LIBRERÍA ACQUA ALTA Y SUS GÓNDOLAS CARGADAS DE LIBROS (por Pablo R. Bedrossian)

Considerada por algunos como la más bella del mundo, la Librería Acqua Alta es una de las perlas ocultas de Venecia y un lugar obligado para bibliófilos y amantes de las curiosidades.

Ubicada en el sestieri de San Marco, el mismo barrio de la basílica y la plaza homónimas, es famosa por las góndolas que en su interior sirven de exhibidores de libros.

Su nombre proviene de las inundaciones (“acqua alta”) que con frecuencia ocurren en esa bella ciudad italiana debido a la conexión que la laguna que la rodea tiene con el Mar Adriático[1]. Aunque la mayoría de las veces son breves y duran unas pocas horas – momentos donde la gente se ve forzada a transitar sobre pasarelas-, la librería sufre las consecuencias a causa de un canal que corre por su parte trasera.

Por eso su dueño decidió usar góndolas en lugar de anaqueles, algo que provee inusual belleza al lugar y a la vez lo convierte en librería flotante cuando sube la marea. Digamos que no solo hay góndolas, sino cajas, estanterías, carretillas e incluso una bañera y varios gatos.

Los libros se encuentran por doquier siguiendo una distribución caótica que le confiere un aspecto bohemio y divertido. Además, cuenta con una amplísima variedad de usados y una excelente selección de textos de arte.

La venta no es solo literaria; también ofrece tarjetas y souvenirs desde misma entrada, conformada por un ancho y corto acceso denominado Campiello del Tintor.

Al fondo a la derecha hay una puerta abierta que da a un canal donde suele haber una góndola. Si el nivel del agua lo permite puede subirse y tomarse una foto allí sin costo alguno. También en la parte posterior hay una escenografía de libros para selfies de recuerdo.

Para llegar desde San Marco hay que dirigirse al Campo Santa Maria Formosa, una amplia plaza de piedra donde se encuentra una iglesia del siglo XVI, y tomar allí la Calle Lunga Santa Maria Formosa. Son solo dos minutos a pie; se encuentra a mano izquierda, antes de un puente.

Por calle no imagine un camino ancho; para los venecianos significa una vía, generalmente estrecha, encajonada entre antiguos edificios con comercios en la planta baja.

Si va a Venecia, por favor, aunque no le guste la lectura, no se la pierda.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] La conexión entre laguna y mar es tan estrecha que de Venecia salen cruceros que se dirigen a las islas griegas.


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“CONSTRUYENDO PUENTES”: LAS MANOS DE LORENZO QUINN (por Pablo R. Bedrossian)

Seis enormes pares de manos se cruzan, se unen y se encuentran sobre una piscina rectangular. Se divisan impactantes desde la lejanía con esa blancura propia de la verdad, la sencillez y la inocencia.

A pesar de su apariencia humana, las gigantescas manos que se tocan conforman una monumental escultura llamada “Construyendo Puentes”. Está emplazada en el Arsenale, el antiguo astillero que a la vez sirve de sede a la Bienal de Venecia 2019; sin embargo, es un proyecto independiente que supera con creces todas las obras expuestas en ella.

Su creador es artista italiano Lorenzo Quinn, hijo del famoso actor Anthony Quinn y su segunda esposa, Iolanda Addolori. Es un artista internacional cuyas obras revelan su pasión por los valores eternos y las emociones auténticas.

Se lo reconoce por sus recreaciones de manos humanas. Para la Bienal de Venecia 2017 había esculpido “Apoyo”, dos manos infantiles de dimensiones monumentales que fueron rechazadas por los jurados. Eso no detuvo al artista que con el respaldo de la municipalidad veneciana la ubicó sobre el Gran Canal como si estuviera sosteniendo un edificio, con el propósito de llamar la atención sobre el cambio climático y la consecuente amenaza de hundimiento que pesa sobre la ciudad.

Foto de apoyo

“Construyendo Puentes” tiene un mensaje ético centrado en valores. En su sitio web, el artista expresó: “me siento a la vez humilde y emocionado al presentarles mi última escultura monumental ‘Construyendo Puentes’. Cada par de manos celebra uno de los seis valores humanos universales: Amistad, Ayuda, Fe, Sabiduría, Esperanza y reuniendo a todos, Amor [1].

Las Manos tienen una altura de 15 metros y en total un ancho de 20 metros. Para la inauguración Andrea Bocelli brindó un concierto. En aquella ocasión, Lorenzo Quinn declaró: “Quería esculpir lo que se considera la parte más difícil y técnicamente más desafiante del cuerpo humano… Las manos tienen tanto poder: el poder de amar, de odiar, de crear, de destruir… “[2].

Sobre esta nueva escultura agregó: “la humanidad nunca ha crecido creando barreras. Siempre crece cuando abre sus fronteras y acoge culturas nuevas. Venecia lo atestigua. Venecia abrió rutas a Asia, el Lejano Oriente con Marco Polo y los mercaderes de Venecia. Siempre ha sido una fuerza motriz del crecimiento europeo”.

Nacido en 1966, Quinn cursó sus estudios en la Academia Americana de Bellas Artes de Nueva York. En 1988 decidió radicarse en España junto a su esposa y tres hijos. Aunque que su idea original era convertirse en un pintor surrealista, descubrió que su verdadera vocación era la escultura. Sus obras estás distribuidas a lo largo y a lo ancho del planeta. Sorprenden e inspiran.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.


BONUS: Video de “Construyendo Puentes” de Lorenzo Quinn


REFERENCIAS

[1] https://www.lorenzoquinn.com/biography/

[2] https://www.metro.pr/pr/entretenimiento/2019/05/04/seis-manos-forman-puente-venecia.html


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Todas las fotografías y videos fueron tomados por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos a excepción de la foto de la escultura “Apoya”, tomada delsitio web de Univisón, https://www.univision.com/noticias/medio-ambiente/en-fotos-el-poderoso-mensaje-que-un-artista-envia-con-esta-escultura-desde-venecia-fotos


BAGNOREGIO, LA CIUDAD QUE MUERE (por Pablo R. Bedrossian)

Serie PUEBLOS PINTORESCOS DE EUROPA

En el centro de Italia y a solo 110 km de Roma, se encuentra Bagnoregio, la ciudad que muere. Ubicada sobre un monte, fue en la antigüedad un asentamiento etrusco[1] establecido probablemente en el siglo V a.C., que pasó a manos de los romanos poco tiempo antes de la conformación del imperio.

Su superficie en aquel entonces era mucho más extensa pero debido a la débil estructura geológica de la zona, constituida por un tipo de piedra muy friable llamada toba, a sucesivos terremotos[2] y a la erosión continua, ya en la Edad Media había quedado reducida a sus actuales dimensiones.

El valle de Calanchi, en el cual Bagnoregio se eleva sobre lo que parecen acantilados, es único en el mundo por su combinación de piedra toba, arcilla y arena que le brindan su singular fisonomía con curiosos manchones blancuzcos.

Para llegar a este pequeño poblado el único acceso es un estrecho puente peatonal ascendente de 300 metros, aunque también circulan por allí mototaxis. La ciudad parece asentada sobre un trono de rocas que se levantan en el centro del valle, adquiriendo un aspecto digno de un cuento.

Bagnoregio es muy pequeño; se recorre en una hora debido a su pequeña superficie de forma oblonga; vista desde arriba se asemeja lejanamente a una lagartija.

La vista a la llegada es conmovedora, ingresando a una silenciosa atmósfera fuera del tiempo.

Para ingresar uno debe cruzar el arco gótico de la Porta de Santa María o Porta Cava.

Luce a sus lados sendos leones sosteniendo con sus garras una cabeza humana; simbolizan la victoria del pueblo sobre los tiranos de la poderosa familia Monaldeschi de la vecina ciudad de Orvieto en 1457. Además, se cree que había otra entrada que conducía a unas termas que fueron utilizadas por el rey Desiderio durante el breve tiempo de la ocupación lombarda (año 756 al 774 d.C.); recibiendo por esa razón el nombre Bagnoregio que significa baño del rey.

Avanzando por la calle que nace de la puerta llegamos a la plaza central, de polvo gris y carente de árboles, que está rodeada de antiguos edificios de ladrillo. Allí podemos admirar la Iglesia de San Donato. Construida en estilo románico, fue restaurada en el siglo XVI; cuenta con un interesante órgano de tubos.

Al lado izquierdo de la iglesia se levanta una torre que es la construcción más alta de Bagnoregio.

Los edificios más distinguidos fueron erigidos durante el Renacimiento o en fecha posterior; corresponden a las familias más importantes de la ciudad.

Alternan con casas bajas, arcos, escaleras, balcones y pequeños jardines poblados de flores distribuidos a los lados de angostas callejuelas empedradas que suben y bajan que nos transportan a un burgo medieval.

En Bagnoregio se han filmado algunas películas y se celebra anualmente un festival de cine. Incluso allí tiene casa el director de cine Giuseppe Tornatore, ganador del Oscar a la Mejor Película Extranjera en 1989 por “Cinema Paradiso”.

En su pequeña superficie la ciudadela alberga varios hotelitos, restaurantes, museos y tiendas de artesanía, incluyendo una en la plaza principal que ofrece jabones y perfumes locales, como el Aqua de Civita. El asno es uno de los símbolos de la ciudad, pues allí se celebraba antiguamente una carrera de burros.

Una pequeña gruta recuerda a san Bonaventura, nativo de la ciudad, de quien se dice que de niño fue sanado por san Francisco de Asís durante una visita que hizo a Bagnoregio.  Posteriormente se convirtió en fraile y fue biógrafo del santo.

Se la conoce como “la ciudad que muere” porque año a año pierde terreno y altura debido a la fragilidad del material donde se asienta.

Aunque se va yendo de a poco, un día puede desaparecer para siempre.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados. 


BONUS: VIDEOS


AGRADECIMIENTO

Agradezco en forma especial a mi querido concuñado Gianni Palleschi quien en este viaje me hizo conocer Bagnoregio y también Perugia y Assisi. ¡Gracias, Gianni, por tu amistad!


REFERENCIAS

[1] Los etruscos habitaban una serie de ciudades en la zona centro occidental de la actual Italia.

[2] Civita de Bagnoregio, sitio web oficial, https://www.civitadibagnoregio.cloud/la-storia-di-civita-di-bagnoregio/


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UN DÍA EN SAN GIMIGNANO (por Pablo R. Bedrossian)

Serie PUEBLOS PINTORESCOS DE EUROPA

San Gimignano 01

San Gimignano es una pequeña comarca medieval, cercana a Siena y a Florencia, en la bella Toscana italiana. Ubicado en lo alto de una colina, este antiguo poblado amurallado es famoso por sus antiquísimas torres empinadas.

San Gimignano 02

El Centro Histórico de San Gimignano fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1990. Se recorre bien en medio día.

San Gimignano 03
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Allí encontrará pequeños restaurantes que harán delicias a su paladar. Les recomendamos las típicas bruschettas, rebanadas de pan tostado, rebozadas con ajo, aceite de oliva, sal y pimentón. A partir de allí la decisión es suya; puede añadirles lo que desee: tomate, queso, vegetales, anchoas, huevos.

San Gimignano 05

Su época de oro se desarrolló desde fines del siglo XII hasta mediados de siglo XIV. De las 72 torres erigidas en aquella época conserva 13, cuya alargada forma hexaédrica permite reconocer la silueta de la ciudad aún a la distancia.

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Algunas de las torres se pueden visitar, sirviendo de espléndidos balcones, para admirar el pueblo con sus viejas edificaciones en distintas tonalidades de ocre, sus paredes de piedra y sus techos de tejas, y también la verde campiña que lo rodea.

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Si va a Florencia o a Siena, no deje de visitar San Gimignano. Será un maravilloso recuerdo que perdurará en usted toda la vida.

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© Pablo R. Bedrossian, 2015. Todos los derechos reservados.


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