Serie “PASAJES Y CALLES CURIOSAS DE BUENOS AIRES”
La calle Guido es una de las más distinguidas calles de Buenos Aires. Pero, además de su glamour europeo, tiene en su corto trayecto detalles únicos: esculturas, un aljibe e, incluso, dos tramos con escaleras; es la única calle que cambia de nombre al cruzar la calle Juncal. Descubra en esta nota algunas de las perlas más preciadas de esta refinada vía.
La calle Guido homenajea a Tomás Guido (1786-1866), quien fuera secretario de Mariano Moreno en 1811, amigo personal y compañero de armas del General José de San Martín, Ministro de Guerra del Perú y Embajador argentino en Brasil entre 1840 y 1852[1]. Su tumba se encuentra en el cementerio de la Recoleta. Fue levantada por su hijo, el poeta Carlos Guido Spano, con piedras traídas de la Cordillera de los Andes. Sin embargo, el cuerpo de Tomás Guido ya no se encuentra allí, pues fue trasladado en 1966 a la Catedral Metropolitana[2].

Si caminamos en dirección inversa al tránsito vehicular, podemos decir que la calle Guido es la continuación de la calle Talcahuano. Esta calle, cuyo nombre proviene de una ciudad fortificada en el sur de Chile atacada sin éxito por el General Las Heras durante la gesta libertadora[3]m tras hacer una curva y cruzar la calle Juncal, recibe el nombre de Guido. Justo allí se encuentra la plazoleta Pedro Miguel Obligado, en honor a un jurisconsulto y escritor argentino nacido en 1982 y fallecido en 1967[4]. En un costado hay un café, que cuando el clima lo permite ofrece algunas mesas al aire libre para disfrutar del ambiente parisino de la zona. También, en un ángulo de la plazoleta se encuentra una bella réplica en mármol de la Venus Citerea o Afrodita de Capua, de autor desconocido. El original, que fue esculpido en tiempos del emperador Adriano (principios del siglo II d.C.) y se encuentra expuesto en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles, Italia, es, a su vez, copia de una figura griega realizada en bronce en el siglo IV a. C.[5].

Continuando nuestra marcha por la calle Guido en la misma dirección, encontramos enseguida que la breve calle Parera termina en la mitad de la cuadra derecha. En la esquina siguiente se entrecruzan tres calles: Guido, Montevideo y Uruguay que nace como una diagonal entre las otras dos. Enseguida, la calle Montevideo, al cruzar la calle Juncal hará una curva y se convertirá en paralela de Uruguay. Pero evitemos confusiones y detengámonos en este cruce de múltiples esquinas para observar un aljibe que nace donde se unen Guido y Uruguay. Está ubicado frente a un edificio de siete pisos terminado en 1935 que parece un triángulo trunco, ubicado a la altura de de Guido 1588-98 / Uruguay 1391, obra del arquitecto Carlos Dumas y del ingeniero Alberto Dumas. Se dice que el aljibe es réplica del que la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) colocó frente a su sede, en Mexico 526, pero no hay certeza[6].

Si avanzamos dos cuadras cruzamos la ancha Avenida Callao. Otras dos cuadras más adelante, justo al llegar a Roberto M. Ortiz, la peatonal sobre la cual se ubican los restaurantes de la Recoleta, la calle Guido se vuelve empedrada. A partir de allí luce rodeada de jardines hasta que, unos metros más adelante, choca con el Cementerio.

Sin embargo, Guido no termina en ese paredón. Continúa del otro lado del espectacular cementerio-museo porteño. Renace en la calle Azcuénaga. Una cuadra después cruza la Avenida Pueyrredón, y pocos metros más adelante, empedrada y siguiendo una pendiente ascendente, en su cruce con la calle Luis Agote se levanta sobre ella una de las escasas calles con escaleras de Bs. As.

Se trata de una ancha escalera central, rodeada a ambos lados por miradores que miran al cementerio, a dos niveles. El primero se encuentra a 17 escalones y forma un descanso en el ascenso.

El segundo mirador halla 12 escalones más arriba. Cada mirador presenta anchas balaustradas. Los dos superiores tienen, además, dos enormes jarrones– canteros con altorrelieves alegóricos de niños cargando cestas, a los sendos lados de las escaleras. ‘

La primera escalera de la calle Guido nos permite llegar a una zona elevada, conocida como La Isla. Este sector, cubierto de edificios de muy elevado precio, ocupa una suerte de loma o pequeña colina que se eleva desde la Avenida Las Heras hasta el monumento al General Bartolomé Mitre, y está bordeada por las calles Dr. Luis Agote y Agüero, a las que se desciende a través de las escaleras de la calle Guido.

Teniendo a nuestra espalda la escalera que acabamos de ascender, vemos a nuestra derecha un robusto edificio de líneas rectas que parece tener cinco plantas, separado de la calle por una reja. Forma parte del complejo de la Embajada del Reino Unido (conocida popularmente como “Embajada de Inglaterra”).

Avanzamos hasta la esquina y llegamos a un amplio espacio abierto y apacible, a pesar de ser la confluencia de múltiples esquinas. En su centro se ubica la plazoleta Gelly y Obes, emplazada sobre la avenida General Juan Gelly y Obes, que lleva este nombre desde 1915, en homenaje a quien fuera ministro de Guerra y Jefe del Estado Mayor durante la presidencia de Bartolomé Mitre y continuara sus funciones como general en jefe durante la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento[7]. A la plazoleta desembocan no sólo la calle Guido y la avenida General Juan Gelly y Obes, sino también la calle Galileo y la calle Newton que en su corto trayecto bordea el edificio más importante de la Embajada del Reino Unido, que originalmente fuera el Palacio Madero Unzué, que perteneció a la familia homónima, construido entre 1914 y 1917 por los arquitectos ingleses Walter Basseth-Smith y Bertie Collcutt.

Volviendo a la plazoleta, sobre una columna se erige el busto al General Gelly y Obes, realizado por el escultor italiano Camilo Romairone, quien llegó a la Argentina en 1870 y realizó varios mausoleos del Cementerio de La Recoleta. Este busto, que estaba en la respectiva bóveda del militar, fue donado por uno de sus biznietos en 1965 e inaugurado en la plazoleta en 1972[8].

En la esquina norte de Guido y Gelly Obes se observa una de las veredas más anchas de Buenos Aires.

Luego de detenernos a admirar La Isla desde la plazoleta Gelly y Obes, continuamos por la calle Guido para recorrer su última cuadra. En el camino, saturado de autos estacionados, encontramos a mano derecha la Plaza Luis F. Leloir, que recibe su nombre del médico, bioquímico y farmacéutico argentino ganador Premio Nobel de Química en 1970. Tiene senderos de polvo de ladrillo rojo y bellos jardines de grama.

Si Ud. ingresa a la plaza, al fondo encontrará un mirador que da directamente a la curiosa calle Arjonilla, que es una escalera, y también a la Avenida del Libertador General San Martín, que se encuentra más abajo, descendiendo la loma en la que nos encontramos.

Llegamos así al final de la calle Guido, que es otra escalera que tiene sabor parisino. Vista desde arriba, comienza con una explanada de baldosa cuadriculada. A ambos lados se abren dos escaleras que descienden hacia su confluencia y en el centro una pequeña fuente y un monumento dedicado al médico argentino Antonio F. Piñero, realizado por el escultor argentino Eduardo Lagos.

Es interesante notar que Piñero -reconocido psiquiatra, luego diputado nacional- nació en 1855 y murió en 1921. Sin embargo, una placa que lo recuerda, lleva debajo el nombre del escultor del busto en bronce, Alberto Lagos y las fechas 1885-1960. Entonces, no se trata de las fechas de nacimiento y muerte del homenajeado sino del escultor.

El busto fue inaugurado en 1927[9] y muestra al ilustre galeno con una toga al estilo romano. Se apoya sobre una base de mármol con forma de muro, que a sus lados tiene dos bajorrelieves alegóricos con una cabeza de león entre ambos, de donde fluye el agua hacia la pequeña fuente -que en nuestras visitas siempre hemos visto seca-. Detrás, imponente, se erige como un rectángulo elevado el edificio de la Biblioteca Nacional.

A los lados de las escaleras hay balaustradas que sirven de miradores. Vista desde arriba, la de la derecha está cubierta parcialmente por árboles y plantas y la de la izquierda está despejada.

En ambas se levantan columnas de capiteles dóricos, coronados por cóndores de piedra.

Las escaleras, ambas de 12 escalones, confluyen en una suerte de entrepiso. En el centro está la vista posterior del monumento a Piñero con el busto de espaldas y otra fuente, mucho más pequeña, con una base que remeda la mitad de una concha marina y por encima una cabeza de león por cuya boca debería fluir el agua.

A los lados, las barandas de las escaleras terminan con pequeñas pero regordetas columnas coronadas por canteros.

Desde el entrepiso desciende finalmente una amplia escalinata, también de 12 escalones, hasta la calle Agüero, con dos pequeños muros laterales rematados por otros dos canteros.

ACERCA DE LA ISLA Y EL DISEÑO DE LAS ESCALERAS
Como ya hemos escrito en otro artículo[10], La Isla, con sus aproximadamente 82,000 metros cuadrados, era la quinta de la familia Hale-Pearson. En 1906, la Municipalidad de Buenos Aires decidió comprar los terrenos con el propósito de construir un barrio parque con un belvedere que diera al Río de la Plata. Para ello se contrató “al ingeniero y urbanista francés Joseph Bouvard (1840-1920), quién se encargó del trazado de calles, terrazas, escalinatas y del diseño de ‘Plaza Mitre’”[11] que es el otro nombre que recibe La Isla. Bouvard visitó varias veces la Argentina entre 1907 y 1910 y realizó diseños para modernizar Buenos Aires e incluso Rosario[12]. En principio, se atribuye a Bouvard la creación de las cuatro calles con escaleras de La Isla: las dos de la calle Guido, la de la calle Copérnico y la de la bella y breve calle Arjonilla.

En La Isla se encuentran la Embajada de Inglaterra y la sede del Ministerio de Seguridad. También, al este, se encuentra el complejo monumental dedicado al Presidente Bartolomé Mitre, inaugurado en 1927, creación de los artistas italianos Davide Calandra (1856-1915), quien ganó el concurso para la obra pero murió antes de finalizarla, y Eduardo Rubino (1871-1954) quien la completó[14]. Desde ese elevado punto de la barranca, se puede observar una loma verde y la bella y ancha Avenida del Libertador. He leído que en el sitio donde está emplazado el Monumento a Bartolomé Mitre anteriormente había una terraza con escalinatas imperiales y un nicho con una estatua, pero no pude corroborar la fidelidad de la fuente.
© Pablo R. Bedrossian, 2017. Todos los derechos reservados.
BONUS: VIDEO DE LA CALLE GUIDO, SECTOR SOBRE LA ISLA
REFERENCIAS:
[1] Iusem, Miguel, “Diccionario de las Calles de Buenos Aires”, Instituto Rioplatense de Ciencias, Letras y Artes (IRCLA S.A.), Buenos Aires, Argentina, 1971, p.87
[2] Zigiotto, Diego, “Las Mil y Una Curiosidades del Cementerio de la Recoleta”, Ediciones B, Buenos Aires, 2013, p.109-110
[3] IIusem, Miguel, Op. cit., p.173
[4] Piñeiro, Gabriel Alberto, “Barrios, Calles y Plazas de la Ciudad de Buenos Aires”, Dirección General Patrimonio e Instituto Histórico, Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina, 2008, p.306
[5] Gutiérrez, Nicolás Gabriel, “Mármol y Bronce, Esculturas de la Ciudad de Buenos Aires”, Olmo Ediciones, Buenos Aires, Argentina, 2015, p.629.
[6] Corona Martínez, Alfonso, Diario La Nación, Suplemento de Arquitectura, Buenos Aires, Argentina, 23/10/2002, citado en http://www.lanacion.com.ar/443042-selva-en-altura-en-pleno-centro
[7] Iusem, Miguel, Op. cit., p.81
[8] Gutiérrez, Nicolás Gabriel, Op. cit. p.590
[9] Gutiérrez, Nicolás Gabriel, Op. cit. p.591
[10] Bedrossian, Pablo, “La calle Arjonilla”, https://pablobedrossian.wordpress.com/2015/12/19/la-calle-arjonilla-por-pablo-r-bedrossian/
[11] DG en http://diager-arte.blogspot.com/2008/10/una-isla-en-recoleta.html
[12] Liemur, Jorge Francisco y Aliata, Fernando, Diccionario de Arquitectura en la Argentina, Clarín – Arquitectura, Buenos Aires, Argentina, 2004, Tomo a/b, p.180.
[13] Parise, Eduardo en http://www.diasdehistoria.com.ar/content/la-isla-acento-franc%C3%A9s-en-recoleta
[14] Gutiérrez, Nicolás Gabriel, Op. cit. p.593,594
CRÉDITOS MULTIMEDIA
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los capiteles jónicos tienen volutas. las columnas rematadas con figuras de cóndores son de estilo toscano. no tienen volutas. por cuestiones de la disponibilidad de esta página no puedo subir imágenes para ilustrar. sino lo haría. saludos.
¡Gracias! Desde luego, los capiteles son dóricos… me equivoqué y no revisé bien. Además voy a agregar lo del estilo toscano que no lo sabía. ¡Gracias por estar al pendiente!
Pablo, muy buena y prolija descripción de esta curiosa porción de Buenos Aires, Afrancesada.
Con respecto a la calle Parera , si mal no recuerdo es un pasaje con dirección Este y va de Talcahuano a una cuadra de la bifurcación de Uruguay ( véase aljibe ) , dirección sur cortando prácticamente a Talcahuano y este pasaje llega hasta la Avenida Alvear.
¡Hola, Fer! Efectivamente, Guido es la continuación de Talcahuano. Parera termina cuando Talcahuano ya se llama Guido, debido a que Parera está después de Juncal, donde se produce el cambio de nombre. Parera -que homenajea al creador de la música de Himno Nacional- es una calle corta de sólo dos cuadras, muy «cheta», como dirían los antiguos, que va de Guido hasta la maravillosa Avenida Alvear ¡Abrazo, querido amigo!
Hola Pablo: Muchas gracias por alcanzarnos estos datos escritos e ilustrados tan bellamente! Esperamos, con Llegar Alto Comunidad de Fe, ser un faro de luz en esta calle Guido, tan rica en historia y en arte. Dios te bendiga por tu labor.
¡Gracias, Marijo! Un gran abrazo para vos, Christian y todo «Llegar Alto» desde Honduras, Centroamérica.
Hermosa nota, un gusto haber visto estas fotografías.
¡Muchas gracias, Nicolás!
Muy interesante lo que se describe un pedacito de una Buenos Aires esplendorosa de estilos y coloridos. Muchas Gracias Pablo muy buen trabajo.-
¡Muchas gracias, Mario!
Muy interesante descripción al detalle de esta singular calle en una zona muy pintoresca de la ciudad. Un placer leer un entramado de historia de esos nombres que solo recordamos cuando buscamos un destino en el vértigo del día a día en la ciudad. Y muy buenas las fotos del lugar marcando los detalles tan significativos que solemos ver pero no apreciar. Un noton de los que me gusta.
¡Muchas gracias, Fernando!
Muy interesante descripción al detalle de esta singular calle en una zona muy pintoresca de la ciudad. Un placer leer un entramado de historia de esos nombres que solo recordamos cuando buscamos un destino en el vértigo del día a día en la ciudad. Y muy buenas las fotos del lugar marcando los detalles tan significativos que solemos ver pero no apreciar. Un placer la nota.
Excelente tu nota. Solo faltó una línea sobre la calle Arjonilla.
El historiador Alejandro Padilla gasto sus últimos años recorriendo pasillos y oficinas para lograr una calle Arjonilla, en su barrio
Gracias. En cuanto a la calle Arjonilla, le invito a leer mi artículo sobre ella: https://pablobedrossian.com/2015/12/19/la-calle-arjonilla-por-pablo-r-bedrossian/ Allí encontrará interesante información sobre esa calle que es casi en su totalidad una escalera. En cuanto a Alejandro Padilla y su intento de conseguir una calle Arjonilla en su barrio, ¿crmo puedo obtener más información? Cordiales saludos, desde Honduras, Centroamérica, donde resido.
Que lindo encontrarme con esto por Dios!!!! viví en calle Guido, entre Av. Pueyrredón y Dr. Luis Agote… la escalera al fondo y Cementerio de Recoleta del otro lado. Amé ese lugar!!!! gracias por compartir todo esto. Hermosa historia también.-