“THE CODE”, UN THRILLER CONSPIRATIVO A LA AUSTRALIANA

The Code 01Ya he comentado que una de las cuestiones que menos entiendo de Netflix son las calificaciones. Al menos las iniciales, en su mayoría cinco estrellas, no parecen provistas por el público sino por la propia empresa -por default o no, no lo sabemos- con el propósito de atraerlo. Luego de ver el primer capítulo de una serie, misteriosamente la calificación baja muchas veces a dos o a una estrella. Si ese puntaje es el juicio del público, no siempre estamos de acuerdo. Tal es el caso de la primera temporada de “The Code”, una minserie australiana que arrancó con cinco estrellas y tras la primera entrega apareció con una y media.

“The Code” se encuentra dentro de ese género que podríamos llamar thrillers conspirativos. Es la historia de dos hermanos, uno periodista y otro con rasgos autistas adicto a las computadoras. Obviamente es difícil no evocar a Rainman. La trama en la que se ven envueltos tiene que ver con un video que el periodista publica sobre un supuesto accidente en una zona rural alejada, cuyas imágenes sugieren que fue un incidente que terminó en asesinato. Desde las entrañas del poder político alguien impide la difusión del video y comienza una persecución sobre todos los que se interesan en aquellos hechos, que en otro contexto hubieran quedado en el olvido. La pertinacia con la que el gobierno actúa indica que pretende ocultar algo mucho más grande que aquello que los protagonistas imaginan.

The Code 04Si la memoria no nos juega una mala pasada, es la primera producción australiana que vemos desde la legendaria Cocodrilo Dundee. Creada y escrita por Shelley Birse, esta producción en seis capítulos merece una mayor calificación. Desde luego, no califica para cinco estrellas, pero tampoco menos de tres. Está bien actuada (hay un gran trabajo de Ashley Zukerman, en el rol de Jesse Banks), mantiene la tensión hasta el final y provee una interesante visión, aunque superficial, de los manejos del poder tras bambalinas. Como se estudia en negociación, los intereses generalmente están ocultos debajo de las posiciones que se asumen en público.

Quizás su mayor debilidad está en la ambientación; repite demasiado los escenarios y a veces uno no entiende del todo bien las distancias.

Resumiendo, si le gustan las tramas donde el individuo o un pequeño grupo pone en el jaque a los corruptos dentro de un gobierno -o al gobierno mismo-, haga la prueba de verla y luego decida las estrellas que le corresponden.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.

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