LOS MANAQUINOS DEL TRIÁNGULO NORTE DE CENTROAMÉRICA Y MÉXICO (por Pablo R. Bedrossian)

Serie AVES DE CENTROAMÉRICA (Grupo AVES EXTRAORDINARIAS DE HONDURAS)

Los manaquinos pertenecen a la familia Pipridae. Son aves pequeñas de cabeza grande y de cuello ancho. Poseen picos pequeños, alas redondeadas y colas cortas. Los machos se distinguen de las hembras a simple vista tanto por su color como por su forma diferente (dimorfismo sexual). El plumaje de los machos es mucho más colorido y llamativo, mientras que el de las hembras es más uniforme y opaco.

Son aves muy movedizas y, por lo tanto, difíciles de fotografiar. Vuelan entre las ramas de los árboles, siempre inquietas y a gran velocidad. Una de sus características más curiosas es el bailecito, llamado en inglés lekking[1], que los machos realizan para atraer a las hembras: se deslizan rítmicamente a lo largo de las ramas donde se apoyan. Otra peculiaridad son los sonidos que emiten pues algunos parecen chasquidos. Se alimentan de frutos. y también de insectos que capturan en vuelo. Los nidos tienen forma de recipiente redondeado, son poco profundos y están hechos de finas hojas muertas, raicillas y fibras. Generalmente los construyen en bifurcaciones de pequeñas ramas. Ponen uno a dos huevos[2].

La mayoría de sus especies se encuentran en Sudamérica. Es algo que se hace evidente en el número de especies por país a medida que en Centroamérica nos dirigimos hacia el sur. Hemos confeccionado esta tabla en base a las observaciones reportadas en eBird (www.eBird.org), la base de datos más utilizada por los observadores de aves, a la fecha de la publicación de este artículo

En Honduras, donde residimos, hay cuatro especies de manakinos, de las cuales hemos visto tres: White-collared Manakin, Red-capped Manakin y Long-tailed Manakin. Solo no hemos observado el White-ruffed Manakin, que habita en el oriente del país. En eBird hay únicamente 30 registros en el país de esta especie y solo dos de ellos están documentados fotográficamente. Además, en Honduras hay otro miembro de la familia Pipridae que no es considerado un manaquino: el Gray-headed Piprites (nombre científico Piprites griseiceps), un ave de color gris con aro periocular blanco, de hábitat limitado y muy difícil de ver: en eBird solo hay siete registros (el último de marzo de 2019) y solo uno está respaldado con imágenes.

MANAKIN DE COLLAR BLANCA (NOMBRE CIENTÍFICO: MANACUS CANDEI; NOMBRE EN INGLÉS: WHITE-COLLARED MANAKIN)

Es el más común. Mide unos 11.5 o 12 cm. El macho tiene en la parte superior de la cabeza tiene una suerte de capucha negra que llega hasta la mitad de los ojos. Por debajo posee un babero blanco; el resto de las partes delanteras es de color amarillo. Las alas son negras (blancas en una pequeña porción superior), la rabadilla es verde amarillenta y las patas son anaranjadas. Estas características tan particulares lo hacen inconfundible.

La hembra, en cambio, tiene tonalidades pálidas que van del color amarillento al verde olivo con patas anaranjadas.

El oído lo puede detectar con facilidad por los chasquidos de sus alas, parecido al de los dedos del ser humano.

MANAKIN CABEZA ROJA (NOMBRE CIENTÍFICO: CERATOPIPRA MENTALIS; NOMBRE EN INGLÉS: RED-CAPPED MANAKIN)

El manakin cabeza roja es un ave muy pequeña y saltarina y, por lo tanto, difícil de fotografiar. Mide unos 10 a 11 cm. El macho luce un color negro azabache con cabeza roja. Los muslos son amarillos y los ojos claros con pupilas negras. En nuestra opinión es una de las aves más bellas de Honduras.

La hembra, en cambio, tiene un color verde pálido con las partes inferiores amarillentas.  El Red-capped manakin habita en los bosques húmedos latifoliados de Honduras[3].

MANAQUINO COLA TIJERETA O TOLEDO (NOMBRE CIENTÍFICO: CHIROXIPHIA LINEARIS; NOMBRE EN INGLÉS: LONG-TAILED MANAKIN)

Conocido popularmente como toledo, onomatopeya del sonido que emite, este manaquino se encuentra en Honduras en un área muy restringida que limita con El Salvador (allí pudimos observar cuatro ejemplares) en el departamento de La Paz y en el Cerro Guanacaure, “el único bastión conocido de esta especie en Honduras”[4]. Es propia de bosques latifoliados de la vertiente del Pacífico.

Long-tailed Manakin. Fotografía de nuestro amigo Alejandro Sikaffy, usada con su permiso.

Recibe el nombre en inglés de long-tailed (en español, cola larga) debido a dos largas plumas que parecen tiras que caen por debajo cuando el ave percha. El macho mide unos 11.5 cm. pero si sumamos esas plumas “timoneras” su longitud aumenta unos 10 a 15 cm, alcanzando el macho un total de 25 o 26 cm[5]; el cuerpo y la cabeza son negras; posee una corona roja, espalda celeste y las patas anaranjadas. En cuanto a la hembra, como en las otras especies de manakinos, es de color verde oliváceo pálido; las plumitas colgantes de sus colas miden de 2 a 3 cm.

MANAQUINO BABERO BLANCO (NOMBRE CIENTÍFICO: CORAPIPO ALTERA; NOMBRE EN INGLÉS: WHITE-RUFFED MANAKIN)

Como hemos comentado, es el único que no hemos visto; los datos que exponemos están basados en fotografías tomadas por otros y en la bibliografía disponible. Es el más pequeño de los cuatro pues no llega a los 9 cm. Habita en la región oriental de Honduras. El macho es negro con un ancho cuello blanco. La hembra es de color verde olivo con collar grisáceo y vientre amarillento[6].

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


NOTA

Esta es una contribución del Club de Observación de Aves Los Zorzales, del valle de Sula, a la ASHO (Asociación Hondureña de Ornitología).


AGRADECIMIENTO

Agradecemos muy especialmente a nuestro amigo Alejandro Sikaffy por su bella fotografía del Long-tailed Manakin, un ave muy difícil de retratar con la belleza que él lo ha hecho.

REFERENCIAS

[1] Gallardo, Robert J., “Guía de las Aves de Honduras”, Edición de autor, 2018, p.334

[2] Howell, Steve N.G. and Webb, Sophia “A guide to the birds of Mexico and Northern Central America”, Oxford University Press, 1995 (reimpresión 2007), p.526

[3] Gallardo, Robert J., “Guía de las Aves de Honduras”, Edición de autor, 2018, p.335,336

[4] Gallardo, Robert J., Op. cit., p.335

[5] Kanaksi, A., C. Stuligross, J. I- Pareja, and W. Tori, “Long-tailed Manakin (Chiroxiphia linearis)”, versión 1.0. in “Birds of the World” (T. S. Schulenberg, Editor),  Cornell Lab of Ornithology, Ithaca, NY, USA. 2020, https://doi.org/10.2173/bow.lotman1.01

[6] Gallardo, Robert J., Op. cit., p.334


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos a excepción de la fotografía del Long-tailed Manakin de Alejandro Sikaffy, usada con su permiso.

PUERCOESPÍN CENTROAMERICANO Y EL HALLAZGO DE UN EJEMPLAR JUVENIL (por Pablo R. Bedrossian)

El puercoespín centroamericano o tropical, cuyo nombre científico es Sphiggurus mexicanus (conocido también como Coendou mexicanus), es uno de los mamíferos más curiosos por su sistema de defensa: su cuerpo está cubierto por unas estructuras rígidas, largas y delgadas de tonalidad amarillenta conocidas como espinas o púas. Se trata de pelos envueltos por queratina, una proteína que les provee su dureza. Las bases de estas púas se encuentran insertadas en la piel.

Ejemplar encontrado en nuestro residencial y reubicado en el cerro Campisa

Las espinas se erizan ante situaciones de amenaza mediante a un mecanismo similar al de la piloerección, y pueden despedirlas o liberarlas sacudiendo su cuerpo. Aunque se dice que es falso que disparen estas púas contra sus atacantes, en nuestra comunidad hemos tenido perros que han sufrido sus dolorosas consecuencias.

Puercoespín fotografiado en la montaña

Suelen pesar de 1,4 a 2,6 kg. El cuerpo es alargado y de color café. Se dice que la cabeza no tiene espinas; sin embargo, todos los ejemplares que hemos visto las poseen. La nariz, que no tienen púas, cuenta con pelos a manera de un bigote, es rosada, redondeada y regordeta remedando a la del cerdo, con el que, a pesar del nombre, no tienen ningún parentesco. La boca cuenta con tiene 20 dientes con incisivos muy desarrollados[1], algo propio de los roedores. Los ojos son pequeños y la cola es prensil, gruesa y con espinas en su base. Poseen cuatro dedos en cada extremidad.

Ejemplar fotografiado entre las ramas de un árbol de la Etapa I de Campisa.

La cola suele ser de la mitad del tamaño de la longitud cabeza-cuerpo. Es interesante que en Sudamérica hay también especies de cola corta (en la especie Echinoprocta rufescens mide alrededor del 30% de la longitud cabeza-cuerpo) y de cola larga (en la especie Coendou melanurus de la zona oriental de la Cordillera de los Andes mide el 85% o más de la longitud cabeza-cuerpo)[2].

Este ejemplar descendió de la montaña y se acomodó en una ventana de las oficinas de Promotora del Norte. Como llegó se fue.

Los puercoespines son animales de desplazamiento lento y hábitos preferentemente nocturnos, aunque nosotros hemos visto adultos en pleno día sobre árboles tupidos. Comen ramas tiernas, frutas, semillas y hojas. Viven en huecos de árboles o en cuevas. Las hembras ponen una cría[3]. Una característica propia de todas las especies de puercoespines en su longevidad, que habitualmente supera los 20 años de vida[4].

EL HALLAZGO DE UN JUVENIL

Vivimos en Residencial Campisa, un complejo habitacional que ocupa un terreno de aproximadamente 300 hectáreas, ubicado en el cuadrante noreste de San Pedro Sula, en la región noroccidental del Honduras. Pese a formar parte del casco urbano, hemos documentado la existencia de puercoespines y muy recientemente la observación de un pequeño ejemplar juvenil.

Ejemplar juvenil

El terreno es irregular con elevaciones que van desde los 65 hasta los 267 metros sobre el nivel del mar; cuenta con dos cerros actualmente despoblados cuyo hábitat es el de un bosque seco tropical; entre ellos hay áreas planas urbanizadas con arborización, engramado y jardinería; el residencial cuenta con un canal de agua y una laguna artificial. Todos los puercoespines fueron observados en el cerro más alto o en sus faldas.

Nótese la nariz bulbosa y rosada, los pelos del bigote y las uñas largas en ambas manos

En ese cerro hay una vieja carretera de tierra que se encuentra abandonada. Recientemente, el vecino Gustavo Restrepo, practicando allí ciclismo de montaña, observó un pequeño animalito que fotografió con su celular. Cuando lo compartió, lo reconocimos de inmediato como un puercoespín de pocas semanas de vida. Le pedimos que si lo volvía a encontrar nos avisara. Dos días después, a las 3 de la tarde nos llamó diciéndonos que el pequeño mamífero se hallaba en el mismo lugar. Nos dirigimos allí de inmediato y lo pudimos admirar mientras reposaba en el tronco de un árbol. El color era más rojizo que en los adultos y aún no tenía las espinas plenamente desarrolladas. Se encontraba tranquilo sin signos de alerta por lo que pudimos fotografiar y filmar. No encontramos ningún signo de presencia de la madre en las inmediaciones.

ALGO MÁS SOBRE LOS PUERCOESPINES

Hay dos grandes grupos de puercoespines: la familia Hystricidae, los puercoespines del “Viejo Mundo” y la familia Erethizontidae, los puercoespines del “Nuevo Mundo” o americanos. En Centroamérica, la única especie conocida es Sphiggurus mexicanus, cuya distribución se extiende desde el centro de México hasta el oeste de Panamá, en alturas hasta 3,200m. En Costa Rica se encuentra en las vertientes Caribe y Pacífico (a excepción de Osa y San Vito) en zonas bajas hasta alturas de 3,200 metros sobre el mar[5].

El mismo ejemplar juvenil

Otro animal con púas en la piel es el erizo, famoso por enrollarse sobre sí mismo quedando como si fuera una bola; sin embargo, no está dentro de la familia de los puercoespines.

VIDEOS DEL EJEMPLAR JUVENIL

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


AGRADECIMIENTOS

Una de las personas que más me ha enseñado de la biodiversidad centroamericana es Leonel Marineros. Es el autor del único libro de mamíferos que conocemos de Honduras y el primero en publicar un libro sobre las serpientes del país. ¡Gracias, Leonel, por tu amistad y apoyo de siempre!


REFERENCIAS

[1] Marineros, Leonel, Martínez Gallegos, Francisco, “Guía de Campo de los Mamíferos de Honduras”, Instituto Nacional de Ambiente y Desarrollo (INADES), 1998, p.166

[2] Tirira S., Diego, “Mamíferos de Ecuador”, Museo de Zoología, Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Quito, Ecuador, 1999, p.207

[3] Carrillo, Eduardo, Wong, Grace y Sáenz, Joel C.; “Mamíferos de Costa Rica Mammals”, INBio, Santo Domingo de Heredia, Costa Rica, 1999, p.154

[4] Gorbunova, Vera, Bozzella, Michael J. y Seluanov, Andrei, “Rodents for comparative aging studies: from mice to beavers”, Age 30, 2008, p.112

[5] Carrillo, Eduardo, Wong, Grace y Sáenz, Joel C., Op. cit., p.153


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Todas las fotografías y videos fueron tomados por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.

LAEMANCTUS LONGIPES: UNA BELLA “IGUANA DE CASCO” COLOR VERDE (por Pablo R. Bedrossian)

Hace poco tuvimos oportunidad de ver en Residencial Campisa, San Pedro Sula, Honduras, el primer ejemplar de Laemanctus longipes, una bella iguana de casco.

Laemanctus longipes

Íbamos en el auto del vecino Fernando Castellon a reubicar una bejuquilla verde (Oxybelis fulgidus) encontrada en el jardín de su casa.

La Oxybelis fulgidus que liberamos

De pronto exclamó:

– ¡Mire esa iguanita verde!

Me imaginé que era uno de los habituales garrobos o iguana gris (Ctenosaura similis) juveniles, intensamente verdes, muy comunes por aquí.

Ctenosaura similis juvenil

También pensé que podía tratarse de alguna pequeña iguana verde (Iguana iguana).

Iguana iguana juvenil

Sin embargo, al observarla me sorprendí: tenía la cabeza triangular y una especie de casquete en la parte superior. Esa peculiaridad me recordó lejanamente a una iguana de casco que algunos llaman turipache (Corytophanes cristatus), aunque es muy diferente: posee otro color y luce una delgada pero enorme cresta de líneas rectas en el centro de la cabeza.

Corytophanes cristatus

(Si Ud. desea conocer más sobre esta otra iguana de casco o turipache (Corytophanes cristatus), puede leer nuestro artículo https://pablobedrossian.com/2018/10/10/corytophanes-cristatus-una-curiosa-iguana-de-casco-por-pablo-r-bedrossian/).

LA IGUANA DE CASCO VERDE

Bajé del auto y comencé a filmar y fotografiar este pequeño reptil tratando de evitar que se sintiera amenazado. Me permitió acercarme a pocos centímetros sin inmutarse.

Cada tanto movía los ojos, como advirtiendo mi presencia. Finalmente, como continuaba sobre el pavimento y corría el riesgo de ser atropellado, tuve que tocarlo suavemente para que huyera hacia el canal de agua que se encontraba a pocos metros.

Enseguida recordé una fotografía de esta especie que había publicado nuestro amigo, el Dr. Juan Ramón Collart en su libro “Honduras Salvaje”[1] y la identifiqué como la iguana de casco color verde (Laemanctus longipes).

ACERCA DE ESTA ESPECIE

Laemanctus longipes pertenece a la familia Corytophanidae[2]. Está integrada por tres géneros: Corytophanes, al que pertenece el turipache mencionado más arriba, el Basiliscus, cuya especie más conocida es el famoso charancaco (Basiliscus vittatus) y el Laemanctus, al que corresponde nuestra especie.

Basiliscus vittatus

Nótese que no es una verdadera iguana. De paso, en algunos lugares lo llaman toloque verde y en otros lemacto coludo. En inglés se lo llama Eastern Casquehead Iguana.

Es difícil de observar porque es una especie arbórea; gracias a su color se mimetiza con el follaje. Solo abandona los árboles para poner huevos, de abril a junio, de 3 a 5 por vez. Las crías nacen tras una incubación a temperatura entre 28º C y 30º C durante casi dos meses[3]. Los recién nacidos tienen una LHC (longitud hocico – cloaca) de 5 cm. con una cola de unos 17 cm. Los adultos pueden alcanzar una LHC de 15 cm y desde la cabeza a la cola hasta unos 45 a 50 cm.

El cuerpo es alargado de un color verde intenso, con franjas suavemente amarillentas a los costados de la cabeza y el cuello y en ocasiones una pequeña franja negra desde la parte posterior de los ojos al cuello. La superficie dorsal de la cabeza (el casquete o yelmo) es plana, sin mostrar crestas y de un color grisáceo más pálido que el resto. Una notable línea blanca interrumpida se extiende de la cabeza a la ingle. Además, presenta pequeñas manchas blancuzcas en el dorso y la cola. Posee cinco dedos en las patas delanteras y traseras. Se conoce muy poco de sus hábitos no reproductivos. Se ha reportado que en cautiverio se alimenta de insectos.

¿DOS ESPECIES DIFERENTES CON EL MISMO NOMBRE?

Según el experto James McCranie, en Honduras coexisten dos subespecies: Una es Laemanctus longipes waltersi, de los departamentos de Atlántida y Cortés (donde encontramos nuestro ejemplar), con escamas corporales más grandes y ausencia o forma incompleta de abanico gular[4]. La otras es Laemanctus longipes longipes, de los departamentos de Copán y Olancho, que posee escamas corporales más pequeñas y un abanico gular completo[5]. En su opinión constituirían dos especies distintas.

Hay otra especie que solo conocemos por fotografías, llamada Laemanctus serratus, que habita en Tamaulipas y la península de Yucatán, México y en poblaciones aisladas en el noroeste de Honduras[6]. Se diferencia de Laemanctus longipes en que posee escamas espinosas en la parte posterior de la cabeza además de una cresta dorsal evidente[7]. El hábitat de esta especie es bastante reducido, desde el sur de Veracruz en México hasta el occidente de Honduras con una población aparentemente aislada en el centro de Nicaragua[8].

No es fácil encontrar una la iguana de casco color verde como Laemanctus longipes debido a sus hábitos de vida. En más de 12 años de vivir en este lugar y con varios cientos de caminatas realizadas tuvimos el privilegio de verla personalmente por primera vez.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


BONUS: VIDEOS


REFERENCIAS

[1] Collart, Juan Ramón, “Honduras Salvaje”, edición de autor, 2014, p.64

[2] Durante mucho tiempo se la consideró una subfamilia de la familia Iguanidae, pero desde 1989 comenzaron a ser consideradas como familias separadas: D.R. Frost & R. Etheridge (1989) “A phylogenetic analysis and taxonomy of iguanian lizards (Reptilia: Squamata)”, Univ. Kansas Mus. Nat. Hist. Misc. Publ. 81 y D.R. Frost, R. Etheridge, D. Janies & T.A. Titus (2001) “Total evidence, sequence alignment, evolution of polychrotid lizards, and a reclassification of the Iguania (Squamata: Iguania)”, American Museum Novitates 3343: 38 pp.

[3] Köhler, Gunther, “Reptiles de Centroamérica”, Herpeton, 2003, p. 135

[4] El abanico gular o gula (en inglés dewlap) es una delgada membrana ubicada en el cuello que se despliega y retrae. También la poseen los Anolis.

[5] McCranie, James R., “The Lizards, Crocodiles, and Turtles of Honduras”, “Bulletin of the Museum of Comparative Zoology”, Special Publications Series, No. 2, Harvard University, 2018, p.200.

[6] McCranie, James R., Op. cit., p.213

[7] Köhler, Gunther, Op. cit., p.136

[8] McCranie, James R., Op. cit., p.209


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Todas las fotografías y videos fueron tomados por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos, 

LOS “PÁJAROS ESTACA” CENTROAMERICANOS: LOS NYCTIBIUS O POTOOS

Serie AVES DE CENTROAMÉRICA (Grupo AVES EXTRAORDINARIAS DE HONDURAS)

Cierta mañana don Manuel Guillén, un gran amante de la naturaleza, me dijo “encontramos un pájaro que parece un pedazo de madera”. Subimos una empinada cuesta por el cerro Campisa hasta llegar al lugar. Contemplé un alto y angosto tronco seco. “Fíjese: está descansando en la punta”. “No -le dije-; es el extremo del árbol”. Entonces, para mi asombro, sacudió el delgado tronco y el ave movió sus alas. Por algo los llaman “pájaros estaca”. Su inmovilidad y su color los mimetizan para pasar inadvertidos incluso a ojos más entrenados. Se los observa adoptando una posición vertical, con la cabeza hacia arriba y, en general, los ojos cerrados.

El primer Potoo que vimos

LOS PÁJAROS ESTACA EN CENTROAMÉRICA

El pájaro estaca mayor o gran pájaro estaca (nombre científico: Nyctibius grandis; en inglés: Great Potoo) es el “hermano mayor” de esta familia integrada en Centroamérica también por el pájaro estaca jamaicano o norteño[1] (nombre científico Nyctibius jamaicensis; en inglés Northern Potoo) y el pájaro estaca común (nombre científico Nyctibius griseus; en inglés Common Potoo) que se observa en Costa Rica y Panamá[2]. Además, hay otras cuatro especies de pájaros estaca, todos del género Nyctibius, que solo se observan en Sudamérica. En Honduras solamente se observan el Great Potoo y el Northern Potoo.

Los miembros de esta familia llamada Nyctibiidae están emparentados con los pucuyos o chotacabras pertenecientes a la familia Caprimulgidae.

PÁJARO ESTACA MAYOR (NOMBRE CIENTÍFICO: NYCTIBIUS GRANDIS; EN INGLÉS, GREAT POTOO)

El pájaro estaca mayor mide algo menos de 60 cm. Tiene una cabeza grande y boca ancha con la que caza insectos en vuelo. Tiene ojos color café. Es de tonalidad gris rojiza, con barras más oscuras que se observan mejor en su larga cola.

Habita los bosques húmedos y en sus alrededores en áreas bajas. Se distribuye desde el sur de México (en eBird[3] hay escasísimas observaciones en ese país) hasta el centro de Sudamérica. En Honduras se lo ve con mayor facilidad en la costa norte. Un lugar ideal para admirarlo es en la entrada del Pico Bonito Lodge, en las cercanías de La Ceiba.  

PÁJARO ESTACA JAMAICANO O NORTEÑO (NOMBRE CIENTÍFICO: NYCTIBIUS JAMAICENSIS; EN INGLÉS, NORTHERN POTOO)

El pájaro estaca jamaicano o norteño es más pequeño, alcanzando unos 40 cm. Es más delgado y de cuerpo más afinado que el mayor. Su canto es algo así como un cuaajj, cuaajj. Sus ojos son de un amarillo intenso.

Se adapta a distintos ambientes, incluido el suburbano. Se lo encuentra desde el centro de México hasta Costa Rica y también en el Caribe, en particular en República Dominicana. En Honduras se encuentra en casi todo el territorio a excepción de la zona oriental. Además es el único Potoo que se observa en El Salvador.

Nosotros hemos observado tres ejemplares en Residencial Campisa, San Pedro, Honduras. Además del mencionado al principio, uno en un árbol entre dos casas pegadas a la montaña y otro fue encontrado caído, presumiblemente enfermo.

El Northern Potoo encontrado caído por un vecino

Lo llevamos a un veterinario, pero murió al día siguiente. Además, lo hemos observado en la Reserva Natural Luna del Puente, en las cercanías de Santa Cruz de Yojoa, Cortés.

PÁJARO ESTACA COMÚN (NOMBRE CIENTÍFICO: NYCTIBIUS GRISEUS; EN INGLÉS, COMMON POTOO)

El pájaro estaca común o urutaú, como se lo llama en algunos lugares de Sudamérica, es levemente más pequeño, alcanzando unos 35 cm.

Common Potoo con su cría fotografiada por Gilberto Collazos Bolaños

De ojos amarillos o anaranjados posee un color grisáceo castaño que parece veteado; como los demás Nyctibius centroamericanos se alimenta de insectos.

Common Potoo con su cría fotografiada por Mario Wong

Tiene una extensa distribución territorial pues de observa en zonas boscosas desde Costa Rica hasta el sur de Sudamérica, incluyendo el norte y la mesopotamia argentina.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


BONUS: VIDEOS

PÁJARO ESTACA MAYOR (GREAT POTOO)

PÁJARO ESTACA JAMAICANO O NORTEÑO (NORTHERN POTOO)


NOTA

Esta es una contribución del Club de Observación de Aves Los Zorzales, del valle de Sula, a la ASHO (Asociación Hondureña de Ornitología)


REFERENCIAS

[1] Robert E. Gallardo en su libro “Guía de las Aves de Honduras”, Edición de autor, 2018, p.193 llama pájaro estaca común al Northern Potoo; evitamos este nombre porque también, tal como suele pasar con los nombres en español, se aplica a otra especie, el Nyctibius griseus que en inglés se denomina Common Potoo.

[2] También puede estar en el sur de Nicaragua; al publicar esta nota, el último reporte de ese país en  www.ebird.org corresponde al 13 de junio de 2017.

[3] https://ebird.org/species/grepot1/MX


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías y videos fueron tomados por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos, a excepción:

La segunda fotografía del pájaro estaca común (Nyctibius griseus, en inglés Common Potoo) con su cría, tomada por Mario Wong, de Costa Rica, a quien pertenecen los derechos y a quien agradecemos muy especialmente por su generosidad y admiramos por su talento.

La primera fotografía pájaro estaca común con su cría, que fue agregada luego de la publicación inicial del artículo, tomada por Gilberto Collazos Bolaños, de Colombia, a quien también estamos muy agradecidos.

COTINGA AZUL – NOMBRE CIENTÍFICO: COTINGA AMABILIS; NOMBRE EN INGLÉS: LOVELY COTINGA (por Pablo R. Bedrossian)

Serie AVES DE CENTROAMÉRICA (Grupo AVES EXTRAORDINARIAS DE HONDURAS)

Muchos visitantes eligen hospedarse en el Pico Bonito Lodge, muy cerca de La Ceiba, por una exclusiva razón: admirar el bello macho de esta especie, dueño de un intenso color azul turquesa que en vuelo parece irradiar destellos. Su garganta y una zona triangular de su pecho son de color morado o ciruela mientras que las alas y la cola son azules y negras. Las hembras tienen tonos más apagados que van de gris a café y en las partes inferiores, que son blancuzcas, adquieren un patrón empedrado[1].

La cotinga azul, más conocida entre los birders como Lovely Cotinga, se encuentra desde el sur de México hasta Costa Rica (a excepción de El Salvador). En eBird[2], la base de datos de aves más utilizada en el mundo, a la fecha del presente artículo solamente hay dos observaciones en Panamá, pero no cuentan con evidencia fotográfica; sin embargo, podría tratarse del límite sur de esta especie. Del total de observaciones registradas en eBird, el 47% corresponden a Honduras, donde habita en toda la costa norte, en La Moskitia y en el extremo oriental del país, aunque es difícil de hallar.   

Mide casi 20 cm. Curiosamente no tiene un canto típico, aunque se ha identificado un sonido que le pertenece. Se alimenta de frutos e insectos[3]. Suele posarse en las copas de los árboles de bosques húmedos desde el nivel del mar a alturas de 1,500 metros.

Aunque las Cotingidae conforman una familia con un amplio número de especies; la mayoría se encuentran en Sudamérica. Los machos de algunas de estas especies, como el famoso pájaro campana centroamericano (Procnias tricarunculatus), poseen “barbas” carnosas. En Centroamérica el comportamiento de los miembros de esta familia ha sido poco estudiado hasta la fecha porque habitan en las copas de los árboles de bosques húmedos latifoliados (latifoliado significa de hojas anchas) lo que dificulta su observación.

El experto Robert Gallardo en su libro “Guía de las aves de Honduras” escribe sobre los integrantes de esta familia: “muchos son completamente frugívoros mientras que otros se alimentan de insectos. Semillas normalmente pasan a través de su sistema digestivo sin daño o son regurgitados, ayudando así a la dispersión de las semillas”[4]. Además menciona que, tal como la Lovely Cotinga, sus vocalizaciones, cuando existen, son extrañas. Un dato curioso tradicionalmente los géneros Tityra y Pachyramphus (al que pertenecen los cabezones o becards) fueron incluidos dentro de la familia Cotingidae[5] hasta principios del siglo XXI cuando se demostró que no correspondían a ella.

Junto al guía Elmer Escoto hemos observado varios ejemplares de Lovely Cotinga en la entrada del Pico Bonito Lodge (donde suele dejarse ver en enero y febrero) además de una hembra en la zona de la represa El Cajón, Cortés durante un conteo de aves. Otro buen lugar para observarlas es Río Santiago, Atlántida.

Un detalle poco conocido es que sus plumas, tal como las del quetzal, eran utilizadas por los pueblos nativos de Centroamérica para ofrendas rituales y también para embellecer la imagen personal[6].

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


BONUS: VIDEOS


NOTA

Esta es una contribución del Club de Observación de Aves Los Zorzales, del valle de Sula, a la ASHO (Asociación Hondureña de Ornitología)


REFERENCIAS

[1] Gallardo, Robert J., “Guía de las Aves de Honduras”, Edición de autor, 2018, p.331

[2] http://www.ebird.org

[3] Cálix, Estefanía; Germer, Daniel “Guía de Campo para las Aves de la Bahía de Tela”, Hondubirding, 2010, p.160

[4] Gallardo, Robert J., Op. cit., p.331

[5] Howell, Steve N.G.; Webb, Sophia “A guide to the birds of Mexico and Northern Central America”, Oxford University Press, 1995 (reimpresión 2007), p.519-523

[6] Thorn, Sherry L., Germer, Luis D.; “Folklore de la Avifauna Hondureña”, El Esmeralda (Boletín de la Asociación Hondureña de Ornitología), Vol. 2 No. 2, Julio-Diciembre 2013, p.33


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías y videos fueron tomados por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.

GUARA ROJA – NOMBRE CIENTÍFICO ARA MACAO; NOMBRE EN INGLÉS SCARLET MACAW (por Pablo R. Bedrossian)

Serie AVES DE CENTROAMÉRICA (Grupo AVES EXTRAORDINARIAS DE HONDURAS)

La guara roja es el ave nacional de Honduras. Mide alrededor de 90 cm, en un rango que va de los 81 a los 96 cm[1]. Pesa cerca de 1 kg. De un intenso color rojo, tiene plumas amarillas y azules en las alas que le proveen una belleza extraordinaria. La parte superior del pico es color marfil con la punta y la base negras mientras que la parte inferior del pico es totalmente negra. Alrededor de sus ojos -que son color café en los juveniles y amarillos verdosos en los adultos- la piel es rosada y sin plumas.

La subespecie que habita entre el sur de México y Honduras se conoce como Ara macao cyanoptera, y no posee la banda verde en las alas que sí muestra la subespecie que se observa desde Costa Rica hacia el sur, denominada Ara macao macao[2].

En otros países es conocida como guacamaya roja, guacamaya macao, lapa roja, bandera o paraba. Pertenece a la familia Psittacidae, la misma que los loros. Habita en bosques húmedos y de pinos, en alturas que van del nivel del mar a los 1000 metros. Se alimenta de frutos y semillas. Anida en huecos naturales de árboles o en nidos viejos abandonados por pájaros carpinteros. Es gregaria. Aunque no hemos encontrado evidencia científica, se dice que una vez que encuentra su pareja es fiel hasta la muerte. Del mismo modo, se cree que pueden llegar a vivir más de 60 años. Debemos resaltar que se la utiliza como mascota, lo que impulsa la casa furtiva. El experto Robert Gallardo dice “Tristemente, ahora es muy probable que haya más guaras rojas enjauladas en Honduras que las que gozan de libertad en la naturaleza”[3].

Hasta hace poco solo se lo observaba en la región Oriental de Honduras (La Moskitia en Gracias a Dios, Olancho y el extremo este de El Paraíso). Sin embargo, gracias a un proyecto del Parque de Aves y Reserva Natural Macaw Mountain, que ha rehabilitado y liberado aves en el sector de Copán Ruinas, hoy ya pueden verse un buen número de guaras rojas en el sector del parque arqueológico adyacente.

La mayor población de esta ave se encuentra en el norte de América del Sud. Hay registros recientes en Guatemala y Belice, pero en El Salvador no se observa desde 1925[4]. El mayor número de observaciones en Centroamérica proviene de Costa Rica; desde luego hay registros en Nicaragua y Panamá, aunque en mucho menor número.

Finalmente, y vinculando la guara roja con la historia, ha sido un ave importante para los pueblos precolombinos, tal como se observa en las ruinas mayas como de Copán.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


VIDEOS


NOTA

Esta es una contribución del Club de Observación de Aves Los Zorzales, del valle de Sula, a la ASHO (Asociación Hondureña de Ornitología)


REFERENCIAS

[1] Howell, Steve N.G. and Webb, Sophia “A guide to the birds of Mexico and Northern Central America”, Oxford University Press, 1995 (reimpresión 2007), p.337

[2] “Ara macao”, ficha de identificación, Dirección de Especies Prioritarias para la Conservación, Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, Actualización enero 2009.,

[3] Gallardo, Robert J., “Guía de las Aves de Honduras”, Edición de autor, 2018, p.265

[4] Según www.ebird.org, al momento de publicar este artículo.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías y videos fueron tomados por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.

EL QUETZAL Y SU FAMILIA: LOS TROGONES CENTROAMERICANOS (por Pablo R. Bedrossian)

RESPLENDENT QUETZAL (PHAROMACHRUS MOCCINO; EN ESPAÑOL QUETZAL MESOAMERICANO)

El quetzal, cuyo nombre científico es Pharomachrus moccino y en inglés Resplendent Quetzal, es probablemente el ave más representativa de Centroamérica. Los vistosos colores de esta especie, sobre todo el verde y rojo del macho con sus largas plumas, la han hecho sinónimo de belleza. Su nombre proviene de la voz náhuatl quetzalli, que significa algo así como “ave de cola larga de hermoso plumaje”.

Resplendent Quetzal macho

El macho adulto mide entre 38 y 40.5cm, pero con su cola en serpentina puede llegar a más 61cm[1] e incluso más[2]. La cabeza, de un color intensamente verde, tiene una ligera cresta del mismo color y pico amarillo.

Resplendent Quetzal macho

El color verde a veces puede tornarse azul brillante dependiendo de la incidencia de los rayos de sol; el vientre es intensamente rojo. La hembra es más opaca, con la cabeza grisácea, el pico oscuro, el pecho y las partes superiores verdes y la panza gris. Las plumas cobertoras de la parte superior de la cola son rojas.

Resplendent Quetzal hembra

Los quetzales son difíciles de ver y prefieren los bosques húmedos de zonas altas, que van desde unos 900 a 2,600 msnm[3]. Hay reportes de su presencia desde Chiapas, en el sur de México, hasta el oeste de Panamá[4]. Suelen preferir las zonas altas; sin embargo, descienden en algunos meses en busca de alimento. Su temporada de cría corresponde generalmente a marzo y abril. Los frutos que consumen se conocen popularmente como aguacatillos.  Se les llama así porque parecen aguacates (en algunos países de Sudamérica denominados paltas) pequeños y pertenecen a su misma familia del aguacate, las lauráceas. En Honduras hay entre 50 y 60 especies diferentes, que corresponden a los géneros Aiouea, Beilschmiedia, Cinnamomum, Licaria, Nectandra, Ocotea, Persea y Pleurothyrium.

Pareja de Resplendent Quetzal

Personalmente los he visto en Honduras en el Parque Nacional La Tigra, dos veces en El Cedral, comunidad dentro del Parque Nacional Santa Bárbara, y en varias ocasiones en la Reserva El Jilguero – Sector Bosque Las Trancas, en Opatoro, muy cerca de Marcala, Departamento de La Paz. Se encuentra en la mayoría de los departamentos de Honduras, aunque no se ha observado ni en la zona sur, ni en la Moskitia.

Resplendent Quetzal pareja (video)

LA FAMILIA DEL QUETZAL: LOS TROGONES

El quetzal forma parte de la familia Trogonidae, que incluye un nutrido grupo de especies, conocidas popularmente en español como “coas” o “trogones” y en inglés como “Trogons”. En América hay 24 de las 39 especies conocidas en el mundo[5]. Se caracterizan por cabezas redondeadas con aros perioculares, picos pequeños, cuellos cortos, cuerpos compactos y coloridos pechos y panzas. Vistos de frente, en su mayoría sus colas combinan los colores blancos y negros en diversos patrones que ayudan a distinguirlos. Comen frutas, insectos e incluso pequeñas lagartijas y ranas. Suelen presentar dimorfismo sexual siendo los machos los que tienen plumajes más brillantes y posan en los árboles, a veces cantando y en otras ocasiones permaneciendo en silencio.

Gartered Trogon macho

Presentamos las especies que tenemos en Centroamérica, aclarando que quedan fuera del alcance de esta presentación Citreoline Trogon (nombre científico Trogon citreolus) que se encuentra en el sur de México, zona que geológicamente integra la región centroamericana, dos especies que se ven en exclusivamente Costa Rica y Panamá, Baird’s Trogon (nombre científico Trogon bairdii) y Lattice-tailed Trogon (nombre científico Trogon clathratus) y dos de las que solo hay registros en Panamá, Black-tailed Trogon (nombre científico Trogon melanurus) y White-tailed Trogon (nombre científico Trogon chionurus).

Collared Trogon macho

Podemos agrupar los trogones fenotípicamente en trogones de vientre amarillo y trogones de vientre rojo.

TROGONES DE VIENTRE AMARILLO

Desde luego, cada uno tiene su propio canto. Los dos primeros, el Black-headed Trogon y el Gartered Trogon son los más fáciles de ver de toda la familia Trogonidae, pues se encuentran prácticamente en todo el territorio centroamericano.

BLACK-HEADED TROGON (TROGON MELANOCEPHALUS; EN ESPAÑOL COA CABEZA NEGRA)

Aún recuerdo la emoción de mi primera observación de esta bella ave, que es el único trogon que hemos documentado en la zona donde vivo. Mide algo menos de 30 cm. Es negro, con el vientre amarillo y el aro periocular celeste. Vista el ave de frente, las plumas de la cola parecen dos columnas de triángulos blancos.

Trogon melanocephalus – Black-headed Trogon

El macho es levemente más azulado. Tiene un vuelo típico que lo hace trasladarse entre árboles vecinos. Su canto suele ser grave y apagado.

Su distribución va del sudeste de México a Costa Rica. En Honduras se encuentra en todo el territorio nacional, en alturas que van de 0 a 1,000 msnm.

GARTERED TROGON (TROGON CALIGATUS; EN ESPAÑOL COA VIOLÁCEA)

Es parecido al Black-headed Trogon (quizás algo más pequeño), con la cabeza y el cuerpo negros con el vientre amarillo. Hay tres marcas de campo muy sencillas para diferenciar ambas especies visualmente: el Gartered Trogon macho posee un anillo periocular de color amarillo.

Gartered Trogon macho

La hembra tiene un anillo periocular blanco, más ancho a los lados.

Gartered Trogon hembra

Vista el ave de frente, la cola muestras finas barras blancas y negras. Además, en el macho la espalda y la parte dorsal de la cola son de color verde intensamente oscuro o, si no, negro. En ambos sexos las alas muestran un patrón empedrado.

Gartered Trogon hembra

Su distribución va del este de México a Sudamérica. En Honduras se encuentra en casi todo el país (solo no ha sido observado en el extremo sudoeste), en alturas que van de 0 a 1,800 msnm.

BLACK-THROATED TROGON (TROGON RUFUS; EN ESPAÑOL COA CUELLO NEGRO)

Este es el único trogon que aún no he podido fotografiar. Lo observé durante una caminata en el Parque Nacional Pico Bonito, en el departamento de Atlántida, cerca de la costa norte de Honduras. Es el más pequeño de los tres, midiendo unos 25 cm. Cito la precisa descripción que hace de él Robert Gallardo: “el macho tiene partes dorsales verdes, máscara negra y anillo periocular azul. Tiene una banda de pecho angosta y blanca y los paneles de las alas son empedrados con blanco y negro”[6]. Mostramos una imagen cedida amablemente por el experto guía de aves Elmer Escoto.

Black-throated Trogon (fotografía por Elmer Escoto)

La hembra tiene las partes dorsales, la cabeza y el pecho color café, separada por una franja blanca del vientre amarillo. El anillo periocular es blanco e incompleto. Su distribución va del norte de México a Sudamérica. En Honduras se observa en la costa norte, incluyendo la Moskitia, y en toda la zona oriental del Departamento de Olancho.

TROGONES DE VIENTRE ROJO

SLATY-TAILED TROGON (TROGON MASSENA; EN ESPAÑOL COA COLA GRIS)

El Slaty-tailed Trogon es la coa de vientre rojo de mayor tamaño (puede medir casi 36 cm). Su nombre proviene del color grisáceo que la cola muestra vista de frente. El macho tiene la cabeza, el pecho y las partes dorsales superiores de tonalidad verde oscura mientras que en la hembra adquieren una tonalidad gris oscura por detrás y un gris claro de frente.

Slaty-tailed Trogon

Ambos sexos tienen un aro periocular rojo rodeado de una mascarita oscura y pico que va del rosa pálido al anaranjado. Su distribución se extiende del sudeste de México a Sudamérica. En Honduras está presente en toda la costa norte y también en la región oriental del departamento de Olancho en alturas que van de 0 a 1,000 msnm.

Slaty-tailed Trogon

Según el experto Robert Gallardo, se ha observado una pequeña población en Río Amarillo, Copán[7], en el occidente del país. Nosotros no encontramos registros en eBird, la base de datos más completa sobre observaciones de aves, ni en los departamentos de Copán, ni de Santa Bárbara.

LOS TRES MÁS PARECIDOS: ELEGANT TROGON (TROGON ELEGANS; EN ESPAÑOL COA ELEGANTE), MOUNTAIN TROGON (TROGON MEXICANUS, EN ESPAÑOL COA DE OCOTAL) Y COLLARED TROGON (TROGON COLLARIS; EN ESPAÑOL COA COLLAREJA).

Por supuesto, estas tres especies son diferentes; cada una posee su propio canto y distinta distribución; sin embargo, comparten características que pueden llevar al observador poco entrenado a confundirlas.

Elegant Trogon macho
Mountain Trogon macho
Collared Trogon macho

Digamos primeramente que todas poseen dimorfismo sexual; es decir que no solo genéticamente sino externamente (lo que en ciencia llama fenotipo) el macho y la hembra son diferentes. Curiosamente, visualmente los machos de estas tres especies tienen más características en común que con sus respectivas hembras.

Observemos estos rasgos en común:

– Tamaño: Los machos de T. elegans y T mexicanus miden alrededor de 30 cm; el macho de T. collaris apenas un par de centímetros menos.

– Aspecto general: Los machos de las tres especies poseen las partes posteriores, cabeza y pecho color verde oscuro; el pecho está separado del vientre rojo por una franja blanca, y alas grisáceas

– Detalles de la cabeza: Los machos de las tres especies poseen cabeza verde con pico amarillo

T. elegans y T mexicanus poseen aro periocular rojo rodeado de una mascarita oscura. Al menos en Centroamérica, T. Collaris posee la mascarita pero el aro periocular puede estar ausente o ser poco visible.

Lo mismo ocurre con las hembras: son más parecidas entre sí que con los machos correspondientes a sus especies. Veamos esas características:

– Tamaño: similar al de los machos en las tres especies.

– Aspecto general: Las hembras de las tres especies poseen las partes posteriores, cabeza y pecho café con alas color café claro o grisáceas. T. elegans y T mexicanus en la parte inferior del pecho presentan una delgada franja blanca, luego una ancha franja café claro que se angosta en el centro y debajo otra franja blanca aún más ancha que se extiende hasta el vientre, que es de un color rojo más pálido que en los machos. T. collaris entre el pecho verde y el vientre rojo solo presenta una franja blanca.

– Detalles de la cabeza: Las hembras de las tres especies poseen cabeza café con pico amarillo. T. elegans posee una suerte de mancha blanca debajo de los ojos.

Mountain Trogon hembra

Las diferencias más notables, además del canto y algunas que hemos marcado al hablar de atributos en común se encuentran en los patrones de las colas.

– Patrones de la cola: Considerando los machos, siempre vistos frente, T. elegans tiene barras finas blancas y negras interrumpidas regularmente por franjas blancas más anchas. T. mexicanus tiene como dos columnas de barras anchas blancas y negras. T. collaris, tiene barras finas blancas y negras.

– Otras diferencias fenotípicas: Nótese que en las hembras T. elegans tiene una suerte de mancha blanca debajo de los ojos y T. collaris tiene aro periocular blanco incompleto. –

– Hábitat: El hábitat de T. elegans es de bosques secos, en alturas de 0 a 1800 msnm. El hábitat de T. mexicanus son bosques latifoliados en alturas que van de los 600 a los 2500 msnm. T. collaris habita bosques húmedos en alturas que van de 0 a 2,400 msnm.

– Distribución: T. elegans, desde el sur de Estados Unidos al noroeste de Costa Rica. En Honduras tiene una amplia distribución, sobre todo en la zona centro sur y occidente. T. mexicanus se encuentra desde el oeste de México a Honduras. En Honduras se encuentra en la zona central y occidental. T. collaris es la de más amplia distribución, desde el sur de México a Sudamérica. En Honduras se encuentra en casi todo el territorio.

RESUMIENDO:

El quetzal y su familia, los trogones, se encuentran de las aves más bellas de Centroamérica, por su bello colorido, poblado de verdes, rojos, amarillos, negros y blancos. Distinguir sus detalles contribuye a una mejor experiencia cuando los observamos. Termino con una tabla comparativa sobre la presencia de trogones o coas en los países de la región armada con datos provistos por eBird a la fecha de publicación de esta nota.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


NOTA

Esta es una contribución del Club de Observación de Aves Los Zorzales, del valle de Sula, a la ASHO (Asociación Hondureña de Ornitología)


AGRADECIMIENTOS ESPECIALES

Quiero agradecer muy especialmente al Ing. Francisco Dubón por la revisión de este artículo y sus valiosas observaciones y sugerencias y al guía y experto Elmer Escoto por la fotografía del Black-throated Trogon que me facilitó.


REFERENCIAS

[1] Howell, Steve N.G. and Webb, Sophia, “A guide to the birds of Mexico and Northern Central America”, Oxford University Press, 1995 (reimpresión 2007), p.436

[2] Por ejemplo, Jesse Fagan & Oliver Komar, hablan de 76 cm y Robert J. Gallardo de 66 cm. Ernest Preston Edwards no da la longitud.

[3] Gallardo, Robert J.,”Guía de las Aves de Honduras”, Edición de Autor, 2018, p.223

[4] Datos tomados de eBird, www.ebird.org

[5] Gallardo, Robert J., Op. cit., p.222

[6] Gallardo, Robert J., Op. cit., p.225

[7] Gallardo, Robert J., Op. cit., p.224


BIBLIOGRAFÍA

Edwards, Ernest Preston “The birds of Mexico and adjacent areas”, University of Texas Press, Austin, 3ra. Edición, 1998, 4ta. Reimpresión, 2005

Fagan, Jesse & Komar, Oliver, “Peterson Field Guide to Birds of Northern Central America, Peterson Field Guides, 2016

Gallardo, Robert J., “Guía de las Aves de Honduras”, Mountain Gem Tours, 2018

Howell, Steve N.G. and Webb, Sophia “A guide to the birds of Mexico and Northern Central America”, Oxford University Press, 1995 (reimpresión 2007)


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos, a excepción de la del Black-throated Trogon de Elmer Escoto y publicada con su autorización.