QUIÉN FUE WILLIAM BOOTH: HISTORIA Y ANÉCDOTAS DE UN HOMBRE CON UNA MISIÓN (por Pablo R. Bedrossian)

A Marco Polo, siervo de Jesucristo, pastor en Villa Soldati, que ha dedicado su vida a servir a Dios y a los demás.

Se cuenta que un pastor afroamericano durante una visita a Londres, Inglaterra, decidió visitar el Cementerio de Abney Park. Tomó un tour a pie que ofrecía visitar las tumbas más famosas. Cuando el grupo llegó hasta una lápida con forma de escudo, el visitante estalló en lágrimas y cayó al suelo repitiendo:

– ¡Hazlo de nuevo! ¡Hazlo de nuevo! ¡Hazlo de nuevo!

Era una oración que elevaba en llanto a Dios porque allí yacían los restos de un hombre que marcó una diferencia en su generación y en las siguientes, hasta el día de hoy: William Booth, el fundador del Ejército de Salvación.

Booth había nacido en 1829 en Nottingham, Inglaterra, en el seno de una familia de buena posición económica que luego cayó en la pobreza. A los 13 años debido a la falta de dinero tuvo que interrumpir sus estudios y trabajar como aprendiz en una casa de empeños. Dos años después sucedió algo que cambió su definitivamente su vida: decidió creer en Jesucristo. Desde luego, su posición social era la misma, pero descubrió su propósito en la vida. Comenzó a leer la Biblia y a predicar el evangelio a los pobres en su tiempo libre junto a un amigo suyo, Will Samsom, que murió poco después de tuberculosis. En ese entonces Booth tenía apenas 20 años.

No solo había perdido a su amigo sino también su empleo. Pasó un año desocupado y se dirigió a Londres donde comenzó a predicar en las calles. Fue ordenado como pastor metodista, pero renunció en medio de conflictos; incluso su participación en campañas de evangelización fue prohibida por el consejo de iglesias al que pertenecía y tuvo que continuar por su cuenta. Nunca desistió; su vocación era más fuerte que sus problemas.

En 1865 creó junto a su esposa una organización cristiana donde el servicio a los más necesitados -no solo en lo espiritual sino también en lo material- ocupó el lugar preponderante. 13 años después declaró “La misión cristiana es … un ejército de salvación”. Su obra es mundialmente conocida pues, ya constituida como institución, el Ejército de Salvación se expandió a decenas de países. Aunque William Booth predicaba el nuevo nacimiento podía decir como la bíblica Epístola de Santiago “la fe sin obras está muerta[1].

Las reformas sociales que promovió fueron revolucionarias para la época, entre ellas hogares para prostitutas y expresidiarios, abogados para pobres, comunidades agrícolas para la enseñanza de técnicas de cultivo y la creación de clínicas populares. Llegó a afirmar que si el estado no cumple con sus obligaciones sociales, será tarea de cada cristiano cerrar la brecha. Su propósito final era que las personas fueran salvas por Jesucristo y, como parte de esa salvación integral, abolir la pobreza y terminar con los vicios que aquejaban a la sociedad de su tiempo.

En la introducción de su libro “Darkest England and the Way out” (en castellano “Inglaterra oscura y sin salida”) afirma:

“No tengo intenciones de desviarme en lo más mínimo de los principios básicos que han regido mis actos en el pasado. Mi única esperanza con respecto a la superación definitiva de la miseria de la humanidad, ya sea en éste o en el mundo venidero, es que el hombre se regenere o transforme por el poder del Espíritu Santo a través de Jesucristo. Pero al proporcionar alivio para la miseria terrenal, creo que sólo estoy haciendo más fácil y posible lo que ahora parece difícil e imposible: que hombres y mujeres encuentren su camino hacia la Cruz de nuestro Señor Jesucristo”[2].

La obra del Ejército de Salvación en favor de los pobres y parias de la Inglaterra victoriana, donde las diferencias entre las clases sociales eran enormes, es un ejemplo para todos nosotros, para todos los hombres y todos los tiempos. Es fácil culpar al gobierno, a los poderosos y a los opresores, pero es difícil dejar nuestra comodidad y hacer algo por sus víctimas.

ANÉCDOTAS QUE PINTAN UNA VIDA

Compartimos algunas anécdotas que ilustran la titánica labor de William Booth y los miles de voluntarios que en todo el mundo que se sumaron a su equipo.

1. LAS CAJAS DE FÓSFOROS Y LOS SALARIOS JUSTOS

Entre otras iniciativas, el Ejército de Salvación creó una fábrica de fósforos en el área de Londres. Las cajas llevaban el siguiente eslogan “Luces en la Inglaterra más oscura, seguridad contra incendios, salarios justos por trabajo justo”. No nos debe sorprender la última frase. Esa fábrica pagaba 4 peniques por docena mientras las grandes compañías solo pagaban 2.5 peniques. Booth y su Ejército de Salvación predicaban con el ejemplo.

2. LA MÁXIMA AMBICIÓN: NO SER CONOCIDO SINO DAR A CONOCER

En su ancianidad William Booth se reunió con Eduardo VII, el rey de Inglaterra, quien elogió al Ejército de Salvación y su obra. La respuesta fue contundente:

Majestad, hay hombres que ambicionan oro, otros desean convertirse en grandes artistas de la música o del canto, otros ambicionan la fama y el poder político, pero desde que yo conocí a Cristo como Salvador de los pecadores mi ambición fue darle a conocer a las almas[3].

3. LA CÁRCEL COMO PRECIO

La acción social del Ejército de Salvación ente 1870 y 1880 generó conflictos no solo con pandillas sino también con las autoridades en toda Inglaterra porque predicaban el evangelio en los mercados y lugares públicos. Tal como sucede hoy en algunos países cuyos gobiernos levantan la bandera de los derechos humanos pero se oponen a la libre expresión, los “soldados” voluntarios del Ejército eran encarcelados rutinariamente, acusados de alterar al orden público. Sin embargo, nada los detenía. Finalmente, en 1892 el Parlamento Británico sancionó una ley que permitió las reuniones al aire libre reconociendo que no podían frenar una fuerza que bendecía a su nación[4].

4. GUERRA CONTRA LA TRATA DE NIÑOS Y EL ABUSO SEXUAL INFANTIL

Trabajando en equipo con la reformadora social Josephine Butler, el Ejército de Salvación expuso los espantosos niveles de prostitución juvenil en Londres. Catherine, la esposa de William Booth, escribió a la reina Victoria y al Primer Ministro y en un acto sin precedentes condenó en público a los miembros del Parlamento por su falta de voluntad política para resolver el tema. La presión dio resultado: en 1885 se elevó la edad del consentimiento sexual a los 16 años, se proscribió el secuestro de niños y se otorgó mayor poder a la policía para buscar niñas secuestradas[5].

5. UNA SOLA PALABRA

Se cuenta que en ocasión de una tremenda helada próxima a la Navidad, el Ejército de Salvación habían utilizado todos sus recursos en servir a los más pobres. El “General” Booth quería enviar un mensaje de motivación a sus “soldados”. Apareció un ricachón que le ofreció pagar un telegrama masivo, pero con una condición: el mensaje solo podía contener una palabra. Booth pensó un instante, tomó un papel, escribió algo y se lo entregó al donante que, tras leerlo, emitió el cheque para el telegrama. La nota de Booth decía simplemente: “otros”[6].

6. LA LUCHA JUNTO A LOS OBREROS

En 1889 los obreros de los astilleros londinenses estallaron en huelga, cansados del maltrato y la escasa paga que los obligaba a vivir sumergidos en la pobreza. ¿Cómo ayudar a sus famélicas familias? El Ejército de Salvación entregó miles de comidas a los huelguistas. “Ben Tillett, líder del sindicato portuario, luego recordó que la acción del Ejército de Salvación fue un factor importante en la victoria de los trabajadores portuarios en mejorar su paga y condiciones”[7]. Desde Australia, el propio Ejército de Salvación envió el dinero de las ventas de su revista “Grito de Guerra” al fondo de la huelga portuaria de Londres. El libro de William Booth “La Oscura Inglaterra y cómo salir de ella” de 1890, que contiene una propuesta radical basada en las Escrituras, se considera un factor clave en la reforma social que años después se produjo en Inglaterra.

7. LA ABUELA DEL PAPA FRANCISCO Y EL EJÉRCITO DE SALVACIÓN

En su primera homilía ecuménica Francisco I contó una sabrosa anécdota de su niñez, cuando los protestantes eran considerados por la iglesia romana como herejes condenados al infierno. El papa argentino tenía 4 años y caminaba con su abuela y vio que del otro lado de la calle caminaban dos mujeres con el uniforme del ejército de salvación. Él preguntó:

“Abuela, ¿esas quiénes son? ¿monjas o religiosas?”

– “No. Son protestantes, pero son buenas.”

Gracias al testimonio del Ejército de Salvación el futuro papa argentino recibió la primera lección de ecumenismo[8].

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Epístola de Santiago 2:17

[2] Booth, William, “La Inglaterra oscura y cómo salir”, Ejército de Salvación, original 1890, edición sin fecha, p.6

[3] Vila, Samuel, “Gran diccionario enciclopédico de anécdotas e ilustraciones”, Editorial Clie, 1959, 1991, Anécdota 2136

[4] Clifton, John y Naomi Clifton; Coke, Kerry y Nick; “Marchando hacia la Justicia – La Organización Comunitaria y El Ejército de Salvación”, Centre for Theology & Community, 2015, Traducción con permiso de Solimar Lugo-Machado, marzo 2017, p. 7

[5] Clifton, John y Naomi Clifton; Coke, Kerry y Nick; Op. cit., p.7

[6] Relatado por nuestro amigo y pastor Gerardo Muniello en su mensaje online del 24 de mayo de 2020, emitido por Youtube

[7] Clifton, John y Naomi Clifton; Coke, Kerry y Nick; Op. cit., p.8 y 9

[8] Sin firma, “El testimonio de ecumenismo de la abuela del Papa”, Zenit, 12 de diciembre de 2014; puede leerse en https://es.zenit.org/articles/el-testimonio-de-ecumenismo-de-la-abuela-del-papa/

“DÉJALO A DIOS ACTUAR”: UN VIDEO INSPIRADOR CON LA VOZ DE LAURA VALÍA Y EL PIANO DE MARIANO VELTRI (por Pablo R. Bedrossian)

Presento un nuevo video de “Déjalo a Dios actuar”. Esta versión cuenta con la maravillosa voz de Laura Valía acompañada en el piano por Mariano Veltri y la producción visual de Sony Valusek, una emprendedora y mujer de fe, que lleva adelante sus proyectos TVCLatina y TVCreer. Para escucharlo haga clic en la pantalla que está debajo.

De todas las canciones que he escrito, “Déjalo a Dios actuar” es la más grabada y recordada. Escuché a Laura Valía interpretarla por primera vez cuando ella tenía 16 años. Cada vez que la canta me conmueve de un modo especial. En esta ocasión junto al piano de Mariano Veltri logra un momento de profunda intimidad donde nos acerca a Dios.

Recuerde: Dios no actúa donde no hay fe. ¿Desea un cambio en su vida? Comience dentro de Ud. Déjelo a Dios actuar. Desde luego, seguirá habiendo tragedias, problemas y calamidades, pero tendrá fuerzas para enfrentarlas y la compañía del Rey de reyes y Señor de señores, Jesucristo, quien dijo “He aquí yo estoy con Uds. todos los días hasta el fin del mundo”[1]. No hay momento más transformador en la vida que el encuentro con Dios. La oportunidad es ahora. Déjelo a Dios actuar.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


BONUS: ACERCA DE TVCLATINA Y TVCREER

TVCLatina es un emprendimiento que funciona como una agencia de contenidos cristianos cuyo propósito es estimular a personas de fe a crear contenidos breves de alto impacto. TVCreer recibe las producciones de TVCLatina para comunicarlas a todas las personas, y no persigue fines de lucro.


REFERENCIAS

[1] Palabras de Jesús en el evangelio de Mateo 28:20

“SAPIENS, DE ANIMALES A DIOSES”, LA PROVOCADORA OBRA DE YUVAL NOAH HARARI (por Pablo R. Bedrossian)

Serie CONFIESO QUE HE LEÍDO

A Fernando Obregón

Para esta obra, el historiador Yuval Noah Harari se propuso una tarea sumamente ambiciosa: analizar desde el presente la prehistoria, recorrer la historia hasta nuestros días y predecir el futuro. A mitad de camino entre “Estudio de la Historia” de Arnold Toynbee y “La Tercera Ola” de Alvin Toffler, este erudito israelí entretiene con una pluma aguda que se desprende de la narración histórica tradicional: la historia que estudiamos suele ser la historia del poder político; Harari, en cambio, pretende abordar la historia de las culturas. Para ello se sirve de ciencias sociales como la antropología y la microeconomía y ciencias duras como la física y la biología y, dentro de ella, especialmente la genética.

El libro presenta estadísticas y anécdotas que ilustran los postulados del autor. La lectura es muy entretenida, a excepción, quizás, de las últimas páginas que parecen un tratado de futurología. Su relato comienza con los Homo sapiens cazadores recolectores de hace 70,000 años, luego pasa por la revolución agrícola ocurrida hace unos 12,000 años para desembocar en la historia, enfocándose en la revolución científica, iniciada hace unos 500 años.

Aborda temas como dinero, religiones, imperialismos, capitalismo, industria y tecnología proporcionando su visión macro de los hechos y de las creencias dominantes de cada época. Son particularmente interesantes su preocupación sobre el sufrimiento de las aves en cautiverio, su postura sobre sexo y género y una extraña afirmación sobre la felicidad como propósito de la existencia, dedicando unas páginas a diversas formas de medirla.  

Comparto algunas frases que pintan de algún modo el texto:

 “¿Cómo podemos distinguir lo que está determinado biológicamente de lo que la gente de lo que la gente intenta simplemente justificar mediante mitos biológicos? Una buena regla empírica es: ‘La biología lo permite; la cultura lo prohíbe… La cultura tiende a decir que solo prohíbe lo que es antinatural. Pero desde una perspectiva biológica, nada es antinatural. Todo lo que es posible es, por definición, también natural”[1].

“Los mercados y estados promueven ‘comunidades imaginadas’ que contienen millones de extraños y que se ajustan a las necesidades nacionales y comerciales. Una comunidad imaginada es una comunidad de gente que, en realidad, no se conoce mutuamente pero imagina que sí”[2].

“El proyecto principal de la revolución científica es dar a la humanidad vida eterna”[3].

Finalmente plantea una suerte de profecía sobre los próximos tiempos que transcurre entre la utopía y la distopía, signada por el imparable desarrollo tecnológico sin reglas éticas claras.

La primera y la última parte nos parecen las más creativas y a la vez las más débiles debido a la carencia de evidencias en el primer caso y la incapacidad de evaluar riesgos y contingencias en la segunda. La historia no es una autopista allanada sino una carrera con obstáculos donde lo improbable suele suceder. Nuestra sección preferida tiene que ver con la revolución científica, donde señala como punto de partida la admisión de la ignorancia. Según el autor, cuando uno cree que posee una verdad absoluta, deja de plantearse alternativas porque considera que la realidad es inmutable o bien que los cambios que pueda producir son irrelevantes. El riesgo, advierte, no es solo el dogmatismo religioso sino el científico.

Los comentarios elegidos para la contratapa no provienen de hombres de ciencia o grandes pensadores sino de celebridades, como Barack Obama y Bill Gates, pues, según nos parece, la obra no cuenta con la rigurosidad metodológica que demanda su propósito ni hay un dominio suficiente del autor -por más que al final ofrezca la bibliografía en la cual se apoyó- de las ciencias en las que se auxilia. Definitivamente es un libro que vale la pena leer, pero sin perder la capacidad analítica.

UNA BREVE CRÍTICA A “SAPIENS, DE ANIMALES A DIOSES

El autor comienza con una visión romántica de la prehistoria. A partir de escasísimos indicios parece conocer hasta el detalle la vida de los primitivos cazadores que poblaban el planeta hace 70,000 años. Habla de una supuesta “mutación del árbol del saber”, un cambio genético accidental a nivel neuronal, que produjo -según él- una revolución cognitiva[4], lo que equivale decir a que el hombre se volvió repentinamente inteligente.

Habla de una teoría del chismorreo como esencial para el desarrollo humano (sí, chismorreo, esos diálogos informales que establecemos unos con otros). Llega a afirmar “la característica única de nuestro lenguaje… es la capacidad de transmitir información de cosas que no existen”[5]. A partir de ese axioma declara mito a todas las creencias colectivas (desde la marca Peugeot [6]a las sociedades de responsabilidad limitada, pasando por la fe religiosa). “Todo giraba alrededor de contar historias y de convencer a la gente para que las creyera…”[7].

Leyendo con un poco de atención, en estas primeras páginas se advierte una posición claramente materialista que se mantendrá a lo largo de todo el texto. Para él no existe la verdad: piensa que son solo creencias en la imaginación colectiva y que lo único que cuenta es el conocimiento: aquello que se percibe a través de los sentidos, objetivable, medible y reproducible.

Además, según el autor, sus afirmaciones se basan en el conocimiento científico actual. Considerando que la diferencia central entre la verdad y el conocimiento es que el conocimiento es precario, cambiante y sujeto a discusión, es contradictorio que sostenga en términos absolutos conocimientos parciales y limitados como los prehistóricos, sobre todo cuando los toma prestados de ciencias blandas como las ciencias sociales[8]. Más allá que hoy el materialismo está considerado obsoleto, ningún edificio se sostiene sobre cimientos de papel.

También se observa un divorcio entre los hechos descritos (incluso en el caso que fueran apoyados por evidencias sólidas) y la interpretación de los hechos, netamente subjetiva. Por ejemplo, cuando habla de la llegada de los primeros sapiens desde Siberia a Alaska escribe: “¿Por qué desterrarse a Siberia voluntariamente?… También había razones positivas para ir: una de ellas era la proteína animal”[9]. Las proteínas se descubrieron en la primera mitad del siglo XIX y pueden definirse como una cadena de aminoácidos cuyo peso molecular es mayor a 5,000. ¿Sobre qué base se puede afirmar que el hombre hace 70,000 tenía conocimientos de nutrición? ¿Cómo puede Harari, por ejemplo, establecer el interés alimenticio como factor clave en la migración continental? Su interpretación es obviamente subjetiva y, si somos literales, también anacrónica.

Esto nos lleva a un cuarto aspecto: la existencia de fuertes paradigmas. Los paradigmas son explicaciones científicas “universalmente reconocidas que, durante cierto tiempo, proporcionan modelos de problemas y soluciones a una comunidad científica”[10]. Esta definición, que hoy se ha extendido a todos los campos, habla de nuestros prejuicios cuando observamos la realidad. T. S. Kühn reveló en “La Estructura de las Revoluciones Científicas” como a lo largo de la historia los investigadores demostraban lo que querían demostrar, prescindiendo involuntariamente de aquellos datos que contradijeran sus hipótesis. Harari, por ejemplo, considera que “la revolución agrícola dejó a los agricultores con una vida generalmente más difícil y menos satisfactoria que la de los cazadores-recolectores”. Las valoraciones de dificultad y satisfacción -cuya relevancia para los humanos prehistóricos desconocemos- las formula sin evidencia y basado exclusivamente en sus paradigmas.

Vale la pena señalar un quinto aspecto: si, como Harari sostiene, todas las creencias son mitos, sus afirmaciones también lo son. Expone lo que imagina que sucedió sin la omnisciencia que demanda el propósito de su obra. Esto nos recuerda la famosa Paradoja de Epiménides, un cretense que afirmó “Todos los cretenses mienten…”. No nos sorprenda que el resto de la humanidad no sea la que está equivocada…

Finalmente cae en un oxímoron o paradoja, al adjudicarle capacidades intelectuales y operativas a una abstracción (en realidad, bajo su pensamiento, a un mito[11]). Como muchos, incurre ingenuamente en el absurdo de atribuir habilidades divinas, tales como la inteligencia, a la evolución. Por ejemplo: “Con el fin de aprender las habilidades necesarias, la evolución implantó en los terneros, como en las crías de todos los demás animales sociales, un fuerte deseo de jugar (el juego es la manera que tienen los mamíferos de aprender el comportamiento social). E implantó en ellos un deseo más fuerte de establecer lazos con la madre, cuya leche y cuidado eras esenciales para la supervivencia”[12]. El párrafo parece extraído de un libro religioso. Si cree que exagero, por favor, haga la prueba de reemplazar la palabra evolución por Dios o dioses y podrá comprobarlo. Si la evolución es inteligente, hay una mente detrás; si no, los cambios serían producto del azar, pero un azar con capacidad de elegir y programar, lo cual sería aún más disparatado.

Podríamos continuar la lista de problemas metodológicos que invalidan o ponen en serias dudas las afirmaciones de Harari, pero creemos que hemos señalado las más relevantes. Recordamos las palabras de T. N. Wrigth cuando diferencia la historia de las ciencias físicas: “Con la historia casi nada queda descartado de forma absoluta; después de todo, la historia es en su mayor parte el estudio de lo inusitado y lo irrepetible…”.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Harari, Yuval Noah, “Sapiens – de animales a dioses”, Debate, 2013, p.168

[2] Harari, Yuval Noah, Op. cit., p.398

[3] Harari, Yuval Noah, Op. cit., p.297

[4] Harari, Yuval Noah, Op. cit., p.35

[5] Harari, Yuval Noah, Op. cit., p.37

[6] Harari, Yuval Noah, Op. cit., p.42 y sig.

[7] Harari, Yuval Noah, Op. cit., p.46

[8] Este comentario cabe también para su presentación de conocimientos históricos

[9] Harari, Yuval Noah, Op. cit., p.87

[10] Kühn, Thomas S., “La Estructura de las Revoluciones Científicas”, Breviarios, Fondo de Cultura Económica, México, 1962, 1º Edición en español 1971, 8º Reimpresión (FCA Argentina), 2004, p.13

[11] Nótese que la palabra evolución lleva implícita la idea (como toda idea, humana) de progreso.

[12] Harari, Yuval Noah, Op. cit., p.378

“ARMENIA!”, SU HISTORIA CONTADA A TRAVÉS DEL ARTE EN EL MET DE NEW YORK (por Pablo R. Bedrossian)

Serie ARMENIOS EN EL MUNDO

El Metropolitan Museum of Art, más conocido como MET, es el museo más importante de Nueva York, y junto a la National Gallery de Washington y Art Institute of Chicago uno de los tres más prestigiosos de los Estados Unidos. Del 22 de septiembre de 2018 al 13 enero de 2019 presentó “Armenia!”, una magnífica exposición de 148 piezas que representan la cultura armenia del siglo IV al siglo XVII.  En su mayoría son esculturas en piedra y manuscritos bíblicos iluminados que muestran la importancia de la fe cristiana para el pueblo armenio.

Presentamos aquí diez de las obras de la exposición que testimonian esa milenaria historia a través del arte. Nuestra fuente principal de información es el propio catálogo de la exposición. Procuramos seguir un orden cronológico, agregando también algo de nuestro conocimiento acerca de un pueblo que ha sobrevivido a innumerables tragedias.

1. LA ESTELA DE CUATRO LADOS (SIGLO IV O V)

Esta estela pertenece al Monasterio de Kharaba (Kharabavank‘). Labrada en el siglo IV o V, está hecha en toba, un tipo de roca porosa. Estela (en latín stela, que a su vez proviene del griego stéle) describe una piedra con inscripciones colocada verticalmente sobre el suelo.

El monumento constituye una de las esculturas cristianas de Armenia más tempranas que se conservan. Representa a San Gregorio El Iluminador, quien predicó el evangelio al pueblo, y a un hombre con cabeza de animal, que podría tratarse del rey Tirídates III, que gobernó entre el año 287 y el 330 d.C.  Según la leyenda, este rey se transformó en un jabalí tras torturar y asesinar a una muchacha cristiana llamada Hripsime que se negó a tener contacto con él. Solo San Gregorio, quien estaba encarcelado a causa de su fe, pudo sanarlo. Por ese milagro Tiridates III en el año 301 declaró el cristianismo como religión oficial. Aunque no hay evidencia alguna de la leyenda, sí se sabe que Hripsime fue martirizada en Armenia, aproximadamente en el año 290 junto a otras jóvenes cristianas. Volviendo a la estela, la Virgen y el Niño aparecen entronizados en uno de los lados y en otro hay un hombre desnudo que podría ser el donante.

2. FOLIO DE UN TEXTO DE UNA DE LAS CARTAS DE SAN PABLO A LOS CORINTIOS (SIGLOS V AL X)

En el año 405 el erudito Mesrop Mashtots desarrolló un alfabeto para la traducción de la Biblia al armenio. Su creación impulsó el nacimiento de una literatura nacional. Este trozo de una de las cartas del apóstol Pablo a los Corintios fue realizado en tinta sobre pergamino entre los siglos V al X. El copista utilizó la letra erkat’agir, un tipo de mayúsculas sin espacios entre las palabras (práctica que también se seguía en la primitiva escritura en griego). Nótese que la última letra de cada línea se separa de las demás para crear una columna perfectamente alineada. La hoja sobrevivió de forma azarosa pues fue insertada delante manuscritos posteriores para protegerlos. Con el tiempo, la escritura erkat’agir, se convirtió en la escritura de bolorgir, más redondeada, que fue la habitual entre los siglos XIII y XIV.

3. CAPITEL CON CRUZ (SIGLO V)

El símbolo más popular del arte medieval armenio fue la cruz. Este capitel del siglo V muestra una cruz que se afina hacia el centro y se ensancha hacia los costados, con árboles delgados a sus lados. Se trata de una de las piezas primitivas de la antigua basílica de Yererouk cuyas ruinas aún sobreviven y constituyen uno de los mejores ejemplos de arquitectura paleocristiana armenia.

4. FRAGMENTO DE CAPITEL DE LA CIUDAD DE DVIN (ENTRE LOS SIGLOS V Y VII)

Este fragmento de un capitel que se ha datado entre los siglos V y VII d.C. perteneció a patriarcado de la ciudad de Dvin, una gran urbe comercial en la Alta Edad Media que llegó a albergar 100,000 habitantes. Fue sede de los reyes armenios de la dinastía arsácida. En el siglo IX padeció dos terribles terremotos, de los más conocidos de la antigüedad.

A la izquierda se observa un busto de Cristo con el pelo largo esculpido en la piedra, formando la sección superior de una cruz. Un ángel tallado a la derecha sostiene la cruz.  

5. DOS CUENCOS DE VIDRIO (SIGLO IX)

El bol o cuenco de la izquierda corresponde a mediados del siglo IX y es de mosaico de vidrio, también conocido como millefiori (mil flores), técnica utilizada en la antigüedad, común en Samarra, ciudad a 100km de Bagdag, que fuera capital transitoria del califato abásida. Se supone que este recipiente llegó a Dvin traído por alguno de los príncipes armenios o naxarars (señores feudales) que habían sido tomados como rehenes en Samarra después de que los abasíes capturaron Armenia. Los que sobrevivieron regresaron a Armenia con obsequios y estatus mejorado.

El bol o cuenco de la derecha está datado entre los siglos XI y XII. Su fondo contiene la imagen de un ave heráldica, quizás un águila, con las alas extendidas. La técnica utilizada es una imitación de un lustre cerámico costoso y complejo, popular en el mundo islámico de la época. Se han encontrado piezas semejantes en Dvin y es probable que esta pieza provenga de un taller armenio de esa ciudad.

6. KHACHKAR, EN ARMENIO “CRUZ DE PIEDRA” (SIGLO XII)

Las imponentes cruces de piedra llamadas khatchkars o jachkar son los símbolos más conocidos de la fe cristiana en territorio armenio. Desde 2010 su significado y técnica de esculpido forman parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.  

Esta cruz de piedra del siglo XII tiene el centro de su base, con un fino y pequeño labrado una representación de los cuatro evangelios: La gran cabeza del ángel de San Mateo preside las cabezas más pequeñas del león de San Marcos, el buey de San Lucas (de lado) y el águila de San Juan (de perfil). Según el catálogo, esta khatchkar provino del norte de Armenia, una región que cayó en manos de los mongoles poco después, a principios del siglo XIII.

7. EVANGELIO DE JUAN (FINALES DEL SIGLO XII)

Este es un manuscrito iluminado del Evangelio de Juan elaborado en el año 1193. Según el catálogo de la exposición, el libro se utilizó en el periodo de los hetumidas, dinastía armenia que gobernó el reino de Cilicia años después. Más allá de las fechas, el libro posee una bellísima ornamentación cuya página izquierda muestra una escena de la crucifixión en dos dimensiones sobre fondo dorado.

8. FRAGMENTO DE OTRA KHACHKAR (SIGLOS XIII AL XIV)

Preferimos mostrar solo una sección de esta otra cruz de piedra para admirar sus espléndidos detalles. Este estilo de talla de encaje es propio de las khatchkars o jachkar de los siglos XIII y XIV, especialmente en el sur de Armenia. El ángel que vemos es uno de los portan la cruz, probablemente aludiendo a la Segunda Venida de Jesucristo, según el evangelio de Mateo 24:30-31.

9. VISTA PARCIAL DE RELICARIO EN FORMA DE BRAZO (PRINCIPIOS DEL SIGLO XIV)

Hecha en plata con lámina de plata dorada, filigrana retorcida y piedras preciosas, este curioso relicario proviene del reino de Cilicia, también conocido como la Pequeña Armenia, un reino cuya capital era la ciudad de Sis y que mantuvo su independencia entre 1078 y 1375

Este antiguo brazo metálico cuenta con elementos agregados en una restauración de 1926. Tanto la imagen en la mano como la inscripción dedicatoria de 1315 del catholicos (máxima autoridad de la Iglesia Apostólica Armenia) Kostandin III lo identifican como el brazo de San Nicolás, el santo patrón de mercaderes y marineros.

10. TABULA CHOROGRAPHICA ARMENICA (FINALES DEL SIGLO XVII)

Este enorme mapa de 1691, del cual solo mostramos un trozo, muestra la expansión de la Iglesia Apostólica Armenia. K‘eomiwrchean, su creador, ilustró casi ochocientos sitios en el mapa, incluidos los principales centros eclesiásticos armenios dentro de su territorio y los patriarcados fuera de él, en Jerusalén y Constantinopla. También muestra la presencia religiosa armenia en el Imperio Otomano incluyendo iglesias y monasterios.  

QUIÉNES SON LOS ARMENIOS

Los armenios se consideran a sí mismos como descendientes de Noé. Según Génesis 10:3, Jafet, uno de los tres hijos de Noé, tuvo un nieto llamado Togarma (Torkom para los armenios). Según antiguas tradiciones “Haik, un legendario hijo de Torkom, se establece con su familia en la planicie más elevada del Ararat a la que llamo Hayastan (‘La tierra de Haik’)”. Haik habría huido del rey Belo, constructor de la torre de Babel (Babilonia) para no someterse a su vasallaje. En cambio, para Heródoto y Estrabón, los armenios eran oriundos de Europa y habían llegado al Asia Menor para radicarse finalmente en la tierra de Urartú (Ararat)[1] .

Armenia fue la primera nación en reconocer el cristianismo y adoptarlo como religión oficial, en el 301 d.C., antes incluso que el Imperio Romano. Armenia gozó de algunos periodos de independencia e incluso poderío, conformando la “Gran Armenia” que se observa en los grandes mapas de las salas de cartografía de antiguos palacios y museos. Sin embargo, siendo paso obligado entre Oriente y Occidente por siglos quedó sometida a diversas potencias. Tal como lo explicaba un póster de esta exposición, bizantinos, persas, árabes, selyúcidas, mongoles y otomanos la invadieron y sometieron.

Pese a tanto sufrimiento, mantuvo la identidad nacional a través de su idioma, su iglesia (la gloriosa Iglesia Apostólica Armenia), sus tradiciones y su cultura, incluyendo su música, su literatura y su gastronomía. Luego del genocidio perpetrado por los turcos a principios del siglo XX una pequeña porción oriental logró constituirse como nación independiente en 1918 pero rápidamente quedó bajo el poder soviético. Finalmente, en 1991 alcanzó su plena independencia.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Bedrossian, Eduardo “Síntesis de la Historia Armenia”, 1998


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadAs por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.

LAS MEJORES OBRAS DE ARTE SOBRE LA NAVIDAD Y LOS REYES MAGOS (por Pablo R. Bedrossian)

Tal como cuando publicamos “Las Mejores Obras de Arte sobre La Crucifixión, Muerte y Resurrección de Jesucristo”[1] esta selección contiene nuestras obras preferidas sobre el nacimiento de Jesús. Las hemos ordenado según la cronología que ofrece el Nuevo Testamento, esperando que la misma luz que brilló en Belén ilumine todos los corazones ahora y siempre.

“LA ANUNCIACIÓN” POR LEONARDO DA VINCI (MUSEO DE LOS UFFIZI, FLORENCIA, ITALIA)

De los cuatro relatos de la vida de Jesús, llamados evangelios, solo dos relatan el nacimiento de Jesús: Mateo y Lucas. Mientras Marcos comienza con el bautismo, Juan lo hace con un prólogo de alto contenido teológico. Lucas es quien ubica los hechos en la Historia y cuenta los pormenores de lo sucedido, incluyendo la anunciación, un motivo preferido en el arte.

“Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María. Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres. Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta. Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin”[2].

Generalmente al representar la anunciación los artistas ubican al ángel y a la virgen en dos planos diferentes, una separación entre lo natural y los sobrenatural. Entre los muchos artistas que han abordado este tema se encuentran Sandro Botticelli, Jan van Eyck[3] y Fra Angélico quien declaró “quien desea pintar la historia de Cristo debe vivir con Cristo”[4]’; nosotros hemos preferido centrarnos en “La Anunciación” de Leonardo Da Vinci.

“La Anunciación” fue pintada, según se cree, entre 1473 y 1475[5] en Florencia. Obviamente es una recreación idealizada del texto. Por ejemplo, en ninguna parte de los evangelios se nos dice que los ángeles eran seres alados, una concepción propia de la época medieval[6]. Lo que nos llama la atención, más allá de la representación de la escena con elementos contemporáneos al artista (las vestimentas, el fondo, la mesita, el atril con el libro delante de la Virgen) y el maravilloso efecto producido por el contraste de colores, es la actitud de María. En la pintura tradicional se la representaba con cierta turbación; Leonardo innova, mostrándola con aceptación y humillación. Los detalles de la obra la convierten en una obra maestra. Contiene el anticipo de “aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros”[7].

“LA VISITACIÓN” POR JACOPO PONTORMO (IGLESIA DE SAN MICHELE, CARMIGNANO, TOSCANA, ITALIA)

Dice Lucas en su evangelio que primeramente un ángel le hizo una promesa a Zacarías, un sacerdote judío de la orden de Abías, cuando fue su turno de servir en el templo[8]. Este anciano tendría al fin un hijo, Juan El Bautista, profeta que viviría en el desierto llamando al pueblo hebreo al arrepentimiento. El anuncio dejó mudo al padre. Al regresar a su casa, en las montañas de Judea, su esposa Elisabet, que hasta ese momento había sido estéril, quedó embarazada.

María, estando encinta de Jesús, fue a visitar a Elisabet, porque eran parientes. El encuentro se conoce como la visitación. Según el relato bíblico, Juan El Bautista saltó de alegría en el seno de su madre al reconocer que María llevaba en su vientre a Jesús[9].

Los pintores suelen representar a Elisabet como a una anciana y a María como una mujer joven[10]. Para esta selección hemos preferido “La visitación” de Jacopo Pontorno, creada entre 1528-1529. Dos testigos en pose neutra nos mueven a fijar la atención en las protagonistas. Nótese la conexión que establecen las miradas y el delicado abrazo creado por el artista. Los colores de los vestidos con sus delicados pliegues crean una atmósfera luminosa que embellece una íntima escena familiar.

“EL PESEBRE” POR ALFRED0 GRAMAJO GUTIÉRREZ (MUSEO NACIONAL DE BELLAS ARTES, BUENOS AIRES, ARGENTINA)

Jesús nació seis meses después que Juan El Bautista[11]. Como dijimos, Lucas ubica ese momento en la Historia: “Aconteció en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado. Este primer censo se hizo siendo Cirenio gobernador de Siria. E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad. Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de David; para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta. Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento”[12].

Inmediatamente ofrece un dato sorprendente: el Mesías, descendiente del rey David, no nacía en cuna de oro: “Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón”[13]. A diferencia de otros relatos evangélicos, el establo no es atribuido a ninguna profecía, sino a cuestiones circunstanciales. Simplemente el lugar donde lo tocó nacer a Jesús: el mesías naciendo entre el heno y el olor espeso de los animales.

La obra que elegimos para ilustrar ese momento es un tríptico del pintor argentino Alfredo Gramajo Gutiérrez, propiedad del Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires, que durante nuestras visitas nunca encontramos expuesto. Se trata de la tradicional representación navideña de aquel pesebre en el norte argentino.  En los paneles externos se encuentran las personas que se acercan al Niño Dios mientras que en el central las figuras de la Sagrada Familia están ubicadas al fondo, enmarcadas por plantas por delante y cerros por detrás. Vale la pena detenerse en la expresión de los paisanos, verdaderos protagonistas de la obra, quienes a pesar de su aspecto respetuoso y reverente revelan una profunda emotividad. Representan la respuesta humana a un hecho inexplicable: la entrada de Dios en la Historia.

“LA ADORACIÓN DE LOS PASTORES” POR JUAN BAUTISTA MAINO (MUSEO HERMITAGE, SAN PETERSBURGO, RUSIA)

El nacimiento de Jesús no fue celebrado ni por la monarquía, ni la jerarquía religiosa. “Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño.  Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor.  Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor. Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre… Sucedió que cuando los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha manifestado. Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Y al verlo, dieron a conocer lo que se les había dicho acerca del niño.”[14].

La escena de los pastores en el pesebre ha sido otro tema recurrente en la historia del arte. Si bien bajo una visión romántica, estas obras representan la humilde llegada de Jesús al mundo rodeado de personas sencillas, sin pretensiones ni ostentaciones. Para ilustrar el relato hemos elegido una obra del español Juan Bautista Maino. No nos interesa el revoltijo de angelitos infantiles que sobrevuelan la escena, sino la apacible imagen que se encuentra debajo.

La mayoría de los pastores conversa distraídamente. Junto a un José anciano y una María suplicante, solo las bestias y uno de los pastores, con el gesto contrito de sus manos, observan a Jesús convirtiendo convierte en una metáfora: Jesús llega al mundo para salvar a todos los hombres, pero solo unos pocos lo reciben en su corazón mientras el resto permanece indiferente.

“LA ADORACIÓN DE LOS MAGOS” POR LEONARDO DA VINCI (MUSEO DE LOS UFFIZI, FLORENCIA, ITALIA)

Es asombroso que una de las pinturas más admiradas de la historia sea una obra inconclusa. Por supuesto, el mérito corresponde a la suprema maestría de Leonardo Da Vinci.

Solo Mateo relata en su evangelio la misteriosa visita de unos magos de Oriente que siguiendo una estrella buscaban al nuevo rey: “Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle… y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño.  Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo. Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra”[15].

Nótese que los famosos Reyes Magos no eran ni reyes ni tres, sino probablemente astrónomos que buscaban señales en el cielo. Su presencia junto a Jesús recién nacido ha sido muy retratada a lo largo de los siglos con una reiterada inexactitud histórica: siempre se les ubica en el establo cuando el texto establece que el Niño ya se encontraba en una casa.

Leonardo recibió el encargo de realizar esta pintura en 1481, cuando tenía 29 años. Casi todos los personajes del cuadro se encuentran realizando algún movimiento ligado a una singular emoción por la llegada del Mesías. Aunque aún se desconocen las razones por las que Da Vinci nunca terminó el cuadro se cree que fue a causa de su perfeccionismo: hallaba defectos donde los demás veían prodigios[16].

Pero yendo un poco más allá, hay un acontecimiento en el que texto bíblico y la pintura coinciden: Jesús fue adorado, acto reservado solo a Dios, desde el principio, tal como lo fue al final tras su resurrección[17].

“LA ADORACIÓN DE LOS REYES MAGOS” POR ÁNGEL ZÁRRAGA (MUSEO NACIONAL DE ARTE, MÉXICO D.F., MÉXICO)

Una representación totalmente diferente de esta escena bíblica fue creada en 1911 por el pintor mexicano Ángel Zárraga.

Esta obra poco conocida, cercana al muralismo, fusiona las culturas indígenas americanas con la tradición oriental, dándole un sabor local a una escena universal.

Cuando la vimos nos conmovió pues representa quizás sin proponérselo el artista aquel pasaje de la Epístola del apóstol Pablo a los Filipenses cuando hablando de Jesús dice “siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,  sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre”[18].

“TONDO DONI” O “SAGRADA FAMILIA” POR MIGUEL ÁNGEL BUONARROTI (MUSEO DE LOS UFFIZI, FLORENCIA, ITALIA)

Aunque la Biblia habla poco de José, nos provee algunos datos. Era de la tribu de Judá[19], descendiente del rey David[20], de profesión carpintero[21], esposo de María[22], y en su entorno se creía que Jesús era su hijo[23]. El evangelio de Mateo dice también que José “no conoció a su esposa[24] hasta que dio a luz a su hijo primogénito …” con un sentido claramente carnal. Nótese que señala a Jesús como el primogénito[25] de la familia que conformaba con María, no el unigénito, y posteriormente menciona a los hermanos y hermanas de Jesús (incluso a los varones por su nombre: Jacobo, José, Simón y Judas)[26]. Para los evangélicos y reformados Jesús nació de la Virgen María, pero luego ella tuvo otros hijos con José; en cambio, para los católicos, que creen en la perpetua virginidad de María, estos “hermanos del Señor” serían, en realidad, primos, y para los ortodoxos, hijos de un matrimonio previo de José, del cual había enviudado. Sea cual fuere la explicación, José no aparece durante la actividad pública que Jesús inicia cuando tendría unos 30 años[27], y es representado en el arte como un anciano que ocupa un lugar secundario, ocupando el centro la Virgen y el Niño.

Sin embargo, Miguel Ángel recrea una familia donde el padre ocupa un lugar importante. Se trata de una innovadora composición de forma circular realizada en 1506 que muestra un curioso movimiento, donde Jesús parece pasar de los brazos de uno de sus padres al otro. Quizás, debido a la formación de su autor, debemos ver esta figura como una escultura en dos planos. Es una escena de rasgos manieristas donde se observa el profundo cuidado de un hijo. “También sorprenden la posición prominente y la presencia comprometida de san José, que en las representaciones de la Sagrada Familia mantiene habitualmente una actitud pasiva o ausente… por el contrario, en el tondo Doni no solo descuella ampliamente sobre la Virgen, sino que interviene claramente en el acontecimiento representado mediante la entrega del Niño”[28].

La persona de José no debe ser desdeñada. Fue a él quien un ángel le advirtió en sueños de la matanza que Herodes haría los inocentes en Belén y salvó su familia llevándola presurosamente a Egipto[29].

“MADONNA AND CHILD” POR SALVADOR DALÍ (TARJETA DE HALLMARK)

Hallmark, la famosa compañía norteamericana de tarjetas de felicitación, en 1960 encargó a Salvador Dalí la realización de unas postales navideñas. El genial y extravagante artista (en nuestra opinión, el más grande luego de Leonardo y Miguel Ángel) impuso sus condiciones (pago anticipado, libertad absoluta, ninguna fecha de entrega) y se dice que realizó en pocas horas su tarea. De las diez viñetas, solo fueron publicadas dos, entre ellas La Virgen con el Niño, que compartimos.

Aparentemente la obra no fue del gusto del público de los Estados Unidos y fue retirada al poco tiempo. Sin embargo, para nosotros tiene un alto valor por la ternura que transmite y la luz que irradian sus colores.

“LA VIRGEN Y EL NIÑO” O “LA VIRGEN DE BRUJAS” POR MIGUEL ÁNGEL BUONARROTI (IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE BRUJAS, BRUJAS, BÉLGICA)

¿Qué habrá sentido María al estar a solas con su hijo? Esta es una de las pocas esculturas (acaso la única) de Miguel Ángel fuera de Italia. Se dice que la causa del poco interés en ella se debió a que Jesús aparece con los ojos cerrados; sin embargo, fue hecha por encargo para unos comerciantes belgas[30]. Observamos una Virgen triste y ensimismada, con los hombros caídos y la mirada ausente. Su mano derecha sostiene un libro mientras que la izquierda de entrelaza con la mano derecha del Niño. Si bien mantiene puntos de contacto con La Piedad, una de las obras maestras del artista, la escultura conserva su propia originalidad.

A diferencia de las típicas representaciones medievales y renacentistas, en este mármol esculpido en 1504 Jesús no aparece sentado en el regazo de su madre, sino apoyado en el suelo, con proporciones más grandes que las de su corta edad. Además, su movimiento contrasta con la rigidez de María que parece mantener un diálogo interior sin dedicar su atención al Niño.

Es probable que esa enigmática tristeza represente la plena consciencia del doloroso destino de su hijo. Si bien los evangelios no describen los sentimientos maternos, sí nos cuentan que “María guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón”[31].

“LA HUIDA A EGIPTO” POR JOSEP CUSACHS (CAPILLA DE LA SAGRADA FAMILIA, BASÍLICA Y CAMARÍN DE LA VIRGEN DE MONTSERRAT, ESPAÑA)

La primera niñez de Jesús, tal como la conocemos, termina con la huida a Egipto y el posterior regreso a la región de Galilea. Volvamos a los Magos. Ellos inicialmente se dirigieron a Jerusalén buscando al nuevo rey de los judíos: “El rey Herodes se turbó… Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: En Belén de Judea… Entonces Herodes… dijo (a los Magos): Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore”[32]. Tras ver a Jesús “regresaron a su tierra por otro camino… Un ángel del Señor apareció en sueños a José y dijo: Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo. Y él, despertando, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto…  Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho, y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores”[33].

Durante un viaje a América, le encomendaron al artista español Josep Cusachs, la realización de esta obra que pudo plasmar en 1904. María y el Niño Jesús van en un borrico mientras José marcha de pie por el desierto. Del otro lado, un ángel avanza junto a ellos mientras arriba otro grupo de emisarios divinos los acompañan. El artista le puso su propio rostro a José y el de su esposa a María otorgándole una cuota extra de realismo. Aunque hemos abordado la temática de Jesús como inmigrante[34], esta pintura nos mueve a pensar en José y María como padres cuidadosos y diligentes, y, por lo tanto, nos invita a ver en ese espejo a nosotros mismos.

La Navidad no es solo una fiesta familiar con deliciosas comidas e intercambio de regalos. Es una asombrosa historia que nos muestra el infinito amor de Dios para con la humanidad.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.


NOTA

El autor de esta nota ha visto personalmente casi todas estas obras a excepción de tres, que conoce a través de libros y artículos de Historia del Arte: “La Visitación” por Jacomo Pontorno, “El Pesebre” por Alfredo Gramajo Gutiérrez y “La Huida a Egipto” por Josep Cusachs, además de la tarjeta de Hallmark por Salvador Dalí.


REFERENCIAS

[1] Ver https://pablobedrossian.com/2018/03/31/las-8-mejores-obras-de-arte-sobre-la-crucifixion-muerte-y-resurreccion-de-jesucristo-por-pablo-r-bedrossian/

[2] Evangelio de Lucas 1:26-33

[3] Ver nuestro artículo  https://pablobedrossian.com/2017/11/25/jan-van-eyck-pasion-por-el-detalle-por-pablo-r-bedrossian/

[4] Beckett, Hermana Wendy, “1000 Obras Maestras”, Editorial El Ateneo, 1999, p.12

[5] Zöllner, Frank, “Leonardo Da Vinci Obra pictórica completa”, Taschen, Edición revisada 2018, p.30 y 216

[6] Hay referencias a querubines, serafines y seres alados en muy contados casos en las Escrituras. Comparto los más importantes: Éxodo 25:19-20 y 1º Libro de Reyes 6:24-27, con su relato paralelo de 1º Libro de Crónicas 3, en ambos casos representaciones artísticas; 2º Libro de Samuel 22:11 y Salmos 18:10 que son expresiones poéticas; Isaías 6 y Ezequiel 10 y en el Nuevo Testamento algunos pasajes del Apocalipsis, todas visiones proféticas.,

[7] Evangelio de Juan 1:14

[8] Evangelio de Lucas 1:5-25

[9] Evangelio de Lucas 1:39-45

[10] Ver, por ejemplo, nuestro artículo sobre la pintura “Visitación con los santos Nicolás y Antonio”, de Piero di Cosimo https://pablobedrossian.com/2017/02/25/la-visitacion-lenguaje-no-verbal-y-conexion-humana-por-pablo-r-bedrossian/

[11] Evangelio de Lucas 1:24,26,36

[12] Evangelio de Lucas 2:1-6

[13] Evangelio de Lucas 2:7

[14] Evangelio de Lucas 2:8-12,15-17

[15] Evangelio de Mateo 2:1-2,9b-11

[16] Isaacson, Walter, “Leonardo Da Vinci La Biografía”, Debate, 2017, p.88

[17] Evangelio de Mateo 28:17a

[18] Epístola a los Filipenses 2:6-11

[19] Evangelio de Mateo 1:2,3; Evangelio de Lucas 3:33

[20] Evangelio de Mateo 1:6; Evangelio de Lucas 3:32

[21] Evangelio de Mateo 13:55 (el término corresponde más bien a artesano)

[22] Evangelio de Mateo 1:16

[23] Evangelio de Lucas 3:23,4:22

[24] Evangelio de Mateo 1:25. Entiendo que esto molesta a nuestros hermanos católicos que creen en la perpetua virginidad de María, algo que no aparece en las Escrituras. Es interesante la sincera afirmación que el erudito católico Mariano Erranz Marcó hace en “Huellas del Arameo en los Evangelios”, Studia Semitica Novi Testamenti, Editorial Ciudad Nueva, 1997, p.243, cuando dice que actúa “no solo movido por un deseo desesperado de defender la doctrina de la perpetua virginidad de María sino partiendo de un hecho lingüístico innegable: el texto de Mateo 1:25 contiene una construcción  que traducida literalmente e interpretada desde el griego no solo da una afirmación que contradice un dogma sino también a nivel de gramática y redacción, un resultado muy sospechoso”.

[25] Evangelio de Mateo 1:25; Evangelio de Lucas 2:7

[26] Evangelio de Mateo 13:55; el nombre Jacobo también se traduce como Santiago.

[27] Evangelio de Lucas 3:23

[28] Zöllner, Frank, “Miguel Ángel Obra Completa”, Taschen, 2018, p.53

[29] Evangelio de Mateo 2:13-14

[30] Zöllner, Frank, “Miguel Ángel Obra Completa”, Taschen, 2018, p.49

[31] Evangelio de Lucas 2:19.

[32] Evangelio de Mateo 2:3-8

[33] Evangelio de Mateo 2:12-16

[34] Ver https://pablobedrossian.com/2018/12/21/jesus-el-inmigrante-por-pablo-r-bedrossian/


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotos son de dominio público. Algunas de ellas han sido tomadas por el autor de la nota.

RACHEL RATHA: UNA MUJER CON UNA MISIÓN (por Pablo R. Bedrossian)

El domingo 12 de mayo de 2019, Rachel Ratha compartió por WhatsApp lo ocurrido durante su visita a Malasia: “Dios hizo milagros al llegar el domingo pasado. Había una joven india desmayada en el aeropuerto. Mientras la policía y una docena de personas nos rodeaban, puse mis manos sobre esta joven y oré en voz alta en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, pidiendo que Él le abriera sus ojos y respirara. Ella estaba sin vida. Tan pronto como terminó la oración, Dios hizo eso. Ella abrió los ojos. En ese momento agradecí a Dios en voz alta frente a musulmanes e hindúes”. Quien lea semejante relato puede pensar que se encuentra frente a una curandera o una farsante, sin embargo, quienes conocemos a Rachel Ratha sabemos que es una mujer de una fe genuina y profunda.

Poseedora de una amplia sonrisa enmarcada por un hermoso cabello ceniciento, me permitió entrevistarla justo antes de su traslado a México. Es inspirador compartir la historia de una mujer cuyo sentido de misión la llevó a dejarlo todo. 

1. ¿Dónde naciste? ¿Cuál es el trasfondo religioso de esa sociedad de Singapur?

Nací en Singapur. Mis padres eran singapurenses de primera generación, pero nuestros orígenes étnicos tienen sus raíces tanto en la India como en China. El gobierno de Singapur reconoce oficialmente cuatro religiones: budismo, cristianismo, hinduismo e islam, cuatro idiomas: inglés, malayo, mandarín y tamil, y cuatro razas: eurasiáticos, chinos, indios y malayos. Mi papá es agnóstico; mi madre es hindú; soy una hindú convertida al cristianismo.

2. ¿Cuándo y cómo decidiste ser cristiana? ¿Qué cambios generó esta decisión en ti?  

Acepté a Cristo como mi Salvador cuando estudiaba en una escuela metodista en Singapur. Fue durante un culto en la capilla. Desafortunadamente, no fui discipulada y regresé a otras religiones. Pasaron dieciocho años desde ese momento hasta que un líder de una iglesia me discipuló: allí me di cuenta de que Jesús también tenía que ser mi Señor.  

Cuando en 1994 decidí que el Señor Jesucristo tenía que ser mi prioridad, Dios me puso en una vía rápida: tenía hambre de la Palabra de Dios y me involucré más en las misiones y en escribir literatura cristiana. Mi ambición terrenal, que era materialista y egoísta, cambió a una ambición piadosa de ver muchas almas salvadas para Cristo. Este es el cambio más grande e importante en mi vida. Pero también entendí que no podía servir a los demás a menos que tuviera el mismo amor por el pueblo de Dios.

3. Vives viajando y formando líderes cristianos. ¿Qué lugar ocupa la iglesia en tu vida?

He estado lejos de Singapur por mucho tiempo, pero mientras uno esté conectado con una comunidad de fe que honre a Dios y sea obediente al Gran Mandamiento[1] y la Gran Comisión[2], no puede equivocarse. Busco servir en iglesias que practican lo que Jesús nos ha enseñado.

El estilo de adoración, el número de programas de la iglesia, el tamaño de la iglesia o su estado financiero saludable son de importancia secundaria para mí. Ninguna iglesia o comunión es perfecta porque no somos perfectos. Pero es importante que, como miembro de la iglesia, uno pueda sentir el amor y la dirección de Dios para cumplir el mandato de la Gran Comisión.

4. Siendo mujer, ¿cómo has podido desarrollar tu liderazgo en un ámbito donde predominan los hombres?

La aceptación de las mujeres en el liderazgo es extremadamente importante pues creo que Dios usa a hombres y mujeres por igual y de acuerdo con sus dones espirituales en su reino. En Génesis 2:28, Dios dijo que hará “una ayuda idónea para el hombre”. Ella será tan inteligente y sabia como el hombre. Este versículo con frecuencia es utilizado en el contexto del matrimonio, pero pensémoslo en el contexto del reino de Dios: en el mundo perfecto de Dios, las mujeres son cogobernantes con los hombres.

5. ¿Cuándo y por qué decidiste servir a Dios como misionero en todo el mundo? ¿Por qué decidiste dejar tu país y tu cultura yendo a países muy lejanos? ¿Cómo fue el proceso?

¡Fue todo el proceso! Comenzó con el deseo de aprender más sobre Dios y la misión; me encontré tomando primero cursos cortos y luego un programa de postgrado en el Colegio Bíblico de Singapur. Durante este período de formación y transformación, también comencé a participar en viajes misioneros a la etnia Iban de Sarawak, en el este de Malasia.

Pocos años después, terminé siendo invitada como la única oradora en la primera conferencia de jóvenes en un gran país musulmán. El 75% de la audiencia eran hombres jóvenes que nunca habían aprendido sobre liderazgo enseñado por una mujer. En los años siguientes, me convertí en facilitadora, coordinadora de país, directora regional y directora de ministerio en el extranjero de Educación Bíblica por Extensión de Corea, una agencia mundial de discipulado. También fui Directora de Educación Bíblica de Extensión África. En esos diez años (2002-2012), viví en cuatro naciones diferentes y viajé a más de diez países de África y Asia.  

Salir de casa nunca es una decisión fácil, pero uno puede dejar todo atrás debido a la meta establecida por delante. Mi versículo favorito es Colosenses 1: 17. “Y él es antes de todas las cosas, y en él todas las cosas se mantienen juntas”. Mi deseo personal es siempre ofrecerle a Dios toda la gloria.

6. ¿Cuál es el enfoque de su trabajo / ministerio? ¿Cuál es tu visión?

Faith Ablaze International Ministries, organización de la cual soy fundadora, ha evolucionado en los últimos años. Continuamos invirtiendo nuestras vidas en los pastores y líderes de la próxima generación de iglesias. Nos hemos centrado cada vez más en equiparlos en las áreas de liderazgo de servicio, prácticas básicas de discipulado y en algunos libros de la Biblia. También nos asociamos con iglesias, otros ministerios y agencias para motivar a todos con valores bíblicos. Además, actualmente también escribo para Langham Publishing, habiendo publicado mi libro “Unashamed Servant-Leadership” en 2017. También estoy muy activa como profesor de Haggai International y profesor adjunto en el Singapore Bible College.

7.   Por favor, cuéntanos algunas experiencias que muestren algunos resultados de tu servicio a Dios.

Mi primer viaje al extranjero como misionera de tiempo completo fue a Nepal en 2003. Recuerdo que fui la facilitadora de un grupo de pastores. Para ganarme su confianza, tuve que someterme a un “interrogatorio” acerca de Dios y la fe durante 45’. En 2018, estaba en Uganda y un joven pastor en medio de una de mis clases contó que no quería asistir cuando se enteró que el facilitador sería una mujer. ¡Y luego agregó que el Espíritu Santo lo había convencido de que una mujer (yo) podía enseñar! Dieciséis años de diferencia entre ambos incidentes y, sin embargo, el desafío para las mujeres de equipar a los hombres continúa en el siglo XXI. Los prejuicios de género o culturales no me han disuadido de escuchar y obedecer a Dios.

Es una alegría tener un pequeño equipo internacional como parte de los Ministerios Internacionales de Faith Ablaze International Ministries (FAIM). Nuestra organización comenzó en 2012 cuando Dios permitió que fuera registrada en tres días en Ghana. Normalmente, transcurren semanas o meses antes de que se completen los trámites administrativos. ¡Fue un milagro! Todos nuestros miembros son voluntarios. Recientemente, impactamos a Honduras. En México el impacto ha sido muy lento, pero creo que pronto habrá una gran cosecha.  

8. ¿Quién es Dios para ti? ¿Qué significa la fe para ti?

Dios es mi vida. Tengo un lema: ¡Trayendo VIDA a ustedes! Y obtuve esta vida porque el Padre Celestial envió a su Hijo, Jesucristo. Él es el Hijo de Dios que se hizo hombre solo para poder salvarme de mis pecados y de la muerte eterna. Y su Espíritu, el Espíritu de Cristo, continúa ayudándome a ajustarme a su imagen. Dios para mí es el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Dios me da la gracia de tener fe en Cristo. En definitiva, confiando en Cristo con todo mi ser. Las emociones no guían mi fe; más bien mi fe se basa en las verdades de Dios.  

9. Según su experiencia, ¿cómo puede una persona encontrar el propósito de su vida?

Encontré mi propósito cuando decidí entregarlo todo al Señor Jesucristo. Los propósitos de Dios para mí se convirtieron en mi propósito y esto solo puede hacerse por fe en el Señor Jesucristo. Mi propósito está motivado por el amor de Dios por mí y por su pueblo. Podemos vivir la vida con un propósito bien Si confiamos en Jesús, el Hijo unigénito. ¡Vamos, vivamos para la gloria de Dios!

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] El Gran Mandamiento es un mandato de la Ley Judía prescripto en Deuteronomio 6:5, del cual Jesús dice que es el principal mandamiento: “Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento” Evangelio de Marcos 12:30 (y textos paralelos de Mateo 22:37 y Lucas 10:27)

[2] La Gran Comisión es la misión que Jesús encarga a sus discípulos, tras la resurrección antes de ascender a los cielos (Mateo 28:19-20)

12 PERLITAS SOBRE LA NAVIDAD, EL AÑO NUEVO Y LOS REYES MAGOS (por Pablo R. Bedrossian)

1. La palabra Navidad hace referencia al nacimiento de Jesús. Proviene de la palabra latina nativĭtas, que significaba nacimiento. Aquella palabra se convirtió al español en natividad, de donde pasó a llamarse navidad. En inglés, la palabra Christmas procede de la expresión del inglés antiguo Cristes mæsse, que significaba misa de Cristo; luego pasó Christ’s Mass, hasta tomar su forma actual Christmas. Su significado sigue siendo el original: el nacimiento de Cristo.

2. Cuatro libros del Nuevo Testamento, conocidos como evangelios, relatan la vida de Jesús. Sin embargo, solo dos cuentan su nacimiento: Mateo y Lucas. Marcos comienza con la predicación de Juan El Bautista y el bautismo de Jesús mientras que Juan inicia con un prólogo que proclama la divinidad de Cristo[2]. Si bien Mateo y Lucas comparten extensas partes con el evangelio de Marcos y tienen otras amplias secciones en común, tanto para el nacimiento como para la pasión, muerte y resurrección de Jesús ofrecen contenidos propios, cada uno con su singular perspectiva.

La Anunciación 01 (Giovanni Di Paolo)

3. En su evangelio Lucas ofrece detalles únicos. Comienza con el anuncio del nacimiento de Juan El Bautista. Lo ubica en la historia al decir “en tiempos del Rey Herodes, rey de Judea”[3]. Explica que su padre se llamaba Zacarías y era sacerdote de la orden de Abías -una de las veinticuatro órdenes sacerdotales que había en Israel[4]– mientras que su madre Elisabet era descendiente directa de Aarón, primer Sumo Sacerdote de Israel y hermano de Moisés[5]. Según el relato, Elisabet era estéril y, al igual que su esposo, de edad avanzada; sin embargo, un ángel que se identificó como Gabriel, les anunció que Dios les iba conceder un hijo cuya predicación tendría un alto impacto sobre la nación. Elisabet quedó embarazada y se recluyó en su casa durante cinco meses[6].

4. Según el mismo autor, al sexto mes del embarazo de Elisabet, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a Nazaret, una ciudad de Galilea, provincia ubicada al norte de Palestina. La misión del ángel era anunciar a María que sería la madre de Jesús. María era virgen y estaba desposada con José, descendiente del rey David. El desposorio era un compromiso que se celebraba entre las familias tiempo antes de la boda. Lucas incluye el diálogo entre el ángel y María. El ángel le comunicó que concebiría un hijo por gracia divina, que su nombre sería Jesús, que sería llamado Hijo de Dios y que su reinado no tendría fin[7]. Asimismo, le dijo que su parienta Elisabet se encontraba en el sexto mes de embarazo a pesar de su vejez.

5. María decidió ir a visitar a Elisabet que vivía en una zona montañosa no identificada de Judea, ubicada al sur, quizás a unos 150 kilómetros de distancia. Era un viaje difícil considerando la precariedad de los medios de transporte, la complejidad geográfica y los riesgos del camino. Cuando se encontraron, cuenta Lucas, que “la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del Espíritu Santo”[8]. Como respuesta, María pronunció alabanzas a Dios que hoy conocemos como el Magnificat[9]. Permaneció tres meses en la casa de Zacarías y Elisabet y luego regresó a su casa[10].

La Visita (Piero di Cosimo)

6. Aunque José y María vivían en Galilea tuvieron a su primogénito en Belén de Judea. Lucas lo explica poniendo el nacimiento de Jesús en su contexto histórico: “Aconteció en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado. Este primer censo se hizo siendo Cirenio gobernador de Siria. E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad. Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de David para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta. Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento.”[11].

7. Lucas es el único que cuenta que Jesús nació en un pesebre porque no había lugar en el mesón[12] y que su madre lo envolvió en pañales. Además, solo él menciona el ángel anunciando el nacimiento de Jesús a los pastores durante la noche, el coro celestial que apareció en ese mismo momento alabando a Dios y la visita de los pastores a José y María cuando encontraron a Jesús en el pesebre.

La Adoración de los Pastores (Giorghione) 02

8. Mateo complementa la historia contada por Lucas. Cuenta que María, estando desposada, “había concebido del Espíritu Santo” y que José, de quien dice que “era justo”, para no exponerla, quiso abandonarla cargando sobre sus espaldas la responsabilidad del embarazo prematrimonial[13]. Un ángel que le habló durante un sueño lo impidió. Le dijo “José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados”[14].

9. Si bien Mateo establece a Belén como lugar de nacimiento de Jesús y a los días del rey Herodes, como contexto histórico[15], no menciona ni al pesebre ni a los pastores; sin embargo, revela una sorprendente secuencia de hechos: habla de unos magos que llegaron a Jerusalén siguiendo una estrella que anunciaba el nacimiento del nuevo Rey de los Judíos. Los magos tenían un único propósito: “venimos a adorarle”[16].

Madonna de Brujas 01 (Miguel Ángel)

10. Mateo resalta que Herodes mismo, asesorado por los sacerdotes, envió a los magos a Belén, pues le informaron que era donde iba a nacer el Cristo, un título para el libertador que aguardaba Israel, que podemos traducir como el Ungido. Fingiendo un sano interés, el rey les pidió que le avisen cuando lo localizaran. Los magos siguieron la estrella hasta que se detuvo: “Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra. Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino”[17]. Como Herodes se vio burlado, envió a matar a todos los varones menores de dos años, pero José, advertido en sueños por un ángel, sin esperar la mañana siguiente, huyó a Egipto junto a María y el niño, permaneciendo allí hasta que Herodes murió[18].

La Adoración de los Magos (Fra Angelico)

11. Alguien puede preguntarse por qué si el 25 de diciembre se fijó como fecha del nacimiento de Jesús, los días, meses y años comenzaron a contarse desde el 1º de enero del año 1 “después de Cristo”. La respuesta es que el 1º de enero coincide con la fecha donde Jesús fue llevado al templo y circuncidado. Allí, cuenta Lucas, recibió el nombre de Jesús[19].

12. Finalmente, Mateo y Lucas ofrecen dos genealogías[20]. Aunque tienen algunas diferencias, ambas señalan que Jesús era del linaje del rey David [21].

La historia de la Navidad es protagonizada por personas de carne y hueso; muestra la intervención de Dios en la Historia al enviar a su propio Hijo para salvar a una humanidad que se pierde. El evangelio de Juan dice de Jesús “fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad”[22] pero también que “a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”[23].

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] “Diccionario de la Lengua Española”, Edición del Tricentenario, Actualización 2018, Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española. Se puede buscar en http://dle.rae.es/?w=navidad . No encontramos esta palabra en nuestra referencia preferida, el “Breve Diccionario Etimológico de la Lengua Castellana” de Joan Corominas, Biblioteca Románica Hispánica, Gredós, 2000, Tercera Edición “muy revisada y corregida”, según los editores.

[2] Se cree que parte de él corresponde a un antiguo poema o canto cristiano primitivo debido a su métrica.

[3] Evangelio según Lucas: 1:5

[4] La distribución de las órdenes sacerdotales se encuentra en el Antiguo Testamento, en el 1º Libro de Crónicas, capítulo 24. El versículo 10 hace específica referencia a la orden de Abías.

[5] Ver Éxodo, capítulos 28 y 29.

[6] Evangelio según Lucas: 1:5-25

[7] Evangelio según Lucas: 1:26-38

[8] Evangelio según san Lucas 1:41

[9] Evangelio según san Lucas 1:46-55

[10] Evangelio según san Lucas 1:56

[11] Evangelio según san Lucas 2:1-6

[12] Evangelio según san Lucas 2:8-20

[13] Evangelio según san Mateo 1:18-19

[14] Evangelio según san Mateo 1:20-21

[15] Evangelio según san Mateo 2:1

[16] Evangelio según san Mateo 2:2

[17] Evangelio según san Mateo 2:11-12

[18] Evangelio según san Mateo 2:13-21

[19] Evangelio según san Lucas 2:21

[20] Evangelio según san Lucas 3:23-28 y Evangelio según san Mateo 1:1-17

[21] José también es presentado como “hijo de David” en el Evangelio según Lucas: 1:27 y 2:4 y en el Evangelio según Mateo 1:20. En la Epístola a los Romanos 1:3-4, escrita por el apóstol Pablo, aludiendo al origen davídico de Jesús dice “nuestro Señor Jesucristo, que era del linaje de David según la carne, que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos”.

[22] Evangelio según san Juan 1:14

[23] Evangelio según san Juan 1:12

“SOBREVIVIR PARA CONTARLO”: UNA HISTORIA DE FE CONTRA TODA ESPERANZA (por Pablo R. Bedrossian)

Serie “LECTURA RECOMENDADA”

Sobrevivir paracontarlo (Immaculée Ilibagiza) 01Un genocidio puede definirse como la aniquilación sistemática y deliberada de un grupo social por motivos raciales, políticos o religiosos. Durante el siglo XX ocurrieron al menos tres genocidios que superaron el millón de muertos. Los dos primeros son muy conocidos: el padecido por el pueblo armenio por parte de los turcos y el genocidio perpetrado por los nazis contra el pueblo judío. El tercero es el más reciente e ignorado: el ocurrido en Ruanda, donde la mayoría hutu decidió exterminar a la minoría tutsi en una horrorosa muestra de odio colectivo impulsado por las autoridades.

Ruanda es una nación africana ubicada en el centro este de África. Durante siglos, una monarquía tutsi había mantenido la paz colectiva, hasta que la intervención belga abrió la grieta entre las etnias. En 1962, con el apoyo de esa nación europea y tras sangrientas revueltas, los hutus tomaron el poder. Los asesinatos masivos de tutsis se hicieron comunes. En 1994, tras el asesinato del presidente hutu Juvénal Habyarimana, el nuevo gobierno se radicalizó promoviendo la completa destrucción de la etnia tutsi, incluyendo el asesinato de todos sus niños, mediante grupos paramilitares. En solo 100 días se estima que murieron 800,000 tutsis y casi todas las mujeres sobrevivientes fueron violadas.

EL LIBRO

“Sobrevivir para contarlo”, prologado por Wayne Dyer, autor del best seller “Tus zonas erróneas”, es el relato en primera persona de Immaculée Ilibagiza, una joven tutsi que repentinamente se encontró inmersa en una de las cacerías humanas más terribles de la Historia. Vivió escondida en un baño junto a otras cinco mujeres durante 91 días. Solo para simbolizar las calamidades padecidas durante esos sangrientos meses, uno de sus hermanos fue muerto a machetazos por una horda hutu; uno de los asesinos se jactó de haberle partido el cráneo para ver cómo era el cerebro de alguien con una maestría.

Sin embargo, el testimonio de Immaculée no persigue efectos lacrimógenos. Todo lo contrario. Es una historia de esperanza, tal como ella misma subtituló el libro: “Cómo descubrí a Dios en medio del holocausto”. Su fe la llevó a sobrevivir durante la tragedia apoyada en la oración, luego a perdonar a los genocidas y finalmente a reconstruir una vida reducida a escombros. La autora describe dos viajes: el que contempla impotente las atrocidades cometidas contra su etnia incluso por aquellos que creía sus amigos, y el que realiza hacia dentro de sí misma, donde escudriña en profundidad sus propios sentimientos.

El libro escrito con la ayuda experta de Steve Erwin puede ser leído por cualquier persona. Su lenguaje es sencillo y directo. Además, por su contenido, puede adscribirse a otros conmovedores relatos testimoniales como “Ni reír ni llorar” de Abrahan Hartunian y “Hayrig” de Eduardo Bedrossian sobre el genocidio armenio y “He sobrevivido para contarlo” de Tadeusz Sobolewicz, “El hombre en busca de sentido”, de Viktor Frankl y “La niña que miraba los trenes partir” de Ruperto Long sobre el genocidio nazi.

EL PERDÓN

Los genocidios revelan el infinito sadismo que una persona puede tener sobre otra cuando el odio gobierna sus acciones, pero los líderes que la impulsan no actúan por emociones sino por conveniencia: demonizan al grupo que pretenden destruir, castigan a quienes asumen una posición tibia como si fueran cómplices de los perseguidos, incentivan a los perseguidores ofreciéndoles las propiedades de los perseguidos y alimentan la brutalidad con una propaganda ruidosa, monopólica y monolítica.

Hitler decía que la compasión era una debilidad cristiana. Immaculée Ilibagiza nos demuestra que es quizás la mayor virtud.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados

CUANDO LA ORTOGRAFÍA CARECE DE IMPORTANCIA (por Pablo R. Bedrossian)

Una de las experiencias más terribles de la vida debe ser perder un hijo. Es algo antinatural. Lo esperable es que los padres precedamos a nuestros hijos en ese último viaje.

Especialmente en los años que ejercí la medicina, pero luego también, he sido testigo involuntario de ese inexpresable dolor. Recuerdo, por ejemplo, haber acompañado a un vendedor a la entrega del cuerpo de su hijo de 18 años, al que habían asesinado esa mañana para robarle un celular. Aún resuena en mi memoria el llanto de su madre. No solo al chico sino a la familia entera le habían arrebatado la vida.

Pero he visto también amigos que han podido superar esa situación límite y, tomados de la mano de Dios, seguir adelante. Mi querido Jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Zubizarreta de Buenos Aires, el Dr. Yankel Plotquin, para ilustrar la extraordinaria capacidad del ser humano para hacer frente a todo con frecuencia me decía:

–  Pablito, fíjate: hubo padres que enterraron hijos.

Hace unos días visité el cementerio de Santa Elena, una pequeña comunidad en la falda del cerro Azul Meámbar, frente al Lago de Yojoa, Honduras, por razones ajenas a pérdidas o fallecimientos. Sin embargo, una precaria inscripción sobre una tumba atrajo mi atención. Hablaba de un joven, Alex Joel, fallecido a los 34 años. Escrita a mano y con gruesas faltas de ortografía, me conmovió semejante declaración de dolor, aceptación y amor. En ese momento pensé en mis amigos que han perdido hijos, y sentí que, a pesar de su insondable tristeza, muchos -que son ejemplo e inspiración para mí-, se habían unido a esta madre en fe, afirmando “nada me faltará”.

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UN COMENTARIO A “EL LEGADO DE LA REFORMA”, DE CÉSAR VIDAL (por Pablo R. Bedrossian)

Serie “LECTURA RECOMENDADA”

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Vivimos tiempos contradictorios, donde muchos supuestos beneficiarios de la Reforma están erigiendo una nueva Contrarreforma. Basta ver el regreso a las jerarquías eclesiásticas, que Lutero tanto combatió al predicar el sacerdocio universal de todos los creyentes, y la consiguiente predilección por títulos pomposos como los apostolados (cargo o función que ni siquiera los primeros seguidores de los apóstoles osaron tomar para sí), a lo que se añade la pretensión de autoridad y poder sobre otros hermanos. Incluso se utiliza la expresión “estar bajo cobertura” como si fuera bíblica, cuando no existe en el Nuevo Testamento. No se sorprenda: hay quienes predican la sujeción a un líder como signo de humildad y obediencia a Dios, cuando no es otra cosa que un intento de justificar el control y la manipulación.

Esta Contrarreforma, a la cual, desde luego, muchos cristianos e iglesias se oponen, también pregona una falsa promesa de prosperidad a cambio de diezmos y ofrendas, e incluso promueve “pactos” económicos vergonzosos. Dentro de este lamentable escenario se ha añadido una suerte de mediación entre Dios y los hombres, donde se “pasa” la “unción” y hasta con “doble porción”, sustituyendo la relación directa entre el hombre con Dios por alguien “ungido” para impartir esos “dones”.

Finalmente, y quizás la prueba más dramática de esta Contrarreforma en marcha, es la sustitución de la Biblia no ya por dogmas -aunque también los hay- sino por experiencias, que llevan a mover a las personas por emociones y no por la Palabra revelada en las Sagradas Escrituras.

Por eso, en tiempos donde los tataranietos de la Reforma se cruzan a la vereda de enfrente, a veces por ignorancia pero otras veces movidos por el poder y el dinero -males contra los cuales Lutero luchó-, “El Legado de la Reforma” del periodista e historiador César Vidal, es mucho más que una bocanada de aire fresco: Es la recuperación de una perspectiva que, al menos en los países latinos, parece olvidada o perdida.

EL LIBRO

Publicado por los 500 años de aquel día donde Lutero clavó sus 95 Tesis en Iglesia del Palacio de Wittenberg, “El Legado de la Reforma” es un estudio del mensaje que puso bajo tela de juicio la religiosidad dominante de su tiempo. Comienza con el análisis de sus causas, presenta los hechos y se concentra en sus consecuencias.

La obra consta de cuatro partes y un apéndice. La primera, titulada “La necesidad de la Reforma”, es un breve recorrido por la historia de la Iglesia Católica Romana donde pone al desnudo sus crisis, divisiones y urgencias hasta la época de Lutero.

La segunda parte, “Los orígenes de la Reforma” es una mirada al viaje espiritual del monje alemán devenido a teólogo. César Vidal reconstruye su biografía llegando hasta inmediatamente después de la famosa Dieta de Worms. En sección no solo incluye la famosa disputa sobre las indulgencias, sino que dedica varias páginas al descubrimiento bíblico que Lutero hizo de la justificación por la fe, de donde se derivan muchos de sus postulados. Allí, en algunos momentos, no se sabe si habla el apóstol Pablo, el reformador alemán o el escritor.

Al final de esta segunda parte, hay una somera descripción de otros movimientos reformadores surgidos en la misma época.

La tercera parte, “El legado espiritual de la Reforma” enfatiza la centralidad de la Biblia en el pensamiento de Lutero. Se ocupa de los principios sola Escritura, sola gracia, sola fe y solo Cristo sobre los cuales el teólogo alemán fundamentó su reclamo de devolver la Biblia, el evangelio y a Cristo al pueblo, con un fuerte acento en la libertad que goza el cristiano cuya medida no es la religiosidad sino las verdades presentadas en el Nuevo Testamento.

La cuarta parte es “El legado cultural de la Reforma”. Esta extraordinaria sección es una exposición de las contribuciones que la Reforma hizo en campos como el trabajo, las finanzas, la educación, la ciencia, la Ley, la ética, la división de poderes, la libertad de conciencia, la ayuda social, la dignidad de la mujer y el arte. Dentro de esta sección, resulta aleccionador ver que las posiciones antijudías que Lutero mantuvo en la última parte de su vida fueron rechazadas y condenadas por sus seguidores, confirmando que en la nueva concepción de iglesia, ni teólogo alemán ni ningún otro sería un Papa evangélico ni tendría poder supremo. Se terminaba el autoritarismo para abrirse a una libertad que facilitara el diálogo y el debate para encontrar la verdad.

Finalmente, la obra incluye un apéndice con varios textos breves de Lutero y otros documentos de valor histórico.

EPÍLOGO

El “Legado de la Reforma” no es solamente un libro sobre el pasado, sino sobre el presente. En un tiempo donde la fe cristiana no católica se ve amenazada por una Contrarreforma interna que, como la establecida en el Concilio de Trento, se aleja de las Escrituras y construye un sistema de poder vertical al cual el creyente debe someterse, esta obra nos recuerda que el cambio comienza por principios no negociables: sola Escritura, sola gracia, sola fe y solo Cristo.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.