LOS MEJORES FRONTONES, FRISOS Y CARTELAS DE BUENOS AIRES

Un recorrido por las joyas arquitectónicas y escultóricas que embellecen la ciudad y narran su historia en piedra y relieve. De la Catedral Metropolitana al Palacio Errázuriz, lo invitamos a una travesía visual por detalles ocultos de Buenos Aires que revelan arte, símbolos y memorias porteñas.

Ahora abordamos los más notables frontones, frisos y cartelas porteños.

Un frontón consiste en el remate triangular o semicircular que corona la fachada de una vivienda o edificio, muy común en templos griegos y romanos.

Si el relieve está enmarcado en forma rectangular en la fachada, constituye un friso; dicho de otra manera, suele ser una banda horizontal decorativa ubicada por debajo de la cornisa, aunque en la arquitectura clásica también se extiende sobre columnas. Cumple funciones estéticas o narrativas.

Una cartela es un panel de uso ornamental o identitario que enmarca una inscripción, un emblema o una figura.

Frontones, frisos y cartelas son embellecidos por bajorrelieves y altorrelieves esculpidos. Ambos son técnicas escultóricas que representan figuras u ornamentos que sobresalen de un plano: mientras en el bajorrelieve las figuras sobresalen muy poco y de lejos parecen dibujadas, en el altorrelieve se distinguen notablemente del plano en el que están labradas, adquiriendo un aspecto tridimensional. Lo invitamos a acompañarnos por esta travesía que lo sorprenderá:

1. EL REENCUENTRO EN EGIPTO DE LA CATEDRAL METROPOLITANA – AV. RIVADAVIA 437

La Catedral Metropolitana de Buenos Aires, ubicada en la esquina de la Avenida Rivadavia y la calle San Martín, tiene una larga y compleja historia, iniciada en 1580 cuando don Juan de Garay le asignó el cuarto de manzana que ocupa hasta la actualidad. La primitiva capilla de adobe demolida en 1605. El actual edificio se levantó bajo diseño del arquitecto italiano Antonio Masella, quien residía en Buenos Aires[1]. Su construcción tuvo dos grandes etapas, la primera entre 1752 y 1791; pese a que fue inaugurado en ese último año y consagrado en 1804, la fachada quedó inconclusa. La segunda etapa se desarrolló entre 1822 y 1852, tiempo en el que se agregó el pórtico de acceso. En esta segunda etapa intervino el arquitecto e ingeniero francés Próspero Catelín, quien había llegado a la Argentina en 1817.

Sin embargo el tímpano, ese triángulo tomado de la arquitectura griega que luce en su porción superior, fue decorado entre 1862 y 1863 por escultor francés Joseph Dubourdieu, quien también incorporó a las columnas capiteles corintios.

En ese hermoso bajorrelieve se observa un nutrido grupo de personas teniendo como fondo las pirámides de Egipto; representa el bíblico encuentro de José con su sus hermanos y su padre Jacob[2]; el artista lo utilizó como metáfora de reencuentro y reconciliación por la incorporación de Buenos Aires al resto de la república, tras la Batalla de Pavón en 1861[3].

2. EL FRISO CON IMÁGENES DEL PUERTO EN LA BOCA – AV. PEDRO DE MENDOZA 1629

No hemos encontrado debidamente documentados ni la fecha de la construcción, ni su origen. Solo podemos decir que este emblemático edificio de La Boca, ubicado frente al viejo transbordador, es conocido como la Antigua Proveeduría Marítima del Sur y que fue sede de “La Barca de Bachicha”, uno de los restaurantes más recordados de La Boca.

Siempre nos llamaron la atención sus singulares figuras en altorrelieve de su fachada con escenas cotidianas del trabajo portuario. Más tarde descubrimos que eran creación de Vicente Walter, un albañil devenido a escultor, nacido en Mataderos en 1937, pero que hizo de La Boca su hogar adoptivo. Su descomunal talento está perpetuado en este friso y en otros sitios del barrio, incluyendo la casa de velatorios Cichero[4].

La obra mide unos 10 metros de largo por 2 metros de alto. Las imágenes de estibadores, marinos, vecinos y comerciantes son extraordinarias. Se ha propuesto como fecha de su creación la década del ’70.  Hemos visto una foto de 1976 donde aparecía, por lo que es anterior a esa fecha.

La técnica de Vicente Walter era única, modelando el cemento con un tenedor, una espátula y un fratacho. Preparaba su mezcla en un balde y trabajaba subido a un andamio. Dicen que jamás le interesó monetizar sus obras, que todos los trabajos que realizaba los ofrecía a cambio de un plato de comida para él y sus 18 gatos[5].

3. LOS NIÑOS Y EL LEÓN – EDIFICIO AV. SAN JUAN 431

Lo poco que se sabe del edificio de la Avenida San Juan 431, San Telmo, lo debemos al investigador de arquitectura porteña Alejandro Daniel Machado, Cronista de tu ciudad en Facebook y @cronistadetuciudad en Instagram, cuyas publicaciones siempre recomendamos. Se trata de una construcción de principios del siglo XX que se encuentra muy deteriorada, al menos en la fecha que la fotografiamos. Firmada por un enigmático H. Arena, sin aclarar si fue su arquitecto o constructor[6], cuenta con tres plantas más un lamentable agregado posterior, a modo de cuarta planta, del lado derecho.

La construcción tiene en lo alto de sus extremos dos altorrelieves; Consisten en figuras decorativas de revoque modelado (cemento o yeso endurecido) sobre una cartela semicircular. Solo el del lado izquierdo se encuentra en buen estado.

Muestra dos niños: uno acaricia a un león domesticado mientras habla con el otro, que tiene una larga vara entre sus manos de la que se desprenden cintas o volutas que parecen ondear detrás de las figuras. Aunque no es posible determinar el sentido (acaso la virtud triunfando sobre la fuerza), irradian una delicada belleza.

4. LA LECCIÓN DE ANATOMÍA EN LA FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS – AVENIDA CÓRDOBA 2122

Este edificio, que ocupa toda la manzana, fue inaugurado el 5 de julio de 1908, como Escuela Práctica de Medicina y Morgue Judicial, con diseño del arquitecto Gino Aloisi y construido por su colega Pablo Besana; aunque hemos encontrado una atribución del proyecto al arquitecto italiano Francisco Tamburini[7], el malentendido puede surgir de un edificio muy parecido que Tamburini había levantado justo al lado en 1885 (hoy demolido) y también porque Aloisi había trabajado en su estudio[8]. Esta primitiva Facultad de Ciencias Médicas resultó rápidamente insuficiente, por lo que se trasladó a su actual edificio con entrada por la calle Paraguay 2155, cuyas primeras instalaciones fueron inauguradas en 1944, manteniéndose solo la morgue en su sitio original. Con el propósito de aprovechar las aulas vacantes, en 1945 se decidió transferir la Facultad de Ciencias Económicas al edificio de la Avenida Córdoba 2122.

Por su origen, no debe sorprendernos que el tímpano exhiba imágenes médicas. Se observa lo que parece un grupo de médicos a la izquierda, uno de ellos con un cuchillo o bisturí junto a un paciente que yace sobre una camilla, un profesor explicando el aparato auditivo sobre una pizarra y a la derecha un grupo de estudiantes que prestan atención al maestro. Todos lucen golas o cuellos isabelinos: un plisado de lino o encaje, que rodea el cuello, muy populares en el siglo XVI y comienzos del XVII en España, Inglaterra y Países Bajos. Según el sitio Arte de la Argentina, declarado de «interés cultural y educativo» por la Academia Nacional de Educación, los bajorrelieves serían creación del artista italiano Rómulo del Gobbo quien arribó a la Argentina en 1888 y desarrolló una fructífera labor; sin embargo, como regresó a su país en 1900 no nos parece una información fiable[9].

Por encima, coronando el edificio, hay un grupo escultórico de estilo clásico, con una imagen femenina a la izquierda sosteniendo un cráneo, a la derecha, otra con un recipiente para preparar medicamentos, en el centro hay una figura que resurge y, por encima, una imagen triunfante, todas ellas alegorías de la salud.

5. LA ESFINGE ALADA DE BARRACAS – ALVARADO 1963

Oculta en una calle del sur, este curioso edificio, gris oscuro por el paso del tiempo, exhibe diversos símbolos, pues ha sido la sede de una logia masónica. Poco se sabe de él; cuando lo fotografiamos, funcionaba como sede de una agrupación política. Aunque le faltaban dos letras, se leía en el frente una antigua inscripción “Casa del Pueblo de Barracas”. Solo pudimos averiguar que allí funcionó la Logia Tito Vezio[10] y, según una publicación en Facebook, el edificio es de 1917[11], fecha que parece posible.

Sin embargo, lo más notable es la bella esfinge alada sobre una cartela; las esfinges eran en el arte egipcio criaturas fantásticas con cuerpo de león con pecho y cabeza humanos, que se representaban descansando sobre sus cuatro patas. La del altorrelieve de este edificio tiene aspecto femenino y se encuentra muy bellamente trabajado.

Hasta donde hemos podido averiguar, el significado de esta enigmática figura está vinculado con el conocimiento y el misterio; quizás represente los secretos reservados a los iniciados; las alas indicarían su elevación espiritual.

6. EL FRONTÓN DEL PALACIO ERRAZURIZ – AVENIDA DEL LIBERTADOR 1902

El Palacio Errázuriz fue la residencia de un matrimonio aristocrático, conformado por Josefina de Alvear y Matías Errázuriz Ortúzar. Diseñado en París por el arquitecto René Sergent en 1911 en estilo neoclásico francés, fue inaugurado en 1918. El proyecto evoca los edificios alrededor a la Place de la Concorde creados por Ange-Jacques Gabriel en el siglo XVIII[12].

El edificio fue adquirido en 1937 por el gobierno nacional y hoy es la sede del Museo Nacional de Arte Decorativo[13]. No se sabe con certeza quién diseñó las imágenes del frontón, si el propio Sergent o si estuvo a cargo de alguno de los que decoraron el interior de la mansión. En el tímpano se observan seis niños (cuatro de un lado, dos del otro) alrededor de una gran imagen femenina con un escudo, acaso La República, que cuida a sus hijos; se ha observado alguna relación con las figuras en el frontón del Hôtel de la Marine, en París, creado por el arquitecto francés Gabriel, mencionado antes. Sin embargo, este solo muestra tres niños y una mujer en otra postura, con un cuerno de la abundancia pero sin escudo. Un detalle más: a los lados, fuera del tímpano y sobre la cornisa, se observan sendos grupos escultóricos que ya hemos comentado en otro artículo[14].

7. EL MOSAICO DE VENECITAS – ESQUINA DE LAS AVENIDAS INDEPENDENCIA Y BOEDO

En la esquina sudoeste de las avenidas Independencia y Boedo perdura un edificio de dos plantas levantado como la Sucursal Boedo -aún puede verse ese nombre grabado en la fachada- de la empresa textil Casa Dell’Acqua. Fue diseñado por el arquitecto italiano Enrico Macchi por encargo de su paisano Enrico Dell’Acqua y construido en la primera década del siglo XX. Contamos información precisa sobre su historia gracias a un artículo del Diario La Nación publicado por el experto Daniel La Moglie, de donde hemos tomado la mayoría de estos datos[15].

En esa construcción se levanta, como un pulgar hacia el cielo, una imagen plena de color. Sobre una suerte de frontón semicircular se admira un mosaico de venecitas, pequeñas piezas de vidrio o cerámica esmaltada, que se utilizan para crear decoraciones y revestimientos, propias del arte grecorromano.  Se observa una figura femenina alada que en una mano sostiene una tea encendida y en la otra, las riendas de un carro tirado por tres caballos (uno blanco y dos negros) conducido por un joven de cabello dorado; la escena, pletórica de movimiento, tiene como fondo un piso de nubes y un cielo multicolor.

Es una imagen alegórica que comunica prosperidad, progreso y victoria. Aún en el mosaico se lee la inscripción “marca registrada” en referencia a Casa Dell’Acqua.

8. LOS FRISOS DEL TEATRO COLÓN SOBRE LA CALLE LIBERTAD – LIBERTAD 621.

El Teatro Colón es una de las salas de concierto más importantes del mundo. Se inauguró el 25 de mayo de 1908; se encuentra en la manzana que forman las calles Cerrito (colectora oeste de Avenida 9 de Julio), Viamonte, Tucumán y Libertad, donde antes se encontraba la Estación Parque del Ferrocarril del Oeste.

Para su construcción se llamó a una licitación, ganada en 1890 por Ángel Ferrari con un proyecto del ingeniero y arquitecto italiano Francisco Tamburini, quien había estado a cargose ocupó de darle la fisonomía actual a la Casa Rosada[16]; tras su fallecimiento en 1891, su socio y paisano, el arquitecto Vittorio Meano, se hizo cargo, introduciendo algunas modificaciones. Sin embargo, en 1904 su mayordomo y presunto amante de su esposa lo asesinó, quedando a cargo hasta la finalización de la obra el arquitecto belga Jules Dormal. El edificio, en estilo ecléctico, cuenta con 2478 localidades, aunque puede superar los 3,000 espectadores si se contabilizan los que quedan a pie[17].

Algo que no pasa inadvertido en el exterior del edificio es su rica ornamentación, incluyendo una magnífica marquesina de hierro, mascarones y frisos. Queremos detenernos en los frisos centrales, que nos transportan a Europa. Son tres paneles con putti, esos niños pequeños y regordetes que aparecen desnudos, con o sin alas, comunes en el arte, en esta ocasión tocando instrumentos musicales. Fueron creados por el escultor italiano Luis Trinchero en1904, quien también dejó su sello en el interior del edificio; basta ver sus magníficas obras en el Salón Dorado[18].

9. EL REMATE MODERNISTA DEL ANEXO AL CASAL DE CATALUÑA – CHACABUCO 855

En 1886 se fundó el Centre Català en Buenos Aires que posteriormente se convirtió en el Casal de Catalunya. Su actual emplazamiento, en la calle Chacabuco 875/863, se debe a la generosidad de don Lluís Castells y su esposa Elisa Uriburu, quienes en 1889 compraron el terreno y lo cedieron para que se construyera allí el edificio primitivo, donde comenzaron a funcionar instituciones comunitarias. En 1909 el matrimonio Castells adquirió un terreno lindante, en Chacabuco 855, donde levantaron un nuevo edificio de dos plantas para su colectividad; aunque ambas construcciones han sido unidas por dentro, conservan las fachadas separadas[19].

Mientras el original adoptó el estilo neogótico catalán, la fachada del anexo muestra la belleza propia del modernismo. En ella se percibe la innegable influencia del brillante arquitecto Lluís Domènech i Montaner; sin embargo, numerosos detalles también evocan al genial Antoni Gaudí. Nos convoca la parte superior: no consiste en un frontón clásico, sino un remate escalonado, de los más bellos de la ciudad.

Luce el escudo catalán (cuatro barras rojas sobre fondo dorado) flanqueado por arabescos vegetales grises y mosaicos dorados; en el medio, piedra tallada y, en la parte inferior, mosaicos esmaltados con motivos florales. Una celebración de luz y policromía.

10. LAS DIVERTIDAS FIGURAS DEL GALPÓN DEL GRUPO DE TEATRO CATALINAS SUR – AVENIDA BENITO PÉREZ GALDÓS 93

En la esquina de la avenida Pérez Galdós y la calle Caboto, muy cerca de la Usina del Arte, se encuentra galpón del Grupo de Teatro Catalinas Sur, integrado por vecinos que ven en el teatro un puente hacia su comunidad. En lo alto, encontramos su frente decorado ricamente por diversos personajes, muchos fácilmente reconocibles, moldeados con un inconfundible sabor a La Boca[20].

El lugar fue un depósito de tintas, hoy recuperado por este movimiento artístico independiente como un espacio cultural. Las divertidas figuras, que parecen ser espectadores ubicados sobre una tribuna y varios palcos, son creación de tres brillantes artistas plásticas: Andrea Agüero, Andrea Bustamante y Valeria Vizioli.

Aunque no es exactamente un friso, son altorrelieves caricaturescos, que embellecen y alegran la vista, y constituyen un aporte altamente creativo al barrio xeneise.

EPÍLOGO

Como toda clasificación, la nuestra -al decir “los mejores”– es arbitraria. Seguramente alguno nos reproche la ausencia del frontón de la Bolsa de Comercio que da a la avenida Leandro N. Alem, el de la Iglesia del Salvador con su sol radiante sobre fondo azul o algún otro. Desde luego, nuestra lista no es excluyente. Pero los  que hemos expuesto, sea por su valor estético, histórico o innovativo, sin duda, captarán su atención.

© Pablo R. Bedrossian, 2025. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Gómez Aquino, Rosa, “Iglesias de Buenos Aires”, Del nuevo extremo, 2012, p.21,22

[2] Génesis 46:28-29

[3] Sin firma, “Catedral Metropolitana de Buenos Aires”, Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, sin fecha, https://buenosaires.gob.ar/qr/av-rivadavia-437?utm

[4] Sin firma, “El artista secreto que embelleció La Boca con un balde, un fratacho y un tenedor”, Diario Clarín, 12/07/2021 09:09 / Actualizado 02/08/2021, https://www.clarin.com/cultura/artista-secreto-embellecio-boca-balde-fratacho-tenedor_0_Vpdpg9UH_.html

[5] Sin firma, Agencia Télam, publicado en  “Vicente Walter, el albañil que dejó sus obras en las calles de La Boca”, InfoArte, 17/6/2021, https://infoarte.ar/vicente-walter-el-albanil-que-dejo-sus-obras-en-las-calles-de-la-boca/

[6] Machado, Alejandro Daniel, “La tan noble como castigada fachada italianizante de Av. San Juan 431-5-7”, 2/10/2021, https://www.instagram.com/cronistadetuciudad/p/CUhpAtBALLP/

[7] San Pedro, Valeria y Firpo, Hernán, “Buenos Aires insólita y secreta”, JonGlez, 2016, p.14; ver nuestro artículo sobre esta obra “Comentario a ‘Buenos Aires insólita y secreta’, 14/01/2020, https://pablobedrossian.com/2020/01/14/comentario-a-buenos-aires-insolita-y-secreta-por-pablo-r-bedrossian/

[8] Liernur, Jorge Francisco y Aliata, Fernando “Diccionario de Arquitectura en la Argentina”, Clarín – Arquitectura, Buenos Aires, Argentina, Tomo a/b, 2004, p.34

[9] Sin firma, “Del Gobbo, Rómulo”, Arte de la Argentina, sin fecha

[10] Tuma, María Elena, “Masones en el Cementerio de la Chacarita”, XXII Encuentro de Iberoamericano de Valoración y Gestión de Cementerios Patrimoniales, 29/11/2021 al 3/12/2021, p.12

[11] Toja, Cecilia, “Casa del Pueblo de Barracas (1917)”, Puertas de Buenos Aires, 21/07/2025, https://www.facebook.com/groups/1814499832153361/posts/4062150674054921/

[12] Gutiérrez, Ramón y Gutiérrez Zaldívar, Ignacio, “Buenos Aires, Obras Monumentales”, Zurbarán Ediciones, 1997, p.152 y 158

[13] Sin firma, “Museo Nacional de Arte Decorativo”, Museos Nacionales, sin fecha, https://museoartedecorativo.cultura.gob.ar/info/museo/

[14] Ver Referencia 1.

[15] La Moglie, Daniel L., “Los secretos que esconde el antiguo mosaico en la esquina de Independencia y Boedo”, Diario La Nación, 5/6/2024, https://www.lanacion.com.ar/revista-lugares/dellacqua-los-secretos-detras-del-mosaico-de-independencia-y-boedo-nid30052024/

[16] Gutiérrez, Ramón y Gutiérrez Zaldívar, Ignacio, obra citada, p.67

[17] Dejtiar, Fabian, “Teatro Colón en Buenos Aires: historia de uno de los mejores teatros del mundo Teatro Colón en Buenos Aires: historia de uno de los mejores teatros del mundo”, ArchDaily, 7/2/2017, https://www.archdaily.cl/cl/804860/teatro-colon-en-buenos-aires-historia-de-uno-de-los-mejores-teatros-del-mundo

[18] Gutiérrez, Ramón y Gutiérrez Zaldívar, Ignacio, obra citada, p.70,74

[19] Ver nuestro artículo “Chacabuco 855: una perla del modernismo catalán en Buenos Aires”, 5/5/2020,  https://pablobedrossian.com/2020/05/05/chacabuco-855-una-perla-del-modernismo-catalan-en-buenos-aires-por-pablo-r-bedrossian/

[20] Ver Nuestro artículo “Cómo visitar La Boca”, 27/11/2016, https://pablobedrossian.com/2016/11/27/como-visitar-la-boca-por-pablo-r-bedrossian/


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