CESKY KRUMLOV, LA JOYA DE BOHEMIA (por Pablo R. Bedrossian)

Český Krumlov es una pequeña ciudad medieval ubicada al sur de Bohemia, República Checa. Desde 1992 está reconocida como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Descubra una de las perlas de Europa. Recorrerla es transportarse en el tiempo.

La ciudad floreció entre el siglo XIV y el siglo XVI, cuando se encontraba bajo el dominio de la familia Rožmberk, señores de Bohemia. Luego el poder pasó a otras familias que rigieron los destinos de la ciudad. En el siglo XIX fueron demolidas sus murallas, pero sus edificaciones conservan su antigua fisonomía.

Rodeada de un bosque, el río Moldava la divide en dos áreas claramente diferenciadas: de un lado, el imponente castillo, del otro el casco histórico.

Casi toda peatonal, es una joya arquitectónica donde se entrecruzan los estilos gótico, renacentista y barroco, con callejones que suben y bajan, fachadas con esgrafiados simétricos, puentes de madera y techos de tejas rojas.

1. LOS JARDINES

Para iniciar la visita lo mejor es visitar los bellos jardines del castillo creados en 1678. Ocupan una superficie de rectangular de unos 150 metros de ancho por 750 metros de largo.

De trazado simétrico, posee cursos de agua y un pequeño lago, destacándose su fuente en estilo rococó.

2. EL CASTILLO

Es un amplio complejo de unos 40 edificios donde conviven diversas épocas y estilo. Su construcción se inició en el año 1240 siguiendo el estilo gótico. Fue ampliado en el siglo XIV. En el siglo XVI fue remodelado de acuerdo a los cánones renacentistas y en los siglos XVII y XVIII se introdujeron elementos barrocos y rococó.

Por dentro, el espacio más famoso es su teatro barroco que conserva intacto su aspecto original. A nosotros nos gustó mucho el Salón de las Máscaras, un espacio para fiestas y bailes.

Como en la visita estaba prohibido tomar fotos por dentro, rescatamos los esgrafiados de sus fachadas.

Por fuera se puede admirar un puente que llega a tener hasta cuatro niveles de arcos que recuerdan el diseño de los acueductos romanos; se lo conoce como el Puente de la Capa. Por encima de él hay tres pisos totalmente construidos.

3. LA TORRE DEL CASTILLO

La estructura más notable del castillo es su torre defensiva de 86 metros de altura. Se ve desde todos los puntos de la ciudad. Subiendo sus 192 escalones se accede a su mirador circular que cuenta con 19 arcadas, 4 campanas y ofrece espléndidas vistas panorámicas de la ciudad.

La sección más baja es de mediados del siglo XIII, pero fue completada en estilo renacentista en 1581, con diseño del arquitecto italiano Baldassaro Maggi de Arogno. La decoración exterior de la torre es obra del pintor Bartoloměj Beránek, apodado Jelínek.

Desde hace siglos se conservan osos en el foso del castillo; protegerlos y mantenerlos se ha vuelto una tradición.

4. PLAZA DEL AYUNTAMIENTO

Český Krumlov cuenta con una pequeña plaza de piedra sin árboles, rodeada de edificios renacentistas de diversos colores. Es interesante mirar hacia arriba y ver los remates. Cada frontón tiene una terminación diferente que provee a cada edificio su propia identidad.

La única construcción que rompe la regla es el edificio del Ayuntamiento, una estructura de líneas rectas sostenida en su frente por arcos ojivales.

En el centro de la plaza hay una columna barroca dedicada a la Virgen María por el fin de una peste que en 1680 causó estragos en la región. El monumento incluye varias esculturas creadas por el artista bohemio Matej Vaclav Jackal entre 1714-1716. La fuente que lo rodea fue agregada en 1843.

5. EL RÍO MOLDAVA Y LOS PUENTES QUE LO CRUZAN

La ciudad está enclavada entre meandros del río Moldava, un afluente del Danubio que es el mismo que cruza Praga.

Por sobre el río hay algunos pintorescos puentes de piedra y de madera; el tránsito de turistas por ellos es incesante.

El río no solo separa al castillo del casco histórico, sino que embellece la ciudad y es un espacio de esparcimiento. Recorrer las riberas y practicar el canotaje forman parte de las actividades preferidas de la población local.

6. LAS CALLES, LOS EDIFICIOS Y LAS CASAS

Český Krumlov, más que una ciudad, es un pueblito. Cuenta con apenas 13,000 habitantes, pero recibe 450,000 visitantes por año, por eso el comercio es crucial para su supervivencia.

 La calle más conocida se llama Latran. A lo largo de todo el casco histórico hay tiendas y restaurantes que hacen de las caminatas una experiencia muy animada, enriquecida por callejuelas en declive y antiguas construcciones medievales.

Cada edificio es interesante; muchas fachadas lucen esgrafiados, revestimientos murales decorativos que producen un efecto visual de relieve sobre las fachadas.

7. LA IGLESIA DE SAN VITO

Levantada sobre los cimientos de una iglesia más antigua, el templo actual fue erigido entre 1407 a 1438 en estilo gótico tardío. Entre 1725 y 1726 se agregaron nuevas capillas.

Sin embargo, en el siglo XIX sufrió una drástica remodelación; se eliminaron elementos barrocos e incluso del prebarroco. En 1893 y 1894 la torre con su cúpula acebollada original fue lamentablemente reemplazada por la actual torre neogótica.  

El rico interior incluye el mausoleo de la familia Rožmberk.

8. LAS VISTAS PANORÁMICAS

Finalmente, las vistas panorámicas son maravillosas. Tanto desde el castillo como desde una pequeña colina del otro lado se pueden admirar hermosas vistas de Český Krumlov.

Las casas en general son de dos o más plantas, poseen techos de tejas rojas que caen hacia los lados y predominantemente están pintadas de color blanco. Hay una unidad de estilo en el casco antiguo que le provee singular identidad.

Recomendamos el mirador que se encuentra en el casco antiguo para poder admirar el enorme complejo del castillo desde la distancia.

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EL BOCHORNOSO BOCA – RIVER Y EL ORIGEN DEL MAL (por Pablo R. Bedrossian)

Serie SIMPLEMENTE FÚTBOL

Hubo ocasiones peores, como cuando murieron 71 hinchas de Boca en la fatídica puerta 12 del Monumental. Pero el bochorno vivido en el Boca – River del 14 de mayo de 2015, ha tenido también un enorme impacto al revelar contundentemente uno de los problemas sociales más graves de la Argentina.

No me refiero a los barras que atacaron con una sustancia irritante a los jugadores de River, sino a un sistema de conveniencias, connivencias y complicidades que está terminando con lo que queda del deshilachado tejido social.

Observamos por TV cómo una persona con el rostro parcialmente cubierto intentaba abrir el alambrado del La Bombonera que daba a la manga visitante. Vimos en los diarios fotos de personas arrojando objetos. Más triste aún, vimos como los jugadores de Boca demagógicamente saludaban a su hinchada en lugar de acompañar a los de River para evitar que fueran agredidos en la salida del campo de juego. Vimos indecisión en los responsables de la organización del evento, más preocupados en continuar el partido que en la salud de los afectados.

En la Argentina suceden estas cosas porque muchos dirigentes, que con frecuencia son a la vez líderes políticos, empresariales o sindicales tienen acuerdos con barrabravas para servir a sus fines, siempre económicos y de poder. Los barras son su fuerza de choque, que no sólo están a cargo de los bombos, los cantos y los trapos en los actos y partidos, sino que sirven para hacer amenazas y escraches, aprietes y palizas a jugadores, adversarios, funcionarios, periodistas o a quienes esos dirigentes les indiquen. Como pago, les dan entradas gratuitas, viajes a los partidos, dinero y carta libre para que en la semana muchos delincan; incluso nadie se escandaliza cuando los mismos dirigentes pagan abogados para sacarlos de alguna comisaría. Lo más grave no es que la sociedad enfrenta al crimen organizado, una forma de mafia enquistada en su médula, sino que las autoridades no la combaten porque no hay voluntad política. Sería para algunos escupir para el techo. Como decía Leonardo Da Vinci, “quien no castiga la violencia ordena que se haga”.

La frase esgrimida por algunos directivos “por 20 inadaptados no debe pagar toda la gente” debe ser erradicada por dos razones: no son “veinte” (son muchos más) y, más importante aún, porque habla de sus protegidos. El problema comienza por la cabeza, y la dirigencia del fútbol argentino tiene demasiadas cabezas podridas.

Argentina's River Plate footballers react after being pepper sprayed  by Boca Junior supporters before the start of the second half of the Copa Libertadores 2015 second leg football match at the

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