LOS COLIBRÍES DE HONDURAS (por Pablo R. Bedrossian)

Los colibríes (también llamados picaflores o chupaflores) contribuyen con su belleza y singularidad a enriquecer la biodiversidad hondureña.

Alimachete púrpura (nombre científico: Campylopterus hemileucurusen inglés: Violet Sabrewing)

Habitan exclusivamente en América. De las 349 especies conocidas, en Honduras han sido observadas hasta la fecha 42[1], de las cuales la única endémica es el colibrí esmeralda (nombre científico: Amazilia luciae; en inglés Honduras Emerald).

Colibrí esmeralda hondureño (nombre científico: Amazilia luciae – en inglés: Honduran Emerald)

Pertenecen a la familia Trochilidae y se reconocen fácilmente por sus cuerpos largos y pequeños, sus intensos colores iridiscentes, su increíble velocidad, su rápido aleteo, sus largos picos y los zumbidos de sus vuelos.

Colibrí corona púrpura (nombre científico: Thalurania colombica – en inglés: Crowned Woodnymph)

Desde luego hay excepciones y rarezas. Por ejemplo, el colibrí gigante (nombre científico: Patagonas gigas; en inglés Giant Hummingbird) que habita en la región andina mide cerca 20 cm[2]. Lamentablemente no lo tenemos en Honduras. Otra sorprendente especie andina es el colibrí pico espada (nombre científico: Ensifera ensifera; en inglés Sword-billed Hummingbird) cuyo pico es el más largo en relación con su tamaño corporal de cualquier ave en el mundo[3]. Además, un colibrí, el zunzuncito (nombre científico: Mellisuga helenae; en inglés Bee Hummingbird), que solo se encuentra en Cuba, es el ave más pequeña del planeta: mide entre 5 y 6 cm[4].   

Colibrí de Cuvier, colibrí de pecho empedrado o colibrí pecho escamoso (nombre científico: Phaeochroa cuvierii – en inglés: Scaly-breasted Hummingbird)

Los colibríes se dividen en dos grandes subfamilias: Trochilinae y Phaethornithinae; a los miembros del primer grupo se los llama troquilinos y a los del segundo ermitaños (en inglés hermits).

Colibrí panza blanca (nombre científico: Chlorestes candida, antes Amazilia candida – en inglés: White-bellied Emerald)

Andan de flor en flor buscando el néctar que es su principal alimento, contribuyendo también a la polinización de las plantas. También forman parte de su dieta pequeños insectos .

Colibrí oreja blanca o zafiro orejas blancas (nombre científico: Basilinna leucotis, antes llamado Hylocharis leucotis – en inglés: White-eared Hummingbird)

La mayoría presenta dimorfismo sexual (el macho es externamente diferente que la hembra) pero hay varias especies donde los sexos son semejantes.

Colibrí canela (nombre científico: Amazilia rutila – en inglés: Cinnamon Hummingbird)

Muchas especies realizan cortejos en temporada reproductiva y sus nidos tienen forma de copa o cuelgan debajo de hojas.[5]

ALGUNOS DE LOS COLIBRÍES MÁS BELLOS DE HONDURAS

Desde luego, esta es una opinión; son solo algunos, no todos los colibríes más bellos de Honduras. El lector puede incluir aquellos que desee en su propia lista. Además, los números que acompañan a cada ave no indican un ranking; su propósito es facilitar la identificación de las especies. Finalmente, como en español esos nombres varían de pueblo en pueblo, adjuntamos los nombres científicos y en inglés que son únicos para cada especie.

1. Colibrí esmeralda hondureño (nombre científico: Amazilia luciae – en inglés: Honduran Emerald)

2. Colibrí corona púrpura, zafiro coroniazul, zafiro coronado o púrpura coronado (nombre científico: Thalurania colombica – en inglés: Crowned Woodnymph)

3. Colibrí de Elliot, colibrí cuello de vino (nombre científico Selasphorus ellioti, antes llamado Atthis ellioti – en inglés, Wine-throated Hummingbird)

4. Colibrí morado, colibrí alas de sable o alimachete púrpura (nombre científico: Campylopterus hemileucurus – en inglés: Violet Sabrewing)

5. Colibrí crestado o coqueta cresta negra (nombre científico: Lophornis helenae – en inglés: Black-crested Coquette)

La “coqueta” uno de los colibríes más pequeños de Honduras. Mide de 7 a 8 cm.

6. Colibrí cuello blanco, colibrí nuqiblanco, jacobino cuello blanco o jacobino collar grande  (nombre científico: Florisuga mellivora – en inglés: White-necked Jacobin)

7. Ermitaño picudo, de pico largo o colilargo (nombre científico: Phaethornis longirostris – en inglés: Long-billed Hermit)

8. Colibrí oreja blanca o zafiro orejas blancas (nombre científico: Basilinna leucotis, antes llamado Hylocharis leucotis – en inglés: White-eared Hummingbird)

9. Colibrí berilo o chuparrosa – (nombre científico: Saucerottia beryllina, antes llamado Amazilia beryllina – en inglés: Berylline Hummingbird)

10. Colibrí panza blanca o colibrí cándido (nombre científico: Chlorestes candida, antes llamado Amazilia candida – en inglés: White-bellied Emerald)

11. Colibrí de Cuvier, colibrí de pecho empedrado o colibrí pecho escamoso (nombre científico: Phaeochroa cuvierii – en inglés: Scaly-breasted Hummingbird)

12. Colibrí pecho verde o mango pechiverde (nombre científico: Anthracothorax prevostii – en inglés: Green-breasted Mango)

Hembra de colibrí pecho verde en su nido

13. Colibrí canela o amazilia canela (nombre científico: Amazilia rutila – en inglés: Cinnamon Hummingbird)

14. Esmeralda de Canivet, esmeralda tijereta o gorrioncito esmeralda hendida (nombre científico: Cynanthus canivetii, antes Chlorostilbon canivetii – en inglés: Canivet’s Emerald)

Hembra del esmeralda de Canivet

15. Colibrí cola rufa o amazilia de cola rufa (nombre científico: Amazilia tzacatl – en inglés: Rufous-tailed Hummingbird)

16. Colibrí joya garganta verde o colibrí gorgiescamoso (nombre científico: Lampornis viridipallens – en inglés: Green-throated Mountain-gem)

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


BONUS: VIDEOS

NOTA

Esta es una contribución del Club de Observación de Aves Los Zorzales del valle de Sula a la ASHO (Asociación Hondureña de Ornitología).

REFERENCIAS

[1] Dubón, Francisco, “Familias de Aves de Honduras”, Asociación Hondureña de Ornitología (ASHO), 2020, p.16

[2] Sin firma, “Giant Hummingbird”, eBird, Cornell Lab of Ornithology, https://ebird.org/species/giahum1/

[3] Sin firma, “Sword-billed Hummingbird”, eBird, Cornell Lab of Ornithology, https://ebird.org/species/swbhum1

[4] Sin firma, “Bee Hummingbird”, eBird, Cornell Lab of Ornithology, https://ebird.org/species/beehum1/

[5] Gallardo, Robert J., “Guía de las Aves de Honduras”, Edición de autor, 2018, p.199


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías y videos fueron tomados por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.

4 NOTABLES SERPIENTES PEQUEÑAS DE CENTROAMÉRICA (por Pablo R. Bedrossian)

Hay dos grupos de serpientes que gozan de la mayor popularidad: las de gran tamaño y las venenosas. ¿Quién no ha oído hablar de las anacondas, las cascabeles, las boas, las cobras y las corales? Hoy proponemos un ejercicio diferente: presentar algunas serpientes pequeñas, totalmente inofensivas. Aunque suelen habitar en zonas urbanas o sus cercanías, son poco conocidas por el público. Hemos elegido cuatro como muestra con el propósito de despertar el interés en serpientes que pasan inadvertidas para la mayoría.

1. INDOTYPHLOPS BRAMINUS (longitud máxima 23 cm)

Esta diminuta serpiente ciega es conocida como “serpiente ciega afroasiática”. El nombre no es caprichoso: el género Indotyphlops, antes llamado Ramphotyphlops, incluye serpientes ciegas originarias del sudeste asiático que se supone que han llegado al continente americano en la tierra de plantas ornamentales[1]. Esta especie se llama en inglés Brahminy Blindsnake y se encuentra ampliamente distribuida en Asia, África y Oceanía.

A la fecha de publicación de este artículo, la base de datos iNaturalist[2], patrocinada por Academia Ciencias de California y la National Geographic, muestra registros en México y todos los países de Centroamérica a excepción de Costa Rica. No es fácil de ver ni de encontrar debido a su tamaño y a sus hábitos de vida: pasa la mayor parte del tiempo oculta dentro de la tierra. Por ejemplo, el primer registro en Nicaragua se realizó en 2019[3]. Tuvimos la fortuna de ser los primeros en hallarla en la zona norte de Honduras[4]. A la fecha hemos visto tres ejemplares: uno vivo y dos muertos, todos en Campisa, San Pedro Sula, donde residimos.

De color morado parece más un gusano que una serpiente. A simple vista no es fácil diferenciar la cabeza de la cola. El ejemplar más grande conocido es de 23 cm, aunque en Honduras la mayor longitud encontrada para un ejemplar fue de 14.7 cm[5].

Quizás su mayor curiosidad no sea ni la ceguera ni el parecido con los gusanos, sino su reproducción por partenogénesis que consiste en el desarrollo de células sexuales femeninas sin aporte de los machos, lo que constituye una suerte de clonación y, como tal, un proceso de reproducción asexual. Hay otros reptiles que comparten esa característica, como algunas especies de lagartijas del género Cnemidophorus.

2. NINIA SEBAE (longitud máxima 39 cm)

Esta es una pequeña serpiente inofensiva de cabeza negra, que posee un anillo amarillo en la parte posterior de la cabeza, una franja negra y otro anillo más angosto, seguido del cuerpo rojo, que en ocasiones tiene bandas transversales negras. Sus vistosos colores la hacen muy llamativa a pesar de su escasa longitud, que puede alcanzar hasta 38.6 cm[6].

Conocida como falso coral, coralillo o culebra de cafetal espalda roja, es totalmente inofensiva. En inglés se la llama Redback Coffee Snake. Habita bajo troncos o en la hojarasca. Es ovípara y su tiempo de incubación es de 75 a 79 días[7].

Se distribuye en México y toda Centroamérica, aunque son muy escasos los registros en Panamá. Hasta la fecha, donde vivimos llevamos registrados siete ejemplares.

3. TANTILLA ARMILLATA (longitud máxima 49 cm)

La Tantilla armillata es una de las muchas especies del género Tantilla presentes en Centroamérica, que viven en huecos de árboles secos o podridos, escondidas entre las rocas del bosque, prados y cafetales. Durante un tiempo se la consideró dentro de otra especie, la Tantilla melanocephala. En español se llama culebrita de collar centroamericana y en inglés Black-necked Centipede Snake. La palabra tantilla significa en latín tan pequeña.

Su cuerpo es cilíndrico de color café pálido con una delgada línea en el dorso que se extiende a lo largo de todo el cuerpo; la cabeza es oscura (su color va del sepia al negra) con pequeñas manchas color crema y anillo nucal incompleto del mismo color.

Es ovípara; se alimenta de insectos y, en particular, de ciempiés. Si bien Jay Savage describió un ejemplar que alcanzaba los 49 cm, el ejemplar más grande que James McCranie halló en Honduras fue de 28.7 cm[8].

Se dice que se extiende desde Guatemala a Costa Rica[9]. Sin embargo, en iNaturalist no hay registros en Guatemala, El Salvador y Nicaragua. Suponemos que esto no se debe a que la serpiente no esté presente, sino que aún no hay un uso extendido de esta base de datos en esos países.

Es considerada semifosorial. Un organismo fosorial es aquel adaptado a la excavación y vida subterránea, tal como ocurre con algunos roedores y anfibios. Tiene dentición opisitoglifa; al ser tan pequeñas y tener ubicados los colmillos tan atrás no representan ningún riesgo al humano, incluso a pesar de poseer saliva tóxica[10]. Hasta la fecha, en la comunidad donde vivimos hemos observado dos ejemplares.

4. ENULIUS FLAVITORQUES (longitud máxima 50 cm)

Enulius flavitorques, cuyo nombre en español es culebra cola larga del Pacífico y en inglés Pacific Longtail Snake, suele ser una culebra pequeña, pero la más grande ha alcanzado los 50 cm[11]. Su cuerpo es alargado y de color gris, la cabeza es negra y en la nuca tiene un anillo color crema. Su coloración ventral es color crema. Su nombre en latín flavitorques significa cuello amarillo.

No es venenosa. Viven en troncos podridos de árboles muertos donde las termitas han corroído la madera en forma de esponja creando escondrijos donde se esconden[12]. Se alimenta de insectos y huevos de pequeños reptiles.

En Honduras, un interesante trabajo[13] ha demostrado su preferencia dietética por los huevos de Phyllodactylus palmeu, un gueco de las Islas de la Bahía cuyo nombre en inglés es Leaf-toed Gecko.  Enulius flavitorques tiene una amplia distribución desde México hasta Colombia. Donde residimos llevamos observados cuatro ejemplares.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


BONUS: VIDEOS


REFERENCIAS

[1] Köhler, Gunther, “Reptiles de Centroamérica”, Herpeton, 2003, p. 173

[2] http://www.iNaturalist.org

[3]  Leets-Rodríguez, Layo & López-Guevara, Henry & Sunyer, Javier. (2019). “First country records of the invasive Brahminy Blindsnake Indotyphlops braminus (Daudin, 1803) (Squamata, Typhlopidae) from Nicaragua”. 45. 1-9.

[4] McCranie, James R.; Bedrossian, Pablo R.; Valdés-Orellana, Leonardo, “Geographic distribution: Indotyphlops braminus (Brahminy Blindsnake: Culebra Ciega)”. Herpetological Review 45(2), 2014, p.285

[5] McCranie, James R., “The Snakes of Honduras”, Society for the study of amphibians and reptiles, 2011, p.51

[6] Savage, Jay M., “The amphibians and reptiles of Costa Rica”, The University of Chicago Press, 2002, p.620

[7] Köhler, Gunther, Op. cit., p.234

[8] McCranie, James R., Op. cit., p.216

[9] McCranie, James R., Op. cit., p.216

[10] Marineros, Leonel, “Guía de las serpientes de Honduras”, Edición de autor auspiciada por la Dirección General de Biodiversidad (DiBio), Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente, SERNA), Tegucigalpa, Honduras, 2000, p.123

[11] Savage, Jay M., Op. Cit., p.588

[12] Köhler, Gunther, Op. cit., p.211

[13] Brown, Tom & van den Burg, Matthijs & Maryon, Daisy & Arrivillaga, Cristina. (2018). “Arboreality and diet in Pacific Long-tailed snakes, Enulius flavitorques (Squamata: Dipsadidae), and a potential adaptive hypothesis for egg attendance in Honduran Leaf-toed Geckos, Phyllodactylus palmeus (Squamata: Phyllodactylidae)”. IRCF Reptiles & Amphibians. 25. 31-34.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías y videos fueron tomados por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos, a excepción de la primera fotografía de la Indotyphlops braminus, tomada por Héctor Santos.

CÓMO VISITAR UN MUSEO Y NO MORIR EN EL INTENTO (por Pablo R. Bedrossian)

Es probable que en su primera visita a un museo haya dedicado de 5’ a 10’ a las primeras obras, de 3’ a 5’ a las siguientes y, tras consultar la hora, se haya visto obligado a ver el resto casi sin detenerse, llegando a la salida con sabor a poco. Permítanos brindarle algunos consejos para aprovechar su visita y disfrutarla a pleno, basados en nuestros recorridos por centenares de museos en cuatro continentes.

Museo Guggenheim (Nueva York, Estados Unidos)

LA PREPARACIÓN

1. Sepa qué tipo de museo va a visitar. ¿Es de arte, historia, ciencias naturales, tecnología aeroespacial o deportivo? Elija un museo que ofrezca contenidos de su agrado.

Museo Nacional de Historia Natural (Washington DC, Estados Unidos)

La mayoría de los museos son temáticos; por ejemplo, hay museos de arte clásico y museos de arte moderno. Incluso pueden abordar temas o periodos muy específicos. Por ejemplo, el Musée d’Orsay de París está dedicado a obras de arte creadas entre 1848 y 1914. Recuerde también que hay museos dedicados especialmente a los niños.

Musée d’Orsay (París, Francia)

Excepcionalmente existen museos que por su amplia diversidad se parecen a las enciclopedias. Tal es el caso del Museo Nacional de Escocia en Edimburgo donde se pueden encontrar objetos tan diversos como un auto de Fórmula 1, un faro para orientación marítima, un Buda Amida o la famosa oveja Dolly, primera en el mundo surgida de una clonación.

Museo Nacional de Escocia (Edimburgo, Escocia)

2. Averigüe qué tamaño tiene o la cantidad de piezas exhibidas. Conocer el tamaño le permitirá administrar su tiempo.

Algunos museos, como el Louvre de París, el Museo Británico de Londres, el Museo Egipcio de El Cairo o el Hermitage de San Petersburgo son tan grandes que es imposible visitarlos en un día, aunque sea a paso acelerado. Se distribuyen en “alas”, edificios que generalmente reúnen piezas por temas o épocas; dentro de cada “ala” existe un buen número de salas, donde en se agrupan piezas por periodos, contenidos o creadores.

Museo Hermitage (Moscú, Rusia)

Hay museos que tienen más de una sede, como el Museo Aeroespacial de Washington D.C., uno de cuyos centros se encuentra en The Mall, el área verde más famosa de la ciudad, y el otro se halla camino al aeropuerto.

Museo Nacional del Aire y el Espacio (Washington DC, Estados Unidos)

Desde luego, existen también museos que tienen dimensiones humanas. Algunos pueden recorrerse en un día o en pocas horas. Generalmente son museos que se ocupan de temáticas muy específicas, por ejemplo, el Museo de FIFA de Zúrich, el Museo de Escultura Maya de Copán, el MALBA de Buenos Aires, el Museo de Pérgamo de Berlín, el Museo de Cosmonáutica de Moscú o el Museo Nacional de Bellas Artes de la Ciudad de México.

Museo de la FIFA (Zúrich, Suiza)

3. Establezca el tiempo que va a dedicar al Museo. Si sabe cuánto tiempo dispone podrá distribuir su tiempo en base a sus prioridades.

Recuerde que en un museo se camina lento. Analice cómo se sentirá luego de andar de sala en sala durante cuatro horas. Algunos ofrecen restaurantes o cafeterías donde poder comer algo y descansar, pero tenga en cuenta que no suelen ser económicas.

Galería de los Uffizi (Florencia, Italia)

Además, existen museos que, de acuerdo a su interés personal, quizás le convenga visitar en más de una ocasión para ver lo que desea. Por ejemplo, durante un tiempo -no sabemos ahora- a partir de determinado horario la entrada al MET de Nueva York era gratuita, entonces uno podía elegir si visitarlo durante un día entero pagando entrada, hacer varias visitas más cortas gratuitas o combinar ambas formas.

Metropolitan Museum of Art – MET (Nueva York, Estados Unidos)

4. Consulte el precio de la entrada y la forma de adquirirla. Investigue si puede comprarla anticipadamente por vía online o adquirir pases que incluyan varios museos de su interés.  

Hay museos gratuitos como el Museo Británico de Londres o la National Gallery de Washington D.C.; sin embargo, la entrada a la mayoría de los museos es paga. Los precios pueden variar durante el año (suelen subir en verano donde hay mayor demanda o los fines de semana) y en algunos casos conviene comprar con antelación.

National Gallery (Londres, Inglaterra)

En las ciudades más importantes se ofrecen pases para visitar varios museos con un mismo ticket. En otros casos hay entradas que se adquieren por internet que evitan las largas fila de ingreso.

Museo de Pérgamo (Berlín, Alemania)

5. Infórmese sobre lo que desea ir a ver. No siempre están disponibles todas las obras o abiertas todas las salas, sea por reformas, préstamos o restauraciones.

El Museo Nacional de Taipei en Taiwán posee cerca de 700,000 piezas de arte chino por lo solo puede exponer una pequeña cantidad de ese enorme patrimonio. Por esa razón rotan las pinturas y artesanías ofrecidas al público.

Museum of Modern Art – MoMA (New York, Estados Unidos)

El Museo de Cluny en París, con una de las mejores colecciones de arte medieval del mundo, ha estado largo tiempo en proceso de remodelación y al momento de escribir esta nota solo se puede visitar parcialmente.

Museo de Cluny (París, Francia)

LA VISITA

6. Vaya temprano. Generalmente a primera hora hay menos afluencia de público.

Por ejemplo, La Gioconda, la famosa pintura de Leonardo da Vinci expuesta en el Louvre de París, está separada del público por vallas; sin embargo, casi siempre hay entre 30 y 50 personas intentando verla al mismo tiempo. Algo similar ocurre con el David de Miguel Ángel en la Galleria dell’Accademia de Florencia.

Museo del Louvre (París, Francia)

Los Museos Vaticanos suelen recibir tanta gente que es difícil poder detenerse. Si Ud. es de los primeros, gozará del privilegio de poder realizar su visita con más espacio y menos compañía.

Museos Vaticanos (Ciudad del Vaticano)

7. Identifique la obra que observa. Si a Ud. le gusta tomar fotografías de las piezas expuestas, tome luego una fotografía de la información colocada junto a ella.

Al lado de cada pieza suele haber información sobre el nombre, el autor o protagonista, la nacionalidad y el año. A veces aparece información más detallada. Es esencial saber qué está viendo. Aunque uno reciba la información el momento, puede olvidarla.

“Retrato de una dama con vestido amarillo”, Museo Hermitage (San Petersburgo, Rusia)

Además, es útil conocer previamente el idioma en que se brinda la información de las piezas expuestas; si no están en español suelen estar en el idioma del país y en inglés.

Galería Nacional Praga (Praga, República, Checa)

8. Concéntrese en las obras maestras. Debido a los límites que el tiempo y la extensión de muchos museos imponen, es mejor enfocarse en las obras más reconocidas. Sin embargo, también puede incluir aquellas que sin ser famosas son de su interés.

Hay tres modos que pueden ayudarle para elegir las obras a admirar: consultar previamente en libros o internet, comprar al llegar una guía del museo que es un libro con las piezas más importantes y su explicación o alquilar una audioguía a la entrada del museo. Una audioguía consiste en auriculares conectados a un pequeño equipo donde Ud. coloca el número de la obra que aparece junto a ella para escuchar una grabación acerca de lo que observa. Generalmente las tres alternativas pueden conseguirse en su propio idioma, aunque hay museos cuyas guía de papel o audioguía no están disponibles en español.

“David”, Galería de la Academia (Florencia, Italia)

Se han puesto de moda los tours virtuales por internet. Pueden ser una excelente aproximación para elegir con tiempo las obras a contemplar durante su visita.

Museo Reina Sofía (Madrid, España)

9. Disfrute lo que observa. Antes de cualquier explicación, contemple, sienta, piense.

Contemplar una pintura, la osamenta de un animal prehistórico, el mármol de un templo antiguo o un trasbordador espacial son experiencias extraordinarias. La primera impresión es la que define lo que objeto produce en nosotros.

Museo de Arte Costarricense (San José, Costa Rica)

Aproveche ese momento único para que perdure en su memoria. Es algo que sucede, no algo que uno hace. Luego, piense y trate de entender qué hay en lo que observa, qué puede aprender o conocer de lo que está delante suyo.

Museo de Escultura Maya (Copán Ruinas, Honduras)

10. Aproveche las visitas guiadas. Los museos suelen ofrecer tours grupales gratuitos que duran entre una y dos horas donde expertos le presentan y explican algunas piezas de las más importantes.

Si bien en ese caso Ud. no manejará su tiempo ni las prioridades, la información suministrada por los guías puede mejorar notoriamente la calidad de su visita. Debe averiguar si hay tours en su idioma y en qué días y horarios; algunos museos no realizan visitas guiadas diarias en español.

Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires – MALBA (Buenos Aires – Argentina)

También hay tours pagos, grupales o individuales. En caso que su presupuesto lo permita, un tour individual con un experto es una excelente opción.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.

LOS PÁJAROS CARPINTEROS DEL NORTE DE CENTROAMÉRICA (por Pablo R. Bedrossian)

Serie AVES DE CENTROAMÉRICA

Los pájaros carpinteros constituyen una gran familia, llamada Picidae, integrada por más de doscientas especies distribuidas en todo el mundo.  Con justicia reciben su nombre por los huecos que crean con sus picos en los troncos que usan para anidar y dormir.

Argentina: Carpintero Real (nombre científico: Colaptes melanochloros; nombre en inglés Green-barred Woodpecker)

El patrón de su vuelo tiene un corto pero fuerte envión descendente inicial para luego hacer un vuelo más largo hacia adelante. No tienen cantos sino llamados y tamborileos.

República Dominicana: Carpintero de La Española (nombre científico: Melanerpes striatus; nombre en inglés Hispaniolan Woodpecker)

Prsentamos aquí los pájaros carpinteros del norte de Centroamérica, que incluye a Honduras, El Salvador, Guatemala y Belice.

PÁJAROS CARPINTEROS DE COPETE

Estos carpinteros debido a su copete tienen una cabeza que parece triangular. Los dos primeros tienen rasgos parecidos al extinto carpintero real (nombre científico Campephilus imperialis), del cual no hay reportes confiables desde 1956, famoso por la serie de dibujos animados “El Pájaro Loco”.

CARPINTERO CARA ROJA (NOMBRE CIENTÍFICO: CAMPEPHILUS GUATEMALENSIS; NOMBRE EN INGLÉS: PALE-BILLED WOODPECKER)

Carpintero Cara Roja (nombre científico: Campephilus guatemalensis; nombre en inglés Pale-billed Woodpecker)

Aunque hay carpinteros de más de 60 cm, este es el más grande de la región, con una altura de unos 38 cm. Es fácil de identificarlo pues la cabeza del macho es completamente roja mientras la hembra tiene un mechón negro en el centro de la frente. Ambos sexos tienen dos rayas blancas en la espalda que a veces toma forma de V sobre el plumaje oscuro. Se distribuye desde México hasta el occidente de Panamá. En Honduras se encuentra en casi todo el país salvo el borde sudoccidental y el extremo oriental del departamento de Gracias a Dios.

CARPINTERO CARA NEGRA (NOMBRE CIENTÍFICO: DRYOCOPUS LINEATUS; NOMBRE EN INGLÉS: LINEATED WOODPECKER)

Carpintero Cara Negra (nombre científico: Dryocopus lineatus; nombre en inglés Lineated Woodpecker)

Mide unos 33 cm. La cabeza es roja, pero tiene una franja oscura en la cara sin plumas y una raya blanca de cada lado que va hacia la espalda que es de color negro El macho tiene un pequeño bigote rojo; la hembra no lo tiene, pero muestra un penacho negro corto en la frente. Se distribuye de México a Sudamérica, encontrándose en todo el territorio hondureño.

Carpintero Cara Negra juvenil en su nido

CARPINTERO CASTAÑO (NOMBRE CIENTÍFICO: CELEUS CASTANEUS; NOMBRE EN INGLÉS: CHESTNUT-COLORED WOODPECKER)

Carpintero Castaño (nombre científico: Celeus castaneus; nombre en inglés Chestnut-colored Woodpecker)

Mide unos 23 cm. Su nombre proviene de su color: la cabeza es color cobre opaco y el cuerpo castaño. El dimorfismo sexual es leve; una de las diferencias es que el macho tiene un parche rojo en la cara que la hembra no tiene. Posee un aro periocular color gris y un pico grueso color marfil. Se distribuye desde Veracruz, México (incluyendo Oaxaca, Chiapas y Yucatán) hasta el oeste de Panamá. El único país de Centroamérica donde no se observa es El Salvador. En Honduras se encuentra en la costa norte y en la región oriental a excepción del extremo oriental del departamento de Gracias a Dios.

PÁJAROS CARPINTEROS DE ESPALDA CON BARRAS NEGRAS Y BLANCAS

CARPINTERO FRENTE DORADA (NOMBRE CIENTÍFICO: MELANERPES AURIFRONS; NOMBRE EN INGLÉS: GOLDEN-FRONTED WOODPECKER)

Carpintero Frente Dorada (nombre científico: Melanerpes aurifrons; nombre en inglés Golden-fronted Woodpecker)

Mide unos 24 cm. Se lo reconoce por la corona roja, el color amarillo alrededor del pico y las barras en las partes superiores negras y blancas. La cara y las partes inferiores son café claro.  El dimorfismo sexual es muy leve. Habita del sur de Estados Unidos hasta Nicaragua. Es el carpintero más común en Honduras y se ve fácilmente en áreas urbanas. La subespecie común es la Melanerpes aurifrons santacruzi, mientras que en las Islas de la Bahía se encuentra también otra subespecie Melanerpes aurifrons dubius[1].

CARPINTERO SUREÑO O DE HOFFMANN (NOMBRE CIENTÍFICO: MELANERPES HOFFMANNII; NOMBRE EN INGLÉS: HOFFMANN’S WOODPECKER)

Carpintero Sureño o de Hoffmann (nombre científico: Melanerpes hoffmannii; nombre en inglés Hoffmann’s Woodpecker). Fotografía por Denilson Ordoñez.

Mide unos 20cm. Es muy parecido al carpintero frente dorada, pero es algo más pequeño y tiene menos rojo en la cabeza compartiendo con él las barras negras y blancas de las partes superiores. Su distribución es más reducida comparada con otros carpinteros, hallándose desde el sur de Honduras (donde solo se observa en los departamentos de Valle y Choluteca) hasta Costa Rica. En El Salvador aparecen solo 4 registros, solo 1 con foto.

CARPINTERO CARIBEÑO O DE YUCATÁN (NOMBRE CIENTÍFICO: MELANERPES PYGMAEUS; NOMBRE EN INGLÉS: YUCATAN WOODPECKER)

Carpintero Caribeño o de Yucatán (nombre científico: Melanerpes pygmaeus; nombre en inglés Yucatan Woodpecker). Fotografía por Roland Rumm.

Mide 18 cm. En eBird se lo describe como “una versión pequeña del Golden-fronted Woodpecker” y aparece una interesante observación: “las barras blancas de la espalda son relativamente más anchas; llega a verse plateado a la distancia, a diferencia del Golden-fronted que se ve negruzco”[2]. Es de distribución limitada pues se lo encuentra en la Península de Yucatán, México, norte de Belice y en la isla de Guanaja, único lugar de Honduras donde se encuentra.

Roland Rumm, un experto guía de aves que reside en Guanaja, nos explicó que estas aves en Honduras constituyen “una subespecie llamada Melanerpes pygmaeus tysoni, que se diferencia de la subespecie que habita en Yucatán; en el futuro, con base en evidencia provista por ADN, probablemente pueda considerarse que se trata de una especie diferente, pues he visto miles de fotos en Roatán y Utila y allí no se observa. El macho de Guanaja tiene el rojo de la corona y la nuca interrumpido por el medio por color gris, mientras que el de Yucatán tiene rojo completo; además la subespecie de Yucatán es más oscura”.

CARPINTERO LOMO RAYADO (NOMBRE CIENTÍFICO: PICOIDES SCALARIS; NOMBRE EN INGLÉS: LADDER-BACKED WOODPECKER)

Carpintero Lomo Rayado (nombre científico: Dryobates scalaris; nombre en inglés Ladder-backed Woodpecker). Fotografía por Héctor Moncada.

Mide 18 cm. En su cabeza tiene dos franjas negras horizontales: una llega hasta el ojo y otra hasta la mandíbula inferior. Tiene barras uniformes blancas y negras en las partes superiores. El pecho y vientre son de color blancuzco o café claro con pequeñas manchas negras. El dimorfismo sexual es leve. El macho tiene corona roja y negra y la hembra solo negra. Se distribuye desde el occidente de los Estados Unidos hasta Nicaragua. Es un carpintero difícil de observar en Honduras; eBird solo reporta 45 registros, casi todos en la vertiente del Océano Pacífico.

PÁJAROS CARPINTEROS DE ESPALDA COLOR OLIVA

CARPINTERO OLIVÁCEO (NOMBRE CIENTÍFICO: COLAPTES RUBIGINOSUS; NOMBRE EN INGLÉS: GOLDEN-OLIVE WOODPECKER)

Carpintero Oliváceo (nombre científico: Colaptes rubiginosus; nombre en inglés Golden-olive Woodpecker)

Mide 22 cm. Según el experto Robert Gallardo es “el único carpintero totalmente verde en Honduras”[3], aludiendo a su color aceituna dorado. Las alas son color café y el pecho y el vientre son de color verde claro con barras verde olivo.

Carpintero Oliváceo juvenil macho en su nido

La corona y la nuca son de un color rojo intenso y la frente es oscura. Las mejillas son blancuzcas amarillentas. El macho tiene un bigote rojo mientras la hembra tiene el color rojo restringido a la nuca. Habita de México a Sudamérica. En Honduras se lo encuentra en todo el país a excepción del extremo sur.

CARPINTERO ALIRRUFO (NOMBRE CIENTÍFICO: PICULUS SIMPLEX; NOMBRE EN INGLÉS: RUFOUS-WINGED WOODPECKER)

Carpintero Alirrufo (nombre científico: Piculus simplex; nombre en inglés Rufous-winged Woodpecker). Fotografía por Héctor Moncada.

Mide 19 cm. Tiene un color verde oliva. El macho tiene la cabeza y bigote rojo, con un parche café en las mejillas y la garganta es de color café. La hembra tiene solo rojo en la nuca. El vientre es de color oliva claro con barras. Se ven barras delgadas barras negras en la parte inferior de las alas. Habita desde Honduras, que constituye su límite norte hasta Panamá. Es uno de los carpinteros más difíciles de ver en Honduras porque solo se encuentra en zonas boscosas y adyacencias de los departamentos de Olancho y Gracias a Dios. En eBird solo hay 65 observaciones registradas para el país, 21 para Nicaragua y 27 para Panamá al publicar este artículo. Solo es frecuente observarlo en Costa Rica.

CARPINTERO CAFÉ (NOMBRE CIENTÍFICO: DRYOBATES FUMIGATUS; NOMBRE EN INGLÉS: SMOKY-BROWN WOODPECKER)

Carpintero Café (nombre científico: Dryobates fumigatus; nombre en inglés Smoky-brown Woodpecker). Fotografía por Eduardo Hernández Rivera.

Mide unos 15 cm, por lo que es uno de los más pequeños. De color oliva oscuro o café, su dimorfismo sexual es leve: el macho tiene la corona y nuca de un color rojo apagado mientras que la hembra no tiene color rojo en la cabeza. Las mejillas lucen arrugadas. Tiene preferencia por los bosques latifoliados y sus inmediaciones. Se distribuye desde México a Sudamérica. En Honduras se lo observa en la costa norte y en algunas zonas de Olancho y la Moskitia, aunque hay reportes en Santa Bárbara y Cortés, donde lo hemos visto en Rawakala. Un dato interesante es que a la fecha de la publicación de este artículo hay solo 8 registros con fotografías en Honduras, una de ellas de quien escribe este artículo, aunque de muy mala calidad.

CARPINTERO PIGMEO (NOMBRE CIENTÍFICO: PICUMNUS OLIVACEUS; NOMBRE EN INGLÉS: OLIVACEOUS PICULET)

Carpintero Pigmeo (nombre científico: Picumnus olivaceus; nombre en inglés Olivaceous Piculet)

Mide 9 cm. Siendo el más pequeño de los carpinteros de la región. No solo por el tamaño es muy diferente al resto. Incluso alguno puede confundirlo con un trepatroncos porque siempre anda entre los árboles y enredaderas. Es de color oliva oscuro que por debajo se vuelve más pálido. Tiene un pico corto. La cara y la garganta son de una tonalidad café apagada; la cabeza tiene una corona oscura con puntitos blancos. Posee una cola pequeña con estrías negras y amarillas.

Carpintero Pigmeo (vista posterior)

Presenta un escaso dimorfismo sexual; los machos tienen un parche anaranjado en la corona. Sexos similares; eBird dice: “ambos sexos similares; pero los machos tienen un parche anaranjado en la corona”[4]. Se distribuye desde el sudeste de Guatemala (en eBird en ese país hay solo 8 observaciones) hasta Sudamérica. No hay registros para El Salvador. En Honduras se lo encuentra en zonas boscosas y en los alrededores del Lago de Yojoa (Parque Nacional Cerro Azul Meámbar), en la costa norte y en el departamento de Olancho. Su distribución en el país es muy parecida a la del carpintero cachete negro.

OTROS PÁJAROS CARPINTEROS

CARPINTERO BELLOTERO O DE ROBLEDAL (NOMBRE CIENTÍFICO: MELANERPES FORMICIVORUS; NOMBRE EN INGLÉS: ACORN WOODPECKER)

Carpintero Bellotero o de Robledal (nombre científico: Melanerpes formicivorus; nombre en inglés Acorn Woodpecker)

Mide unos 23 cm Se lo conoce popularmente como payaso por los colores vivos de su cabeza. Su nombre científico formicivorus significa comedor de hormigas. Sus partes superiores son negras con corona roja y frente y garganta blancas. Los ojos son amarillentos con pupilas negras.

Carpintero Bellotero o de Robledal en su nido

Ambos sexos son semejantes, aunque la hembra tiene menos área roja en la corona. Las partes inferiores son blanquecinas con estrías negras. Se distribuye desde el oeste de los Canadá hasta Colombia. Se observa en casi todo Honduras. Luego del carpintero frente dorada, junto al carpintero oliváceo es el más común en el país.

CARPINTERO CACHETE NEGRO (NOMBRE CIENTÍFICO: MELANERPES PUCHERANI; NOMBRE EN INGLÉS: BLACK-CHEEKED WOODPECKER)

Carpintero Cachete Negro (nombre científico: Melanerpes pucherani; nombre en inglés Black-cheeked Woodpecker)

Mide unos 19 cm. Es el carpintero “enmascarado” pues en la cabeza tiene máscara negra con un parche blanco detrás de los ojos. Su dimorfismo sexual es escaso, teniendo el macho corona y nuca roja y la hembra una pequeña zona roja en la nuca. Las partes superiores son negruzcas con barras blancas delgadas, y las partes inferiores son de una tonalidad café clara. Se distribuye desde el sudeste de México hasta Sudamérica, a excepción de El Salvador donde no ha sido reportado. En Honduras se encuentra en la costa norte y el departamento de Olancho y se ha observado raramente en el Lago de Yojoa.

CARPINTERO ALBINEGRO (NOMBRE CIENTÍFICO: PICOIDES VELLOSUM; NOMBRE EN INGLÉS: HAIRY WOODPECKER)

Carpintero Albinegro (nombre científico: Dryobates villosus; nombre en inglés Hairy Woodpecker)

Mide unos 20 cm. Es de color negro con un parche blanco en las espalda y líneas blancas en la cara. Leve dimorfismo sexual; el macho posee un parche rojo en la nuca. Las partes inferiores son de color café sucio. Habita de Alaska a Panamá; en el Caribe también se encuentra en las Bahamas. En Honduras habita en la zona central y occidental del país y en algunas zonas cercanas a la costa norte y al extremo sur.

CARPINTERO DE OCOTAL O DE PECHERA (NOMBRE CIENTÍFICO: COLAPTES AURATUS; NOMBRE EN INGLÉS: NORTHERN FLICKER)

Carpintero de Ocotal o de Pechera (nombre científico: Colaptes auratus; nombre en inglés Northern Flicker)

Con unos 28 cm. es el más grande de los carpinteros de cabeza redonda dentro de la región; además es uno de los pocos que en inglés no se llama woodpecker. De arriba hacia abajo, tiene una corona color bronce cobrizo, la cabeza es gris y tiene un babero negro, debajo del cual posee un pecho gris claro con manchas negras. La espalda es color café claro con manchas negras. El dimorfismo sexual es leve, aunque hay algunas marcas de campo que permiten diferenciarlo; por ejemplo, el macho tiene bigote rojo y a hembra bigote color bronce. Se distribuye desde Alaska hasta el noroeste de Nicaragua. En el Caribe se encuentra en Cuba y Grand Cayman. En Honduras se encuentra en la zona centro y occidente en regiones de 500 m. a 2500 m. sobre el nivel del mar.

CARPINTERO MIGRATORIO (NOMBRE CIENTÍFICO: SPHYRAPICUS VARIUS; NOMBRE EN INGLÉS: YELLOW-BELLIED SAPSUCKER)

Carpintero Migratorio (nombre científico: Sphyrapicus varius; nombre en inglés Yellow-bellied Sapsucker)

Mide unos 20 cm. Como se observa, este carpintero no lleva en inglés el nombre de woodpecker, sino de sapsucker, que podría traducirse como chupa savia, por las perforaciones que hace en la corteza de los árboles con su pico. Se identifica por un parche blanco a lo largo de las alas con borde negro. Los ojos están rodeados de un parche negro con una raya blanca por encima; tiene bigote negro.

Árbol con marcas realizadas por el Carpintero Migratorio

Hay variedades regionales. Robert Gallardo comenta que “la mayoría de ellos individuos vistos en Honduras tiene una corona roja”[5]. Habita desde Alaska hasta Sudamérica; como otras aves migratorias, se reproduce en el norte e inverna en el sur. Es el único carpintero migratorio en Honduras y se puede ver prácticamente en todo su territorio.

TABLA DE DISTRIBUCIÓN

OTROS PÁJAROS CARPINTEROS CENTROAMERICANOS:

Carpintero canelo (nombre científico: Celeus loricatus; nombre en inglés: Cinnamon Woodpecker). Se distribuye de Nicaragua a Sudamérica.

Carpintero habado (nombre científico: Melanerpes rubricapillus; nombre en inglés: Red-crowned Woodpecker). Se distribuye de Costa Rica a Sudamérica.

Carpintero nuquidorado (nombre científico: Melanerpes chrysauchen; nombre en inglés: Golden-naped Woodpecker). Se distribuye de Costa Rica a Panamá, donde hay pocos registros.

Carpintero rabirrojo (nombre científico: Dryobates kirkii; nombre en inglés: Red-rumped Woodpecker). Se distribuye de Costa Rica a Sudamérica.

Carpintero marcial o barbinegro (nombre científico: Campephilus melanoleucos; nombre en inglés: Crimson-crested Woodpecker). Se distribuye de Panamá a Sudamérica.

Carpintero panameño (nombre científico: Piculus callopterus; nombre en inglés: Stripe-cheeked Woodpecker). Ave endémica de Panamá. En eBird aparece una sola observación si foto en Colombia.

Carpintero moteado (nombre científico: Colaptes punctigula; nombre en inglés: Spot-breasted Woodpecker). Se distribuye de Panamá a Sudamérica.

Carpintero selvático o ventrirrojo (nombre científico: Campephilus haematogaster; nombre en inglés: Crimson-bellied Woodpecker). Se distribuye de Panamá a Sudamérica.

Carpintero verdiamarillo o dorado (nombre científico: Piculus chrysochloros; nombre en inglés: Golden-green Woodpecker). Se distribuye de Panamá a Sudamérica.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


BONUS: VIDEOS


NOTA

Esta es una contribución del Club de Observación de Aves Los Zorzales, del valle de Sula, a la ASHO (Asociación Hondureña de Ornitología).


REFERENCIAS

[1] Fagan, Jesse & Komar, Oliver, “Peterson Field Guide to Birds of Northern Central America”, Peterson Field Guides, 2016, p.210

[2] Sin firma, “Yucatan Woodpecker”, eBird, Cornell Lab of Ornithology,

[3] Gallardo, Robert J., “Guía de las Aves de Honduras”, Edición de autor, 2018, p.248

[4] Sin firma, “Olivaceous Piculet”, eBird, Cornell Lab of Ornithology, https://ebird.org/species/olipic1/HN

[5] Gallardo, Robert J., Op. cit., Edición de autor, 2018, p.245


AGRADECIMIENTOS

A Romel Romero, mi amigo y maestro en el campo de las aves, por su infinita paciencia ante mis consultas. A Héctor Moncada, Denilson Ordóñez, Roland Rumm y Eduardo Hernández Rivera por facilitarme sus fotografías y permitirme compartirlas.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías y videos fueron tomados por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos, a excepción de las siguientes fotografías que son utilizadas con la autorización de sus autores:

Carpintero Lomo Rayado y Carpintero Alirrufo por Héctor Moncada

Carpintero Sureño o de Hoffmann por Denilson Ordóñez.

Carpintero Caribeño o de Yucatán por Roland Rumm

Carpintero Café por Eduardo Hernández Rivera

EL REY ZOPE, EL FAMILIAR CENTROAMERICANO MÁS DISTINGUIDO DEL CÓNDOR ANDINO (por Pablo R. Bedrossian)

Serie AVES DE CENTROAMÉRICA

De los cutes, jotes o zopilotes, el más espectacular es el rey zope, rey gallinazo o jote real (Sarcoramphus papa), también llamado cóndor de la selva. Mide unos 81 cm de altura y tiene una envergadura de hasta 193 cm[1]. Pertenece a la familia Cathartidae, conformada por buitres, que incluye siete especies americanas incluyendo al asombroso cóndor andino (Vultur gryphus).

Sin duda, el rasgo más notable de esta majestuosa ave es su cabeza de piel sin plumas, arrugada y multicolor, incluyendo rojo, anaranjado, amarillo, negro y rosado. De toda la familia es la única que posee el iris de una tonalidad amarillo pálida, con anillo periocular rojo y el pico negro con sus extremos rojos. Justo antes del pico tiene unas excrecencias llamada carúnculas de colores naranja y rojo. El cuerpo es blanco con parte del cuello gris oscuro y el extremo de las alas color negro. Las patas son de color gris. En vuelo se la observa con un patrón blanco y negro.

Ambos sexos son semejantes, aunque a diferencia del cóndor andino, la hembra es de mayor peso que el macho (3000 g en los machos y de 3780 g en las hembras)[2].

Tienen una amplia distribución desde el sur de México hasta Argentina (solo no se encuentra en Chile y Uruguay). En Honduras, donde vivimos, se encuentra en todo el país, con mayor presencia en la Biósfera del Río Plátano. Los países con menos registros en eBird a la fecha de este artículo son Nicaragua y El Salvador. Los de mayor número de observaciones (que superan en varios miles a todos los demás) son Costa Rica y llamativamente Belice. Habitan en bosques tropicales y también en las sábanas y pastizales aledaños. Es más fácil encontrarlo en zonas altas.

Su nombre (sarko significa carne y ramphos hace referencia a un pico aguileño) proviene de la dominancia que tiene sobre las otras especies al abrir la carroña. La dureza de su pico le permite abrir el cuerpo de un animal muerto y tener la iniciativa en aprovechar el alimento[3]. Recordemos que los buitres son importantes en la cadena alimentaria pues al tener como dieta animales muertos, evitan que las bacterias que se multiplican durante la descomposición cadavérica se conviertan en foco de enfermedades. En ausencia de carne comen frutas.

Foto de un ejemplar adulto en cautiverio, en el Parque de Aves y Reserva Natural Macaw Mountain, Copán Ruinas, Honduras que solo recibe aves nacidas y criadas en cautiverio.

Comparte con el cóndor andino lo que llamaríamos lentitud reproductiva pues su crecimiento y desarrollo demora mucho más que en el resto de las aves. Aparentemente son monógamos y se ha observado en cautiverio el cortejo nupcial. Anidan en huecos de árboles, paredes rocosas, matorrales densos y arbustos a nivel del suelo. No hacen nidos[4]. La pareja participa de la incubación y el cuidado de su cría. La incubación en cautiverio toma de 58 a 60 días.

Jack Clinton, que estudió los cambios de plumaje para estimar la edad, identifica etapas: “El primer año se puede diagnosticar por la presencia de plumón. Las aves de dos años empiezan a mostrar coloración blanca en las áreas ventrales. Este reemplazo de plumas negras por blancas continua hasta que las aves alcanzan los cuatro años, cuando tienen un aspecto moteado resultado de una matriz de plumas blancas y negras en el dorso. La etapa final de maduración del plumaje ocurre a los seis o siete años cuando las manchas negras en las plumas cobertoras superiores son finalmente reemplazadas por plumas blancas”[5].  

Aunque menor que la del cóndor, posee una larga vida pues puede llegar a los 30 años. En general vuela en solitario; cuando la hemos podido observar en vuelo nos llamó la atención su lentitud.

LA FAMILIA

Pertenece a la familia Cathartidae, que incluye siete especies americanas: el cóndor andino (Vultur gryphus) y el cóndor californiano (Gymnogyps californianus), el rey zope y cuatro jotes, cutes o zopilotes, sinónimos para describir buitres (en inglés vultures), un grupo de típicas aves carroñeras. Debido a la diversidad de nombres que se les da en español, las vamos a mencionar en inglés, aclarando que están presentes en todos los países de Centroamérica.

Black Vulture (Coragyps atratus)

Turkey Vulture (Cathartes aura)

Lesser Yellow-headed Vulture (Cathartes burrovianus). Un detalle interesante es que eBird solo registra 9 observaciones (5 de ellas con fotos) para El Salvador a la fecha de la publicación de esta nota.

Finalmente, como parte de la familia se encuentra el Greater Yellow-headed Vulture (Cathartes melambrotus) que solo habita en Sudamérica.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


NOTA

Esta es una contribución del Club de Observación de Aves Los Zorzales del valle de Sula a la ASHO (Asociación Hondureña de Ornitología).


REFERENCIAS

[1] Gallardo, Robert J., “Guía de las Aves de Honduras”, Edición de autor, 2018, p.76

[2] Ibañez Olivera, Lesly M.; Iannacone Olivers, José, “Bioecología y estado de conservación del cóndor de selva Sarcoramphus papa Linnaeus, 1758 (Cathartiformes: Cathartidae): Revisión a nivel de Sudamérica”, Biotempo 2011, Volumen 11, p.25

[3] Ibañez Olivera, Lesly M.; Iannacone Olivers, José, Op. cit., p.25

[4] Ibañez Olivera, Lesly M.; Iannacone Olivers, José, Op. cit., p.27

[5] Clinton Eitnirar, Jack, “Estimating age classes in King Vultures (Sarcoramphus papa) using plumage coloration”, Journal of Raptor Research, The Raptor Research Foundation, Inc.,  marzo 1996, p.37


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.

LEPTOPHIS MEXICANUS: LA LORA MEXICANA (por Pablo R. Bedrossian)

Conocida como lora mexicana o perico mexicana, esta culebra se encuentra en elevaciones bajas y moderadas de la vertiente del Atlántico desde la zona sur de Tamaulipas, México, a la región centro norte de Costa Rica y en forma discontinua en la vertiente del Pacífico desde Oaxaca, México hasta el noroeste de Costa Rica.

Está presente en varios cayos de Belice, en la Isla de Utila, Honduras, y en las Islas del Maíz, Nicaragua. Se halla en todo el territorio de Honduras a excepción del extremo sur y algunas zonas al sudoeste[1]. Además en 2014 fue reportada en el Cayo Mayor de los Cayos Cochinos[2], sitio donde nosotros la documentamos fotográficamente ese sitio ese mismo año.

Leptophis mexicanus en el Cayo Mayor de los Cayos Cochinos, Islas de la Bahía, Honduras, fotografía del 30/3/2014

Forma parte del género Leptophis que incluye serpientes conocidas como raneras debido a su dieta en base a pequeños anfibios, aunque también comen lagartijas, pequeñas serpientes, salamandras, renacuajos y huevos de aves[3]. Este género cuenta con 8 especies que habitan bosques, manglares y sábanas de México, Centroamérica y Sudamérica[4].

Su nombre científico es Leptophis mexicanus (en inglés Mexican parrot snake). De actividad diurna, suele moverse entre la vegetación cerca de cursos de agua. Donde vivimos, Residencial Campisa, San Pedro Sula, Honduras, habita en los alrededores de la laguna o del canal de agua.

Un ejemplar juvenil

Lo invitamos a observarla en el siguiente video.


No es difícil reconocerla: el dorso de la cabeza es de un color verde claro intenso y su cuerpo posee por arriba color café o bronce oscuro y por debajo, blanco, con una raya negra en el medio -a veces posee también pequeñas secciones de color verde azulado y anaranjado- que nace en la punta de la cabeza.

El ejemplar más largo conocido alcanza 1.27 metros; el espécimen más grande hallado en Honduras es algo menor, 1,20 metros[5]. La cabeza de distingue del cuello. Tiene hocico alargado, lengua negra y pupilas redondas con iris dorado. El cuerpo es delgado y alargado. La extensión de la cola es de 36% a 40% de la longitud total[6].

Puede observar cómo se moviliza en el siguiente video:

En cuanto a la reproducción es ovípara, poniendo de dos a seis huevos por vez; sus deposiciones ocurren generalmente entre junio y septiembre, durante la temporada húmeda. Los juveniles miden unos 25 cm[7].

Foto de un ejemplar con pocos días de vida, hallado muerto

Un detalle interesante es que las hembras alcanzan su madurez sexual a los 18 meses[8].

Un ejemplar juvenil

Aunque no es venenosa, puede ser agresiva si se sienten amenazadas. En una ocasión, una vecina de nuestra comunidad nos pidió ayuda para retirar un ejemplar juvenil que se escondió dentro de una gaveta. Ante la falta de pinzas y sabiendo que no inocula toxinas, decidimos asumir el riesgo de tomarla con la mano. Nos ocasionó una pequeña mordedura en uno de los dedos lanzándose súbitamente hacia adelante. Tuvimos un leve dolor y un breve sangrado. Luego de retirar la serpiente -que posteriormente reubicamos-, desinfectamos la herida con agua oxigenada, realizamos con agua y jabón y luego la cubrimos. Si bien contábamos con soluciones antisépticas tanto de clorhexidina como de yodopovidona, no fueron necesarias.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


BONUS: MÁS VIDEOS


REFERENCIAS


[1]
McCranie, James R., “The snakes of Honduras”, Society for the study of amphibians and reptiles, 2011, p.146

[2] McCranie, James R., Valdés Orellana, Leonardo, “New island records and updated nomenclature of amphibians and reptiles from the Islas de la Bahía, Honduras”, Herpetology Notes, volume 7, 2014, p.46

[3] McCranie, James R., Op. cit., p.149

[4] Köhler, Gunther, “Reptiles de Centroamérica”, Herpeton, Verlag Elke Köhler, Offenbach, Alemania, 2003, p.228

[5] McCranie, James R., Op. cit., p.147

[6] Savage, Jay M., “The amphibians and reptiles of Costa Rica”, The University of Chicago Press, 2002, p.671

[7] Marineros, Leonel, “Guía de las serpientes de Honduras”, Edición de autor auspiciada por la Dirección General de Biodiversidad (DiBio), Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente, SERNA), Tegucigalpa, Honduras, 2000, p.89

[8] Savage, Jay M., Op. cit., p.671


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías y videos fueron tomados por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.

CLOROFONIA CORONA AZUL, UNA DE LAS AVES ÚNICAS DE CENTROAMÉRICA Y MÉXICO (por Pablo R. Bedrossian)

Serie AVES DE CENTROAMÉRICA (Grupo AVES EXTRAORDINARIAS DE HONDURAS)

No por casualidad una pareja de esta especie sea la imagen de tapa de “Honduras Salvaje”[1], el extraordinario libro fotográfico sobre fauna hondureña del Dr. Juan Ramón Collart. Es un ave cuya belleza cautiva y hace que se encuentre entre las más buscadas.

Llamada en inglés Blue-crowned Chlorophonia (nombre científico Chlorophonia occipitalis; en español Clorofonia coroniazul), mide unos 13 cm. Es de color verde rutilante con una corona azul turquesa en su cabeza y partes inferiores amarillas. Presentan un leve dimorfismo sexual (diferenciación visual de los sexos): el macho tiene una suerte de fina gargantilla negra, pecho y vientre amarillo y flancos verdes, mientras que la hembra no tiene la raya negra y sus partes inferiores son amarillas verdosas con vientre amarillo[2]. Ambas en la mitad posterior del cuello tienen una línea celeste. El pico y las patas son grises. Los juveniles carecen de la corona la cabeza, alcanzando su plumaje adulto luego de aproximadamente un año[3].

Según eBird[4], tiene una distribución poco extendida: va del centro de México al noroeste de Nicaragua. Incluso en esa área no es fácil encontrarla: En El Salvador hay apenas 25 registros y solo 3 con fotografías; no hay registros en Belice. Es considerada un ave local y poco común[5].

Suelen andar en pareja o pequeñas bandadas. Sus nidos, de forma globular, están hechos con raicillas y musgos que construyen en medio de bromelias. Ponen tres huevos blancos muy moteados con manchas color café, rojizo y gris[6]. En una reciente publicación, Guillermo Funes, de El Salvador, describe a una pareja construyendo su nido entre helechos sobre una cactácea epífita (Disocactus speciosus cinnabarinus) a unos 10 metros de altura. Cuenta Funes “Mientras uno colocaba el material vegetal sobre el nido, el otro individuo permanecía cerca con más material vegetal en su pico. Una vez que uno de los individuos terminaba de colocar el material, volaba a los alrededores e inmediatamente, el ave que esperaba en las cercanías volaba al nido y acomodaba también su material vegetal. Durante todo el tiempo de observación (cerca de 30 minutos), esta pareja realizó tres visitas al nido y emitían un silbido corto, suave y persistente” [7]. Lamentablemente no pudo dar seguimiento al proceso reproductivo pues a los tres días una tormenta derribó el nido; tampoco halló huevos. La publicación aporta su segundo interesante dato: se creía que el periodo reproductivo de esta especie iba de febrero a mayo, sin embargo, Funes realizó su observación a fines de junio de 2016.

La Blue-crowned Chlorophonia es amante de los bosques; aunque prefiere las zonas altas, por temporadas desciende hasta casi el nivel del mar. Suele divisarse entre los árboles, aunque es difícil de fotografiar por su constante movimiento. Consume higos (de la familia Moraceae) o frutos del guarumo (Cecropia peltata). Nosotros la hemos visto en Honduras en el Parque Nacional Montaña Santa Bárbara, en la Reserva Biológica Montecillos vecina a Siguatepeque, Comayagua, y en Opatoro, departamento de La Paz. En una de las ocasiones varios observadores la percibimos de tonalidad celeste, no sabemos si fue debido a un efecto de la luz solar o a otra razón que desconocemos.

QUÉ SON LAS CLOROFONIAS

Es un grupo de aves que conforman un género que solo se encuentra en el continente americano llamado Chlorophonia. El género Chlorophonia es parte de la familia Fringillidae, dentro de la cual también se encuentran también los géneros Euphonia y Spinus. Esta familia corresponde al orden Passeriformes.

El género Chlorophonia está integrado solo por cinco especies; además de la Blue-crowned Chlorophonia se conocen las siguientes:

Golden-browed Chlorophonia (nombre científico Chlorophonia callophrys; en español clorofonia cejidorada), muy parecida a la Blue-crowned Chlorophonia) en Costa Rica y Panamá (según eBird, en Nicaragua solo hay 2 observaciones sin respaldo fotográfico).

Yellow-collared Chlorophonia (nombre científico Chlorophonia flavirostris; en español clorofonia acollarada) desde Panamá (donde es muy difícil de ver; en eBird solo hay 41 registros de los cuales solo 5 tienen fotografías que documenten la especie) hasta Ecuador siguiendo la línea del Océano Pacífico.

Chestnut-breasted Chlorophonia (nombre científico Chlorophonia pyrrhophrys; en español clorofonia pechicastaña) presente desde Venezuela en el norte de Sudamérica hasta Perú, siguiendo una línea paralela a la cordillera de los Andes.

Blue-naped Chlorophonia (nombre científico Chlorophonia cyanea; en español clorofonia nuquiazul) con una curiosa distribución en dos vastas zonas: una que va del extremo norte de Sudamérica siguiendo también una línea paralela a la cordillera de los Andes hasta Bolivia y otra que abarca el sur de Brasil, Paraguay y Argentina. 

Concluyo presentando una tabla comparativa sobre la presencia de clorofonias  construida con datos provistos por eBird a la fecha de publicación de esta nota.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


NOTA

Esta es una contribución del Club de Observación de Aves Los Zorzales, del valle de Sula, a la ASHO (Asociación Hondureña de Ornitología).


REREFERENCIAS

[1] Collart, Juan Ramón, “Honduras Salvaje”, edición de autor, 2014,

[2] Gallardo, Robert J., “Guía de las Aves de Honduras”, Edición de autor, 2018, p 484

[3] Howell, Steve N.G. and Webb, Sophia “A guide to the birds of Mexico and Northern Central America”, Oxford University Press, 1995 (reimpresión 2007), p.666

[4] www.eBird.org; es la base de datos más completa de observaciones de aves en el mundo; fue desarrollada por el Laboratorio de Ornitología de la Universidad de Cornell

[5] Fagan, Jesse & Komar, Oliver, “Peterson Field Guide to Birds of Northern Central America“, Peterson Field Guides, 2016, p.330

[6] Howell, Steve N.G. and Webb, Sophia, Op. cit., p.666

[7] Funes, Guillermo, “Notas sobre la anidación de la clorofonia corona azul (Chlorophonia occipitalis) en El Salvador”, Zeledonia 22:2, Noviembre 2018, p.60


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadAs por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.

LOS MANAQUINOS DEL TRIÁNGULO NORTE DE CENTROAMÉRICA Y MÉXICO (por Pablo R. Bedrossian)

Serie AVES DE CENTROAMÉRICA (Grupo AVES EXTRAORDINARIAS DE HONDURAS)

Los manaquinos pertenecen a la familia Pipridae. Son aves pequeñas de cabeza grande y de cuello ancho. Poseen picos pequeños, alas redondeadas y colas cortas. Los machos se distinguen de las hembras a simple vista tanto por su color como por su forma diferente (dimorfismo sexual). El plumaje de los machos es mucho más colorido y llamativo, mientras que el de las hembras es más uniforme y opaco.

Son aves muy movedizas y, por lo tanto, difíciles de fotografiar. Vuelan entre las ramas de los árboles, siempre inquietas y a gran velocidad. Una de sus características más curiosas es el bailecito, llamado en inglés lekking[1], que los machos realizan para atraer a las hembras: se deslizan rítmicamente a lo largo de las ramas donde se apoyan. Otra peculiaridad son los sonidos que emiten pues algunos parecen chasquidos. Se alimentan de frutos. y también de insectos que capturan en vuelo. Los nidos tienen forma de recipiente redondeado, son poco profundos y están hechos de finas hojas muertas, raicillas y fibras. Generalmente los construyen en bifurcaciones de pequeñas ramas. Ponen uno a dos huevos[2].

La mayoría de sus especies se encuentran en Sudamérica. Es algo que se hace evidente en el número de especies por país a medida que en Centroamérica nos dirigimos hacia el sur. Hemos confeccionado esta tabla en base a las observaciones reportadas en eBird (www.eBird.org), la base de datos más utilizada por los observadores de aves, a la fecha de la publicación de este artículo

En Honduras, donde residimos, hay cuatro especies de manakinos, de las cuales hemos visto tres: White-collared Manakin, Red-capped Manakin y Long-tailed Manakin. Solo no hemos observado el White-ruffed Manakin, que habita en el oriente del país. En eBird hay únicamente 30 registros en el país de esta especie y solo dos de ellos están documentados fotográficamente. Además, en Honduras hay otro miembro de la familia Pipridae que no es considerado un manaquino: el Gray-headed Piprites (nombre científico Piprites griseiceps), un ave de color gris con aro periocular blanco, de hábitat limitado y muy difícil de ver: en eBird solo hay siete registros (el último de marzo de 2019) y solo uno está respaldado con imágenes.

MANAKIN DE COLLAR BLANCA (NOMBRE CIENTÍFICO: MANACUS CANDEI; NOMBRE EN INGLÉS: WHITE-COLLARED MANAKIN)

Es el más común. Mide unos 11.5 o 12 cm. El macho tiene en la parte superior de la cabeza tiene una suerte de capucha negra que llega hasta la mitad de los ojos. Por debajo posee un babero blanco; el resto de las partes delanteras es de color amarillo. Las alas son negras (blancas en una pequeña porción superior), la rabadilla es verde amarillenta y las patas son anaranjadas. Estas características tan particulares lo hacen inconfundible.

La hembra, en cambio, tiene tonalidades pálidas que van del color amarillento al verde olivo con patas anaranjadas.

El oído lo puede detectar con facilidad por los chasquidos de sus alas, parecido al de los dedos del ser humano.

MANAKIN CABEZA ROJA (NOMBRE CIENTÍFICO: CERATOPIPRA MENTALIS; NOMBRE EN INGLÉS: RED-CAPPED MANAKIN)

El manakin cabeza roja es un ave muy pequeña y saltarina y, por lo tanto, difícil de fotografiar. Mide unos 10 a 11 cm. El macho luce un color negro azabache con cabeza roja. Los muslos son amarillos y los ojos claros con pupilas negras. En nuestra opinión es una de las aves más bellas de Honduras.

La hembra, en cambio, tiene un color verde pálido con las partes inferiores amarillentas.  El Red-capped manakin habita en los bosques húmedos latifoliados de Honduras[3].

MANAQUINO COLA TIJERETA O TOLEDO (NOMBRE CIENTÍFICO: CHIROXIPHIA LINEARIS; NOMBRE EN INGLÉS: LONG-TAILED MANAKIN)

Conocido popularmente como toledo, onomatopeya del sonido que emite, este manaquino se encuentra en Honduras en un área muy restringida que limita con El Salvador (allí pudimos observar cuatro ejemplares) en el departamento de La Paz y en el Cerro Guanacaure, “el único bastión conocido de esta especie en Honduras”[4]. Es propia de bosques latifoliados de la vertiente del Pacífico.

Long-tailed Manakin. Fotografía de nuestro amigo Alejandro Sikaffy, usada con su permiso.

Recibe el nombre en inglés de long-tailed (en español, cola larga) debido a dos largas plumas que parecen tiras que caen por debajo cuando el ave percha. El macho mide unos 11.5 cm. pero si sumamos esas plumas “timoneras” su longitud aumenta unos 10 a 15 cm, alcanzando el macho un total de 25 o 26 cm[5]; el cuerpo y la cabeza son negras; posee una corona roja, espalda celeste y las patas anaranjadas. En cuanto a la hembra, como en las otras especies de manakinos, es de color verde oliváceo pálido; las plumitas colgantes de sus colas miden de 2 a 3 cm.

MANAQUINO BABERO BLANCO (NOMBRE CIENTÍFICO: CORAPIPO ALTERA; NOMBRE EN INGLÉS: WHITE-RUFFED MANAKIN)

Como hemos comentado, es el único que no hemos visto; los datos que exponemos están basados en fotografías tomadas por otros y en la bibliografía disponible. Es el más pequeño de los cuatro pues no llega a los 9 cm. Habita en la región oriental de Honduras. El macho es negro con un ancho cuello blanco. La hembra es de color verde olivo con collar grisáceo y vientre amarillento[6].

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


NOTA

Esta es una contribución del Club de Observación de Aves Los Zorzales, del valle de Sula, a la ASHO (Asociación Hondureña de Ornitología).


AGRADECIMIENTO

Agradecemos muy especialmente a nuestro amigo Alejandro Sikaffy por su bella fotografía del Long-tailed Manakin, un ave muy difícil de retratar con la belleza que él lo ha hecho.

REFERENCIAS

[1] Gallardo, Robert J., “Guía de las Aves de Honduras”, Edición de autor, 2018, p.334

[2] Howell, Steve N.G. and Webb, Sophia “A guide to the birds of Mexico and Northern Central America”, Oxford University Press, 1995 (reimpresión 2007), p.526

[3] Gallardo, Robert J., “Guía de las Aves de Honduras”, Edición de autor, 2018, p.335,336

[4] Gallardo, Robert J., Op. cit., p.335

[5] Kanaksi, A., C. Stuligross, J. I- Pareja, and W. Tori, “Long-tailed Manakin (Chiroxiphia linearis)”, versión 1.0. in “Birds of the World” (T. S. Schulenberg, Editor),  Cornell Lab of Ornithology, Ithaca, NY, USA. 2020, https://doi.org/10.2173/bow.lotman1.01

[6] Gallardo, Robert J., Op. cit., p.334


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos a excepción de la fotografía del Long-tailed Manakin de Alejandro Sikaffy, usada con su permiso.

PUERCOESPÍN CENTROAMERICANO Y EL HALLAZGO DE UN EJEMPLAR JUVENIL (por Pablo R. Bedrossian)

El puercoespín centroamericano o tropical, cuyo nombre científico es Sphiggurus mexicanus (conocido también como Coendou mexicanus), es uno de los mamíferos más curiosos por su sistema de defensa: su cuerpo está cubierto por unas estructuras rígidas, largas y delgadas de tonalidad amarillenta conocidas como espinas o púas. Se trata de pelos envueltos por queratina, una proteína que les provee su dureza. Las bases de estas púas se encuentran insertadas en la piel.

Ejemplar encontrado en nuestro residencial y reubicado en el cerro Campisa

Las espinas se erizan ante situaciones de amenaza mediante a un mecanismo similar al de la piloerección, y pueden despedirlas o liberarlas sacudiendo su cuerpo. Aunque se dice que es falso que disparen estas púas contra sus atacantes, en nuestra comunidad hemos tenido perros que han sufrido sus dolorosas consecuencias.

Puercoespín fotografiado en la montaña

Suelen pesar de 1,4 a 2,6 kg. El cuerpo es alargado y de color café. Se dice que la cabeza no tiene espinas; sin embargo, todos los ejemplares que hemos visto las poseen. La nariz, que no tienen púas, cuenta con pelos a manera de un bigote, es rosada, redondeada y regordeta remedando a la del cerdo, con el que, a pesar del nombre, no tienen ningún parentesco. La boca cuenta con tiene 20 dientes con incisivos muy desarrollados[1], algo propio de los roedores. Los ojos son pequeños y la cola es prensil, gruesa y con espinas en su base. Poseen cuatro dedos en cada extremidad.

Ejemplar fotografiado entre las ramas de un árbol de la Etapa I de Campisa.

La cola suele ser de la mitad del tamaño de la longitud cabeza-cuerpo. Es interesante que en Sudamérica hay también especies de cola corta (en la especie Echinoprocta rufescens mide alrededor del 30% de la longitud cabeza-cuerpo) y de cola larga (en la especie Coendou melanurus de la zona oriental de la Cordillera de los Andes mide el 85% o más de la longitud cabeza-cuerpo)[2].

Este ejemplar descendió de la montaña y se acomodó en una ventana de las oficinas de Promotora del Norte. Como llegó se fue.

Los puercoespines son animales de desplazamiento lento y hábitos preferentemente nocturnos, aunque nosotros hemos visto adultos en pleno día sobre árboles tupidos. Comen ramas tiernas, frutas, semillas y hojas. Viven en huecos de árboles o en cuevas. Las hembras ponen una cría[3]. Una característica propia de todas las especies de puercoespines en su longevidad, que habitualmente supera los 20 años de vida[4].

EL HALLAZGO DE UN JUVENIL

Vivimos en Residencial Campisa, un complejo habitacional que ocupa un terreno de aproximadamente 300 hectáreas, ubicado en el cuadrante noreste de San Pedro Sula, en la región noroccidental del Honduras. Pese a formar parte del casco urbano, hemos documentado la existencia de puercoespines y muy recientemente la observación de un pequeño ejemplar juvenil.

Ejemplar juvenil

El terreno es irregular con elevaciones que van desde los 65 hasta los 267 metros sobre el nivel del mar; cuenta con dos cerros actualmente despoblados cuyo hábitat es el de un bosque seco tropical; entre ellos hay áreas planas urbanizadas con arborización, engramado y jardinería; el residencial cuenta con un canal de agua y una laguna artificial. Todos los puercoespines fueron observados en el cerro más alto o en sus faldas.

Nótese la nariz bulbosa y rosada, los pelos del bigote y las uñas largas en ambas manos

En ese cerro hay una vieja carretera de tierra que se encuentra abandonada. Recientemente, el vecino Gustavo Restrepo, practicando allí ciclismo de montaña, observó un pequeño animalito que fotografió con su celular. Cuando lo compartió, lo reconocimos de inmediato como un puercoespín de pocas semanas de vida. Le pedimos que si lo volvía a encontrar nos avisara. Dos días después, a las 3 de la tarde nos llamó diciéndonos que el pequeño mamífero se hallaba en el mismo lugar. Nos dirigimos allí de inmediato y lo pudimos admirar mientras reposaba en el tronco de un árbol. El color era más rojizo que en los adultos y aún no tenía las espinas plenamente desarrolladas. Se encontraba tranquilo sin signos de alerta por lo que pudimos fotografiar y filmar. No encontramos ningún signo de presencia de la madre en las inmediaciones.

ALGO MÁS SOBRE LOS PUERCOESPINES

Hay dos grandes grupos de puercoespines: la familia Hystricidae, los puercoespines del “Viejo Mundo” y la familia Erethizontidae, los puercoespines del “Nuevo Mundo” o americanos. En Centroamérica, la única especie conocida es Sphiggurus mexicanus, cuya distribución se extiende desde el centro de México hasta el oeste de Panamá, en alturas hasta 3,200m. En Costa Rica se encuentra en las vertientes Caribe y Pacífico (a excepción de Osa y San Vito) en zonas bajas hasta alturas de 3,200 metros sobre el mar[5].

El mismo ejemplar juvenil

Otro animal con púas en la piel es el erizo, famoso por enrollarse sobre sí mismo quedando como si fuera una bola; sin embargo, no está dentro de la familia de los puercoespines.

VIDEOS DEL EJEMPLAR JUVENIL

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


AGRADECIMIENTOS

Una de las personas que más me ha enseñado de la biodiversidad centroamericana es Leonel Marineros. Es el autor del único libro de mamíferos que conocemos de Honduras y el primero en publicar un libro sobre las serpientes del país. ¡Gracias, Leonel, por tu amistad y apoyo de siempre!


REFERENCIAS

[1] Marineros, Leonel, Martínez Gallegos, Francisco, “Guía de Campo de los Mamíferos de Honduras”, Instituto Nacional de Ambiente y Desarrollo (INADES), 1998, p.166

[2] Tirira S., Diego, “Mamíferos de Ecuador”, Museo de Zoología, Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Quito, Ecuador, 1999, p.207

[3] Carrillo, Eduardo, Wong, Grace y Sáenz, Joel C.; “Mamíferos de Costa Rica Mammals”, INBio, Santo Domingo de Heredia, Costa Rica, 1999, p.154

[4] Gorbunova, Vera, Bozzella, Michael J. y Seluanov, Andrei, “Rodents for comparative aging studies: from mice to beavers”, Age 30, 2008, p.112

[5] Carrillo, Eduardo, Wong, Grace y Sáenz, Joel C., Op. cit., p.153


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías y videos fueron tomados por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.

EL COLIBRÍ ESMERALDA HONDUREÑO, UN AVE ÚNICA (por Pablo R. Bedrossian)

El colibrí esmeralda es la única ave endémica de Honduras. Al decir endémica indicamos que se encuentra exclusivamente en ese país. Cuentan Howell & Webb, autores del clásico libro sobre aves de México y norte de Centroamérica de 1995, “hasta hace poco solo se conocía de 11 especímenes, el más reciente en 1950. Fue redescubierto en junio de 1988 en el alto Valle del río Aguan”[1]. Hemos visitado la zona y se trata de un bosque tropical muy seco (ultraseco, si se permitiera la expresión) cercano a la ciudad de Olanchito, Yoro, poblado de cardos, cactus y arbustos capaces de sobrevivir en situaciones de extrema sequedad. Sin embargo, en los últimos años ya se han encontrado ejemplares en departamentos como Santa Bárbara, Lempira, Cortés y Olancho.

Este colibrí, cuyos macho y hembra son muy parecidos, mide unos 10 cm; Se caracteriza por un color azul turquesa rutilante en la zona que va de la garganta a la parte superior del pecho, aunque en ocasiones adquiere un color más grisáceo; en la hembra el brillo de la gorguera suele ser menos intenso.

La corona, nuca, dorso y flancos son color verde esmeralda; sus plumas cobertoras son oscuras con borde blanco, aunque en el área superior son más verdosas; la mitad inferior del pecho y el vientre son blancuzcos. La cola tiene una hendidura y a veces parece levemente bifurcada. El pico es de color gris oscuro y está muy levemente curvado, con su sección inferior de color rojizo opaco. Una marca de campo característica es la mancha postocular blanca.

En el biotopo que visitamos – el polígono de la Fuerza Aérea Hondureña que sirve de refugio a esta bella ave diminuta- su principal alimento proviene del Pie de Niño (Euphorbia tithymaloides también conocida como Pedilanthus camporum), una especie que florece todo el año; sin embargo, su extensión a otras zonas que carecen de esta planta sugiere que ha desarrollado una importante capacidad de adaptación. Según el experto Robert Gallardo, entre sus fuentes de néctar también se encuentran bromelias como la Aechmea bracteata, la Opuntia hondurensis (un tipo de cactus de flor roja) y la Calliandra caeciliae, un tipo de leguminácea de ramitas laterales cortas de flores rojas que parecen un ramillete de hilos verticales rojos)[2].

Flor de Pie de Niño (Euphorbia tithymaloides también conocida como Pedilanthus camporum)

Además, Amazilia luciae, el colibrí esmeralda hondureño, también se alimenta de insectos. Anida en marzo y abril y sus pequeños nidos son hechos de musgos y líquenes, poniendo en ellos casi siempre dos huevos. Las crías son alimentadas por la pareja[3].

En El Cajón, muy cerca de Santa Cruz de Yojoa, Cortés, donde se lo ve con relativa facilidad, hemos sido testigos de algo increíble. Alex Martínez Matute, del Restaurante El Rancho, lo llamó diciéndole “¡Niño!”. El colibrí esmeralda apareció con su habitual zumbido llegando a un metro de Alex tras lo cual regresó a una rama donde posarse. No he sido el único que ha sido testigo de esa asombrosa conducta.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


BONUS: VIDEOS:


NOTA

Esta es una contribución del Club de Observación de Aves Los Zorzales, del valle de Sula, a la ASHO (Asociación Hondureña de Ornitología)


AGRADECIMIENTOS

Agradecemos muy especialmente a Felipe Reyes, quien nos permitió admirar por primera vez el colibrí esmeralda hondureño en Yoro y a todos los queridos amigos de la aldea San Lorenzo en el Valle Arriba del río Aguán, cercano a la ciudad cívica de Olanchito, en el Departamento de Yoro, Honduras. También a Alex Martínez Matute, del Restaurante El Rancho, por habernos mostrado el colibrí esmeralda hondureño en El Cajón, Cortés, Honduras. Alex tiene un extraordinario amor por la naturaleza y su restaurante y hotel es una excelente cabecera para ver no solo el Honduras Emerald sino también el Yellow-tailed Oriole (Icterus mesomelas) y el White-necked Puffbird (Notharchus hyperrhynchus). También hacemos extensiva nuestra gratitud a nuestro querido amigo y maestro Romel Romero quien nos ha guiado en las visitas a estos maravillosos lugares.


REFERENCIAS

[1] Howell, Steve N.G. and Webb, Sophia, “A guide to the birds of Mexico and Northern Central America”, Oxford University Press, 1995 (reimpresión 2007), p..409

[2] Gallardo, Robert J., “Guía de las Aves de Honduras”, Edición de autor, 2018, p.218

[3] http://asidehonduras.org/colibri-esmeralda-hondureno . ASIDE, una ONG local, es la responsable de la protección y conservación del Refugio de Vida Silvestre Colibrí Esmeralda Hondureño (RVSCEH) que tiene un convenio de comanejo con el Instituto Nacional de Conservación y Desarrollo Forestal, Áreas Protegidas y Vida Silvestre (ICF) y las Municipalidades de Arenal y Olanchito.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías y videos fueron tomados por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.