QUIÉN FUE WILLIAM BOOTH: HISTORIA Y ANÉCDOTAS DE UN HOMBRE CON UNA MISIÓN (por Pablo R. Bedrossian)

A Marco Polo, siervo de Jesucristo, pastor en Villa Soldati, que ha dedicado su vida a servir a Dios y a los demás.

Se cuenta que un pastor afroamericano durante una visita a Londres, Inglaterra, decidió visitar el Cementerio de Abney Park. Tomó un tour a pie que ofrecía visitar las tumbas más famosas. Cuando el grupo llegó hasta una lápida con forma de escudo, el visitante estalló en lágrimas y cayó al suelo repitiendo:

– ¡Hazlo de nuevo! ¡Hazlo de nuevo! ¡Hazlo de nuevo!

Era una oración que elevaba en llanto a Dios porque allí yacían los restos de un hombre que marcó una diferencia en su generación y en las siguientes, hasta el día de hoy: William Booth, el fundador del Ejército de Salvación.

Booth había nacido en 1829 en Nottingham, Inglaterra, en el seno de una familia de buena posición económica que luego cayó en la pobreza. A los 13 años debido a la falta de dinero tuvo que interrumpir sus estudios y trabajar como aprendiz en una casa de empeños. Dos años después sucedió algo que cambió su definitivamente su vida: decidió creer en Jesucristo. Desde luego, su posición social era la misma, pero descubrió su propósito en la vida. Comenzó a leer la Biblia y a predicar el evangelio a los pobres en su tiempo libre junto a un amigo suyo, Will Samsom, que murió poco después de tuberculosis. En ese entonces Booth tenía apenas 20 años.

No solo había perdido a su amigo sino también su empleo. Pasó un año desocupado y se dirigió a Londres donde comenzó a predicar en las calles. Fue ordenado como pastor metodista, pero renunció en medio de conflictos; incluso su participación en campañas de evangelización fue prohibida por el consejo de iglesias al que pertenecía y tuvo que continuar por su cuenta. Nunca desistió; su vocación era más fuerte que sus problemas.

En 1865 creó junto a su esposa una organización cristiana donde el servicio a los más necesitados -no solo en lo espiritual sino también en lo material- ocupó el lugar preponderante. 13 años después declaró “La misión cristiana es … un ejército de salvación”. Su obra es mundialmente conocida pues, ya constituida como institución, el Ejército de Salvación se expandió a decenas de países. Aunque William Booth predicaba el nuevo nacimiento podía decir como la bíblica Epístola de Santiago “la fe sin obras está muerta[1].

Las reformas sociales que promovió fueron revolucionarias para la época, entre ellas hogares para prostitutas y expresidiarios, abogados para pobres, comunidades agrícolas para la enseñanza de técnicas de cultivo y la creación de clínicas populares. Llegó a afirmar que si el estado no cumple con sus obligaciones sociales, será tarea de cada cristiano cerrar la brecha. Su propósito final era que las personas fueran salvas por Jesucristo y, como parte de esa salvación integral, abolir la pobreza y terminar con los vicios que aquejaban a la sociedad de su tiempo.

En la introducción de su libro “Darkest England and the Way out” (en castellano “Inglaterra oscura y sin salida”) afirma:

“No tengo intenciones de desviarme en lo más mínimo de los principios básicos que han regido mis actos en el pasado. Mi única esperanza con respecto a la superación definitiva de la miseria de la humanidad, ya sea en éste o en el mundo venidero, es que el hombre se regenere o transforme por el poder del Espíritu Santo a través de Jesucristo. Pero al proporcionar alivio para la miseria terrenal, creo que sólo estoy haciendo más fácil y posible lo que ahora parece difícil e imposible: que hombres y mujeres encuentren su camino hacia la Cruz de nuestro Señor Jesucristo”[2].

La obra del Ejército de Salvación en favor de los pobres y parias de la Inglaterra victoriana, donde las diferencias entre las clases sociales eran enormes, es un ejemplo para todos nosotros, para todos los hombres y todos los tiempos. Es fácil culpar al gobierno, a los poderosos y a los opresores, pero es difícil dejar nuestra comodidad y hacer algo por sus víctimas.

ANÉCDOTAS QUE PINTAN UNA VIDA

Compartimos algunas anécdotas que ilustran la titánica labor de William Booth y los miles de voluntarios que en todo el mundo que se sumaron a su equipo.

1. LAS CAJAS DE FÓSFOROS Y LOS SALARIOS JUSTOS

Entre otras iniciativas, el Ejército de Salvación creó una fábrica de fósforos en el área de Londres. Las cajas llevaban el siguiente eslogan “Luces en la Inglaterra más oscura, seguridad contra incendios, salarios justos por trabajo justo”. No nos debe sorprender la última frase. Esa fábrica pagaba 4 peniques por docena mientras las grandes compañías solo pagaban 2.5 peniques. Booth y su Ejército de Salvación predicaban con el ejemplo.

2. LA MÁXIMA AMBICIÓN: NO SER CONOCIDO SINO DAR A CONOCER

En su ancianidad William Booth se reunió con Eduardo VII, el rey de Inglaterra, quien elogió al Ejército de Salvación y su obra. La respuesta fue contundente:

Majestad, hay hombres que ambicionan oro, otros desean convertirse en grandes artistas de la música o del canto, otros ambicionan la fama y el poder político, pero desde que yo conocí a Cristo como Salvador de los pecadores mi ambición fue darle a conocer a las almas[3].

3. LA CÁRCEL COMO PRECIO

La acción social del Ejército de Salvación ente 1870 y 1880 generó conflictos no solo con pandillas sino también con las autoridades en toda Inglaterra porque predicaban el evangelio en los mercados y lugares públicos. Tal como sucede hoy en algunos países cuyos gobiernos levantan la bandera de los derechos humanos pero se oponen a la libre expresión, los “soldados” voluntarios del Ejército eran encarcelados rutinariamente, acusados de alterar al orden público. Sin embargo, nada los detenía. Finalmente, en 1892 el Parlamento Británico sancionó una ley que permitió las reuniones al aire libre reconociendo que no podían frenar una fuerza que bendecía a su nación[4].

4. GUERRA CONTRA LA TRATA DE NIÑOS Y EL ABUSO SEXUAL INFANTIL

Trabajando en equipo con la reformadora social Josephine Butler, el Ejército de Salvación expuso los espantosos niveles de prostitución juvenil en Londres. Catherine, la esposa de William Booth, escribió a la reina Victoria y al Primer Ministro y en un acto sin precedentes condenó en público a los miembros del Parlamento por su falta de voluntad política para resolver el tema. La presión dio resultado: en 1885 se elevó la edad del consentimiento sexual a los 16 años, se proscribió el secuestro de niños y se otorgó mayor poder a la policía para buscar niñas secuestradas[5].

5. UNA SOLA PALABRA

Se cuenta que en ocasión de una tremenda helada próxima a la Navidad, el Ejército de Salvación habían utilizado todos sus recursos en servir a los más pobres. El “General” Booth quería enviar un mensaje de motivación a sus “soldados”. Apareció un ricachón que le ofreció pagar un telegrama masivo, pero con una condición: el mensaje solo podía contener una palabra. Booth pensó un instante, tomó un papel, escribió algo y se lo entregó al donante que, tras leerlo, emitió el cheque para el telegrama. La nota de Booth decía simplemente: “otros”[6].

6. LA LUCHA JUNTO A LOS OBREROS

En 1889 los obreros de los astilleros londinenses estallaron en huelga, cansados del maltrato y la escasa paga que los obligaba a vivir sumergidos en la pobreza. ¿Cómo ayudar a sus famélicas familias? El Ejército de Salvación entregó miles de comidas a los huelguistas. “Ben Tillett, líder del sindicato portuario, luego recordó que la acción del Ejército de Salvación fue un factor importante en la victoria de los trabajadores portuarios en mejorar su paga y condiciones”[7]. Desde Australia, el propio Ejército de Salvación envió el dinero de las ventas de su revista “Grito de Guerra” al fondo de la huelga portuaria de Londres. El libro de William Booth “La Oscura Inglaterra y cómo salir de ella” de 1890, que contiene una propuesta radical basada en las Escrituras, se considera un factor clave en la reforma social que años después se produjo en Inglaterra.

7. LA ABUELA DEL PAPA FRANCISCO Y EL EJÉRCITO DE SALVACIÓN

En su primera homilía ecuménica Francisco I contó una sabrosa anécdota de su niñez, cuando los protestantes eran considerados por la iglesia romana como herejes condenados al infierno. El papa argentino tenía 4 años y caminaba con su abuela y vio que del otro lado de la calle caminaban dos mujeres con el uniforme del ejército de salvación. Él preguntó:

“Abuela, ¿esas quiénes son? ¿monjas o religiosas?”

– “No. Son protestantes, pero son buenas.”

Gracias al testimonio del Ejército de Salvación el futuro papa argentino recibió la primera lección de ecumenismo[8].

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Epístola de Santiago 2:17

[2] Booth, William, “La Inglaterra oscura y cómo salir”, Ejército de Salvación, original 1890, edición sin fecha, p.6

[3] Vila, Samuel, “Gran diccionario enciclopédico de anécdotas e ilustraciones”, Editorial Clie, 1959, 1991, Anécdota 2136

[4] Clifton, John y Naomi Clifton; Coke, Kerry y Nick; “Marchando hacia la Justicia – La Organización Comunitaria y El Ejército de Salvación”, Centre for Theology & Community, 2015, Traducción con permiso de Solimar Lugo-Machado, marzo 2017, p. 7

[5] Clifton, John y Naomi Clifton; Coke, Kerry y Nick; Op. cit., p.7

[6] Relatado por nuestro amigo y pastor Gerardo Muniello en su mensaje online del 24 de mayo de 2020, emitido por Youtube

[7] Clifton, John y Naomi Clifton; Coke, Kerry y Nick; Op. cit., p.8 y 9

[8] Sin firma, “El testimonio de ecumenismo de la abuela del Papa”, Zenit, 12 de diciembre de 2014; puede leerse en https://es.zenit.org/articles/el-testimonio-de-ecumenismo-de-la-abuela-del-papa/

RACHEL RATHA: UNA MUJER CON UNA MISIÓN (por Pablo R. Bedrossian)

El domingo 12 de mayo de 2019, Rachel Ratha compartió por WhatsApp lo ocurrido durante su visita a Malasia: “Dios hizo milagros al llegar el domingo pasado. Había una joven india desmayada en el aeropuerto. Mientras la policía y una docena de personas nos rodeaban, puse mis manos sobre esta joven y oré en voz alta en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, pidiendo que Él le abriera sus ojos y respirara. Ella estaba sin vida. Tan pronto como terminó la oración, Dios hizo eso. Ella abrió los ojos. En ese momento agradecí a Dios en voz alta frente a musulmanes e hindúes”. Quien lea semejante relato puede pensar que se encuentra frente a una curandera o una farsante, sin embargo, quienes conocemos a Rachel Ratha sabemos que es una mujer de una fe genuina y profunda.

Poseedora de una amplia sonrisa enmarcada por un hermoso cabello ceniciento, me permitió entrevistarla justo antes de su traslado a México. Es inspirador compartir la historia de una mujer cuyo sentido de misión la llevó a dejarlo todo. 

1. ¿Dónde naciste? ¿Cuál es el trasfondo religioso de esa sociedad de Singapur?

Nací en Singapur. Mis padres eran singapurenses de primera generación, pero nuestros orígenes étnicos tienen sus raíces tanto en la India como en China. El gobierno de Singapur reconoce oficialmente cuatro religiones: budismo, cristianismo, hinduismo e islam, cuatro idiomas: inglés, malayo, mandarín y tamil, y cuatro razas: eurasiáticos, chinos, indios y malayos. Mi papá es agnóstico; mi madre es hindú; soy una hindú convertida al cristianismo.

2. ¿Cuándo y cómo decidiste ser cristiana? ¿Qué cambios generó esta decisión en ti?  

Acepté a Cristo como mi Salvador cuando estudiaba en una escuela metodista en Singapur. Fue durante un culto en la capilla. Desafortunadamente, no fui discipulada y regresé a otras religiones. Pasaron dieciocho años desde ese momento hasta que un líder de una iglesia me discipuló: allí me di cuenta de que Jesús también tenía que ser mi Señor.  

Cuando en 1994 decidí que el Señor Jesucristo tenía que ser mi prioridad, Dios me puso en una vía rápida: tenía hambre de la Palabra de Dios y me involucré más en las misiones y en escribir literatura cristiana. Mi ambición terrenal, que era materialista y egoísta, cambió a una ambición piadosa de ver muchas almas salvadas para Cristo. Este es el cambio más grande e importante en mi vida. Pero también entendí que no podía servir a los demás a menos que tuviera el mismo amor por el pueblo de Dios.

3. Vives viajando y formando líderes cristianos. ¿Qué lugar ocupa la iglesia en tu vida?

He estado lejos de Singapur por mucho tiempo, pero mientras uno esté conectado con una comunidad de fe que honre a Dios y sea obediente al Gran Mandamiento[1] y la Gran Comisión[2], no puede equivocarse. Busco servir en iglesias que practican lo que Jesús nos ha enseñado.

El estilo de adoración, el número de programas de la iglesia, el tamaño de la iglesia o su estado financiero saludable son de importancia secundaria para mí. Ninguna iglesia o comunión es perfecta porque no somos perfectos. Pero es importante que, como miembro de la iglesia, uno pueda sentir el amor y la dirección de Dios para cumplir el mandato de la Gran Comisión.

4. Siendo mujer, ¿cómo has podido desarrollar tu liderazgo en un ámbito donde predominan los hombres?

La aceptación de las mujeres en el liderazgo es extremadamente importante pues creo que Dios usa a hombres y mujeres por igual y de acuerdo con sus dones espirituales en su reino. En Génesis 2:28, Dios dijo que hará “una ayuda idónea para el hombre”. Ella será tan inteligente y sabia como el hombre. Este versículo con frecuencia es utilizado en el contexto del matrimonio, pero pensémoslo en el contexto del reino de Dios: en el mundo perfecto de Dios, las mujeres son cogobernantes con los hombres.

5. ¿Cuándo y por qué decidiste servir a Dios como misionero en todo el mundo? ¿Por qué decidiste dejar tu país y tu cultura yendo a países muy lejanos? ¿Cómo fue el proceso?

¡Fue todo el proceso! Comenzó con el deseo de aprender más sobre Dios y la misión; me encontré tomando primero cursos cortos y luego un programa de postgrado en el Colegio Bíblico de Singapur. Durante este período de formación y transformación, también comencé a participar en viajes misioneros a la etnia Iban de Sarawak, en el este de Malasia.

Pocos años después, terminé siendo invitada como la única oradora en la primera conferencia de jóvenes en un gran país musulmán. El 75% de la audiencia eran hombres jóvenes que nunca habían aprendido sobre liderazgo enseñado por una mujer. En los años siguientes, me convertí en facilitadora, coordinadora de país, directora regional y directora de ministerio en el extranjero de Educación Bíblica por Extensión de Corea, una agencia mundial de discipulado. También fui Directora de Educación Bíblica de Extensión África. En esos diez años (2002-2012), viví en cuatro naciones diferentes y viajé a más de diez países de África y Asia.  

Salir de casa nunca es una decisión fácil, pero uno puede dejar todo atrás debido a la meta establecida por delante. Mi versículo favorito es Colosenses 1: 17. “Y él es antes de todas las cosas, y en él todas las cosas se mantienen juntas”. Mi deseo personal es siempre ofrecerle a Dios toda la gloria.

6. ¿Cuál es el enfoque de su trabajo / ministerio? ¿Cuál es tu visión?

Faith Ablaze International Ministries, organización de la cual soy fundadora, ha evolucionado en los últimos años. Continuamos invirtiendo nuestras vidas en los pastores y líderes de la próxima generación de iglesias. Nos hemos centrado cada vez más en equiparlos en las áreas de liderazgo de servicio, prácticas básicas de discipulado y en algunos libros de la Biblia. También nos asociamos con iglesias, otros ministerios y agencias para motivar a todos con valores bíblicos. Además, actualmente también escribo para Langham Publishing, habiendo publicado mi libro “Unashamed Servant-Leadership” en 2017. También estoy muy activa como profesor de Haggai International y profesor adjunto en el Singapore Bible College.

7.   Por favor, cuéntanos algunas experiencias que muestren algunos resultados de tu servicio a Dios.

Mi primer viaje al extranjero como misionera de tiempo completo fue a Nepal en 2003. Recuerdo que fui la facilitadora de un grupo de pastores. Para ganarme su confianza, tuve que someterme a un “interrogatorio” acerca de Dios y la fe durante 45’. En 2018, estaba en Uganda y un joven pastor en medio de una de mis clases contó que no quería asistir cuando se enteró que el facilitador sería una mujer. ¡Y luego agregó que el Espíritu Santo lo había convencido de que una mujer (yo) podía enseñar! Dieciséis años de diferencia entre ambos incidentes y, sin embargo, el desafío para las mujeres de equipar a los hombres continúa en el siglo XXI. Los prejuicios de género o culturales no me han disuadido de escuchar y obedecer a Dios.

Es una alegría tener un pequeño equipo internacional como parte de los Ministerios Internacionales de Faith Ablaze International Ministries (FAIM). Nuestra organización comenzó en 2012 cuando Dios permitió que fuera registrada en tres días en Ghana. Normalmente, transcurren semanas o meses antes de que se completen los trámites administrativos. ¡Fue un milagro! Todos nuestros miembros son voluntarios. Recientemente, impactamos a Honduras. En México el impacto ha sido muy lento, pero creo que pronto habrá una gran cosecha.  

8. ¿Quién es Dios para ti? ¿Qué significa la fe para ti?

Dios es mi vida. Tengo un lema: ¡Trayendo VIDA a ustedes! Y obtuve esta vida porque el Padre Celestial envió a su Hijo, Jesucristo. Él es el Hijo de Dios que se hizo hombre solo para poder salvarme de mis pecados y de la muerte eterna. Y su Espíritu, el Espíritu de Cristo, continúa ayudándome a ajustarme a su imagen. Dios para mí es el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Dios me da la gracia de tener fe en Cristo. En definitiva, confiando en Cristo con todo mi ser. Las emociones no guían mi fe; más bien mi fe se basa en las verdades de Dios.  

9. Según su experiencia, ¿cómo puede una persona encontrar el propósito de su vida?

Encontré mi propósito cuando decidí entregarlo todo al Señor Jesucristo. Los propósitos de Dios para mí se convirtieron en mi propósito y esto solo puede hacerse por fe en el Señor Jesucristo. Mi propósito está motivado por el amor de Dios por mí y por su pueblo. Podemos vivir la vida con un propósito bien Si confiamos en Jesús, el Hijo unigénito. ¡Vamos, vivamos para la gloria de Dios!

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] El Gran Mandamiento es un mandato de la Ley Judía prescripto en Deuteronomio 6:5, del cual Jesús dice que es el principal mandamiento: “Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento” Evangelio de Marcos 12:30 (y textos paralelos de Mateo 22:37 y Lucas 10:27)

[2] La Gran Comisión es la misión que Jesús encarga a sus discípulos, tras la resurrección antes de ascender a los cielos (Mateo 28:19-20)

12 PERLITAS SOBRE LA NAVIDAD, EL AÑO NUEVO Y LOS REYES MAGOS (por Pablo R. Bedrossian)

1. La palabra Navidad hace referencia al nacimiento de Jesús. Proviene de la palabra latina nativĭtas, que significaba nacimiento. Aquella palabra se convirtió al español en natividad, de donde pasó a llamarse navidad. En inglés, la palabra Christmas procede de la expresión del inglés antiguo Cristes mæsse, que significaba misa de Cristo; luego pasó Christ’s Mass, hasta tomar su forma actual Christmas. Su significado sigue siendo el original: el nacimiento de Cristo.

2. Cuatro libros del Nuevo Testamento, conocidos como evangelios, relatan la vida de Jesús. Sin embargo, solo dos cuentan su nacimiento: Mateo y Lucas. Marcos comienza con la predicación de Juan El Bautista y el bautismo de Jesús mientras que Juan inicia con un prólogo que proclama la divinidad de Cristo[2]. Si bien Mateo y Lucas comparten extensas partes con el evangelio de Marcos y tienen otras amplias secciones en común, tanto para el nacimiento como para la pasión, muerte y resurrección de Jesús ofrecen contenidos propios, cada uno con su singular perspectiva.

La Anunciación 01 (Giovanni Di Paolo)

3. En su evangelio Lucas ofrece detalles únicos. Comienza con el anuncio del nacimiento de Juan El Bautista. Lo ubica en la historia al decir “en tiempos del Rey Herodes, rey de Judea”[3]. Explica que su padre se llamaba Zacarías y era sacerdote de la orden de Abías -una de las veinticuatro órdenes sacerdotales que había en Israel[4]– mientras que su madre Elisabet era descendiente directa de Aarón, primer Sumo Sacerdote de Israel y hermano de Moisés[5]. Según el relato, Elisabet era estéril y, al igual que su esposo, de edad avanzada; sin embargo, un ángel que se identificó como Gabriel, les anunció que Dios les iba conceder un hijo cuya predicación tendría un alto impacto sobre la nación. Elisabet quedó embarazada y se recluyó en su casa durante cinco meses[6].

4. Según el mismo autor, al sexto mes del embarazo de Elisabet, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a Nazaret, una ciudad de Galilea, provincia ubicada al norte de Palestina. La misión del ángel era anunciar a María que sería la madre de Jesús. María era virgen y estaba desposada con José, descendiente del rey David. El desposorio era un compromiso que se celebraba entre las familias tiempo antes de la boda. Lucas incluye el diálogo entre el ángel y María. El ángel le comunicó que concebiría un hijo por gracia divina, que su nombre sería Jesús, que sería llamado Hijo de Dios y que su reinado no tendría fin[7]. Asimismo, le dijo que su parienta Elisabet se encontraba en el sexto mes de embarazo a pesar de su vejez.

5. María decidió ir a visitar a Elisabet que vivía en una zona montañosa no identificada de Judea, ubicada al sur, quizás a unos 150 kilómetros de distancia. Era un viaje difícil considerando la precariedad de los medios de transporte, la complejidad geográfica y los riesgos del camino. Cuando se encontraron, cuenta Lucas, que “la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del Espíritu Santo”[8]. Como respuesta, María pronunció alabanzas a Dios que hoy conocemos como el Magnificat[9]. Permaneció tres meses en la casa de Zacarías y Elisabet y luego regresó a su casa[10].

La Visita (Piero di Cosimo)

6. Aunque José y María vivían en Galilea tuvieron a su primogénito en Belén de Judea. Lucas lo explica poniendo el nacimiento de Jesús en su contexto histórico: “Aconteció en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado. Este primer censo se hizo siendo Cirenio gobernador de Siria. E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad. Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de David para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta. Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento.”[11].

7. Lucas es el único que cuenta que Jesús nació en un pesebre porque no había lugar en el mesón[12] y que su madre lo envolvió en pañales. Además, solo él menciona el ángel anunciando el nacimiento de Jesús a los pastores durante la noche, el coro celestial que apareció en ese mismo momento alabando a Dios y la visita de los pastores a José y María cuando encontraron a Jesús en el pesebre.

La Adoración de los Pastores (Giorghione) 02

8. Mateo complementa la historia contada por Lucas. Cuenta que María, estando desposada, “había concebido del Espíritu Santo” y que José, de quien dice que “era justo”, para no exponerla, quiso abandonarla cargando sobre sus espaldas la responsabilidad del embarazo prematrimonial[13]. Un ángel que le habló durante un sueño lo impidió. Le dijo “José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados”[14].

9. Si bien Mateo establece a Belén como lugar de nacimiento de Jesús y a los días del rey Herodes, como contexto histórico[15], no menciona ni al pesebre ni a los pastores; sin embargo, revela una sorprendente secuencia de hechos: habla de unos magos que llegaron a Jerusalén siguiendo una estrella que anunciaba el nacimiento del nuevo Rey de los Judíos. Los magos tenían un único propósito: “venimos a adorarle”[16].

Madonna de Brujas 01 (Miguel Ángel)

10. Mateo resalta que Herodes mismo, asesorado por los sacerdotes, envió a los magos a Belén, pues le informaron que era donde iba a nacer el Cristo, un título para el libertador que aguardaba Israel, que podemos traducir como el Ungido. Fingiendo un sano interés, el rey les pidió que le avisen cuando lo localizaran. Los magos siguieron la estrella hasta que se detuvo: “Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra. Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino”[17]. Como Herodes se vio burlado, envió a matar a todos los varones menores de dos años, pero José, advertido en sueños por un ángel, sin esperar la mañana siguiente, huyó a Egipto junto a María y el niño, permaneciendo allí hasta que Herodes murió[18].

La Adoración de los Magos (Fra Angelico)

11. Alguien puede preguntarse por qué si el 25 de diciembre se fijó como fecha del nacimiento de Jesús, los días, meses y años comenzaron a contarse desde el 1º de enero del año 1 “después de Cristo”. La respuesta es que el 1º de enero coincide con la fecha donde Jesús fue llevado al templo y circuncidado. Allí, cuenta Lucas, recibió el nombre de Jesús[19].

12. Finalmente, Mateo y Lucas ofrecen dos genealogías[20]. Aunque tienen algunas diferencias, ambas señalan que Jesús era del linaje del rey David [21].

La historia de la Navidad es protagonizada por personas de carne y hueso; muestra la intervención de Dios en la Historia al enviar a su propio Hijo para salvar a una humanidad que se pierde. El evangelio de Juan dice de Jesús “fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad”[22] pero también que “a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”[23].

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] “Diccionario de la Lengua Española”, Edición del Tricentenario, Actualización 2018, Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española. Se puede buscar en http://dle.rae.es/?w=navidad . No encontramos esta palabra en nuestra referencia preferida, el “Breve Diccionario Etimológico de la Lengua Castellana” de Joan Corominas, Biblioteca Románica Hispánica, Gredós, 2000, Tercera Edición “muy revisada y corregida”, según los editores.

[2] Se cree que parte de él corresponde a un antiguo poema o canto cristiano primitivo debido a su métrica.

[3] Evangelio según Lucas: 1:5

[4] La distribución de las órdenes sacerdotales se encuentra en el Antiguo Testamento, en el 1º Libro de Crónicas, capítulo 24. El versículo 10 hace específica referencia a la orden de Abías.

[5] Ver Éxodo, capítulos 28 y 29.

[6] Evangelio según Lucas: 1:5-25

[7] Evangelio según Lucas: 1:26-38

[8] Evangelio según san Lucas 1:41

[9] Evangelio según san Lucas 1:46-55

[10] Evangelio según san Lucas 1:56

[11] Evangelio según san Lucas 2:1-6

[12] Evangelio según san Lucas 2:8-20

[13] Evangelio según san Mateo 1:18-19

[14] Evangelio según san Mateo 1:20-21

[15] Evangelio según san Mateo 2:1

[16] Evangelio según san Mateo 2:2

[17] Evangelio según san Mateo 2:11-12

[18] Evangelio según san Mateo 2:13-21

[19] Evangelio según san Lucas 2:21

[20] Evangelio según san Lucas 3:23-28 y Evangelio según san Mateo 1:1-17

[21] José también es presentado como “hijo de David” en el Evangelio según Lucas: 1:27 y 2:4 y en el Evangelio según Mateo 1:20. En la Epístola a los Romanos 1:3-4, escrita por el apóstol Pablo, aludiendo al origen davídico de Jesús dice “nuestro Señor Jesucristo, que era del linaje de David según la carne, que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos”.

[22] Evangelio según san Juan 1:14

[23] Evangelio según san Juan 1:12

JESÚS, EL INMIGRANTE (por Pablo R. Bedrossian)

Vivo en Honduras, Centroamérica. El principal ingreso del país son las remesas enviadas por los hondureños desde el exterior[1]. Aunque recientemente una nutrida caravana ha atraído la atención de la prensa mundial, desde que llegué hace muchos años a este bello país he conocido personas que, arriesgándolo todo, emprenden un viaje en dirección al sueño americano. Pagan grandes sumas a coyotes que pertenecen a organizaciones criminales dedicadas al tráfico de personas que les prometen -muchas veces falsamente- transportarlos a la Tierra Prometida.

Caravana de Migrantes 01.jpg

Desde luego, la emigración no solo ocurre en Centroamérica: los heroicos venezolanos huyen de la sangrienta dictadura de Maduro como lo han hecho por décadas los cubanos que huían de Fidel Castro. Lo hacen habitantes del norte de África viajando a Europa en naves tan primitivas que parecen cáscaras de nueces en medio del mar. Lo hacen los sirios en su lucha por sobrevivir a una guerra de intereses económicos y geopolíticos que ha convertido a su nación en un campo de batalla y los sudaneses de Darfur para no ser una cifra más en el genocidio.

Refugiados 01.jpg

Lógicamente, un país no puede aceptar a cualquier inmigrante sin verificar quién es, no sea que ladrones, asesinos o terroristas ingresen libremente a su territorio; sin embargo, se levantan otros muros que impiden al extranjero honesto y trabajador lograr su cometido.

En su inmensa mayoría, las personas no emigran porque quieren; escapan de la guerra, la violencia, las extorsiones, las amenazas y la falta de oportunidades que les impiden desarrollarse en el medio que han nacido, donde se encuentran sus afectos. Por favor, no se malentienda: no estoy victimizando al inmigrante. Muchas personas se quedan y luchan por mejorar sus condiciones, demostrando que es posible progresar en su propia tierra, pero eso no nos puede hacer perder de vista que, a medio camino entre la desesperación y la desesperanza, hay quienes asumen el riesgo de perderlo todo con tal de salvar la vida.

JESÚS Y LA HUIDA A EGIPTO

Pocos recuerdan que Jesús fue un inmigrante. No eligió serlo, sino que lo fue por decisión de sus padres, a fin de preservar su vida.

El nacimiento de Jesús es relatado en dos evangelios: el de Lucas y el de Mateo. Mateo es el único que cuenta la famosa historia de los “Reyes Magos”, que no eran ni reyes ni magos, sino sabios que estudiaban los astros. Leamos el relato:

Escape a Egipto 01.jpg

“Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él. Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta… Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella; y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore. Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño.  Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.  Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra. Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.

Escape a Egipto 02.jpg

Después que partieron ellos, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José y dijo: Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo. Y él, despertando, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto, y estuvo allá hasta la muerte de Herodes… Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho, y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos. Pero después de muerto Herodes, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José en Egipto, diciendo: Levántate, toma al niño y a su madre, y vete a tierra de Israel, porque han muerto los que procuraban la muerte del niño. Entonces él se levantó, y tomó al niño y a su madre, y vino a tierra de Israel”[2].

Hay un notables paralelismos entre este relato de la niñez de Jesús y la historia de algunos migrantes de nuestro tiempo.

El primero es la precariedad. Todas las personas, y en particular los niños, deberían gozar del derecho a vivir en paz y libertad. En algunos países por causa de las dictaduras, en otros por las mafias, narcos, maras y pandillas, y en algunos debido a los fanatismos violentos -todos ellos diferentes formas de terrorismo-, el futuro se presenta peligroso y angustiante.

El segundo es la huida como única opción. Solo una medida desesperada como escapar con lo puesto a veces salva la vida. No tuvieron ese tiempo los judíos durante la Noche de los Cristales Rotos, ni los líderes armenios el fatídico 24 de abril de 1915, ni los hugonotes franceses la aciaga noche de san Bartolomé; tampoco los tutsis y hutus moderados ruandeses aquellos trágicos días a partir del 6 de abril de 1994 donde los hutus radicales salieron en su caza con la bendición oficial.

El tercero son los riesgos asumidos. Muchos migrantes mueren en el camino víctimas de la violencia, las enfermedades y los accidentes. No sabemos cómo fue aquella travesía que José y María emprendieron con el único propósito de salvar a su primogénito, pero estamos seguros que no estuvo exenta de graves sobresaltos. Del mismo modo, para muchos migrantes el riesgo de dejar su tierra es tan alto que hay una sola cosa más riesgosa: no dejarla.

El cuarto, y, sin duda, el más significativo es la esperanza. La fe en un nuevo comienzo es el motor que permite enfrentar los dolores y calamidades que acechan a lo largo del camino. Como José y María, hay padres que hacen lo imposible por proveer a sus hijos un futuro digno. Quiero mencionar a Juan Alberto Matheu, un valiente padre soltero que salió de Honduras rumbo a los Estados Unidos con su hija Lesly, una niña de 7 años con capacidades especiales debido a un severo daño cerebral. Llevó a su hija postrada en silla de ruedas por los medios que pudo hasta la frontera. Cuentan los que lo han visto que con amor limpiaba a su niña con toallas secas, le daba el biberón y le cambiaba los pañales. Por la acción humanitaria de personas que apoyan a los inmigrantes pudo ingresar a los Estados Unidos, una prueba más que los milagros existen y que hay ángeles de carne y hueso. Sin embargo, uno se pregunta cuántos padres desesperados como él habrán quedado en el camino.

Juan Alberto Mathe y su hija 01.jpg

La mayoría de los inmigrantes son personas honradas y luchadoras. Su inmigración no es un delito; es un acto desesperado que requiere comprensión y respeto. No piden otra cosa que una oportunidad de dar lo mejor de sí mismos para encontrar un lugar en el mundo donde sostener a su familia y servir a la sociedad.

En este tiempo de Navidad donde celebramos el nacimiento de Jesús, recordemos que él también tuvo que emigrar. Si no hubiera salido de su tierra, quizás nunca se hubiera encendido esa luz divina que aún veintiún siglos después alumbra a millones de corazones.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] “Honduras – Informe Económico y Comercial”, Oficina Económica y Comercial de España en Tegucigalpa, actualizado a Junio 2018, p.11

[2] Mateo 2:1-5,7-16


CRÉDITOS MULTIMEDIA

La foto de la caravana de migrantes fue tomada del sitio https://www.animalpolitico.com/2018/10/caravana-migrantes-tapachula/

La foto de refugiados del norte de África fue tomada del sitio https://www.elestrechodigital.com/2018/05/08/acnur-reclama-una-mayor-coordinacion-ante-el-aumento-de-pateras-en-el-estrecho/

Las pinturas de Jesús camino a Egipto son creaciones de la artista norteamericana de origen filipino Rose Datoc Dall. Para conocer más de las obras de esta brillante artista contemporánea se puede visitar su website, https://www.rosedatocdall.com

La foto de Juan Alberto Matheu y su hija Lesly fue tomada del sitio https://www.elnuevoherald.com/opinion-es/article223263905.html

UN COMENTARIO A “EL LEGADO DE LA REFORMA”, DE CÉSAR VIDAL (por Pablo R. Bedrossian)

Serie “LECTURA RECOMENDADA”

El legado de la Reforma.jpg

Vivimos tiempos contradictorios, donde muchos supuestos beneficiarios de la Reforma están erigiendo una nueva Contrarreforma. Basta ver el regreso a las jerarquías eclesiásticas, que Lutero tanto combatió al predicar el sacerdocio universal de todos los creyentes, y la consiguiente predilección por títulos pomposos como los apostolados (cargo o función que ni siquiera los primeros seguidores de los apóstoles osaron tomar para sí), a lo que se añade la pretensión de autoridad y poder sobre otros hermanos. Incluso se utiliza la expresión “estar bajo cobertura” como si fuera bíblica, cuando no existe en el Nuevo Testamento. No se sorprenda: hay quienes predican la sujeción a un líder como signo de humildad y obediencia a Dios, cuando no es otra cosa que un intento de justificar el control y la manipulación.

Esta Contrarreforma, a la cual, desde luego, muchos cristianos e iglesias se oponen, también pregona una falsa promesa de prosperidad a cambio de diezmos y ofrendas, e incluso promueve “pactos” económicos vergonzosos. Dentro de este lamentable escenario se ha añadido una suerte de mediación entre Dios y los hombres, donde se “pasa” la “unción” y hasta con “doble porción”, sustituyendo la relación directa entre el hombre con Dios por alguien “ungido” para impartir esos “dones”.

Finalmente, y quizás la prueba más dramática de esta Contrarreforma en marcha, es la sustitución de la Biblia no ya por dogmas -aunque también los hay- sino por experiencias, que llevan a mover a las personas por emociones y no por la Palabra revelada en las Sagradas Escrituras.

Por eso, en tiempos donde los tataranietos de la Reforma se cruzan a la vereda de enfrente, a veces por ignorancia pero otras veces movidos por el poder y el dinero -males contra los cuales Lutero luchó-, “El Legado de la Reforma” del periodista e historiador César Vidal, es mucho más que una bocanada de aire fresco: Es la recuperación de una perspectiva que, al menos en los países latinos, parece olvidada o perdida.

EL LIBRO

Publicado por los 500 años de aquel día donde Lutero clavó sus 95 Tesis en Iglesia del Palacio de Wittenberg, “El Legado de la Reforma” es un estudio del mensaje que puso bajo tela de juicio la religiosidad dominante de su tiempo. Comienza con el análisis de sus causas, presenta los hechos y se concentra en sus consecuencias.

La obra consta de cuatro partes y un apéndice. La primera, titulada “La necesidad de la Reforma”, es un breve recorrido por la historia de la Iglesia Católica Romana donde pone al desnudo sus crisis, divisiones y urgencias hasta la época de Lutero.

La segunda parte, “Los orígenes de la Reforma” es una mirada al viaje espiritual del monje alemán devenido a teólogo. César Vidal reconstruye su biografía llegando hasta inmediatamente después de la famosa Dieta de Worms. En sección no solo incluye la famosa disputa sobre las indulgencias, sino que dedica varias páginas al descubrimiento bíblico que Lutero hizo de la justificación por la fe, de donde se derivan muchos de sus postulados. Allí, en algunos momentos, no se sabe si habla el apóstol Pablo, el reformador alemán o el escritor.

Al final de esta segunda parte, hay una somera descripción de otros movimientos reformadores surgidos en la misma época.

La tercera parte, “El legado espiritual de la Reforma” enfatiza la centralidad de la Biblia en el pensamiento de Lutero. Se ocupa de los principios sola Escritura, sola gracia, sola fe y solo Cristo sobre los cuales el teólogo alemán fundamentó su reclamo de devolver la Biblia, el evangelio y a Cristo al pueblo, con un fuerte acento en la libertad que goza el cristiano cuya medida no es la religiosidad sino las verdades presentadas en el Nuevo Testamento.

La cuarta parte es “El legado cultural de la Reforma”. Esta extraordinaria sección es una exposición de las contribuciones que la Reforma hizo en campos como el trabajo, las finanzas, la educación, la ciencia, la Ley, la ética, la división de poderes, la libertad de conciencia, la ayuda social, la dignidad de la mujer y el arte. Dentro de esta sección, resulta aleccionador ver que las posiciones antijudías que Lutero mantuvo en la última parte de su vida fueron rechazadas y condenadas por sus seguidores, confirmando que en la nueva concepción de iglesia, ni teólogo alemán ni ningún otro sería un Papa evangélico ni tendría poder supremo. Se terminaba el autoritarismo para abrirse a una libertad que facilitara el diálogo y el debate para encontrar la verdad.

Finalmente, la obra incluye un apéndice con varios textos breves de Lutero y otros documentos de valor histórico.

EPÍLOGO

El “Legado de la Reforma” no es solamente un libro sobre el pasado, sino sobre el presente. En un tiempo donde la fe cristiana no católica se ve amenazada por una Contrarreforma interna que, como la establecida en el Concilio de Trento, se aleja de las Escrituras y construye un sistema de poder vertical al cual el creyente debe someterse, esta obra nos recuerda que el cambio comienza por principios no negociables: sola Escritura, sola gracia, sola fe y solo Cristo.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.

PROBADO POR EL FUEGO – UNA ENTREVISTA CON WALTER DOMINI (por Pablo R. Bedrossian)

Walter Domini 01.jpgMuchas personas cuando escuchan hablar de Dios desconfían. Temen que les estén vendiendo espejitos de colores y que detrás de las palabras haya segundas intenciones. Debe ser por esa razón que alguien dijo “predica, y solo si hace falta usa palabras”. Desde luego, esa crítica fácil se desvanece ante personas de fe que, a pesar de padecer las más duras calamidades, continúan sirviendo a Dios y a los demás, con una actitud valiente y decidida.

Tal es el caso de Walter Domini, un cordobés que sintió que Dios lo llamaba a servir en la tierra de sus ancestros, la bella isla de Sicilia, para predicar la Buena Noticia de Jesús. Junto a su familia asumió el desafío de dejar la seguridad de su país natal para servir en un lugar donde la religiosidad popular está impregnada de paganismo.

Allí se encontró con dos situaciones inesperadas: la salud de su hija y la suya propia fueron puestas en jaque mientras cumplía la misión encomendada. Conozca esta extraordinaria historia de fe a través de esta entrevista que pudimos realizar en la distancia gracias a las nuevas tecnologías.

Nota: Al momento de publicar esta nota, Walter Domini está siendo sometido a un autotransplante de células madres, recibiendo previamente una quimioterapia, y estará totalmente aislado cerca de un mes.

¿Cuáles son sus orígenes? ¿Cómo llegó a ser cristiano y cómo decidió dedicar su vida a Dios y a los demás?

Nací en la ciudad de Córdoba, Argentina, en 1965, en el seno de una familia cristiana evangélica. Mi madre murió cuando yo tenía 8 años, y mi padre, que era carpintero y anciano de la iglesia, murió cuando yo tenía 18 años a causa de una devastadora diabetes. Mis tres hermanos viven y son fieles cristianos, lo mismo que la segunda esposa de mi padre, quien nos crió.

Decidí seguir a Cristo con apenas 5 años. A los 10 ya sabía que mi vocación era servir al Señor Jesús en el exterior. A los 16 viví un avivamiento en mi vida espiritual y a los 27 fue renovado el llamado de servir a Dios, dedicado a las misiones, en forma muy específica en Sicilia, Italia. Esta visión fue confirmada por hermanos en la fe, algunos de los cuales ni siquiera me conocían.

¿Por qué eligió Italia? ¿Cómo llegó a Sicilia y cómo se estableció allí?

Walter Domini 02.jpgOramos por 3 años junto a la Iglesia a la que asistía, de la cual seguimos siendo miembros hasta hoy, nuestra Asociación de Iglesias (AICFE), algunas iglesias amigas y el Seminario Bíblico de Fe. Luego de haber conocido la voluntad de Dios respecto a las ciudades donde comenzar el trabajo misionero, llamadas Modica e Ispica , partimos sin más, a través de un contacto que Dios proveyó: un ex profesor del seminario, quien junto a su esposa oraban en Sicilia por familias misioneras para el lugar.

Nuestro llamado siempre fue enseñar la Palabra de Dios y fundar iglesias, y eso hicimos. Además, muchas veces Dios proveyó milagrosamente todo lo necesario para vivir y servirlo como familia, a través de quienes nos enviaron y también mediante el trabajo de nuestras manos. Podríamos contar decenas de veces en las cuales la gloria de Dios se manifestó en estos y otros aspectos.

¿Cómo desarrolló su labor misionera y qué frutos pudo cosechar? ¿Cómo nacieron las iglesias que pastorea?

En Modica milagrosamente Dios nos proveyó una casa en alquiler, con amplios lugares para la familia, pero sobre todo con un garage doble, donde comenzamos al año siguiente los cultos.

10171653_10203850638490260_3177098970673369297_nEl evangelio es novedad de vida eterna si hay arrepentimiento, confesión, conversión de parte del hombre y fe en que Jesucristo es el Hijo de Dios y que murió por nuestros pecados, resucitó y retornará para la resurrección a vida eterna de sus hijos. Los italianos reaccionan con sorpresa ante el anuncio del evangelio bíblico porque efectivamente la religión tradicional no enseña este mensaje liberador sino un evangelio paganizado. También se maravillan viendo a Dios sanar, proveer, liberar, reconstruir familias desechas, etc. Muchos se han desengañado de las enseñanzas que han recibido, cuando leyendo la Biblia encuentran verdades incluso contrarias a la que les han enseñado. Comienzan a leer la Biblia por su cuenta. La mayor necesidad espiritual de los italianos es justamente leer la Biblia, la cual ignoran casi por completo.

Por este motivo nos organizamos desde el principio con reuniones en las casas de familia, donde leemos la Biblia abiertamente mientras nos tomamos un café juntos y oramos por las necesidades de las personas presentes y de otros que piden oración (otra gran necesidad espiritual de los italianos). Puedo asegurar que el 85 % de los miembros de nuestras Iglesias (entendiendo como miembro a personas que se han bautizado, que asisten a la Iglesia y que sirven al Dios en algún área de la Iglesia) son ex-catolicos que se han convertido y que han llegado al conocimiento del evangelio y de la persona de Jesucristo a través de estas actividades.

¿Cómo fue su proceso de adaptación a otra cultura? ¿Cómo qué contexto se encontró? ¿Cuáles fueron las reacciones que despertó su acción misionera entendiendo que es una sociedad donde los evangélicos son una minoría?

27540064_1876562125687913_475638177014542228_nPara nuestra familia la adaptación cultural no fue un gran problema debido a que tanto mi esposa Susy como yo somos descendientes de sicilianos. El dialecto fue, en cambio, una verdadera dificultad al principio. Nuestros hijos eran pequeños cuando llegamos e hicieron todo el ciclo escolar aquí en Sicilia.

El mayor desafío sigue siendo lograr que la gente participe de los encuentros en casa de familia. Los sicilianos vienen, pero con una preocupación: No quieren que los vean sus amigos. Por ese mismo motivo les resulta también muy difícil asistir a una Iglesia evangélica. El ojo social pesa y los condena. “Te hiciste evangélico y abandonaste la religión de tus padres” y otras frases similares los destruye y la idolatría los ciega. Este es el grave problema espiritual en Italia: la idolatría y el ocultismo, que actúan como verdaderas ataduras diabólicas.

¿Cuáles fueron los momentos más difíciles que tuvo que enfrentar? Sabemos que su hija sufrió serios problemas de salud. ¿Esas dolorosas situaciones pusieron en algún momento en duda su fe o su llamado misionero?

Hemos enfrentado tantos problemas difíciles que no sabríamos decir cuántos han sido en total, ni cuál ha sido el más difícil. Sin duda, uno de los más duros ocurrió recién llegados a Italia: a nuestra hija menor se le diagnosticó autismo y poco después epilepsia. De esto ultimo hace 16 años. En el 2006 se agregó además una diabetes infantil insulinodependiente. Por más que explique, no hay palabras para expresar lo que hemos vivido cada día. El dolor ha sido inmenso, pero Dios es más grande y ha sanado gradualmente Evelyn y continúa haciéndolo y lo hará hasta su completa restauración, aunque humanamente sea imposible.

11954582_514498468713568_355030374576615360_n.jpgNunca dejamos de servir a Dios, aunque fue humillante a los ojos del mundo que el pastor tenga “una hija con estos problemas”. Por un breve periodo dejamos la responsabilidad pastoral a otra persona para dedicarnos temporalmente a nuestra hija, pero jamás dejamos el ministerio, ni tuvimos intención de hacerlo. Por el contrario, siempre vimos que la Iglesia creció más y más cuando nosotros estábamos completamente vencidos, pero todos los hermanos continuaban unidos sosteniéndonos y alentándonos con su presencia y oración en Italia y desde Argentina.

Sabemos que desde mediados de 2017 está padeciendo una grave enfermedad. ¿Cómo ha sido es duro proceso y qué dificultades ha enfrentado? ¿Cuáles han sido sus sentimientos y reacción a esta situación?

Desde que estoy enfermo, he estado internado cuatro veces y he tenido que usar por muchos días la silla de ruedas. He sufrido serios riesgos de parálisis de medio cuerpo y de perdida de todas las funciones vitales desde la cintura hacia abajo. He sufrido una operación a mi columna vertebral, que tenía que ser con placas y tornillos, pero que Dios en su misericordia simplificó y me sano definitivamente de ese problema específico. He atravesado también cinco ciclos de quimioterapia con una terrible neuropatía periférica que, al dañar los nervios de los pies, produce hormigueos y dolor permanente, día y noche, quemazón y deformación de los dedos a causa de los fármaco utilizados. Lucho con estos problemas hace meses y ahora estoy esperando en la inminente gracia de Dios que se me practique este autotransplante de células madres.

DSC02870.JPGA pesar de todo, esta enfermedad es una gran bendición porque Dios bendice mi vida espiritual y sana mi cuerpo. Nuestro matrimonio se ha visto notablemente reforzado; cada uno de los hijos han crecido en manera extraordinaria profesionalmente y en preparación para lo que les toca afrontar próximamente. Nuestra hija Evelyn ha sanado mentalmente, y la iglesia ha crecido en todo sentido. Y también ha surgido, ante la necesidad creada por mi enfermedad y ausencia y por llamado divino, la persona que debe ser el responsable de la obra misionera en la ciudad de Modica.

La visión y el crecimiento dado por el Señor Jesucristo para la Iglesia “Gesù è la Via” es esta: nos ha llamado a fundar cinco iglesias, de las cuales dos ya cuentan con lugares de reunión propios (Modica ya con la sala a mitad construir e Ispica con una sala donde hacemos los cultos cada domingo). En las otras tres ciudades donde estamos comenzando a trabajar (Pozzallo, Scicli y Rosolini) la obra comienza a crecer. Los responsables, los diáconos y los colaboradores de estas obras son todos locales, o sea sicilianos convertidos a través de nuestro ministerio

Ud. nos ha comentado que, a pesar de pruebas tan duras, es posible servir a Dios igualmente viendo su gloria. ¿Por qué puede decir esas palabras de fe?

Servimos a Dios en medio de las más duras pruebas por tres razones: Él está con nosotros, sentimos su guía y vemos su gloria y poder, salvando, sanando y liberando a otros a través nuestro.

Lo más importante es que Dios ha hablado diciendo que me sana y restaura completamente para la gloria de su Nombre y la edificación de la iglesia.

¿Qué es para Ud. lo más importante en la vida del cristiano? ¿Cuáles son los pilares para seguir confiando en Dios en medio de las calamidades de la vida?

IMG-20180322-WA0027.jpgLo más importante en la vida del cristiano es Dios y su Palabra (lo que Dios diga con respecto a nuestras vidas). Dios dio promesas al rey David y cumplió. Dios dijo hace más de 15 años que nuestra hija Evelyn sanaría gradual y totalmente y eso está sucediendo. Dios ha dicho “yo te voy a sanar” y esto ocurrirá a través de este autotransplante y vivimos como si ya hubiera sucedido. Dios dijo que se fundaría la iglesia en Modica y así fue. Dios dijo que se fundaría la iglesia en Ispica y así fue. Dios ha dicho que se fundará la iglesia en Pozzallo, Scicli y Rosolini y así será. Estamos y vivimos en la paz y el amor de Dios.

¿Cómo está actualmente su salud? ¿Cuáles son los próximos pasos? Seguramente hay muchos orando por Ud.

Prácticamente he completado todas las etapas y estoy listo para el trasplante de células madres. Me interno la próxima semana. Es una etapa muy delicada. Estaré aislado en una habitación esterilizada por 21 a 28 días y luego otros 30 días de aislamiento en mi casa. Seré sometido el primer día a una feroz quimioterapia y al día siguiente me devolverán mis células madres las cuales dentro de 10 a 15 días tienen que volver a ocupar su lugar en la médula, para producir correctamente todos los elementos que van a la sangre y así sanar definitivamente. Es nuestra confianza según la Palabra de Dios, porque para los médicos es una remisión temporal. Muchísima gente está orando por nosotros. Por favor, contamos con vuestras oraciones.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.

DOS TEXTOS CONMOVEDORES SOBRE JESÚS (por Pablo R. Bedrossian)

Serie CUENTOS QUE NO SON PURO CUENTO

Hay relatos que enseñan o que cuentan, pero hay otros que conmueven.

Conocemos la historia de Jesús a través de los evangelios, un innovador género literario del siglo I, cercano a las biografías. La diferencia entre ambos la resumió el experto Martin Khäler al afirmar que los evangelios eran narraciones sobre la pasión de Cristo con extensas introducciones. De hecho, a lo largo de todo el Nuevo Testamento la muerte y la resurrección de Jesús son descritos como actos de amor de Dios en favor de los hombres.

Hoy presentamos dos textos construidos a partir de los evangelios, uno anónimo y otro cuya autoría está en discusión. Traducidos del inglés, ambos les han sumado a los relatos bíblicos la percepción de la Historia y la experiencia personal de sus autores.

EL CRISTO INCOMPARABLE

Se cree que “El Cristo incomparable” fue escrito en el siglo XIX, pues el primer texto conocido comenzaba diciendo “hace diecinueve siglos”. Se desconoce su autor y hay numerosas versiones con variantes, añadidos y omisiones, pero todas ellas conservan la misma esencia. Esta es una versión adaptada por el autor de esta nota:

Hace más de dos mil años existió un hombre que nació contrario a las leyes naturales de la vida. Este hombre vivió en la pobreza y fue criado en oscuridad.

No viajó extensamente. Solamente una vez cruzó las fronteras del país en que vivía; eso fue cuando, siendo niño, estuvo un tiempo exiliado.

No poseía ni influencia ni dinero. Sus familiares no eran prominentes y carecían de todo entrenamiento o de educación formal.

Durante su infancia atemorizó a un rey; durante su niñez impresionó a los doctores de la ley y, ya siendo hombre, dominó la naturaleza: caminó sobre las olas como si fuese el pavimento y silenció los vientos y la mar.

Sanó a las multitudes sin medicina y no cobró por sus servicios.

No escribió ningún libro, sin embargo no existe biblioteca tan grande como para contener todos los volúmenes que se han escrito sobre él.

No compuso ninguna canción, pero aun hoy sigue sirviendo de tema para más canciones que todas aquellas compuestas sobre cualquier otro tema por todos los compositores de la historia en su conjunto.

Nunca fundó una universidad, pero todas las escuelas reunidas no tienen más discípulos que este hombre único.

Jamás practicó la siquiatría, pero ha sanado más corazones atribulados que todos los doctores de todas las épocas.

Él nunca formó un ejército, seleccionó a un soldado o disparó un arma. Sin embargo, ningún líder tuvo más rebeldes que se rindieran a él sin un solo disparo.

Una vez cada semana las ruedas de la industria se detienen por todo el mundo y multitudes acuden a sus centros de culto para adorarlo.

Los nombres de los grandes estadistas florecieron pero han quedado relegados al olvido. Y, aunque el tiempo ha colocado más de dos mil años entre este hombre y nuestros días, él siempre vive: Herodes no lo pudo destruir y el sepulcro no lo pudo retener.

Él está sobre el mayor pináculo de la gloria celestial, exaltado por Dios, reconocido por los ángeles, adorado por santos y temido por los demonios, como el viviente y personal Cristo, nuestro Señor y Salvador”.

UNA VIDA SOLITARIA

El ensayo “Una vida solitaria”, escrito bajo la forma de un poema es atribuido a James Allan Francis (1864-1928). Originalmente formó parte de un sermón pronunciado el 11 de julio de 1926 a la Unión de Jóvenes Bautistas reunida en una convención en Los Ángeles, California, Estados Unidos. Ese mismo año aquel mensaje incluido en el libro “El verdadero Jesús y Otros Sermones”, del mismo predicador y la sección referida a “Una vida solitaria”, con cambios menores, se hizo popular y comenzó a circular en forma independiente. Adaptada y convertida ya en un texto independiente, fue publicada en 1930 por la American Baptist Publication Society bajo el título en inglés “Jesús – A Brief Life”.

Sin embargo, actualmente la autoría está en discusión pues algunos han atribuido el poema a Phillips Brooks (1835-1893), pastor y autor del famoso villancico navideño “O Little Town of Bethlehem”, conocido en español como “Oh, aldehuela de Belén” o “Pequeña aldea de Belén”.

Aquí presentamos “Una vida solitaria”:

Nació en una aldea desconocida, hijo de una campesina. Creció en otra aldea desconocida, donde trabajó en una carpintería hasta los treinta años. Luego, durante tres años fue un predicador itinerante.

Nunca escribió un libro. Él nunca tuvo una oficina. Nunca formó una familia ni fue dueño de una casa. Nunca vivió en una gran ciudad. Nunca viajó 200 millas desde el lugar en el que nació. No hizo ninguna de las cosas que suelen acompañar a la grandeza.

Mientras todavía era un hombre joven, la opinión pública se volvió contra él. Sus amigos lo abandonaron. Fue entregado a sus enemigos, y pasó a través de la parodia de un juicio. Él fue clavado a una cruz entre dos ladrones. Mientras él moría, sus verdugos sortearon la única propiedad que tenía en la tierra…sus vestiduras, Cuando él murió, fue sepultado en una tumba prestada.

Los siglos han pasado, y hoy en día la suya es la figura central de gran parte de la raza humana. Todos los ejércitos que han marchado, todas las armadas que han navegado, todos los parlamentos que alguna vez han legislado, todos los reyes que han reinado, puestos juntos, no han afectado tanto la vida del hombre sobre la tierra como esta vida solitaria.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.

BONUS:

Basado en ambos ensayos en 1985 escribí una canción que hoy se conoce como “Historia Inconclusa”, que han grabado, entre otros, Andrea Francisco, Estrella De Angelis e Ivana Sanhueza. Invito a escucharla en la voz de Ivana Sanhueza.

LAS MEJORES OBRAS DE ARTE SOBRE LA CRUCIFIXIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN DE JESUCRISTO (por Pablo R. Bedrossian)

Seguramente el título suena a exageración. Más bien debería hablar de mis obras de arte predilectas sobre el tema o mis recomendaciones, pero decidí dejar ese título no solo por el valor estético de las obras sino por su valor espiritual. Cuentan diferentes momentos de una misma historia desde una perspectiva singular; además, cada una de ellas es portadora de profundos significados. Te invito a descubrirlas.

1. “Jesús cargando la cruz” (entre 1515 y 1520) Maestro del Norte de Holanda, quizás de Leyden (fechas desconocidas), en el Szépművészeti Múzeum , Budapest, Hungría.

Jesús cargando la cruz 02

El condenado era obligado a cargar con su cruz. Es muy probable que Jesús, luego de las torturas padecidas la noche previa, no pudiera soportarla. Tres de los evangelios cuentan de la ayuda que recibió: “Y llevándole, tomaron a cierto Simón de Cirene, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesús”[1]. En la obra vemos a Jesús llevando el travesaño y detrás de él a este Simón de Cirene, que luego probablemente pasó a formar parte de la iglesia primitiva, pues se dice que era “padre de Alejandro y de Rufo”[2], menciones que sugieren que eran reconocidos en el naciente pueblo cristiano.

Jesús cargando la cruz 03

Esta obra constituye una novedad en el arte por intenso uso del color blanco con algunas tonalidades sobre un pequeño fondo negro, solo interrumpido por el color piel de cabezas y manos. Además, crea una suerte de trompe l’oeil a través de un marco que da sensación de tridimensionalidad. La ropa y el calzado, como los edificios del fondo, son de la época del artista.

La representación está idealizada. Jesús es castigado y escarnecido. Nos hubiéramos imaginado que para acentuar el contraste entre víctimas y victimarios se hubieran utilizado colores diferentes para unos y otros, pero parece que el autor se negó a ser tan obvio y puso en consideración un elemento diferente: resaltar que unos y otros comparten la misma humanidad; por lo tanto, es doblemente trágico que el hombre mismo destruya a su prójimo, sobre todo cuando ese prójimo es inocente.

2. “Cristo de San Juan de la Cruz” (1951) de Salvador Dalí (1904-1989), en el Museo Kelvingrove, Glasgow, Escocia

El Cristo de San Juan de la Cruz - Salvador Dalí (1951)

Salvador Dalí pintó repetidas veces la crucifixión desde su óptica surrealista. En este caso se inspiró en un dibujo místico de San Juan de la Cruz y en un sueño que, según él, sirvió de confirmación. Sin embargo, es la singular perspectiva de la obra y su perfecta ejecución lo que nos sorprende: Jesús colgado en la cruz es visto desde arriba, formando un triángulo con el travesaño lleno de luz. Aunque no se observan los ojos, la posición de la cabeza sugiere que el crucificado mira hacia abajo.

El Cristo de San Juan de la Cruz - Salvador Dalí (1951) 02

Debajo hay un nuboso cielo dorado que refleja el resplandor que proviene de la cruz. Más abajo se observa un lago, una barca en la arena y dos pescadores, uno de ellos con una red.

El Cristo de San Juan de la Cruz - Salvador Dalí (1951) 03.png

La imagen no presenta un Cristo sufriente, sino, más bien, contemplativo. Su panorama no es un mundo en llamas sino una imagen apacible, que nos refiere inmediatamente a los inicios de su actividad pública en el lago de Galilea y a sus primeros discípulos: “Andando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres. Y dejando luego sus redes, le siguieron. Pasando de allí un poco más adelante, vio a Jacobo hijo de Zebedeo, y a Juan su hermano, también ellos en la barca, que remendaban las redes. Y luego los llamó; y dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, le siguieron[3].

Hay una invisible mirada de ternura en este Cristo de Dalí. El artista dijo acerca de su obra “Mi ambición estética en ese cuadro era la contraria a la de todos los Cristos pintados por la mayoría de los pintores modernos, que lo interpretaron en el sentido expresionista y contorsionista, provocando la emoción por medio de la fealdad. Mi principal preocupación era pintar a un Cristo bello como el mismo Dios que él encarna”[4].

3. “La crucifixión de Cristo” (cerca del 1500), de Lucas Cranach El Viejo (1472-1553), en el Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires, Argentina

La crucifixión de Cristo (Lucas Cranach) 02

Se ve a Jesús crucificado entre dos ladrones, tal como lo describen los cuatro evangelios. Leamos el que es considerado el más antiguo, el evangelio de Marcos “Era la hora tercera cuando le crucificaron. Y el título escrito de su causa era: El Rey de los Judíos. Crucificaron también con él a dos ladrones, uno a su derecha, y el otro a su izquierda”[5].

En el cuadrante inferior izquierdo se ve un grupo integrado por cinco mujeres y un joven al pie de la cruz.  Sin embargo, los evangelios de Mateo, Marcos y Lucas hablan que las mujeres que lo seguían desde Galilea se encontraban “mirando de lejos”[6]. El pintor las ubica allí basado en el relato del cuarto evangelio, atribuido a Juan: “Estaban junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofas, y María Magdalena. Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí tu hijo. Después dijo al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa”[7]. Justamente la tradición reconoce en el apóstol Juan al discípulo designado para cuidar a María.

Sin embargo, el personaje más llamativo de la obra es el jinete con armadura que monta un elegante caballo blanco. Representa al centurión, un extranjero que presenció la muerte de Jesús y que fue el primero en reconocer su divinidad. Escribe Marcos: “Y el centurión que estaba frente a él, viendo que después de clamar había expirado así, dijo: Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios”[8].

La crucifixión de Cristo (Lucas Cranach) 05

El hecho de verlo ataviado como un caballero medieval, tal como las mujeres con sus atuendos de época, no debe ser considerado un anacronismo. Más bien representa el drama de la cruz y su impacto en las personas en el presente del artista. Pareciera que el caballero de sombrero rojo y barba amarilla al levantar su mano derecha sigue declarando, pese al paso de los siglos, que Jesús es el Hijo de Dios, pero también lo muestra indiferente, eligiendo seguir su propio camino.

Lucas Cranach fue un pintor de la Reforma, que hizo otras composiciones sobre la crucifixión, manteniendo la idea original en la mitad superior de la pintura y alternando personajes en la mitad inferior.

4. “La Piedad” (1495), de Miguel Angel Buonarroti (entre 1498 y 1499) en la Basílica de San Pedro, Ciudad del Vaticano.

La Piedad (Miguel Angel) 03

La Piedad es una de las esculturas más conocidas y admiradas. Aun si no tocara un tema religioso, hubiera sido reconocida como una joya por su extraordinaria belleza y hondo sentimiento. Representa a María, joven y hermosa, rodeando con sus brazos el cuerpo inerte de su amado hijo Jesús, que yace sobre sus rodillas. A pesar de la dificultad que implica esculpir el mármol, los pliegues de la vestimenta son perfectos aunque el mayor atractivo es la expresión de silencioso dolor en el rostro de María.

La Piedad (Miguel Angel) 02.jpg

Pese a ser una magnífica composición, presenta una singular inconsistencia: Hasta donde sabemos, la madre de Jesús jamás entró en contacto con el cadáver de su hijo. Según los evangelios, “José de Arimatea, miembro noble del concilio… vino y entró osadamente a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús. Pilato se sorprendió de que ya hubiese muerto… dio el cuerpo a José, el cual compró una sábana, y quitándolo, lo envolvió en la sábana, y lo puso en un sepulcro que estaba cavado en una peña, e hizo rodar una piedra a la entrada del sepulcro. Y María Magdalena y María madre de José miraban dónde lo ponían” [9]. La representación tan popular de “La Piedad” no tiene asidero histórico. Sin embargo, la imagen revela cabalmente el amor y el dolor infinitos de una madre ante la pérdida de su hijo.

Se trata de la única escultura firmada por el propio Miguel Ángel, cuyo nombre puede leerse en la cinta que cruza el pecho de la Virgen.

5. “Cristo muerto” o “Lamentación sobre Cristo muerto” (realizada, según se estima, entre 1480 y 1490) de Andrea Mantegna, Pinacoteca de Brera, Milán, Italia.

Lamentación sobre Cristo_muerto (Andrea Mantegna) 01.jpg

La escena muestra a Jesús muerto, yaciendo sobre una losa de mármol, con la cabeza inclinada e inmóvil, apoyada sobre un almohadón. Tiene los cabellos largos, bigotes y una barba incipiente. La representación produce un profundo impacto emocional debido en parte a la técnica del escorzo: el uso de una figura situada en forma oblicua o perpendicular al plano sobre el que se pinta. Esta magnífica aplicación de la perspectiva nos acerca a un Cristo, cuya presencia perdura a pesar de su muerte.

Hay un intenso contraste de luces y sombras en el que resalta la blanca palidez de Jesús y el llanto de los presentes a la derecha del muerto: María, su madre, Juan, el discípulo amado, y otra figura que apenas atisba por detrás de María; probablemente se trate María Magdalena. El cuerpo de Jesús de la cintura hacia arriba está desnudo, mientras que de la cintura para abajo está cubierto por una sábana cuyos magníficos pliegues acentúan la sensación de cercanía y realidad.

Lamentación sobre Cristo_muerto (Andrea Mantegna) 02.jpg

La escena es una creación del pintor y no tiene fundamento bíblico. Ya hemos comentado que el cadáver de Jesús fue entregado a un discípulo secreto de Jesús, José de Arimatea, miembro del tribunal supremo de los judíos, el Sanedrín. En los evangelios, las mujeres son descritas como testigos de la sepultura: “Había un varón llamado José, de Arimatea, ciudad de Judea, el cual era miembro del concilio, varón bueno y justo. Este… fue a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús. Y quitándolo, lo envolvió en una sábana, y lo puso en un sepulcro abierto en una peña, en el cual aún no se había puesto a nadie… Y las mujeres que habían venido con él desde Galilea, siguieron también, y vieron el sepulcro, y cómo fue puesto su cuerpo. Y vueltas, prepararon especias aromáticas y ungüentos; y descansaron el día de reposo conforme al mandamiento”[10].

Más allá del efecto visual, quizás el mayor aporte de esta obra sea mostrar la humanidad de Cristo sin simbolismos, representando quizás lo que dice el apóstol Pedro “Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu”[11].

6. “Cristo descendiendo a los infiernos” (1491), de Giovanni de Benvenuto (1436-1518), en la National Gallery, Washington, Estados Unidos

A20522.jpg

El título original de esta obra es “Cristo en el limbo”. El limbo al que se refiere la pintura no es el lugar a dónde, según la según una creencia popular católica[12], van los niños sin bautizar (una entelequia que contradice la afirmación de Jesús que “de los niños es el reino de los cielos”[13]), sino al “limbo de los justos o de los patriarcas”, un lugar misterioso al que hace referencia la 1ª Carta de san Pedro donde estaban cautivos los patriarcas del Antiguo Testamento, que murieron antes de Jesús. Dice el texto que Cristo muerto en la carne, pero vivificado en espíritu; en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados, los que en otro tiempo desobedecieron”[14].

Aunque no forma parte del Credo Niceno (año 325) esta idea fue incluso incorporada al Credo de los Apóstoles, formado probablemente en el siglo V en la Galia, cuando dice “Padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre, Todopoderoso”.

Esta pintura describe el descenso de Cristo al “limbo de los patriarcas” según la imaginería popular. Jesús sostiene a la izquierda la mano de un hombre barbudo que representa a Adán. A su lado está Eva. Detrás de ellos muchos hombres, casi todos con curiosos sombreros y rostros desfallecientes que contemplan a Jesús que acaba de derribar las puertas del infierno aplastando al demonio que se encuentra debajo.

A20522.jpg

Además de la originalidad del tema, poco tratado en el arte, hay algunos detalles llamativos en la obra que vale la pena señalar. El primero es el tratamiento de los rostros como caricaturas, en particular los de Adán y Eva, algo ajeno a la época. Obsérvese el rostro de Adán. Podría ser un gnomo o uno de los enanitos de Blancanieves. El artista se anticipa a su época. El segundo es el tratamiento visual de la obra: Jesús aparece de espaldas y apenas se ve el perfil de su rostro. El foco está en las personas necesitadas y vencidas. La fuerza está, sin embargo, en los delgados y alargados brazos salvadores de Jesús, que aferran a los sufrientes a fin de rescatarlos.

7. “Cristo resucitado de la tumba” (cerca del 1490), de Ambrogio  da Fossano, más conocido como Bergognone (1453-1523), en la National Gallery, Washington, Estados Unidos 

A13716.jpg

El Jesús resucitado de Bergognone es un Cristo victorioso, cercano al pantokrator (“Señor sobre todo”). Detrás tiene un halo dorado que resalta su gloria y contrasta con la blancura del cuerpo y la ropa, solo interrumpida por la herida en el pecho, mencionada en el evangelio de Juan: “Mas cuando llegaron a Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas. Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua. Y el que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero; y él sabe que dice verdad, para que vosotros también creáis”[15].

Tiene su mano derecha abierta, mostrando la marca dejada por un clavo de la cruz; en la izquierda sostiene un mástil rojo coronado por una bandera blanca con una cruz roja que simboliza su triunfo sobre la muerte[16].

Es llamativa la posición del cuerpo, con la pierna flexionada mostrando a Jesús de pie, pero como a punto de dar un salto: verdaderamente ha resucitado[17].

Cristo resucitado de la tumba (Bergognone) 03.jpg

El rostro de Jesús tiene aspecto europeo, siguiendo el arquetipo elegido por los artistas del medioevo; el pelo cae sobre los hombros, la barba y las cejas están perfectamente recortadas. La mirada de Jesús apunta al cielo, como si esperara que Dios confirmara su aprobación por la obediencia mostrada.

Las Sagradas Escrituras dicen que la sábana mortuoria había quedado en el sepulcro: “Luego llegó Simón Pedro tras él, y entró en el sepulcro, y vio los lienzos puestos allí, y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, no puesto con los lienzos, sino enrollado en un lugar aparte. Entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro; y vio, y creyó”[18]. Sin embargo, Jesús en la Pintura parece salir de la tumba vestido. Esta es una licencia del artista para evitar mostrar a Jesús desnudo.

8. “Los discípulos Pedro y Juan corren al sepulcro en la mañana de resurrección” (1898) de Eugène Burnand, (1850-1921), en el Musée d’Orsay, París, Francia.

Los discípulos Pedro y Juan corren al sepulcro ( Eugène Burnand) 01

Esta obra es fascinante porque aunque no muestra ninguna imagen de Jesús, describe el efecto de su resurrección. Recoge el antiguo relato del evangelio de Juan: “El primer día de la semana, María Magdalena fue de mañana, siendo aún oscuro, al sepulcro; y vio quitada la piedra del sepulcro. Entonces corrió, y fue a Simón Pedro y al otro discípulo, aquel al que amaba Jesús, y les dijo: Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto. Y salieron Pedro y el otro discípulo, y fueron al sepulcro. Corrían los dos juntos; pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro, y llegó primero al sepulcro. Y bajándose a mirar, vio los lienzos puestos allí, pero no entró. Luego llegó Simón Pedro tras él, y entró en el sepulcro, y vio los lienzos puestos allí, y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, no puesto con los lienzos, sino enrollado en un lugar aparte. Entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro; y vio, y creyó.”[19].

El pintor suizo Eugène Burnand era un hombre de profundas convicciones cristianas. De activa fe protestante, se propuso recrear este pasaje bíblico a través de una composición naturalista. El naturalismo era una escuela surgida en Francia durante el siglo XIX que procuraba reflejar la realidad tal como era, renunciando a la perfección y a la exageración dramática. El cuadro retrata el momento en que “Pedro y el otro discípulo”, identificado con Juan, “corrían los dos juntos”. Los rostros de aspecto casi fotográfico transmiten incertidumbre y sorpresa; preocupación, pero también un rayo de esperanza.

Los discípulos Pedro y Juan corren al sepulcro ( Eugène Burnand) 06

Los cabellos sacudidos por el viento, los cuerpos inclinados hacia adelante y las expresiones de las manos refuerzan esa impresión, bajo un cielo nublado con tonos ocres que resaltan las figuras de los discípulos.

No en vano el artista pinta rostros contemporáneos y los muestra en ansioso movimiento. De algún modo representan al hombre de hoy con sus preguntas, si creer o no creer en alguien superior que no vemos a través de cosas que no entendemos. Nada peor que la resignación o la indiferencia. La búsqueda de un Dios vivo es el principio del encuentro con Él. No hace falta verlo, como a Juan no le fue necesario encontrarse con el Cristo resucitado. El cuadro nos habla de fe. El artista, como nosotros, sabía que la historia terminaba con la frase “y vio, y creyó”.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.


NOTA:

El autor de esta nota ha visto personalmente casi todas estas obras a excepción de dos, que conoce a través de libros de Historia del Arte: “Cristo de San Juan de la Cruz” de Salvador Dalí y “Lamentación sobre Cristo muerto” de Andrea Mantegna. De todas, su favorita es “Los discípulos Pedro y Juan corren al sepulcro en la mañana de resurrección”, de Eugène Burnand cuya imagen contempló por primera vez en un libro durante su niñez.


REFERENCIAS

[1] Evangelio según Lucas 23:26

[2] Evangelio según Marcos 15:21

[3] Evangelio según Marcos 1:16-20

[4] The Scottish Art Review, Vol.IV No.2. Summer 1952, “Dali”

[5] Evangelio según san Marcos 15:25-27

[6] Evangelio según san Marcos 15:40-41

[7] Evangelio según san Juan 19:25-27

[8] Evangelio según san Marcos 15:40

[9] Evangelio según Marcos 15:43-47

[10] Evangelio según Lucas 23:50-56

[11] 1ª Carta de Pedro 3:18

[12] Para la Iglesia Católica Apostólica Romana, el limbo no es una verdad dogmática, sino una hipótesis teológica

[13] Evangelio según Mateo 19:14

[14] 1ª Carta de Pedro 3:18b-19

[15] Evangelio según Juan 19:33-35

[16] Letellier, Robert Ignatius y Janet Mellor “The Bible and Art: Exploring the Covenant of God’s Love in Word and Image”, Cambridge Scholars Publishing, Newcastle upon Tyne, Inglaterra, 2016, p.88

[17] Evangelio según Lucas 24:34

[18] Evangelio según Juan 20:6-8

[19] Evangelio de Juan 20:1-8


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotos son de dominio público.

LA SEMANA SANTA Y EL NACIMIENTO DE LA FE CRISTIANA (por Pablo R. Bedrossian)

Todos los años, el Viernes Santo la cristiandad recuerda la crucifixión de Jesús. Junto a la resurrección celebrada el Domingo de Pascua constituyen el centro de la fe cristiana. Conozca el significado de estos acontecimientos que veintiún siglos después perduran en la memoria colectiva de la iglesia.

El Cristo de San Juan de la Cruz - Salvador Dalí (1951)

La centralidad de ambas fechas puede encontrarse en las más tempranas declaraciones de fe, que son anteriores al Nuevo Testamento y que se mantuvieron como expresiones o estructuras orales fijas hasta que se incorporaron a los textos[1]. Si estimamos que la resurrección de Jesús se produjo a principios de la década del 30 del primer siglo de nuestra era y que el primer documento del Nuevo Testamento ha sido la 1ª Carta del apóstol Pablo a los Tesalonicenses (alrededor del año 49 d.C.[2]) observamos que transcurrieron más de 15 años entre la muerte y resurrección de Jesús y el primer texto neotestamentario. Durante este tiempo, como bien lo dice Lucas en la introducción de su evangelio “muchos trataron de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra”[3]. Entonces, esa enseñanza de los apóstoles -los primitivos testigos-, fue el primer kerigma o mensaje de fe cristiana.

El más importante de los indicios que encontramos en el Nuevo Testamento de esta antigua tradición oral es su introducción como fórmulas de fe, frases cortas que se memorizaban y repetían para conservar inalterables los hechos que habían cambiado el rumbo de la historia. Las que se conocen aluden a la resurrección, a la muerte o a ambos hechos, no a otros sucesos de la vida de Jesús.

ACERCA DE LA RESURRECCIÓN

Veamos un ejemplo de fórmulas de fe sobre la resurrección:

“Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo”[4].

Comparemos esta fórmula de fe con dos de los muchos textos que hacen referencia a Jesús resucitado:

“A los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro, el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación”[5].

“Mediante el cual creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sean en Dios”[6].

Crucifixión o Corpus Hypercubus - Salvador Dalí (1954)

Se hace obvio que la creencia de que Dios ha resucitado a Jesús de los muertos es al mismo tiempo fe en ese mismo Dios[7] que trae salvación a los hombres, manifestada en las expresiones “serás salvo”, “justificación”, “fe y esperanza”.

ACERCA DE LA MUERTE DE JESÚS

Veamos un ejemplo que se centra en la muerte de Jesús:

“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”[8].

Comparemos esta fórmula de fe con otros dos de los muchos textos que hacen referencia a la muerte de Jesús:

“Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él”[9].

“el cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre”[10].

En todos los casos el “murió” o “se dio a sí mismo” se asocia a “por nosotros” o “para librarnos”, determinando claramente que desde los inicios de la fe cristiana la muerte de Jesús estaba asociada a un propósito: a la expiación de los pecados o como muerte sustituta (tomó nuestro lugar); sea de un modo u otro, en ambos casos la muerte de Jesús ocupa un lugar central en la predicación más antigua pues fue hecha en favor de los hombres.

CUANDO SE MENCIONAN AMBAS: MUERTE Y RESURRECCIÓN

En cuanto a las fórmulas que combinan la muerte y resurrección, la más conocida es la que apóstol Pablo comparte tal como la recibió:

“Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; y que apareció a Cefas, y después a los doce. Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen. Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles”[11].

Hay un importante paralelismo entre “murió” y “fue sepultado”, y “resucitó” y “apareció”. Dice explícitamente el apóstol Pablo que esta declaración que recibió fue lo primero que enseñó.

DSC08222

Otro detalle interesante es la afirmación “resucitó al tercer día”. Según nuestra forma de contar entre viernes y domingo hay dos días. Si consideramos que Jesús murió a la hora novena[12] del Viernes Santo, equivalente a nuestra tres de la tarde, y resucitó en la madrugada del domingo, apenas habrían transcurrido algo más de treinta y seis horas. La expresión “tercer día” muestra la forma judía de contar los días: el día primero fue el propio viernes, el segundo fue el sábado y el tercero el domingo, sin importar que haya sido muy de mañana[13].

Finalmente, y para resaltar la importancia de estas formas verbales primitivas, recordamos la de la Santa Cena o Eucaristía, también mencionada por el apóstol Pablo:

“Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí. Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga[14].

Aun cuando la última parte haya sido un agregado paulino desde donde dice “así pues”, hay un anuncio central, representado por Jesús a través del pan y el vino: su muerte “por vosotros” y el recuerdo “en memoria de mí”, que es el eje central del evangelio.

ACTOS DE AMOR EN FAVOR DE TODOS LOS SERES HUMANOS

El estudioso Martin Khäler afirmó que, como géneros literarios, los evangelios eran narraciones sobre la pasión de Cristo con extensas introducciones. Queda claro que a lo largo de todo el Nuevo Testamento la muerte y la resurrección de Jesús son descritos como actos de amor de Dios en favor de los hombres.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Vielhauer, Philipp, “Historia de la literatura cristiana primitiva”, Ediciones Sígueme, Salamanca, 2003, 2ª Ed., p.25

[2] Vielhauer, Philipp, Op. cit., p.99: otros consideran que la más antigua es la Carta del apóstol Pablo a los Gálatas y la ubican en una fecha similar. Los expertos actuales, tanto católicos como protestantes, consideran que el primer evangelio ha sido el de Marcos, contra lo que sostiene Eusebio de Cesarea, citando a Papías, que adjudica a el primer evangelio a Mateo. El evangelio de Marcos se habría escrito en la década del’60 d.C., y con certeza no antes del año 56 d.C,

[3] Evangelio según san Lucas 1:1-2

[4] Carta del apóstol Pablo a los Romanos 10:8b-9

[5] Carta del apóstol Pablo a los Romanos 4:24

[6] 1ª Carta universal del apóstol Pedro 1:21

[7] Vielhauer, Philipp, Op. cit., p.29

[8] Carta del apóstol Pablo a los Romanos 5:8

[9] 1ª Carta del apóstol Pablo a los Tesalonicenses 5:9-10

[10] Carta del apóstol Pablo a los Gálatas 1:4

[11] 1ª Carta del apóstol Pablo a los Corintios 15:3-7

[12] Evangelio según san Marcos 15:33-37

[13] Evangelio según san Mateo 28:1

[14] 1ª Carta del apóstol Pablo a los Corintios 11:23-26


CRÉDITOS MULTIMEDIA

La primera fotografía corresponde a “El Cristo de San Juan de la Cruz” de Salvador Dalí (1951).

La segunda fotografía corresponde a “Crucifixión” o “Corpus Hypercubus”, de Salvador Dalí (1954).

Ambas imágenes son de dominio público y se utilizan sin fines comerciales.

La última foto fue tomada por el autor de esta nota y a él le pertenecen los derechos.


BIBLIOGRAFÍA

Bruce, F. F., “El mensaje del Nuevo Testamento”, Ediciones Certeza, Buenos Aires, Argentina, 1975

Bultmann, Rudolf, “Historia de la Tradición Sinóptica”, Ediciones Sígueme, Salamanca, España, 2000

Bultmann, Rudolf y Karl Jaspers, “Jesús – La Desmitologización del Nuevo Testamento”, Sur, Buenos Aires, Argentina, 1968

Cullman, Oscar, “Cristología del Nuevo Testamento”, Ediciones Sígueme, Salamanca, España, 1957, 1987

Eusebio de Cesarea, “Historia Eclesiástica”, Editorial Clíe, Barcelona, España, 1988

Jeremias, Joachim, “Teología del Nuevo Testamento”, Vol. 1, Salamanca, España, 2001

Santa Biblia, traducción de Casiodoro de Reina corregida por Cipriano de Valera y otros, Revisión 1960, Sociedad Bíblica Argentina

Theissen, Gerd y Anette Merz, “El Jesús histórico”, Ediciones Sígueme, Salamanca, España, 2000

Vielhauer, Philipp, “Historia de la literatura cristiana primitiva”, Ediciones Sígueme, Salamanca, España, 2003, 2ª Ed.

ERNESTO CASACCIA: DESDE EL MONTE CHAQUEÑO AL DESIERTO DE MONGOLIA (por Pablo R. Bedrossian)

Entrevistamos a Ernesto Casaccia, misionero evangélico oriundo de la provincia de Chaco, que sirvió durante 20 años en Mongolia. Junto a su esposa y sus tres hijos entregó lo mejor de sí al pueblo mongol, a pesar de los riesgos que tuvo que asumir y las dificultades que tuvo que enfrentar. Regresó a la Argentina a luchar contra una dura enfermedad. Nuestro propósito es compartir las experiencias de una persona comprometida con Dios, que estuvo dispuesta en todo momento a ser fiel a su llamado.

MONGOLIA Y UN POCO DE SU HISTORIA

Mongolia 01.jpg

Mongolia se encuentra en el centro de Asia. Limita al norte con Rusia y al sur con China. Habitada por tribus nómades, a principios del siglo XIII se constituyó como estado bajo el liderazgo de Gengis Kahn. Este extraordinario estratega militar conquistó una gran parte del mundo conocido de la época. Su nieto Kublai Kahn se adueñó de China e inició la dinastía Yuan (1279-1368). La lenta declinación del imperio mongol desembocó tres siglos después en su sometimiento a China. Aunque sus autoridades dispusieron de cierta independencia, la relación con el gobierno chino siempre fue complicada. Finalmente, un acuerdo entre Rusia y China determinó los límites entre China y Mongolia mantenidos hasta hoy.

A principios del siglo XX Mongolia sufrió vertiginosos cambios políticos: recuperó su independencia, luego fue invadida por los chinos, después se volvió a independizar con ayuda rusa; en 1924 se proclamó la República Popular de Mongolia, convirtiéndose en un país comunista bajo la órbita de la desaparecida Unión Soviética. En 1992 volvió a llamarse Mongolia y se transformó en una democracia representativa.

Mongolia 02

Es un país muy escasamente poblado, con montañas y estepas al norte y oeste y el desierto de Gobi al sur. Una parte importante de la población es nómade o seminómade. La religión mayoritaria es el budismo tibetano y la capital se llama Ulan Bator.

Pudimos conectarnos con Ernesto Casaccia gracias a nuestro común amigo Daniel Bianchi, de Conexión Oriental, y a las nuevas tecnologías, que acortan las distancias.

LA ENTREVISTA

¿Cómo la fe cristiana ingresó a Mongolia? Así como China tuvo al jesuita Francisco Javier, ¿quiénes han sido las personas que mayor influencia misionera?

Copy of Ernesto Casaccia 01.jpg

Mongolia tiene una larga historia con el cristianismo, desde el tiempo de Gengis Khan, cuando los mongoles conquistaron gran parte de lo que hoy es Europa Oriental. Parte de su botín era traer mujeres de los lugares que habían sometido; muchas de ellas eran cristianas, de la Iglesia Nestoriana. Eso tuvo una gran influencia incluso en la corte: El cristianismo fue respetado, aunque no fue aceptado como religión oficial. El propio Gengis Kahn declaró “de interés” a la fe cristiana.

Gengis Kahn pidió al Papa de aquel entonces que enviara personas pudieran enseñar el evangelio a su pueblo; sin embargo, pasaron más de cien años hasta que otro Papa encontró la carta con la solicitud del conquistador mongol, y envió solamente dos evangelizadores: uno murió en el camino en el viaje en barco y el otro se desanimó y regresó Italia. Por eso el evangelio nunca llegó a alcanzar el Imperio Mongol plenamente.

Una de las razones fue también que el Papa creía que los mongoles eran gente pagana que no merecía conocer la Palabra de Dios. Uno de los Khan envió una delegación al Tibet y ellos sí enviaron monjes tibetanos que, según cuenta la leyenda, con artes mágicas hicieron que el vino que este Kahn tenía en una copa subiera hasta su boca sin tocarla. Esto lo sorprendió tanto que dijo que esa debería ser la religión verdadera, y de allí se adoptó el budismo como religión oficial para todo el Imperio. El cristianismo quedó relegado.

Cristianos de Mongolia 04

Pasaron siglos hasta que grupos de iglesias bautistas procedentes de Rusia volvieron a evangelizar, pero pagaron un alto precio en vidas. También la Iglesia Nestoriana tuvo cierta influencia. Cuando se produjo la Revolución de los Boxers[1] en China, a fines del siglo XIX y principios del XX, muchos misioneros escaparon hacia el norte. Nuevamente muchos tuvieron que pagar un alto precio. Tenían que cruzar el río Obi con sus familias y la mayoría murió. Así fueron los inicios de cristianismo en Mongolia, una tierra inhóspita y hostil. Luego vino la Revolución Cultural[2] en 1921, donde Mongolia se cerró a todo lo que sea religión. Hubo una “limpieza religiosa” completa: se destruyeron todos los monasterios budistas y las pocas iglesias cristianas que había.

Recién en 1990, cuando se pasó del comunismo a una apertura a la democracia, fue cuando comenzó a ingresar el evangelio en forma más contundente, veraz y continua. La iglesia de Mongolia es muy joven y pujante pues ha habido grandes avances en la predicación del evangelio. Sin embargo, hay zonas, especialmente rurales, donde la Palabra de Dios no ha ingresado. Resumiendo, en Mongolia no hubo un pionero; ha sido un esfuerzo conjunto. Dios ha usado grupos pentecostales, bautistas, presbiterianos.

¿Cómo surgió tu deseo de ir a compartir tu fe a un país tan lejano? ¿Fuiste con tu familia? ¿Qué imaginabas de Mongolia y qué encontraste?

Ernesto Casaccia y su esposa.jpg

Quizás de lo aprendido en El Impenetrable, esa densa selva del noreste argentino, sirvió como patrón: decidí no imaginarme cómo iba a ser el lugar para no formarme falsas expectativas. Sabía algunas cosas de la cultura, del clima, de la situación, pero no imaginé nada, de modo que al llegar no sufrí un choque. Sí sufrí el cambio de clima: del norte argentino, acostumbrado a los calores de 45º y 50º C pasé a Mongolia, con temperaturas de -30º a – 40º C (¡bajo cero!).

En Mongolia encontré gente común, muy receptiva, interesada en conocer a extranjeros. Antes había estado cinco años en El Impenetrable y encontré muchas similitudes entre los nómades -la gente mongol con la que me tocó trabajar- y la gente de campo chaqueña. Tomamos la decisión con mi esposa y decidimos irnos a ese lugar.

¿Hay libertad religiosa? Si la hay, ¿en qué grado? ¿Cuál era tu visión y cómo desarrollaste allí tu labor misionera?

En Mongolia hay libertad religiosa garantizada por la Constitución, aunque yo diría que más bien hay tolerancia religiosa, pues hay un fuerte control oficial. Desde que se inició la democracia en 1990, el budismo se adelantó y hoy Mongolia ha sido declarada la segunda capital mundial del budismo, siguiendo al Tibet. El Dalai Lama ha venido muchas veces a Mongolia pues se practica el budismo tibetano. Por supuesto, hay bastante restricción religiosa; no está permitido hacer proselitismo. Jóvenes de 16 años para abajo deben tener autorización escrita de los padres para asistir a una reunión, así que desde ese punto de vista, la libertad religiosa es muy limitada.

Mongolia 03.jpg

En cuanto a la visión, mi trabajo específicamente fue a ayudar a formar y desarrollar la iglesia local. Para ello nos concentramos en grupos de personas que fuimos conociendo y discipulando poco a poco. Por una cuestión logística, pues teníamos continuamente la supervisión de los servicios secretos, nunca tomamos el rol de pastores en una iglesia, sino que entrenábamos a los discípulos más antiguos, a los que parecían líderes locales, y ellos eran los que hacían las reuniones. Nosotros sólo asistíamos y escuchábamos. Cuando estábamos solos con ellos compartíamos qué estuvo bien, qué habría que reforzar. Eso ayudó a que la gente local tomara respeto por sus propios líderes.

Hemos visto otros casos donde los misioneros toman el rol de pastores o líderes y después la gente compara. Los misioneros vienen con formación teológica, un bagaje de años en el evangelio, y no se puede comparar el conocimiento de una persona nueva en la fe, con dos o tres años de estudio bíblico, con alguien ya formado. A veces las comparaciones son dañinas porque toman al local como de menor categoría. Gracias a Dios nunca hemos hecho eso ni hemos predicado en público, salvo unas pocas veces que nos invitaron. Siempre hemos dejado que los locales prediquen, aun cuando sus mensajes a veces eran demasiado simples, pero poco a poco la gente les fue tomamdo cariño y hoy han ganado gran respeto; el Señor los ha fortalecido. Se han ido formando y el Espíritu de Dios ha ido trabajando en sus vidas de una manera interesante.

¿Cuál fue la recepción? ¿Cuáles fueron los resultados que pudiste ver? Por favor, ¿podrías contarnos algunos testimonios de personas concretas?

Ernesto Casaccia y su familia.jpg

Al principio fue difícil pues había bastante desconfianza; sin embargo, fuimos ganando acceso a través de la amistad, hacernos conocer, estar con ellos allí. Dios fue abriendo puertas.

Desde el principio, por una cuestión de visa, trabajamos con una ONG cristiana, y iniciamos proyectos de alcance comunitario que nos daba acceso a familias que no eran cristianas. Así fuimos ganando confianza con ellos, y cuando nos preguntaban por qué hacíamos esa tarea, ahí se abrían las puertas para hablar del Señor Jesús en forma paulatina. La recepción no fue a brazos abiertos, pero creció poco a poco.

Comparto el testimonio de un actual líder.  Vivía al lado de una de las mujeres que trabajaba con nosotros. Como era ateo, decidió probarle que todo lo que ella creía era mentira. Le pidió una Biblia y comenzó a leerla. Una vez por semana se reunían para discutir. Pero a medida que él avanzaba en la lectura se iba dando cuenta que sus argumentos se desmoronaban. Llegó un punto donde se dio cuenta que era él el que estaba equivocado. Finalmente le preguntó a esta hermana ¿qué debo hacer para seguir a Jesucristo? Y fue una de las personas que trajo muchas personas a la iglesia pues había sido un ateo conocido en la región.

Cristianos de Mongolia

En el segundo lugar donde servimos fue diferente. La gente estaba más preparada a recibir este tipo de asistencia o ayuda de ONGs, y a través de eso se nos abrieron más puertas para poder proclamar el evangelio.

¿Cómo te has sentido en un país tan diferente al tuyo en estos 20 años?

El deseo de ir a Mongolia fue en el mismo momento de mi conversión. Fue cuando conocí a Cristo, leyendo la Biblia y orando. Una de las primeras cosas que hice fue trabajar con un mapa mundial y marcar áreas donde creía que aún no había ingresado el evangelio. Una de esas áreas fue precisamente Mongolia. Pasé mucho tiempo orando. Todavía no había asistido a ninguna iglesia.

Antes de ir a Mongolia surgió el deseo de ir a predicar el evangelio en El Impenetrable chaqueño. Empecé a asistir a la Iglesia Bautista Resistencia Sur que hoy se transformó en la Iglesia de la Ciudad, y fue a través de ella que se abrieron las puertas. Era algo que le había pedido a Dios: encontrar una iglesia con un espíritu misionero Había visitado otras congregaciones, pero Dios realmente me guio a ese lugar. Allí el pastor y los líderes comenzaron a apoyar este llamado.

Pasaron nueve años desde ese momento hasta que salimos a Mongolia. Antes pasé cinco años en El Impenetrable. Pasé un año en Inglaterra, un año en Kazajistán[3], tuve en el medio algunos viajes a Mongolia, y recién en 1996 nos instalamos allí. Había conocido a quien hoy es mi esposa, que es de Corea del Sur, en Inglaterra. Decidimos casarnos, fuimos a la Argentina para nuestra boda y nos trasladamos en Mongolia, donde nacieron nuestras dos primeras dos hijas; nuestro tercer hijo, el varón, nació en Corea del Sur.

Ernesto Casaccia y su esposa 02.jpg

Nuestra intención nunca fue quedarnos en un sitio donde ya había testimonio cristiano, sino extendernos a lugares donde aún no se ha predicado el evangelio. En oración el Señor mostró el oeste de Mongolia, por lo que, poco después de llegar a la capital, Ulan Bator y del nacimiento de nuestra primera hija, nos trasladamos a esa zona, donde pasamos once años en el país. No fue fácil porque éramos de los primeros matrimonios extranjeros que vivían en esa región y había mucha reticencia y miedo hacia nosotros. Tuvimos varias veces la visita de la agencia secreta de Mongolia (equivalente a la famosa KGB soviética) y estuvimos a punto de ser echados; incluso nos incautaron los pasaportes. Pero por gracia de Dios pudimos perseverar y continuar adelante hasta que el Señor nos permitió ver que la iglesia se formara en ese lugar. Terminamos nuestra labor y dejamos la obra en manos de los hermanos locaes. Volvimos a Ulan Bator donde estuvimos un año y medio buscando la guía del Señor, hasta que nos volvió a mostrar a dónde ir, esta vez a una provincia de Uvs, más al norte. Allí estuvimos casi ocho años. Allí la gente era más receptiva con los extranjeros y la obra del Señor avanzó mucho más rápido.

¿Cuál sentís que es tu legado al pueblo de Mongolia? ¿Cuáles pensás que han sido tus mayores contribuciones como predicador y maestro cristiano a esa nación?

Nosotros siempre trabajamos como equipo. Éramos parte de la WEC International. Nunca hemos trabajado solos como Llaneros Solitarios así que no puedo decir esta es mi contribución. Hicimos lo mejor que pudimos, tratamos de entrenar líderes locales, motivarlos a que ellos mismos tomen valor y confianza en el Señor. No hay algo que pueda decir que me pertenece o que surgió así por causa mía. Fue todo un trabajo en equipo, y todo lo que ha sucedido y todo lo que el Señor ha hecho, lo ha hecho a través de la oración, algo que venimos trabajando como equipo, como grupo de hermanos. Cada uno ha hecho su parte, cada uno ha puesto su grano de arena para que el evangelio pueda prender en ese lugar.

Cristianos de Mongolia 02.jpg

Personalmente nunca me he sentido extraño en Mongolia. Sí parezco diferente, pero haber trabajado con gente en el monte y luego en el campo, nunca me hizo sentir como una persona totalmente extraña para ellos. Jamás tuve una reacción de melancolía por mi tierra argentina. Al contrario, cuanto más tiempo pudiera pasar en ese lugar, mejor sería para mí. Cada vez que teníamos que venir para nuestro retiro sabático, cada cuatro o cinco años, me costaba venir y quedarme un tiempo. Al principio era un año y la última vez lo acortamos a seis meses. En los últimos 10 años solo regresamos a Argentina a renovar pasaportes y nos quedábamos uno o dos meses y regresábamos. Nunca sentí que me faltaba algo. Hemos tomado un gran cariño por la gente de Mongolia. Aunque hemos tenido que salir a causa de mi enfermedad, seguimos en contacto con ellos casi semanalmente y mantenemos nuestras relaciones. Hemos hecho un alto en la obra en Mongolia pero es nuestra oración a Dios, a pesar de mi enfermedad, que podamos volver.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.


COLUMNISTA INVITADO: ESCRIBE DANIEL BIANCHI

Ernesto Casaccia y Daniel Bianchi.jpg

Ernesto Casaccia ha sido un obrero pionero en un lugar con enormes necesidades espirituales y humanas. Su perseverancia y compromiso desde que inició su camino misionero ha sido conocida por muchas gente. La tarea en Mongolia auguraba tiempos de consolidación y crecimiento. Sin embargo, hace más de tres años a Ernesto se le diagnóstico cáncer.  Él mantuvo su servicio dentro de todas sus posibilidades. La enfermedad siguió avanzando aunque se le hicieron cirugías y varios tratamientos de quimioterapia. Actualmente él y su familia están de vuelta en Chaco para recibir atención. Ernesto mantiene una confianza plena en el Señor y sigue inspirando a cientos por sus mensajes y palabras. ¡Oremos por él!


NOTA DE 2019

Ernesto Casaccia falleció el 7 de marzo de 2018, dejando una enorme herencia de fe y esperanza. Fue un eslabón más en esa “gran nube de testigos” que menciona el autor de la Epístola de los Hebreos. Además de la columna que va debajo, recomendamos leer la nota de nuestro querido amigo Daniel Bianchi en Facebook titulada “El Legado de Ernesto”.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Fue un movimiento conservador nacionalista chino que se opuso a todo lo foráneo llevado a cabo entre noviembre de 1899 y finalizado el 7 de septiembre de 1901, Fueron asesinados centenares de extranjeros y miles de chinos cristianos, además de los combatientes.

[2] Revolución por la cual Mongolia quedó bajo la supervisión del gobierno soviético y que desembocó en la proclamación de la República Popular de Mongolia, una dictadura comunista.

[3] País asiático que formó parte de la Unión Soviética hasta 1991, cuya mayoría de la población profesa el Islam.