PLAZOLETA FRANCISCO LÓPEZ TORRES: UN PEDACITO DE PARÍS EN PARQUE PATRICIOS (por Pablo R. Bedrossian)

Curiosidades de Buenos Aires

A Carlos Lavezzari, mi querido cuñado y amigo

En el extremo este de Parque Patricios, muy cerca del barrio de Pompeya, se encuentra una de las perlas ocultas de Buenos Aires, la plazoleta Francisco López Torres.

Ocupa el centro de un barrio de apenas ocho manzanas conocido como La Colonia, levantado entre 1910 y 1914 entre las actuales calles Cachi, Diógenes Taborda, José A. Cortejarena y Andrés Ferreyra, muy cerca del Hospital Penna y de la plaza Dr. José C. Paz. A ambos lados de la plazoleta corre la calle Miriñay que allí se abre en dos, entre las calles Guayquiraró y Mocoretá

Plano del barrio La Colonia tomado de Google Maps y editado por el autor

LOS JARDINES

La plazoleta ocupa dos angostas manzanas. Sus jardines están protegidos por una cerca de hierro negra y dentro de ellos se encuentran dos grandes palmeras y dos araucarias, junto a plátanos y palos borrachos rodeados por una cuidad ligustrina.

Los jardines cuentan también con grandes canteros en forma de copa y faroles antiguos.

Parece un pedacito de París. Conocimos la plazoleta hace muchos años; al regresar nos sorprendió ver multiplicada su belleza. Durante esa visita, comentamos con la persona que nos acompañó la fisonomía parisina del lugar. Un joven que estaba sentado en uno de los bancos y escuchó nuestra conversación comentó: “Yo viví en París varios años y tienen razón”.

Lugares de Recoleta o Barrio Norte nos recuerdan a la Ciudad Luz, pero que algo así nos ocurra en Parque Patricios es una curiosidad digna de ser visitada.

LA FUENTE

En su centro, justo en el cruce con la calle Gena, hay una fuente de tres platos coronada por un angelito que sostiene una pequeña vasija.

Se dice que Gena es la única calle porteña con una fuente que interrumpe el tránsito. La calle y la fuente dividen la plazoleta y delimitan sus jardines. Su autor es desconocido[1].

EL NOMBRE

Una placa recuerda a Francisco López Torres (1839-1871), periodista, escritor y político, que peleó en la Guerra del Paraguay, fue ministro de gobierno de la provincia de Mendoza y murió durante la epidemia de fiebre amarilla.

El nombre fue otorgado a la plazoleta por la ordenanza municipal N° 27.606-1973, Boletín Municipal N° 14.525[2].

EL MINIBARRIO DONDE SE ENCUENTRA Y SU HISTORIA

Dentro del actual Parque Patricios se encontraba el matadero. Sus alrededores eran temibles. En su cercanía se encontraba el tristemente célebre Barrio de las Ranas, de casillas negras de madera, territorio que parecía inexpugnable incluso para a policía.

La creación del Parque de los Patricios fue el punto de partida para eliminar el peligro y la marginalidad de la zona. El plan incluía erigir un barrio de trabajadores con buenas condiciones ambientales que permitiera la convivencia pacífica.

Impulsada por el diputado Ignacio Irigoyen, en 1905 se sancionó la ley N° 4.824, de casas para obreros, financiadas por la Municipalidad de Buenos Aires. Bajo el marco de esta ley en 1907 se levanta primero el minibarrio Butteler[3]. Tras la erradicación del barrio de las Ranas, en 1910 se levanta el segundo proyecto bajo la Ley Irigoyen, el barrio La Colonia, cuyo nombre oficial era Barrio Municipal Parque de los Patricios[4], al lado oeste de la Plaza Dr. José C. Paz, que en tiempos del matadero había sido una laguna[5]. El centro de este minibarrio lo ocupa Plazoleta Francisco López Torres.

El barrio La Colonia ya aparece en planos municipales de 1916, realizados por Alfredo Berisso, jefe de la Sala de Dibujo y los dibujantes Manrique Ruiz y Adolfo Kliman[6].  

Vista parcial de plano municipal de 1916; arriba a la izquierda se observa el barrio La Colonia con la plazoleta en su centro (Tomado de “Parque Patricios – de los corrales a la tecnología”, Dirección General Patrimonio, Museos y Casco Histórico).

La construcción finalizó en 1914. Tal como había sucedido con La Colonia Obrera[7], ubicada a pocas cuadras, dentro de Nueva Pompeya, por una resolución municipal se otorgó la administración a la Sociedad de Damas de San Vicente de Paul, quien se ocupaba de dar en alquiler las 116 viviendas de una y dos plantas. Recién en 1954 los inquilinos pudieron adquirirlas.

SU TRAZADO

Al momento de su creación este minibarrio de aspecto trapezoidal estaba delimitado las calles Cachi, Aconcagua (hoy José A. Cortejarena), San Francisco (hoy Diógenes Taborda) y Río Negro (hoy Andrés Ferreyra). Los tres cambios de nombre ocurrieron en 1939. Lo atraviesan en dirección norte-sur tres calles: Gena, interrumpida por la fuente a la altura de la plazoleta, Mocoretá y Guayquiraró, y una en sentido este-oeste: Miriñay. Estos cuatro nombres corresponden a cuatro ríos de la Mesopotamia y les fueron otorgados en 1943.

Un excelente libro dirigido por Guillermo Alonso, que es la fuente más confiable sobre Parque de los Patricios que hemos hallado, nos cuenta: “Hasta el año 1927 las calles delineadas eran de tierra, con amplios zanjones. Posteriormente fueron adoquinadas y, finalmente, se asfaltaron en 1959. Al pequeño barrio lo componen ocho manzanas fraccionadas en lotes de superficies reducidas, de aproximadamente 8 por 8 metros los regulares”[8].

Actualmente es una APH, Área de Protección Histórica. según el Código de Planeamiento Urbano de la Ciudad de Buenos Aires[9].

SU NOMBRE

No se sabe a ciencia cierta quien lo bautizó La Colonia, un nombre alejando de la denominación oficial. Se han postulado varias hipótesis, pero las más plausibles son las que proponen que es una referencia a sus habitantes, obreros y empleados municipales, o al origen de sus vecinos, en su mayoría inmigrantes italianos y españoles.

UNA BREVÍSIMA HISTORIA

Dicen que el ángel de la fuente sobre la calle Gena sale en las noches de tormenta a visitar por el barrio a aquellos que se sienten tristes o desamparados. Lleva en la manos su vasija que llena con el agua que cae del cielo y unta un poquito en los frentes de las casas de los que se sienten vencidos. Dicen que en ese momento una luz se enciende en esos corazones y una sonrisa surge en sus rostros. Mientras tanto, el ángel regresa a la fuente cargando el dolor de los que estaban perdidos y llora, aunque otros dicen que simplemente se trata de gotas de la lluvia sobre la escultura.

Buenos Aires nunca deja de sorprendernos, con sus barrios, sus lugares y sus historias.

© Pablo R. Bedrossian, 2021. Todos los derechos reservados.


RECUERDO DE NUESTRA VISITA CON CARLOS LAVEZZARI

REFERENCIAS

[1] Gutiérrez, Nicolás Gabriel, “Mármol y Bronce, Esculturas de la Ciudad de Buenos Aires”, Olmo Ediciones, Buenos Aires, Argentina, 2015, p.490

[2] Piñeiro, Alberto Gabriel, “Barrios, Calles y Plazas de la Ciudad de Buenos Aires”, Dirección General Patrimonio e Instituto Histórico, 2008., p.257

[3] Quien quiera conocer más datos sobre ese minibarrio puede leer nuestro artículo “Butteler: la única calle en X de Buenos Aires”, 2018, en https://pablobedrossian.com/2018/06/03/butteler-la-unica-calle-en-x-de-buenos-aires-por-pablo-r-bedrossian/

[4] Alonso, Guillermo (director editorial) y colaboradores, “Parque Patricios – de los corrales a la tecnología”, Buenos Aires Cuaderno nº 9, Dirección General Patrimonio, Museos y Casco Histórico, Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, 2017, p.84-85

[5] Alonso, Guillermo (director editorial) y colaboradores, Op. cit., p.89

[6] Alonso, Guillermo (director editorial) y colaboradores, Op. cit., p.82

[7] Quien quiera conocer más datos sobre ese minibarrio puede leer nuestro artículo “La Colonia Obrera”, 2017, en https://pablobedrossian.com/2017/02/17/la-colonia-obrera-por-pablo-r-bedrossian/

[8] Alonso, Guillermo (director editorial) y colaboradores, Op. cit., p.90

[9] Anexos al Boletín Oficial Nº 3057, Separata del Boletín Oficial de la Ciudad de Buenos Aires, Nº 3057 – 14/11/2008, p.24-25


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos, a excepción de:

* El primer plano, tomado de Google Maps y editado por el autor de esta nota

* El segundo plano, vista parcial de plano municipal de 1916 publicado en Parque Patricios – de los corrales a la tecnología” por Guillermo Alonso (director editorial), Dirección General Patrimonio, Museos y Casco Histórico, Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, 2017, p.82.



Categorías:Esculturas y Curiosidades de Buenos Aires

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2 respuestas

  1. Muy bonito el relato. Conozco esa plazoleta, porque pasaba por ahi cuando salía caminando del HAC al subte ó al H. Churruca. Me acuerdo bien la primera vez que la vi, me sorprendió “descubrir tan hermoso lugar oculto”. Me alegraba el día pasar por ahi… por lo que trataba de buscarla, ya que algunas veces me pasaba de largo caminando por otras calles. Según lo que escribís del Angel de la fuente…. yo creo que también de día llena de alegría al que por ahi pasa. Gracias por traerme tan lindos recuerdos.

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