SAM THOMAS LONGFORD ROBSON CANTA “DÉJALO A DIOS ACTUAR” (por Pablo R. Bedrossian)

Sam Thomas Longford Robson 03Presento la extraordinaria versión vocal de “Déjalo a Dios actuar” por Sam Thomas Longford Robson. Escribí la canción en 1984, y a pesar del tiempo transcurrido, sigue siendo la más conocida y la más grabada. Sin embargo, esta no es una versión más. Por primera vez uno de mis temas es interpretado por un cantante de alcance global cuyo original estilo infunde belleza, paz y sentimiento.

El maravilloso arreglo de Sam Robson, cuyo único instrumento es su propia voz regrabada en múltiples canales, crea una armonía excelsa, como si fuera un anticipo del Cielo para gozar en la Tierra. Los invito a escucharla cerrando sus ojos y dejando que la música fluya. Será una experiencia que, sin duda, inspirará y bendecirá sus vidas. escúchala haciendo click en:

QUIÉN ES SAM THOMAS LONGFORD ROBSON

Sam Thomas Longford Robson 02Sam Thomas Longford Robson vive en Londres, Inglaterra, pero su música hoy llega a todos los rincones del planeta. Con apenas 23 años, este joven de cabello ensortijado y vestimenta relajada es uno de los más fenomenales músicos del siglo XXI, a partir de sus arreglos vocales a cappella: música creada exclusivamente por la voz humana sin acompañamiento musical alguno.

Su perfecta afinación y su asombroso sentido armónico le permiten hacer increíbles arreglos vocales de himnos tradicionales evangélicos, canciones de los Beatles, covers perfectos de los Take 6 o temas de Booby McFerrin. Para tener una medida del impacto que su música tiene, basta examinar algunas cifras: al escribir esta nota, su versión de “I Need Thee, O I Need Thee” en Youtube llevaba más de 1,500,000 de reproducciones y la de “How great thou art” (conocida en español como “Cuán grande es él”), 1,000,000.

Además de su singular talento artístico, para la difusión de su música ha sido decisivo el uso que ha hecho de las redes sociales. Popularizó en Youtube el formato de cuadros simultáneos con cada una de las voces para presentar una canción. Solo o con amigos, su imagen se multiplica del mismo modo que las notas de los complejos acordes con que nutre sus armonías.

Nacido y educado en Inglaterra -estudió en la Goldsmiths University, especializada en la enseñanza y la investigación de aspectos no tradicionales, como creatividad, arte y cultura-, a todas sus virtudes agrega una muy especial, su fina sensibilidad humana. Trabajar con él a la distancia fue un placer. Siempre dispuesto a mejorar y corregir, aceptó el desafío de cantar en castellano, una lengua que le es totalmente ajena. Con una generosidad extraordinaria, sabiendo que toda la música que comparto es gratuita, por su trabajo sólo me pidió una colaboración simbólica, un gesto que lo eleva y muestra que dentro de tan magnífico artista hay un maravilloso ser humano.

“Déjalo a Dios actuar”es la primera canción que interpreta íntegramente en español. ¡Gracias, Sam Thomas Lognford Robson, por tu arte!

© Pablo R. Bedrossian, 2015. Todos los derechos reservados.

“TU MANO”: LA HISTORIA DE LA CANCIÓN QUE HABLA DE LA VERDADERA MANO DE DIOS

Cuando Diego Maradona hizo el famoso primer gol a los ingleses en el Mundial ’86, generó la protesta de sus rivales que decían que había convertido con la mano. Al ser entrevistado, en una respuesta ingeniosa por su reveladora ambigüedad, el jugador argentino dijo que hizo el gol “un poco con la cabeza y otro poco con la mano de Dios”. Años después, en un acto de sublime obsecuencia e indudable oportunismo comercial, el periodista Fernando Niembro, publicó un libro sobre Maradona titulado “La mano de Dios”. “Tu mano”, un negro spiritual  presentado en 2013, recupera el sentido original de la frase, que no es religioso y menos aún deportivo, sino testimonial.

House of Blues 01Siempre admiré la música afroamericana. Cuando era niño, en casa había unos discos con negro spirituals que me gustaba escuchar y cantar con mi voz desafinada. Con los años entendí  la enorme carga testimonial que contenían esas canciones de estructura simple y letra repetitiva: Eran cantos de esperanza en medio de circunstancias de peligro extremo, el sueño de una vida libre de toda esclavitud.

Al hurgar en sus raíces, esta música se presentó completamente desnuda, sin nombres famosos o grandes protagonistas. Me encontré con una voz anónima colectiva que expresaba al mismo tiempo dolor y resistencia. Declaraba con fe que Dios terminaría con tanto llanto, dolor y clamor pues traería la aurora de un nuevo día.

“Tu mano” nació de esa idea: Escrito en primera persona, es una oración que reconoce la soberanía divina. Comienza de un modo testimonial: la mano de Dios representa su misericordia, manifestada “cualquiera sea la adversidad”, tal como dice la letra. Al escribirla pensé en las pruebas padecidas no sólo por los esclavos negros en el sur de los Estados Unidos. Pensé en incontables mártires, “de los cuales el mundo no era digno”[1] como dice el autor de la bíblica Epístola a los Hebreos. Pensé en el heroico pueblo armenio, que por su fidelidad a la fe cristiana fue masacrado, y en la gesta de mi abuelo Agop. Para quienes no conocen su historia, fue deportado con su familia durante meses a través del desierto por gendarmes turcos, cuyos líderes organizaron e impulsaron el genocidio. Finalmente, al llegar a la base de una montaña y escuchar los gritos de los que eran asesinados, su madre, que había quedado viuda en el camino, puso un poco de tierra en la boca de cada uno de sus hijos, como si fuera el pan de la Santa Cena, y les dijo “en unos momentos estaremos en la presencia de Dios”. Mi abuelo, dado por muerto y arrojado a una fosa común, logró sobrevivir tras pasar escondido varias horas en la enorme pila de cadáveres. A pesar de tanto sufrimiento, fue un ejemplo de fe. Siempre imputó la crueldad  y la injusticia a la maldad del hombre. Nos enseñó que la comunión con Dios era lo más importante en la vida pues nos permitía hacer frente a la peor adversidad.

Por ello, me indigna escuchar a ciertos predicadores que anuncian una falsa prosperidad a través de la obediencia, una suerte de éxito negociado, no sólo porque se centran en el beneficio material y en el dinero que ellos recogen, sino porque plantean una supuesta retribución divina a la buena conducta, ignorando deliberadamente el sufrimiento de los justos. Sin el menor pudor, ven en los padecimientos ajenos supuestas culpas y merecidos  castigos. Jesús jamás comulgó con esas ideas miserables. Presentó a Dios como “vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos”[2], y habló de “toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo hasta la sangre de Zacarías hijo de Berequías, a quien matasteis entre el templo y el altar”[3]. Él mismo “fue llevado como oveja al matadero”[4].

Los padecimientos de los esclavos negros en el sur de Estados Unidos, los campos de concentración y exterminio nazis, los gúlags soviéticos y las deportaciones y matanzas de armenios  son circunstancias terribles que muestran  al hombre como lobo del hombre. Vivimos en un mundo de violencia y terrorismo que deja al descubierto a las atrocidades a las que estamos expuestos. Agradecer a Dios por esa “mano”, es también reconocer que la necesitamos.

GRITO DE LIBERACIÓN

La mano de Dios 01Cuando dice “Tu mano me ha sanado, mi herida ha curado aunque siga la dificultad”, hace referencia no sólo al dolor físico sino al dolor moral, aquel que surge por el daño que nos ha producido otro ser humano. Dios nos sana del resentimiento y nos mueve a renunciar a la venganza. La frustración, esa herida, ya no nos domina ni ocupa el centro de nuestros pensamientos “aunque siga la dificultad”, pues no han cambiado las circunstancias sino nuestra actitud frente a ellas. Esta experiencia es propia de los spirituals afroamericanos. No son llamados a la revancha o expresiones de rencor, sino un grito de liberación.

La letra termina jugando con el llamado del solista y la respuesta del coro, con rimas que incluyen todas las vocales. Le dicen a Dios que, a pesar de las calamidades y pase lo que pase, confían que su milagrosa presencia estará con ellos hasta el final. No se trata de librarnos de las desgracias sino de ser acompañados y recibir fuerzas en medio de ellas.

Aunque los negro spirituals son cantos eminentemente rurales, este es un salmo urbano. Hoy vivimos en nuestras junglas de cemento y asfalto también una realidad difícil. “Tu mano” es una declaración de fe en medio de los abusos, la impunidad y la opresión,  que siempre terminan teniendo como víctimas a las personas más indefensas, el hombre común, cuyo único interés es servir a su familia y vivir en paz con su prójimo.

SOBRE LA MÚSICA

La mano de Dios He publicado un artículo sobre los negro spirituals donde sostengo que “aunque para algunos no es un género musical, encontramos en esta música rasgos muy definidos que le confiere  identidad propia… Las raíces africanas se advierten  en forma de call and response (llamado y respuesta), donde el solista “dialoga” con el coro enunciando una frase, tras la cual recibe una respuesta colectiva. También hay sílabas que se prolongan, reiteraciones y variaciones melódicas con disminuciones de cuartos de tono”[5]. “Tu mano” es justamente una expresión de ese género. Compuesta en tono menor para crear una atmósfera dramática propia de los spirituals, se nutre también de obras como de “Joshua fit the battle of Jericho”, canción que si bien tiene otro ritmo, siempre me ha inspirado. El “amén” es la respuesta del pueblo a los afirmaciones del solista. El final, con el esquema de sucesivas líneas por solista primero y coro después, unen a ambos  en un solo sentimiento.

LA LETRA

TU MANO

Por Pablo. R. Bedrossian (2012)

Tu mano me ha tomado

y nunca me ha soltado

cualquiera fuera la adversidad.

Tu mano me ha ceñido

siempre me ha sostenido

y cuando hubo dolor puso paz.

Tu mano me ha sanado,

mi herida ha curado

aunque siga la dificultad.

Tu mano me ha guardado

en los momentos malos

por eso en ti yo puedo confiar.

Aunque todo salga mal

sé que Tú me sostendrás

Aunque no pueda entender

sé que buscarás mi bien.

Aunque sienta que no puedo seguir

seguirás actuando en mí

Aunque me agobie dolor

sentiré tu inmenso amor

Aunque cargue con la cruz

siempre me guiará tu luz.

© Pablo R. Bedrossian, 2014. Todos los derechos reservados.


NOTA: VERSIONES GRABADAS

La canción fue grabada en Buenos Aires y presentada en forma digital en 2013, interpretada por:

Gabriela Sepúlveda (voz y coros), Andrés Partamian (saxo), Irhyna Medina y Juan Carlos Marsili (coros), Marcelo Mollo (teclados, arreglo, mezcla y edición), Alejandro Bedrossian (contrabajo), Carlos Cáceres (guitarra).

Se puede escuchar en:

La pista se puede descargar de:


REFERENCIAS

[1] Epístola a los Hebreos 11:38, Santa Biblia, RVA 1960, Sociedades Bíblicas Unidas

[2] Mateo 5:45

[3] Mateo 23:35

[4] Isaías 53:7

[5] https://pablobedrossian.wordpress.com/2013/06/17/por-pablo-r-bedrossian-negro-y-spiritual-son-dos/


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.

“DE UNA…” UN CD CON AIRE PURO PARA UN NUEVO FOLCLORE (por Pablo R. Bedrossian)

El folclore argentino es reconocido no sólo por sus ritmos sino por su riqueza vocal. A las tradicionales armonías de Los Chalchaleros, Los Fronterizos y los Cantores del Quilla Huasi, les sucedió un movimiento innovador, liderado por los Huanca Hua. De la mano del Chango Farías Gómez, a partir de 1960 este grupo propuso una nueva polifonía, que marcó el rumbo a los que vinieron luego, como Las Voces Blancas y el Cuarteto Vocal Zupay.  El folclore coral, como preferimos llamarlo, alcanzó una gran influencia en América Latina, pero en las últimas décadas tristemente se estancó. Por eso celebramos “De una…”, el magnífico CD de Santaires, cuya policromía vocal desborda lo conocido, y abre un nueva senda a los que vienen detrás.

De una... (por Santaires)Con 30 años de trayectoria, Santaires es más que una exploración armónica, pues se apoya también  en una excelente propuesta instrumental.  Los arreglos se ven enriquecidos por diversas corrientes musicales latinoamericanas, que los surcan sin que de ningún modo afecten su esencia estrictamente folclórica. Está integrado por Diego Escudero (voz), Juan Concilio (voz y bajo eléctrico y guitarrón), Tato Angeleri (voz y guitarra), Javier Pérez (voz y guitarra), Roberto Calvo (voz, guitarra, arreglos y dirección) y Horacio Felamini (voz), cuyos talentos se funden para darle a Santaires una muy definida identidad artística.

Es muy difícil señalar los puntos más altos del álbum pues todos los temas han sido cuidadosamente trabajados. La primera parte es una celebración de la vida. Comienza con “Tonada para Remedios”,  un arreglo pop con aroma a Altiplano, de donde proviene el ritmo original de la canción. Le sigue la cueca “Para mi cuyana” que parece un baile flotando en el aire. Luego vienen la chacararera del Negro Aguirre “En la vía”, y el “Candombe bailador”, con un festivo arreglo que nos recuerda lejanamente la samba brasileña con destellos jazzeros en algunos juegos vocales.

Con la bellísima “Zamba del Arribeño” empieza la segunda parte del disco, que es muy  sentimental. Le sigue de la chacarera “Mi abuelo tenía un violín”, y luego “Mi pequeño amor”, que es mi tema preferido, por el sentimiento que las voces delicadamente tejen. Se vuelven mágicas cuando dicen “Y en la magnolia de tu piel una isla de sol”. También “La vieja” muestra otro excelente trabajo armónico.

Logo SantairesLa última parte del álbum comienza con “Zamba por vos”, otra de mis predilectas, donde las voces, muy bien acompañadas por guitarras y batería, parecen susurrar el recuerdo de ese amor perdido. Completan el disco “Pueblos tristes” y un bonus track, “El mensú”, en el que Santaires canta junto a dos coros: Clave de Canto y Ostinato, dirigidos por Juan Concilio. En los arreglos se siente la maestría de Roberto Calvo. Marcelo Mollo fue el técnico de sonido y le agradezco, pues fue quien me hizo descubrir a Santaires.

Me avergüenza confesar que hasta hace dos años no los conocía. ¿Cómo pude ignorar una música tan bella? Quizás sea porque  mientras no los distribuya un sello discográfico poderoso no van a recibir la difusión que otros -de menos méritos- reciben.  En mi opinión, “De una…” es uno de esos discos infaltables, a los que uno acude cuando quiere recibir una caricia en el alma.

Calificación: 5 Estrellas

© Pablo R. Bedrossian, 2013. Todos los derechos reservados.

“DÉJALO A DIOS ACTUAR” – LA HISTORIA DE LA CANCIÓN (por Pablo R. Bedrossian)

Componiendo 01

De todas las canciones que he escrito “Déjalo a Dios actuar” es, sin duda, la más grabada y recordada. Quizás no tenga detrás una gran historia pero sí un mensaje definido, de esos que todos necesitamos en algún momento de nuestra vida.

Mi hermano Alejandro, que ha publicado varias novelas, siempre dice que el libro es un viajero cuyo destino es desconocido. Creo que lo mismo puede decirse de las canciones. Su alcance excede las intenciones del autor. Pero, ¿no es acaso ése su mayor mérito? Ser cantada, ser escuchada, ser sentida por otro en el más cabal significado de la palabra. Para el artista no hay nada peor que una obra que pase inadvertida.

Por eso me conmueve descubrir que “Déjalo a Dios actuar”, escrita en 1984, ha cruzado fronteras y sigue siendo de inspiración a muchos. La canción no se basa en ninguna anécdota o experiencia, sino en una idea: Dios puede sorprendernos, pero depende de nosotros. Alguna vez escuché que un pintor había representado un texto del Apocalipsis donde Jesús dice “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo”. En la pintura había un hombre golpeando la puerta, pero esa puerta sólo tenía manija por dentro. Por ello, la repetida frase “Déjalo a Dios” es uno de los dos ejes sobre los que gira la canción. Si no estamos dispuestos, si no creemos, estamos cerrando la puerta a quién nos puede cambiar.

La canción llega a su médula cuando enuncia el otro concepto central “dentro de tu alma crear un espacio para las sorpresas”, que fue la piedra angular a Flautista 01partir de la cual construí la canción. Dios nos ama, y va a sorprendernos si le abrimos nuestro corazón. Necesitamos fe aún en medio de la desesperanza. Para muchos la vida es algo que nosotros hacemos, algo que depende totalmente de nuestras fuerzas. Pero el que cree sabe que hay Alguien más grande que él, que todo lo sabe y que todo lo puede, que si no actúa en las circunstancias, al menos actuará dentro de él. Entonces, si no tienes paz o no encuentras amor, déjalo a Dios actuar dentro de ti.

LA LETRA

DÉJALO A DIOS ACTUAR

Por Pablo. R. Bedrossian (1984)

Déjalo a Dios actuar dentro de ti; ten fe;

déjalo construir una vida mejor.

Déjalo a Dios hacer un milagro en tu ser;

déjalo estar en tu interior

creando paz, dando amor.

Déjalo actuar dentro de ti.

Déjalo a Dios sembrar tanta belleza;

dentro de tu alma crear un espacio

para las sorpresas.

Déjalo a Dios poner una aventura en tu ser;

déjalo estar en tu interior

creando paz, dando amor.

Déjalo actuar dentro de ti.

 NOTAS SOBRE LA MÚSICA

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Con mi hermano Alejandro,en “Micrófono Abierto”, 2010, Buenos Aires

La canción fue compuesta en guitarra, en la tonalidad de DO, en la intimidad del cuarto que compartía con mi hermano Alejandro en nuestra vieja casa del barrio Congreso, de Buenos Aires. Hay dos detalles que hacen que la música impacte. El primero es el uso de acordes disminuidos con séptima (que se cifran 7dim o 7°). Para los que no los conocen, son acordes con tres terceras menores (fundamental, tercera menor, quinta disminuida y séptima disminuida; por ejemplo en Do, está conformado por Do, Mi♭ , Sol♭ , y Si♭♭ , es decir Si doble bemol o, dicho sencillamente para aquellos que no están familiarizados con la teoría musical, un LA. En la canción uso dos disminuidos con séptima diferentes que le dan brillo. El segundo detalle radica en la palabra “belleza”, donde utilizo un acorde de LA séptima (menor) con cuarta suspendida (que se escribe LA74sus o LA7sus), que luego baja a LA séptima (menor). Además cuando dice “tu alma crear un espacio” uso una secuencia de re menor, re menor séptima mayor y re menor séptima menor (esto se suele escribir rem, rem7maj, rem7).

ALGO SOBRE LA DIFUSIÓN DEL TEMA

Presenté este tema en 1984 en el Congreso Juvenil organizado por la M.E.I. en la Universidad Tecnológica de Santa Fe, con una asistencia de 6,000 jóvenes, invitado por Juan Pablo Bongarrá, que ha sido uno de los que más ha difundido esta canción.

Recuerdo que ese mismo año, canté la canción antes de una charla que iba a dar Rubén del Ré. En medio de la conferencia, fiel a su estilo coloquial, me miró y dijo “Pablo, hoy me has dejado algo: me llevo la frase de tu canción ‘Déjalo a Dios dentro de tu alma crear un espacio para las sorpresas’”. Que alguien de su liderazgo y relevancia haya rescatado ese pensamiento fue impactante para mí.

El querido maestro Ricardo Voth
El querido maestro Ricardo Voth

En 1991, por sugerencia del maestro Ricardo Voth, la Asociación Billy Graham incluyó la canción “Déjalo a Dios actuar” en la Cruzada Misión ’91. Se filmó un video de la canción -disponible hoy en Youtube- interpretado por Rosalía Manzano de Abad, quien la cantó en vivo en el Estadio Monumental de River Plate el domingo, antes de la última predicación de Billy Graham. Me acuerdo que Juan Calcagni, maestro de ceremonia, para presentar el tema dijo “Hay un médico que también es cantor que ha escrito…”.

En ese mismo año grabó la canción en un álbum solista la legendaria fundadora del conjunto folclórico “Las Voces Blancas”, la señora Stella Crisci.

"Fuerzas para continuar", 1996, Teatro Coliseo, Buenos Aires
“Fuerzas para continuar”, 1996, Teatro Coliseo, Buenos Aires

En 1996, “Déjalo a Dios actuar” junto el góspel “Hay vida en Jesús”, formó parte de “Fuerzas para continuar”, un magno evento realizado en el Teatro Coliseo de Buenos Aires, con la participación de más de 70 artistas en escena. Quedó registro en CD y video de estas presentaciones. Para mí, que hayan incluido estas canciones fue también una emoción muy especial.

La letra de la canción se encuentra en diversos sitios como declaración de fe y esperanza en medio de un mundo violento y difícil.

ALGUNAS ANÉCDOTAS ACERCA DE LA CANCIÓN

Shanna, CD "Tú me sanaste" (2007)
Shanna, CD “Tú me sanaste” (2007)

Una de las versiones más bellas es la de Shanna, de su CD “Tú me sanaste” (2007). Allí en lugar de decir “Déjalo a Dios sembrar tanta belleza” como dice originalmente, ella canta “Nadie podrá sembrar tanta belleza”. Cuando le pregunté el por qué me dijo “Es que grabé la letra tal cual la recordaba, de memoria…”. La misma frase la utiliza Naly Serra en su CD “Darte el hoy” (2010).

En otra ocasión, la cantante y misionera Leticia Franceschinis de Coria en su álbum “Llena de tu luz” donde la letra dice “Déjalo a Dios poner una aventura en tu ser” cantó “Déjalo a Dios poner su hermosura en tu ser”. Cuando le consulté por el cambio me dijo “ocurre que en mi iglesia está mal vista la palabra aventura…”. No hace falta decir que hacía referencia a un grupo ultraconservador.

Cierta vez me enviaron un link a una página española de tarot. La página decía “Consulta mi tarot del amor, sexo y pasión” y debajo, muy curiosamente, agregaba “si quieres un cambio en tu vida reza en ayunas esta milagrosa oración” y a continuación, créase o no, aparecía la letra de “Déjalo a Dios actuar”.

© Pablo R. Bedrossian, 2013. Todos los derechos reservados.


VERSIONES GRABADAS A LA FECHA

Comparto la lista de las versiones grabadas que transcribo con sus respectivos links:

“Déjalo a Dios actuar” por Pablo Bedrossian, casete “Vidas” (1985)

http://www.reverbnation.com/pablobedrossian/song/3858328-dejalo-dios-actuar-prb-1984-por

2. “Déjalo a Dios actuar” por Marga, casete “Buscandote” (1988)

http://www.reverbnation.com/pablobedrossian/song/6429075-dejalo-dios-actuar-prb-1984-por

3. “Déjalo a Dios actuar” por Andrea Francisco, casete “Un nuevo comienzo” (1989)

http://www.reverbnation.com/pablobedrossian/song/3858204-dejalo-dios-actuar-prb-1984-por

4. “Déjalo a Dios actuar” por Ana María Kircos, casete “Bendio sea el Señor” (1990)

http://www.reverbnation.com/pablobedrossian/song/11633049-dejalo-dios-actuar-prb-1984-por

5. “Déjalo a Dios actuar” por Zuriel, casete “Dame la alegría” (1990)

http://www.reverbnation.com/pablobedrossian/song/11223912-dejalo-dios-actuar-prb-1984-por

6. “Déjalo a Dios actuar” por Sergio Quiroga y José Luis Plá (versión instrumental), casete “Un rayo de esperanza” (1990)

http://www.reverbnation.com/pablobedrossian/song/4398952-dejalo-dios-actuar-prb-1984-por

7. “Déjalo a Dios actuar” por Leticia de Coria, casete “Llena de tu luz” (1991)

http://www.reverbnation.com/pablobedrossian/song/4849464-dejalo-dios-actuar-prb-1984-por

8. “Déjalo a Dios actuar” por Stella Crisci, casete “Heme aquí” (1991)

http://www.reverbnation.com/pablobedrossian/song/4569724-dejalo-dios-actuar-prb-1984-por

9. “Déjalo a Dios actuar” por Leticia Herrera de Clark, casete “Fui quebrantada” (1994)

http://www.reverbnation.com/pablobedrossian/song/4085911-dejalo-dios-actuar-prb-1984-por

10. “Déjalo a Dios actuar” por Rosalía Manzano de Abad y Unidad PHES, CD doble “Fuerzas para continuar” (1996)

http://www.reverbnation.com/pablobedrossian/song/3422813-dejalo-dios-actuar-prb-1984-por

11. “Déjalo a Dios actuar” por IAN 5, CD “El mejor amor” (2001)

http://www.reverbnation.com/pablobedrossian/song/4854479-dejalo-dios-actuar-prb-1984-por

12. “Déjalo a Dios actuar” por Shanna, CD “Tú me sanaste” (2007)

http://www.reverbnation.com/pablobedrossian/song/1891618-dejalo-dios-actuar-prb-1984-por

13. “Déjalo a Dios actuar” por Naly Serra, CD “Darte el hoy” (2011)

http://www.reverbnation.com/pablobedrossian/song/7660943-dejalo-dios-actuar-prb-1984-por

14. “Déjalo a Dios actuar” por Hernán Tofoni, Marcelo Mollo, Alejandro Bedrossian y Carlos Cáceres, publicación digital (2011)

http://www.reverbnation.com/pablobedrossian/song/6936626-dejalo-dios-actuar-prb-1984-por

15. “Déjalo a Dios actuar” por Emilse Impoco, CD “Una expresión de amor” (2013)

http://www.reverbnation.com/pablobedrossian/song/19387493-dejalo-dios-actuar-prb-1984-por

16.  “Déjalo a Dios actuar” por Coro de Niños de la Iglesia de la Puerta Abierta, CD “Para adorar” (2013)

http://www.reverbnation.com/pablobedrossian/song/19596550-dejalo-dios-actuar-prb-1984-por

17. “Déjalo a Dios actuar” por Georgina Pérez, publicación digital; arreglado y producido por Alejandro Bedrossian (2014)

http://www.reverbnation.com/pablobedrossian/song/19726680-dejalo-dios-actuar-prb-1984-por 

18. “Déjalo a Dios actuar” por Laura Clark Godoy, publicación digital; arreglado y producido por Marcelo Mollo (2014)

http://www.reverbnation.com/pablobedrossian/song/20069279-dejalo-dios-actuar-prb-1984-por 

Pistas de descarga gratuita con sus respectivos links:

1. “Déjalo a Dios actuar” arreglo de Danny Baker, casete “Un nuevo comienzo” (1989)

http://www.reverbnation.com/pablobedrossian/song/3858209-dejalo-dios-actuar-prb-1984-playback

2. “Déjalo a Dios actuar”, para Misión ‘91, inédito (1991)

http://www.reverbnation.com/pablobedrossian/song/19573999-dejalo-dios-actuar-prb-1984-playback

3. “Déjalo a Dios actuar” arreglo de Alejandro Bedrossian,  publicación digital (2014)

http://www.reverbnation.com/pablobedrossian/song/19750174-dejalo-dios-actuar-prb-1984-playback

4. “Déjalo a Dios actuar” arreglo de Marcelo Mollo,  publicación digital (2014)

http://www.reverbnation.com/pablobedrossian/song/20079310-dejalo-dios-actuar-prb-1984-playback

Videos

(hay varios más, sólo publico los que he compartido en mi website)

  1. “Déjalo a Dios actuar” por Rosalía Manzano de Abad, video para Cruzada con Billy Graham -sólo para TV- (1991)

http://www.reverbnation.com/open_graph/video/5284969

2. “Déjalo a Dios actuar” por Rosalía Manzano de Abad y Unidad PHES, VHS “Fuerzas para continuar” (1996)

Actualmente sin link disponible

3. “Déjalo a Dios actuar” por Emilse Impoco, grabado en vivo en el estadio Miguel Grau, Lima, Perú  (2008)

http://www.reverbnation.com/open_graph/video/3990296

4. “Déjalo a Dios actuar” por Laura Valía y el Coro de Niños de La Puerta Abierta, grabado en vivo en Buenos Aires, Argentina (2008)

http://www.reverbnation.com/open_graph/video/5383048

5. “Déjalo a Dios actuar” por Carlos Piégari, home video, versión instrumental, grabado en Buenos Aires, Argentina (2012)

http://www.reverbnation.com/open_graph/video/10661981

6.  “Déjalo a Dios actuar” por el Coro de Niños de La Puerta Abierta, con la versión de su CD “Para adorar”, grabado en Buenos Aires, Argentina (2013)

http://www.reverbnation.com/open_graph/video/12258154

QUÉ SON LOS NEGRO SPIRITUALS: LA VOZ DE LOS QUE NO TIENEN VOZ (por Pablo R. Bedrossian)

Negro y spiritual son dos conceptos totalmente diferentes;  sepa cómo la música sirvió de nexo entre ellos.

“A principios del siglo XIX las vastas plantaciones de algodón que habían en las orillas eran trabajadas por negros de sol a sol… Su enternecida voz de falsete canturreaba un inglés de lentas vocales. Trabajaban en filas, encorvados bajo el rebenque del capataz… A un sedimento de esperanzas bestiales y miedos africanos habían agregado palabras de la Escritura: su fe por consiguiente era la de Cristo. Cantaban hondos y en montón: Go down Moses. El Mississippi les servía de magnífica imagen del sórdido Jordán” (Jorge Luis Borges, en su relato “El atroz redentor Lazarus Morell”) [1] .

Mass Choir 01En los Estados Unidos, la palabra negro se ha utilizado en forma despectiva para identificar a los descendientes de africanos, muchos de los cuales sufrieron la esclavitud. La palabra spiritual, en cambio, hace referencia a una letra de contenido religioso. Naturalmente surge la pregunta ¿cómo se vincularon dos conceptos tan diferentes?

La música es expresión; es la manifestación audible de un sentimiento. Cuando ese sentimiento se convierte en mensaje despierta conciencias, toca corazones y mueve a la acción. En el caso de los afroamericanos ha sido una forma de resistencia y a la vez un grito de esperanza. Su masiva adopción de la fe cristiana -recibida a través de predicadores blancos que viajaban de pueblo en pueblo- cambió la propia percepción de sus padecimientos y les devolvió la confianza en una liberación futura. Surgen así los negro spirituals, la voz de lo que no tienen voz.

En estas canciones el pueblo afroamericano se identifica con la experiencia de Israel en el Antiguo Testamento y con la esperanza cristiana de la presencia cotidiana de Dios y la promesa de una vida eterna. Como ejemplos de lo primero podemos citar cantos como “Joshua fought the Battle of Jericho” (“Josué peleó la batalla de Jericó”) o “Let me People Go” (“Deja a mi pueblo ir”) y de lo segundo, “Michael, Row the Boat  Ashore” (traducida como “Miguel ya en tu barca estoy”) o “Nobody Knows the Trouble I’ve seen” (“Nadie sabe el problema que he visto”).  Sirven como verdaderas confesiones de fe.

Los negro spirituals como género musical

No es exagerado afirmar  que los negro spirituals son canciones con letras explícitamente cristianas, surgidas a finales del siglo XVIII, sobre todo en áreas rurales del sur de los Estados Unidos donde las personas de color encontraban en el canto una forma de mitigar la dureza del trabajo al que estaban sometidos.

Aunque para algunos no es un género musical, encontramos en esta música rasgos muy definidos que le confieren identidad propia.  Los negro spirituals se desarrollaron intensamente en el siglo XIX y se han nutrido fuertemente de los himnos evangélicos en cuanto a estructura y armonía, haciendo de ellos adaptaciones populares. Las raíces africanas se advierten  en forma de call and response (llamado y respuesta), donde el solista “dialoga” con el coro enunciando una frase, tras la cual recibe una respuesta colectiva[2]. También hay sílabas que se prolongan, reiteraciones y variaciones melódicas con disminuciones de cuartos de tono. Una nota en Wikipedia enriquece el análisis musical: “Las primeras recopilaciones de spirituals recogían todos en modo menor, aunque la realidad es que, en la mayor parte de los casos, se trataba de temas en modo mayor con ciertas notas, especialmente la séptima, un semitono más grave que las correspondientes de la escala mayor natural: estas notas rebajadas un semitono se conocen como blue notes, por ser características del blues”

Resumiendo, se cree que la estructura musical de negro spiritual es de raíz europea, inspirada en los cánticos populares que utilizaban los predicadores en sus campañas evangelizadoras y en los himnos de las iglesias rurales del sur de los Estados Unidos, pero la interpretación, el dramatismo y la fuerza rítmica se atribuyen a sus raíces africanas. De todos modos esta música es patrimonio del pueblo afroamericano, que, como dijimos, utilizaba en sus letras motivos bíblicos que simbólicamente expresaban su propia realidad: dolor en el sufrimiento pero esperanza en su futura liberación.

© Pablo R. Bedrossian, 2013. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Borges, Jorge Luis, “Historia universal de la Infamia”, 1935, en “Cuentos Completos”,Editorial Sudamericana, 2012

[2] Si bien hay quienes atribuyen el call and response un origen escocés, hay evidencia que es un patrón propio del canto africano subsahariano.

“LA LUZ” – LA ANÉCDOTA QUE LA TRAJO AL MUNDO

“Fácilmente perdonamos a un niño que le teme a la oscuridad. La gran tragedia de la vida es que los hombres le temen a la luz.” Platón

El Parque Nacional La Tigra es uno de los más bellos de Honduras. En 2011, luego de una larga caminata subí a la cabaña que allí me asignaron. Sólo otra de las cabañas estaba ocupada, y los que pernoctaban en ella eran tres jóvenes universitarios. En el lugar no hay ni casas habitadas, ni restaurantes, ni negocios; sólo está uno con la naturaleza. Me acosté temprano y mientras leía un libro me quedé dormido. Antes de la medianoche bruscamente unos gritos me despertaron. Alguien totalmente fuera de sí gritaba “¿Por qué tengo que encontrar la luz? ¿Por qué tengo que encontrar la luz?”. No sabía si estaba armado, pero como sonaba muy agresivo, supuse que era posible. Revisé que la puerta estuviera bien cerrada y me despabilé. El hombre pasó cerca de diez minutos vociferando la misma pregunta. Cuando al fin se fue, quedó retumbando en mi mente su interrogante. Luego de un largo rato pude retomar el sueño.

Al día siguiente me desperté pensando en aquel grito desgarrador, y me dije si no será que muchos seres humanos no se estarán formulado la misma pregunta. Escuché que alguna vez un teólogo, al analizar una frase del prólogo del evangelio de Juan, dijo que el problema no era que el hombre esté en tinieblas, sino que amara más las tinieblas que la luz.

La luz nos permite ver, conocer, e incluso reconocer, pero no sólo en el sentido material. Cuando la canción dice “Para no caerme, para no perderme, no tropezarme y no equivocarme, para que de un hoyo no tengan que sacarme”, a diferencia del hombre que vociferó en la noche, no se refiere a una experiencia física, sino profundamente espiritual. Expresa la necesidad de luz para tomar decisiones sabias y no fracasar en la vida. Cuando afirma “Para poder verte, para conocerte, no engañarme y poder encontrarte, para que un día pueda abrazarte” manifiesta la necesidad de luz para construir relaciones sanas y positivas. Cuando finalmente declara “Me veo perdido, sigo confundido como en una noche sin fin, pero yo prosigo buscando el camino que me conduce hasta ti”, es una confesión elocuente de una intensa necesidad.

La luz está asociada a la verdad y al conocimiento. Si no tenemos luz, sólo vemos sombras en la oscuridad en todo sentido. Hubo alguien que se levantó para decir “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”. Han pasado veintiún siglos y tiene millones de seguidores que aseguran que Él es el camino, la verdad y la vida. Todos necesitamos luz, y no se trata de preguntarnos por qué sino dónde la encontraremos.

Miguel Baffi, solista de la primera versión de “La luz”.

Existe una única versión grabada pues la canción fue compuesta en 2011. Está cantada por Miguel Baffi, con coros de Gabriela Sepúlveda, Irhyna Medina y Juan Carlos Marsili, y acompañamiento instrumental de Marcelo Mollo (teclados, programación de batería y arreglos), Alejandro Bedrossian (bajo) y Carlos Cáceres (guitarras), presentada en 2012:

http://www.reverbnation.com/open_graph/song/14533614

 

 

La letra

LA LUZ
Por Pablo. R. Bedrossian (2011)

¿Por qué tengo que encontrar la luz?

¿Por qué tengo que encontrar,

por qué tengo que encontrar la luz?

Para no caerme, para no perderme,

no tropezarme y no equivocarme,

para que de un hoyo no tengan que sacarme

tengo que encontrar, tengo que encontrar

la luz.

Para poder verte, para conocerte,

no engañarme y poder encontrarte,

para que un día pueda abrazarte,

tengo que encontrar, tengo que encontrar

la luz.

¿Por qué tengo que encontrar la luz?

¿Por qué tengo que encontrar,

por qué tengo que encontrar la luz?

Me veo perdido, sigo confundido

como en una noche sin fin,

pero yo prosigo buscando el camino

que me conduce hasta ti

¿Por qué tengo que encontrar la luz?

¿Por qué tengo que encontrar,

por qué tengo que encontrar la luz?

© Pablo R. Bedrossian, 2012. Todos los derechos reservados.

ARTE, FORMA Y MEMORIA – de CÓMO COMPONER CANCIONES (Parte 7)

Los Beatles

La obra de arte es esencialmente forma. El efecto que la forma produce en nosotros es lo que nos permite reconocer una obra de arte.

Los reduccionistas dirán que todo es relativo a los sentidos. Que para un sordo la música y la poesía no existen, como tampoco para el ciego los colores, que todo está determinado por las percepciones. De algún modo, este pensamiento es similar al de la posmodernidad que postula que no hay una verdad, sino que lo cierto es lo que cada uno siente y, por lo tanto, la verdad es algo relativo a cada persona. Sin embargo, existe algo inmanente en la obra de arte que hace que los sentidos sean sólo el modo de percibirla. La creación de la belleza o del dolor, de la emoción o de la reflexión que nos produce una obra de arte, no está en el que recibe (el “receptor”) sino en el que da (el “emisor”). Por supuesto, tal como  las cuerdas de una guitarra con su caja, la “resonancia” dependerá de cada oyente u observador, pero esas percepciones son siempre son una respuesta a un acto creador. ¿Por qué la música de Bach o de los Beatles es del agrado de tantas personas? ¿Por qué películas como Cinema Paradiso o Casablanca a pesar de los años siguen atrayendo a tantos espectadores? Es la creación en sí misma, el arte, el que genera o induce un mismo efecto en diferentes personas.

La música se encuadra dentro de las artes secuenciales o temporales, porque lo que conmueve, lo que hace marcar el ritmo con los pies o con las manos, lo que calma o enerva, es una sucesión de sonidos. Aunque es posible ver el “árbol” (cada nota o cada palabra) uno percibe el “bosque” (el  flujo de notas). Una pieza musical es mucho más que tres o cuatro notas que nos sorprendan. Es como un recorrido del principio hasta el final donde la corriente continua de notas va pasando a través del oyente. A medida que suenan van quedando en el pasado y en la memoria, pero con la característica que le memoria es selectiva: prescinde de lo que no le importa  y retiene solamente aquello que por alguna razón le atrae. Pensemos en un concierto de rock. ¿Cuántas canciones se interpretan?  Quizás quince o veinte A la salida, ¿cuántas de ellas recordamos? Probablemente una o dos.  ¿Cuánto recordamos de cada una? Es probable que solamente retengamos un estribillo o una frase musical, que seguimos cantando o repitiendo en nuestra memoria. Lo mismo ocurre con la poesía, con la diferencia que a veces lo que perdura en nosotros no es sólo sus rimas sino su significado.

Durante el proceso creativo es necesario recordar que en las artes secuenciales la forma, la expresión “material” de nuestra creación, es de algún modo un relato que se va produciendo en el tiempo, del cual sólo una parte se conserva en la conciencia (el “relato”-la obra musical- va transcurriendo a medida que se expresa) y que el resto quedará en el olvido, pero tras cumplir su función: servir de marco o decorado para que lo esencial perdure en el público.

© Pablo R. Bedrossian, 2012. Todos los derechos reservados.

EXPRESIÓN Y FORMA – de CÓMO COMPONER CANCIONES (Parte 6)

“Cuando llega el momento, escribir como al dictado me es natural; por eso de cuando en cuando me impongo reglas estrictas a manera de variante de algo que terminaría por ser monótono. En este relato la ‘grilla’ consistió en ajustar una narración todavía inexistente al molde de la ‘Ofrenda Musical´ de Juan Sebastián Bach.”[1] Julio Cortázar, en “Nota sobre el tema de un rey y la venganza de un príncipe”, sobre su cuento “Clone”.

“El arte se define por la forma, no por el mensaje”.

Toda expresión tiene forma.  La forma según la primera acepción del diccionario es la “configuración externa de algo”. Si bien en nuestro interior las formas existen, en general son cambiantes o de límites imprecisos. Pensemos en la imaginación, o en los sueños, donde las cosas misteriosamente se transforman, como en “El perro andaluz”, el film de Luis Buñuel y Salvador Dalí. Otra de las definiciones dice “estilo o modo de expresar las ideas, a diferencia de lo que constituye el contenido de la obra literaria”.

Julio Cortázar retratado por Sara Facio

Toda obra de arte, y, por lo tanto toda canción, necesita una forma. La forma es lo que hace que sea percibida por los sentidos. Aún la improvisación poética con frases inconexas o la música con diferentes compases y sin definir cuál es la tónica, adquiere una forma.

Los patrones que se sigan, que son como moldes creativos, generalmente definen el género de una obra y permiten llegar a diferentes públicos. Por ejemplo, no es lo mismo una sinfonía, que es una obra para orquesta de tres o cuatro movimientos, cada uno de ellos con un tempo y estructura diferente, que una ópera, obra teatral en la que los personajes cantan en lugar de hablar, y que suele comenzar con una obertura y luego continuar con distintos “números” con solos, dúos, coros. Lo mismo en la poesía, no es lo mismo un soneto que una cuarteta.

Es la forma y no el mensaje el que define el arte en todo sentido. Las artes (en plural, refiriéndonos a las ramas del arte) se reconocen por su forma. Por ejemplo, la pintura, la música, el cine, la escultura. Pero avancemos más. Por ejemplo, la música, el teatro, el cine, la literatura, el cómic son artes secuenciales. Las artes secuenciales (también llamado temporales) utilizan, por ejemplo, un tren de imágenes donde la primera está unida a la siguiente, ésta a la próxima y así sucesivamente hasta la última. Lo mismo ocurre con los sonidos. “De todas y cada una de la combinaciones sonoras fluye un mensaje que se desarrolla en el tiempo, que no ocupa espacio, salvo en nuestras mentes”[2], como resume Samy Mielgo. A través de los sentidos percibimos la sucesión de las unidades como un todo.

En cambio, las artes espaciales, como la pintura, escultura, arquitectura, fotografía, ofrecen materialmente y en un solo momento su forma completa. Desde luego esta es una definición arbitraria, pues “sucede también en el arte más ‘estático’ que es portador de un discurso que inevitablemente se nos abre a medida que establecemos contacto con la obra”[3].

© Pablo R. Bedrossian, 2012. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] “Queremos tanto a Glenda”, Editorial Nueva Imagen, 1980, 4ª Ed. p..122

[2] “La Música: sus 4 elementos constitutivos y un paralelo con 4 aspectos fundamentales de la vida cristiana”, Samy Mielgo, Nuevos Aires (periódico de la Iglesia Bautista del Centro), 2011

[3] http://arquetiposenelcine.blogspot.com/2008/12/artes-espaciales-o-temporales.html, Enric Puig Punyet

EL PROCESO CREATIVO: IMAGINACIÓN E INVENCIÓN – de CÓMO COMPONER CANCIONES (Parte 5)

“Crear es aportar al mundo algo desconocido, una novedad que demuestra que sin ella el mundo estaba incompleto.”

“Donde no hay nada se puede hacer algo.”

Existen dos conceptos que para mí son las turbinas que le dan vuelo a la creatividad: La imaginación y la invención. La imaginación es la creación interior, aquella que el artista define en su mente. La invención es el paso siguiente, la creación exterior, la materialización de lo imaginado. Cada una de ellas tiene su propia naturaleza y sus propios desafíos.

Pensemos en “Las ruinas circulares”, un famoso cuento de Jorge Luis Borges de su libro “Ficciones”. Habla de un sacerdote que llega con un magnífico reto:

“El propósito que lo guiaba no era imposible, aunque sí sobrenatural. Quería soñar un hombre: quería soñarlo con integridad minuciosa e imponerlo a la realidad”[1].

De algún modo el artista es ese sacerdote. La única diferencia es que no sueña a un semejante (un hombre) con la intención de traerlo al mundo, sino una obra accesible y entendible a otros hombres. El cuento acierta al indicar que el proceso comienza dentro del creador (en nuestro caso, el compositor), imaginando:

“El forastero se soñaba en el centro de un anfiteatro circular… nubes de alumnos taciturnos fatigaban las gradas; las caras de los últimos pendían a muchos siglos de distancia y a una altura estelar, pero eran del todo precisas…Buscaba un alma que mereciera participar en el universo”[2].

Jorge Luis Borges, el genial creador de “Las ruinas circulares”

Pero, tal como sucede con los sueños, es imposible retener una idea, porque su existencia está limitada al impredecible movimiento de la mente y a lo que la memoria conserve de ella. Hay que intentar darle forma concreta, haciéndola realidad.

“Comprendió que el empeño de modelar la materia incoherente y vertiginosa de que se componen los sueños es el más arduo que puede acometer un varón… mucho más arduo que tejer una cuerda de arena o que amonedar el viento sin cara. Comprendió que un fracaso inicial era inevitable[3]”.

La traducción de un concepto (algo meramente abstracto) en un objeto u obra de arte concreta es un proceso difícil. Requiere habilidades intelectuales, conocimientos técnicos y destreza en la ejecución. Es la primera estación de un viaje reiterado de ida y vuelta hasta obtener el producto esperado.

“Gradualmente, lo fue acostumbrando a la realidad. Una vez le ordenó que embanderara una cumbre lejana. Al otro día, flameaba la bandera en la cumbre. Ensayó otros experimentos análogos, cada vez más audaces[4]”.

Al crear, difícilmente el primer “prototipo” que fabricamos responda a nuestro propósito. Lo revisamos y analizamos, y al confrontar nuestra idea o intención con lo producido, las naturales diferencias nos obligan a repensar el modelo, así como en el cuento se nos dice que:

“Con el pretexto de la necesidad pedagógica, dilataba cada día las horas dedicadas al sueño. También rehizo el hombro derecho, acaso deficiente”[5].

Entonces, emprendemos el camino de regreso: de afuera hacia adentro, donde usamos nuevamente nuestra imaginación apoyada por nuestro pensamiento: diseñamos mentalmente los cambios procurando proveer las soluciones adecuadas para alcanzar nuestra meta.

Viene el paso siguiente: Nuevamente cruzamos el puente que une nuestro interior con la realidad. Actuamos sobre el modelo que hemos construido implementando físicamente las decisiones que tomamos al pensar la mejora: corregimos, cambiamos, ajustamos. Si el resultado no nos satisface, regresamos a nuestra mente para volver a replantearnos el proyecto, y una vez redefinido, volvemos a probarlo convirtiendo la idea en experiencia. Este viaje lo realizamos cuantas veces sea necesario hasta encontrar concordancia entre lo que deseamos (interno) y lo que obtuvimos (externo). Es un proceso de gestación que permite mejorar lo producido todas las veces que sea necesario.

Práctica complementaria:

Por favor, lea el breve ensayo que está debajo. Lo escribí en 1984 y es el primero de una serie de tres sobre sobre la creatividad en el arte. Resuma en cinco renglones su contenido.

Primero sueño e imagino. En el mundo de mis pensamientos concibo una imagen cuyas características trato de definir con precisión. Voy dándole forma interior. La pienso, la corrijo, la nombro.

Por ello debo encontrar la manera de traducir el concepto que fabriqué en mi mente a una expresión que los sentidos puedan percibir. Necesito, pues, encontrar un camino para traer esa imagen desde el mundo ideal al mundo real. Primero creé algo dentro mío, ahora re-crearlo afuera.

Allí realizo el segundo acto creativo: Dirigido por mi intuición y también por mi inteligencia busco las piezas necesarias, y una vez que las obtengo comienzo a disponerlas como en un juego de ingenio, procurando hacer visible lo invisible y tangible lo intocable. Lo hago y lo deshago, lo recompongo.

Luego doy el paso siguiente. Como frente a un desafío conmigo mismo, en base a lo que los sentidos perciben del objeto real, me atrevo a recrear dentro de mí el objeto ideal.  Tomo lo que trabajé externamente y le di forma y lo vuelvo a pensar. Renuevo esa primera imagen mental que concebí para que en el laboratorio de mi conciencia resuelva los problemas prácticos que las dimensiones espacio y tiempo me hayan planteado.

Este proceso -me refiero al viaje bidireccional entre ambos mundos- se repite una y otra vez hasta que veo mi obra concluida. Cuando alcanzo mi objetivo doy mi creación por terminada. Pero, por supuesto, no se trata de sentirse reconfortado por haber hecho realidad un sueño que ningún otro ser humano antes había soñado, sino de la belleza inherente a todo acto creativo, que no depende de ninguna actividad intelectual, sino del amor puesto en cada paso dado.

Imaginar es crear porque uno crea una imagen en la conciencia. Inventar es crear porque uno aporta algo nuevo en un mundo regido por las leyes de la energía y la materia.

© Pablo R. Bedrossian, 2012. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Tomado de “Obras Completas” (1923-1972); Jorge Luis Borges, Emecé Editores, 13ª impresión, p.451

[2] Op. cit., p.452

[3] Op. cit., p.452

[4] Op. cit., p.454

[5] Op. cit. p.454

EL PROCESO CREATIVO: IDEA E INTENCIÓN – de CÓMO COMPONER CANCIONES (Parte 4)

“Al ejercer mi propio y humilde esfuerzo creativo, pongo mi confianza en lo que aún ignoro, y en lo que aún no he hecho.”[1] Max Weber

“Fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”[2].

Todo intento creativo es un acto de fe. Procura plasmar de un modo perceptible a los sentidos algo que se está gestando o se ha gestado dentro del creador. De los sueños de un compositor, ¿cuántos intentos llegan a buen término y cuántos son abandonados a lo largo del camino? Y en los que se culminan, ¿cuánto perdura en ellos de lo que tuvieron en su comienzo? La creación puede convertirse en un proceso tan cambiante, que un final pierde toda conexión con su principio. Sin embargo, aún en esos casos extremos, puede identificarse una secuencia, una cadena de pasos, en cada uno de los cuales el artista toma decisiones, conscientes o inconscientes.  Parafraseando a mi profesor Ricardo Voth, en cada momento el creador inventa, adopta, adapta o rechaza uno o más elementos, dando lugar al paso siguiente donde se confronta con otros dilemas, el resto de la página en blanco, y decide si sigue o renuncia a continuar su obra.

Enfoquémonos en el primer momento. Para la inspiración no hay reglas, pero creemos que muchas canciones se inician o con una idea o con una intención.

Pappo, el reconocido guitarrista, creador de “Sándwiches de miga”

¿A qué nos referimos cuando hablamos de una idea como punto de partida? A una secuencia melódica o una frase poética inicial sobre la cual construimos el resto.  Una idea puede surgir espontáneamente (por acción) o ser fruto de una emoción, un diálogo o cualquier otra experiencia que nos afecte (por reacción). Se dice que Pappo, un reconocido rockero argentino, declaró sobre la composición de su tema “Sándwiches de miga”: “Era la época del ácido, me dieron uno antes de un show y después yo veía que los sándwiches se me venían encima”[3]. La canción se construyó a partir de esa idea, como si fuera la chispa que encendió el fuego.

En cambio, cuando hablamos de intención, estamos partiendo de un propósito o motivo que rige y dirige la composición. Mientras que construir desde una idea es como un caminante que hace camino al andar, la intención sigue el modelo del arquitecto. El arquitecto no construye a partir de la entrada o el comedor. Elige un estilo y un tamaño. Conoce la ubicación, el presupuesto que dispone e imagina primero la totalidad del edificio terminado. Parte de lo que quiere lograr, no de dónde se encuentra.  Una vez establecido su propósito traza los planos y empieza a ejecutarlos.

León Gieco, creador de “Cachito, campeón de Corrientes”

Siguiendo con ejemplos de la música popular argentina, la intención es manifiesta en la creación de “Cachito, campeón de Corrientes” de León Gieco: Es la denuncia de la burda utilización de un humilde boxeador por un empresario inescrupuloso para producir dinero. Uno imagina que el mundo está lleno de “Cachitos” que sufren el mismo engaño. No hay una idea poética o musical como gatillo o detonante, sino un propósito que, como una brújula, fija el rumbo de la canción.

Si bien idea e intención pueden presentarse simultáneamente, en general, cuando la creación parte de una idea, se recorre un camino cuyo final es desconocido por el creador. En cambio, cuando prima la intención, todo el esfuerzo creativo enfoca sus esfuerzos en el cumplimiento de ese propósito.

Práctica complementaria:

Transcribo párrafos de un diálogo sabroso entre un periodista y poeta, Osvaldo Ferrari, y un escritor de alcance universal, Jorge Luis Borges, para que se lo analice desde la perspectiva que presenté recién:

Ricardo Ferrari: “Hoy me gustaría que habláramos de algo que muchos quieren saber. Esto es, de cómo se produce en usted el proceso de la escritura, es decir, cómo comienza en su interior un poema, un cuento. Y a partir del momento en que se inician, cómo sigue el proceso, la confección, digamos, de ese poema o cuento”

Jorge Luis Borges: “Empieza por una suerte de revelación. Pero uso esa palabra de un modo modesto, no ambicioso. Es decir, de pronto sé que va a ocurrir algo y eso que va a ocurrir puede ser, en el caso de un cuento, el principio y el fin. En el caso de un poema, no: es una idea más general, y a veces ha sido la primera línea. Es decir, algo me es dado, y luego ya intervengo yo, y quizá se echa todo a perder. En el caso de un cuento, por ejemplo, bueno, yo conozco el principio, el punto de partida, conozco el fin, conozco la meta. Pero luego tengo que descubrir, mediante mis muy limitados medios, qué sucede entre el principio y el fin. Y luego hay otros problemas a resolver; por ejemplo, si conviene que el hecho sea contado en primera persona o en tercera persona. Luego, hay que buscar la época; ahora, en cuanto a mí eso es una solución personal mía, creo que para mí lo más cómodo viene a ser la última década del siglo XIX. Elijo si se trata de un cuento porteño, lugares de las orillas, digamos, de Palermo, digamos de Barracas, de Turdera. Y la fecha, digamos 1899, el año de mi nacimiento, por ejemplo. Porque ¿quién puede saber, exactamente, cómo hablaban aquellos orilleros muertos?: nadie. Es decir, que yo puedo proceder con comodidad. En cambio, si un escritor elige un tema contemporáneo, entonces ya el lector se convierte en un inspector y resuelve: “No, en tal barrio no se habla así, la gente de tal clase no usaría tal o cual expresión. El escritor prevé todo esto y se siente trabado. En cambio, yo elijo una época un poco lejana, un lugar un poco lejano; y eso me da libertad, y ya puedo fantasear o falsificar, incluso. Puedo mentir sin que nadie se dé cuenta, y sobre todo, sin que yo mismo me dé cuenta, ya que es necesario que el escritor que escribe una fábula por fantástica que sea crea, por el momento, en la realidad de la fábula”[4].

© Pablo R. Bedrossian, 2012. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Citado en “El proceso de convertirse en persona”, Carl Rogers, Paidós, 7ª Reimpresión 1992, p.15

[2] Epístola a los Hebreos 11: 1, Santa Biblia, RVA, Sociedades Bíblicas Unidas

[3] http://bajocontrol.over-blog.es/article-como-compuse-sandwiches-de-miga-pappo-100713179.html

[4] “Borges en diálogo – Conversaciones de Jorge Luis Borges con Osvaldo Ferrari”, Ediciones Grijalbo, 1985, p.62 y 63