Imagine que entra en una galería imposible: un amplio salón donde se reúnen todas las pinturas de Leonardo da Vinci. En este artículo lo invitamos a visitarlo: un recorrido visual por sus obras, desde sus primeros pasos en Florencia hasta La Gioconda, La Última Cena, San Juan Bautista y las pinturas perdidas que siguen alimentando su leyenda. Un viaje por la belleza, el misterio y la imaginación de uno de los mayores genios de la historia.
Imagine que entra en una galería imposible: una sala que reúne todas las pinturas atribuidas a Leonardo da Vinci, el creador de La Gioconda. Allí leemos que nació en Vinci, Italia, en 1452, y murió en Amboise, Francia, en 1519; pero también descubrimos que fue más que un pintor, un creador inagotable: artista, físico, escenógrafo, diseñador de espectáculos, anatomista e ingeniero hidráulico y militar. Lo prueban unas 7.200 páginas de notas, esquemas, dibujos y garabatos que dejó, testimonio de una curiosidad sin descanso[1].
Sin embargo, pese a su fama universal, pintó muy poco y solo alrededor de veinte obras son consideradas auténticamente suyas[2]. Ahora las tenemos delante. ¿Nos atrevemos a conmovernos? Lo invitamos a acompañarnos en este recorrido mágico por sus pinturas -muchas de las cuales hemos tenido la dicha de admirar personalmente-, presentadas con una breve explicación y ordenadas, en lo posible, de manera cronológica, siguiendo los periodos propuestos por el especialista Frank Zöllner.
1. LA JUVENTUD DEL ARTISTA EN FLORENCIA (1469-1480)
Los primeros dibujos que se conservan de Leonardo son de 1470; de la misma época son las primeras pinturas en las que se reconoce su mano. No se trata de obras enteramente suyas, sino de trabajos en los que se hizo cargo de secciones -personajes, fondos, retoques- de obras de su maestro Andrea del Verrocchio, en cuyo taller dio sus primeros pasos en el arte.
El bautismo de Cristo
Años probables: c. 1470-1475; ubicación actual: Galería de los Uffizi, Florencia, Italia
Esta imagen de gran formato estaba destinada al altar de la iglesia de San Salvi, en Vallombrosa, muy cerca de Florencia. Fue comenzada por Verrocchio entre 1470 y 1472 y finalizada por Leonardo, quien se ocupó de parte de los paisajes; también se le atribuye el ángel de la izquierda, que observa la escena mientras sostiene unas telas.


De la misma fecha procede también la discusión sobre su posible participación en Tobías y el ángel, hoy en la National Gallery de Londres, aunque no hay ninguna certeza.
La Anunciación
Años probables: c. 1472-1475; ubicación actual: Galería de los Uffizi, Florencia, Italia
Representa el anuncio del futuro nacimiento de Jesús a María por parte de un ángel[3]. Si bien no hay acuerdo total, hay suficientes evidencias para sostener que Da Vinci al menos realizó gran parte del cuadro[4]. Entre otras pruebas, se observan las huellas de pintura dactilar, pues el restregado del óleo recién aplicado con los dedos y el pulpejo de la mano derecha era una práctica habitual del joven Leonardo en Florencia[5].



La Virgen del clavel
Años probables: c. 1473-1478; ubicación actual: Alte Pinakothek, Múnich, Alemania
Esta obra es probablemente la primera en la que Da Vinci recrea el clásico motivo religioso de la Virgen con el Niño: María sosteniendo en sus brazos a un tierno Jesús. Si bien la pintura fue creada durante su estancia en el taller de Verrocchio -se observa la influencia del maestro-, incorpora elementos de la pintura flamenca, como las columnas del fondo y el paisaje detrás de ellas. El Niño trata de tomar el clavel, símbolo de su pasión y muerte[6].


Ginevra de’ Benci
Años probables: c. 1474-1478; ubicación actual: National Gallery of Art, Washington, D. C., Estados Unidos
Se trata del primer retrato de Leonardo que ha llegado a nosotros. Tanto la modelo, la propia Ginevra de’ Benci, como el autor del encargo, Bernardo Bembo, eran personas conocidas en Florencia. Llaman la atención la palidez de la mujer y su rostro inexpresivo, probablemente a causa de alguna enfermedad, pero también sorprende la original postura: mientras el torso gira en diagonal, el rostro se acerca hacia el frente, rompiendo con el estándar pictórico de la época.


La Virgen de Benois
Años probables: c. 1478-1482; ubicación actual: Museo del Hermitage, San Petersburgo, Rusia
El nombre proviene de uno de sus primeros propietarios. A finales de la década de 1470, Da Vinci creó pequeñas estampas de la Virgen María, incluyendo numerosos esbozos de la Virgen con el Niño[7], y experimentó con diversas técnicas para proporcionar movimiento y expresividad a su arte. En esta obra logra una extraordinaria intimidad entre la madre y su pequeño hijo, que no solo se manifiesta en una mayor cercanía, sino en la sonrisa de una jovencísima María mientras el Niño juega con una pequeña flor blanca de cuatro pétalos, centro de la composición.


2. ÉXITO PROFESIONAL EN FLORENCIA (1480-1482)
La adoración de los magos
Años probables: c. 1481-1482; ubicación actual: Galería de los Uffizi, Florencia, Italia
Esta es una maravillosa obra inconclusa[8] destinada a un convento vecino a Florencia[9]. Recrea a la manera florentina -basta ver el fondo con escaleras y jinetes- la visita de los magos de Oriente para adorar a un Jesús recién nacido [10], rodeado de una multitud de curiosos que -según la interpretación más común-, representa a toda la humanidad expectante ante la llegada al mundo del Hijo de Dios.


Desde el punto de vista artístico, en lugar del tradicional séquito ordenado y pacífico, Leonardo despliega un torbellino de cerca de 30 figuras y caballos que expresan una intensa agitación emocional[11].


San Jerónimo en el desierto
Años probables: c. 1480-1483; ubicación actual: Museos Vaticanos, Pinacoteca Vaticana, Ciudad del Vaticano
No hemos tenido la oportunidad de admirar esta obra, también inacabada; la conocemos a través de reproducciones. El santo[12] aparece como penitente en el desierto, delante de un paisaje árido y rocoso. Arrodillado y con una piedra en su mano derecha, se encuentra listo para autoflagelarse, una práctica de los anacoretas, cristianos que se apartaban al desierto para combatir sus deseos carnales. A los pies aparece esbozado su famoso león, al que domesticó tras quitarle una espina. Leonardo innova al representar al santo sin barba, con lo que los gestos del rostro ganan un hondo dramatismo. Además, no es aventurado sostener que convierte al paisaje en otro personaje por su preponderancia.


3. NUEVOS COMIENZOS EN MILÁN (1493-1494)
Se desconocen los motivos por los que Leonardo abandonó Florencia para radicarse en Milán. Es muy escasa la obra pictórica de esta etapa, donde Leonardo ofrecía sus servicios a la corte como ingeniero militar y, además, se dedicó a la creación de un grandioso monumento ecuestre para Ludovico Sforza, el duque de Milán, que nunca pudo concretarse.
La Virgen de las rocas (primera versión)
Años probables: c. 1483-1486; ubicación actual: Museo del Louvre, París, Francia
Tal como Dan Brown en su famosa novela “El código Da Vinci” se ocupó de recordar, existen dos versiones de este cuadro; esta es la más antigua. Algo más grande que su sucesora[13], fue pintada al óleo sobre tabla y luego transferida a lienzo en 1806[14]. Encargada por una influyente hermandad religiosa[15], posee un formato similar a los arcos de medio punto[16]. Por desavenencias económicas, se cree que Leonardo se decidió por otro comprador. La pintura muestra a la Virgen junto a Juan el Bautista y Jesús de niños, con un ángel que observa la escena. María ocupa el centro; con la mano derecha abraza a Juan y con la izquierda protege a su hijo, quien, con la típica mano del predicador, bendice al otro niño[17]. Llama la atención el espectacular fondo cavernoso de rocas, cuyas tonalidades oscuras resaltan el azul del vestido de la Virgen y del cielo y la luz que recae sobre los cuatro personajes de la obra.



4. LOS COMIENZOS COMO ARTISTA EN LA CORTE DE MILÁN (1485-1493)
Retrato de un músico
Años probables: c. 1485-1490; ubicación actual: Pinacoteca Ambrosiana, Milán, Italia
No hemos podido admirar personalmente esta obra, cuya autoría aún se discute. A favor de la intervención de Leonardo se encuentra el uso del sfumato, una técnica pictórica que difumina suavemente los contornos y produce transiciones casi imperceptibles entre luces y sombras, dando mayor profundidad a los retratos. Tampoco se sabe con certeza quién es el retratado; se ha propuesto, entre otros, al músico Franchino Gaffurio y, más recientemente, a Atalante Migliorotti[18]. La obra está inacabada y algunas zonas, como el cuerpo y la mano, parecen de calidad inferior al rostro, quizá realizadas por taller o discípulos. No hay acuerdo en que sea una obra autógrafa de Leonardo.

La dama del armiño
Años probables: c. 1489-1491; ubicación actual: Museo Czartoryski, Cracovia, Polonia
Ya hemos escrito sobre esta pintura[19]. Se cree que es el retrato perdido de Cecilia Gallerani, una amante de Ludovico Sforza, quien en aquel momento regía los destinos de Milán. Cuando el cuadro fue pintado, la joven tendría unos 17 años. Tras su muerte se perdió todo rastro de la obra hasta que reapareció alrededor de 1800. El resto es historia que puede leerse en cualquier sitio de arte. Tres breves observaciones: el peinado de la modelo, conocido como tranzado, está cubierto por un delicado velo transparente cuyo borde de hilo dorado llega justo hasta las cejas. En cuanto al animalito, no todos creen que sea un armiño; podría ser una marta, una comadreja o un hurón. Finalmente, hay algo desproporcionado en la mano que lo acaricia. De todas maneras, creemos que es el retrato más logrado de Da Vinci luego de La Gioconda.


La Virgen Litta
Años probables: c. 1490-1495; ubicación actual: Museo del Hermitage, San Petersburgo, Rusia
La Virgen Litta es una obra de pequeño formato (42 cm. x 33 cm.) que representa a la Virgen amamantando al Niño, quien sostiene una pequeña ave. Fue pintada originalmente sobre tabla y luego transferida a lienzo. Aunque el museo la atribuye a Leonardo, muchos especialistas creen que fue ejecutada en gran parte por su discípulo Giovanni Antonio Boltraffio a partir de un diseño del maestro[20]. Esta hipótesis se apoya en los duros contornos de ambas figuras y en la escasa espectacularidad del fondo[21].


La Belle Ferronnière
Años probables: c. 1490-1496; ubicación actual: Museo del Louvre, París, Francia
Cuando escribimos acerca de La dama del armiño[22]expusimos los malentendidos surgidos del nombre de esta pintura, que también retrata a una dama[23]. Sin embargo, continúan las dudas sobre la fecha y la identidad de la joven; la hipótesis tradicional la identifica con Lucrezia Crivelli, amante de Ludovico Sforza; otros autores han propuesto a Beatrice d’Este, esposa del duque, o a Isabella de Aragón[24]. También se ha postulado que fuera Cecilia Gallerani, la modelo de La dama del armiño, pero a mayor edad, aunque hoy parece una opción menos probable. En esta obra Leonardo concentra la fuerza del retrato en la penetrante mirada frontal, serena pero firme, con un sobrio fondo que resalta el rostro.


La Virgen de las Rocas (segunda versión)
Años probables: c. 1491-1508; ubicación actual: National Gallery, Londres, Reino Unido
Pasaron varios años entre la primera y la segunda versión de La Virgen de las rocas. A diferencia de la primera, esta conserva su soporte de tabla de álamo. Las figuras son las mismas: la Virgen, los niños Jesús y Juan el Bautista, con un ángel que completa la escena. Sin embargo, las diferencias no son menores. En la versión del Louvre, el ángel mira al espectador y señala con su mano derecha a Juan el Bautista, gesto que desaparece en la obra expuesta en Londres. Allí aparecen halos sobre la Virgen y los niños, el báculo en forma de cruz de Juan el Bautista, ausentes en la primera versión, además de mostrar contornos más definidos.



5. EL ARTISTA Y LA CIENCIA (1489-1490)
El hombre de Vitrubio
Años probables: c. 1490; ubicación actual: Gallerie dell’Accademia, Venecia, Italia
Hacia 1489-1490, en Milán, Leonardo relegó temporalmente la pintura y profundizó en la anatomía y las proporciones humanas. Aunque no es una pintura, sino un dibujo, dada su fama, decidimos incluir en este recorrido al Hombre de Vitruvio, creado hacia 1490, a partir del tratado del arquitecto romano Vitruvio. Su propósito no era artístico sino que formaba parte de su exploración de las medidas corporales. La obra, debido a su fragilidad, se exhibe raramente, solo pocas semanas cada varios años.

6. DE LA ÚLTIMA CENA A LA CAÍDA DE LUDOVICO SFORZA
La Última Cena
Años probables: c. 1495-1498; ubicación actual: Monasterio Santa Maria delle Grazie, Milán, Italia
Ya instalado en la corte de Milán, este mural de Leonardo recibió un unánime e inmediato reconocimiento. Aunque aún no hemos podido admirarla personalmente, sus numerosas reproducciones dan cuenta de esta innovadora recreación de la cena en el aposento alto[25]. Pintada en el refectorio[26] de un convento milanés, mide 4,60 m. x 8,80 m. Leonardo no realizó un fresco tradicional, sino una pintura al temple[27] y óleo sobre muro seco. Debido a la humedad se ha deteriorado con frecuencia, pero siempre ha sido restaurado por su enorme valor artístico. El momento representado es aquel en que Jesús anuncia que uno de sus discípulos lo traicionará[28]. Parece un escenario donde el público puede observar a los comensales de frente -ninguno da la espalda-, distribuidos en grupos de tres, con Cristo en el centro, como eje de la composición.

Sala delle Asse (en español, Sala de Juntas)
Años probables: c. 1496-1498; ubicación actual: Castello Sforzesco, Milán, Italia
Esta es una obra poco conocida y considerada de importancia menor. Consiste en la decoración mural de toda una habitación con ramas entrelazadas de varios árboles dispuestos en torno al escudo de armas de la bóveda, más cuatro tablas, alusivas a Ludovico Sforza, quien caería en 1499, recuperaría el poder brevemente en 1500, para perderlo luego en forma definitiva en manos de los franceses.

7. REGRESO A FLORENCIA: MANTÚA Y VENECIA (1500-1503)
De esta época hay dos obras importantes que son irrecuperables.
La primera es La batalla de Anghiari, un enorme mural para el Palazzo Vecchio. La escena central representaba una lucha feroz entre jinetes por una bandera. Leonardo, en lugar de usar la técnica tradicional del fresco, probó un procedimiento parecido al encausto[29], fijando los colores con calor. El resultado fue desastroso: la pintura empezó a dañarse y Leonardo abandonó el proyecto. Años después, Giorgio Vasari cubrió las imágenes deterioradas con sus propios murales monumentales[30].
La otra es Leda y el cisne, una pintura desaparecida, que conocemos a través de copias.Leonardo recrea un mito griego –Zeus transformado en cisne para unirse a Leda– y lo carga de sensualidad: una mujer desnuda, de cuerpo serpenteante, inclinada hacia el cisne, mientras a sus pies aparecen los hijos recién nacidos saliendo de huevos. Se cree que Da Vinci trabajó el tema entre 1503 y 1510, en dos composiciones: una primera versión con Leda sentada o arrodillada, y otra más célebre con Leda de pie, abrazando al cisne.
Cartón de Burlington House
Años probables: c. 1499-1500; ubicación actual: National Gallery, Londres, Reino Unido
Aunque esta obra no es una pintura, tal como en el caso del Hombre de Vitrubio, decidimos incluir este dibujo porque testimonia la suprema maestría de Leonardo. Se trata de un cartón[31] a gran escala, realizado en carbón y tiza blanca sobre papel, probablemente como estudio para una pintura. Muestra a la Virgen con Santa Ana[32], un pequeño Jesús y un niño Juan el Bautista de más edad. Si bien está inconcluso -basta ver la mano izquierda de Santa Ana-, muestra figuras entrelazadas, gestos suaves y diálogos silenciosos que delatan una búsqueda de unidad emocional capaz de trasladarse a la pintura. Recibe su nombre por haber sido parte de la colección de la Royal Academy of Arts, ubicada en Burlington House, en Londres.


Virgen de la rueca
Años probables: c. 1501-1508; ubicación actual: National Galleries of Scotland, Edimburgo
La Virgen de la rueca -también conocida como la Virgen de los husos-, muestra a la Virgen con el Niño Jesús, quien observa una rueca con forma de cruz, símbolo de su futura pasión. Según una carta enviada a Isabella d’Este[33], Leonardo la habría pintado para Florimond Robertet, ministro francés. Como ocurre con otras obras, su intervención es discutida: probablemente realizó el diseño general, las figuras y las rocas del primer plano, mientras que el paisaje posterior pudo ser añadido por otro artista. La versión que pudimos admirar pertenece a la colección Buccleuch. Hay otra versión, de la misma época, que perteneció a los marqueses de Lansdowne, cuyo dueño y ubicación actual se desconocen. En ambas se acepta la intervención directa de da Vinci y la participación de discípulos.


Santa Ana, la Virgen y el Niño jugando con un cordero
Años probables: c. 1503-1519; ubicación actual: Museo del Louvre, París, Francia
Aunque no se sabe quién fue el comitente[34], el Louvre indica que Leonardo lo comenzó hacia 1503, en Florencia, y que lo conservó consigo hasta su muerte, en 1519, todavía inacabado[35]. Puede ser el que el Cartón de Burlington House haya servido de ensayo para esta obra, donde Da Vinci no solo pinta una escena sagrada: parece detenerse en un instante de ternura que no elude el destino de la muerte en la cruz. María se inclina hacia el Niño, como si quisiera protegerlo; Jesús, en cambio, abraza al cordero, símbolo de su sacrificio, mientras Santa Ana observa con una calma profunda. Pintada al óleo sobre tabla, de unos 168 cm. x 130 cm., muestra una escena silenciosa pero plena de afecto, como si los gestos fueran capaces de decirlo todo.



La Gioconda
Años probables: c. 1503-1519; ubicación actual: Museo del Louvre, París, Francia
Hace un tiempo, dedicamos un artículo exclusivamente a La Gioconda[36], la pintura más observada del mundo. En 2024 el Museo del Louvre recibió 8,7 millones de visitantes[37]; según el diario Le Monde, el 80% de los visitantes acude principalmente para contemplarla, lo que equivaldría a unos 20.000 visitantes al día[38]. Sobre su historia, Giorgio Vasari, pintor, arquitecto y primer historiador del arte del Renacimiento, nos cuenta que “por encargo de Francesco del Giocondo, Leonardo emprendió el retrato de Mona Lisa[39], su mujer”[40]. En cuanto a la composición, el rostro de la modelo se dirige sugestivamente al observador. Retratada a la manera de la Virgen María, sorprende la perfección de sus detalles: el finísimo velo que cubre los cabellos, los bordados del escote o el brillo de las mangas color mostaza. Su mirada y su inquietante sonrisa cautivan a pesar del paso de los siglos.



San Juan Bautista
Años probables: c. 1508-1515; ubicación actual: Museo del Louvre, París, Francia
En el San Juan Bautista, el rostro y parte del cuerpo del santo emergen de un fondo oscuro. La sonrisa, leve y enigmática, recuerda a la de La Gioconda: no explica, sugiere. Su mano señala hacia arriba, indicando aquello que no vemos: lo divino, asumiendo el rol que se le asigna en las Escrituras: abrir el camino al Mesías[41]. Sin embargo, su semblante pacífico se aleja de la descripción del profeta indómito y acusador que los evangelios hacen de él[42]. No hay un paisaje, ni una multitud; solo una figura que sale de las sombras a la luz.


DOS OBRAS DE SINGULAR INTERÉS
Dejamos algunas obras para finalizar el viaje que hemos emprendido:
Retrato de una dama con vestido amarillo
Años probables: c. 1490-1495; ubicación actual: Museo del Hermitage, San Petersburgo, Rusia.
Aunque esta obra no procede directamente de Leonardo sino de su círculo, hemos decidido incluirla para mostrar la influencia del artista sobre sus discípulos. Conserva mucho de su universo pictórico: la pose serena, la idealización del rostro y cierta búsqueda de misterio. Revela hasta qué punto su lenguaje artístico fue asimilado y difundido.


Mona Lisa (copia del Museo Nacional de Oslo)
Años probables: c. 1650; ubicación actual: Museo Nacional / Nasjonalmuseet, Oslo, Noruega
Entre las muchas copias de La Gioconda, quizá la más célebre sea la del Museo del Prado, en Madrid. Aquí compartimos otra versión, menos conocida, pero igualmente valiosa para comprender hasta dónde llegó la huella de Leonardo. No se trata de una obra autógrafa del maestro, sino de una pintura atribuida a un autor desconocido. Da Vinci aparece vinculado únicamente como creador del modelo original, mientras que la antigua tradición que la relacionaba con Bernardino Luini hoy se considera errónea.


Salvator Mundi
Años probables: c. 1499-1510; ubicación actual: Desconocida
El Salvator Mundi (en castellano, Salvador del mundo) representa a Cristo con una mano en gesto de bendición y la otra sosteniendo una esfera de cristal, tratada casi como un objeto óptico. Más allá de la imagen, la historia de este cuadro parece salida de una novela: durante siglos se lo creyó perdido, hasta que reapareció en 2005 en una pequeña subasta de Nueva Orleans, deteriorado, repintado y atribuido al entorno de Leonardo. Tras su discutida restauración -cuyo proceso no ha sido debidamente documentado-, algunos especialistas defendieron la mano del maestro; otros mantuvieron sus dudas. En 2017 fue subastado por la friolera suma de USD 450,3 millones, el precio más alto pagado hasta ahora por una obra de arte. Debía exhibirse en el Louvre Abu Dhabi, pero la presentación fue postergada indefinidamente, alimentando aún más el misterio sobre su autoría, su comprador y su paradero.


EL VIAJE LLEGA A SU FIN
El viaje llega a su fin. Esperamos que haya disfrutado este recorrido tanto como nosotros. Pasan los siglos y la figura de Leonardo da Vinci se agiganta. Tal vez porque, en un mundo donde la tecnología avanza cada vez más sobre lo humano, su arte nos recuerda que el talento, la imaginación y la creatividad no son cuestión de máquinas, sino del profundo compromiso que los seres humanos puedan tener con la vida.
© Pablo R. Bedrossian, 2026. Todos los derechos reservados.
REFERENCIAS
[1] Si desea conocer más acerca de la vida de Leonardo, puede leer nuestro artículo “’Leonardo da Vinci la biografía’ de Walter Isaacson”, 29/11/2019, https://pablobedrossian.com/2019/11/29/leonardo-da-vinci-la-biografia-de-walter-isaacson-por-pablo-r-bedrossian/.
[2] La causa radicaría en la dedicación a sus múltiples investigaciones e intereses, sobre todo dentro de los campos militar, hidráulico y anatómico.
[3] Tema habitual en el arte del Renacimiento. Las obras suelen mostrar la escena de perfil, con el ángel a un lado y a la Virgen del otro, como separando lo divino de lo humano. Entre las más conocidas se encuentran la de Fra Angelico, y la de Filippo Lippi.
[4] Si desea conocer más sobre esta obra, pude leer nuestro artículo “Las mejores obras de arte sobre la Navidad y los Reyes Magos”, 21/12/2019, https://pablobedrossian.com/2019/12/21/las-mejores-obras-de-arte-sobre-la-navidad-y-los-reyes-magos-por-pablo-r-bedrossian/.
[5] Zöllner, Frank, “Leonardo da Vinci obra pictórica completa”, Taschen, 2003,2018, p.26
[6] Zöllner, Frank, obra citada, p.24
[7] Zöllner, Frank, obra citada, p.42.
[8] Si desea conocer más sobre esta obra, pude leer nuestro artículo “Las mejores obras de arte sobre la Navidad y los Reyes Magos”, (ver ref. 7).
[9] Específicamente creada para el retablo mayor de la iglesia del convento de los dominicos en San Donato a Scopeto.
[10] Evangelio de Mateo 2:1-2,9b-11.
[11] Zöllner, Frank, obra citada, p.42.
[12] San Jerónimo es famoso por la Vulgata, su traducción de la Biblia al latín,
[13] La pintura del Louvre mide 199 cm x 122 cm frente a 189.5 cm x 120cm de la versión de la National Gallery de Londres.
[14] Si bien la obra original fue realizada sobre una tabla de madera, siglos después los restauradores separaron la capa pictórica de la madera original y la adhirieron a una tela. Era una práctica de restauración usada para intentar conservar pinturas cuando la tabla estaba deteriorada, deformada, agrietada o se consideraba inestable. Por eso hoy puede aparecer descrita como óleo sobre lienzo, aunque su soporte original fue tabla.
[15] Fue un encargo de la Cofradía de la Inmaculada Concepción de Milán para el altar de su capilla en la iglesia de San Francesco Grande.
[16] El formato de medio punto es vertical casi rectangular, pero con parte superior arqueada de manera semicircular.
[17] La Biblia solo relata el encuentro entre ambos parientes, en la adultez, cuando el propio Juan bautiza a Jesús (Evangelio de Juan 1:29-35; Evangelio de Mateo 3:13-17 y pasajes paralelos en los evangelios de Marcos y Lucas).
[18] Veneranda Biblioteca Ambrosiana, “Ritratto di Musico”, Leonardo da Vinci, óleo sobre tabla, c. 1485, Pinacoteca Ambrosiana, Milán, https://artsandculture.google.com/story/ritratto-di-musico/XAVRF82Yt3_UIw?hl=it basado en una página del Códice Atlántico, mayor colección conservada de escritos y dibujos de Leonardo da Vinci.
[19] Ver nuestro artículo “La dama del armiño”, 28/12/2015, https://pablobedrossian.com/2015/12/28/la-dama-del-armino-por-pablo-r-bedrossian/.
[20] Se conservan dos bocetos originales de Leonardo y dos dibujos de Boltraffio de esta obra.
[21] Zöllner, Frank, obra citada, p.90.
[22] Ver nuestro artículo “La dama del armiño”, Ref. 18
[23] Debido al apellido de su legítimo esposo (Ferron o Le Féron), o a la profesión que el hombre tenía (ferronnière, en español ferretero), se llamó La Belle Ferronnière a una burguesa parisina, amante de Francisco I de Francia. El esposo despechado fingió tolerar la infidelidad, pero se vengó secretamente: contrajo sífilis, contagio a su mujer, y la mujer a su amante. Ella murió tempranamente y el rey nunca se curó. Se cree que por ella recibió el nombre ferronnière un tipo de diadema en forma de cinta o cadena ceñida a la frente con una pequeña piedra preciosa suspendida en su centro, de moda en el siglo XV. Como la modelo de esta pintura luce esta joya, a finales del siglo XVIII erróneamente se creyó que era la amante de Francisco I, por lo que se le dio ese nombre.
[24] Delieuvin, Vincent, “Portrait de femme, dit à tort La Belle Ferronnière”, Collections du Musée du Louvre, 7/2021, actualizado el 15/4/2025, https://collections.louvre.fr/ark:/53355/cl010062372.
[25] Evangelio de Marcos 14:5 (también Evangelio de Lucas 22:12).
[26] El comedor.
[27] La pintura al temple es una técnica en la que los pigmentos de color se mezclan con un aglutinante, generalmente yema de huevo, aunque también podía usarse cola, caseína u otras sustancias. Esa mezcla permite que el color se adhiera al soporte, normalmente una tabla preparada con yeso o una base blanca.
[28] Evangelio de Mateo: 26:21-25 y pasajes paralelos en los evangelios de Marcos y Lucas.
[29] Encausto o encáustica es una milenaria técnica pictórica que utiliza cera de abejas derretida mezclada con pigmentos de colores y resinas (como el copal). Se aplica en caliente sobre soportes rígidos (madera, lienzo, piedra) mediante espátulas o pinceles, ofreciendo gran durabilidad y un acabado lustroso.
[30] Los monumentales murales de Vasari pueden admirarse en la actualidad.
[31] Cuando decimos cartón nos referimos a un dibujo de gran tamaño que sirva de base para una pintura.
[32] La madre de María no aparece en los evangelios canónicos. Hay dos genealogías de Jesús, una en el evangelio de Mateo que termina en 1:16 “y Jacob engendró a José, marido de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo” y otra que comienza en Lucas 3:23 y sig. que dice “Jesús mismo al comenzar su ministerio era como de treinta años, hijo, según se creía, de José, hijo de Elí, hijo de Matat…”. El nombre de Santa Ana no está docmentado en fuentes confiables. Su nombre y su historia proceden sobre todo de textos apócrifos, especialmente del Protoevangelio de Santiago, escrito probablemente en el siglo II. Allí se la presenta como esposa de Joaquín y madre de María. Sin embargo, no aparece ninguna mención ni en el Libro de los Hechos, ni en los Padres Apostólicos, la generación que sucedió inmediatamente a los apóstoles. No es aventurado decir que el nombre y lo que se dice de Santa Ana es muy probablemente una creación legendaria.
[33] Isabella d’Este (1474–1539) fue una de las mujeres más influyentes, cultas y fascinantes del Renacimiento italiano; se destacó por su inteligencia y como mecenas de las artes. Beatrice d’Este, esposa de Ludovico Sforza era su hermana menor.
[34] Un comitente es la persona física o jurídica que encarga a otra (el comisionista) la realización de una gestión, negocio u obra a cambio de una remuneración económica.
[35] Musée du Louvre, «La Vierge, l’Enfant Jésus et sainte Anne, dit La Sainte Anne”, Léonard de Vinci, óleo sobre madera, c. 1503-1519, Inv. 776, Departamento de Pinturas, París, Musée du Louvre. Disponible en: Collections du Louvre, https://collections.louvre.fr/ark%3A/53355/cl010066107?utm.
[36] Ver nuestro artículo “’La Gioconda” – La historia y las claves de la pintura más famosa del mundo”, 13/12/2024, https://pablobedrossian.com/2024/12/13/la-gioconda-la-historia-y-las-claves-de-la-pintura-mas-famosa-del-mundo/.
[37] Museo del Louvre, “8,7 millions de visiteurs au Louvre en 2024”, Louvre, 6/1/2025 https://presse.louvre.fr/8-7-millions-de-visiteurs-au-louvre-en-2024/?lang=fr.
[38] Guerrin, Michel, “Une salle devrait être construite au Louvre pour ‘La Joconde’, afin de sauver les autres œuvres éclipsées et polluées par le surtourisme”, Le Monde, 3/5/2024, https://www.lemonde.fr/idees/article/2024/05/03/une-salle-devrait-etre-construite-au-louvre-pour-la-joconde-afin-de-sauver-les-autres-uvres-eclipsees-et-polluees-par-le-surtourisme_6231252_3232.html.
[39] Mona es una contracción de madonna, en español señora.
[40] Vasari, Giorgio, “Vida de los más excelentes pintores, escultores y arquitectos”, Leer para Crecer, 1550, p.327.
[41] Evangelio de Juan 1:19-34.
[42] Evangelio de Mateo 3:1-11 (y pasajes paralelos en los evangelios de Marcos y Lucas).
CRÉDITOS MULTIMEDIA
Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota -incluida la foto de El Hombre de Vitrubio, tomada de un facsímil de una exposición sobre Da Vinci titulada «Las invenciones de un genio», Brujas, Bélgica, 2017- y es el dueño de todos sus derechos a excepción de:
La foto con la vista parcial de San Jerónimo: Por Gleb Simonov – Trabajo propio, CC0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=167253465
La foto con la vista completa (con marco) de San Jerónimo: Por Hay Kranen – Trabajo propio, CC0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=120963169
La foto de Retrato de un músico: Por Leonardo da Vinci – The Yorck Project (2002) 10.000 Meisterwerke der Malerei (DVD-ROM), distributed by DIRECTMEDIA Publishing GmbH. ISBN: 3936122202., Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=153831
La foto con la vista parcial de La belle ferronière: https://louvreguide.com/our-stories/f/%E2%80%9Cla-belle-ferronni%C3%A8re%E2%80%9D-by-leonardo-da-vinci
La foto con la vista completa (con marco) de La belle ferronière: Por Leonardo da Vinci, CC BY 3.0 <https://creativecommons.org/licenses/by/3.0>, via Wikimedia Commons
La foto de La última cena: Por Leonardo da Vinci – Online Tomada el 23 de julio de 2013, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=50410532
La foto de la Sala delle asse: By Castello Sforzesco – Own work, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=72726875
La foto de Salvator Mundi: Por Leonardo da Vinci – Getty Images, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=64103353
La foto de Salvator Mundi con marco: Andy Rain / EFE
