CÓMO SER MÁS VALIOSO EN SU TRABAJO (por Pablo R. Bedrossian)

En tiempo de crisis aquellos que trabajan en relación de dependencia temen dos palabras: recortes y despidos. El miedo no es producto de la imaginación sino del sentido común: cuando una empresa deja de tener recursos toma medidas drásticas; no lo hace para mantener su rentabilidad sino para sobrevivir a la tormenta.

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“En tiempo de crisis aquellos que trabajan en relación de dependencia temen dos palabras: recortes y despidos”.

Esto quizás no parezca aplicable a las grandes empresas, pero recordemos que las MIPyME en la mayoría de los países, aunque aportan entre el 40% y el 60% del PIB, suelen generar más del 90% de los empleos. Son precisamente las MIPyME las más vulnerables porque sus recursos, su acceso al crédito y su capacidad de reconversión es mucho más limitada. Sin ingresos no pueden soportar sus costos fijos y consecuentemente se ponen en riesgo puestos de trabajo.

A QUIÉNES RETIENEN LAS EMPRESAS

Aunque desde luego hay excepciones -sobre todo en algunas empresas familiares donde todos los parientes comen de un mismo plato-, en tiempos de crisis las empresas retienen a los colaboradores que generan los mejores resultados. Si una organización tiene que quedarse con un solo vendedor, no retendrá al más querido sino al que más vende. Alguno puede pensar que los recortes se harán sobre los que más ganan, pero, aun cuando en algunos casos pueda suceder, las empresas retienen a los que más beneficios producen.

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“Las empresas retienen a los colaboradores que generan los mejores resultados”.

¿Qué significa ser más productivo? En un sentido estricto es producir más a un mismo costo o producir lo mismo a un costo menor; en un sentido amplio es generar la mejor relación costo / beneficio, lograr la mayor diferencia entre lo que uno aporta y lo que cuesta, siempre obteniendo resultados superiores a los demás.

CLAVES PARA SER MÁS PRODUCTIVOS Y DIFERENCIARSE

En primer lugar, supere sus metas. Hay un dicho chino que dice “mejor es encender una vela que maldecir la oscuridad”. No pierda tiempo lamentándose por la situación sino pregúntese qué debe hacer para obtener los mejores resultados. Los holandeses han sido un ejemplo para la humanidad: cuando su territorio era azotado por fuertes tormentas no pensaron en construir refugios sino molinos.

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“Cuando hay tormentas algunos construyen refugios y otros molinos. ¿Qué está construyendo Ud.?”

Últimamente se ha puesto énfasis en un nuevo grupo de habilidades: las competencias de autogestión. Podemos definirlas como la habilidad de saber para qué estamos y qué se espera de nosotros dentro de una organización. Si no tiene claro qué contribución se espera de Ud. corre el riesgo de poner su mayor empeño en lograr algo irrelevante. Recuerde: su jefe es su principal cliente. Si no conoce qué espera de Ud., pregúntele.

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“Averigüe qué se espera de Ud. Si no lo sabe puede realizar su mayor esfuerzo para obtener un logro irrelevante”.

En segundo lugar, mejore sus habilidades. Como los deportistas, necesita entrenar todos los días. Si cree Ud. que lo sabe todo, está perdido. El peor enemigo del aprendizaje es el propio conocimiento, pues con frecuencia nos impide prestar atención a nuevas ideas.

Hemos hablado de las competencias de autogestión. En las últimas décadas se ha hecho énfasis en otros dos tipos de habilidades: las “duras” y las “blandas”. Las competencias “duras” son las habilidades técnico-profesionales, vinculadas al conocimiento, el manejo de la información y al diseño y ejecución de procesos. Las crisis demandan el desarrollo de nuevas habilidades duras, en particular el uso de herramientas digitales. ¿Cómo se lleva Ud. con la tecnología? ¿Es capaz de cambiar el chip y reprogramarse para adquirir algo que desconoce? ¿Espera que el cambio lo genere la empresa o está decidido a empezarlo Ud.?

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Cuando uno cree que lo sabe todo no escucha ni aprende. Cambie su chip y sea parte del cambio.

En tercer lugar, use todos los recursos disponibles. Nadie puede ganar una guerra con palos y piedras. Las empresas proveen medios a sus colaboradores para alcanzar los objetivos; sin embargo, las personas suelen utilizar solo los que conocen o aquellos con los que se sienten más cómodos. Además, se puede innovar para obtener mejores resultados; su creatividad e iniciativa cuentan. Hellen Keller, quien quedó ciega y sorda a los 19 meses, afirmó: “Cuando se cierra una puerta, otra se abre; pero con frecuencia nos quedamos mirando durante tanto tiempo la puerta cerrada, que no vemos la que se ha abierto para nosotros”. En tiempo de crisis no hay peor enfermedad que paralizarse. No se conforme ni resigne: busque y encontrará. En nuestra empresa, GO UP / Expertos en Negocios tenemos una frase: si quieres fracasar no lo intentes.

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¿Espera que el cambio lo genere la empresa o está decidido por empezarlo Ud.?

En cuarto lugar, haga brillar su actitud. Si la vida es lo que nos pasa, la actitud es lo que hacemos con lo que nos pasa: la actitud es nuestra reacción a la vida. Pregúntese cuál es la suya. La vida es como una partida de naipes: uno no elige las cartas que le tocan, pero sí cómo las juega. ¿Se preguntó qué inspira Ud. en los demás? ¿Qué sienten cuando lo ven? ¿Quieren estar con Ud. o se alejan; le consultan o lo esquivan?

Antes las empresas contrataban en base a habilidades duras. El descubrimiento de la inteligencia emocional, la capacidad de sentir, entender, controlar y modificar estados emocionales en uno mismo y en los demás, rescató el valor de las habilidades blandas. Las competencias “blandas” son habilidades conductuales y relacionales, requeridas para el adecuado desempeño individual y social, como la empatía, el respeto y la cortesía.

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Hoy las empresas entienden que para el éxito de un nuevo colaborador no solo hacen falta títulos y experiencia sino saber manejar las propias emociones, comunicarse adecuadamente, pensar empáticamente y ser capaces de formar equipos. Sobre todo, demandan una gran actitud que impacte en los que los rodean.

Resumiendo, si quiere ser valorado en donde trabaja produzca los mejores resultados. ¿Cómo lograrlo? Supere sus metas, mejore sus habilidades, utilice todos los recursos disponibles y haga brillar su actitud. Si no es ahora, ¿cuándo? Comience por Ud.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.

CÓMO MANEJAR NUESTRAS EMOCIONES EN TIEMPO DE CORONAVIRUS (por Pablo R. Bedrossian)

“El Eternauta” es probablemente el cómic más famoso de la Argentina. Fue escrito en 1957 por H. G. Oesterheld y comienza cuando unos amigos observan que una lluvia de copos fosforescentes cae sobre Buenos Aires. El simple contacto con los copos produce la muerte. Pronto se enterarán que la misma lluvia cae sobre todo el planeta. La gente busca cubrirse de cualquier modo para evitar el contacto con la sustancia asesina, procurando salvarse. No comprende que el principal peligro no son los copos, sino los mismos humanos que en su desesperación pierden todos sus límites morales.

El parecido con estos tiempos es notable. El coronavirus es visto por muchos como si fuera los copos mortales. Por eso quiero describir algunas de las reacciones más comunes ante este mal desconocido.

Están los temerosos, los dominados por el miedo y la ansiedad. Aunque solo haya unos pocos casos en su ciudad, piensan en el riesgo de una muerte inminente. Creen todo lo que se publica. Usan guantes y barbijo desde el primer día, algunos incluso escafandra.

En el otro extremo están los negadores, esos que no aceptan recomendaciones. Actúan como si fueran intocables por esta mortal enfermedad desconocida y confían tanto en su propia opinión, que no toman ningún recaudo.

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Se han puesto de moda los informantes. Postean en redes sociales continuamente noticias alarmantes sin verificar las fuentes pues creen estar protegiendo a los demás.

No faltas los quejosos, aquellos que expresan su frecuentemente su frustración, amargados por la pérdida que para ellos representa esta nueva situación.

Existen los místicos, aquellos que pasan versículos, oraciones y cadenas como si tuvieran un poder mágico para hacerlos inmunes, olvidando lo que dijo Jesús, que tanto el sol como la lluvia salen sobre justos e injustos, y que las personas de fe también están expuestas.

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Aparecen los chistosos que siempre comparten memes, videos graciosos y toman con humor las malas noticias, como si una sonrisa hiciera más tolerable la pandemia.

Creo que la mayoría se identifica con alguno de estos comportamientos, que reflejan nuestro temperamento.

OPORTUNIDADES EN MEDIO DE LA CRISIS

Como todos sabemos, mientras las circunstancias no cambien, solo podemos cambiar nosotros. Por eso es importante mirar hacia adentro y encontrar recursos que nos permitan tomar decisiones sabiamente mientras dure esta crisis.

Primero, es importante identificar nuestras emociones; lo que sentimos habla más de nosotros que de la pandemia. Si no entendemos cuáles son nuestras emociones, será difícil mirar la situación con objetividad.

Segundo, necesitamos aceptar la incertidumbre. No hay forma de predecir el futuro, de modo que es inútil lidiar contra lo desconocido. Aceptar la incertidumbre es aceptar las circunstancias de hoy sin saber qué sucederá mañana.

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Tercero, enfocarnos en el presente. No podemos controlar el mañana, pero podemos tener cierto control sobre el hoy. La ansiedad se define como “un miedo sin objeto” y puede consumirnos. Del mismo modo, la preocupación por planes que se ponen en riesgo (viajes, bodas, graduaciones) mientras estén fuera de nuestras manos solo producen dolor y parálisis.

Cuarto, hacer lo que podamos. No nos sirve lamentarnos por lo que no podemos hacer sino trabajar en lo que sí podemos. Por ejemplo, en lo inmediato, decidir cómo aprovisionarnos o evitar riesgos de contagio. Yendo más allá, aquellos que pueden trabajar o estudiar en su casa, cumplir sus responsabilidades lo mejor posible, definiendo rutinas, fijando metas y midiendo su cumplimiento. Esto nos permite desarrollar autodisciplina.

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Finalmente, mantener vivos nuestros sueños. Así como nos ayuda enfocarnos en el presente, tenemos que creer que hay un futuro. Desde luego, ahora no es el momento y no sabemos cuándo; sin embargo, es necesario ejercitar la fe para seguir esperando y luchando por lo que anhelamos. ¿Cuál es tu sueño?

EN QUÉ TERRITORIO CAMINAS

Una manera útil de autoexaminarnos es preguntarnos qué territorio emocional habitamos. Imagine que una raya traza el límite entre dos naciones: uno es el País de las Pérdidas y el otro el País de los Beneficios. El País de las Pérdidas tiene dos provincias. La más cercana a la raya se llama preocupación, la más alejada angustia. El País de los Beneficios también tiene dos provincias: la más cercana a la raya se llama aprendizaje; la más alejada, maduración. ¿En qué provincia habitamos emocionalmente? Una vez que nos hayamos respondido sinceramente, preguntémonos: ¿estamos donde queremos estar? Por favor, desde luego hay muchos motivos para sentirnos alarmados, pero ¿eso nos ayuda a mejorar? La buena noticia es que no hay cuarentena que nos pueda impedir movernos de un territorio emocional a otro y convertir una situación adversa en una experiencia enriquecedora.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.

4 CLAVES PARA UN AÑO EXTRAORDINARIO (por Pablo R. Bedrossian)

CLAVE 1: PARA UN AÑO EXTRAORDINARIO DEBEMOS TENER METAS EXTRAORDINARIAS

Fijar metas define a dónde queremos llegar. No es lo mismo una meta que un objetivo: la meta es un objetivo con fecha y número. Debe poder medirse para saber en cualquier momento cuán cerca estamos de ella.

Comience definiendo sus sueños; póngalos por escrito. Se cuenta que en ocasión de inaugurarse uno de sus famosos parques temáticos, un alto ejecutivo de la empresa mantuvo un breve diálogo con viuda de Walt Disney:

– ¡Qué lástima que Walt no pudo estar aquí para verlo!

– Se equivoca -respondió la mujer-. Él lo vio antes que todos nosotros.

Nuestras metas nos impulsan a vivir el presente enfocando nuestros esfuerzos para alcanzarlos. ¿Cuáles son las suyas? Lo invito a escribir ahora al menos una meta extraordinaria para este nuevo año. Elija una que ponga en movimiento su cerebro, sus músculos y su corazón. Atrévase a emprender algo nuevo. La vida es un viaje de ida en el cual el tiempo no tiene regreso.

CLAVE 2: PARA ALCANZAR METAS EXTRAORDINARIAS NECESITAMOS TENER UN PLAN

La meta define qué vamos a lograr; el plan establece cómo vamos a alcanzarla. La mejor forma de diseñar un plan es subdividirlo en etapas, cada una con un tiempo y una meta definida.

Cuando John Naber, campeón universitario de natación, vio en 1972 a Mark Spitz ganar siete medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Münich, se propuso ganar una medalla dorada en las próximas olimpiadas, en los 100 metros espalda. Cuatro segundos (de 59.5” a 55.5”), una diferencia importante, lo separaban del tiempo que él consideraba ganador. Entonces, urdió su plan: debía bajar un segundo por año para alcanzar esa marca en Montreal ’76. Dividió ese segundo por el número de entrenamientos que tendría en el año, estableciendo los milisegundos que debía mejorar en cada sesión. Naber cumplió estrictamente su plan. ¿Cuáles fueron sus resultados? En los Juegos Olímpicos de 1976 no ganó una medalla sino cinco: cuatro de oro (dos de ellas en equipo) y una de plata. ¿Quiere saber qué pasó en los 100 metros espalda? Ganó la medalla de oro con un tiempo de 55.49, una centésima menos del tiempo que se había propuesto.

La historia de John Naber nos enseña a descomponer una meta que parece abrumadora en segmentos manejables. No se pueden lograr resultados extraordinarios de la noche a la mañana, pero sí podemos alcanzarlos cuando establecemos un plan y lo cumplimos desde el primer día. Recuerde: ni los mejores relojeros pueden detener el tiempo. ¿Cuál es su plan? Por favor, escriba los pasos que dará para alcanzar la meta que ha definido.

CLAVE 3: PARA LOGRAR METAS EXTRAORDINARIAS DEBEMOS TENER COMPROMISO CON NUESTROS VALORES

Los valores son aquellas creencias que rigen y modelan nuestro comportamiento. Para alcanzar las metas no sirven las trampas ni los atajos, pues tarde o temprano sufriremos las consecuencias de nuestras acciones. Podemos engañar a los demás, pero es absurdo engañarnos a nosotros mismos.

El cubano Dayron Robles había ganado en las Olimpiadas de Pekín 2008 la medalla de oro en los 110 metros con vallas. Tres años después se enfrentaba a otro enorme desafío: ganar el campeonato mundial de la misma categoría en Daegu, Corea del Sur. Durante la carrera el atleta chino Liu Xiang estuvo cerca de alcanzarlo; finalmente Robles se impuso. Sin embargo, algo había ocurrido que escapó incluso al observador atento. Un video reveló que cuando el corredor chino se acercó en los últimos metros, Robles golpeó varias veces con su mano derecha la muñeca de su rival intentando frenar su avance. Ante la evidencia, fue descalificado. Si bien el atleta cubano reconoció su error (adujo haber cometido la falta pero sin intención), perdió no solo el campeonato mundial sino su reputación. (Debajo se puede ver el video)

El video de la final de los 110 metros con vallas en Daegu, Corea del Sur

Todos queremos alcanzar nuestras metas, pero si no lo hacemos legítimamente jamás seremos personas confiables, y menos aún para nosotros mismos. Lo invito a que medite unos segundos y escriba sinceramente cuáles son sus valores.

CLAVE 4: PARA LOGRAR METAS EXTRAORDINARIAS DEBEMOS TENER UNA FE INDESTRUCTIBLE

¿Crees que puedes? ¿Cómo está tu autoestima? Muchos durante la niñez recibimos mensajes negativos: “No servís. Sos un inútil. ¡Vas a fracasar!”. Terminamos creyendo estos dolorosos mensajes porque provienen de alguien que amamos o respetamos. Sin embargo, hay una buena noticia: nuestro valor no depende de lo que digan los demás si no de lo que somos.

 Hay al menos cinco razones por la que cada ser humano es valioso por sí mismo[1], en forma independiente de lo que digan los demás:

  • Somos creación de Dios.
  • Somos seres únicos e irrepetibles.
  • Todos tenemos capacidades, talentos y dones.
  • No todos recibimos amor, pero todos podemos amar.
  • Todos podemos luchar por nuestros sueños.

Es cierto que no todos partimos de la misma línea de largada. La vida es como una partida de naipes: uno no elige la mano que le toca, pero sí cómo la juega. Hay gente que ha recibido malas cartas y, sin embargo, han ganado grandes partidas. Otros, en cambio, han dilapidado cartas ganadoras. ¿Dónde está la diferencia? No en la baraja, sino en uno mismo. La fe es una actitud. Sin fe, cualquier emprendimiento fracasa.

Cuando culpamos a los demás de nuestros problemas y resultados, la llave para cambiar la situación la tiene el otro. En cambio, cuando advertimos que tenemos el poder para superar esas adversidades, comprendemos que tenemos en nuestras manos la Llave de Oro.  Los resultados no dependen de las circunstancias o de los demás, sino de nosotros mismos. Responda ahora ¿cómo está su fe?

¡AHORA, USTED!

Este puede ser su año; desde luego, las circunstancias influyen, pero sus metas, su plan, sus valores y su fe son los que definirán su futuro. Desde luego, el desafío no es solo escribirlos sino llevarlos a la práctica ¿Tiene un sueño? Despierte y avance en dirección a él.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Si quiere leer más sobre este tema, lo invitamos a leer nuestro artículo “5 Razones por las que eres valioso”, https://pablobedrossian.com/2019/01/28/5-razones-por-las-que-eres-valioso-por-pablo-r-bedrossian/

¿DEBEN LAS EMOCIONES CREAR LA CULTURA ORGANIZACIONAL? “LAS PERSONAS PRIMERO”, DE EDUARDO P. BRAUN (por Pablo R. Bedrossian)

Serie CONFIESO QUE HE LEÍDO

Eduardo P. Braun, ex director del Grupo HSM, nos presenta cómo gestionar la cultura organizacional y las emociones de nuestros colaboradores para obtener resultados extraordinarios. Para ello se sirve de conceptos propios y de sus entrevistas con grandes líderes mundiales, como Bill Clinton, Tony Blair, Colin Powell, Peter Drucker y Jack Welch, cuyos testimonios constituyen el aporte más importante de la obra.

El autor propone un liderazgo a través del manejo de las emociones, entendiendo que es el modo natural de potenciar la actitud positiva y el compromiso de las personas en una empresa. Por favor, no se malinterprete: no plantea una manipulación sentimental sino un camino para obtener lo mejor de cada uno de los colaboradores.

A lo largo de los ocho capítulos describe los roles de el nuevo CEO, como él mismo lo llama: inspirar una visión, tener consideración por los miembros del equipo, lograr una comunicación abierta con ellos, hallar un sistema sólido de toma de decisiones y comprender, crear y gestionar la cultura. Podría decirse que estos aspectos “blandos” complementan y sirven para encauzar los aspectos “duros” de la estrategia.

Quizás el énfasis de los primeros capítulos por el management de las emociones colectivas puede parecer exagerado. Sin embargo, a medida que se avanza en la lectura queda claro que no es ingenuidad sino la presentación de una herramienta que no debe ser vista como una panacea.

Como muchos otros libros de management “Las Personas Primero” dice en más de 300 páginas lo que pudo decir en menos de 100; sin embargo, tal como ha sido mi caso, uno encuentra muchas frases y párrafos sumamente aleccionadores.

La mayor novedad se encuentra el final cuando, en una muestra de una gran admiración personal, presenta al papa Francisco como modelo del nuevo CEO, algo que seguramente se prestará a debate.

Comparto una de las muchas citas recogidas en el libro, a la que adhiero firmemente, tomada de Ed Catmull, cofundador y presidente de Pixar y Walt Disney Animation Studios, “es mucho más importante tener un grupo de personas abiertas al dialogo y dispuestas a trabajar como un equipo que tener unos pocos genios en diferentes áreas que sean incapaces de trabajar juntos”

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.

¿QUIÉN DIJO QUE NO SE PUEDE? CONOZCA A BRYAN NAZAR, EMPRENDEDOR Y CEO DE CLOUDBIZ (por Pablo R. Bedrossian)

¿Quién dijo que no se puede? Bryan, Mario y Wendell son tres hermanos emprendedores de Honduras. Bryan es Ingeniero en Sistemas con un MBA. Mario es pasante de la Licenciatura en Mercadotecnia y Wendell pasante de Ingeniería en Sistemas. Los hermanos Nazar son bilingües -hablan español e inglés-, apasionados por la tecnología y por los deportes extremos. Autodidactas, han adquirido el hábito de leer y de capacitarse continuamente vía online, prácticas que los han ayudado a emprender exitosamente su propio negocio en la nube, aprendiendo métodos y tecnologías para poder desarrollar y lanzar un producto 100% online a un mercado tradicional.

Mario, Wendell y Bryan Nazar

Entrevistamos a Bryan Nazar, hoy CEO de Cloudbiz, la empresa que creó junto a sus hermanos. Sus respuestas son contundentes y sin medias tintas. Los invitamos a encontrar en este diálogo las claves para ser un emprendedor exitoso no importa el entorno o las adversidades a su alrededor.

¿Por favor, contanos cómo empezaron esta aventura de emprender?

En 2010 iniciamos una agencia de marketing digital junto a nuestros padres, como un emprendimiento familiar; nos dedicábamos a la creación de logos, páginas web, apps para móviles. Fuimos creciendo rápidamente y en 2014 contábamos con una cartera de más de 300 clientes. Sin embargo, nos encontramos con un problema administrativo: manejábamos todo -ventas, egresos- en Excel, y eso traía descontrol. Allí nace Cloud, como una solución interna. Hicimos un prototipo como primera fase y comenzamos a emitir facturas digitales. Nuestros clientes comenzaron a preguntarnos si el sistema con el que les facturábamos estaba a la venta. Entonces allí se nos “pararon las antenas”. Vimos que no solo nosotros padecíamos este problema; comenzamos a investigar y vimos que era una necesidad común en toda Latinoamérica. Fue en ese instante que decidimos independizar el proyecto, formar una empresa aparte, que fue la que iniciamos junto a mis dos hermanos. Formamos CloudBiz y nos dedicamos enteramente a mejorar sus módulos y comercializarlo para que las PyME puedan tener una solución administrativa.

¿En qué consiste CloudBiz?

CloudBiz es un software online de facturación, inventarios y contabilidad para PyMe. Tenemos una aplicación móvil y una web donde una PyME puede llevar todo su control administrativo. La plataforma está online, de modo que no necesita ningún tipo de instalación local. Simplemente se accede a la página en www.micloudbiz.com, allí hacer clic en la opción “crear cuenta” y en menos de 20’ ya pueden estar haciendo sus facturas de compra y sus facturas de venta en forma digital.

Bryan Nazar

¿Cuál es la innovación que presenta el producto y cuáles sus beneficios?

Hemos trabajado mucho en la plataforma. Ahora estamos a una semana de lanzar la versión 2, donde básicamente estamos automatizando y optimizando todas las tareas contables. El gerente de un negocio o un microempresario va a poder cargar sus ingresos y gastos de una forma fácil y la plataforma va a realizar los procesos contables. Esto le va a permitir contar con información más rápida, en tiempo real, y agilizar la contabilidad. Para el próximo año estamos trabajando en CloudBot, un asistente con inteligencia artificial, con el que se logrará interactuar en forma mucho más humana con toda la información financiera y administrativa en la plataforma.

¿Cómo fue su trayectoria que los hizo ganadores de premios?

En 2017 decidimos concursar en la primera edición del Honduras Digital Challenge, un concurso de emprendimientos tecnológicos. Durante seis meses recibimos mentorías y participamos en talleres, lo que nos ayudó mucho a abrir los ojos y ver la oportunidad. Fue un proceso muy riguroso. Tuvimos que realizar muchas tareas y al final recibimos la premiación, obteniendo tras mucho esfuerzo el primer lugar. A partir de allí se abrieron puertas: salimos en los medios como los ganadores, entonces, atrajo más clientes a nuestro negocio y nos aportó una mayor credibilidad. Haber ganado el concurso nos impulsó mucho porque gente que no creía en el producto comenzó a confiar.

Bryan junto a Mario Nazar, su padre

¿Cómo pasaron desde allí a su presencia en Colombia?

no de los jueces del Honduras Digital Challenge, de origen peruano, vio mucho potencial en CloudBiz y nos recomendó con una aceleradora holandesa de startups, propiedad de un fondo de inversiones, llamada Rockstart, que estaba haciendo su primer programa en Latinoamérica, con sede en Colombia. Gracias a esta recomendación, aplicamos aspirando a algo más avanzado, debido a que ofrecían capital que nos permitiría expandirnos. Había solo diez lugares disponibles en el programa, para los cuales aplicaron más de 700 empresas tecnológicas de todo Latinoamérica. A los seleccionados, Rockstart les iba a brindar mentoría, apoyo de oficinas y capital, conectándolos con inversores. Fuimos seleccionados entre los diez aprobados y esto validó aún más más nuestras ideas y nuestros sueños. Así llegamos a Colombia. Ahora tenemos clientes allí y estamos trabajando para expandirnos en ese país.

Bryan Nazar es también un destacado piloto de motocross

En tu opinión, ¿qué atributos debe tener un emprendedor para ser exitoso?

Lo primero es creer en uno mismo. Si uno inicia un proyecto y no cree que va a triunfar, le va a ser muy difícil. Debemos iniciar con el objetivo y la carrera ganada en nuestra mente. Aunque sea un proyecto pequeño, siempre nos tenemos que ver como grandes. El camino es difícil, por eso necesitamos mucha resistencia y tolerancia a los problemas y ser capaces de solventarlos. Tenemos que saber que siempre va a haber dificultades, pero nuestra actitud va a determinar si el emprendimiento va a crecer, pasando por todas sus fases e iniciando por las más difíciles. Practicar un deporte o actividad física para mí es vital; es un elemento clave para conservar la salud corporal y mental y lograr un alto rendimiento en la vida. El último, pero uno de los más importantes, es leer un libro siempre y tener el hábito de la lectura diaria­ porque ejercita nuestro cerebro, visión y creatividad.

¿Qué les recomendarías a aquellos que quieren ser emprendedores y no saben cómo?

Para iniciar primeramente debemos identificar un problema y ver si ese problema es escalable, si es suficientemente grande para luego encontrar la solución. Si una persona tiene el deseo de emprender, primero debe plantear la bien la idea antes de empezar, definir una estrategia, aunque sea sencilla, armar un plan y actuar ordenadamente. Eso será de mucha ayuda para emprender y ser exitoso. Si tienen un sueño, que la persona no dude en llevarlo a cabo. El camino va a ser difícil. Los que logren pasar estas fases son los que van a poder sobrevivir y dejar un legado, una huella en el mundo con su producto o servicio. Entonces, más que todo, es echarle ganas y -repito- la persona debe armar un plan, aunque sea sencillo, y seguirlo, y va a ver que su emprendimiento va a poder escalar y crecer.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.

¿QUÉ HABILIDADES DIRECTIVAS PREDOMINAN EN USTED? (por Pablo R. Bedrossian)

Este es un artículo que fue publicado por el Diario El País de Honduras el 15 de marzo de 2019.

¿Cuáles son sus habilidades directivas? Todos poseemos algunas de estas habilidades, pero ninguno posee todas. Conocer nuestras fortalezas y debilidades nos permite crecer y mejorar.

Nuestro cerebro se divide en mitades que se conocen como hemisferios. Algunas funciones del hemisferio o “cerebro” izquierdo son diferentes a las del hemisferio o “cerebro” derecho. En la mitad izquierda del cerebro se desarrollan actividades vinculadas a la lógica y el orden mientras que en el derecho residen la creatividad y el deseo de armonizar con los demás. Aunque utilizamos la totalidad del cerebro, desde el nacimiento predomina un hemisferio (en realidad, uno de sus cuadrantes) que nos hace más hábiles para determinadas tareas.

No siempre utilizamos nuestros talentos naturales. Piense en la escuela: ¿qué habilidades premia?, ¿las del hemisferio izquierdo o las del hemisferio derecho? Los maestros califican con altas notas a quien resuelve bien un teorema, realiza un correcto análisis sintáctico o describe con precisión los accidentes geográficos. Sin embargo, no recompensan la imaginación o la solidaridad. Por el contrario, esas conductas son castigadas cuando no responden a los estándares fijados por la institución. No es aventurado sostener que un niño con vocación artística para no ser reprobado debe renunciar a sus talentos naturales y desarrollar forzosamente habilidades vinculadas al raciocinio o a la disciplina.

Hasta hace pocas décadas se pensaba que un gerente debía poseer competencias propias del hemisferio izquierdo. Administración y Finanzas era el corazón de una empresa. En la actualidad las prioridades han cambiado; la necesidad de innovación, liderazgo y una gestión productiva del talento humano han hecho que las habilidades del “cerebro” derecho sean tan requeridas como las del “cerebro” izquierdo. ¿Identifica qué competencias predominan en usted?

Muchas personas fracasan porque se les ha asignado un puesto equivocado. Para evitar estas malas decisiones es clave identificar el tipo de competencias propias del candidato y compararlas con las competencias requeridas por el puesto.

Pero muchos excelentes profesionales fallan por carecer de un tercer grupo de habilidades, denominadas competencias de autogestión, que no residen en un hemisferio cerebral en particular.

Estas competencias comienzan con la comprensión que el directivo tiene de lo que se espera de él: resultados, contribuciones, roles y relaciones con los demás. Continúan con la organización de sus tareas y actividades para cumplir con dichas expectativas, su capacidad de ejecución y la rendición de cuentas por los resultados.

La autogestión implica también gestionar el propio equipo, movilizando a otros para cumplir los objetivos y metas fijadas por la empresa. Se combina con las habilidades duras y blandas para el éxito directivo. Aparece allí el reto más alto: hacer que la gente haga cosas en el tiempo y la forma que necesitamos.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.

¡CORTA TU PROPIA RAMA! (por Pablo R. Bedrossian)

Hay dos tipos de cambio: el que uno elige y el que a uno le ha sido impuesto. Mafalda, la inefable creación de Quino, decía: “si uno no se apura a cambiar el mundo, después es el mundo el que lo cambia a uno”.

Cuando las circunstancias se vuelven adversas, cambiamos porque no hay opción, pero son pocos los que se atreven a cambiar cuando las cosas van bien. Por eso alguien ha dicho que “no hay peor enemigo del éxito futuro que el éxito presente”. La comodidad y la seguridad aparente nos juegan en contra. Confiados en una ingenua sensación de control, olvidamos que no somos dueños de las circunstancias y que lo único que podemos manejar, y solo a veces, es a nosotros mismos.  

Pero es posible cambiar a tiempo. Comparto “El halcón y la rama”, un relato popular de autor desconocido que he reescrito.

EL HALCÓN Y LA RAMA

Un halcón habitaba el jardín del palacio. El rey lo llevaba a todas sus cacerías. Bastaba un mínimo gesto suyo para que el ave se lanzara hacia la presa. Su vuelo era admirado por la corte, y su instinto cazador temido por el pueblo. Funcionarios y visitantes se detenían para elevar la mirada y observar la majestuosa estela que sus alas dibujaban en el aire. Sin proponérselo, se había convertido en un símbolo del reino.

Cierto día, mientras se alistaba para salir de caza con príncipes de naciones vecinas, el rey pidió que trajeran al halcón ante su presencia. Luego de una desacostumbrada demora, el jefe de los sirvientes le informó:

– Su alteza, el halcón se niega a volar.

Sorprendido, el rey envío a uno de los miembros de su guardia al jardín. Efectivamente, halló el ave con sus garras aferradas a una rama dura y oscura. La sacudió, y sólo obtuvo como respuesta una mirada amenazante. –

– Su alteza, el halcón se niega a volar.

Mientras el soldado se retiraba, el rey pidió a uno de sus mejores ministros que se ocupara de resolver la situación, porque la hora de la partida se acercaba.

Este ministro era un hombre sabio, acostumbrado a manejar situaciones delicadas del reino. Primero quiso informarse y convocó al jefe de los sirvientes y al guardia para que le explicaran lo sucedido. Luego de escucharlos, les pidió que lo acompañaran al jardín. Encontró al halcón sobre un ciprés, tal como le habían relatado. Les propuso un plan y dio las órdenes para ejecutarlo de inmediato.

Consistía en tres acciones. Comenzó ordenando al jefe de la servidumbre que se arrojaran sobre el halcón grandes cantidades de agua. Ágiles criados treparon sobre el árbol y derramaron dos enormes tinajas. Nada sucedió. Luego le indicó al soldado que amenazara al ave con su espada. Con el filo plateado trazó lances en el aire, pero el halcón no se inmutó. Finalmente el ministro realizó su última jugada. Hizo encender un fuego debajo de la rama esperando que el calor obligara al ave a emprender su vuelo. Luego de unos minutos de intensa temperatura desistió, porque temía convertir al halcón en un platillo asado que sería servido junto a su propia cabeza. Decidió regresar con la intención de pronunciar la fatídica frase:

– Su alteza, el halcón se niega a volar.

Pero en el camino lo detuvo el grito de un campesino que a través de las rejas que rodeaban el parque había observado el agua, la espada y el fuego.

– ¡Ministro, puedo ayudarlo!

El sorprendido dignatario hizo pasar al hombre cuyo aspecto llevaba las marcas de una dura vida de trabajo.

– He visto lo sucedido y quisiera que me dé la oportunidad de probar. Sólo le pido que me deje solo en el jardín.

El ministro miró con desconcierto al jefe de los sirvientes y al soldado, pero tras un breve momento de duda se dijo que no tenía nada que perder, y ordenó dejar al hombre a solas con el ave.

Cuando se dirigía al salón del trono, encontró al rey con su séquito que se dirigía al parque, presto a salir de cacería. Iba por su halcón y nada ni nadie lo detendrían. Se cruzaron las miradas y el miedo le heló la sangre.

Mientras su mente buscaba una salida, lo sorprendió el vuelo rasante del ave que planeaba con sus brillantes alas extendidas. Asombrado vio cómo el halcón aterrizó en un instante sobre el hombro del monarca.

– Felicitaciones, amigo. Por algo te he puesto sobre los negocios de este reino.

La aprobación del rey le devolvió el color al semblante del alto funcionario, aunque gruesas gotas de sudor todavía rociaban su frente. Mientras el monarca se despedía con una amplia sonrisa, el ministro buscó al campesino y le pregunto con ojos agradecidos cómo había hecho para que el halcón volviera a volar.

– Muy sencillo; tomé un hacha y corté la rama.

CAMBIA A TIEMPO

Todos en algún momento de la vida nos aferramos a algunas seguridades, creyendo que serán eternas. Cuando se derrumban entramos en crisis. ¿A qué rama te aferras?

Pero no es cuestión de quedarse solo en el análisis sino pasar a la acción: ¡Corta tu rama! Volemos antes que la realidad tire abajo el brazo de madera al cual nos aferramos. Y si nos sorprende el hacha obligándonos a abandonarlo, démosle gracias que nos obligó al fin a levantar vuelo.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.


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La fotografía de portada fue tomada por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos. Corresponde a un halcón murcielaguero, en inglés bat falcon.

5 RAZONES POR LAS QUE ERES VALIOSO (por Pablo R. Bedrossian)

Antes, al iniciar el año solía comprar una agenda; era un grueso cuaderno con tapas de cuero negro que dedicaba a cada día una página encabezada por un pensamiento. Muchas de estas frases tenían como autor a un tal Emerson. Descubrí que era un filósofo norteamericano del siglo XIX y me interesé en sus obras. La primera que leí se titulaba “La confianza en uno mismo”; una de sus frases aún perdura en mi memoria: “cree en ti mismo; todos los corazones vibran cuando se pulsa esa cuerda de acero”.  

Muchas personas durante la niñez reciben mensajes negativos; escuchan a sus mayores decir “no sirves”, “vas a fracasar”, “eres un inútil”. Lamentablemente la mayoría toma esos mensajes como ciertos pues provienen de un ser querido. Basados en esa creencia sobre sí mismos, estos hombres y mujeres desarrollan una baja autoestima. Lo que comenzó con aquella sensación de desprecio termina en un profundo sentimiento de fracaso y frustración. Sin embargo, hay una buena noticia: nuestro valor no depende de lo que los demás opinen, sino de lo que somos.

QUIÉNES SOMOS

Si crees que tu vida no tiene valor, déjame demostrar con evidencias contundentes que tu vida cuenta y que tu mera existencia hace diferente al universo.

La primera razón vale solo para los que creen: eres creación de Dios, y Dios no crea basuras, ni hace las cosas por que sí. Tu vida tiene un propósito; si no lo conoces, debes descubrirlo.

La segunda razón vale tanto para los que creen como para los no creen: eres único e irrepetible. Cada persona tiene un genoma diferente desde el mismo momento de la concepción que le confiere una identidad exclusiva. Incluso los gemelos univitelinos, que nacen del mismo cigoto (un mismo óvulo fecundado por un espermatozoide) tienen leves diferencias genéticas entre sí. Por lo tanto, aunque pasen millones de años nunca habrá otra persona como tú. Eso te hace extraordinario.

La tercera razón es que todos tenemos capacidades, talentos y dones; tú no eres la excepción. Puedo darte muchos ejemplos, pero solo voy a mencionar a Pancho Chévez, a quien conocí por un CD de León Gieco, donde interpretaba junto a él una canción. Pancho nació sin brazos ni piernas, pero usó lo que tenía: su cabeza y su enorme corazón. Es compositor, cantante, toca la armónica y ha dedicado su vida a servir a la niñez que necesita un plato de comida. Si él con sus limitaciones físicas puede, es imposible que tú no puedas. No se trata de cuánto tienes sino de lo que haces con lo que tienes.

La cuarta razón es que no todos recibimos amor, pero todos podemos amar. He conocido personas que han sufrido situaciones que parecen insuperables; entre ellos hay quienes han sido abandonados por su madre o sufrido abusos por parte de su propio padre. Algunos han desarrollado una asombrosa capacidad de amar: habiendo sufrido en extremo, entregan lo mejor de sí mismos para que otros no pasen por lo mismo.  

La última razón es que puedes luchar por tus sueños. Alguna vez leí que para ello hay que transformar una negación en una pregunta: deja de decir “no puedo” para preguntarte “¿cómo puedo?”. ¿Tienes un sueño? Despierta y avanza, porque no hay sueño que no pueda realizarse: todo parece imposible hasta que se hace.

Si comienzas a creer en que eres valioso, habrás dado el primer paso hacia una nueva vida.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.


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Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.

REGLAS DE ETIQUETA EN CHATS, GRUPOS DE WHATSAPP, FACEBOOK Y OTRAS REDES SOCIALES (por Pablo R. Bedrossian)

Las redes sociales como Facebook, Twitter o Whatsapp han traído nuevas oportunidades y nuevos desafíos. Sin embargo, como toda novedad, toma tiempo conocerlas; en ocasiones su uso indebido en lugar de vincular a las personas las desconecta.

Los debates en los foros y grupos a veces parecen batallas encarnizadas. Desde luego, la discusión es buena y necesaria, pero debe haber reglas que garanticen las mismas oportunidades de participación para todos y eviten que unos pocos monopolicen la conversación. La única manera de prevenirlo es estableciendo acuerdos y reglas que no permitan la incontinencia digital, esa práctica indecorosa caracterizada por el envío reiterado a contactos, grupos y redes de mensajes, de todo tipo de fotos, chistes, comentarios políticos, oraciones cristianas, noticias, videos y archivos, aunque nadie se los pida.

Contribuyendo a prevenir estos males, así como ya hemos escrito sobre “Reglas de Etiqueta en Facebook”[1] e “Incontinencia Digital”[2], ahora proponemos reglas de etiqueta para foros y grupos en redes sociales.

REGLAS DE ETIQUETA PARA FOROS Y GRUPOS EN REDES SOCIALES

1. Sea prudente. No canse a los demás posteando varios mensajes y archivos en un mismo día. Puede saturar.

2. Enfóquese en el tema del foro o grupo: publique contenidos exclusivamente relacionados con el propósito para el que fue creado. No envíe imágenes con saludos, chistes, videos o cadenas.

3. No responda todo lo que reciba. No hay tal necesidad.

4. Cuide su ortografía.

5. No caiga en la vulgaridad: puede obtener la risa de un momento y el desprecio en el siguiente.

6. Cuestione ideas, no personas.

7. Los debates no son concursos para definir quién tiene la razón, sino que, a través del intercambio de puntos de vista, sirven para iluminar la verdad. Deje que cada participante decida qué creer y qué pensar.

8. No utilice el sarcasmo. Si quiere que lo respeten, respete a los demás.

9. No se victimice ni culpe sistemáticamente a los demás.

10. Una vez que expresó su posición sobre un tema, puede debatir con quien lo cuestiona, pero recuerde que nadie lee respuestas largas, y si opina o responde más de cuatro veces generalmente aburre a los demás.

11. Si quiere discutir con alguien en particular, hay herramientas en las redes sociales que permiten responder exclusivamente a esa persona o, si no, hágalo por vía privada para no cansar, molestar o quitarle espacio a los demás.

12. No deje que sus emociones lo dominen; si se siente agredido, respire hondo y piense bien si va a responder y qué va a decir. Tenga en cuenta que el hombre es dueño de las palabras que calla y esclavo de las que pronuncia.

Por favor, no lo olvide: un debate no es la final del Mundial de Fútbol ni de su opinión depende el futuro del planeta. Disfrute de la comunicación y de la polémica sin dejar que la agresión, la hostilidad o la soberbia que puede percibir en otros, se apoderen de Ud. y proceda del mismo modo.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados


REFERENCIAS

[1] El artículo “Reglas de Etiqueta en Facebook” puede leerse en https://pablobedrossian.com/2015/12/05/reglas-de-etiqueta-en-facebook-por-pablo-r-bedrossian/

[2] El artículo “Incontinencia Digital” puede leerse en https://pablobedrossian.com/2018/06/07/incontinencia-digital-por-pablo-r-bedrossian/

“NO ME ARREPIENTO DE NADA” (por Pablo R. Bedrossian)

Arrepentimiento 02.pngUna de las frases más repetidas es “no me arrepiento de nada”. Desde celebridades como Diego Maradona, Julio Iglesias y Kate del Castillo a personajes siniestros como el asesino profesional Carlos “El Chacal” o el dictador Jorge Rafael Videla, son muchos los que la han pronunciado.

Sin embargo, no es sólo una declaración de personalidades públicas; la escuchamos en la intimidad de una charla de café, en una reunión social y hasta en los juzgados. Puede ser que Ud. o yo alguna vez la hayamos utilizado.

No es necesariamente un acto de arrogancia. Si bien la frase indica que arrepentirse es algo negativo, no parece que el arrepentimiento se perciba como algo malo, sino como un signo de debilidad. Decir “no me arrepiento de nada” es una actitud defensiva: una forma de justificarnos. La frase no es una afirmación sino una negación que puede indicar, al menos, una de estas tres cosas: no querer asumir que nos hemos equivocado, negarnos a darle la razón a los otros o evitar hacernos cargo de las consecuencias de nuestros errores.

Algunos creen que arrepentirse es signo de debilidad, pero es, más bien, una actitud defensiva: una forma de justificarnos.

Para algunos arrepentirse sería reconocer errores o derrotas. Entonces, el problema no es el arrepentimiento sino asumir que nos hemos equivocado. La palabra fracaso en nuestra sociedad suena a lepra. Nadie quiere sentirse un fracasado; reconocer que necesitamos arrepentirnos nos incluiría en esa categoría.

Hay también quienes sienten que aceptar culpas, fallas o yerros es darles la razón a los otros, a los que le advirtieron de los riesgos, a los críticos, a los adversarios o a los chismosos. En ese caso, el problema no está en el error sino en admitirlo ante los demás.

Finalmente esgrimimos la frase para evitar hacernos cargo de las consecuencias de nuestras equivocaciones. Obviamente es una posición muy ingenua: decir que no estamos enfermos no nos librará de las consecuencias del cáncer.

ARREPENTIRSE: LAS LLAVES DEL REINO

En lo personal creo que todos tenemos muchas cosas de qué arrepentirnos, y, más importante aún, el arrepentimiento puede sernos de gran utilidad. Quiero presentar sencillamente sus beneficios.

Quien no admite que se equivocó, repetirá sus errores. Reconocer las fallas no es humillarse: es una forma de aprender. Sólo aceptando nuestras caídas podemos identificar las causas y corregirlas. El necio ignora sus fracasos; el hombre inteligente aprende de ellos.

Quien no admite que se equivocó, repetirá sus errores. Reconocer las fallas no es humillarse: es una forma de aprender

Arrepentimiento 01.pngSalvo que el orgullo nos domine, no hay nada malo en darle la razón a los demás. A veces asumimos riegos inútilmente. Saber escuchar y sopesar todos los puntos de vista es muestra de sabiduría. Alguna vez leí que hay tres clases de personas: los muy inteligentes, que aprenden de la experiencia ajena, los normales, que aprenden de la propia y están aquellos que no aprenden nunca. ¿En qué grupo quisiera encontrarse Ud.? Eso no significa que debamos actuar de acuerdo con lo que los demás nos digan, sino considerando los diferentes puntos de vista.

Finalmente, ser sincero con uno mismo implica asumir los resultados de nuestras acciones. Si le fallé a alguien, ¿por qué no reconocerlo y pedirle perdón? Si dañé a alguien, ¿no corresponde compensarlo? Es cierto que hay cosas que no tienen arreglo, pero tratar de enmendar aquellas acciones que voluntaria o involuntariamente dañaron a los demás nos ayuda a madurar y mejorar.

Si le fallé a alguien, ¿por qué no reconocerlo y pedirle perdón? ¿Puede decir me arrepiento de algunas cosas y trabajo para corregirlas”?

¿Le cuesta decir me equivoqué? ¿Es capaz no de ofrecer simplemente disculpas, sino de pedir perdón sinceramente? ¿Puede decir me arrepiento de algunas cosas y trabajo para corregirlas? En mi caso -y lo digo sin falso pudor- me he arrepentido muchas veces. Desde luego, en ocasiones ha sido doloroso, pero creo que es el modo más sencillo para cambiar, crecer y mejorar. Para ello hay dos claves: tomar conciencia y ser responsables.

Admitir los fracasos y las equivocaciones es un paso necesario si nos hemos propuesto cambiar, crecer y mejorar.

Tomar conciencia es la capacidad de examinarnos a nosotros mismos y darnos cuenta de nuestros aciertos y errores, fortalezas y debilidades; ser responsables es actuar midiendo riesgos y si fallamos enfrentarlo y responder por ello.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.


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Todas las fotos pertenecen al autor y es el dueño de todos sus derechos.