“LAS 4 DISCIPLINAS DE LA EJECUCIÓN”, UN LIBRO CON IDEAS SIMPLES PERO EFECTIVAS (por Pablo R. Bedrossian)

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4D 01Muchos libros de management desarrollan tres o cuatro ideas en gruesos volúmenes. Probablemente bastaban 30 o 40 páginas para entender los conceptos, sus ejemplos, los pasos de su implementación y el manejo de las dificultades. “Las 4 Disciplinas de la Ejecución” de Sean Covey y sus colaboradores Chris McChesney, Jim Huling y José Gabriel Miralles, se encuentra dentro de ese grupo. Sin embargo, presenta ideas tan poderosas que, a pesar de las múltiples repeticiones en sus casi 370 páginas, vale la pena leerlo.

Podemos resumir las 4D en:

Disciplina 1: ENFOQUE. Según los autores, el problema principal de los gerentes reside en la vorágine del día a día. Por eso la primera disciplina propone fijar una meta crucialmente importante (MCI) fuera de ese torbellino de reuniones, llamados, correos y actividades que consumen casi la totalidad del tiempo. ¿Cómo definir esa meta?  “Pasar de X a Y en un plazo concreto”. Un claro ejemplo lo dio John F. Kennedy: “Pongan a un hombre en la Luna y tráiganlo de vuelta antes de que acabe la década”: X = la Tierra; Y = la luna; plazo = antes que acabe la década.

DISCIPLINA 2: ANTICIPACIÓN. Sean Covey y sus asociados nos proponen actuar sobre las causas: elegir indicadores predictivos que adviertan tempranamente los resultados probables. La clave radica en encontrar palancas que muevan nuestras piedras. Compartimos un ejemplo. Meta: incrementar las Ventas un 20% en 1 año. Indicadores predictivos: cantidad de visitas diarias, número de clientes. Datos actuales: 10 visitas al día y 100 clientes. Acciones propuestas: incrementar las visitas un 20% (12 visitas diarias), visitar dos nuevos clientes por día.

4D 02DISCIPLINA 3: SEGUIMIENTO. Los creadores de las 4D impulsan la creación de un tablero de comando práctico y simple que esté a la vista de todos. No se gestiona lo que no se mide. Además, la gente se compromete cuando siente que está compitiendo.

DISCIPLINA 4: RENDICIÓN DE CUENTAS PERIÓDICA. Finalmente consideran imprescindible una reunión grupal de rendición de cuentas, de periodicidad semanal o mensual, breve y concreta, de no más de 30’. Cada miembro del equipo debe presentar sus resultados y exponerse a los demás, rindiendo cuentas por sus compromisos.

El libro se divide en tres secciones: Las 4 Disciplinas de a Ejecución, Cómo instalar las 4D en su equipo, Instalar las 4D en su organización. Al final hay una serie de casos de éxito, incluyendo testimonios de empresas latinoamericanas y hasta un apartado con respuestas a las preguntas más frecuentes.

Puede ser que Ud. se canse porque los autores vuelven una y otra vez a lo mismo, pero si aplica las ideas base de las 4D es probable que mejore consistentemente sus resultados.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.

 

“LA ÚLTIMA SALIDA”, UNA FANTÁSTICA NOVELA DE INTRIGA POR FEDERICO AXAT (por Pablo R. Bedrossian)

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La literatura argentina ya no tiene la estatura de Borges, Sábato o Cortázar. Más bien transita un camino que la confunde con otras literaturas y no termina de encontrar su propia identidad. A esta altura sería legítimo preguntarse qué tiene de argentina esa literatura, si la temática, la ambientación o la nacionalidad del autor. No se trata de una discusión académica sino de sentido común. Por ejemplo, nadie dudaría de la argentinidad de las obras de Julio Cortázar, pese a que nació en Bélgica y murió en París.

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En ese curioso devenir, como en la música, existen las fusiones. Por ejemplo, hay quienes escriben tomando como modelos escritores norteamericanos y europeos, como Graham Greene y Morris West en décadas pasadas y Dan Brown en tiempos recientes: una literatura visual, donde se alternan sin pausa acciones y diálogos, como en una película.

Dentro de ese campo hay algunos hallazgos extraordinarios, a pesar que recorren un territorio que ha sido descubierto por otros. Tal es el caso de “La Última Salida” de Federico Axat.

LA OBRA

Ya hemos comentado otras obras dentro del mismo género, como “El Jardín de Bronce”[1], la brillante novela de intriga de Gustavo Malajovich ambientada en la Argentina, y “Crímenes Imperceptibles”[2] de Guillermo Martínez, protagonizada por un matemático argentino que estudia en Inglaterra. A diferencia de ambas, “La Última Salida” no está ni ambientada en Argentina ni protagonizada por ningún argentino. La historia transcurre en los Estados Unidos y todos sus personajes son norteamericanos. Sin exageración puede decirse que es una novela norteamericana escrita por un argentino. Sin embargo, su relato es tan atrapante que termina demostrando que la buena literatura no tiene nacionalidades ni fronteras.

Sería injusto revelar la trama; ni siquiera su comienzo. Solo podemos decir que es un relato repleto de sorpresas, con cambios imprevistos, tal como en “Persona”, la famosa película del sueco Ingmar Bergman, donde una enfermera y una paciente psiquiátrica intercambian sus roles. El magistral manejo de los tiempos y los golpes de efecto que hace el autor mantienen la intriga hasta el final, mediante una historia de crímenes que rompe con todos los moldes conocidos.

EL AUTOR

Federico Axat nació en Buenos Aires en 1975. Es ingeniero y tiene una alta vocación por la escritura. “La Última Salida” es su tercera novela. Al momento de su publicación, en 2016, ya se habían vendido los derechos editoriales para traducirla a 25 lenguas y también para ser llevada al cine. Definitivamente para los amantes de los misterios y el suspenso leerla será como abrir una caja de sorpresas, de esas que siempre se recuerdan aunque hayan quedado en el camino.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] https://pablobedrossian.com/2014/02/19/el-jardin-de-bronce-la-opera-prima-de-gustavo-malajovich-por-pablo-r-bedrossian/

[2] https://pablobedrossian.com/2017/07/30/crimenes-imperceptibles-el-policial-matematico-de-guillermo-martinez-por-pablo-r-bedrossian/

UN COMENTARIO A “HONDURAS SALVAJE”, EL LIBRO FOTOGRÁFICO DE JUAN RAMÓN COLLART (por Pablo R. Bedrossian)

Honduras salvaje 01Luego de visitar más de 50 países en cuatro continentes, puedo afirmar, sin duda alguna, que Honduras es uno de los países más bellos del planeta, por su geografía y su biodiversidad. Pero al mismo tiempo, tengo la certeza que es poco conocido incluso para sus propios habitantes. Precisamente, el mérito más grande de “Honduras Salvaje” es poner esa ignorada belleza. al alcance de todos.

“Honduras Salvaje” es un libro fotográfico, creación de nuestro querido amigo, el Dr. Juan Ramón Collart. Cuenta con imágenes de alta calidad ordenadas temáticamente, acompañadas de entretenidas explicaciones en español e inglés, pues el texto es completamente bilingüe.

Luego de una sucinta descripción de los hábitats de Honduras y de árboles esenciales para el desarrollo de la fauna, la obra retrata una enorme variedad de anfibios y reptiles, algunos de ellos muy difíciles de encontrar, lo que revela años de cuidadosa exploración. A continuación, hay una sección dedicada a la entomología: insectos y otros invertebrados, muchos de ellos presentados magníficamente, gracias a una técnica llamada “focus stacking” que reúne un alto número de fotografías en una sola imagen, ofreciendo un grado de detalle asombroso. Luego llega el turno de las aves, cuyas coloridas fotografías ocupan casi 90 páginas, y finalmente los mamíferos, como el jaguar, el tapir, el perezoso de tres dedos, varias especies de monos y dos de oso hormiguero.

El Dr. Juan Ramón Collart no es solo un prestigioso médico cirujano y endoscopista -considerado por muchos de sus colegas como el mejor de San Pedro Sula, la capital industrial de Honduras-, sino también un apasionado de Honduras y su entorno. Ha recibido el Premio Nacional del Ambiente, ha presidido el Fotoclub Honduras y sus fotografías aparecen en numerosas publicaciones científicas y de divulgación. En dos ocasiones, los descubridores propusieron que las nuevas especies lleven su nombre. En ambos casos declinó ese honor, sugiriendo que reciban el nombre de hondurensis. Tal es la calidad humana y el compromiso ético del autor de este libro con su pueblo y su nación.

OTRAS OBRAS

Publicar en Honduras es costoso y difícil. Sin embargo, algunos amantes de la naturaleza han hecho un extraordinario esfuerzo para lanzar sus propios libros fotográficos de fauna local. Queremos mencionar aquí, dos precedentes: “Aves del Manglar”, de Arturo Sosa, lanzado en 1999 y reeditado en 2003, y “Biodiversidad en Honduras”, de Bobby Handal, otro gran maestro de la fotografía, publicado en 2012. Junto con “Honduras Salvaje” de Juan Ramón Collart conforman una triada de obras que deberían ser leídas y admiradas en las aulas y los hogares.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.

 

“LA DÉCADA SAKEADA” DE FERNANDO IGLESIAS (por Pablo R. Bedrossian)

La década sakeada 01Serie CONFIESO QUE HE LEÍDO

La Argentina del siglo XXI presenta una grieta surgida durante los sucesivos gobiernos del matrimonio Kirchner. Para algunos, sus mandatos representaron la reivindicación de sectores marginados; para otros, fueron un monstruoso circo de soberbia, prepotencia y corrupción. Los defensores del relato kirchnerista, llaman a esos 12 años de gobierno, la década ganada. El autor, situado en el lado opuesto, prefiere llamarla “La década sakeada” conjugando en el título del libro el saqueo oficialista con la primera letra del apellido de sus figuras descollantes.

Contundente, y sin medias tintas, el libro comienza exponiendo cifras que contradicen aquel relato K. Expone el comportamiento macroeconómico utilizando extensas tablas y series de datos que demuestran, por ejemplo, la caída del PIB y de la producción industrial o el aumento de la pobreza, pese al incremento del gasto público y dentro de él, el llamado gasto social.

La segunda parte abunda también en cifras que hablan por sí mismas, pero desarrolla un análisis causal. Para Fernando Iglesias, ex diputado nacional argentino por la Coalición Cívica, el peronismo es un cáncer que carcome a la sociedad argentina y presenta múltiples metástasis; por ejemplo, el clientelismo, el feudalismo de los barones del conurbano, la manipulación de los derechos humanos, el ataque al periodismo no alineado, o cuestiones aún peores como el pacto secreto con Irán, la sospechosa muerte del fiscal Alberto Nisman, la connivencia con el narcotráfico y el crimen organizado y la monstruosa red de corrupción que comenzó a destejerse con la valija de Antonini Wilson y llegó a su máximo clímax con los bolsos de López y la causa Hotesur, pasando por los turbios negocios de Lázaro Báez y Cristóbal López.

La década sakeada 02Es obvio que para el autor no hay lugar para los grises y el silencio es signo de complicidad. La parte más rica de su libro es probablemente la tercera, donde analiza en qué medida el kirchnerismo se comporta como el peronismo. Dice allí “ambos han terminado convirtiéndose… en lo contrario que prometieron ser[1]”. El tramo más interesante lo dedica al Club del Helicóptero, inaugurado por Fernando De la Rúa. En referencia a la negativa de Cristina Kirchner de transferir formalmente el mando presidencial a Mauricio Macri, dice “La inexistencia de foto de entrega del bastón presidencial tuvo un significado transparente para la Militancia K. Su ausencia explicitó que el kirchnerismo no considera la asunción de Macri como parte de la natural alternancia democrática-republicana sino como un acto de destitución del único poder popular legítimo, el kirchnerista”[2]. Tras ese párrafo, documenta frases que abonan esa hipótesis.

Quizás la parte menos atractiva es la última, donde dedica varias páginas a una suerte de parlamento supranacional que propone como garante del sistema democrático.

En cuanto a la redacción diría que es una obra maximalista. El autor, si bien usa un lenguaje muy florido, a veces es demasiado barroco; podría decir lo mismo en menos páginas. No es un libro de lectura rápida. Requiere atención y pensamiento. Del mismo modo que aunque soy un hombre de fe recomiendo los creyentes leer “Por qué no soy cristiano” de Bertrand Russell, creo que este libro merece ser leído, debatido y rebatido por kirchneristas, no desde la entraña, sino con la razón. Su descalificación automática sólo reforzaría los dichos del autor.

© Pablo R. Bedrossian, 2017. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Iglesias, Fernando, “La década sakeada”, Margen Izquierdo, Buenos Aires, Argentina, 2016, p.423

[2] Op. cit., p.421

 

“STEVE JOBS”, SU BIOGRAFÍA SEGÚN WALTER ISAACSON (por Pablo R. Bedrossian)

Serie “LECTURA RECOMENDADA”

Steve Jobs

Steve Jobs fue una suerte de Leonardo Da Vinci de nuestro tiempo. Puso la tecnología al alcance de todos mediante la computadora personal y mostró y demostró que los límites a la imaginación los fijamos nosotros mismos.

La biografía escrita por Walter Isaacson lo revela desde diversos ángulos. Por ejemplo, lo describe como un vegano radical en su juventud que no se bañaba creyendo que su alimentación lo preservaba del mal olor (algo que, para desgracia de sus amigos, la realidad se ocupaba de contradecir); Más adelante transcribe sus declaracioes sosteniendo que consumir LSD había sido una de las experiencias más importantes de su vida.

Sin embargo, no es una obra sobre las excentricidades de Jobs. Dejemos que el propio autor nos revele la temática de su obra: “Este es un libro sobre la accidentada vida y la abrasadora e intensa personalidad de un creativo emprendedor cuya pasión por la perfección y feroz determinación revolucionaron seis industrias diferentes: los ordenadores personales, las películas de animación, la música, la telefonía, las tabletas electrónicas y la edición digital. Podríamos incluso añadir una séptima: la de la venta al por menor, que Jobs no revolucionó exactamente, pero sí renovó. Además, abrió el camino para un nuevo mercado de contenido digital basado en las aplicaciones en lugar de en los sitios web”.

Isaacson va (re)construyendo la historia a través entrevistas, testimonios y fuentes, obteniendo una pintura completa de Steve Jobs. No es exagerado decir que lo presenta como un genio de la innovación, un obsesivo del diseño y un maestro del marketing. Pero, como suele suceder con otros perfeccionistas, el fundador de Apple era despiadado en el trato humano. Una de las actitudes más llamativas era el insulto sistemático hacia aquellos que no satisfacían sus expectativas. Por esa incontrolable tendencia a agredir verbalmente perdió talentosos colaboradores. Sin embargo, hubo un ingeniero que supo interpretar que los insultos de Jobs no eran una ofensa personal sino su forma de decir “puedes hacerlo mejor”.

También, según Isaacson, Jobs vivía creyendo que el poder de la voluntad humana podía alterar la realidad. Así fue creando dispositivos asombrosos como iPod, el iPhone y el iPad. Pero, -señala con amargura- fue esa misma idea de omnipotencia la que lo llevó a la muerte, pues basado en ella desechó los tratamientos que le hubieran salvado la vida.

Leer “Steve Jobs” de Walter Isaacson es ser testigo del camino recorrido por un creador de nuestro tiempo; más que relatar los fracasos y éxitos de Jobs, el libro muestra sus caídas y levantadas. Subraya una tenacidad rayana con la obstinación que, unida a su original estilo de pensamiento, fue capaz de influir positivamente en la vida de millones de personas.

© Pablo R. Bedrossian, 2017. Todos los derechos reservados.

 

“YO, EL BOCHA”, LA AUTOBIOGRAFÍA DE RICARDO BOCHINI (por Pablo R. Bedrossian)

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Serie SIMPLEMENTE FÚTBOL

Hay libros que se leen con el corazón. Por supuesto, para el hincha de Independiente este es uno de ellos. Para quienes lo vimos jugar será revivir emociones; para las nuevas generaciones, la puerta de acceso a un pasado glorioso que invita a creer en el futuro.

“Yo, el Bocha – mi autobiografía” es un relato en primera persona de Ricardo Enrique Bochini, el ídolo máximo de los Diablos Rojos de Avellaneda. Comienza contando sus humildes comienzos en Zárate y su llegada a Independiente, donde su extraordinario talento lo catapultó rápidamente a la Primera División, y también a la inolvidable selección juvenil argentina que integró, entre otros, con El Conejo Tarantini, Marcelo Trobbiani, Mario Alberto Kempes y su gran amigo, Daniel Bertoni.

Cada capítulo del libro está dedicado a un tema que es, a la vez, un conjunto de historias, vivencias y opiniones cuya tensión mantiene atrapado al lector. El 10 va recordando en forma ordenada a sus Directores Técnicos, sus títulos (4 veces campeón del Torneo Argentino -campeonatos Nacional y Metropolitano-, 4 Copas Libertadores, 3 Copas Interamericanas, 2 Copas Intercontinentales y 1 Copa del Mundo con la Selección Argentina), sus goles históricos, su participación en la Selección Argentina (vistió 28 veces la celeste y blanca), el juego, su equipo ideal, el retiro y la idolatría, entendida como el enorme cariño y la ferviente admiración que la gente le rinde hasta hoy. Hay una excelente sección de fotos a todo color, y al final aparecen sus impresionantes estadísticas, siendo uno de los pocos jugadores en la historia del fútbol argentino que jugó 20 años con una misma camiseta.

Hay tres cosas que quisiera subrayar de la lectura. En primer lugar, la forma de entender el fútbol según Bochini, resumida en tres palabras: “ir para adelante”. Critica duramente a la táctica que hace un culto a la posesión permitiendo que el equipo rival juegue casi en su totalidad detrás de la línea de la pelota. Un segundo aspecto es que el crack del Rojo opina con libertad y contundencia. Es respetuoso, pero no dice cosas para quedar bien. Cuenta los conflictos y frustraciones, y se juega cuando tiene que expresar su punto de vista, tal como lo hacía en la cancha. En ese sentido, podemos decir que es un libro honesto y valiente. Finalmente, impresiona su memoria para recodar hechos y, sobre todo, personas, sean compañeros o adversarios, amigos, vecinos, periodistas o dirigentes; la mayoría de las veces son recuerdos para expresar gratitud.

Con prólogos de Diego Maradona y Daniel Bertoni, incluye notas sobre el máximo astro del Rey de Copas, entro otros, por Jorge Valdano y el escritor Eduardo Sacheri. El libro fue realizado por Jorge Barraza que puso por escrito la voz de El Bocha. Es un texto que se disfruta a tal extremo que uno no se da cuenta que ha leído 250 páginas de un tirón.

Si Ud. es hincha del Rojo, “Yo, El Bocha” es de lectura obligatoria; y si no lo es, lo disfrutará también.

© Pablo R. Bedrossian, 2017. Todos los derechos reservados.

VEMOS LO QUE LEEMOS – BREVE ENSAYO ACERCA DE LA NOVELA DE INTRIGA (por Pablo R. Bedrossian)

Intriga 01El lenguaje que utilizamos es cada vez más visual, y la literatura -entendida como arte- no ha podido sustraerse a esa tendencia. Las novelas tienen hoy el lenguaje del cine: vemos lo que leemos, reconstruyendo en imágenes mentales lo que el texto presenta. Cuando esas palabras tejen una buena historia, ingresamos a un territorio desconocido donde el autor nos expone a nuevas experiencias, haciéndonos partícipes de las emociones de los protagonistas.

“El lenguaje que utilizamos es cada vez más visual, y la literatura -entendida como arte- no ha podido sustraerse a esa tendencia”.

En el siglo XX, y en especial en su segunda mitad, las novelas se caracterizaron por combinar buenos relatos y diálogos intensos, despojando a los personajes del ejercicio introspectivo al que los sometía el escritor del siglo XIX. Graham Green o Morris West, por mencionar a algunos, hicieron gala de esa técnica, que parece más propia del guión y del cómic.

Además, las tramas se construyeron bajo un nuevo paradigma, el de la economía del relato, donde “nada sobra y nada falta”. Ningún detalle queda librado a la casualidad. Lo que parece un cabo suelto termina siendo un movimiento calculado del escritor, que lo retoma inesperadamente, procurando la sorpresa del lector. Además va introduciendo repentinos cambios que, como golpes de timón, dan la sensación de dejar a los personajes (y al lector ingenuo) totalmente a la deriva. Desde luego, lo inesperado es lo esperable, ¿o, acaso, no es la lectura de esa prodigiosa mezcla de drama, acción y misterio que es la novela de intriga, la búsqueda de una experiencia inquietante  que desafíe nuestra imaginación?

“Las tramas se construyeron bajo un nuevo paradigma, el de la economía del relato, donde “nada sobra y nada falta”.

Intriga 02Un elemento que se agrega a la construcción del relato es la erudición, que incluso llega a desplazar a la imaginación. Ya no estamos en los ’70 donde Irving Wallace tiene grandes inconsistencias frente al saber académico cuando habla del documento Q en “La Palabra”, sino en el tiempo donde el conocimiento profundo otorga una mayor veracidad, que es lo que paradójicamente se exige a una buena obra de ficción, como es este tipo de novela. “El Nombre de la Rosa” es un clásico ejemplo de novela erudita. Dan Brown, con sus best-sellers “El Código da Vinci” y “Ángeles y demonios”, que hicieron furor a principios del siglo XXI, sumó el vértigo (pues las historias transcurren en un lapso muy corto de tiempo), que impreso a la atractiva idea de la conspiración -subyacente en la mayoría de las novelas de intriga-, produce en el lector el efecto deseado.

“El conocimiento profundo otorga una mayor veracidad, que es lo que paradójicamente se exige a una buena obra de ficción”.

El resultado de la combinación de estos elementos es mucho más que la suma de ellos. Se fabrica una texto–un caso– que tiene elementos crípticos que mueven al lector a encontrar las claves secretas que develan el misterio. Es el pensamiento el que resuelve el enigma aunque son los sentimientos puestos en juego los que le dan intensidad. Al leer una novela policial todos somos detectives, pero no somos nosotros quienes manejan a los personajes, sino el narrador que, como un gran titiritero, maneja también nuestras emociones a través de las palabras.

“Es el pensamiento el que resuelve el enigma aunque son los sentimientos puestos en juego los que le dan intensidad”. 

© Pablo R. Bedrossian, 2014. Todos los derechos reservados.


BONUS:

PALABRA DE BORGES

(Jorge Luis Borges y la novela de intriga)

“’No la explicación de lo inexplicable, sino de lo confuso es la tarea que se imponen, por lo común, los novelistas policiales’. Con estas palabras tomadas de una nota a su ensayo sobre Chesterton, Borges enuncia la esencia del enigma del género policial. Cuanto mayor sea la confusión del misterio criminal, tanto mayor será la exaltación del intelecto que consiga trocar lo confuso en claridad”[1].

Del diálogo con María Esther Vázquez “La novela policial” (1963)

Jorge Luis Borges (caricatura)Consultado por María Esther Vázquez sobre la novela policial, Borges fijó sus orígenes del género en el famoso cuento “Los crímenes de la calle Morgue” de Edgar Allan Poe, escrito en 1841. Pensamos que sus ideas acerca de la novela policial se hacen extensivas a toda la novela de intriga, de la cual la policial forma parte. Leamos una sabrosa parte del aquel diálogo.

JLB: Estos cuentos han creado un tipo especial de lector. Es decir: cuando leemos un libro cualquiera lo leemos sin la menor suspicacia. No pensamos que al autor está tratando de engañarnos.

MEV: Cuando Cervantes nos dice “En un lugar de la Mancha (…) vivía un hidalgo” creemos que verdaderamente un hidalgo vivía en un lugar de la Mancha.

JLB: Claro. En cambio, si esa observación estuviera al principio de un cuento policial, sería sometida a nuestra desconfianza, a nuestra vigilancia; pensaríamos que quizás el hidalgo no viviría en un lugar de la Mancha o que ese hidalgo no era realmente un hidalgo, sino alguien que se hacía pasar por tal y lo que fuere. De igual manera, los primeros cuentos de Poe fueron leídos con la inocencia y buena voluntad con que se lee cualquier relato, pero ahora esos cuentos han creado una manera especial de leerlos.

MEV: En última instancia nosotros mismos en cuanto lectores de cuentos policiales, somos personajes creados por Poe.

JLB: Claro. Esa es la idea.

….

MEV: ¿Qué influencia ha tenido la novela policial en sus poco más de cien años de vida?

JLB: Hablar de esta influencia es hablar de los defectos y de los méritos del género. Stevenson dijo que las ficciones policiales corrían el albur de ser meros artificios, de tener algo de mecánico. Por ejemplo, si en un libro cualquiera, un personaje sale después de almorzar, da una vuelta y luego vuelve a su casa, esto puede hacerlo simplemente porque tales cosas ocurren en la realidad o porque se nos quiere indicar el estado de ánimo de ese personaje. En cambio, si eso ocurre en una ficción policial, el lector sospecha que ha salido para que alguien pueda entrar en su casa; es decir, que los personajes están supeditados al argumento. Y ahí aparece el artificio ingenioso, pero mecánico, porque tiene que seguir un dibujo, la línea premeditada del argumento. En cuanto a los méritos del género policial, creo que podrían ser estos: en un libro policial pocas cosas pueden estar entregadas al azar: esas ficciones tienen que tener un principio, un medio y un fin… La novela policial tiene unidad, y ello es fundamentalmente importante en nuestro tiempo.

MEV: ¿Por qué?

JLB: Porque en nuestro tiempo la literatura es muchas veces un mro ejercicio de la vanidad de los autores, quienes se proponen sólo sorprender. Los relatos policiales, aunque despreciados por muchos, tienen la virtud de recordar a los autores que la obra de arte debe tener un principio, un medio y un fin… los autores de ficciones policiales, buenas o malas, han recordado a nuestro tiempo la belleza y la necesidad de un orden y de una regularidad en las obras literarias.

MEV: ¿Subsistirá la novela policial?

JLB: la profecía es el más peligroso de los géneros literarios. Sin embargo, me atrevo a profetizar qe cierto género policial clásico -digamos- está a punto de desaparecer. Esto se explica porque en el género policial hay mucho de artificio: interesa saber cómo entró el asesino entre un grupo de personas artificialmente limitado, interesan los medios mecánicos del crimen y estas variaciones pueden ser infinitas. Una vez agotadas todas las posibilidades, la novela policial tiene que volver al seno de todas las novelas. Fuera de lo mecánico, volveríamos a lo psicológico, lo cual no está mal, porque volveríamos a Macbeth, a los admirables asesinatos de las novelas de Dostoievsky, al crimen de Raskolnikoff… Pero aunque la novela policial desapareciera como género -todo género muy legislado tiende a desaparecer- siempre quedaría la saludable influencia que hemos mencionado.


REFERENCIAS

[1] Lema Hincapié, Andrés,  “Sangre y enigmas: Borges y la literatura policial”, ensayo de autor, 1999.