LUGARES IMPERDIBLES DE PARÍS – PARTE 2 (por Pablo R. Bedrossian)

Compartimos la segunda parte de la serie “Lugares imperdibles de París” cuyo propósito es dar a conocer los lugares más atractivos de la capital francesa, ayudar a los viajeros a planificar sus itinerarios y presentar algo del arte, la arquitectura y la historia de la Ciudad Luz. Desde luego toda selección es injusta. Esta lista pretende ser incluyente pero no concluyente. La primera parte puede leerse en https://pablobedrossian.com/2016/07/23/8-lugares-imperdibles-de-paris/.

LA SAINTE-CHAPELLE

L’Île de la Cité es una pequeña isla sobre el río Sena que constituye el corazón de París. Allí se encuentran, entre otros notables edificios, la catedral de Notre-Dame y el antiguo Palacio de Justicia. Se halla allí también una joya gótica llamada la Sainte-Chapelle.

Fue construida a fines de la primera mitad del siglo XIII para albergar reliquias de la fe cristiana que san Luis, el rey de Francia, había comprado al emperador del Imperio Romano de Oriente cuya sede estaba en Constantinopla. La más importante de esas reliquias era la corona de espinas que los soldados romanos colocaron sobre la cabeza de Jesús antes de crucificarlo.

Cuenta con dos niveles: la capilla de la planta baja es un salón de tres naves; sobre ella se asienta una planta alta de gran altura (20 metros) que cuenta con magníficos vitrales bordeados por arcos ojivales cuyos extremos se unen en el techo.

Los vitrales conmueven por su belleza y colorido y forman parte de los tesoros medievales más importantes de la humanidad.

Esta capilla prácticamente no tiene muros y es sostenida por infinidad de columnas que permiten lucir las monumentales vidrieras. La Sainte-Chapelle se atribuye al arquitecto Pierre de Montreuil, quien se cree que erigió algunas secciones de la catedral de Notre-Dame tras la muerte del arquitecto Jean de Chelles.

Sus 15 vidrieras contienen 1.113 escenas, donde se integran los personajes bíblicos con la realeza incluyendo al propio Luis IX llevando la corona de espinas.

MUSÉE D’ORSAY  

Ubicado frente al río Sena, este museo especializado en obras de arte creadas entre 1848 y 1914 ocupa el enorme espacio de la antigua la estación ferroviaria de Orsay.

Cerca de la entrada hay curiosas estatuas al aire libre; sin embargo, es una experiencia imprescindible visitarlo por dentro.

Al ingresar se contempla desde un balcón el enorme salón central poblado de esculturas mientras por detrás una gran estructura semicircular de vidrio y hierro provee una espléndida luz que complementa a la que ingresa a través del soberbio techo vidriado sostenido por arcos.

Las obras de arte están distribuidas en salas, destacándose la colección de pinturas impresionistas que es considerada la más grande del mundo.

El monumental edificio diseñado por el arquitecto Victor Laloux es de estilo ecléctico; combina el academicismo francés con el naciente art nouveau y el industrialismo.

EL PANTHÉON

En el Barrio Latino, a mitad de camino entre el río Sena y los Jardines de Luxemburgo, se encuentra el Panteón, un monumento funerario dedicado a las personalidades más importantes de Francia, a excepción de los reyes, cuyos restos descansan en la Basílica de Saint-Denis, en las afueras de París, y Napoleón que tiene su propio mausoleo dentro de la ciudad.

No imagine un cementerio. Se trata de un imponente edificio neoclásico con columnas corintias que por detrás tiene una gran cúpula. Fue originalmente concebido para ser una iglesia dedicada a Santa Genoveva pero durante la Revolución Francesa terminó convertido en panteón. Napoleón lo reconvirtió en iglesia, pero, tras idas y venidas, en 1895 quedó signado como la última morada de los civiles franceses ilustres.

Delante de la entrada hay una gran plaza de piedra. Al ingresar uno se encuentra en un espacio de techos altísimos, pisos con diseños geométricos, grandes frescos y esculturas en un espacio de gran luminosidad.

En su centro se encuentra un enorme Péndulo de Foucault, una esfera que oscila libremente, utilizado para demostrar la rotación de la Tierra.

Sin embargo, las criptas conforman el espacio de mayor valor histórico. Allí yacen, entre otros, Marie Curie, Voltaire, Jean-Jacques Rousseau, Alejandro Dumas, Victor Hugo y Émile Zola,

En la planta principal vale la pena admirar las pinturas de la cúpula y el Monumento a la Convención Nacional.

LA AVENIDA DE CHAMPS-ÉLYSÉES

Les Champs-Élysées es la avenida más famosa de París. Une la Place de la Concorde con el Arco del Triunfo. Fue creada en 1724 como una avenida moderna para la época, recta y ancha. Sus dos kilómetros de extensión han recibido varias remodelaciones y mejoras.

La sección más cercana a la Place de la Concorde está rodeada de jardines. Allí pueden observarse dos edificios emblemáticos de París: el Grand Palais y el Petit Palais, levantados en los albores del siglo XX. El Grand Palais con su estructura de hierro y vidrio también puede verse desde el vecino Puente Alexandre III y la ribera del Sena.

Luego de una rotonda llamada en francés Rond-Point, Champs-Élysées es intensamente comercial, con anchas aceras, tiendas de marcas de lujo como Louis Vuitton, Cartier y Chanel y espectaculares boutiques de automóviles como Mercedes Benz, Renault y Peugeot. No se sorprenda de ver allí un auténtico prototipo de Fórmula 1.

En un cruce llegando al Arco del Triunfo en una ocasión hemos visto estacionados nada menos que dos Ferrari y una Lamborghini, una a continuación de la otra.

Sitio de grandes desfiles militares y reuniones patrióticas, Champs Élysées es una vía comercial, con pasajes comerciales, cafés y restaurantes. Es uno de los mejores sitios para caminar y, si tiene dinero, para ir de compras.

EL ARCO DEL TRIUNFO

Después de la victoria de Austerlitz, Napoleón les prometió a sus soldados que volverían a casa bajo arcos triunfales; sin embargo, la construcción de este arco monumental, inspirado en los del imperio romano pero a mayor escala, llevó 30 años y recién fue completada en 1836.

Está ubicado en la Place Charles de Gaulle, una rotonda donde termina la avenida des Champs-Élysées, en la que se abren como rayos doce avenidas. Debido al intenso tránsito vehicular, para llegar hasta el arco se accede por un pasaje subterráneo. En la plaza también se encuentra la Tumba del Soldado Desconocido de la Primera Guerra Mundial.

El Arco del Triunfo tiene 50 metros de alto, 45 metros de largo y 22 metros de ancho. Pagando una entrada puede visitar a su terraza que ofrece hermosas vistas. En las paredes del arco hay frisos y altorrelieves que conmemoran las hazañas de Napoleón, incluyendo 30 escudos en la parte más alta con los nombres de sus victorias. En los muros de los arcos más pequeños están las listas de los oficiales de su ejército.   

En París hay otros arcos; conocemos el Arco del Carrusel, que se encuentra frente al Museo del Louvre, los dos que hay en el Boulevard Saint-Denis (la Puerta de Saint Denis y la Puerta de Saint Martin) y el futurista Arco de La Defensa, pero, sin duda, el Arco del Triunfo en el más colosal e importante de Francia.

GALERÍAS LAFAYETTE

Les Galeries Lafayette Haussmann es una tienda por departamentos ubicada detrás de la Ópera de París. Debe su fama no solo a las marcas de lujo que ofrece sino también a su exquisito y exuberante interior art nouveau.

El edificio fue inaugurado en 1914. Ocupa toda la manzana con una superficie cubierta de 70,000 m2. Posee espectaculares vitrales, maravillosos herrajes en sus balcones y molduras artísticas. Cuenta con una extraordinaria cúpula vidriada que culmina a 43 metros de altura. De noche se puede admirar el enorme salón central y las tiendas que lo rodean totalmente iluminados.

El arquitecto Ferdinand Chanut fue quien le dio al edificio el aspecto que conocemos y admiramos. Para la ornamentación interior contrató a los mejores artistas de su época. El barandal de la escalera monumental fue realizado por Louis Majorelle quien también tuvo a cargo la exquisita herrería de los balcones. Los vitrales estuvieron a cargo del maestro vidriero Jacques Gruber.

LES TUILLERIES

Este enorme parque lleno de flores y esculturas es uno de los más antiguos de Europa. Transcurre muy cerca del río Sena, paralelo a él, entre la Place de la Concorde y el Arco del Carrusel que se encuentra frente al Museo del Louvre.

Fue creado por Catalina de Medicis en 1564 como jardín del antiguo palacio real. A partir de 1667 se permitió visitarlo, convirtiéndose en un parque público luego de la Revolución Francesa.

Aún se observa la intervención del afamado paisajista André Le Nôtre, quien durante la segunda mitad del siglo XVI creó jardines ornamentales como el del Palacio de Versailles. Le imprimió a Les Tuilleries su propio estilo, basado en la simetría, el orden y la belleza panorámica.  

El parque constituye un hermoso lugar de esparcimiento, un remanso en medio de la vorágine de la ciudad. Allí no hay estrés sino que todo es tranquilidad. Cruzando una gran fuente muy cerca de la Place de la Concorde se inicia en el camino bordeado por árboles cuyas copas en algunos sectores están cortadas al ras. Cientos de personas pasean sobre el camino de polvo rodeados de flores, aves y estatuas.

CENTRO POMPIDOU

El Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou, más conocido como El Pompidou es un gigante revulsivo en el corazón de París. Se trata de una construcción donde las escaleras, los ductos de aire y la estructura de acero que sostiene el edificio están a la vista, como si la fachada fuera su esqueleto; al dejar las estructuras al desnudo para muchos es una obra brutalista.

Sin embargo, esta colorida mole es, a la vez, uno de los emblemas del del High-Tech, que consagró los últimos adelantos industriales, tales como el uso del vidrio y del acero, a la arquitectura de su tiempo. Es creación de Richard Rogers y Renzo Piano con la colaboración del ingeniero irlandés Peter Rice. Fue inaugurado en 1977.

En su interior se encuentra el Museo Nacional de Arte Moderno, una enorme biblioteca para 2,000 personas y un centro de investigación musical y acústica.

En interesante el código de colores que permite entender la obra desde el exterior: los conductos de aire son de color azul, los de agua, de color verde. Las zonas para circular (ascensores y escaleras) lucen color rojo y los cables eléctricos, amarillo. Este coloso de 40 metros de altura lejos de alterar la fisonomía parisina la embellece.

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CÓMO VISITAR UN MUSEO Y NO MORIR EN EL INTENTO (por Pablo R. Bedrossian)

Es probable que en su primera visita a un museo haya dedicado de 5’ a 10’ a las primeras obras, de 3’ a 5’ a las siguientes y, tras consultar la hora, se haya visto obligado a ver el resto casi sin detenerse, llegando a la salida con sabor a poco. Permítanos brindarle algunos consejos para aprovechar su visita y disfrutarla a pleno, basados en nuestros recorridos por centenares de museos en cuatro continentes.

Museo Guggenheim (Nueva York, Estados Unidos)

LA PREPARACIÓN

1. Sepa qué tipo de museo va a visitar. ¿Es de arte, historia, ciencias naturales, tecnología aeroespacial o deportivo? Elija un museo que ofrezca contenidos de su agrado.

Museo Nacional de Historia Natural (Washington DC, Estados Unidos)

La mayoría de los museos son temáticos; por ejemplo, hay museos de arte clásico y museos de arte moderno. Incluso pueden abordar temas o periodos muy específicos. Por ejemplo, el Musée d’Orsay de París está dedicado a obras de arte creadas entre 1848 y 1914. Recuerde también que hay museos dedicados especialmente a los niños.

Musée d’Orsay (París, Francia)

Excepcionalmente existen museos que por su amplia diversidad se parecen a las enciclopedias. Tal es el caso del Museo Nacional de Escocia en Edimburgo donde se pueden encontrar objetos tan diversos como un auto de Fórmula 1, un faro para orientación marítima, un Buda Amida o la famosa oveja Dolly, primera en el mundo surgida de una clonación.

Museo Nacional de Escocia (Edimburgo, Escocia)

2. Averigüe qué tamaño tiene o la cantidad de piezas exhibidas. Conocer el tamaño le permitirá administrar su tiempo.

Algunos museos, como el Louvre de París, el Museo Británico de Londres, el Museo Egipcio de El Cairo o el Hermitage de San Petersburgo son tan grandes que es imposible visitarlos en un día, aunque sea a paso acelerado. Se distribuyen en “alas”, edificios que generalmente reúnen piezas por temas o épocas; dentro de cada “ala” existe un buen número de salas, donde en se agrupan piezas por periodos, contenidos o creadores.

Museo Hermitage (Moscú, Rusia)

Hay museos que tienen más de una sede, como el Museo Aeroespacial de Washington D.C., uno de cuyos centros se encuentra en The Mall, el área verde más famosa de la ciudad, y el otro se halla camino al aeropuerto.

Museo Nacional del Aire y el Espacio (Washington DC, Estados Unidos)

Desde luego, existen también museos que tienen dimensiones humanas. Algunos pueden recorrerse en un día o en pocas horas. Generalmente son museos que se ocupan de temáticas muy específicas, por ejemplo, el Museo de FIFA de Zúrich, el Museo de Escultura Maya de Copán, el MALBA de Buenos Aires, el Museo de Pérgamo de Berlín, el Museo de Cosmonáutica de Moscú o el Museo Nacional de Bellas Artes de la Ciudad de México.

Museo de la FIFA (Zúrich, Suiza)

3. Establezca el tiempo que va a dedicar al Museo. Si sabe cuánto tiempo dispone podrá distribuir su tiempo en base a sus prioridades.

Recuerde que en un museo se camina lento. Analice cómo se sentirá luego de andar de sala en sala durante cuatro horas. Algunos ofrecen restaurantes o cafeterías donde poder comer algo y descansar, pero tenga en cuenta que no suelen ser económicas.

Galería de los Uffizi (Florencia, Italia)

Además, existen museos que, de acuerdo a su interés personal, quizás le convenga visitar en más de una ocasión para ver lo que desea. Por ejemplo, durante un tiempo -no sabemos ahora- a partir de determinado horario la entrada al MET de Nueva York era gratuita, entonces uno podía elegir si visitarlo durante un día entero pagando entrada, hacer varias visitas más cortas gratuitas o combinar ambas formas.

Metropolitan Museum of Art – MET (Nueva York, Estados Unidos)

4. Consulte el precio de la entrada y la forma de adquirirla. Investigue si puede comprarla anticipadamente por vía online o adquirir pases que incluyan varios museos de su interés.  

Hay museos gratuitos como el Museo Británico de Londres o la National Gallery de Washington D.C.; sin embargo, la entrada a la mayoría de los museos es paga. Los precios pueden variar durante el año (suelen subir en verano donde hay mayor demanda o los fines de semana) y en algunos casos conviene comprar con antelación.

National Gallery (Londres, Inglaterra)

En las ciudades más importantes se ofrecen pases para visitar varios museos con un mismo ticket. En otros casos hay entradas que se adquieren por internet que evitan las largas fila de ingreso.

Museo de Pérgamo (Berlín, Alemania)

5. Infórmese sobre lo que desea ir a ver. No siempre están disponibles todas las obras o abiertas todas las salas, sea por reformas, préstamos o restauraciones.

El Museo Nacional de Taipei en Taiwán posee cerca de 700,000 piezas de arte chino por lo solo puede exponer una pequeña cantidad de ese enorme patrimonio. Por esa razón rotan las pinturas y artesanías ofrecidas al público.

Museum of Modern Art – MoMA (New York, Estados Unidos)

El Museo de Cluny en París, con una de las mejores colecciones de arte medieval del mundo, ha estado largo tiempo en proceso de remodelación y al momento de escribir esta nota solo se puede visitar parcialmente.

Museo de Cluny (París, Francia)

LA VISITA

6. Vaya temprano. Generalmente a primera hora hay menos afluencia de público.

Por ejemplo, La Gioconda, la famosa pintura de Leonardo da Vinci expuesta en el Louvre de París, está separada del público por vallas; sin embargo, casi siempre hay entre 30 y 50 personas intentando verla al mismo tiempo. Algo similar ocurre con el David de Miguel Ángel en la Galleria dell’Accademia de Florencia.

Museo del Louvre (París, Francia)

Los Museos Vaticanos suelen recibir tanta gente que es difícil poder detenerse. Si Ud. es de los primeros, gozará del privilegio de poder realizar su visita con más espacio y menos compañía.

Museos Vaticanos (Ciudad del Vaticano)

7. Identifique la obra que observa. Si a Ud. le gusta tomar fotografías de las piezas expuestas, tome luego una fotografía de la información colocada junto a ella.

Al lado de cada pieza suele haber información sobre el nombre, el autor o protagonista, la nacionalidad y el año. A veces aparece información más detallada. Es esencial saber qué está viendo. Aunque uno reciba la información el momento, puede olvidarla.

“Retrato de una dama con vestido amarillo”, Museo Hermitage (San Petersburgo, Rusia)

Además, es útil conocer previamente el idioma en que se brinda la información de las piezas expuestas; si no están en español suelen estar en el idioma del país y en inglés.

Galería Nacional Praga (Praga, República, Checa)

8. Concéntrese en las obras maestras. Debido a los límites que el tiempo y la extensión de muchos museos imponen, es mejor enfocarse en las obras más reconocidas. Sin embargo, también puede incluir aquellas que sin ser famosas son de su interés.

Hay tres modos que pueden ayudarle para elegir las obras a admirar: consultar previamente en libros o internet, comprar al llegar una guía del museo que es un libro con las piezas más importantes y su explicación o alquilar una audioguía a la entrada del museo. Una audioguía consiste en auriculares conectados a un pequeño equipo donde Ud. coloca el número de la obra que aparece junto a ella para escuchar una grabación acerca de lo que observa. Generalmente las tres alternativas pueden conseguirse en su propio idioma, aunque hay museos cuyas guía de papel o audioguía no están disponibles en español.

“David”, Galería de la Academia (Florencia, Italia)

Se han puesto de moda los tours virtuales por internet. Pueden ser una excelente aproximación para elegir con tiempo las obras a contemplar durante su visita.

Museo Reina Sofía (Madrid, España)

9. Disfrute lo que observa. Antes de cualquier explicación, contemple, sienta, piense.

Contemplar una pintura, la osamenta de un animal prehistórico, el mármol de un templo antiguo o un trasbordador espacial son experiencias extraordinarias. La primera impresión es la que define lo que objeto produce en nosotros.

Museo de Arte Costarricense (San José, Costa Rica)

Aproveche ese momento único para que perdure en su memoria. Es algo que sucede, no algo que uno hace. Luego, piense y trate de entender qué hay en lo que observa, qué puede aprender o conocer de lo que está delante suyo.

Museo de Escultura Maya (Copán Ruinas, Honduras)

10. Aproveche las visitas guiadas. Los museos suelen ofrecer tours grupales gratuitos que duran entre una y dos horas donde expertos le presentan y explican algunas piezas de las más importantes.

Si bien en ese caso Ud. no manejará su tiempo ni las prioridades, la información suministrada por los guías puede mejorar notoriamente la calidad de su visita. Debe averiguar si hay tours en su idioma y en qué días y horarios; algunos museos no realizan visitas guiadas diarias en español.

Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires – MALBA (Buenos Aires – Argentina)

También hay tours pagos, grupales o individuales. En caso que su presupuesto lo permita, un tour individual con un experto es una excelente opción.

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CESKY KRUMLOV, LA JOYA DE BOHEMIA (por Pablo R. Bedrossian)

Český Krumlov es una pequeña ciudad medieval ubicada al sur de Bohemia, República Checa. Desde 1992 está reconocida como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Descubra una de las perlas de Europa. Recorrerla es transportarse en el tiempo.

La ciudad floreció entre el siglo XIV y el siglo XVI, cuando se encontraba bajo el dominio de la familia Rožmberk, señores de Bohemia. Luego el poder pasó a otras familias que rigieron los destinos de la ciudad. En el siglo XIX fueron demolidas sus murallas, pero sus edificaciones conservan su antigua fisonomía.

Rodeada de un bosque, el río Moldava la divide en dos áreas claramente diferenciadas: de un lado, el imponente castillo, del otro el casco histórico.

Casi toda peatonal, es una joya arquitectónica donde se entrecruzan los estilos gótico, renacentista y barroco, con callejones que suben y bajan, fachadas con esgrafiados simétricos, puentes de madera y techos de tejas rojas.

1. LOS JARDINES

Para iniciar la visita lo mejor es visitar los bellos jardines del castillo creados en 1678. Ocupan una superficie de rectangular de unos 150 metros de ancho por 750 metros de largo.

De trazado simétrico, posee cursos de agua y un pequeño lago, destacándose su fuente en estilo rococó.

2. EL CASTILLO

Es un amplio complejo de unos 40 edificios donde conviven diversas épocas y estilo. Su construcción se inició en el año 1240 siguiendo el estilo gótico. Fue ampliado en el siglo XIV. En el siglo XVI fue remodelado de acuerdo a los cánones renacentistas y en los siglos XVII y XVIII se introdujeron elementos barrocos y rococó.

Por dentro, el espacio más famoso es su teatro barroco que conserva intacto su aspecto original. A nosotros nos gustó mucho el Salón de las Máscaras, un espacio para fiestas y bailes.

Como en la visita estaba prohibido tomar fotos por dentro, rescatamos los esgrafiados de sus fachadas.

Por fuera se puede admirar un puente que llega a tener hasta cuatro niveles de arcos que recuerdan el diseño de los acueductos romanos; se lo conoce como el Puente de la Capa. Por encima de él hay tres pisos totalmente construidos.

3. LA TORRE DEL CASTILLO

La estructura más notable del castillo es su torre defensiva de 86 metros de altura. Se ve desde todos los puntos de la ciudad. Subiendo sus 192 escalones se accede a su mirador circular que cuenta con 19 arcadas, 4 campanas y ofrece espléndidas vistas panorámicas de la ciudad.

La sección más baja es de mediados del siglo XIII, pero fue completada en estilo renacentista en 1581, con diseño del arquitecto italiano Baldassaro Maggi de Arogno. La decoración exterior de la torre es obra del pintor Bartoloměj Beránek, apodado Jelínek.

Desde hace siglos se conservan osos en el foso del castillo; protegerlos y mantenerlos se ha vuelto una tradición.

4. PLAZA DEL AYUNTAMIENTO

Český Krumlov cuenta con una pequeña plaza de piedra sin árboles, rodeada de edificios renacentistas de diversos colores. Es interesante mirar hacia arriba y ver los remates. Cada frontón tiene una terminación diferente que provee a cada edificio su propia identidad.

La única construcción que rompe la regla es el edificio del Ayuntamiento, una estructura de líneas rectas sostenida en su frente por arcos ojivales.

En el centro de la plaza hay una columna barroca dedicada a la Virgen María por el fin de una peste que en 1680 causó estragos en la región. El monumento incluye varias esculturas creadas por el artista bohemio Matej Vaclav Jackal entre 1714-1716. La fuente que lo rodea fue agregada en 1843.

5. EL RÍO MOLDAVA Y LOS PUENTES QUE LO CRUZAN

La ciudad está enclavada entre meandros del río Moldava, un afluente del Danubio que es el mismo que cruza Praga.

Por sobre el río hay algunos pintorescos puentes de piedra y de madera; el tránsito de turistas por ellos es incesante.

El río no solo separa al castillo del casco histórico, sino que embellece la ciudad y es un espacio de esparcimiento. Recorrer las riberas y practicar el canotaje forman parte de las actividades preferidas de la población local.

6. LAS CALLES, LOS EDIFICIOS Y LAS CASAS

Český Krumlov, más que una ciudad, es un pueblito. Cuenta con apenas 13,000 habitantes, pero recibe 450,000 visitantes por año, por eso el comercio es crucial para su supervivencia.

 La calle más conocida se llama Latran. A lo largo de todo el casco histórico hay tiendas y restaurantes que hacen de las caminatas una experiencia muy animada, enriquecida por callejuelas en declive y antiguas construcciones medievales.

Cada edificio es interesante; muchas fachadas lucen esgrafiados, revestimientos murales decorativos que producen un efecto visual de relieve sobre las fachadas.

7. LA IGLESIA DE SAN VITO

Levantada sobre los cimientos de una iglesia más antigua, el templo actual fue erigido entre 1407 a 1438 en estilo gótico tardío. Entre 1725 y 1726 se agregaron nuevas capillas.

Sin embargo, en el siglo XIX sufrió una drástica remodelación; se eliminaron elementos barrocos e incluso del prebarroco. En 1893 y 1894 la torre con su cúpula acebollada original fue lamentablemente reemplazada por la actual torre neogótica.  

El rico interior incluye el mausoleo de la familia Rožmberk.

8. LAS VISTAS PANORÁMICAS

Finalmente, las vistas panorámicas son maravillosas. Tanto desde el castillo como desde una pequeña colina del otro lado se pueden admirar hermosas vistas de Český Krumlov.

Las casas en general son de dos o más plantas, poseen techos de tejas rojas que caen hacia los lados y predominantemente están pintadas de color blanco. Hay una unidad de estilo en el casco antiguo que le provee singular identidad.

Recomendamos el mirador que se encuentra en el casco antiguo para poder admirar el enorme complejo del castillo desde la distancia.

ADMIRE CESKY KRUMLOV A TRAVÉS DE VIDEOS

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LIBRERÍA ACQUA ALTA Y SUS GÓNDOLAS CARGADAS DE LIBROS (por Pablo R. Bedrossian)

Considerada por algunos como la más bella del mundo, la Librería Acqua Alta es una de las perlas ocultas de Venecia y un lugar obligado para bibliófilos y amantes de las curiosidades.

Ubicada en el sestieri de San Marco, el mismo barrio de la basílica y la plaza homónimas, es famosa por las góndolas que en su interior sirven de exhibidores de libros.

Su nombre proviene de las inundaciones (“acqua alta”) que con frecuencia ocurren en esa bella ciudad italiana debido a la conexión que la laguna que la rodea tiene con el Mar Adriático[1]. Aunque la mayoría de las veces son breves y duran unas pocas horas – momentos donde la gente se ve forzada a transitar sobre pasarelas-, la librería sufre las consecuencias a causa de un canal que corre por su parte trasera.

Por eso su dueño decidió usar góndolas en lugar de anaqueles, algo que provee inusual belleza al lugar y a la vez lo convierte en librería flotante cuando sube la marea. Digamos que no solo hay góndolas, sino cajas, estanterías, carretillas e incluso una bañera y varios gatos.

Los libros se encuentran por doquier siguiendo una distribución caótica que le confiere un aspecto bohemio y divertido. Además, cuenta con una amplísima variedad de usados y una excelente selección de textos de arte.

La venta no es solo literaria; también ofrece tarjetas y souvenirs desde misma entrada, conformada por un ancho y corto acceso denominado Campiello del Tintor.

Al fondo a la derecha hay una puerta abierta que da a un canal donde suele haber una góndola. Si el nivel del agua lo permite puede subirse y tomarse una foto allí sin costo alguno. También en la parte posterior hay una escenografía de libros para selfies de recuerdo.

Para llegar desde San Marco hay que dirigirse al Campo Santa Maria Formosa, una amplia plaza de piedra donde se encuentra una iglesia del siglo XVI, y tomar allí la Calle Lunga Santa Maria Formosa. Son solo dos minutos a pie; se encuentra a mano izquierda, antes de un puente.

Por calle no imagine un camino ancho; para los venecianos significa una vía, generalmente estrecha, encajonada entre antiguos edificios con comercios en la planta baja.

Si va a Venecia, por favor, aunque no le guste la lectura, no se la pierda.

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REFERENCIAS

[1] La conexión entre laguna y mar es tan estrecha que de Venecia salen cruceros que se dirigen a las islas griegas.


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LA ESTATUA DE LA LIBERTAD (por Pablo R. Bedrossian)

La Estatua de la Libertad, uno de los monumentos más famosos del mundo, fue un regalo del gobierno francés al pueblo de los Estados Unidos para celebrar el centenario de su Declaración de la Independencia. Recién pudo ser inaugurada diez años después, el 28 de octubre de 1886. La iniciativa de este colosal obsequio surgió del abogado y político Édouard Laboulaye, recordado en Argentina por una localidad que lleva su nombre, y tuvo como propósito fortalecer la amistad entre las dos naciones.

Emplazada en la Liberty Island (en español Isla de la Libertad) al sur de Manhattan, Nueva York, la imponente escultura tiene 46 metros de alto, y alcanza los 93 metros desde el suelo hasta la antorcha, si incluimos su base[1]. La mano derecha mide 5 metros y el dedo índice casi dos metros y medio. Solo el peso del cobre, material del que está hecha la estatua, es de 31 toneladas.

Fue diseñada por el francés Frédéric Auguste Bartholdi. Este escultor la había imaginado originalmente como un inmenso faro para el Canal de Suez[2]. Sin embargo, el proyecto presentado en 1867 a Ismail Pashá fue rechazado. El artista no se dio por vencido y logró que su idea, con cambios en el diseño, distinto nombre y una diferente solución estructural en hierro y acero desarrollada por el famoso ingeniero Gustav Eiffel, llegara a los Estados Unidos.

La imagen de inspiración clásica recuerda a la diosa griega Hécate tanto por su corona de siete rayos -en lugar del tradicional gorro frigio– como por la antorcha ardiente. La tea encendida se ha utilizado en el arte desde la antigüedad y el autor se ha servido de ella para representar la llama de la libertad. El brazo izquierdo sostiene una tabla donde está grabada en números romanos la fecha de la Declaración de la Independencia de los Estados Unidos.

Se discute quién fue la modelo utilizada para el rostro. La mayoría de los expertos piensa en la madre del artista, Charlotte Bartholdi; sin embargo, otros postulan a Isabella Boyer, viuda del millonario inventor Isaac Singer; esta dama contrajo nuevamente nupcias con el músico holandés Victor Reubsaet, por quien obtuvo el título de Duquesa de Camposelice. Conoció a Bartholdi durante su segundo matrimonio, pues la pareja se había radicado en París.

La base fue realizada por el arquitecto y escultor Richard Morris Hunt. El pedestal está conformado por un bloque de hormigón, mientras que la base, que incluye una loggia neoclásica (una galería exterior con arcos sobre columnas, techada pero abierta en uno o más lados) está hecha de granito y hormigón[3].

RÉPLICAS DEL TALLER DE BARTHOLDI

Aunque hay muchas réplicas, queremos presentar algunas cuyo singular valor proviene de su origen. Desde luego, no nos referimos a las reproducciones vendidas como souvenirs, sino a aquellas que proceden del taller del escultor. Comencemos diciendo que la firma Gaget, Gauthier et Cie, donde se hicieron las piezas de cobre, creó un importante número de miniaturas para la inauguración.

Aunque hay otras en París, nos interesa la que está ubicada en los Jardines de Luxemburgo. Nos referimos a un modelo en bronce que utilizó Bartholdi para hacer la enorme escultura enviada a Nueva York. Fue obsequiado por el artista al Museo de Luxemburgo de París en 1900, para la Exposición Universal desarrollada la ciudad. En 1906, a sugerencia de la viuda de su creador[4], se la trasladó a los Jardines. Aunque fue reemplazado por una copia en 2012, hay en su base una conmovedora placa recordando a las víctimas del atentado del 11 de septiembre de 2001, otro símbolo de la amistad franco-norteamericana, tan decisiva durante la 2ª Guerra Mundial.

Sin embargo, el original está al alcance de todos. Se puede observar en el salón principal del Musée d’Orsay de París. Mide casi tres metros y conviene apreciarla desde uno de los balcones.

Más interesante aún es una réplica en hierro rojo también surgida de los moldes del artista, ubicada en las Barrancas de Belgrano, en Buenos Aires. Adquirida por la Municipalidad de la ciudad fue inaugurada poco antes que la de Nueva York.

Aunque ha perdido su color original, conserva los detalles de su enorme gemela de Nueva York.

Tiene grabada la firma de Bartholdi en la base de uno de sus lados.

No es esta la única Estatua de la Libertad en Buenos Aires; hay una sin el diseño de Bartholdi coronando el frontón de la Escuela Normal Superior Nº 9 “Domingo Faustino Sarmiento”, ubicada sobre la avenida Callao entre la avenida Corrientes y la calle Lavalle.

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REFERENCIAS

[1]“Statue of Liberty”, National Park Service, https://www.nps.gov/stli/learn/historyculture/statue-statistics.htm

[2] Ceysson, Bernard; Bresc-Bautier, Geneviève; Fagiolo dell’Arco, Maurizio; Souchal, François, “Sculpture”, Vol. 2: “From the Renaissance to the Present Day”, Taschen, 1999, p.373

[3] Bartolini, Flaminia, “The Statue of Liberty”, en “Wonders of the World”, editado por Alessandra Capodifierro, Barnes & Noble Books, 2004, p.255

[4] Sin firma, “La Liberté à Orsay”, Musée d’Orsay, 2020, https://www.musee-orsay.fr/fr/collections/bienvenue/actualites/la-liberte-a-orsay.html


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LA IGLESIA DINAMARQUESA DE BUENOS AIRES (Por Pablo R. Bedrossian)

Serie GRANDES EDIFICIOS DE BUENOS AIRES – Sección TEMPLOS E IGLESIAS

IGLESIA DINAMARQUESA, Carlos Calvo 257, Barrio
de San Telmo, Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Los primeros daneses llegaron a la Argentina alrededor de 1860, asentándose en la zona de Tandil donde se dedicaron a las actividades rurales. Lo hicieron por sugerencia de su paisano Juan Fugl, quien había vivido en la zona desde 1848 y había ido de visita a su país[1].

De a poco el número de daneses en la Argentina creció, expandiéndose a Tres Arroyos, Necochea y Coronel Dorrego. Se estima que entre 1870 y 1930 arribaron al país unos 13.500[2]. Eran blancos, rubios y, como Dinamarca había abrazado la Reforma, cristianos luteranos. Buscaron ayudarse mutuamente utilizando como amalgama su identidad cultural y étnica.

Los primeros inmigrantes no eran particularmente patriotas ni religiosos; sin embargo, a partir de 1880 llegaron daneses con aires nacionalistas.

LA IGLESIA COMO CORAZÓN COMUNITARIO

En Dinamarca convivían dos formas de luteranismo: la Iglesia Unida, también llamada Pietista o Indre Mission, mantenida por Estado, que adhería al luteranismo tradicional: la autoridad de la Biblia, la necesidad de una conversión personal y la visión misionera. Frente a ella, tras la derrota de Dinamarca ante Prusia en 1864, se levantó la Iglesia Danesa, también luterana pero mantenida por sus propios miembros e inspirada en el pensamiento del teólogo N. F. S. Grundtvig (1783-1872). En ella “la identificación con determinadas creencias religiosas sólo tenía sentido en su relación con los valores culturales del pueblo danés”[3]. Este sentimiento nacionalista caló profundamente en zonas rurales, especialmente en Jutlandia, de donde provenía la segunda ola de entusiastas pioneros daneses en la Argentina.

Sin embargo, no hubo divisiones entre los daneses criollos. La iglesia en Tandil fue fundada en 1877 y su primer pastor fue el pastor Oscar Meulengracht, ministro oficial de la iglesia de Dinamarca[4]. En 1901 se inauguró la Iglesia Danesa de Tres Arroyos (también llamada Sociedad Protestante del Sud[5]) y en 1918 la de Necochea. Las congregaciones danesas en Argentina eran mantenidas por sus propios fieles y se erigieron como la institución preponderante pues servían como eje entre las entidades comunitarias, sobre todo las educativas, a fin de mantener el idioma, la historia y la cultura, incluyendo las sagas nórdicas o la herencia vikinga.

LOS DANESES DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

En la ciudad de Buenos Aires, la presencia de dinamarqueses a mitad del siglo XIX era muy reducida. El censo de 1855 muestra apenas una veintena[6]. Pero años después fue epicentro de otra corriente migratoria, con un perfil diferente. Los daneses instalados en la capital de la naciente República Argentina no se dedicaban a la agricultura sino al comercio. Tal como aquellos “vikingos de las pampas”, se organizaron tanto para mantener su identidad como para actuar solidariamente.

En 1892 se fundó la Sociedad Danesa de Socorros Mutuos; en 1912, la Asociación Cristiana de Jóvenes y en 1919, el Club Danés, sin embargo, no había una Iglesia Dinamarquesa en Buenos Aires. Los luteranos daneses asistían a iglesias protestantes de otras colectividades.

En 1924 un grupo de líderes comunitarios solicitó a la organización Iglesia Dinamarquesa en el Exterior un ministro religioso. El pedido fue respondido con la llegada ese mismo año del pastor Sven Nielsen quien condujo el primer culto en Buenos Aires el 13 de julio en el templo de la Iglesia Noruega. Dos semanas después se realizó la primera reunión de la iglesia en uno de los locales de la mencionada Asociación Cristiana de Jóvenes danesa en la avenida Paseo Colón 1111, convertido en kirkesal (templo)[7].  

En 1925 se planteó contar con un edificio propio, iniciativa que comenzó a materializarse en 1929 con la compra del terreno ubicado en Carlos Calvo 257, San Telmo.  Ese mismo año la pujante congregación creó una subcomisión de edificación que realizó un concurso para elegir el mejor proyecto que debía incluir no solo el templo sino la casa pastoral y salones de uso comunitario. El proyecto ganador fue el denominado “Gotland”, del Estudio Rønnow & Bisgaard.

El 24 de agosto de 1930, tras una misa en la “Kirkesal” de Paseo Colón 1111, los fieles se dirigieron al terreno de Carlos Calvo 257 para la colocación de la piedra fundamental. La construcción se atribuye a la empresa Christiani & Nielsen, una importante empresa danesa fundada en 1904 que realizó varias obras importantes en Buenos Aires y en la actualidad opera en diversas partes del mundo. El flamante templo de la Iglesia Dinamarquesa se inauguró el 10 de mayo de 1931.

Los costos de la edificación fueron sufragados por la congregación más un aporte de la organización Iglesia Dinamarquesa en el Exterior. La inauguración del Salón Subsuelo y la casa de los caseros se realizó el 24 de agosto de 1933.

EL TEMPLO

La fachada de ladrillo rojo en estilo neogótico rematada por una torre le confiere identidad propia. Se accede al edificio subiendo una pequeña escalinata; el templo es pequeño, modesto y apacible, con paredes blancas sin imágenes ni figuras recargadas.

Al frente se encuentra el altar en cuyo centro hay una cruz vacía que simboliza a Cristo resucitado. A los lados hay dos candelabros que representan el Antiguo y el Nuevo Testamento. Debajo de la cruz hay un candelabro de siete brazos que recuerda que Jesús era judío y que ambas religiones están entrelazadas inseparablemente.

Por encima del altar hay tres vitraux, que cuentan el milagro de la multiplicación de los panes y los peces, también conocido como “la alimentación de los cinco mil”. Debajo hay una adaptación libre en danés de palabras de Jesús en aquel relato; traducidas significan: “No dejaré que vuelvan a casa en ayunas; podrían desfallecer en el camino, ya que muchos han venido desde muy lejos”. Es una referencia a los inmigrantes que llegaron a un “desierto” donde no tenían donde saciar su sed espiritual.

No puede pasar desapercibido un barco que cuelga desde el techo. Todas las iglesias danesas lo tienen y es una tradición vikinga preservada a pesar de la cristianización de Dinamarca. La embarcación simboliza la vida de cada creyente que a pesar de las tormentas tiene que llegar a buen puerto, a Dios mismo. No son maquetas sino réplicas de naves históricas de alto significado para cada iglesia. En este caso, rememora al buque escuela København (Copenhague) que, tras dar nueve vueltas al mundo, en 1928 visitó Buenos Aires. De allí zarpó rumbo a Australia y naufragó en algún lugar del camino pues nunca más se supo de él.

Otra placa con un león grabado atrae la atención. Conmemora a los valientes daneses que volvieron a su patria para luchar contra la ocupación nazi durante la 2ª Guerra Mundial.

El púlpito se encuentra a la izquierda, muy cerca de los bancos de madera que se apoyan en un piso de baldosas ajedrezado. Delante del altar se encuentra la pila bautismal.

En la parte posterior del templo hay un amplio balcón con un órgano de tubos.

Quien escribe asistió a la grabación de un disco del bandoneonista Gabriel Rivano junto a una orquesta de cámara realizada en este templo debido a su magnífica acústica.

OTRAS INSTALACIONES

A la derecha de la entrada se encuentra una gran biblioteca con anaqueles poblados de libros, mullidos sillones y piso de parquet.

También cuenta con un amplio salón de usos múltiples en el subsuelo, que pudimos visitar durante una Noche de los Templos.

EL ARQUITECTO RØNNOW

El arquitecto elegido, Morten Fredegod Rønnow era danés y tenía dos valiosísimos antecedentes: en 1914 había construido el Edificio Otto Wulff, famoso por su doble cúpula y sus magníficos atlantes, en Belgrano y Perú, y en 1926, ya asociado con el Arq. Bisgaard, la Casa Schenström, actual Residencia del Embajador de Suiza en Ombú 3002, Barrio Parque.

Rønnow realizó el primer estudio documental de la arquitectura colonial argentina: La Casa de la Virreyna, en 1912. Tras su demolición, dos años después el propio Rønnow levantaría allí el Edificio Otto Wulff. En un excelente artículo del Arq. Francisco Girelli sobre ese estudio encontramos una rica información sobre la vida y la obra de este brillante arquitecto danés. Dice Girelli: “La formación arquitectónica de fue absolutamente académica, de ascendencia en la arquitectura historicista del norte de Europa, pero a su vez influenciada por las corrientes del modernismo y el Art-Nouveau. Su obra es ecléctica y se caracteriza por un lenguaje simbólico con infinidad de detalles y el uso de cubiertas apuntadas de pizarras como remate de sus edificios”[8].

En base a datos provistos por su hija Isabel, que por aquel entonces tenía 90 años, Girelli confeccionó una breve biografía del Arq. Rønnow. Nacido en 1877 en Herning, Jylland, Dinamarca. Se formó inicialmente con su padre, también arquitecto. A los 25 años, como parte del estudio del arquitecto Andreas Clemmensen, diseñó y dirigió grandes obras en Rusia y Ucrania durante casi 10 años, incluyendo la construcción de un castillo en Talnoe, Ucrania.

Ya dueño de una gran fortuna, a los 35 años decidió trasladarse a la Argentina, donde residían dos hermanos suyos[9]. Arribó a Buenos Aires hacia 1908 o 1909 para invertir en una estancia en Lobería. Lamentablemente el negocio fracasó, por lo que regresó a la capital porteña para dedicarse a la arquitectura.

A los 50 años se casó con una danesa 22 años menor que él con quien procreó cinco hijos, tres en Argentina y dos en Dinamarca, pues en 1930 regresó a su país por causas desconocidas, hecho que le impidió asistir a la inauguración de la Iglesia Dinamarquesa de Buenos Aires en 1931. Rønnow se radicó en Copenhague, trabajó como arquitecto adoptando el racionalismo y visitó a su familia en la Argentina solo en una ocasión, en la década del ’60.  Falleció en 1972 a los 95 años y fue sepultado en su ciudad natal.

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BONUS 1: ¿QUIÉN CONSTRUYÓ REALMENTE LA IGLESIA DINAMARQUESA DE BUENOS AIRES?

La información oficial de la Iglesia Dinamarquesa de Buenos Aires dice que la construcción de su edificio fue realizada por la empresa Christiani & Nielsen[10], fundada en 1904 y radicada en Buenos Aires desde 1919. Ese mismo año esta constructora levantó la antigua subusina Benito Pérez Galdós de la Compañía Ítalo Argentina de Electricidad[11], hoy convertida en La Usina del Arte. Entre otras obras, también erigió el Edificio IV de estación terminal Plaza Constitución del Antiguo Ferrocarril del Sud (hoy Ferrocarril General Roca)[12] entre 1924 y 1931 y los edificios anexos de la Antigua Fábrica Argentina de Alpargatas[13] entre 1938 y 1942.

Sin embargo, el mayor especialista en el arquitecto Morten F. Rønnow, el Arq. Francisco Girelli, señala que la Iglesia Dinamarquesa de Buenos Aires no aparece en ningún catálogo de esta empresa. Por eso, a partir de sus investigaciones podemos inferir una interesante alternativa.

En la Casa Schenström, actual Residencia del Embajador de Suiza, una placa sobre la fachada principal indica “Rønnow y Bisgaard | Arqo – Contor”. Dice Girelli, “no queda claro si ambos fueron responsables del proyecto y construcción, o si Rønnow ofició como arquitecto y Bisgaard como constructor. Los planos existentes en el archivo de Obras Sanitarias (actual AySA) no aportan información sobre este punto, ya que en ninguno de ellos aparece su firma” [14].

Esto nos lleva a preguntarnos quién construyó realmente esta bella iglesia de ladrillo rojo en estilo neogótico. A favor de Christiani & Nielsen hay tres argumentos a favor y uno en contra: era una empresa danesa, operaba en Buenos Aires y es mencionada por la propia iglesia. El dato negativo es que la obra no aparece en sus catálogos. Sin embargo, en vista de la inscripción en la Casa Schenström cabe la posibilidad que el Arq. Bisgaard, solo o asociado con el propio Rønnow, hubiera estado a cargo de la construcción. No hemos podido encontrar datos suyos, ni siquiera su nombre de pila, en ninguna de las publicaciones consultadas durante nuestra búsqueda.


BONUS 2: LA GRABACIÓN DEL INFIERNO EN LA IGLESIA DINAMARQUESA

 Entre julio y diciembre de 2002 el bandoneonista argentino Gabriel Rivano grabó el álbum “Infierno Porteño” en la Iglesia Dinamarquesa de Buenos Aires, debido a la magnífica acústica del templo.

Este querido ex compañero del Colegio Nacional de Buenos Aires, me invitó un sábado a una de las grabaciones en la Dansk Kirke donde la Orquesta de Cámara de Palermo Viejo, dirigida por él, lo acompañó.

Fue mi segunda visita al interior de esta pequeña y bella capilla luterana que inspira a la meditación y al recogimiento. La primera había sido durante la inauguración de un circuito turístico por San Telmo.

Desde que resido en el exterior regresé dos veces: durante una visita a Buenos Aires donde amablemente una persona que entraba me permitió pasar en 2017 y luego en La Noche de Los Templos en 2018.


REFERENCIAS

[1] Bjerg, María, “Entre Sofie y Toleville. Las escuelas de la comunidad danesa frente al problema de la identidad nacional de las generaciones nacidas en la Argentina (1886-1930)”, Revista de Indias, 1996, Nº 206, p.133,134 y 147

[2] Bjerg, María, Op. cit., p.134

[3] Bjerg, María, Op. cit., p.138-139.

[4] Bjerg, María, Op. cit., p.141

[5] Sin firma, “Sociedad Protestante del Sud – 100 Años Cartas, memorias recuerdos. La Iglesia y su gente (1901-2001)”, Edición de Sociedad Protestante del Sud, 2001, p.2 y siguientes

[6] Sin firma. “Antecedentes del Censo de la Ciudad de Buenos Aires de 1855”,

“Población de Buenos Aires”, Vol. 3, Nº 4, Dirección General de Estadística y Censos, Buenos Aires, Argentina, octubre, 2006, o.102

[7] Esta nota, como la mayoría de las precedentes y las siguientes fueron tomados de https://web.archive.org/web/20110502072950/http://www.iglesiadinamarquesa.com.ar/index.php?modulo=historia. Durante la preparación de este artículo el link a la sección Historia del sitio oficial de la Iglesia Dinamarquesa en Buenos Aires, http://iglesiadanesa.com.ar/,  conducía a una página de error. Sin embargo, se puede encontrar en la página de Facebook de la iglesia, https://www.facebook.com/pg/IglesiaDinamarquesaenBuenosAires/about/?ref=page_internal

[8] Girelli, Francisco, “Morten F. Rønnow, primer estudio material de la arquitectura colonial argentina: La Casa de la Virreyna (1912)”, sin fecha, p.1, se puede leer este magnífico trabajo en http://www.iaa.fadu.uba.ar/?page_id=7138

[9] Girelli, Francisco, Op. cit., p.3

[10] Según la página oficial en Facebook https://www.facebook.com/pg/IglesiaDinamarquesaenBuenosAires/about/?ref=page_internal y https://web.archive.org/web/20110502072950/http://www.iglesiadinamarquesa.com.ar/index.php?modulo=historia.

[11] Petrina, Alberto; López Martínez, Sergio (Directores), “Patrimonio Arquitectónico Argentino, Memoria del Bicentenario (1810-2010), Tomo II, (1880-1920)”,2010, p.574

[12] Petrina, Alberto; López Martínez, Sergio (Directores), Op. cit., p.540

[13] Petrina, Alberto; López Martínez, Sergio (Directores), Op. cit., p.578

[14] Girelli, Francisco, “Morten F. Rønnow”, Anales del IAA, Instituto de Arte Americano e Investigaciones Estéticas “Mario J. Buschiazzo”, Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo; Universidad de Buenos Aires, Vol 49, Nº 1, 2019. La versión digital se encuentra disponible en http://www.iaa.fadu.uba.ar/ojs/index.php/anales/article/view/307/html_233#notas


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8 ESCULTURAS BIZARRAS DE BUENOS AIRES (por Pablo R. Bedrossian)

Serie ESCULTURAS Y MONUMENTOS DE BUENOS AIRES

Aunque en el Diccionario de la Real Academia Española la palabra bizarro se asocia valentía y esplendor, el uso corriente lo asocia a rareza o extravagancia. Siguiendo la acepción popular definimos como bizarras a aquellas esculturas que despiertan nuestra curiosidad por su forma extraña o su tema inusual. Presentamos aquí una breve selección. Además, lo invitamos a proponer otras obras que puedan ser incluidas en un próximo artículo.

MONUMENTO A LA COIMA

El Monumento a la Coima hace alusión al pago que se realiza bajo la mesa con el objetivo de obtener un favor de parte de un funcionario o de una autoridad. En otros países se lo llama “mordida” y es una de las modalidades más conocidas del soborno.

Poco se sabe de su historia pues no aparece en el proyecto original del edificio del Ministerio de Obras Públicas, en uno de cuyos ángulos se encuentra, ni en los planos, ni en los archivos. Tampoco se sabe a ciencia cierta quien fue su creador. Sin embargo, corre una leyenda cuya veracidad aún nadie ha podido corroborar[1].

En 1932 el arquitecto José Hortal, Director de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, propuso al ministro Manuel Alvarado la construcción de un gran edificio para ese ministerio que hasta aquel momento funcionaba en oficinas desperdigadas por la ciudad. El proyecto fue aceptado. Con diseño del arquitecto Alberto Belgrano Blanco[2], las obras se iniciaron en 1934 en una manzana lindante con la Avenida 9 de Julio, bajo la dirección del ingeniero Marcelo Martínez. El edificio fue terminado recién en 1936.

Se dice que el propio arquitecto Hortal, cansado de los atrasos en la construcción y de los “incentivos” pedidos por los proveedores para “acelerar” la construcción, encargó a Troiano Troiani, un artista italiano radicado en la Argentina, la creación de dos esculturas, una con un cofre en las manos y la otra, una figura con el brazo pegado al cuerpo y una mano que solapadamente extiende su enorme palma hacia afuera esperando recibir algo, mientras la mirada parece atenta a la recepción de la dádiva. Aunque ambas aluden a los pagos informales, la segunda es conocida como el “Monumento a la Coima”.

EL MONUMENTO AL PERRO ABANDONADO

Ubicado dentro del predio del Instituto Bernasconi, el Monumento al Perro Abandonado es un canto a la desdicha del “mejor amigo del hombre” abandonado por sus dueños. Fue creado por la artista plástica Susana Casanovas en granito.

En su base hay una placa colocada por el M.A.P.A. (Movimiento Argentino de Protección al Animal) que dice 1997-29-4-1999 en recuerdo del Día del Animal que se celebra los 19 de abril. 1997 refiere al año de su emplazamiento y 1999 al año de colocación de la placa. Dice su autora “Cuando en el acto fue destapado, los chicos lanzaron una expresión que me emocionó. Me costó dejarlo, pero me tuve que despedir. Mi perrito iba a estar rodeado de chicos, y eso me gustó”[3].

Nos apena que esta obra se encuentre escondida. No conocemos otros monumentos similares, aunque sabemos que en la ciudad de México existe el Monumento al Perro Callejero desde 2008. En Argentina, hemos conocido personas dedicadas a rescatar perros abandonados y darlos en adopción.

EL CRISTO ANCIANO DE LA RECOLETA

La fe cristiana se fundamenta en la resurrección de Cristo. El Nuevo Testamento cuenta que Jesús, tras resucitar, pasó unos cuarenta días con sus discípulos tras los cuales ascendió a los cielos[4] prometiendo regresar. ¿Qué edad tendría? Dice el evangelio de Lucas que al empezar su actividad pública “era como de treinta años”[5]. Si, como según se cree, participó de tres pascuas, entonces, tendría unos 32 o 33 años cuando fue crucificado. De allí viene la famosa frase “Treinta y tres. La edad de Cristo”. Este apacible Cristo anciano rompe con la perspectiva tradicional: presenta a un Jesús resucitado prolongando su vida terrenal.

Su nombre original es “Redentor” y ocupa en el corazón del cementerio de la Recoleta, por eso se lo llama también “el Cristo Central”. Posee una larga barba, una gran entrada en la frente y una larga cabellera por detrás.  

Hecha en bronce e inaugurada en 1914, es obra del escultor argentino Pedro Zonza Briano[6], formado en Europa, cuya obra tuvo alcance internacional. Buenos Aires luce otras esculturas suyas como “Flor de juventud” en el Rosedal, el Monumento a Leandro N. Alem y un busto a Lucio Correa Morales[7].

EN LA LUCHA CONTRA EL CÁNCER DE MAMA

Cuenta Nicolás Gutiérrez que “en 2010 se llevó a cabo el Proyectos Mamas, que procuró por medio del arte escultórico concientizar a la población sobre la necesidad de adoptar todas las medidas preventivas en pro de la lucha del cáncer de mama[8]. 30 torsos femeninos fueron intervenidos artísticamente y vendidos para recaudar fondos para la lucha contra este doloroso mal. Una de las piezas, decorada por el famoso artista uruguayo Carlos Páez Vilaró, fue adquirida por la firma Vopak junto a la Embajada de los Países Bajos y colocada en su actual ubicación, la plaza Reina de Holanda.

Este tipo de intervenciones se han realizado en otras partes del mundo con distinto propósito. Nosotros hemos escrito acerca de una de estas iniciativas, Las Meninas en las calles de Madrid, impulsada por Antonio Azzato[9].

Paradójicamente lo que nos atrajo de esta obra es la sensación de desagrado al contemplarla. Como obviamente la lucha contra el cáncer de mama demanda prevención, quizás el artista se propuso alertarnos, aplicando pinturas colorinches sobre formas exageradas sobre la mitad superior del cuerpo. Si ese fue el caso, es probable que haya logrado su propósito. Los choques nos sacuden y nos enseñan.

GARDEL ALIENÍGENA

Muchos turistas al visitar San Telmo no resisten la tentación de tomarse una foto con esta estatua de Gardel color verde marciano con unas antenas rematadas por un par extra de ojos saltones sobre la cabeza.

El zorzal criollo extraterrestre en tamaño real se apoya sobre un buzón en la calle Defensa y Cochabamba, dando la bienvenida a la Galería del Asombro. Es obra del artista plástico Gerardo Bernstein, quien además maneja aquella galería. El creador del Gardelalien afirmó “puse a Gardel allí porque es un cantante de otro mundo”[10].

EL MONUMENTO AL TAXISTA

En Buenos Aires, hasta donde conocemos, no existe un Monumento al Ingeniero, al Científico o al Médico, pero curiosamente en Puerto Madero sí se encuentra el Monumento al Taxista, un infaltable personaje porteño que ahora se ve amenazado por los Uber. Está ubicado en la calle Macacha Güemes entre la Avenida de los Italianos y la Costanera, cuyo nombre oficial es Avenida Intendente Hernán M. Giralt.

Apoyado sobre un viejo Siam Di Tella un chófer luce canchero, orgulloso de su máquina en tamaño real. Aunque por su color cobrizo parece metálico, la obra (vehículo, conductor y piso) es de cemento patinado[11]. Al costado, en la base, hay una placa que explica que es una donación del Sindicato de Peones de Taxi a la Ciudad de Buenos Aires. Este original homenaje a sus afiliados fue inaugurado en 2012.

El Monumento al Taxista es obra del artista plástico y abogado Fernando Pugliese, quien ha recreado varios personajes de historietas y artistas populares en esculturas emplazadas en distintos sitios del Centro, incluyendo la de Minguito sobre la avenida Corrientes, la de Sandro en el Gran Rex y la de Don Nicola en Puerto Madero.

ESCULTURA EN 11 DE SEPTIEMBRE Y JOSÉ HERNÁNDEZ

Una escultura de gran tamaño sin nombre que la identifique (al menos, nosotros no lo encontramos) se encuentra frente a una torre en la esquina de José Hernández y 11 de Septiembre en el barrio de Belgrano. Es la representación de un cuello y la mitad inferior de su cabeza, fragmentada con un toque Minujín; la obra comunica movimiento pues se observa un hombre trajeado y con corbata tratando de ascender por el cuello como si fuera una escalera y a otro, pero sin brazos, sentado en la parte superior.

Cuando publicamos la nota en su versión original no sabíamos quién era su autor. Gracias a Gaby Pereyra nos enteramos que la obra se llama “Amores” y es obra del escultor Carlos Affranchino y el escultor y arquitecto Abel Trybiarz. Por su volumen y la calidad de su terminación vale la pena conocerla. Tal vez, por la expresión del hemirostro, y en particular de su boca, y también por la inclinación que le da el cuello, se trata de alguien que sufre. ¿Por qué sufre? Quizás por una lucha interior. Una parte de él, la figura que está arriba, es su pensamiento establecido, mientras que el hombrecito que sube es un pensamiento nuevo, que quiere desplazar o ayudar al otro. La paradoja es que ambos hombres son muy parecidos.

HITO DE FRONTERA, ¿UN MONUMENTO ECUESTRE A LA INVERSA?

Ubicado en la Plaza Intendente Seeber, enfrente del viejo Zoológico porteño, se encuentra un enorme mulita de un amarillo rutilante sobre un auto volcado cuyas ventanas están tapiadas con ladrillos. Esta curiosa obra de arte, creación de Carlos Huffman, fue presentada en abril de 2019 en ocasión la Semana del Arte de Buenos Aires.

La idea de un armadillo gigante -que parece más bien un tatú carreta– sobre un auto dado vuelta evoca distintas situaciones. Escuchemos al artista “podría ser una estatua ecuestre invertida, con el animal arriba y el humano abajo, representado en el auto. Hay inversiones de sentido, todo lugar es una frontera si lo podés definir… me interesa mucho la idea de mundos intermedios”[12].

Se ha dicho que el hito de la frontera se encuentra entre el realismo y surrealismo; para nosotros es una suerte de realismo mágico que nos recuerda que Buenos Aires nunca nos deja de sorprender.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Panero, Alicia, “La historia del desconocido ‘monumento a la coima’, único en el mundo y en plena 9 de Julio”, InfoBAE, 4 de julio de 2019, https://www.infobae.com/politica/2017/03/08/la-historia-del-desconocido-monumento-a-la-coima-unico-en-el-mundo-y-en-plena-9-de-julio

[2] Liemur, Jorge Francisco y Fernando Aliata, Diccionario de Arquitectura en la Argentina, Clarín – Arquitectura, Buenos Aires, Argentina, Tomo a/b, 2004, p.146

[3] “Susana Casanova Arte”, http://susanacasanovas.blogspot.com/2010/06/1997-monumento-al-perro-abandonado_27.html

[4] Evangelio de Lucas 24:50-53; Hechos 1:3,6-11

[5] Evangelio de Lucas 3:23

[6] Zigiotto, Diego M., “Las Mil y Una Curiosidades del Cementerio de la Recoleta”, Ediciones B, Buenos Aires, Argentina, 2013, p.120

[7] Gutiérrez, Nicolás Gabriel, “Mármol y Bronce, esculturas de la Ciudad de Buenos Aires”, Olmo Ediciones, Buenos Aires, Argentina, 2015, p.120, 853

[8] Gutiérrez, Nicolás Gabriel, Op. cit., p..506

[9] “Las Meninas salen a la Calle”, https://pablobedrossian.com/2018/05/13/las-meninas-salen-a-la-calle-por-pablo-r-bedrossian/

[10] https://issuu.com/eltangautatango/docs/eltangauta236/10

[11] Gutiérrez, Nicolás Gabriel, Op. cit., p.510

[12] Zacharías, María Paula, “Un circuito en cinco postas: dar la vuelta a la plaza, un paseo cultural con sorpresas”, https://www.lanacion.com.ar/cultura/un-circuito-en-cinco-postas-dar-la-vuelta-a-la-plaza-un-paseo-cultural-con-sorpresas-nid2236431


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COMENTARIO A “BUENOS AIRES INSÓLITA Y SECRETA” (por Pablo R. Bedrossian)

Serie CONFIESO QUE HE LEÍDO

Buenos Aires siempre ha despertado la pasión por explorarla. Su magnífica arquitectura, sus pintorescos barrios y sus recónditos rincones han sido, son y serán campo de estudio de expertos y también de amateurs ávidos por develar misterios y descubrir detalles.

Entre las muchas obras que se han escrito hay algunas que no podemos dejar de mencionar, como “Buenos Aires, un Museo al Aire libre” de León Tenenbaum, “Buenos Aires, Ciudad secreta” de Germinal Nogués y más recientemente “Las Mil y una Curiosidades de Buenos Aires” de Diego Zigiotto, todas ellas enriqueciendo a vecinos y turistas a la caza de maravillas urbanas.

“Buenos Aires Insólita y Secreta” de Valeria Sampedro y Hernán Firpo es un nuevo aporte para un mejor conocimiento de la ciudad. Por ejemplo, indica donde observar una rayuela en el puente de la Avenida San Martín, hoy llamado “Julio Cortázar”, cómo seguir las huellas de Gustave Eiffel en Argentina o dónde hallar la firma de Frédéric A. Bartholdi en la réplica a pequeña escala de la Estatua de Libertad neoyorquina en las Barrancas de Belgrano. No solo he leído el libro: lo he utilizado en mi última visita a Buenos Aires y no tiene desperdicio.

Se trata de una edición pequeña organizada por secciones. La mayoría de los sitios de interés recomendados no ocupan más de una página y están acompañados por fotografías. La obra muestra lo que cuenta y lo hace de un modo entretenido y preciso. Además, ilustra las descripciones con historias que hacen muy fácil la lectura.

Si ama Buenos Aires le recomiendo leerlo. No se va a arrepentir.

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STEIN AM RHEIN, UN PUEBLO QUE PARECE SACADO DE UN CUENTO DE HADAS (por Pablo R. Bedrossian)

Serie PUEBLOS PINTORESCOS DE EUROPA

Uno de los pueblos medievales más bellos de Europa se haya escondido entre los valles de Suiza. Se llama Stein am Rhein y muchos de los edificios de su casco antiguo están ornamentados con murales medievales.

Stein am Rhein pertenece al cantón de Schaffhausen, a una hora de tren desde Zürich; su nombre significa “Piedra en el Rin” aludiendo al famoso río que lo cruza, cuyas cataratas -las más grandes de Europa- ubicadas aguas abajo pueden verse en el camino.

 Desde la antigüedad Stein am Rhein contó con una ubicación privilegiada, pues una vía fluvial siempre representa una puerta para el comercio. Además, el traslado a este singular pueblito del monasterio benedictino de san Jorge en el año 1007 por el rey Enrique II impulsó su crecimiento, debido a que simultáneamente autorizó la creación de una aduana y la emisión de moneda.

Durante los siglos XI al XIV Stein am Rhein se convirtió en un centro de negocios con un mercado próspero donde las principales mercancías eran los granos y las artesanías.

LA VISITA

Se puede llegar por tren. La mejor manera de recorrer este mágico pueblecito es a pie, descendiendo desde la estación ferroviaria hacia el centro histórico.

Al llegar al Rin de un lado se observa una larga fila de casas con techos de tejas, y en la otra ribera el complejo del convento de san Jorge.

 Tras cruzar un puente, se avizoran el casco antiguo y algunas bellas casas en estilo gótico alemán.

Una cuadra después, la calle termina en uno de los flancos del Rathaus, sede del Ayuntamiento, que luce espléndidas pinturas solo interrumpidas por ventanales.

Si doblamos a la derecha, nos encontramos con un amplio espacio de pavimento y piedra conformado por la calle, las aceras y la antigua iglesia del monasterio de San Jorge -mencionado más arriba- que conserva secciones erigidas en el siglo XII.

Una de las curiosidades de la iglesia son las gárgolas para desagüe con forma de dragón.

La abadía de San Jorge puede visitarse y es uno de los sitios más antiguos de la ciudad.

Frente a la iglesia, una pequeña casa con su jardín rompe el molde medieval y nos recuerda que no estamos en un viaje al pasado ni en un pueblo fantasma. El lugar en la actualidad cuenta con unos 3,000 habitantes.

No vamos a detenernos allí, sino avanzar hacia la Plaza del Ayuntamiento para disfrutar de las mejores imágenes de Stein am Rhein. Para ello volvemos sobre nuestros pasos y marchamos hacia el otro lado.

 LA RATHAUS (LA PLAZA DEL AYUNTAMIENTO)

En la Rathausplatz (en español Plaza del Ayuntamiento) se encuentran las mejores fachadas, todas decoradas espectacularmente con antiguos murales.

Dos calles que confluyen en la plaza bordean el Rathaus, sede del Ayuntamiento, levantado entre 1539 y 1542. 

Las pinturas de su frente fueron creadas por Carl von Häberlin en 1900 y cuentan la historia de Steim am Rhein.

A ambos lados de la Plaza del Ayuntamiento hay hermosos edificios. Visto desde el Rathaus, a la derecha se encuentra el Weisser Adler, una construcción de cuatro plantas de principios del siglo XV con el mural más antiguo de Suiza, creado por Thomas Schmid a principios del siglo XVI.

Los motivos que ilustran la fachada remiten al Decameron de Bocaccio y a la Bocca della Veritá (“Boca de la Verdad”).

Del otro lado una hilera de casas altas con fachadas profusamente ornamentadas constituye la sección más bella de la plaza y de la ciudad.

La más alta y colorida es la Vordere Krone, construida en el siglo XIV y remodelada a principios del siglo XVII. Su pintura exterior en estilo barroco data de 1734.

Le sigue el Rother Ochsen, la taberna más antigua de Stein am Rhein levantada en 1446.

Luego viene el Steinenen Trauben, cuya construcción es de 1688. Trauben es la palabra alemana que designa a las uvas; por ello en su frente se observa un enorme racimo de uvas negras transportado por dos agricultores. En la actualidad es un restaurante.

El edificio siguiente, que fusiona los estilos gótico y rococó, es el Gasthof zur Sonne (“La Posada del Sol”), que, fiel a su nombre, funciona como hotel y restaurante.

La casa siguiente es la Meise; toma su nombre de un pequeño y colorido pájaro de la zona, que podríamos llamar en español carbonero. Se diferencia del resto por ser un poco más baja que las demás, terminar en lo alto con su frontón triangular clásico y su color ladrillo más homogéneo con escasas pinturas realizadas en en 1924 por A. Schmid y H. Knecht.

Delante de ella se levanta una fuente del siglo XVI la Stadtbrunnen (“Fuente de la Ciudad”) también conocida como Marktbrunnen (“Fuente del Mercado’). La estatua que simboliza a un confederado suizo es de 1601. En 1888 la original fue reemplazada por una copia fiel. El pozo de agua que alimenta la fuente fue restaurado en 2001.

La casa siguiente es la Schwarzes Horn (“Cuerno Negro”) que data de 1515. En la parte alta puede admirarse su elegante entramado de madera y sus ventanales. Las coloridas pinturas que engalanan su frente son de 1914, pintadas por A. Schmid.

Cruzando la calle, a pasos nomás se encuentra la Pelikan, la Casa del Pelícano.

LA CALLE UNDERSTADT

Enseguida la plaza empedrada se afina y se convierte en la calle Understadt. Esta vía peatonal está bordeada por casas más bajas con techos de tejas cuyo estilo nos recuerda que estamos en un cantón suizo germanoparlante.  

El recorrido es corto. Al fondo se ve la antiquísima puerta denominada Untertor, también llamada Torre del Reloj.

Entre los edificios interesantes de esta calle se encuentran el Museo Lindwurm que muestra la vida agrícola en la región durante el siglo XIX. Tiene una simpática escultura de un perrito de bronce en la entrada.

En el camino uno encuentra diversos mosaicos que le dan color al piso granítico.

Durante las escasas cuadras de la calle Understadt, hay edificios muy llamativos. Por ejemplo, la Haus zum Hirzli (“Casa Hirzli”).

Otro ejemplo es el bello edificio de tres plantas de la cooperativa Heimatwerk, cercano a la puerta Untertor.

 Otra construcción singular es el Brodlaube, cuya primera mención es de 1358, que fuera la sede del gremio de los molineros y panaderos, con reminiscencias de las casas flamencas que se ven en Amsterdam o Brujas.

También podemos admirar la Haus Vetter (“Casa Vetter”) de 1473, con su bello entramado de madera pintada de rojo vino tinto.

Llegamos a la Puerta Untertor, que cierra el casco antiguo del pueblo. Fue levantada en 1367 y remodelada en 1520. Aunque cayó destruida por un bombardeo en 1945 pudo hacerse una reconstrucción fiel a la original.

Nos despedimos divisando desde la puerta Untertor al Castillo Hohenklingen en lo alto de un cerro. Esta fortaleza levantada en 1225, hoy funciona como hotel.

Alguien ha dicho Stein am Rhein que parece extraído de un cuento de hadas. Creemos que no se equivoca.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.


BONUS: VIDEOS DE STEIN AM RHEIN


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VENECIA BAJO EL AGUA (por Pablo R. Bedrossian)

En mi opinión Venecia es la ciudad más linda del mundo. Su belleza no reside únicamente en sus canales -que de por sí la hacen única- sino también en su arquitectura sublime, en la sensación de viajar en el tiempo al caminar sus calles y en la ausencia de autos que la contaminen.

Levantada en una laguna y separada del Mar Adriático solo por la isla del Lido, Venecia es un verdadero milagro. En la Edad Media su poderío naval la convirtió en una potencia marítima y comercial, constituyendo una república -La Serenísima República de Venecia- hasta 1797, cuando el invasor Napoleón la anexó a Austria.

Las actuales inundaciones están causando un profundo daño a su centro histórico que ha sido inscripto como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1987. Los altos niveles de agua se han convertido en titulares de los diarios y noticieros televisivos.

Tuve oportunidad de visitarla por tercera vez hace menos de un mes y quiero compartir algunas imágenes donde se admira la belleza veneciana y contrastarla con aquellas que la muestran bajo la calamidad natural que ha padecido.

1. PALAZZO DUCAL

Este edificio que ha servido de sede de gobierno, centro administrativo y cárcel de alta seguridad está ubicado en una esquina de la Plaza de San Marcos, frente al nacimiento del Gran Canal. Fue terminado en el siglo XV con una original fachada que combina mármoles rosado y blanco. Ocupa la zona más baja de la ciudad. Joya del gótico veneciano, contradice el sentido común donde lo más pesado debe sostener lo más liviano, pues la estructura sólida se apoya sobre dos niveles de arcos ojivales.

2. PIAZZA DE SAN MARCO

La elegantísima plaza de San Marcos es el corazón de Venecia.  Tres de sus lados lo conforman edificios bajos con largas galerías, tiendas exclusivas y cafés al aire libre, como el Florian o el Quadri, cuyas orquestas deleitan a clientes y  transeúntes. En la cabecera, cerrando la plaza, se encuentra la famosa Basílica de San Marcos.

3. BASĺLICA DE SAN MARCOS

Esta basílica de estilo bizantino fue levantada en el siglo XI sobre los cimientos de un templo del siglo IX, para albergar los supuestos restos de san Marcos, autor del evangelio que lleva su nombre, que mercaderes venecianos habían traído de Alejandría, Egipto. Su interior tiene tres naves y está decorada con una riquísima iconografía. Es una obra maestra de la arquitectura de la Edad Media que se ha conservado con pocos cambios a lo largo de los siglos.

4. PONTE DE RIALTO

El Puente de Rialto es el más bello de los tres puentes que cruzan el Gran Canal de Venecia. Es el más antiguo; construido en piedra entre 1588 y 1591. A ambos lados tiene miradores techados desde donde se observa el incesante trajinar de góndolas, lanchas y vaporetti; por dentro es una calle poblada de tiendas de regalos y joyerías. Comunica dos de los seis barrios de la ciudad, los sestieri de san Marcos y san Polo. Es otro de los símbolos de Venecia.

5. RIVA DEGLI SCHIAVONI

Muy cerca del Palazzo Ducal se extiende una ancha explanada que bordea la laguna, solo interrumpida por puentes, la Riva degli Schiavoni. A toda hora se puede observar turistas  recorriendo a pie esta costanera que ofrece vistas espectaculares y se extiende hasta los Jardines de la Bienal, el área verde de la isla.

6. LAS GÓNDOLAS

Otro de los símbolos de la ciudad son las góndolas. Para muchos representan el romanticismo, eternizado por Charles Aznavour en “Venecia sin ti”. Construidas en forma artesanal y conducidas por expertos gondolieri permiten conocer los canales más estrechos de la ciudad de una manera única.

Venecia es una de las capitales del arte más importante del mundo; esperamos que esta inundación no mengüe ni destruya su belleza.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.

CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos a excepción de las fotos de las inundaciones:

La foto del Palazzo Ducal tomada de https://media.gettyimages.com/videos/bad-weather-in-venice-doges-palace-flooding-video-id464983654?s=640×640

La foto de la Plaza de San Marcos inundada tomada de https://www.infobae.com/new-resizer/iceulf-xyw4D7auEZk857GDmmZU=/750×0/filters:quality(100)/arc-anglerfish-arc2-prod-infobae.s3.amazonaws.com/public/HSXELT2GEZCWREHSCAO5DMHZRY.jpg

La foto de la Basílica de San Marcos inundada tomada de https://elpais.com/elpais/2018/10/30/album/1540892748_432874.html#foto_gal_11

La foto del Puente de Rialto con el Gran Canal desbordado tomada de https://elpais.com/elpais/2018/10/30/album/1540892748_432874.html

La foto de la Riva degli Schiavoni tomada de https://as.com/deporteyvida/imagenes/2019/11/13/fotorrelato/1573651516_609620_1573653176_album_normal.jpg

La foto de las góndolas con el canal desbordado tomada de https://www.prensalibre.com/wp-content/uploads/2019/11/data48548001.jpg?quality=82&w=760&h=430&crop=1