UN CANDADO A LA EDUCACIÓN (por Pablo R. Bedrossian)

La semana pasada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), Argentina, hubo varias tomas simultáneas de colegios protagonizadas por los alumnos. Un caso particular ocurrió en Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini. Micaela Güera de Souza, presidenta del Centro de Estudiantes, puso un candado en la puerta para impedir la entrada y salida de personas de la institución.

Más allá de las razones, que pueden ser legítimas (se adujo el pésimo estado de las instalaciones en algunos centros educativos), y que el Carlos Pellegrini, como se lo conoce, no depende del Gobierno de la CABA contra el cual se dirigían las protestas sino de la Universidad de Buenos Aires, la acción de esta joven es un símbolo: cerrar las puertas de un colegio es cerrar las puertas a la educación, pues tomar un colegio implica impedir el dictado de clases. No lo decimos nosotros, sino la propia Micaela: “automáticamente, cuando tomamos el colegio, las autoridades, los docentes, los preceptores, cualquier autoridad que esté a cargo, tiene que retirarse del establecimiento”[1].

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Las tomas de colegios muy comunes en los ’70, nunca resolvieron problemas. Son una forma de protesta anacrónica por la cual un grupo quiere imponer su voluntad, pero curiosamente en perjuicio de sí mismo: sin clases los alumnos se exponen no solo a repetir el año sino a privarse de su educación. Permítannos dar un ejemplo: cuesta imaginar a un grupo de enfermos tomando un hospital a causa de deficiencias en las instalaciones, impidiendo a médicos, técnicos y enfermeras atenderlos. Esa decisión haría que el cáncer avance, la gangrena produzca septicemia y que las insuficiencias coronarias agudas terminen en infartos. Del mismo modo, el candado a la educación traerá más ignorancia, pobreza y frustración.

Más allá que históricamente fueron fogoneadas por organizaciones políticas, que, además, violan derechos, pues no permiten que los alumnos que no adhieran a la toma reciban clases, y aun considerando, tal como dijimos antes, que los reclamos puedan ser legítimos, este tipo de protesta es un símbolo del absurdo y la locura. El daño autoinfligido jamás podrá ser beneficioso; además, no perjudica solamente a los protagonistas de las tomas, sino que violenta el derecho de todos aquellos que desean ir al colegio para aprender y crecer.

© Pablo R. Bedrossian, 2022. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] “Habló una alumna de la toma del colegio Carlos Pellegrini: “No puede entrar ninguna autoridad y a la noche no se puede salir”, Diario La Nación, 28/9/2022, https://www.lanacion.com.ar/sociedad/el-colegio-con-candado-hablo-una-alumna-de-la-toma-del-pellegrini-no-puede-entrar-ninguna-autoridad-nid28092022/

2 comentarios en “UN CANDADO A LA EDUCACIÓN (por Pablo R. Bedrossian)

  1. Estimados, acuerdo con algunos de los conceptos vertidos, parte de mis actividades fueron y son académicas En 2019, me retiré cómo directivo de una Escuela Industrial de la Capital. Nobleza obliga, debo corregir algo de lo expresado: no es cierto que las tomas no dieron resultado nunca , allá por 1972 en pleno gobierno militar quisieron imponer la llamada «Ley Fantasma», que rebajaba la categoría de los títulos técnicos, el Dr.Malek era el Ministro de Educación de aquel entonces, cómo resultado de esta Ley todas las Escuelas Industriales fueron tomadas, hubo luego de una semana una marcha masiva a Plaza de Mayo, apoyada por los Directivos de las Escuelas, en nuestro caso el Director era el Ing. Orlando Mario Punzi, (además Teniente Coronel Retirado y abogado), y fue él mismo quien entró a Casa de Gobierno a dialogar con el Ministro y el Presidente. Cómo resultado de la presión y la gestión La Ley Fantasma fue derogada, y los títulos técnicos conservaron sus incumbencias, Las tomas impidieron la rebaja de la Educación Técnica de entonces.

    1. Gracias, Gustavo. Aprecio tu mensaje. No cuestiono tu experiencia, pero es una excepción, no la regla. Quizás debiera haber escrito «muy rara vez… «. De paso, estudié en el Nacional Buenos Aires del 71 al 75. Allí laa tomas (todas políticas bajo excusas como las actuales) fueron inútiles. Muy cordiales saludos.

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