas, por ejemplo, el Museo de FIFA de Zúrich, el Museo de Escultura Maya de Copán, el MALBA de Buenos Aires, el Museo de Pérgamo de Berlín, el Museo de Cosmonáutica de Moscú o el Museo Nacional de Bellas Artes de la Ciudad de México.

Museo de la FIFA (Zúrich, Suiza)

3. Establezca el tiempo que va a dedicar al Museo. Si sabe cuánto tiempo dispone podrá distribuir su tiempo en base a sus prioridades.

Recuerde que en un museo se camina lento. Analice cómo se sentirá luego de andar de sala en sala durante cuatro horas. Algunos ofrecen restaurantes o cafeterías donde poder comer algo y descansar, pero tenga en cuenta que no suelen ser económicas.

Galería de los Uffizi (Florencia, Italia)

Además, existen museos que, de acuerdo a su interés personal, quizás le convenga visitar en más de una ocasión para ver lo que desea. Por ejemplo, durante un tiempo -no sabemos ahora- a partir de determinado horario la entrada al MET de Nueva York era gratuita, entonces uno podía elegir si visitarlo durante un día entero pagando entrada, hacer varias visitas más cortas gratuitas o combinar ambas formas.

Metropolitan Museum of Art – MET (Nueva York, Estados Unidos)

4. Consulte el precio de la entrada y la forma de adquirirla. Investigue si puede comprarla anticipadamente por vía online o adquirir pases que incluyan varios museos de su interés.  

Hay museos gratuitos como el Museo Británico de Londres o la National Gallery de Washington D.C.; sin embargo, la entrada a la mayoría de los museos es paga. Los precios pueden variar durante el año (suelen subir en verano donde hay mayor demanda o los fines de semana) y en algunos casos conviene comprar con antelación.

National Gallery (Londres, Inglaterra)

En las ciudades más importantes se ofrecen pases para visitar varios museos con un mismo ticket. En otros casos hay entradas que se adquieren por internet que evitan las largas fila de ingreso.

Museo de Pérgamo (Berlín, Alemania)

5. Infórmese sobre lo que desea ir a ver. No siempre están disponibles todas las obras o abiertas todas las salas, sea por reformas, préstamos o restauraciones.

El Museo Nacional de Taipei en Taiwán posee cerca de 700,000 piezas de arte chino por lo solo puede exponer una pequeña cantidad de ese enorme patrimonio. Por esa razón rotan las pinturas y artesanías ofrecidas al público.

Museum of Modern Art – MoMA (New York, Estados Unidos)

El Museo de Cluny en París, con una de las mejores colecciones de arte medieval del mundo, ha estado largo tiempo en proceso de remodelación y al momento de escribir esta nota solo se puede visitar parcialmente.

Museo de Cluny (París, Francia)

LA VISITA

6. Vaya temprano. Generalmente a primera hora hay menos afluencia de público.

Por ejemplo, La Gioconda, la famosa pintura de Leonardo da Vinci expuesta en el Louvre de París, está separada del público por vallas; sin embargo, casi siempre hay entre 30 y 50 personas intentando verla al mismo tiempo. Algo similar ocurre con el David de Miguel Ángel en la Galleria dell’Accademia de Florencia.

Museo del Louvre (París, Francia)

Los Museos Vaticanos suelen recibir tanta gente que es difícil poder detenerse. Si Ud. es de los primeros, gozará del privilegio de poder realizar su visita con más espacio y menos compañía.

Museos Vaticanos (Ciudad del Vaticano)

7. Identifique la obra que observa. Si a Ud. le gusta tomar fotografías de las piezas expuestas, tome luego una fotografía de la información colocada junto a ella.

Al lado de cada pieza suele haber información sobre el nombre, el autor o protagonista, la nacionalidad y el año. A veces aparece información más detallada. Es esencial saber qué está viendo. Aunque uno reciba la información el momento, puede olvidarla.

“Retrato de una dama con vestido amarillo”, Museo Hermitage (San Petersburgo, Rusia)

Además, es útil conocer previamente el idioma en que se brinda la información de las piezas expuestas; si no están en español suelen estar en el idioma del país y en inglés.

Galería Nacional Praga (Praga, República, Checa)

8. Concéntrese en las obras maestras. Debido a los límites que el tiempo y la extensión de muchos museos imponen, es mejor enfocarse en las obras más reconocidas. Sin embargo, también puede incluir aquellas que sin ser famosas son de su interés.

Hay tres modos que pueden ayudarle para elegir las obras a admirar: consultar previamente en libros o internet, comprar al llegar una guía del museo que es un libro con las piezas más importantes y su explicación o alquilar una audioguía a la entrada del museo. Una audioguía consiste en auriculares conectados a un pequeño equipo donde Ud. coloca el número de la obra que aparece junto a ella para escuchar una grabación acerca de lo que observa. Generalmente las tres alternativas pueden conseguirse en su propio idioma, aunque hay museos cuyas guía de papel o audioguía no están disponibles en español.

“David”, Galería de la Academia (Florencia, Italia)

Se han puesto de moda los tours virtuales por internet. Pueden ser una excelente aproximación para elegir con tiempo las obras a contemplar durante su visita.

Museo Reina Sofía (Madrid, España)

9. Disfrute lo que observa. Antes de cualquier explicación, contemple, sienta, piense.

Contemplar una pintura, la osamenta de un animal prehistórico, el mármol de un templo antiguo o un trasbordador espacial son experiencias extraordinarias. La primera impresión es la que define lo que objeto produce en nosotros.

Museo de Arte Costarricense (San José, Costa Rica)

Aproveche ese momento único para que perdure en su memoria. Es algo que sucede, no algo que uno hace. Luego, piense y trate de entender qué hay en lo que observa, qué puede aprender o conocer de lo que está delante suyo.

Museo de Escultura Maya (Copán Ruinas, Honduras)

10. Aproveche las visitas guiadas. Los museos suelen ofrecer tours grupales gratuitos que duran entre una y dos horas donde expertos le presentan y explican algunas piezas de las más importantes.

Si bien en ese caso Ud. no manejará su tiempo ni las prioridades, la información suministrada por los guías puede mejorar notoriamente la calidad de su visita. Debe averiguar si hay tours en su idioma y en qué días y horarios; algunos museos no realizan visitas guiadas diarias en español.

Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires – MALBA (Buenos Aires – Argentina)

También hay tours pagos, grupales o individuales. En caso que su presupuesto lo permita, un tour individual con un experto es una excelente opción.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.

LOS PÁJAROS CARPINTEROS DEL NORTE DE CENTROAMÉRICA (por Pablo R. Bedrossian)

Serie AVES DE CENTROAMÉRICA

Los pájaros carpinteros constituyen una gran familia, llamada Picidae, integrada por más de doscientas especies distribuidas en todo el mundo.  Con justicia reciben su nombre por los huecos que crean con sus picos en los troncos que usan para anidar y dormir.

Argentina: Carpintero Real (nombre científico: Colaptes melanochloros; nombre en inglés Green-barred Woodpecker)

El patrón de su vuelo tiene un corto pero fuerte envión descendente inicial para luego hacer un vuelo más largo hacia adelante. No tienen cantos sino llamados y tamborileos.

República Dominicana: Carpintero de La Española (nombre científico: Melanerpes striatus; nombre en inglés Hispaniolan Woodpecker)

Prsentamos aquí los pájaros carpinteros del norte de Centroamérica, que incluye a Honduras, El Salvador, Guatemala y Belice.

PÁJAROS CARPINTEROS DE COPETE

Estos carpinteros debido a su copete tienen una cabeza que parece triangular. Los dos primeros tienen rasgos parecidos al extinto carpintero real (nombre científico Campephilus imperialis), del cual no hay reportes confiables desde 1956, famoso por la serie de dibujos animados “El Pájaro Loco”.

CARPINTERO CARA ROJA (NOMBRE CIENTÍFICO: CAMPEPHILUS GUATEMALENSIS; NOMBRE EN INGLÉS: PALE-BILLED WOODPECKER)

Carpintero Cara Roja (nombre científico: Campephilus guatemalensis; nombre en inglés Pale-billed Woodpecker)

Aunque hay carpinteros de más de 60 cm, este es el más grande de la región, con una altura de unos 38 cm. Es fácil de identificarlo pues la cabeza del macho es completamente roja mientras la hembra tiene un mechón negro en el centro de la frente. Ambos sexos tienen dos rayas blancas en la espalda que a veces toma forma de V sobre el plumaje oscuro. Se distribuye desde México hasta el occidente de Panamá. En Honduras se encuentra en casi todo el país salvo el borde sudoccidental y el extremo oriental del departamento de Gracias a Dios.

CARPINTERO CARA NEGRA (NOMBRE CIENTÍFICO: DRYOCOPUS LINEATUS; NOMBRE EN INGLÉS: LINEATED WOODPECKER)

Carpintero Cara Negra (nombre científico: Dryocopus lineatus; nombre en inglés Lineated Woodpecker)

Mide unos 33 cm. La cabeza es roja, pero tiene una franja oscura en la cara sin plumas y una raya blanca de cada lado que va hacia la espalda que es de color negro El macho tiene un pequeño bigote rojo; la hembra no lo tiene, pero muestra un penacho negro corto en la frente. Se distribuye de México a Sudamérica, encontrándose en todo el territorio hondureño.

Carpintero Cara Negra juvenil en su nido

CARPINTERO CASTAÑO (NOMBRE CIENTÍFICO: CELEUS CASTANEUS; NOMBRE EN INGLÉS: CHESTNUT-COLORED WOODPECKER)

Carpintero Castaño (nombre científico: Celeus castaneus; nombre en inglés Chestnut-colored Woodpecker)

Mide unos 23 cm. Su nombre proviene de su color: la cabeza es color cobre opaco y el cuerpo castaño. El dimorfismo sexual es leve; una de las diferencias es que el macho tiene un parche rojo en la cara que la hembra no tiene. Posee un aro periocular color gris y un pico grueso color marfil. Se distribuye desde Veracruz, México (incluyendo Oaxaca, Chiapas y Yucatán) hasta el oeste de Panamá. El único país de Centroamérica donde no se observa es El Salvador. En Honduras se encuentra en la costa norte y en la región oriental a excepción del extremo oriental del departamento de Gracias a Dios.

PÁJAROS CARPINTEROS DE ESPALDA CON BARRAS NEGRAS Y BLANCAS

CARPINTERO FRENTE DORADA (NOMBRE CIENTÍFICO: MELANERPES AURIFRONS; NOMBRE EN INGLÉS: GOLDEN-FRONTED WOODPECKER)

Carpintero Frente Dorada (nombre científico: Melanerpes aurifrons; nombre en inglés Golden-fronted Woodpecker)

Mide unos 24 cm. Se lo reconoce por la corona roja, el color amarillo alrededor del pico y las barras en las partes superiores negras y blancas. La cara y las partes inferiores son café claro.  El dimorfismo sexual es muy leve. Habita del sur de Estados Unidos hasta Nicaragua. Es el carpintero más común en Honduras y se ve fácilmente en áreas urbanas. La subespecie común es la Melanerpes aurifrons santacruzi, mientras que en las Islas de la Bahía se encuentra también otra subespecie Melanerpes aurifrons dubius[1].

CARPINTERO SUREÑO O DE HOFFMANN (NOMBRE CIENTÍFICO: MELANERPES HOFFMANNII; NOMBRE EN INGLÉS: HOFFMANN’S WOODPECKER)

Carpintero Sureño o de Hoffmann (nombre científico: Melanerpes hoffmannii; nombre en inglés Hoffmann’s Woodpecker). Fotografía por Denilson Ordoñez.

Mide unos 20cm. Es muy parecido al carpintero frente dorada, pero es algo más pequeño y tiene menos rojo en la cabeza compartiendo con él las barras negras y blancas de las partes superiores. Su distribución es más reducida comparada con otros carpinteros, hallándose desde el sur de Honduras (donde solo se observa en los departamentos de Valle y Choluteca) hasta Costa Rica. En El Salvador aparecen solo 4 registros, solo 1 con foto.

CARPINTERO CARIBEÑO O DE YUCATÁN (NOMBRE CIENTÍFICO: MELANERPES PYGMAEUS; NOMBRE EN INGLÉS: YUCATAN WOODPECKER)

Carpintero Caribeño o de Yucatán (nombre científico: Melanerpes pygmaeus; nombre en inglés Yucatan Woodpecker). Fotografía por Roland Rumm.

Mide 18 cm. En eBird se lo describe como “una versión pequeña del Golden-fronted Woodpecker” y aparece una interesante observación: “las barras blancas de la espalda son relativamente más anchas; llega a verse plateado a la distancia, a diferencia del Golden-fronted que se ve negruzco”[2]. Es de distribución limitada pues se lo encuentra en la Península de Yucatán, México, norte de Belice y en la isla de Guanaja, único lugar de Honduras donde se encuentra.

Roland Rumm, un experto guía de aves que reside en Guanaja, nos explicó que estas aves en Honduras constituyen “una subespecie llamada Melanerpes pygmaeus tysoni, que se diferencia de la subespecie que habita en Yucatán; en el futuro, con base en evidencia provista por ADN, probablemente pueda considerarse que se trata de una especie diferente, pues he visto miles de fotos en Roatán y Utila y allí no se observa. El macho de Guanaja tiene el rojo de la corona y la nuca interrumpido por el medio por color gris, mientras que el de Yucatán tiene rojo completo; además la subespecie de Yucatán es más oscura”.

CARPINTERO LOMO RAYADO (NOMBRE CIENTÍFICO: PICOIDES SCALARIS; NOMBRE EN INGLÉS: LADDER-BACKED WOODPECKER)

Carpintero Lomo Rayado (nombre científico: Dryobates scalaris; nombre en inglés Ladder-backed Woodpecker). Fotografía por Héctor Moncada.

Mide 18 cm. En su cabeza tiene dos franjas negras horizontales: una llega hasta el ojo y otra hasta la mandíbula inferior. Tiene barras uniformes blancas y negras en las partes superiores. El pecho y vientre son de color blancuzco o café claro con pequeñas manchas negras. El dimorfismo sexual es leve. El macho tiene corona roja y negra y la hembra solo negra. Se distribuye desde el occidente de los Estados Unidos hasta Nicaragua. Es un carpintero difícil de observar en Honduras; eBird solo reporta 45 registros, casi todos en la vertiente del Océano Pacífico.

PÁJAROS CARPINTEROS DE ESPALDA COLOR OLIVA

CARPINTERO OLIVÁCEO (NOMBRE CIENTÍFICO: COLAPTES RUBIGINOSUS; NOMBRE EN INGLÉS: GOLDEN-OLIVE WOODPECKER)

Carpintero Oliváceo (nombre científico: Colaptes rubiginosus; nombre en inglés Golden-olive Woodpecker)

Mide 22 cm. Según el experto Robert Gallardo es “el único carpintero totalmente verde en Honduras”[3], aludiendo a su color aceituna dorado. Las alas son color café y el pecho y el vientre son de color verde claro con barras verde olivo.

Carpintero Oliváceo juvenil macho en su nido

La corona y la nuca son de un color rojo intenso y la frente es oscura. Las mejillas son blancuzcas amarillentas. El macho tiene un bigote rojo mientras la hembra tiene el color rojo restringido a la nuca. Habita de México a Sudamérica. En Honduras se lo encuentra en todo el país a excepción del extremo sur.

CARPINTERO ALIRRUFO (NOMBRE CIENTÍFICO: PICULUS SIMPLEX; NOMBRE EN INGLÉS: RUFOUS-WINGED WOODPECKER)

Carpintero Alirrufo (nombre científico: Piculus simplex; nombre en inglés Rufous-winged Woodpecker). Fotografía por Héctor Moncada.

Mide 19 cm. Tiene un color verde oliva. El macho tiene la cabeza y bigote rojo, con un parche café en las mejillas y la garganta es de color café. La hembra tiene solo rojo en la nuca. El vientre es de color oliva claro con barras. Se ven barras delgadas barras negras en la parte inferior de las alas. Habita desde Honduras, que constituye su límite norte hasta Panamá. Es uno de los carpinteros más difíciles de ver en Honduras porque solo se encuentra en zonas boscosas y adyacencias de los departamentos de Olancho y Gracias a Dios. En eBird solo hay 65 observaciones registradas para el país, 21 para Nicaragua y 27 para Panamá al publicar este artículo. Solo es frecuente observarlo en Costa Rica.

CARPINTERO CAFÉ (NOMBRE CIENTÍFICO: DRYOBATES FUMIGATUS; NOMBRE EN INGLÉS: SMOKY-BROWN WOODPECKER)

Carpintero Café (nombre científico: Dryobates fumigatus; nombre en inglés Smoky-brown Woodpecker). Fotografía por Eduardo Hernández Rivera.

Mide unos 15 cm, por lo que es uno de los más pequeños. De color oliva oscuro o café, su dimorfismo sexual es leve: el macho tiene la corona y nuca de un color rojo apagado mientras que la hembra no tiene color rojo en la cabeza. Las mejillas lucen arrugadas. Tiene preferencia por los bosques latifoliados y sus inmediaciones. Se distribuye desde México a Sudamérica. En Honduras se lo observa en la costa norte y en algunas zonas de Olancho y la Moskitia, aunque hay reportes en Santa Bárbara y Cortés, donde lo hemos visto en Rawakala. Un dato interesante es que a la fecha de la publicación de este artículo hay solo 8 registros con fotografías en Honduras, una de ellas de quien escribe este artículo, aunque de muy mala calidad.

CARPINTERO PIGMEO (NOMBRE CIENTÍFICO: PICUMNUS OLIVACEUS; NOMBRE EN INGLÉS: OLIVACEOUS PICULET)

Carpintero Pigmeo (nombre científico: Picumnus olivaceus; nombre en inglés Olivaceous Piculet)

Mide 9 cm. Siendo el más pequeño de los carpinteros de la región. No solo por el tamaño es muy diferente al resto. Incluso alguno puede confundirlo con un trepatroncos porque siempre anda entre los árboles y enredaderas. Es de color oliva oscuro que por debajo se vuelve más pálido. Tiene un pico corto. La cara y la garganta son de una tonalidad café apagada; la cabeza tiene una corona oscura con puntitos blancos. Posee una cola pequeña con estrías negras y amarillas.

Carpintero Pigmeo (vista posterior)

Presenta un escaso dimorfismo sexual; los machos tienen un parche anaranjado en la corona. Sexos similares; eBird dice: “ambos sexos similares; pero los machos tienen un parche anaranjado en la corona”[4]. Se distribuye desde el sudeste de Guatemala (en eBird en ese país hay solo 8 observaciones) hasta Sudamérica. No hay registros para El Salvador. En Honduras se lo encuentra en zonas boscosas y en los alrededores del Lago de Yojoa (Parque Nacional Cerro Azul Meámbar), en la costa norte y en el departamento de Olancho. Su distribución en el país es muy parecida a la del carpintero cachete negro.

OTROS PÁJAROS CARPINTEROS

CARPINTERO BELLOTERO O DE ROBLEDAL (NOMBRE CIENTÍFICO: MELANERPES FORMICIVORUS; NOMBRE EN INGLÉS: ACORN WOODPECKER)

Carpintero Bellotero o de Robledal (nombre científico: Melanerpes formicivorus; nombre en inglés Acorn Woodpecker)

Mide unos 23 cm Se lo conoce popularmente como payaso por los colores vivos de su cabeza. Su nombre científico formicivorus significa comedor de hormigas. Sus partes superiores son negras con corona roja y frente y garganta blancas. Los ojos son amarillentos con pupilas negras.

Carpintero Bellotero o de Robledal en su nido

Ambos sexos son semejantes, aunque la hembra tiene menos área roja en la corona. Las partes inferiores son blanquecinas con estrías negras. Se distribuye desde el oeste de los Canadá hasta Colombia. Se observa en casi todo Honduras. Luego del carpintero frente dorada, junto al carpintero oliváceo es el más común en el país.

CARPINTERO CACHETE NEGRO (NOMBRE CIENTÍFICO: MELANERPES PUCHERANI; NOMBRE EN INGLÉS: BLACK-CHEEKED WOODPECKER)

Carpintero Cachete Negro (nombre científico: Melanerpes pucherani; nombre en inglés Black-cheeked Woodpecker)

Mide unos 19 cm. Es el carpintero “enmascarado” pues en la cabeza tiene máscara negra con un parche blanco detrás de los ojos. Su dimorfismo sexual es escaso, teniendo el macho corona y nuca roja y la hembra una pequeña zona roja en la nuca. Las partes superiores son negruzcas con barras blancas delgadas, y las partes inferiores son de una tonalidad café clara. Se distribuye desde el sudeste de México hasta Sudamérica, a excepción de El Salvador donde no ha sido reportado. En Honduras se encuentra en la costa norte y el departamento de Olancho y se ha observado raramente en el Lago de Yojoa.

CARPINTERO ALBINEGRO (NOMBRE CIENTÍFICO: PICOIDES VELLOSUM; NOMBRE EN INGLÉS: HAIRY WOODPECKER)

Carpintero Albinegro (nombre científico: Dryobates villosus; nombre en inglés Hairy Woodpecker)

Mide unos 20 cm. Es de color negro con un parche blanco en las espalda y líneas blancas en la cara. Leve dimorfismo sexual; el macho posee un parche rojo en la nuca. Las partes inferiores son de color café sucio. Habita de Alaska a Panamá; en el Caribe también se encuentra en las Bahamas. En Honduras habita en la zona central y occidental del país y en algunas zonas cercanas a la costa norte y al extremo sur.

CARPINTERO DE OCOTAL O DE PECHERA (NOMBRE CIENTÍFICO: COLAPTES AURATUS; NOMBRE EN INGLÉS: NORTHERN FLICKER)

Carpintero de Ocotal o de Pechera (nombre científico: Colaptes auratus; nombre en inglés Northern Flicker)

Con unos 28 cm. es el más grande de los carpinteros de cabeza redonda dentro de la región; además es uno de los pocos que en inglés no se llama woodpecker. De arriba hacia abajo, tiene una corona color bronce cobrizo, la cabeza es gris y tiene un babero negro, debajo del cual posee un pecho gris claro con manchas negras. La espalda es color café claro con manchas negras. El dimorfismo sexual es leve, aunque hay algunas marcas de campo que permiten diferenciarlo; por ejemplo, el macho tiene bigote rojo y a hembra bigote color bronce. Se distribuye desde Alaska hasta el noroeste de Nicaragua. En el Caribe se encuentra en Cuba y Grand Cayman. En Honduras se encuentra en la zona centro y occidente en regiones de 500 m. a 2500 m. sobre el nivel del mar.

CARPINTERO MIGRATORIO (NOMBRE CIENTÍFICO: SPHYRAPICUS VARIUS; NOMBRE EN INGLÉS: YELLOW-BELLIED SAPSUCKER)

Carpintero Migratorio (nombre científico: Sphyrapicus varius; nombre en inglés Yellow-bellied Sapsucker)

Mide unos 20 cm. Como se observa, este carpintero no lleva en inglés el nombre de woodpecker, sino de sapsucker, que podría traducirse como chupa savia, por las perforaciones que hace en la corteza de los árboles con su pico. Se identifica por un parche blanco a lo largo de las alas con borde negro. Los ojos están rodeados de un parche negro con una raya blanca por encima; tiene bigote negro.

Árbol con marcas realizadas por el Carpintero Migratorio

Hay variedades regionales. Robert Gallardo comenta que “la mayoría de ellos individuos vistos en Honduras tiene una corona roja”[5]. Habita desde Alaska hasta Sudamérica; como otras aves migratorias, se reproduce en el norte e inverna en el sur. Es el único carpintero migratorio en Honduras y se puede ver prácticamente en todo su territorio.

TABLA DE DISTRIBUCIÓN

OTROS PÁJAROS CARPINTEROS CENTROAMERICANOS:

Carpintero canelo (nombre científico: Celeus loricatus; nombre en inglés: Cinnamon Woodpecker). Se distribuye de Nicaragua a Sudamérica.

Carpintero habado (nombre científico: Melanerpes rubricapillus; nombre en inglés: Red-crowned Woodpecker). Se distribuye de Costa Rica a Sudamérica.

Carpintero nuquidorado (nombre científico: Melanerpes chrysauchen; nombre en inglés: Golden-naped Woodpecker). Se distribuye de Costa Rica a Panamá, donde hay pocos registros.

Carpintero rabirrojo (nombre científico: Dryobates kirkii; nombre en inglés: Red-rumped Woodpecker). Se distribuye de Costa Rica a Sudamérica.

Carpintero marcial o barbinegro (nombre científico: Campephilus melanoleucos; nombre en inglés: Crimson-crested Woodpecker). Se distribuye de Panamá a Sudamérica.

Carpintero panameño (nombre científico: Piculus callopterus; nombre en inglés: Stripe-cheeked Woodpecker). Ave endémica de Panamá. En eBird aparece una sola observación si foto en Colombia.

Carpintero moteado (nombre científico: Colaptes punctigula; nombre en inglés: Spot-breasted Woodpecker). Se distribuye de Panamá a Sudamérica.

Carpintero selvático o ventrirrojo (nombre científico: Campephilus haematogaster; nombre en inglés: Crimson-bellied Woodpecker). Se distribuye de Panamá a Sudamérica.

Carpintero verdiamarillo o dorado (nombre científico: Piculus chrysochloros; nombre en inglés: Golden-green Woodpecker). Se distribuye de Panamá a Sudamérica.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


BONUS: VIDEOS


NOTA

Esta es una contribución del Club de Observación de Aves Los Zorzales, del valle de Sula, a la ASHO (Asociación Hondureña de Ornitología).


REFERENCIAS

[1] Fagan, Jesse & Komar, Oliver, “Peterson Field Guide to Birds of Northern Central America”, Peterson Field Guides, 2016, p.210

[2] Sin firma, “Yucatan Woodpecker”, eBird, Cornell Lab of Ornithology,

[3] Gallardo, Robert J., “Guía de las Aves de Honduras”, Edición de autor, 2018, p.248

[4] Sin firma, “Olivaceous Piculet”, eBird, Cornell Lab of Ornithology, https://ebird.org/species/olipic1/HN

[5] Gallardo, Robert J., Op. cit., Edición de autor, 2018, p.245


AGRADECIMIENTOS

A Romel Romero, mi amigo y maestro en el campo de las aves, por su infinita paciencia ante mis consultas. A Héctor Moncada, Denilson Ordóñez, Roland Rumm y Eduardo Hernández Rivera por facilitarme sus fotografías y permitirme compartirlas.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías y videos fueron tomados por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos, a excepción de las siguientes fotografías que son utilizadas con la autorización de sus autores:

Carpintero Lomo Rayado y Carpintero Alirrufo por Héctor Moncada

Carpintero Sureño o de Hoffmann por Denilson Ordóñez.

Carpintero Caribeño o de Yucatán por Roland Rumm

Carpintero Café por Eduardo Hernández Rivera

LA “CASA DE LOS AZULEJOS” DE LA CALLE PARAGUAY 1330 (por Pablo R. Bedrossian)

Una de las construcciones más curiosas de Buenos Aires se encuentra en la calle Paraguay 1330. Se la conoce como la Casa de los Azulejos debido a los bellos murales de su fachada.

Es un edificio de tres plantas diseñado en estilo Liberty milanés. Esta variante del modernismo, también llamada Floreale, que surgió en el norte de Italia, se caracteriza por fachadas con pinturas o murales de azulejos con temas inspirados en la naturaleza, tanto florales como animales, el uso de cemento decorativo, la ornamentación con cariátides y atlantes y la presencia de hierro forjado en los balcones y puertas. En la “Casa de los Azulejos” encontramos dos de estos elementos: el uso de azulejos decorativos y la balconería de hierro forjado.

LOS AZULEJOS

El mural de azulejos titulado “Escenas pastoriles” fue creado el artista italiano Pio Pinzauti. Muestra a una mujer preparando atados de heno y a un hombre tomando un toro por las astas en el campo. Ambas figuras se encuentran en la segunda planta mientras que en la tercera solo se observa una vegetación decorativa.

Es poco lo que se sabe de Pinzauti. Se lo menciona como ceramista, con actividad entre 1898 y 1930[1]. Su taller se encontraba en la calle Gustavo Módena 56 de Milán. Algunos trabajos suyos que hemos podido encontrar son la fachada de azulejos decorados de la Casa Galimberti en Milán, de 1902, fruto de su colaboración con Ferdinando Brambilla, el retablo para la capilla Borghi del cementerio de Varano, Italia, y una loza esmaltada titulada “Mascotas”, que forma parte de las colecciones del Castillo de Milán. Hasta donde sabemos, el de la Casa de los Azulejos es su única obra en Buenos Aires.


Anuncio de Pio Pinzauti en el Corriere dei Piccoli, Supplemento illustrato del Corriere della Sera

EL ARQUITECTO

Podemos pensar que la Casa de los Azulejos perdería mucho de su encanto sin la decoración de su fachada; sin embargo, el diseño modernista como los trabajos de herrería del frente le dan realce suficiente como para tener méritos por sí misma.

¿Quién fue su creador? En todas las publicaciones aparece “el arquitecto Benjamin Trivelloni”. Buscamos su nombre y lo hallamos exclusivamente asociado a la “Casa de los Azulejos”, lo que nos hizo desconfiar sobre la autoría. Entonces, fuimos a la fuente más confiable y completa que conocemos, el blog de Alejandro Machado sobre Arquitectos Italianos en Buenos Aires[2], donde encontramos que el malentendido surge de la firma grabada en el edificio de Paraguay 1330 donde aparece como “B. Trivelloni”.

El nombre correcto es Bonaventura Trivelloni, quien realizó otras obras en Buenos Aires, como un petit hotel en la calle Ayacucho 1485, ya demolido, y el edificio de República de Indonesia 77. Machado, además, comparte en el mismo blog un interesante hallazgo: B. Trivelloni aparece como constructor en una bóveda sin nombre en el Cementerio de la Chacarita. No es mucho más lo que sabemos de él. Nació en Italia en 1866. Llegó a la Argentina a 16 años en febrero de 1882 y se radicó en el país donde formó su familia. No conocemos donde cursó sus estudios, pero su talento se revela en sus obras, hermosas y originales.

LA CONSTRUCCIÓN

Iuri Izrastzoff aporta un dato interesante sin citar la fuente: en 1892 había en el lugar una casa chorizo con patio lateral que pertenecía a la Sra. Lucía Argerich[3]. La Casa de los Azulejos fue construida por encargo del Sr. Luis Botta en 1911, por eso también se la conoce como Casa Botta.

En la planta baja hay un local comercial con entrada por Paraguay 1328 y, al lado, la entrada al edificio en Paraguay 1330. En la segunda planta hay un ancho balcón con un bello trabajo en herrería negra rodeado por los azulejos con imágenes de labores campestres que ya mencionamos y a su lado una amplia ventana con celosías. En la última planta hay un balcón más pequeño, a cuyos lados continúa el mural, y también una ventana similar a la del piso anterior.

Los balcones del segundo y tercer piso lucen espléndidas flores y dibujos dorados que embellecen su entramado y están conectados por delgadas columnas de hierro. Desde luego, el color naranja del frente no es el original, que era blanco.

EL MODERNISMO, LA NUEVA ÉPOCA Y EL USO DE LOS AZULEJOS

El modernismo fue un movimiento surgido a finales del siglo XIX que aportó un conjunto de innovadoras propuestas. Recibió distintos nombres: Sezession en Austria, Jugendstil en Alemania, Art Nouveau en Francia, modernismo en Cataluña, Liberty o Floreale en el norte de Italia.

Jugendstil en Münich: Edificio de apartamentos en Gedonstraße 4, 6, Schwabing.

Ese movimiento representaba una liberación de los patrones estéticos dominantes de la época. Proponía un nuevo ideal de belleza, asimétrico e impredecible, puesto al servicio de todos los hombres.

Art Nouveau en París: Casa de Jules Lavirotte – 29, avenue Rapp

En Argentina el modernismo sirvió como una bisagra entre el pasado y el futuro que acaba de inaugurarse. Fue un proceso que se inició con el abandono a la resistencia a lo hispánico y la elección del modelo cultural europeo latino (con predominio francés), en detrimento de las opciones anglosajona y norteamericanizante.

Art Nouveau en Buenos Aires: Casa Calise – Hipólito Yrigoyen 2562-78

Esa predilección despertó un importante interés en el Río de la Plata de cerámicas, azulejos y mayólicas del Viejo Continente. Era una época aún sin ascensores donde las viviendas para la clase media alcanzaban tres o cuatro plantas y la decoración exterior, sobre todo del primer piso, se había vuelto importante[4]. Aunque los modelos tradicionales fueron rápidamente desplazados por temas abstractos y fitomorfos, el mural de la Casa de los Azulejos es testimonio de esa moda que a principios de siglo reflejaba las aspiraciones de la nueva burguesía.

Ha pasado más de un siglo desde ese momento y, aunque hoy difícilmente se nos ocurra decorar nuestros frentes con azulejos figurativos, seguimos admirando aquella vanguardista creación de Pio Pinzauti.

UNA HISTORIA

En los tiempos que se levantó la Casa de los Azulejos, vivía una familia por planta. Sin proponérmelo, conocí a un nieto o quizás bisnieto de una familia que vivía en el primer piso. Me contó una breve anécdota referida por un pariente suyo. Un hombre que vestía siempre de impecable sombrero, traje y corbata parecía obsesionado con el edificio de Paraguay 1330. Todas las mañanas se quedaba por horas mirando la fachada desde la vereda de enfrente. Durante varias semanas repetía lo que a esa altura parecía una ceremonia laica, incluyendo sábados y domingos. Cierta mañana uno del edificio se acercó y entabló una breve conversación con él, que adapto para esta nota:

– Desde hace semanas lo vemos todo el día frente al edificio, ¿tanto le gusta?

– No, no miro el edificio; espero que salga alguien…

¿Alguna dama de la cual se enamoró?

– No precisamente…

¿Puedo saber a quién espera?

– A un deudor, un tipo que me debe mucha plata.

Temiendo que se tratara de alguien de su familia, el vecino le preguntó.

– ¿Puedo saber el nombre?

– Benjamin Páez Moreno

– ¡Ah! -dijo echando un resoplido-; ese hombre se mudó hace unos meses, justo antes que Ud. viniera. Por eso no lo encuentra.

¿Y sabe para dónde se mudó?

Dijo que se iba a Villa Luro, pero no tengo la dirección

– ¿Y no viene a buscar el correo?

– Nunca vi una carta para él; quizás estaba huyendo de alguien; incluso el propietario comentó que le quedó debiendo dos meses de alquiler.

El hombre agradeció la información, se dio media vuelta y no volvió a aparecer por el lugar. Entre tanto el vecino subió a su departamento y le dijo a su hermano:

– Benjamín, podés salir tranquilo, pero a partir de ahora no se te ocurra andar por Villa Luro.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Bertocco, Mattia Alberto, “Mascotas”, Regione Lombardia, LombardiaBeniCulturali, 2015, que trata sobre un trabajo en loza de Pio Pinzauti, que forma parte de las Colecciones Artísticas del Castillo. Colecciones de Arte Aplicado, Milán, Italia

[2] Machado, Alejandro, “Arquitectos italianos en Buenos Aires”, http://arquitectos-italianos-buenos-aires.blogspot.com/

[3] Izrastzoff, Iuri, “Fervor por Buenos Aires”, https://www.fervorxbuenosaires.com/grandes-casas-paraguay-1330/

[4] Feliu, Joan “Dinero color azul cobalto. El negocio americano de la cerámica de la provincia de Castellón en el siglo XIX”, Biblioteca de les Aules, Universitat Jaume I, 2005, p.189


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EL KIOSCO, UNA PELÍCULA ARGENTINA EN CONTRA DE LA CORRIENTE (Pablo R. Bedrossian)

El cine argentino de las últimas dos décadas parece estar signado, salvo meritorias excepciones, por el pasado, el resentimiento y la desesperanza. Quizás se acabaron los buenos motivos o tal vez la financiación oficial llegue solo a quienes hacen del cine una forma de propaganda, proyectando sobre el pasado los fracasos del presente. Sea cual fuere la razón, sorprende “El Kiosco”, a contramano de esa tendencia, dejando un mensaje sobre valores como la integridad, la honestidad y la honradez en medio de lo cotidiano.

La película, con guion y dirección de Pablo Gonzalo Pérez, plantea un dilema moral: si aprovecharse de los demás -algo que asociado con la viveza o picardía criolla– o ser leales a principios que permiten la convivencia respetuosa y pacífica.

Con una excelente actuación de Pablo Echarri, muy bien acompañado por Georgina Barbarossa y Roly Serrano, trata sobre un empleado que decide terminar su rutina para ser un emprendedor. Para ello compra un kiosco a un viejo conocido, quien le oculta que se abrirá un túnel frente al local: no habrá tránsito ni compradores por un largo tiempo. Sin clientela y con deudas, aparecen los dilemas. Si, tal como fue engañado, engaña para “salvarse” o actúa como un hombre ético – ¿un ingenuo? ¿un tonto? – que por fidelidad a sus principios está dispuesto a perderlo todo.

Alguien ha dicho que el principal problema de la Argentina es la falta de valores. Si esa es la enfermedad, la película muestra que el tratamiento comienza por una decisión personal que se mantenga incluso ante las circunstancias más adversas. Vale la pena verla y compartirla; un ejercicio interesante es detenerla antes de ver el final y generar un debate preguntando cómo actuaría cada uno si estuviera en el lugar del protagonista.

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“THE SINNER” TEMPORADAS 2 Y 3, LA PROCESIÓN VA POR DENTRO (por Pablo R. Bedrossian)

La explosión de nuevas series ha hecho cada vez más difícil crear un guion original. En géneros como el de intriga o el policial pareciera que el molde está tan extendido que todo se vuelve predecible. Quizás por eso se viene produciendo un giro que pone en el centro no a la historia sino al personaje. Tal es el caso de series en Netflix como “Marcella”, “Karppi” y “Sorjonen” que llevan el nombre de sus protagonistas. Otro ejemplo es “The Sinner”, que trata sobre el detective Harry Ambrose, interpretado por Bill Pullman. Nuestro comentario de la Temporada 1 se puede leer en https://pablobedrossian.com/2018/06/09/sinner-pecadoraotra-nueva-miniserie-de-netflix-por-pablo-r-bedrossian/.

Las Temporadas 2 y 3 siguen la misma línea: son thrillers psicológicos donde el protagonista intenta seguir lo que llama “su método”: en apariencia trata de crear empatía -incluso de un modo compulsivo- con los sospechosos para encontrar la verdad. Sin embargo, en lo profundo es difícil saber hasta que punto está viendo en ellos sus propios pecados; de allí el título.  

La segunda temporada ocurre en su pueblo natal, donde un niño de 13 años es sospechoso de haber envenenado a sus presuntos padres. La investigación lo lleva a una secta establecida en las afueras del pueblo donde víctimas y victimarios eran parte de la comunidad.

La tercera es más elaborada donde a partir de un accidente en Dorchester, un suburbio de Nueva York, establece una relación compleja con un docente y futuro padre de familia, Jamie Burns, magníficamente interpretado por Matt Bomer, cuyo comportamiento criminal es indescifrable e impredecible. La pregunta que subyace en la trama no es quién cometió el crimen sino por qué lo hizo. El personaje de Burns es presentado como una persona impenetrable, de aquellos que, se haga lo que se haga, se diga lo que se diga, son dirigidos por sus propios impulsos y no dudan en manipular a quién sea para lograr sus propósitos, aunque por momentos parezcan dignos de lástima.

El detective Harry Ambrose nos hace recordar en sus gestos a Robin Williams. Es un personaje que lleva una vida solitaria y angustiosa, cuya raíz es atribuida a la enfermedad mental de su madre y los hechos que desencadenaron.

Quizás sea una serie demasiado lenta o complicada para algunos, sobre todo para los amantes del cine de acción, pero puede resultar atractiva para aquellos que buscan desentrañar la trama, descubrir que hay debajo de lo que se muestra y ver que el mundo no está pintado de blanco y negro sino lleno de grises.

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PARA LOS AMANTES DE LA PINTURA Y LA ESCULTURA, LECTURA IMPERDIBLE: “HISTORIA DEL ARTE” DE E. H. GOMBRICH (por Pablo R. Bedrossian)

Serie LECTURA RECOMENDADA

8 millones de ejemplares vendidos y 16 ediciones revisadas, ampliadas y rediseñadas a lo largo de 45 años hablan por sí mismos. “Historia del Arte” de E. H. Gombrich es el libro de historia del arte más leído en el mundo. Cuenta con casi 700 páginas, pero es de fácil lectura debido a sus cientos de ilustraciones.

Enfocado en tres ramas -la arquitectura, la pintura y la escultura- presenta una cronología de obras de arte, no una antología. El autor aclara que evita mostrar sus pinturas predilectas y que, en favor de sus lectores, presenta las más conocidas para que la información y el respectivo aprendizaje fluyan de un modo natural.

Comienza con una breve exposición introductoria sobre el arte y los artistas; afirma que no puede definir qué es el arte y que para él lo que cuenta son los artistas y sus creaciones. Sigue por la prehistoria, las manos que pintaron bisontes en las cuevas de Altamira, crearon máscaras rituales en Nueva Guinea o cabezas de bronce en el reino de Oni, en la actual Nigeria. De allí pasa al arte egipcio mostrando el significado religioso de las figuras que nosotros hoy concebimos como arte, pero también sus reglas que desde nuestra cultura llamamos estilo; por ejemplo, las cabeza y las piernas de costado mientras el torso parece el de una persona que mira de frente, el significado de los colores, la ubicación de las manos, las representaciones de los dioses con cabeza de diferentes animales. También presenta el arte mesopotámico y cretense, hasta dar un lugar al arte griego para mostrarnos por qué lo denominamos clásico, basado en dos hechos: el descubrimiento de las formas naturales y la invención del escorzo.

Cuando habla del arte romano de los siglos I al IV incluye también el arte cristiano; además, sucintamente pasa revista al arte budista del mismo periodo. Luego, en un solo capítulo muestra el arte occidental del siglo V al XIII y también presenta algo del arte chino e islámico en los tiempos medievales. Luego se centra en Europa y va describiendo los estilos de acuerdo a las épocas: el románico, el gótico, el renacentista, el barroco; también separa las geografías mostrando por un lado el arte italiano y por el otro el flamenco. El recorrido pasa al rococó, y de allí a las diversas corrientes que lo sucedieron; finalmente vuelve a concentrarse en una hilera de estilos: el impresionismo, el cubismo, el surrealismo, el arte abstracto y otros “ismos” hasta fines del siglo XX, aclarando que desde el presente es muy difícil diferenciar las modas del arte, pues las modas pasan y el arte perdura.

Es una obra extraordinaria, con ilustraciones muy bien presentadas y una excelente encuadernación, muy necesaria para un ejercicio que el autor propone con frecuencia: comparar imágenes con las de páginas anteriores. Además, la prosa de E. H. Gombrich, incluso en su traducción en español, produce tanto placer que lamentamos que no nos siga hablando porque el libro ha llegado su fin.

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LOS ARMENIOS EN FRANCIA Y UNA VISITA A LA IGLESIA ARMENIA DE PARÍS (por Pablo R. Bedrossian)

París funciona como la capital de los armenios de Francia. Aunque no hay censos precisos, en 2011 se estimaba que unos 600,000 descendientes de armenios vivían en el país galo; de ellos 200,000 en París y sus alrededores; un caso muy especial lo constituye Alfortville, un suburbio parisino apodado “La Pequeña Armenia”, donde los descendientes de armenios suman aproximadamente un 15% de la población[1]. Otros barrios periféricos con alta presencia armenia son en Issy-les-Moulineaux y Arnouville.  

En la Ciudad Luz están presentes las tres iglesias cristianas a las que adhiere la inmensa mayoría del pueblo armenio: La Iglesia Apostólica Armenia bajo la guía espiritual y la jurisdicción del Catholicos[2] de todos los armenios, con sede en Etchmiadzin, la iglesia católica armenia y las iglesias evangélicas, donde se destaca la Unión de Iglesias Evangélicas Armenias de Francia. Se estima que unos 5.000 evangélicos armenios viven en esa nación.

LA VISITA A LA IGLESIA DE SAN JUAN BAUTISTA

La Iglesia de San Juan Bautista es un pedacito de Armenia y, a la vez, un lugar de profundo recogimiento espiritual. Al oír los acordes de la música sacra en su magnífico órgano se abre el corazón para escuchar el mensaje de las Sagradas Escrituras.

Ubicada en Rue Jean-Goujon 15 en el refinado distrito 8 de París, fue una donación del magnate petrolero armenio de Bakú y gran benefactor Alexandre Mantachiants. En el video debajo se puede ver un breve momento de la misa.

Su construcción se inició en 1902 y fue consagrada el 2 de octubre de 1904. El diseño, basado en la Catedral Armenia de la Santa Cruz (Սուրբ Խաչ), en Akdamar, hoy territorio turco, estuvo a cargo de Albert-Désiré Guilbert. Pocos saben que este distinguido arquitecto estuvo activo en Argentina, donde en 1926 erigió el edificio de la Ex Compañía de Seguros Sud-América en Buenos Aires (en Diagonal Norte y Rivadavia), además de otras casas y edificios[3].

El templo mide 25 metros de largo por 13 metros de ancho. En el frontón de la entrada hay un altorrelieve de Jesús rodeado por dos ángeles.

Una khatchkar (cruz de piedra), símbolo de la fe cristiana en Armenia, se encuentra en el frente.

También una estatua y un placa de mármol recuerdan a los armenios que dieron la vida por Francia en la Primera Guerra Mundial.

Por dentro, la típica cúpula octogonal vidriada provee una intensa luz reforzada por una enorme lámpara central en forma de araña, con otras dos lámparas más pequeñas a los lados. Un enorme mosaico de un Cristo reinante (conocido en el arte como pantokrator, que significa Señor de todo) domina el interior.

Debajo, un altar en cuyo fondo brilla una imagen de la Virgen con el Niño es el lugar donde los sacerdotes celebran la misa.

La iglesia de San Juan Bautista fue escenario de eventos muy importantes de la comunidad armenia, como el casamiento del general Antranik, héroe nacional, en 1922.

LOS ARMENIOS EN FRANCIA

Desde la edad Media ha habido armenios en territorio francés, llevando consigo su cultura e identidad nacional. Sin embargo, el proceso migratorio se aceleró en las primeras décadas del siglo XX, cuando muchos armenios se vieron forzados de huir de su tierra natal a causa del genocidio perpetrado por los turcos. El puerto de Marsella atrajo a miles de armenios que se establecieron en la ciudad.

Otros continuaron su camino hacia el norte y se radicaron principalmente en París y Lyon. Francia se convirtió en el nuevo hogar de los exiliados armenios, que trabajaron en la agricultura y en la industria; posteriormente se dedicaron a lo que mejor conocían: el comercio. Se crearon organizaciones comunitarias tanto para conservar la identidad nacional como para apoyarse mutuamente en un entorno hostil y desconocido. Como siempre, la Iglesia Apostólica Armenia se convirtió en una referencia obligada para los inmigrantes.

Al principio la situación de los miembros de la joven colectividad armenia fue complicada. Algunos los consideraban “extranjeros sucios” y oficialmente eran reconocidos como “refugiados apátridas”[4]. Según testimonios, esta situación se perpetuó hasta 1940; sin embargo, era más bien el trato corriente y no una política de Estado. Los armenios siempre estarán agradecidos a Francia por haberlos acogido luego de sufrir tantas penurias.

Las raíces armenias no impidieron que los inmigrantes y sus descendientes lucharan por su patria adoptiva. Hubo armenios que pelearon en el ejército francés tanto en Primera[5] como en la Segunda Guerra Mundial. Un silencioso monumento en el Cementerio del Père-Lachaise los recuerda. También valientes jóvenes armenios tuvieron una destacada participación en la resistencia a la ocupación nazi.

Antes y después de la Segunda Guerra Mundial existieron desencuentros entre facciones pro-soviéticas y nacionalistas que generaron grietas en la colectividad. Es interesante que tras la caída del nazismo muchos armenios residentes en Francia, creyeron en la propaganda soviética y decidieron regresar a Armenia; confiaban que Stalin actuaría en su favor recuperando territorios en poder de los turcos. Cuando vieron que tanto su ingenuidad como su imaginación los había colocado en una situación de riesgo, rogaron volver[6].

En la década del ’50 una nueva oleada de miles de armenios llegó a Francia desde Medio Oriente, en su mayoría desde Turquía, Líbano, Siria e Irán. La colectividad crecía y se consolidaba como una minoría importante. En los ’60 los armenios ya eran reconocidos como una minoría étnica digna, respetuosa y activa.

LA INFLUENCIA ARMENIA EN LA CULTURA

En 2001 la Asamblea Nacional francesa aprobó una ley reconociendo el genocidio armenio. Para algunos puede parecer un gesto tardío; sin embargo, los parlamentarios franceses estuvieron dispuestos a pagar el precio de un deterioro en las relaciones con Turquía sin obtener otro premio que la gratitud de los armenios en el mundo.

Muchos dieron testimonio en Francia de su armenidad. Tal es el caso del cineasta Henri Verneuil, creador del famoso film “I como Ícaro”. Con su nombre verdadero, Ashot Malakian, publicó el libro “Mayrig” donde relató la conmovedora historia familiar. Años después llevó la obra al cine, con la actuación, entre otros, de Claudia Cardinale y Omar Sharif. También el inolvidable Charles Aznavour, el descendiente de armenios más famoso del país galo y quizás de todo el mundo, compuso e interpretó el tema “Ils sont tombés” describiendo el terrible y a la vez anónimo sufrimiento de un millón y medio de personas cruelmente asesinadas. No son los únicos descendientes de armenios famosos en Francia: el tetracampeón de Fórmula 1, Alain Prost, la actriz y cantante Sylvie Vartan y el compositor y cantante Michel Legrand también provienen de la tierra del Monte Ararat.

Entre las numerosas instituciones armenias más importantes de Francia se encuentra la AGBU (en español Unión General Armenia de Beneficencia). Hay organizaciones que, sirviendo como un paraguas, reúnen a varias entidades, tales como el Forum de Asociaciones Armenias de Francia[7], creado en 1991, y el Consejo de Coordinación de Organizaciones Armenias de Francia[8]. Entre las decenas de instituciones se encuentran ONG, clubes deportivos, casas de la cultura y asociaciones profesionales armenias.

El medio de comunicación armenio más importante es el periódico Nor Haratch (www.norharatch.com), una publicación independiente que en 2009 reemplazó al diario a Haratch (Յառաջ), fundado en 1925. Desde luego la comunidad armenia de Francia cuenta con también radios y revistas.

También hay instituciones educativas. Un caso digno de resaltar es la Escuela Tebrotzassere, fundada en 1879 en Estambul, reubicada en Marsella en 1918 y luego trasladada a Le Raincy, en los alrededores de París, donde brinda sus servicios educativos.

Quisiéramos quedarnos; quisiéramos volver, pero, aunque hoy no podamos, nos inspira la historia de los armenios de Francia que, como en otros lugares del planeta, formaron familias honradas y trabajadoras, sirvieron a la patria que los recibió y aún hoy honran la memoria de su pueblo.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Sin firma, “Les Arméniens en France”, Le Point, 22/12/2011, https://www.lepoint.fr/societe/les-armeniens-en-france-22-12-2011-1411512_23.php

[2] Catholicós es el título que recibe la máxima autoridad de Iglesia Apostólica Armenia. Recordamos que Armenia fue la primera nación en reconocer el cristianismo como religión oficial, en 301, incluso antes que el Imperio Romano y que a lo largo de dieciocho siclos ha luchado por su supervivencia.

[3] Machado, Alejandro, “Arquitectos franceses en Argentina. Catálogo online de sus obras”, http://arquitectos-franceses-argentina.blogspot.com/

[4] Zenian, David, “The Armenians of France”, AGBU (Armenian General Benevolent Union), News Magazine, 1/3/1995

[5] Para más información sobre la Legión de Oriente, luego conocida como Légion arménienne, una unidad de la Legión Extranjera dentro del Ejército francés se puede leer a Mathosian, Mark, “Grandfather’s Story–The Armenian Legion and the Battle of Arara”, The Armenian online Weekly, mayo 2003

[6] Minassian, Anahide Ter. “Les Arméniens de Paris depuis 1945” en: “Le Paris des étrangers depuis 1945”, Éditions de la Sorbonne, 1995. Dice: “En el aeropuerto de Ereván, Christian Pineau (Ministro de Relaciones Exteriores francés) es literalmente asaltado por un grupo de madres y niños armenios rogando que sean ‘repatriados’ a Francia”.

[7] Su nombre en francés es Forum des Association Arménienne

[8] Su nombre en francés es Conseil de Coordination des Organisations Arméniennes de France y es conocido por su sigla CCAF


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EL REY ZOPE, EL FAMILIAR CENTROAMERICANO MÁS DISTINGUIDO DEL CÓNDOR ANDINO (por Pablo R. Bedrossian)

Serie AVES DE CENTROAMÉRICA

De los cutes, jotes o zopilotes, el más espectacular es el rey zope, rey gallinazo o jote real (Sarcoramphus papa), también llamado cóndor de la selva. Mide unos 81 cm de altura y tiene una envergadura de hasta 193 cm[1]. Pertenece a la familia Cathartidae, conformada por buitres, que incluye siete especies americanas incluyendo al asombroso cóndor andino (Vultur gryphus).

Sin duda, el rasgo más notable de esta majestuosa ave es su cabeza de piel sin plumas, arrugada y multicolor, incluyendo rojo, anaranjado, amarillo, negro y rosado. De toda la familia es la única que posee el iris de una tonalidad amarillo pálida, con anillo periocular rojo y el pico negro con sus extremos rojos. Justo antes del pico tiene unas excrecencias llamada carúnculas de colores naranja y rojo. El cuerpo es blanco con parte del cuello gris oscuro y el extremo de las alas color negro. Las patas son de color gris. En vuelo se la observa con un patrón blanco y negro.

Ambos sexos son semejantes, aunque a diferencia del cóndor andino, la hembra es de mayor peso que el macho (3000 g en los machos y de 3780 g en las hembras)[2].

Tienen una amplia distribución desde el sur de México hasta Argentina (solo no se encuentra en Chile y Uruguay). En Honduras, donde vivimos, se encuentra en todo el país, con mayor presencia en la Biósfera del Río Plátano. Los países con menos registros en eBird a la fecha de este artículo son Nicaragua y El Salvador. Los de mayor número de observaciones (que superan en varios miles a todos los demás) son Costa Rica y llamativamente Belice. Habitan en bosques tropicales y también en las sábanas y pastizales aledaños. Es más fácil encontrarlo en zonas altas.

Su nombre (sarko significa carne y ramphos hace referencia a un pico aguileño) proviene de la dominancia que tiene sobre las otras especies al abrir la carroña. La dureza de su pico le permite abrir el cuerpo de un animal muerto y tener la iniciativa en aprovechar el alimento[3]. Recordemos que los buitres son importantes en la cadena alimentaria pues al tener como dieta animales muertos, evitan que las bacterias que se multiplican durante la descomposición cadavérica se conviertan en foco de enfermedades. En ausencia de carne comen frutas.

Foto de un ejemplar adulto en cautiverio, en el Parque de Aves y Reserva Natural Macaw Mountain, Copán Ruinas, Honduras que solo recibe aves nacidas y criadas en cautiverio.

Comparte con el cóndor andino lo que llamaríamos lentitud reproductiva pues su crecimiento y desarrollo demora mucho más que en el resto de las aves. Aparentemente son monógamos y se ha observado en cautiverio el cortejo nupcial. Anidan en huecos de árboles, paredes rocosas, matorrales densos y arbustos a nivel del suelo. No hacen nidos[4]. La pareja participa de la incubación y el cuidado de su cría. La incubación en cautiverio toma de 58 a 60 días.

Jack Clinton, que estudió los cambios de plumaje para estimar la edad, identifica etapas: “El primer año se puede diagnosticar por la presencia de plumón. Las aves de dos años empiezan a mostrar coloración blanca en las áreas ventrales. Este reemplazo de plumas negras por blancas continua hasta que las aves alcanzan los cuatro años, cuando tienen un aspecto moteado resultado de una matriz de plumas blancas y negras en el dorso. La etapa final de maduración del plumaje ocurre a los seis o siete años cuando las manchas negras en las plumas cobertoras superiores son finalmente reemplazadas por plumas blancas”[5].  

Aunque menor que la del cóndor, posee una larga vida pues puede llegar a los 30 años. En general vuela en solitario; cuando la hemos podido observar en vuelo nos llamó la atención su lentitud.

LA FAMILIA

Pertenece a la familia Cathartidae, que incluye siete especies americanas: el cóndor andino (Vultur gryphus) y el cóndor californiano (Gymnogyps californianus), el rey zope y cuatro jotes, cutes o zopilotes, sinónimos para describir buitres (en inglés vultures), un grupo de típicas aves carroñeras. Debido a la diversidad de nombres que se les da en español, las vamos a mencionar en inglés, aclarando que están presentes en todos los países de Centroamérica.

Black Vulture (Coragyps atratus)

Turkey Vulture (Cathartes aura)

Lesser Yellow-headed Vulture (Cathartes burrovianus). Un detalle interesante es que eBird solo registra 9 observaciones (5 de ellas con fotos) para El Salvador a la fecha de la publicación de esta nota.

Finalmente, como parte de la familia se encuentra el Greater Yellow-headed Vulture (Cathartes melambrotus) que solo habita en Sudamérica.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


NOTA

Esta es una contribución del Club de Observación de Aves Los Zorzales del valle de Sula a la ASHO (Asociación Hondureña de Ornitología).


REFERENCIAS

[1] Gallardo, Robert J., “Guía de las Aves de Honduras”, Edición de autor, 2018, p.76

[2] Ibañez Olivera, Lesly M.; Iannacone Olivers, José, “Bioecología y estado de conservación del cóndor de selva Sarcoramphus papa Linnaeus, 1758 (Cathartiformes: Cathartidae): Revisión a nivel de Sudamérica”, Biotempo 2011, Volumen 11, p.25

[3] Ibañez Olivera, Lesly M.; Iannacone Olivers, José, Op. cit., p.25

[4] Ibañez Olivera, Lesly M.; Iannacone Olivers, José, Op. cit., p.27

[5] Clinton Eitnirar, Jack, “Estimating age classes in King Vultures (Sarcoramphus papa) using plumage coloration”, Journal of Raptor Research, The Raptor Research Foundation, Inc.,  marzo 1996, p.37


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LA CASA AMÉRICA, VIVIENDAS AL ALCANCE DE TODOS (por Pablo R. Bedrossian)

Serie GRANDES EDIFICIOS DE BUENOS AIRES

En la avenida San Juan entre Balcarce y Paseo Colón, a mano derecha se observa un jardín rodeado de edificios bajos color gris tiza. No se trata de una plaza pública sino del pulmón verde de la Casa América, un innovador proyecto de viviendas inaugurado en 1937.

Es un complejo en U que mira hacia la avenida San Juan. Está diseñado en estilo racionalista, cuyos rasgos más importantes son el uso de las líneas geométricas, la simetría y la funcionalidad.

Con curvas en los extremos y líneas rectas en el centro aparece como un sitio único, tranquilo y apacible, separado del ruidoso tránsito de la zona. El secreto reside en su área verde: “el espacio central presenta un borde de árboles que separa virtualmente el espacio privado, que es de acceso a las viviendas, con el espacio público“[1].

La Casa América está conformada por tres bloques con entradas independientes con un total de 98 departamentos. Un detalle interesante es que la simetría es solo aparente. La cuadra donde se ubica la Casa América tiene una marcada pendiente hacia la avenida Paseo Colón.

Para evitar que el edificio parezca inclinado, su creador incorporó una planta más en el extremo más bajo, por lo que tiene cuatro niveles del lado de la calle Balcarce y cinco del lado de la Avenida Paseo Colón.

LA HISTORIA

A fines del siglo XIX se comenzó a discutir como crear mejores condiciones sanitarias para las personas de menores recursos, específicamente por los que eran identificados como pobres, trabajadores, obreros e inmigrantes en la ciudad de Buenos Aires. Las propuestas incluían viviendas económicas, casas colectivas y barrios obreros.

En 1912 el diputado Juan Félix Cafferata presentó en el Congreso un proyecto para casas para obreros. En 1917 se reglamentó la ley. Manejado por la flamante Comisión Nacional de Casas Baratas (CNCB). Tres años después, en 1920 se inauguró el primer proyecto residencial de gestión pública con finalidad social: un complejo de 160 viviendas económicas dentro del perímetro conformado por las avenidas Asamblea y José María Moreno y las calles Riglos y Estrada, cerca del Parque Chacabuco zona conocida hoy como Barrio Cafferata en honor a su impulsor.

“En más de veinticinco años que transcurrieron desde las primeras gestiones, se llevaron a cabo nueve intervenciones en la Ciudad de Buenos Aires, con un total de 891 viviendas repartidas en viviendas individuales y colectivas casi en igual proporción”[2]. El último de estos proyectos de casas económicas fue la Casa América en de San Telmo.

EL ARQUITECTO

La Casa América se considera la única obra racionalista de Estanislao Pirovano (1890-s/d). Este arquitecto argentino se había formado en Europa, primero en la Escuela de Arte de Glasgow y luego en la Escuela Especial de Arquitectura de París, donde se graduó en 1914. Trabajó estilos revival, tudor y georgiano hasta que adhirió al estilo neocolonial por el que se lo reconoce[3]. Su obra más famosa es el viejo edificio del Diario La Nación de Florida 373 (que últimamente ha sido una de las sucursales de la empresa Falabella).

Finalmente puede decirse que la Casa América es una bisagra entre los antiguos conventillos e inquilinatos signados por la pobreza y las malas condiciones sanitarias y una modernidad donde las personas de menores recursos podían acceder a una vivienda digna y acorde con sus necesidades.

EL PERRO DEL VECINO

Visitando la Casa América le pregunté a un hombre ya jubilado si conocía alguna historia curiosa del lugar. Me contó que en un departamento había un perro cuyos ladridos no dejaban dormir a su esposa. Ella le pidió que hablara con los vecinos porque ya no soportaba la situación. El marido logró hablar con el dueño del perro:

– ¿Sabe? Vivimos dos puertas de por medio y mi esposa no puede dormir a causa de los ladridos de su perro. ¿Cómo hace Ud. para dormir con ese ruido?

– Tomo un sedante

– Y, mejor, ¿por qué en lugar de tomarlo Ud. no se lo da al perro?

El vecino endureció su rostro y con aspereza le respondió:

–  Si a su señora no les gustan los perros, mejor que se muden.

Según me dijo, regresó vencido a su casa y su esposa no tuvo más remedio que resignarse. Luego agregó que se dedicaba a la reparación de relojes antiguos y, según insistió, era considerado por sus pares el mayor experto en relojes de colección en el país. Cierto día recibió un llamado en su taller de un cliente que lucía desesperado.

– Tengo un reloj Louis Moinet del 1878 empotrado en un mueble y ha dejado de funcionar… ¡Necesito que venga a arreglarlo! Es una joya familiar… ¡Por favor, ayúdeme!

– No hago trabajos a domicilio

– No puedo sacar el mueble, ni puedo sacar el reloj… Le pago lo que sea, pero, por favor, ¡venga!

Notó al cliente tan angustiado que al final accedió. Le pidió los datos

– ¿Dónde vive Ud.?

– En Casa América, San Juan entre Balcarce y Defensa

– Justo vivo allí. ¿En qué cuerpo, piso y departamento?

Tras oír la respuesta el relojero exclamó:

– ¡No me diga que Ud. es el del perro!

Tras unos segundos de silencio el hombre le respondió que sí.

– Voy con una condición: que a partir de ahora haga callar a su perro y nos deje dormir.

El famoso reloj empotrado volvió a funcionar y el matrimonio retornó al buen descanso. En cuanto al perrito cada vez que estaba por el jardín se echaba unas largas siestas mientras su dueño leía plácidamente el diario sobre un banco de concreto.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Aslan, Liliana; Joselevich, Irene; Novoa, Graciela, Saiegh, Diana; Santaló, Alicia; “Buenos Aires: San Telmo 1580-1970”, IPU (Inventario de Patrimonio Urbano), Edición de Autor con patrocinios varios, 1992, p.46

[2] Sánchez, Sandra Inés, “Los caminos de la construcción de una vivienda popular: Caracterizaciones socioculturales en el espacio doméstico en Buenos Aires, hasta la década de 1940”, Revista de Historia Americana y Argentina, Universidad Nacional de Cuyo, Tercera época, Volumen 50, Nº 2, segundo semestre, 2015, p.116

[3] Liemur, Jorge Francisco y Fernando Aliata, Diccionario de Arquitectura en la Argentina, Clarín – Arquitectura, Buenos Aires, Argentina, Tomo o/r, 2004, p.74,75


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FRANK O. GEHRY: ARQUITECTURA INNOVADORA CON SELLO PROPIO (por Pablo R. Bedrossian)

Pocos arquitectos dividen las aguas como Frank Gehry: o se lo admira con pasión o produce una terrible urticaria. Sus diseños han roto todos los moldes y han extendido los límites de lo posible, de la estética y de la creatividad. Estemos de un lado o del otro, no cabe duda que Gehry es uno de los arquitectos más originales nacidos en el siglo XX.

Nacido en Toronto, Canadá, en 1929, como Ephraim Owen Goldberg, a los 18 años emigró a Estados Unidos donde estudió arquitectura en la University of Southern California; posteriormente continuó su formación en desarrollo urbano en la Harvard Graduate School of Design. El 1962 fundó en Los Angeles su primer estudio, Gehry Partners LLP, con un equipo de 175 colaboradores. Sin embargo, a pesar de contar con un equipo tan numeroso, practicaba por su cuenta algo que era para él mucho más que un hobby: crear modelos en cartón y papel metalizado, doblados, arrugados, dados vuelta, que abandonaba y retomaba hasta darle la forma perfecta.

Gehry comenzó a volcar en sus obras las ideas resultantes de estos ensayos a principios de la década de 1970. Que estas pequeñas esculturas de papel se pudieran convertir en edificios, museos o salas de conciertos fue posible gracias a un sofisticado programa informático 3D que se fue desarrollado originalmente por la industria aeronáutica[1].

Sus creaciones definen su estilo: cuando uno las contempla, ve unidades desarmadas y fragmentadas, propias de lo que se conoce como deconstructivismo. Esa curiosa geometría, consagrada en 1988 en una exposición en el MoMA de New York donde Gehry participó junto a otros seis arquitectos, produjo una revolución conceptual que unificaba arquitectura y arte.

Para sus obras ha utilizado materiales supuestamente “pobres”, como la madera enchapada y el hierro corrugado; también, desde luego, hormigón y titanio.  

Gehry ha rechazado cualquier intento de clasificación, pero, como alguien ha dicho, con o sin etiqueta pasará a la historia de la arquitectura. En 1989 obtuvo el Pritzker Prize, algo así como el Premio Nobel de la Arquitectura, y en 2014 el Premio Príncipe de Asturias de las Artes. Compartimos aquí algunas de sus obras, quizás no son las más conocidas, pero hablan por sí mismas del “Gehry style”.

LA DANCING HOUSE DE PRAGA

La Dancing House (en español Casa Danzante) fue diseñada por Frank O. Gehry junto al arquitecto croata Vlado Milunić y la arquitecta británica de origen checo Eva Jiřičná. Es una de las primeras obras maestras del deconstructivismo. Fue inaugurada en 1996. Es una estructura de hormigón con vidrios de nueve pisos más dos subterráneos.

La idea original Milunić fue crear un edificio que fuera reflejo de la Revolución de Terciopelo que terminó con la hegemonía soviética sobres los checos. Imaginó un objeto compuesto de dos partes, una estática y otra dinámica, como metáfora de su sociedad donde una parte se separó de la corriente dominante totalitaria y rígida y se lanzó a un mundo de cambios. Gehry le dio la forma. La cooperación entre estos grandes arquitectos de procedencias tan diferentes dotó a Praga de símbolo: un baile para recordar y celebrar el fin del totalitarismo.

EL JAY PRITZKER PAVILION DE CHICAGO

El Jay Pritzker Pavilion (es español Pabellón Jay Pritzker) es un auditorio musical al aire libre para 11,000 personas (4,000 sentados más 7,000 en el césped), ubicado en el Millennium Park de Chicago, Illinois, en los Estados Unidos. Pocos saben que por restricciones legales la ciudad calificó la construcción como obra de arte (¡y lo es!) y no como edificio. Fue terminado en 2004.

Típica obra deconstructivista, cuenta con paneles de acero inoxidable que parecen alejarse del centro y largas prolongaciones que parecen los rayos de una bicicleta. Su color gris metalizado es el preferido de Gehry.

FONDATION LOUIS VUITTON

Ubicado dentro del Bois de Boulogne, una hermosa zona verde de París, equivalente al Central Park de New York, al Tiergarten de Berlín o a los bosques de Palermo de Buenos Aires, este maravilloso complejo es a la vez museo y centro cultural. Por fuera tiene el aspecto de un barco, cuyas doce velas son paneles de vidrio sostenidos por vigas de acero y madera. Por dentro hay un conjunto de bloques blancos (conocidos como “icebergs“) revestidos con paneles de hormigón reforzado con fibras. Da una extraordinaria imagen de transparencia, luminosidad y movimiento.

Se inauguró en 2014, luego de grandes debates por su ubicación; oficialmente costó 143 Millones de dólares, aunque se cree que el presupuesto invertido fue mucho mayor.

LA TORRE BEEKMAN EN 8 SPRUCE STREET, NEW YORK

Ubicado en el sur de Manhattan este edificio de 76 pisos parece retorcerse sobre sí mismo, depende desde donde se lo observe. Con 264 metros de altura y una estructura de hormigón armado, es una de las torres más originales de New York.

No es un rascacielos de oficinas sino de apartamentos de lujo. Cuenta en sus pisos más bajos con una escuela y un hospital. En la base posee 5 plantas revestidas con ladrillos. Fue inaugurado en 2011.

IAC BUILDING, NEW YORK

La primera obra de Gehry en New York es el IAC Building. Aunque nuestra foto no permite observar el edificio en su totalidad, las paredes de vidrio y la cerámica de suaves tonalidades celestes que le dan el aspecto de un gigantesco iceberg. Poseedor de una gran luminosidad, fue inaugurado en 2007.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Khul, Isabel; Lowis, Kristina; Thiel-Siling Sabine, “50 Architects you should know”, Prestel Verlag, 2017, p.104


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