LA BIENAL DE VENECIA 2019: EL ARTE COMO ESPEJO DE LA REALIDAD (por Pablo R. Bedrossian)

La Bienal de Venecia es la exposición internacional de arte más grande del mundo. Cada dos años se expone una selección de obras creadas por artistas de diversos continentes. Recorrerla toma mínimamente seis horas. Se distribuye en dos grandes áreas: el Arsenale, que fueron los enormes astilleros de la antigua república veneciana, y los Giardini, bellísimos jardines en el extremo oriental de la ciudad, ambos en el sestieri (barrio) de Castello. Allí, en pabellones por país, los visitantes pueden observar las piezas expuestas.

En 2019 la Bienal se desarrolló bajo el lema en inglés “May you live in interesting times”, que traducido significa “Que vivas en tiempos interesantes”, una forma de replantear o, como se dice ahora, resignificar la época que nos toca vivir.

Desde el punto de vista estético, la expo mostró una asombrosa pobreza. Leonardo y Miguel Ángel se revolcarían en sus tumbas si supieran que estas obras supuestamente constituyen la vanguardia creativa del siglo XXI. Pero no nos vayamos tan lejos, creo que Picasso o Dalí vomitarían si -reitero- usáramos como referencia la belleza.

Sin embargo, hace tiempo que el arte se desprendió de ese canon. En realidad, la Bienal de Venecia 2019 es un espejo del mundo en que vivimos, esos interesting times. En nuestra opinión, la exposición refleja el sufrimiento, la vanidad y la decepción que muchas personas sienten ante la existencia; un mundo donde necesidades básicas como el amor y la paz interior quieren resolverse mediante la tecnología y en el que las celebridades se proponen como los modelos a seguir. En ese sentido, la sofisticación termina siendo pura banalidad, tanto en las obras expuestas como en los seres humanos, quizás como resultado de una búsqueda infructuosa de diferenciarse y encontrar una identidad propia.

De todos modos, y aunque crisis es una palabra gastada, en las obras hay muy poca reflexión acerca de problemas que hoy están en la vidriera como el cambio climático o la igualdad de género. Las creaciones -mayormente esculturas- son más bien introspectivas y no de dimensión social.

Presentamos aquí algunas de las obras que más atrajeron nuestra atención, obviando compartir algunas que es preferible no recordar.

1. “Pathos and the twilight of the idle” de Michael Armitage (nacido en Kenya en 1984)

2. “Eskalation” de Alexandra Bircken (nacida en Alemania en 1967), una visión distópica de cómo podría ser el fin de la humanidad.

3. “Life after Bob: First Track” de Ian Cheng (nacido en Estados Unidos en 1984), un preámbulo de Bob (Bag of Beliefs), una curiosa obra de naturaleza tecnológica del mismo creador.

“One eye, too many”, de Rosemarie Trockel (nacida en Alemania en 1952)

5. “Corners of TaJama 1#” de Yu Ji, (nacida en la República Popular China en 1985)

6. “Container” de Ulrike Müller (nacida en Austria en 1971)

LA MEJOR OBRA ESTÁ EMPLAZADA EN EL ARSENALE Y, SIN EMBARGO, NO ES PARTE DE LA MUESTRA

Nuestra crítica a la Bienal 2019 como espejo ligth de la realidad no es extensiva a todo el arte actual. Hemos publicado notas sobre Ron Mueck, Stephan Balkenhol, Mauro Corda, Emily Young, Katharina Fristch, Antonio Azzato, entre otros, a quienes admiramos. Uno de estos talentosos artistas contemporáneos, Lorenzo Quinn, cuyas obras fueron rechazadas en la Bienal 2017, ha producido un verdadero impacto con “Construyendo Puentes”. Son seis enormes pares de manos que se cruzan, se unen y se encuentran sobre una piscina rectangular en el mismo sitio donde se desarrolló la Bienal.  “Construyendo Puentes” tiene un mensaje ético centrado, según el autor, en seis valores humanos universales: Amistad, Ayuda, Fe, Sabiduría, Esperanza y reuniendo a todos, Amor. Cuánta falta hace recuperarlos en una humanidad donde la confrontación parece haberse convertido en el estilo de vida.

Puede leer más sobre “Construyendo Puentes” en https://pablobedrossian.com/2019/10/31/construyendo-puentes-las-manos-de-lorenzo-quinn-por-pablo-r-bedrossian/

“EL HOMBRE QUE MIDE LAS NUBES”

Simultáneamente a las obras instaladas en el Arsenale y en los Giardini, hay muestras paralelas que embellecen diversos sitios de la ciudad. Una de ellas corresponde a una obra muy curiosa que durante los meses de la Bienal 2019 pudo observarse desde el Puente de la Academia, uno de los tres que cruzan el Gran Canal. Nos referimos a “El hombre que mide las nubes”, creada por el belga Jan Fabre. Es una pieza en bronce, sílice y pan de oro de 9 metros de altura, si incluimos su base.

Según su creador, la obra puede interpretarse como “metáfora para el artista que intenta capturar lo imposible en su trabajo”. En lo personal, creemos que esa intención vale para todos los seres humanos: trabajar por hacer realidad aquellos sueños que nos emocionan o desafían, pero parecen utópicos o irrealizables.

Puede leer más sobre “El hombre que mide las nubes” en https://pablobedrossian.com/2019/11/25/el-hombre-que-mide-las-nubes-de-jan-fabre-por-pablo-r-bedrossian/

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BONUS: FRAGMENTOS DE DOS DE LAS OBRAS EXPUESTAS EN VIDEO


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EL JARDÍN DE LAS ESTATUAS DE LA CALLE GRANADEROS, EN CIUDADELA (por Pablo R. Bedrossian)

De casualidad, en una brevísima visita a Buenos Aires, viví una experiencia surrealista. Había tomado el tren hasta Liniers, en busca de un sanatorio cercano. Crucé por debajo la Avenida General Paz y bordeé por el lado norte el Cementerio Israelita. Muy pocas cuadras después, en la calle Granaderos 146 / 150 un jardín lleno de curiosas estatuas me arrancó de mis pensamientos.

La imagen era sorprendente: una plétora de figuras de tamaño real cubría la grama, teniendo como fondo una casa de dos plantas.

No pude encontrar ninguna identificación del lugar, si era la casa del artista, un museo o simplemente una exposición decorativa. Sin embargo, me llamaron la atención los títulos de algunas de las obras; por ejemplo, “La venganza del lagarto” o “La planta humana”.

Cada escultura representaba un personaje: una mujer cargando recipientes con agua, un guerrero negro, un payaso de circo, un jardinero, un inmigrante. Incluso había un tigre y un animal prehistórico identificado como tiranosaurio.

Recordé casi inmediatamente la letra de “Soledad” el tango que cantaba Gardel con letra de Alfredo Le Pera:

“Hay un desfile de extrañas figuras que me contemplan con burlón mirar. Es una caravana interminable que se hunde en el olvido con su mueca espectral”.

Independientemente de la voluntad del autor (la evidencia sugiere que todo proviene de la misma mano), había algo en esas figuras que iba más allá más del sentimiento individual que comunicaba cada personaje. Aún con sus orígenes diversos, todas parecían dirigirse a un destino común, como una procesión, metáfora de la vida, de la que todos participamos a pesar de nuestras diferencias.  

No sé si el jardín de las estatuas permanece aún o no en ese rincón de Ciudadela. Espero que sí.

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“EL HOMBRE QUE MIDE LAS NUBES” DE JAN FABRE (por Pablo R. Bedrossian)

Considerada como exposición internacional de arte más grande del mundo, la Bienal de Venecia cada dos años reúne una selección de obras de distintas procedencias en dos grandes áreas: el Arsenale, los viejos astilleros de la ciudad, y los Giardini, un bello jardín botánico. Sin embargo, simultáneamente hay muestras paralelas[1] que embellecen diversos sitios de la ciudad.

Uno de estos eventos colaterales corresponde a una obra muy curiosa que durante los meses de la Bienal 2019 pudo observarse desde el Puente de la Academia, uno de los tres que cruzan el Gran Canal. Nos referimos a “El hombre que mide las nubes”, una pieza en bronce, sílice y pan de oro de 9 metros de altura, si incluimos su base.

Creada por el belga Jan Fabre, muestra a un hombre sobre una escalera con los brazos extendidos sosteniendo una regla. El título fue tomado de una frase de Robert Stroud, un famoso preso de Alcatraz, apodado “Birdman” por su afición a la crianza y venta de pájaros. Tras ser excarcelado, le preguntaron a qué iba a dedicarse; simplemente respondió que “a medir las nubes”.

Según su creador, la obra puede interpretarse como “metáfora para el artista que intenta capturar lo imposible en su trabajo”[2]. En lo personal, creo que esa intención debería extrapolarse a todos los seres humanos: trabajar por hacer realidad aquellos sueños que nos emocionan o desafían, pero parecen utópicos o irrealizables. Creo que firmemente en aquella frase que dice: “Todo parece imposible hasta que se hace”.

Un detalle curioso es que la figura de la escultura es muy parecida a Fabre, pero representa en realidad a un hermano menor, llamado Emiel, que murió tempranamente.

A través de su obra, Jan Fabre nos invita a medir lo inconmensurable y a no renunciar jamás a nuestros sueños.

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NOTA

El proyecto fue realizado con la colaboración de Angelos (Amberes, Bélgica), EdM Productions y la Fundación Linda et Guy Pieters (Saint-Tropez, Francia); la curadora fue Joanna De Vos.

El proyecto va acompañado de una publicación con un ensayo de la curadora Joanna De Vos, en una edición limitada de 300 copias, 200 de ellas numeradas y firmadas por Jan Fabre y Joanna De Vos.


REFERENCIAS

[1] Por ejemplo, la magnífica obra “Cruzando Puentes” de Lorenzo Quinn, de la cual puede leerse en https://pablobedrossian.com/2019/11/15/venecia-bajo-el-agua-por-pablo-r-bedrossian/

[2] http://www.edmproductions.org/projects/the-man-who-measures-the-clouds-monument-to-the-measure-of-the-immeasurable/


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“CONSTRUYENDO PUENTES”: LAS MANOS DE LORENZO QUINN (por Pablo R. Bedrossian)

Seis enormes pares de manos se cruzan, se unen y se encuentran sobre una piscina rectangular. Se divisan impactantes desde la lejanía con esa blancura propia de la verdad, la sencillez y la inocencia.

A pesar de su apariencia humana, las gigantescas manos que se tocan conforman una monumental escultura llamada “Construyendo Puentes”. Está emplazada en el Arsenale, el antiguo astillero que a la vez sirve de sede a la Bienal de Venecia 2019; sin embargo, es un proyecto independiente que supera con creces todas las obras expuestas en ella.

Su creador es artista italiano Lorenzo Quinn, hijo del famoso actor Anthony Quinn y su segunda esposa, Iolanda Addolori. Es un artista internacional cuyas obras revelan su pasión por los valores eternos y las emociones auténticas.

Se lo reconoce por sus recreaciones de manos humanas. Para la Bienal de Venecia 2017 había esculpido “Apoyo”, dos manos infantiles de dimensiones monumentales que fueron rechazadas por los jurados. Eso no detuvo al artista que con el respaldo de la municipalidad veneciana la ubicó sobre el Gran Canal como si estuviera sosteniendo un edificio, con el propósito de llamar la atención sobre el cambio climático y la consecuente amenaza de hundimiento que pesa sobre la ciudad.

Foto de apoyo

“Construyendo Puentes” tiene un mensaje ético centrado en valores. En su sitio web, el artista expresó: “me siento a la vez humilde y emocionado al presentarles mi última escultura monumental ‘Construyendo Puentes’. Cada par de manos celebra uno de los seis valores humanos universales: Amistad, Ayuda, Fe, Sabiduría, Esperanza y reuniendo a todos, Amor [1].

Las Manos tienen una altura de 15 metros y en total un ancho de 20 metros. Para la inauguración Andrea Bocelli brindó un concierto. En aquella ocasión, Lorenzo Quinn declaró: “Quería esculpir lo que se considera la parte más difícil y técnicamente más desafiante del cuerpo humano… Las manos tienen tanto poder: el poder de amar, de odiar, de crear, de destruir… “[2].

Sobre esta nueva escultura agregó: “la humanidad nunca ha crecido creando barreras. Siempre crece cuando abre sus fronteras y acoge culturas nuevas. Venecia lo atestigua. Venecia abrió rutas a Asia, el Lejano Oriente con Marco Polo y los mercaderes de Venecia. Siempre ha sido una fuerza motriz del crecimiento europeo”.

Nacido en 1966, Quinn cursó sus estudios en la Academia Americana de Bellas Artes de Nueva York. En 1988 decidió radicarse en España junto a su esposa y tres hijos. Aunque que su idea original era convertirse en un pintor surrealista, descubrió que su verdadera vocación era la escultura. Sus obras estás distribuidas a lo largo y a lo ancho del planeta. Sorprenden e inspiran.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.


BONUS: Video de “Construyendo Puentes” de Lorenzo Quinn


REFERENCIAS

[1] https://www.lorenzoquinn.com/biography/

[2] https://www.metro.pr/pr/entretenimiento/2019/05/04/seis-manos-forman-puente-venecia.html


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Todas las fotografías y videos fueron tomados por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos a excepción de la foto de la escultura “Apoya”, tomada delsitio web de Univisón, https://www.univision.com/noticias/medio-ambiente/en-fotos-el-poderoso-mensaje-que-un-artista-envia-con-esta-escultura-desde-venecia-fotos


GUIDO DELEU Y JIM RENNERT: ¿DOS ARTISTAS Y UNA MISMA IDEA O DOS IDEAS Y UN MISMO RESULTADO? (por Pablo R. Bedrossian)

Es muy probable que Ud. esté en desacuerdo. Incluso es posible que se moleste. Sin embargo, no es mi intención provocar reacciones sino compartir una experiencia. Como precaución cito a Jorge Luis Borges en su cuento “Pierre Menard, Autor del Quijote”, cuando postula que dos autores diferentes pueden escribir la misma obra con significados diferentes.

En 2017 visité Brujas, la bella ciudad que algunos llaman “La Venecia del Norte”. Muy cerca del hotel llamaron mi atención una serie de pequeñas esculturas tituladas “The visitor” (obviamente en español “El visitante”) hechas en cerámica y disponibles en diversos colores.

Su creador, Guido Deleu, es un ingeniero belga nacido en 1932, quien tras retirarse de su profesión se dedicó a la escultura[1]. “The Visitor” fue la pieza con la que en 1996 participó de un concurso para la entrada de un centro cultural en su país. Aunque no fue la ganadora, con el paso de los años la obra se volvíó un ícono. El Visitante es un personaje tranquilo y regordete que con el torso levemente inclinado hacia atrás mira despreocupadamente hacia arriba.

Al año siguiente, caminando por Nueva York advertí una enorme escultura que inmediatamente asocié con “The Visitor”. Observé un personaje tranquilo y regordete que con el torso levemente inclinado hacia atrás mira despreocupadamente hacia arriba. Pensé que era la misma figura, aunque enriquecida con detalles, tales como los zapatos, la nariz y la corbata o la posición de los brazos que, si bien también colgaban a los costados, no estaban en los bolsillos como insinúan los hombrecitos de Deleu.

Me dije: la de Brujas es una síntesis de tamaño reducido y la de New York una versión completa en tamaño XL. Pensé “esto debe ser el resultado de una brillante gestión de marketing”… Sin embargo, algo interrumpió mis cavilaciones: debajo de aquel hombre de 12 pies una placa declaraba el nombre de la obra y su autor: delante mío no estaba la gigantografía de “The Visitor” sino “Think Big” de Jim Rennert.

Según el propio sitio de Jim Rennert, “Think Big es una escultura que sirve para inspirar a todos los que trabajan duro todos los días para alcanzar sus sueños y metas. El hombre de negocios imponente mira hacia arriba en el horizonte de Manhattan, contemplando las posibilidades que se encuentran dentro de su vasto entorno y recordándonos que si ‘pensamos en grande’ cualquier sueño es posible”[2].  

De inmediato me pregunté si se trataba de dos artistas y una misma idea o dos ideas y un mismo resultado. Inevitablemente retorné a Jorge Luis Borges: en su cuento “Los Teólogos” dos teólogos rivalizan al extremo que el testimonio de uno condena al otro a la hoguera… cuando ambos se encuentran en el cielo, Dios no distingue quién es quién y más bien piensa que son la misma persona.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] https://www.gardeco.eu/designer/guido-deleu/

[2] http://doyouthinkbig.com/


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“EL ABRAZO” DE ALEJANDRO MARMO (por Pablo R. Bedrossian)

Aunque el nombre de Alejandro Marmo le resulte desconocido, si Ud. vive en Buenos Aires es muy probable haya admirado sus obras: los enormes rostros en acero de Evita del Edificio del Ministerio de Obras Públicas[1] que se observan desde la Avenida 9 de Julio. Sin embargo, quiero compartir otra suya titulada “El Abrazo”. Diseñada con pocos trazos pero profundamente humana, más que una escultura es una propuesta a crear puentes que nos acerquen.

Un gesto habla mucho más que nuestras palabras; por eso un abrazo se extiende más allá del mero contacto físico: es una expresión visible de amor y cariño que sentimos por otros. Allí radica el valor central de esta obra: invitarnos a conectar con el otro, poniendo nuestros afectos por encima de nuestras ideas, creencias y posiciones.

PROPÓSITOS

“El Abrazo” es un mensaje que puede ser llevado a todos los ámbitos, como el político, el religioso y el social. Mostramos, por ejemplo, su alcance en el fútbol, donde la obra de Marmo llega tanto a los barras de Boca y de River con un mensaje de no más violencia.

Por su naturaleza, no es una obra para un solo lugar; como los panes y los peces, necesita ser multiplicada. Celeste Lafourcade, quien conoce en profundidad al artista, nos explica: “La obra se encuentra tanto en formato pictórico como en murales de hierro de grandes dimensiones, realizados siempre con material de descarte puesto que el arte de Alejandro Marmo propone recuperar aquello que la sociedad desecha: materiales y personas. Entendiendo que siempre –sean cuales fueran las circunstancias- se puede renacer en belleza”.

¿QUÉ VE UD. EN LA OBRA?

Cuando formulé esta pregunta, algunos me dijeron que observaban a una madre abrazando a su hijo. “Hay algo protector en la figura más alta”; hubo incluso quien notó un embarazo. Otros, en cambio, vieron una escena romántica, y no faltó quien mencionara “una pareja bailando un tango”. Sea cual fuera la percepción, todos coincidieron en percibir cercanía, amor e intimidad. ¿Qué le transmite a Ud.?

EMPLAZAMIENTOS

Esta obra ha sido instalada en lugares tan diferentes como Humahuaca, Buenos Aires o Roma. Un detalle no menor, provisto por nuestro amigo Miguel Ángel Kouyumchian[2], es el emplazamiento de “El Abrazo” en el Centro Armenio de Buenos Aires, debido a que el apellido materno de Alejandro Marmo es Minassian.

Además, la obra ilustra la tapa de “La mia Idea di Arte” del Papa Francisco I, a quien en 2015 Marmo obsequió una réplica de la “El Abrazo”.

ABRAZANDO A LOS DEMÁS

Celeste Lafourcade nos cuenta cómo la obra misma abraza a los demás: “Apunta a la participación colectiva de trabajadores desempleados, jóvenes, vecinos del lugar, personas con dificultades de integración, etc., tanto para la realización como para el emplazamiento de la obra, generando así un sentido de pertenencia con la misma”. La tan mentada grieta podría cerrarse si vemos al otro como nuestro prójimo, como nuestro semejante y no como nuestro enemigo.

ACERCA DEL ARTISTA

Alejandro Marmo nació en 1971 en el Partido de Tres de Febrero, Provincia de Buenos Aires. Creció en el seno de un hogar de inmigrantes y conocíó los fundamentos de la herrería en el taller de su padre. Autodidacta, comenzó su carrera artística a los 20 años.

Las gigantografías murales de Evita en el Edificio del MOP o “El Abrazo” revelan un estilo basado en la síntesis: figuras con pocas líneas en un solo plano que comunican un mensaje claro y poderoso. Sin embargo, ha desarrollado otras formas de expresión más complejas, con un profundo sentido metafórico, como el “Cristo Obrero” y la “Virgen de Luján”, realizadas en materiales reciclados, que han sido expuestas en los Museos Vaticanos.

Su arte no se reduce la obra terminada, sino que cobran su verdadero significado en el proceso creativo. Dos ejes por los cuales transita son el uso de desechos y rezagos industriales y la participación colectiva integradora, cuyo punto de partida ha sido su proyecto “Arte en las Fábricas”. Esta intención inclusiva no alcanza solo a obreros sino también a sectores marginados por la sociedad. Con este propósito, sumado a su amistad con el cardenal Jorge Bergoglio, hoy papa Francisco I, desarrolló una segunda idea, “La Simbología de la Iglesia que mira al Sur”, que rescata la fe popular e impulsa la participación de los fieles en la elaboración artística.

UN ABRAZO AQUÍ Y AHORA

Creemos que “El Abrazo” debería estar expuesta en plazas, escuelas y centros comerciales. Vivimos en un mundo donde sutilmente nos manipulan para odiar al que piensa diferente; tristemente nos encaminarnos al pensamiento único, propio de las dictaduras (aunque asuman disfraces de democracia). Frente a ese escenario, la obra de Alejandro Marmo nos invita a crear puentes de respeto, amor y solidaridad; alentar el entendimiento en lugar de resentimiento. Al fin y al cabo, está en nuestras manos decidir si nuestras diferencias nos separan o nos enriquecen.

NOTA 2020

Una prueba del alcance internacional de “El Abrazo” es su inclusión en una toma del Episodio 6 de la miniserie italiana “Il Processo” (en inglés “The Trial”; en castellano, “El Juicio”) que se puede ver en Netflix.. La producción fílmica está ubicada en Mantua (Mantova). Descubrimos “El Abrazo” allí mientras veíamos la miniserie.

© Pablo R. Bedrossian, 2019, 2020. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Sobre el Edificio del MOP se puede leer nuestro artículo https://pablobedrossian.com/2019/07/08/el-edificio-del-mop-por-pablo-r-bedrossian/

[2] Miguel Ángel Kouyumchian es el creador de la Guía Menc, http://guiamenc.blogspot.com/


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La primera fotografía fue tomada de http://prensa.jujuy.gob.ar/2018/10/29/artes-visuales-en-jujuy-corazon-andino-festival-internacional-de-arte-sustentable/

La segunda, cuarta, sexta, novena y décima y duodécima foto fueron enviadas por Celeste Lafourcade al autor de esta nota, con permiso del artista.

La tercera fotografía fue tomada de https://www.clarin.com/deportes/superclasico-juega-esculturas-invitan-hinchas-abrazarse_0_r-y0KvAza.html

La quinta fotografía fue tomada de https://www.lujan.gob.ar/?p=13683

La séptima fotografía fue tomada de https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/pluralismo._san_gregorio_1.jpg

La octava fotografía es, en realidad, una captura de pantalla del video ubicado en https://www.youtube.com/watch?v=24V5gQ6iSt4

La undécima fotografía fue tomada de http://infoban.com.ar/despachos.asp?cod_des=60878&ID_Seccion=7

La duodécima foto fue tomada de https://www.lanacion.com.ar/cultura/los-abrazos-en-contra-del-odio-de-alejandro-marmo-el-escultor-del-papa-nid2095145

LA PINTURA DE ANTONIO VINCIGUERRA: ARTE QUE ABRE CAMINOS E INVITA A RECORRERLOS (por Pablo R. Bedrossian)

El arte sucede: nos sorprende al escuchar una sinfonía, al contemplar una escena en el teatro o al admirar una pintura. Es algo que no se piensa: se siente. Por eso, un verdadero artista nos conduce desde donde estábamos a un lugar que no conocíamos. Un cabal ejemplo es el pintor hondureño Antonio Vinciguerra; es difícil observar una obra suya sin conmoverse. Sus pinturas son como un viaje donde se revelan riquísimos elementos, de los que deseo destacar tres.

Sección parcial del mural en el Supermercado La Colonia de El Pedregal, San Pedro Sula

Comienzo por la identidad nacional. En sus obras aparecen representados los aspectos más sobresalientes de la cultura hondureña, pero también detalles poco conocidos. Tal es el caso de una representación de K’inich Yax K’uk’ Mo’, fundador de la dinastía real de Copán. Pocos saben que en el museo de arqueología maya que se encuentra frente al parque central de Copán Ruinas hay una bella pieza de alfarería donde este personaje es representado con aros alrededor de los ojos, como si fueran nuestros modernos anteojos. Esa peculiaridad no pasó inadvertida a los ojos del artista quien fielmente reprodujo la imagen en el mural del nuevo edificio de UNITEC. Ese minucioso interés que lo caracteriza demuestra la importancia que le otorga a la historia de su pueblo.

Sección parcial del mural en UNITEC. Abajo a la izquierda, la representación del Gobernante 1 de Copán, K’inich Yax K’uk’ Mo’

Un segundo aspecto es su preocupación social. No solo ha trabajado para poner las artes plásticas al alcance de todos, sino que también ha plasmado ese mismo propósito en sus pinturas. Los murales con los cuales embellece la Universidad de San Pedro Sula (USAP) o el Supermercado La Colonia de El Pedregal son en sí mismos un mensaje para todas las personas. Sus imponentes dimensiones potencian su contenido, comprensible para un analfabeto como para el hombre más ilustrado. Creo que la elección del muralismo -que desde los mexicanos Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros es entendido como una suerte de tribuna gráfica de alcance popular- no es casual. El arte de Antonio Vinciguerra no es para las élites: es para cada persona sin distinción económica, educativa o religiosa.

Vista del mural en el Supermercado La Colonia de El Pedregal

Aún sabiendo que dejo fuera importantísimos aspectos de su obra, deseo mencionar uno más: el mensaje positivo. Son imágenes que nos transportan en el tiempo y nos hacen creer que una Honduras mejor es posible. No se centra en la crítica o en la denuncia, lo cual sería caer en el oportunismo o el facilismo, sino en los valores que pueden devolver la grandeza a su amada nación. 

Vista parcial del mural en la Universidad de San Pedro Sula (USAP)

No es por casualidad que las obras de Antonio Vinciguerra han traspasado las fronteras y han sido expuestas en países del Primer Mundo, como Italia o los Estados Unidos. Sus creaciones no tienen la impronta light de la posmodernidad, ni sus pinturas pueden verse en un instante: hay que recorrerlas para ir descubriendo lo que hay en ellas. Esto se debe a que el suyo es un arte que abre caminos y a la vez invita a recorrerlos.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.


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Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y no pueden ser utilizadas o reproducidas sin su permiso.

LOS “FIERROS” HIPERREALISTAS DE CLAUDIA RIZZOLI (por Pablo R. Bedrossian)

Serie GRANDES ARTISTAS CONTEMPORÁNEOS 

En un mundo donde el arte obedece más a una moda que al talento, muchas creaciones extraordinarias pasan inadvertidas porque simplemente no cuentan con una agencia de marketing. Sin embargo, la revolución producida por las redes sociales ha permitido que algunas de aquellas obras lleguen hasta nosotros y nos sorprendan. Tal es el caso de los dibujos de Claudia Rizzoli.

maserati monofaro (lápiz sobre papel)
Maserati monofaro

Nacida en Buenos Aires, Argentina, se ha dedicado a recrear en lápiz vehículos deportivos con un altísimo grado de detalle. Es difícil determinar cuánto de su hiperrealismo es producto de su capacidad innata y cuánto de su obsesión por la perfección.

Motocicleta Famel Foguete
Motocicleta Famel Foguete

A diferencia de la enorme mayoría de los artistas plásticos, Claudia Rizzoli comenzó a dibujar tardíamente y sin formación académica. A pesar de ello, decidió asumir riesgos aún mayores: ingresar con su arte al mundo del automovilismo y el motociclismo, un ámbito altamente masculino, y a puro talento, sin sponsors ni mecenas. Prescindió de los prejuicios y los agoreros para dejar que sus obras hablaran por ella.

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Lotus Seven 1986

Hoy sus dibujos aparecen en exposiciones, son adquiridos por coleccionistas e ilustran tapas de libros. Sin embargo, no la encandilan las luces del éxito. Trabaja como el primer día sabiendo que los “fierros”, como se llama cariñosamente a los vehículos deportivos en la Argentina, no son tema preferido de museos y galerías de arte. Para ella lo que cuenta es trasmitir sentimientos: darle vida a cada auto, moto o piloto que retrata en sus dibujos.

coupé chevrolet 1933, voiture (lápiz)
Coupé Chevrolet 1933

Claudia Rizzoli ha expuesto en lugares tan diversos como la tradicional Confitería La Biela, de Recoleta, Autoclásica en San Isidro, la Estación Retiro, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y el Museo Fangio de Balcarce. Además, ha sido entrevistada en el Suplemento Autos del Diario Clarín de Argentina.

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Torino 380W

LA ENTREVISTA

Para conocer más de su arte, la entrevistamos en una de nuestras visitas a Buenos Aires. Compartimos aquí sus respuestas:

¿Cómo y cuándo comenzaste a dibujar? ¿En qué momento lo viste como tu vocación o pasión?

En 1976 quise estudiar Bellas Artes, pero mi papá me lo impidió. Era una época muy complicada en el país, por lo que me propuso dejarlo para más adelante. En el 2000 nos fuimos a vivir a una isla en la costa entrerriana, sobre el rio Paraná Guazú, y, como no tenía otra que hacer, un día me puse a dibujar. Mi papá me preguntó “¿No te animás a dibujar autos? No hay mujeres que dibujen autos”. Le dije que no tenía problema para dibujar lo que fuera, así que me compró un libro de autos clásicos. Me proveyó de todo lo que necesitaba y comencé a dibujar. Paralelamente alguien me sugirió que creara mi propia página web. Así nació “Autos y Arte”. Tomaba fotos de mis dibujos y los subía al sitio web. Una periodista que trabajaba en el suplemento de Autos del Diario Clarín los vio, me contactó y me hicieron un reportaje a doble página; así comenzó a darse a conocer lo que hacía.

claudia rizzoli
Claudia Rizzoli

¿Cuáles fueron las primeras reacciones de los que veían tus trabajos?

Los trabajos generalmente sorprendían. La gente me decía “¡Uy! ¡Mirá lo que dibujaste!”. Recordemos que el auto es un elemento muy masculino. Siempre dibujo con lápiz, en negro sobre blanco, y luego solo le doy un toque de color. Entonces, esa característica mía llama mucho la atención porque, en general, todos pintan. Y también creo que llama la atención el tema: los autos.

maserati mc12 (lápiz sobre papel)
Maserati MC12

¿Cómo diste a conocer tus creaciones?

Cada que vez que mostraba o exponía un cuadro, la devolución de la gente era muy buena; las obras eran muy aceptadas y el trabajo reconocido.  Los autos son algo que no les interesa ni a los marchands ni a las galerías de arte, que prefieren paisajes o retratos, sin embargo, a través de la página web muchas personas comenzaron a contactarse. En 2014 una persona de Entre Ríos que había conocido por esa vía y también dibujaba autos, me comentó que un amigo suyo estaba montando una muestra en AutoClásica, una exposición que se hace todos los años en el hipódromo de San Isidro, y quería llevar artistas que pintaran autos, por lo que preguntó si estaba interesada en participar, y allí expuse. Por otro lado, un ex compañero del colegio me puso en contacto con un escritor que estaba terminando un libro titulado “La última hazaña de Fangio” sobre los Torino en la carrera de Nürburgring, y dibujé la tapa del libro. Fui a la presentación en el Automóvil Club Argentino, allí conocí al Ing. Heriberto Pronello, que se convirtió en uno de mis grandes impulsores. Lo adoro porque él me dijo “¡Hacelo!”; como siempre digo, la vida me fue llevando y yo me dejé llevar. Hoy doy a conocer mis obras por Facebook e Instagram y me conecté con gente del ambiente, como el gran artista plástico del automovilismo Jorge Ferreyra Basso, un genio cuyas obras son una explosión de color; trabajaba como diseñador de General Motors y estuvo 30 años en Opel en Alemania. Él es también en uno de mis grandes impulsores. Hicimos incluso un cuadro entre ambos: dibujé a Fangio sentado en el auto y él pintó alrededor la Maserati.

claudia rizzoli trabajando
Claudia Rizzoli trabajando

¿Cómo definís tu arte? En tus propias palabras, ¿qué es lo que hacés?

Dicen que lo mío es hiperrealismo. Yo digo que casi hiperrealista pues no tengo formación artística formal. Descubrí que podía ser fiel a mí misma, con mis gustos y mis convicciones, y volcar en lo que hago todo lo que siento. Muchas veces me dicen que mis dibujos tienen vida; yo siempre pensé que los autos tienen vida. Incluso le hablo a mi auto, que heredé de mi papá. Una vez por Internet presenté unos dibujos y el nombre que le di a la expo fue “El Espíritu de los Fierros”, porque para mí tienen sentimiento y trato de volcarlo en mis dibujos. Intento poner ese sentimiento que me transmite un auto, que para mí no es un pedazo de metal.  Hay un ida y vuelta entre lo que estoy dibujando y lo que siento.

ducati scrambler (lápiz)
Ducati Scrambler

¿Qué deseás comunicar en tus dibujos? ¿Cómo esperás que el observador se sienta al contemplarlos?

Quisiera que perciba el espíritu que hay detrás del dibujo: que no es simplemente una moto o un auto. Además, también hago retratos. Dicen que tengo la capacidad de transmitir lo que siente el personaje a través de la mirada. Eso vino conmigo. A mí me encanta que el observador perciba lo que la persona sentía en ese momento, como en los retratos de Fangio. A mi me subyuga dibujar ojos: en realidad, no dibujo ojos: dibujo miradas.

fangio y stirling moss
Juan Manuel Fangio con Stirling Moss

¿Cuáles son tus mayores anhelos como artista?

Hace unos días alguien me preguntaba si me asombrara lo que me estaba pasando. Acababa de exponer en el Museo Fangio y la gente me llama cada vez más para encargarme dibujos. Mi respuesta fue que no me asombraba pues no es algo que yo busqué, sino que se generó espontáneamente. Por supuesto, si dibujé, si trabajé, pero no esperaba que tuviera esta devolución, pero se produjo espontáneamente, con naturalidad. Y me atengo a lo que venga. Mi papá siempre decía: “ni muy eufórico ni muy deprimido”; era una de sus frases de cabecera. Las propuestas que surjan las tomo con tranquilidad; no me voy a enloquecer ni pongo demasiada expectativa. Yo voy caminando.

Lancia Ferrari (óleo sobre tela)
Lancia Ferrari (óleo sobre tela)

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.


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Todos los derechos de las imágenes corresponden a Claudia Rizzoli y fueron utilizadas con su permiso.

LA DESAPARICIÓN DE “EL MITO DE LA INFANCIA” (por Pablo R. Bedrossian)

EL PREMIO

El 19 de octubre de 1995 la artista plástica Celsa Flores recibió un reconocimiento muy especial: su obra “El Mito de la Infancia” obtuvo el primer lugar en el concurso de pintura conmemorativo del 50º Aniversario de las Naciones Unidas organizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Honduras, más conocido como PNUD. El jurado estuvo conformado por representantes de organismos internacionales, diplomáticos y pintores hondureños.

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Nota del Diario La Tribuna del 16 de octubre de 1995 que la artista debió presentar como evidencia de haber sido galardonada

El certamen tenía como propósito reconocer y conservar el patrimonio artístico de Honduras; las pinturas ganadoras pasaron a ser propiedad del PNUD. A pesar del alto valor afectivo que la obra tenía para ella, Celsa Flores se sintió honrada al saber que la pintura sería exhibida en la casa de las Naciones Unidas en su país.

LA OBRA

La obra era un retrato de Mariel Helena, la hija de la pintora, rodeada de pájaros junto a dos personajes de fondo. Mostraba un cuadro cargado de símbolos que refieren a las experiencias de la niñez y, a la vez, representan un diálogo íntimo entre tres generaciones de mujeres de su familia. En el lenguaje artístico de Celsa Flores, los pájaros representan la libertad y son una muestra de su amor por la naturaleza.

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La pintura “El Mito de la Infancia” escaneada de una fotografía

LA DESAPARICIÓN

El 5 de septiembre de 2018, el PNUD y la Secretaría de Relaciones Internacionales y Cooperación Internacional de Honduras invitaron a un evento denominado evento “Donación de Pinturas de la Colección PNUD a la Galería Nacional de Arte”. Sin embargo, ni “El Mito de la Infancia” ni el nombre de la artista aparecían en la lista.

Según nos relató Celsa Flores, sorprendida por la omisión decidió averiguar por qué su obra no estaba incluida, poniéndose en contacto con la Gerente de Operaciones del PNUD. La respuesta fue aún más desconcertante: no poseían registro de la obra, no conocían su paradero y no se hacían responsables por la pérdida de la pintura; aparentemente tampoco llevaban un inventario de las obras en su poder. Además, sin ruborizarse le pidieron que demostrara que su pintura había sido la ganadora del concurso. Afortunadamente, conservaba el diploma, el catálogo y los recortes de diarios que atestiguaban en su favor.

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Otra vista de “El Mito de la Infancia”, escaneado de una fotografía

PATRIMONIO CULTURAL

La custodia del patrimonio cultural requiere dedicación, responsabilidad y profesionalismo. En el caso de las pinturas, existe la figura del curador. Un curador de arte es un experto a cargo de la exposición, valuación, manejo, preservación y administración de bienes artísticos. Pareciera que las autoridades del PNUD no lo saben.

De hecho, los cuadros no estaban ubicados en una sala especial sino en varias oficinas de autoridades; para la donación a la Galería Nacional de Arte de Honduras sita en Tegucigalpa se basaron en inscripciones que aparecían junto a las obras.

Ante la falta de respuesta, el diario La Tribuna publicó una nota exponiendo el caso. Tras la noticia las autoridades del PNUD se pusieron en contacto con la pintora y le informaron que iba a estudiar lo ocurrido.

En busca del huevo azul
“Reflejo”, obra de Celsa Flores hecha en 2001

EL VALOR DEL ARTE PARA UNA NACIÓN.

El arte inspira a personas, pueblos y naciones. Si no, no existirían las exposiciones, las galerías y los museos de pintura y escultura. La desaparición de una obra premiada no solo es injusta con sus méritos sino con el público, privado de admirarla, y con el artista que trabajó con ahínco sobre ella. No seríamos tan enfáticos si hubiera habido un robo o un accidente debidamente documentados, porque son riesgos a las que cualquier bien patrimonial está sujeto, pero no podemos aceptar pasivamente el descuido negligente que invierte la carga, obligando a la artista a demostrar la existencia de la obra y el galardón recibido de la propia organización.

Esperamos que el PNUD, una institución respetada en Honduras, realice una investigación exhaustiva sobre este lamentable suceso. A la fecha, Celsa Flores no ha recibido una disculpa formal de las autoridades responsables; tampoco le han informado cómo la institución de las Naciones Unidas en Honduras le restituirá a ella y a su obra el merecido reconocimiento. Una obra que desaparece jamás será sinónimo de una obra que no existe.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.


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Todas las imágenes fueron provistas por la artista plástica hondureña Celsa Flores y se publican son su autorización.

EL ARTE DE GUILLERMO MAHCHI: EL DÍA QUE “LAS MALINAS” SE CONVIRTIERON EN “LAS DESCARADAS” (por Pablo R. Bedrossian)

Serie GRANDES ARTISTAS CONTEMPORÁNEOS

El 16 de Julio de 2015 se inauguró en el MIN (Museo de la Identidad Nacional) de Tegucigalpa una de las exposiciones de pintura más innovadoras de Centroamérica: “Co-Inspiraciones”, del hondureño Guillermo Mahchi. Para generar una mayor expectativa, el evento fue precedido por la presentación en la vía pública de banners con reproducciones de famosas obras del Museo del Prado de Madrid.Crossover Guernica - El Entierro del Duque de Orgaz

La propuesta consistía en presentar en una misma tela dos o más adaptaciones de grandes obras de arte. El público podía reconocer con facilidad las pinturas clásicas que co-inspiraron cada obra y a la vez reconocer el genio creativo del pintor que las había reunido.

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Sin embargo, una de las obras despertó la furia de personalidades políticas del momento. Se trataba de la única pieza que colgaba en una de las paredes del MIN, titulada “Las Malinas”, obviamente inspirada en “Las Meninas” de Diego de Velázquez. La pintura del genial pintor español, muestra en primer plano tres mujeres: La Infanta Margarita en el centro, rodeada de las meninas, sus acompañantes.

Las Meninas 04 (horizontal)El Dr. Guillermo Mahchi decidió tomar la idea e incluso ubicar una cuarta dama en el lugar donde en la pintura original se encuentra autorretratado el propio Velázquez. Desde luego, eso no hubiera causado ningún escándalo si no fuera porque, no sin ironía, a las figuras femeninas les asignó los rostros de conocidas diputadas de su país.  

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Las caras fueron incorporadas a las figuras en Las Malinas como en un collage, mientras un ángel también de rostro femenino las sobrevolaba, portando una bandera de Honduras en su mano izquierda. En la esquina inferior derecha un perro macilento reemplazaba al mastín de Velázquez; debajo del cuadro colgaba un calendario que decía “Honduras está cambiando”.

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Dejemos que el propio creador describa el contenido de la obra: “Se ve a Beatriz Valle de Libre, Waldina Paz de Partido Liberal, Welsy Vasquez del Partido Nacional y a la controversial vicepresidenta del Congreso, Lena Gutierrez, mostrando a la comparsa cuál cartoon… el perro hondureño, flaco como el pueblo; por encima de la escena vuela cuál Cupido la decana de las diputadas nacionales, Dorys Gutiérrez, con su banderita de Honduras, como un recordatorio que Honduras debe de ser primero”.

LA REACCIÓN Y LA CAÍDA

La diputada Valle no demoró en morder el anzuelo. Doce horas después de la inauguración, a las 8 am del 17 de julio, envió un mensaje a la directora del MIN, amenazando con una demanda si su rostro continuaba expuesto. Sin ningún reparo, las caretas hechas con recortes de periódicos que Guillermo Mahchi había utilizado para representar a cada diputada fueron removidas. Entonces, los personajes quedaron expuestos sin rostros, y su autor las renombró “Las Descaradas”.

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© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.


BONUS: OTRAS IMÁGENES DE LA EXPOSICIÓN “CO-INSPIRACIONES” DEL DR. GUILLERMO MAHCHI EN EL MIN, TEGUCIGALPA, HONDURAS

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Todas las fotografías fueron utilizadas con permiso del Dr. Guillermo Mahchi.