LIBRERÍA “EL TÚNEL DE BUENOS AIRES”, UN JARDÍN ENCANTADO PARA LOS BIBLIÓFILOS (por Pablo R. Bedrossian)

Las librerías de Buenos Aires siguen siendo una referencia obligatoria para todos los lectores. A pesar de las innovaciones tecnológicas, los kíndles y los e-books, nada reemplaza la experiencia de visitarlas y pasar en ellas un tiempo placentero. ¿Quién no ha llegado tarde a una cita por andar mirando libros?

Si alguno duda de la importancia de las librerías porteñas, Umberto Eco (devenido a personaje narrador) en la introducción de “El Nombre de la Rosa” encuentra en una de ellas el manuscrito que le sirve como fuente: “curioseando las mesas de una pequeña librería de viejo de Corrientes, cerca del famoso Patio del Tango de esa gran arteria, tropecé con la versión castellana de un librito…”[1].

Uno de mis mayores placeres de adolescente era visitar a la salida del Colegio las librerías de usados de la Avenida de Mayo. Allí con algunos compañeros del Nacional Buenos Aires pasábamos horas buscando gangas. Pasó el tiempo, vinieron las crisis y también un cambio de concepto: del libro usado se pasó al libro antiguo. El valor de una primera edición incluso en estado regular puede costar una pequeña fortuna, cuando antes quizás se conseguían a bajo precio.

El amor por los libros que compartimos con mi hermano Alejandro, heredado sin duda de nuestro padre, me impulsó a armar una pequeña colección de manuscritos y libros antiguos. Cada vez que viajo inevitablemente recorro librerías para coleccionistas; entre ellas, hay una que trato de visitar en cada viaje a la Argentina, mi país de origen: La librería El Túnel de Buenos Aires.

LA LIBRERÍA EL TÚNEL DEL BUENOS AIRES

Ubicada muy cerca del histórico Café Tortoni, ocupa un local en la Avenida de Mayo 767, en la planta baja del Palacio Vera. Fue creada hace más de 30 años por Carlos Noli y está especializada en primeras ediciones, libros antiguos (anteriores a 1850) y de colección.

Al entrar uno se sumerge en un mundo de libros. Basta bajar unos pocos escalones para encontrar a la izquierda obras antiguas y ediciones especiales mientras que al fondo la variedad se multiplica. Allí hay un pequeño espacio con fotografías en las paredes y mesas, anaqueles y vitrinas pobladas de libros llenos de historia y de historias. Si tiene suerte y nadie se los ha llevado aún, puede encontrar libros de los siglos XVI y XVII.

En una entrevista realizada por el diario colombiano Vanguardia en 2014, Noli explicó “Mi oficio como librero data de hace unos treinta y cinco años, y la librería lleva veinticuatro años en este local. Fue declarada patrimonio cultural, y pertenece a un edificio que es patrimonio histórico” [2].

En el mismo reportaje, Noli afirmó sobre Borges “es nuestra especialidad, nuestra debilidad. Es una cosa muy rara, pero se dio con el tiempo, al conseguir primeras ediciones, entrevistas y cosas así”. Nosotros podemos confirmarlo. En nuestra última visita adquirimos una primera edición de “Atlas” firmada por el gran escritor argentino.

La librería sirve a dos mercados: el de la gente común, que va y compra ocasionalmente y el de los coleccionistas que son los clientes frecuentes. En aquella entrevista de 2014 la periodista le pidió que contara de alguna búsqueda por encargo que haya sido un desafío, a lo que Noli respondió: “Una guía de la empresa Varig[3] de aviación, hecha por Borges y Bioy Casares. Algo muy difícil de hallar, porque entra a formar parte del coleccionismo. Después de muchos años conseguí una; carísima”. Es más conocido que estos grandes autores coescribieron un folleto para la recordada empresa láctea “La Martona”, con la historia y las propiedades de la leche cuajada, pero solo los expertos conocen de aquel opúsculo que promocionaba el turismo en la Argentina, hecho para la desaparecida aerolínea brasilera en 1965.

ACERCA DEL PALACIO VERA DONDE SE ENCUENTRA LA LIBRERÍA

El Palacio Vera fue construido en 1910 por los arquitectos. Arturo Prins y Oscar Ranzenhöffer[4]. Fue levantado en el terreno que da a la Avenida de Mayo Av. de Mayo 769/77 cuyo contrafrente se encuentra sobre la calle Rivadavia. Se lo considera una de las expresiones más importantes del Jugendstil, variante austriaca del modernismo.

Cuenta planta baja y cinco pisos Desde la calle, al contemplar su espléndido portón de herrería negra y la escalinata de mármol se puede intuir su refinado interior. La librería El Túnel de Buenos Aires ha hecho del Palacio Vera su casa.

Si busca libros que parecen difíciles de encontrar visite esta librería. Si no lo halla seguramente se topará con otro que le parecía imposible de conseguir.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Eco, Umberto “El Nombre de la Rosa”, Editorial Lumen, Ediciones de la Flor, 9ª Edición argentina, 1987, p.11

[2] Mantilla Durán, Claudia P., “Un paseo por El Túnel”,  Diario Vanguardia,  Bucaramanga, Colombia, 1/2/2014, https://www.vanguardia.com/entretenimiento/cultura/un-paseo-por-el-tunel-EDVL244642

[3] En la entrevista original, la periodista escribe Bari, pero se trata de la aerolínea brasilera Varig.

[4] Dirección General Patrimonio e Instituto Histórico, “Guía Patrimonio Cultural de Buenos Aires 1 – Edificios, Sitios, Paisajes”, 2008, p.222


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CHACABUCO 855: UNA PERLA DEL MODERNISMO CATALÁN EN BUENOS AIRES (por Pablo R. Bedrossian)

Serie “GRANDES EDIFICIOS DE BUENOS AIRES”

A finales del siglo XIX y principios de siglo XX una nueva marea sacudió las artes. Se trató de un conjunto de innovadoras propuestas que recibió distintos nombres según su lugar de origen: Sezession en Austria, Jugendstil en Alemania, Art Nouveau en Francia, entre otros, englobados hoy bajo el término modernismo. Ese movimiento representaba una liberación de los patrones estéticos dominantes de la época. Proponía un nuevo ideal de belleza, asimétrico e impredecible, puesto al servicio de todos los hombres. Esta perspectiva social no debe ser ignorada porque puso al alcance de todas las personas el arte, que hasta ese entonces había sido un signo de refinamiento de las élites. Inspirado en el Art & Crafts impulsado por el inglés William Morris, el alcance del modernismo se extendió más allá de la arquitectura y la pintura para alcanzar el diseño de toda clase de objetos, en el propósito de darles valor estético a partir de la creación artesanal.

Emblemático edificio art nouveau de Jules Lavirotte, en la 29, avenue Rapp, París

Dentro de España, el movimiento se desarrolló con febril actividad en Barcelona, por lo que se lo conoce como modernismo catalán. De su vertiente arquitectónica surgió Antoni Gaudí que, como genio superador, desarrolló su propio lenguaje estético, una visión de la vida y las cosas que va más allá de todos los cánones conocidos hasta ese momento.

Casa Milà de Antoni Gaudí, Barcelona, España

EL EDIFICIO ANEXO AL CASAL DE CATALUNYA

Tiempo atrás publicamos en nuestro artículo “Gaudí en Buenos Aires: los edificios de la Avenida Rivadavia 2009 y 2031” presentando dos obras de inspiración gaudiana de Eduardo S. Rodríguez Ortega.

Palacio de Los Lirios, avenida Rivadavia 2031, Buenos Aires, por el ingeniero argentino Eduardo S. Rodríguez Ortega

Ahora presentamos otro edificio, cuya fachada también se encuentra influida por el modernismo catalán. Nos referimos al edificio anexo al Casal de Catalunya en Buenos Aires.

Casal de Cataluña en Buenos Aires, fachada neogótica catalana de 1936
El artículo “Gaudí en Buenos Aires: los edificios de la Avenida Rivadavia 2009 y 2031” puede leerse haciendo clic en https://pablobedrossian.com/2015/11/21/gaudi-en-buenos-aires-por-pablo-r-bedrossian/

Los Casals son asociaciones comunitarias que congregan a los catalanes que residen fuera de Cataluña. Reciben apoyo oficial de la Generalitat de Cataluña desde su Secretaría de Asuntos Exteriores. El de Buenos Aires es el más antiguo en el mundo.

El 12 de junio de 1886 se fundó el Centre Català en Buenos Aires que posteriormente se convirtió en el Casal de Catalunya de Buenos Aires[1]. Su actual emplazamiento, en la calle Chacabuco 875/863 entre la avenida Independencia y la calle Estados Unidos, se debe a la generosidad de don Lluís Castells y su esposa Elisa Uriburu, quienes en 1889 compraron el terreno y lo cedieron por tiempo indefinido para que se construyera allí el edificio primitivo, donde comenzaron a funcionar instituciones comunitarias[2].

UN EDIFICIO DE DOS FACHADAS

En 1909 el matrimonio Castells adquirió un terreno lindante, de siete metros de frente y sesenta y tres metros de fondo, correspondiente a Chacabuco 855. Allí decidieron construir un edificio de dos plantas y cederlo a su colectividad. Aunque no nos interesa centrarnos en el primer edificio, que es el más grande y conocido, sino en este edificio anexo, necesitamos continuar la historia para entender las preguntas que nos plantea.

Fachada del edificio de Chacabuco 855

Según el Decreto 1163/2014 del Poder Ejecutivo que declaró al Casal de Catalunya en Buenos Aires como Monumento Histórico Nacional, un año después, en 1910, se unificaron los dos edificios, tirando abajo medianeras. También de acuerdo con el mencionado decreto, en 1920 se amplió la planta alta quedando la fachada del Casal como en la actualidad[3].

Sin embargo, según un artículo que Sergio Kierman publicó en el suplemento m2 del diario Página12, las reformas no tuvieron lugar en 1910 ni en 1920, como dice el decreto, sino en 1936, coincidiendo con el cincuentenario de la institución[4]. Además, incluyeron la remodelación total de la fachada del edificio principal y de los accesos. Resumiendo, ambos edificios fueron unidos por dentro, formando un único complejo interior con dos fachadas. Por lo que hemos podido averiguar, el proceso de transformación se había iniciado en 1828 y tomó varios años. Las obras pudieron completarse gracias al mecenazgo del Sr. Ferrán Fontana. 1936 es la fecha aceptada y reconocida de la reinauguración del edificio.

Nótese que el Casal cuenta con más de 5,000 m2 donde se distribuyen varias dependencias, como el Teatro Margarita Xirgu, el Salón Blanco, la Sala Gaudí (dedicada a exposiciones, conferencias y juegos de salón), otras salas, oficinas administrativas y hasta un restaurante. La escalera de honor es sencillamente espectacular.

EL EDIFICIO DE CHACABUCO 855: EL MODERNISMO CATALÁN DICE PRESENTE

Mientras el edificio original adoptó el estilo neogótico catalán, la fachada del anexo muestra la belleza propia del modernismo. En ella se percibe la innegable influencia del brillante arquitecto catalán Lluís Domènech i Montaner; sin embargo, numerosos detalles también evocan al genial Antoni Gaudí.

Le pedí al arquitecto catalán Antonio Lora Rubio, profundo estudioso del modernismo, que comentara sucintamente esta fachada: “Evidentemente Gaudí no estuvo en Buenos Aires, pero sí su legado, su estilo mediterráneo, lleno de luz, su geométrica y su religiosidad. En esa fachada el arquitecto remarca el balcón central, acentuando con cerámica de colores en la parte superior, muy típico del carácter religioso de Gaudí, y una simétrica escalonada de su coronación le da la solemnidad con el escudo. Aunque es una construcción pequeña, se ven elementos modernistas simples, pero prácticos y resolutivos, igual que el ideario de Gaudí; cuando le preguntaban por su estilo, él contestaba que sólo se dedicaba a imitar la geometría de la naturaleza: simple, práctica y resolutiva, pero sin perder la belleza”.

Aunque por dentro forma parte del complejo -aloja la Biblioteca Pompeu Fabra-, la fachada del edificio de Chacabuco 855 tiene una identidad propia que lo hace único.

LA RESTAURACIÓN DE LA FACHADA

Un detalle interesante lo extraemos de la misma nota de Sergio Kierman: además de documentar la cuidadosa restauración del edificio en 2005 a cargo de los arquitectos Fernando Mosquera y Pablo Ojeda, detalla en forma específica la de la fachada de Chacabuco 855. Su descripción es muy completa: menciona grietas en su coronamiento, daños en el balcón de tres ventanas y roturas en los ornamentos que obligaron a los restauradores Laura Basterrechea y Alberto González, una vez consolidado el muro con llaves empotradas, “a hacer moldes y reconstruir motivos, a la vez que limpiaban y lavaban”.

La nota también revela sorpresas: “sus muros laterales alguna vez fueron azules, con una base de cobalto que se destiñó con los años hasta desaparecer… sus mosaicos, que vistos desde la calle parecían simples azulejos o mayólicas, resultaron ser vidrios. Las superficies en oro estaban compuestas por teselas que eran un sandwich de vidrios y oro, imposibles de reproducir”. Gracias al minucioso trabajo de los restauradores el anexo recuperó el esplendor original de sus detalles.

ACERCA DE LOS CONSTRUCTORES

Los nombres de sus constructores, R. Pauli y J. Coll, aparecen grabados en el frente del edificio de Chacabuco 855.

Prácticamente no sabemos nada de ellos. Las únicas referencias a “R. Pauli y J. Coll” las encontramos en un Anuario Kraft de 1913 donde son mencionados como “empresa constructora de obras”[5]. Una de las citas se acompaña con la dirección Chacabuco 822, en la misma cuadra del Casal pero de la mano de enfrente. Inmediatamente debajo, se habla de “Paulik y J. Coll”, acaso un error tipográfico pues más adelante se menciona a “Paulik y J. Coll” como “constructor de obras” (sic)[6], junto a la dirección José Mármol 772[7]. Al momento de escribir este artículo hay allí un taller mecánico y la puerta de ingreso a una vivienda muy sencilla que parece construida varias décadas después.

En ningún momento aparece el primer nombre de R. Pauli, pero sí aparece el de Jaime Coll[8], constructor, con la misma dirección de Chacabuco 822[9]. En ese sitio hay actualmente un edificio de departamentos y en el 824/28 una casa antigua sin identificación de sus constructores.

El ENIGMA DE LA FACHADA

Aún más incierto es el nombre del arquitecto que diseñó el bellísimo frente del edificio de Chacabuco 855.

En la fachada del edificio principal remodelado en 1936 aparecen dos inscripciones: una que dice “Carrizo Rueda y Devito Constructores” y otra que indica que Julián García Núñez y Eugenio Campllonch fueron los arquitectos. Esto agrega confusión pues no determina el rol que cumplió cada uno.

La información en los libros suele ser confusa o carece de evidencias que la fundamenten. Por ejemplo, la “Guía Patrimonio Cultural de Buenos Aires 1 – Edificios, Sitios, Paisajes” atribuye la “remodelación 1928/1936” a Eugenio Campllonch y Julián García Núñez[10] sin establecer la contribución individual de los arquitectos.

Otro ejemplo se encuentra en el magnífico libro visual “Art Nouveau in Buenos Aires – A Love Story” de Anat Meidan que adjudica la fachada de Chacabuco 855 a Julián García Nuñez sin ninguna explicación[11].

Uno de los volúmenes del IPU (Inventario de Patrimonio Urbano) dedicado a San Telmo, solo dice “Remodelación: Eugenio Campelonch, arq. Pauli y Coll, empresa constructora”[12] sin mencionar a García Núñez.

Supuestamente El Decreto 1163/2014 del Poder Ejecutivo, citado anteriormente, debería ser una fuente fidedigna, pues declaró al Casal de Catalunya en Buenos Aires como Monumento Histórico Nacional. Allí se lee: “en el año 1910 se unifican ambos edificios estando la obra a cargo del arquitecto catalán Eugeni Campllonch y del arquitecto argentino Julián García Núñez… “

En vista del caos imperante, decidimos ir a la fuente. Elevamos la consulta al Casal de Catalunya en Buenos Aires cuya lacónica respuesta, enviada por don Javier López Granda a quien mucho agradecemos, comparte nuestra perplejidad “lamentablemente los datos que tenemos son aproximadamente los mismos que usted dispone”[13].

QUÉ PODEMOS SABER

En primer lugar, el arquitecto catalán Eugeni Campllonch i Parés había emigrado a la Argentina en 1910[14], así que definitivamente no podemos atribuirle el diseño sin caer en un anacronismo. Sí le corresponden la espléndida reforma al interior del edificio y la fachada neogótica que adquirió el edificio principal en 1936.

En segundo lugar, el arquitecto modernista argentino Julián García Nuñez se había formado en la Escuela Superior de Arquitectura de Barcelona bajo de dirección del arquitecto Lluís Doménech i Montaner quien influyó poderosamente en su estilo. Además, coincidió con el apogeo de Gaudí. García Nuñez regresó a la Argentina en 1903; desde ese año hasta 1915 produjo obras con la impronta del modernismo catalán, entre ellas el viejo edificio del Hospital Español de Buenos Aires (1906) y el famoso edificio de Chacabuco 78 (1910). Luego, la influencia de otra vertiente del modernismo, la Sezession vienesa, impactó en sus diseños[15]. Para nuestros fines, un dato relevante es que abandonó la profesión en 1931[16].

Finalmente, sabemos que Eugeni Campllonch y Julián García Núñez eran amigos. Cuenta Florencia Barcina en un trabajo de investigación dedicado a Eugeni Campllonch: “Sabemos por relatos de Julián Bosch, nieto de García Núñez, que el matrimonio Campllonch siempre estaba presente en las reuniones y fiestas de cumpleaños de su familia y que ambos arquitectos cultivaban una fuerte amistad”[17].

Por todo lo expuesto, aunque es imposible hacer afirmaciones definitivas, es probable que la fachada de Chacabuco 855 del año 1909 sea creación de Julián García Núñez y queEugenio Campllonch haya sido el responsable de la gran reforma de 1936. Además, es difícil que García Núñez haya participado en ella debido a la fecha de su temprano retiro.

Siempre en el plano de las conjeturas, adhiero a lo expresado por Florencia Barcina en su investigación: “podemos pensar que la firma conjunta fue una elección de los dos amigos para unificar sus obras y unir sus nombres en la fachada de una institución muy especial para ambos. Esta teoría parece estar abonada por el hecho de que la fachada de 1936 tiene muchas coincidencias con la obra de Campllonch de principios de siglo. El neogótico elegido, la composición simétrica con el alero central cubriendo la loggia y las dos torres laterales, recuerdan mucho a una de las fachadas de la Casa Vidal Folquet de Villafranca y a la Casa Franquesa de Girona, si bien con mucha más ornamentación de carácter alegórico y una presencia de mayor seriedad dado su carácter institucional”[18].

Permanece el misterio de la autoría, pero, mucho más importante, aún perdura la belleza de ese pedacito de Cataluña en el corazón de Buenos Aires.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


AGRADECIMIENTOS

Quiero agradecer a Alejandro Machado por la valiosa información que me compartió y las acertadas observaciones que, incluso, me llevaron a modificar el título del presente artículo. Recomiendo visitar su blog “Arq. Julián García Núñez: Catálogo on line de sus obras” que se encuentra en http://juliangarcianuniez.blogspot.com/2009/10/indepedencia-2442-50-casa-propia-de.html

También quiero hacer extensiva mi gratitud al joven y brillante arquitecto catalán Antonio Lora Rubio quien ha hecho una exhaustiva investigación de casas modernistas en su país (aún no publicada) y ha dado recientemente conferencias en la Universidad de Oviedo, España y en la Universidad de San Antonio Abad, Cusco, Perú sobre casas de indianos.


REFERENCIAS

[1] “Comunidades Catalanas en América Latina”, Agencia INCAT, 7/11/2013, https://web.archive.org/web/20141019203948/http://www.agenciaincat.la/?page_id=705

[2] “Institucional – Sobre el casal”, Casal de Catalunya, Buenos Aires, Argentina http://www.casal.org.ar/es/sobre-el-casal/institucional/

[3] Decreto 1163/2014 “Monumentos Históricos Nacionales y Bienes de Interés Histórico Artístico”, Poder Ejecutivo Nacional, República Argentina, 22/7/2014 https://web.archive.org/web/20141025220404/http://infoleg.mecon.gov.ar/infolegInternet/anexos/230000-234999/232823/norma.htm

[4] Kierman, Sergio, “La vuelta del casal”, m2, Diario Página12, 20/08/2005, https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/m2/10-761-2005-08-20.html

[5] “Anuario Kraft”, Guillermo Kraft Ltda., Volumen 1, 1º de enero de 1913, p.770, 1667

[6] “Anuario Kraft”, 1913, p.1790

[7] “Anuario Kraft”, p.1137

[8] Hay un Ing. Jaime Coll, recordado por una calle en Bragado, fundador de la empresa Acerbrag, fallecido en 1986. Desconocemos si es descendiente del constructor, 

[9] “Anuario Kraft”, Guillermo Kraft Ltda., Volumen 1, 1º de enero de 1913, p.566

[10] Dirección General Patrimonio e Instituto Histórico, “Guía Patrimonio Cultural de Buenos Aires 1 – Edificios, Sitios, Paisajes”, 2008, p.82

[11] Meidan, Anat, “Art Nouveau in Buenos Aires – A Love Story”, Ediciones Polígrafa, 2016, p.8,9,124,125

[12] Aslan, Liliana; Joselevich, Irene; Novoa, Graciela, Saiegh, Diana; Santaló, Alicia; “Buenos Aires: San Telmo 1580-1970”, IPU (Inventario de Patrimonio Urbano), Edición de Autor con patrocinios varios, 1992, p.66,67. El apellido Campllonch aparece tal cual transcribimos, Campelonch

[13] Mail recibido el 9 de marzo de 2020.

[14] Barcina, Florencia; Op. cit., p.17

[15] Liemur, Jorge Francisco y Aliata, Fernando, Diccionario de Arquitectura en la Argentina, Clarín – Arquitectura, Buenos Aires, Argentina, Tomo e/h, 2004, p.109,110

[16] Liemur, Jorge Francisco y Aliata, Fernando, Op. cit., p.112

[17] Barcina, Florencia, “Eugeni Campllonch i Parés: el arquitecto que desaparece”, Cataluña y Argentina, vínculos en el arte y la arquitectura, Documentos de Trabajo, Facultad de Arquitectura y Urbanismo Grupo de Investigación de Arquitecturas Hispánicas (GIAH), Universidad de Belgrano, Nº 312, mayo 2016, p.19

[18] Barcina, Florencia, Op. cit.,p.19,20


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LA CASA DE LOS PAVOS REALES: LA PERLA OCULTA DEL ONCE (por Pablo R. Bedrossian)

Serie “GRANDES EDIFICIOS DE BUENOS AIRES”

Es imposible pasar frente a la Casa de los Pavos Reales y no sorprenderse. Ubicada en la Avenida Rivadavia a la altura del 3216 al 3236, se encuentra formalmente en los límites del barrio de Balvanera, pero los vecinos dirán que se encuentra en Once, nombre que comúnmente recibe la zona y también la vecina Plaza Miserere, frente a la cual está la estación terminal del Ferrocarril Sarmiento.

EL EDIFICIO

La Casa de los Pavos Reales es un pequeño conjunto de edificios cuyo frente de ladrillos rojos lo vuelve único. Aunque posee una impronta modernista, su diseño es ecléctico. Incluso a primera vista parece un palazzo veneciano.

Para entender mejor la fachada de la Casa de los Pavos Reales conviene observar los detalles de cada nivel. En los amplios balcones del primer piso sobresalen ocho pavos reales en un entorno cargado de plantas al estilo art nouveau.

Entre ellos se admiran coloridos mosaicos entre columnas de piedra roja.

En el segundo piso llaman la atención unos leones “sosteniendo” los balcones de doble puerta, que, a su vez, conforman una espléndida unidad con los del primero.  Según una nota sin firma del Diario Clarín de 2005 por aquel entonces solo quedaban cuatro de los ocho leones originales[1].

Gracias a la restauración realizada en 2006 por el arquitecto José Barassi y el escultor Federico Poncerini[2] hoy luce la totalidad, recuperándose los primitivos leones[3].

Tanto balcones del primer piso como los del segundo están rodeados de ladrillos rojos con algunas tramas que decoran en frente. En cambio, el tercer piso, de color gris piedra, muestra un espectacular aspecto con pequeños balcones bajo arcos de medio punto y entre ellos arcos ojivales con columnas y mosaicos esmaltados intercalados.

Por encima, el remate superior de la fachada muestras sectores almenados con mascarones de leones por debajo.

LA CONSTRUCCIÓN

Tal como la Casa Calise, de la cual ya hemos escrito[4], la Casa de los Pavos es una de las obras más importantes del arquitecto Virginio Colombo en Buenos Aires. La construcción fue dirigida por Carlos S. Stroma, de quien no pude encontrar ninguna referencia.

Es un conjunto de dos edificios independientes e idénticos unidos por una misma fachada de unos 25 metros de largo. Fue inaugurado en 1912 para la empresa Rossi Hnos., dedicada al calzado femenino e infantil. En la planta baja operaba el negocio de la empresa mientras que los dueños obtenían una renta del alquiler de varios departamentos levantados en los pisos superiores destinados a vivienda.

Lamentablemente el descuido ha hecho que hoy no luzca en todo su esplendor. El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires incluye la Casa de los Pavos dentro de las Áreas de Protección Histórica con nivel Estructural[5], lo que significa que “resguarda el exterior del edificio, su tipología y los elementos básicos que definen su forma de ocupación del espacio, aunque permite realizar modificaciones que no alteren su volumen”[6].

EL ARQUITECTO

Virginio Colombo nació en Milán en 1885. Graduado de arquitecto en 1905, llegó a la Argentina un año después, contratado por el Ministerio de Obras Públicas junto a otros arquitectos para la decoración del Palacio de Justicia que se construía en Buenos Aires. Afincado en el país, poco después fue designado director del estudio de los ingenieros Maupas y Jáuregui, ganando una medalla de oro en la Exposición del Centenario de la Revolución [7].

En su corta vida diseñó y ejecutó más de 50 obras, todas dentro o cerca del centro de la ciudad. Su trayectoria se suele dividir en dos etapas: la primera, donde confluyen la vertiente lombarda del modernismo, conocida como Liberty, y una reinterpretación personal de la arquitectura medieval italiana y una segunda etapa, tras el ocaso del modernismo y el eclecticismo, donde se observa la influencia de los estilos borbónicos franceses[8].

A la primera etapa corresponden la Casa Calise y la Casa de los Pavos Reales. Entre sus obras más conocidas también se encuentran el edificio de la Societá Unione Operai Italiani, ubicada en la calle Sarmiento nº 1374/82  y el Edificio Grimoldi (Avenida Corrientes 2548/60).

Solo en los últimos años se le ha dado al arquitecto Colombo el reconocimiento que merece. Su obra tiene su sello personal y ha hecho una contribución maravillosa a arquitectura porteña.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.

Puede seguir leyendo más sobre obras de Virginio Colombo en el artículo “LA CASA CALISE, EXQUISITO ART NOUVEAU EN BUENOS AIRES”, haciendo clic en https://pablobedrossian.com/2014/10/04/la-casa-calise-art-nouveau-en-buenos-aires-por-pablo-r-bedrossian/

REFERENCIAS

[1] https://www.clarin.com/ediciones-anteriores/tesoros-ocultos-arquitectura-ciudad_0_Sk8KVOkRKl.html

[2] Espina Rawson, Enrique; Izrastzoff, Iuri;  https://www.fervorxbuenosaires.com/pavos-reales/

[3] Machado, Alejandro; http://virginiocolombo.blogspot.com/2007/03/arquitecto-virginio-colombo-caba-av.html

[4] https://pablobedrossian.wordpress.com/2014/10/04/la-casa-calise-art-nouveau-en-buenos-aires-por-pablo-r-bedrossian

[5] http://ssplan.buenosaires.gov.ar/_aphweb/baseaph_list.php?a=search&value=1&SearchFor=Pavos&SearchOption=Contains&SearchField

[6] https://www.bcba.sba.com.ar/proteccion-del-patrimonio/

[7] Liemur, Jorge Francisco y Fernando Aliata, Diccionario de Arquitectura en la Argentina, Clarín – Arquitectura, Buenos Aires, Argentina, Tomo c/d, 2004, p.102

[8] Liemur, Jorge Francisco y Fernando Aliata, Op. cit., p.103


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GAUDÍ EN BUENOS AIRES: LOS EDIFICIOS DE LA AVENIDA RIVADAVIA 2009 Y 2031 (por Pablo R. Bedrossian)

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Serie “GRANDES EDIFICIOS DE BUENOS AIRES”

El arquitecto Antoni Gaudí (1852-1926) es reconocido como el más emblemático representante del modernismo catalán. Entre sus obras más importantes se encuentran la Casa Milà (más conocida como La Pedrera), la Casa Batlló, el Parque Güell y la maravillosa Sagrada Familia, basílica que aún inconclusa es la joya más preciada de Barcelona.

No es exagerado afirmar que Gaudí fue más allá del modernismo, creando su propio estilo. Como simples observadores nos asombra su estética, poblada de originales formas curvas y motivos tomados de la naturaleza. Además, los expertos dicen que sus invenciones estructurales y funcionales fueron brillantes soluciones a los retos que planteaban sus propios diseños.

No sólo concibió edificios de asombrosas fachadas. Se ocupó también de la decoración de sus interiores; desde las camas y percheros a los vitrales y puertas, todo llevaba su sello. Una de sus marcas propias es el trencadís, una suerte de picadillo hecho a base de piezas rotas de cerámica esmaltada, que evoca sin proponérselo el arte bizantino.

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GAUDÍ EN BUENOS AIRES

La influencia de Gaudí se extendió más allá de su Cataluña natal, y llegó hasta Buenos Aires, la pujante capital de la Argentina, cuyas élites tenían a Europa como su faro cultural. A principios del siglo XX, el ingeniero argentino Eduardo S. Rodríguez Ortega (1878-1931) diseñó el edificio de cuatro plantas conocido como “El Palacio de los Lirios”.

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Construido entre 1903 y 1905 por encargo de Miguel Capurro, se ubica a la altura del 2027 al 2031 de la avenida Rivadavia, muy cerca del Congreso de la Nación.

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Aunque viví hasta los 25 años a sólo cuatro cuadras, descubrí el Palacio de los Lirios mucho después, en una visita a Buenos Aires. Al verlo, lo asocié inmediatamente a La Pedrera, seguramente por sus ondulaciones y sus balcones de hierro retorcido.

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Aunque los árboles lamentablemente ocultan  gran parte del frente y los negocios de la planta baja no respetan su línea arquitectónica, basta pararse en la vereda y mirar hacia arriba para observar los tallos y flores de lirios representados en la fachada.

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La cornisa tiene en su centro un mascarón barbudo que recuerda a Poseidón o a Eolo, famosos dioses griegos.

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En la misma cuadra, en Rivadavia 2009, esquina Ayacucho, hay otro edificio proyectado por el mismo arquitecto, con pinceladas gaudianas.

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La huella del genial arquitecto catalán se advierte fácilmente al observar su cúpula, con 952 piezas de vidrio espejado. Debajo de ella hay un obvio homenaje a Gaudí: la inscripción en lengua catalana “NO HI HA SOMNIS IMPOSSIBLES”, que en castellano significa “no hay sueños imposibles”, agregada por el arquitecto Fernando Lorenzi quien remodeló la parte superior del edificio en 1999.

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También a los lados de su terraza hay dos réplicas de la Puerta del Dragón de la Finca Güell (no confundir con el Parc Güell).

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El edificio de estilo modernista comenzó a construirse en 1912 y se terminó en 1914.

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QUÉ ES EL MODERNISMO

A finales del siglo XIX y principios de siglo XX una nueva marea sacudió las artes. Se trató de un conjunto de innovadoras propuestas que recibió distintos nombres según su lugar de origen: Sezession en Austria, Jugendstil en Alemania, Art Nouveau en Francia, entre otros, englobados hoy bajo el término modernismo. Ese movimiento representaba más que una ruptura, una liberación de los patrones estéticos dominantes de la época. Proponía un nuevo ideal de belleza, asimétrico e impredecible, puesto al servicio de todos los hombres. Esta perspectiva social no debe ser ignorada porque puso al alcance de todos el arte, que hasta ese entonces había sido un signo de refinamiento de las élites. Inspirado en el Art & Crafts impulsado por el inglés William Morris, el alcance del modernismo se extendió más allá de la arquitectura y la pintura para alcanzar el diseño de toda clase de objetos, en el propósito de darles valor estético a partir de la creación artesanal.

Dentro de España, el movimiento se desarrolló con febril actividad en Barcelona, por lo que se lo conoce como modernismo catalán. De su vertiente arquitectónica surge Antoni Gaudí que, como genio superador, desarrolla su propio lenguaje estético, una visión de la vida y las cosas que va más allá de los cánones conocidos hasta ese momento.

© Pablo R. Bedrossian, 2015. Todos los derechos reservados.


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Todas las fotografías fueron tomadas por el autor y a él le pertenecen todos los derechos.


VIDEO

Los invitamos a ver el siguiente video, cuyos derechos pertenecen a su autor:

Edificio de Rivadavia 2009: Tomado de la página NO HI HA SOMNIS IMPOSSIBLES de Osvaldo Ventriglia


BIBLIOGRAFÍA

Bassegoda Nonnell, Juan, “Antonio Gaudí master architect”, Abbeville Press, 2000

Nogués, Germinal, “Buenos Aires, ciudad secreta”, Editorial Sudamericana, 2003


ARTÍCULOS SOBRE LA RESTAURACIÓN DEL EDIFICIO DE RIVADAVIA Y AYACUCHO

http://arqa.com/arquitectura/en-buenos-aires-una-cupula-vuelve-a-vivir.html

http://www.lanacion.com.ar/922238-la-influencia-de-gaudi-brilla-en-dos-edificios-portenos

http://www.clarin.com/ciudades/Cupula-portena-catalan-homenaje-Gaudi_0_771522909.html


MÁS ARTÍCULOS DE LA SERIE “GRANDES EDIFICIOS DE BUENOS AIRES”


EL PALACIO DE LAS ARTES DE CRACOVIA Y LA PLAZA SZCZEPANSKI (por Pablo R. Bedrossian)

Elegir la portada del muro en una red social no es sencillo. Por lo general, las personas buscan representar allí su identidad, sus afectos o sus gustos. Muchos prefieren compartir una imagen de alguien que admiran o de aquellos momentos que le dieron especial significado a sus vidas. Hace un tiempo elegí una elegante imagen de un friso que fotografié en Cracovia, Polonia, y varias personas me escribieron preguntándome por él.

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En realidad, este bajorrelieve forma parte de una de las es una de las joyas arquitectónicas de esta bellísima ciudad. El Palacio de las Artes de Cracovia, propiedad de la Sociedad de Amigos de Bellas Artes de Cracovia, se ubica en la Plac Szczepański, una espléndida plaza de piedra con una animada fuente de agua que en verano se puebla de niños.

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Pałac Sztuki, Palacio de las Artes de Cracovia, visto desde la Plac Szczepański.

El Pałac Sztuki, como se conoce a este magnífico edificio en lengua polaca, fue construido por el arquitecto Franciszek Mączyński entre 1898 y 1901. Está inspirado en el Pabellón de la Secession de Viena. La influencia del art nouveau y las tendencias modernistas de fines del siglo XIX son fácilmente identificables.

Vista exterior del Edificio de la Secession. Arriba se observa el "repollo de oro", como lo llaman los vieneses.

Vista exterior del Edificio de la Secession de Viena, Austria. Arriba se observa el “repollo de oro”, como lo llaman los vieneses.

El extraordinario friso diseñado por Jacek Malczewski, con relieves de color gris y fondo dorado, muestra el variado destino del artista.

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En el exterior, columnas y pilastras jónicas ornamentan el monumental edificio, cuya fachada está coronada por un mascarón de Apolo.

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Palacio de las Artes de Cracovia 08El Palacio rinde homenaje a grandes artistas polacos, destacándose el busto de Jan Matejko que mira hacia el interior de la plaza. Dentro del edificio se realizan exposiciones e incluso subastas de arte.

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El Palacio de las Artes no es un edificio para mirar, sino para admirar.

LOS ALREDEDORES

La Plaza Szczepański está rodeada de edificios con ricos detalles que el ruido de los autos y los vendedores ambulantes no logran menguar. Comparto algunas imágenes para viajar con la mirada y atreverse a elegir esta increíble ciudad como destino.

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© Pablo R. Bedrossian, 2015. Todos los derechos reservados.


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LA CASA CALISE, EXQUISITO ART NOUVEAU EN BUENOS AIRES (por Pablo R. Bedrossian)

Serie “GRANDES EDIFICIOS DE BUENOS AIRES”

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Debo el descubrimiento de la Casa Calise a un libro extinto, que negligentemente evité comprar. En 2008, de visita por Buenos Aires, husmeando en la enorme librería Cúspide del Village Recoleta, dos enormes publicaciones fotográficas atrajeron mi atención. Uno se llamaba “Buenos Aires – El Art Deco y Racionalismo” y el otro “Buenos Aires – Art Nouveau”. Me cautivó la portada del segundo. Se observaban unas bellísimas esculturas femeninas, detrás de una las cuales se observaba un colorido vitraux. Era un libro producido por Mimi Böhm con textos de Fabio Grementieri y fotos de Xavier Verstraeten, quien era también el editor.

Recorrí sus maravillosas páginas. Allí descubrí el frente de la Casa Calise, que me desconcertó. ¿Cómo pudo ser que pasé tantas veces delante de semejante belleza y nunca la advertí? Quizás -me respondí-, porque muchas veces uno camina cabizbajo procurando no caerse, en lugar de mirar hacia arriba donde está lo que nos levanta.

Balcones de la Casa Calise

Balcones de la Casa Calise

Memoricé la dirección. Como al día siguiente regresaba a Honduras, me comprometí conmigo mismo a visitarla en el próximo viaje. Fue precisamente en 2010 que tras participar de una grabación en Estudios ION, caminé unos metros para admirar personalmente el edificio. Los cables y la angostura de la calle no permitían tener una buena perspectiva, y le faltaba una buena mano de pintura, pero aun así lucía como una refinada dama vestida de fiesta.

Vista del edificio

Vista del edificio

En una fugaz visita en 2014, regresé para fotografiarla. La luz no ayudaba y el día tampoco, pero su mera observación me conmovió.

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Debo haberlo demostrado porque el encargado me vio y me invitó a pasar para tomar fotos por dentro. Descubrí allí esculturas admirables, vitrales y herrerías con las estilizadas curvas de ese estilo tan cercano al modernismo y a la Secession.

La doble entrada de la Casa Calise. Nótese el bello trabajo de herrería de las puertas rodeadas por las paredes caladas

La doble entrada de la Casa Calise. Nótese el bello trabajo de herrería de las puertas rodeadas por las paredes labradas

Vitral en el interior

Vitral en el interior

Otro vitral rodeado de esculturas

Otro vitral rodeado de esculturas

La Casa Calise fue diseñada por el prolífico arquitecto ítalo-argentino Virginio Colombo (1885 – 1927), que en sus 42 años de existencia dejó obras perdurables, como la Casa de los Pavos Reales, en Av. Rivadavia 3216/36, que es su obra más conocida. Ubicada en Hipólito Yrigoyen 2562-78, la Casa Calise fue terminada en 1911. Su estilo art nouveau (corriente liberty milanés) la puso a la vanguardia entre las creaciones de su tiempo, poco después de la celebración del sesquicentenario de la Revolución de Mayo, un tiempo donde Argentina era considerada una potencia exportadora mundial.

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El nombre proviene de su primer propietario, la familia Calise, quien destinó la vivienda para alquiler de vivienda y locales comerciales.

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Alejandro Machado[1] en su blog dice que tiene “una profusión inusitada de estatuas (13) femeninas, querubines (10), cabezas femeninas en las ménsulas (12), vitraux (3) y una escena que parece una crucifixión coronando todo… Las dos entradas principales comparten un pallier con 4 esculturas femeninas y la medianera está calada, de manera que se pueden ver las estatuas de un pallier a otro. Es la única casa donde el escultor, Ercole Pasina, también la firma”. Durante mi visita vi las estatuas que se ven de un pallier al otro pero la luz, a pesar del flash no ayudó. El edificio tiene tres cuerpos, y me han dicho que adentro funciona más de un hotel de pasajeros. Agrego además que en el frente se lee “Pedro Ferloni, constructor”.

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Durante mi visita vi las estatuas interiores pero la luz, a pesar del flash, no ayudó. El edificio tiene tres cuerpos, y me han dicho que adentro funciona más de un hotel de pasajeros. Agrego además que en el frente se lee “Pedro Ferloni, constructor”.

No dejen de pasar frente a ella, y si tienen oportunidad, visitarla por dentro. Descubrirán algo del París antiguo instalado en Buenos Aires.

© Pablo R. Bedrossian, 2014. Todos los derechos reservados.


NOTA DE 2015

El 12 de noviembre de 2015 nos escribió Fernando Tuma Moreno informando que designado apoderado especial para el proyecto de difusión de la Casa Calise, que fue declarado de Interés Cultural. Nos cuenta: “podemos mostrar la casa y el CPC /Centro Patrimonial Calise en Portería recién inaugurado Por favor, sólo habría que coordinar alguna fecha al 15 3092 0033”. Nos congratulamos por tan buena noticia.


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ANEXO 1: ASOCIACIÓN ART NOUVEAU BUENOS AIRES

En ArgentinaAsociacion Art Nouveau Buenos Aires existe la Asociación Art Nouveau Buenos Aires. Tiene como misión: Revalorizar, registrar y divulgar la arquitectura y las artes decorativas Art Nouveau porteñas, concientizando sobre la importancia de este patrimonio cultural de la ciudad, que caracterizó el refinamiento y el esplendor de una época.

Su website es: http://www.aanba.com.ar. La Asociación ha creado materiales sumamente útiles para los amantes del arte, la arquitectura y la ciudad, y, desde luego para los turistas que visitan la París de Sudamérica. Los invitamos a ver un excelente video producido por la AANBA, que promueve su obra “El Gran Mapa del Art Nouveau Porteño”.

Finalmente en esta lámina encontrarán las direcciones de los edificios Art Nouveau más emblemáticos de Buenos Aires.

Edificios emblematicos Art Nouveau


REFERENCIAS

[1] Machado, Alejandro, http://virginiocolombo.blogspot.com/2007/09/h-yrigoyen-2562-78-la-casa-calise.html


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Todas las fotografías fueron tomadas por el autor y es el dueño de todos los derechos, a excepción de las tapas de los dos libros, el logo de la AANBA y la lámina final, encontradas a través de Google.

El video Casa Calise, Art Nouveau en Buenos Aires, Argentina fue tomado por el autor y a él le pertenecen todos los derechos.

El video “El Gran Mapa del Art Nouveau Porteño” fue producido por la AANBA (http://www.aanba.com.ar) y entendemos que a ellos pertenecen los derechos.


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LOS VITRALES DE LA CATEDRAL DE SAN VITO (por Pablo R. Bedrossian)

Quizás Ud. escuchó hablar del Mal de San Vito; también conocido como Corea de Huntington, es una enfermedad neurodegenerativa que produce trastornos mentales y un “baile” muscular caracterizado por bruscos movimientos involuntarios. Pero el nombre de San Vito, un mártir cristiano siciliano del siglo III, no solo es famoso por esta patología sino también por la majestuosa iglesia gótica que le fue dedicada, iluminada por extraordinarios vitrales. Le invito a conocerlos.

LA CATEDRAL

Cuando en Praga, capital de la República Checa, se menciona el nombre de San Vito (Chrám svatého Víta o Katedrála Svatého Víta, en checo) todo el mundo mira hacia la colina donde se erige el Castillo, para admirar su Catedral. Es un edificio tan grande que con una cámara común es imposible fotografiar desde el atrio toda su fachada.

Vista lateral de la Catedral de San Vito

La construcción se inició en 1344, durante el gobierno de Carlos IV. Pocos años después asumió su dirección el genial arquitecto alemán Peter Parler, que también construyó en Praga el famoso “Puente de Carlos”.  La obra fue luego continuada por sus hijos. Como muchos grandes edificios en Europa, la Catedral de San Vito terminó siendo el fruto de muchas manos y la suma de muchos estilos. Fue terminada en 1929, casi 600 años después de su inicio.

Interior de la gótica Catedral de San Vito

También dedicada a San Wenceslao y San Adalberto, en ella han sido coronado todos los reyes de Bohemia y en su interior se encuentran las tumbas de los más encumbrados jerarcas católicos checos. Pero no nos ocupa aquí hacer un recorrido por esta colosal maravilla gótica o profundizar su historia; nuestro propósito es centrarnos en sus extraordinarios vitrales.

LOS VITRALES

Los vitrales provienen de la Primera República Checoslovaca, surgida tras la caída Imperio Austro-Húngaro en 1918, al final de la 1ª Guerra Mundial. Bohemia al oeste y Moravia al este -regiones con ciudades industrializadas de habla checa- fueron integradas con Eslovaquia, una región rural con una población étnicamente diferente, lo que significó distintas culturas bajo un mismo estado.

Detalle de uno de los vitrales por Karel Svolinsky

El nuevo gobierno estuvo presidido por Tomás Masaryk, quien gobernó entre 1918 y 1935. Fue una época floreciente, con un alto nivel de desarrollo en comparación con sus vecinos. La Catedral debía reflejar ese progreso y traducirlo en magnificencia. Entonces, se convocó a los principales maestros cristaleros de Bohemia, cuyo arte se había hecho mundialmente famoso a partir del siglo XVI, para construir enormes vitrales cuya belleza debía ser conmovedora.

“La Leyenda de San Juan Nepomuceno”, vitral diseñado por Karel Svolinsky entre 1930 y1931

La mayoría es creación de Frantisek Kysela, y de uno de sus alumnos, Karel Svolinsky. Actuaron inspirados por Josef Cibulka, un distinguido erudito checo, especialista en Filosofía e Historia del Arte, que durante las primeras décadas del siglo XX influenció en forma extraordinaria la cultura y la educación de su país. Wikipedia menciona también como coautor a Cyril Bouda, otro talentosísimo discípulo de Frantisek, pero no encontré evidencia alguna de su participación ni en mis visitas a la Catedral de San Vito, ni en la búsqueda documental que realicé.

Vista parcial de “Los Siete Benditos” de Frantisek Kysela

Otros vitrales son obra del modernista Max Svabinsky, pintor, dibujante, diseñador gráfico y profesor de arte, que es considerado como uno de los artistas más notables de la historia de la pintura checa.

Detalle de “La Leyenda de San Juan” de Karel Svolinsky

Finalmente, una vidriera en la zona izquierda es creación de Alfons Mucha, uno de los impulsores del art nouveau, cuyas obras son reconocidas a nivel mundial. Este pintor, ilustrador y diseñador se ha destacado por el encanto de sus idealizadas figuras femeninas que parecen flotar en el aire, rodeadas de un aura floral mientras lucen atuendos neoclásicos. En mi opinión, es uno de los grandes del arte de todos los tiempos.

Detalle de “La Leyenda de San Cirilo y San Metodio” por Alfons Mucha

El interior de la Catedral se ilumina a través de estas fantásticas vidrieras, cuya técnica crea la impresión de mosaicos de colores. Fueron colocadas en su mayoría desde 1929 hasta 1940 reemplazando las ventanas góticas pintadas que las precedieron.

Otro detalle de “La Leyenda de San Cirilo y San Metodio” por Alfons Mucha

Todos sabemos que en el arte no existe la competencia, sino la diferencia. Por ello, aunque no tengan la historia de los altísimos vitraux de la Sainte-Chapelle de París, los vitrales de la Catedral de San Vito forman parte de los más bellos monumentos de cristal que la Humanidad haya levantado. Admirarlos es una experiencia única que conmueve por su incesante belleza. Los invito a conocerlos; las referencias a cada vitral se encuentran debajo de cada fotografía.

EL TRÍPTICO DETRÁS DEL ALTAR POR MAX SVABINSKY

Max Svabinsky diseñó este vitral “tríptico” que se encuentra detrás del altar de la Catedral de San Vito. Es una composición que presenta a la Santísima Trinidad con la Virgen María y los santos y soberanos checos. Las tres ventanas fueron diseñadas por este maravilloso artista checo (la referencia que tengo es que fue en 1946 y 1947, pero no pude confirmarla, pues debería ser una fecha anterior) y fueron realizadas por Josef Kricka.

Este es un detalle de la vidriera central, que muestra la Santísima Trinidad, con Dios Padre luciendo una corona regia; en sus brazos yace su Hijo Jesús muerto, y el Espíritu Santo en forma de paloma aparece a su derecha.La ventana de la izquierda muestra a la Virgen María con la corona de San Vito, junto a Santa Ludmila y el caballero Spytihnev II, duque de Bohemia (1031-1061).La ventana de la derecha representa a San Wenceslao, rey de Bohemia (1363-1419), rogando por su país natal, y a Carlos IV (1316-1378), su padre, llevando ofreciendo una réplica de la Catedral en miniatura.

EL DESCENSO DEL ESPÍRITU SANTODE MAX SVABINSKY

El descenso o la venida del Espíritu Santo, en la capilla de Santa Ludmila, diseñada también por Max Svabinsky y ejecutada por Jan Jares entre 1933 y 1934.

Vale la pena admirar detalles de esa misma obra.

VITRALES POR KAREL SVOLINSKY

Otra extraordinaria vidriera fue diseñada por Karel Svolinsky, ejecutado por Jan Jares entre  1932 y 1933.

El fulgurante colorido de sus rojos, azules y violetas proveen dramatismo a las imágenes.

LA LEYENDA DE SAN JUAN NEPOMUCENOPOR KAREL SVOLINSKY

Otro vitral diseñado por Karel Svolinsky es “La leyenda de San Juan Nepomuceno ” , realizado entre 1930 y 1931.

LA LEYENDA DE SAN CIRILO Y SAN METODIOPOR ALFONS MUCHA

La obra más sorprendente y quizás la más conocida es “La leyenda de San Cirilo y San Metodio”, diseñada por Alfons Mucha en 1931.

Su excepcional concepción la vuelve una joya art nouveau y obra maestra del arte moderno.

Los invito a admirar algunos de sus detalles.

“LOS SIETE BENDITOS” POR FRANTISEK KYSELA

Otro de los magníficos vitrales es el llamado “Los Siete Benditos”, diseñado por el maestro Frantisek Kysela entre 1933 y 1934.

También es obra suya el rosetón con el vitral La Creación del Mundo , diseñada en 1928.

Los vitrales de la Catedral de San Vito combinan tres elementos: arte, nación y fe. Si tiene la oportunidad de visitar Praga, no deje de verlos.

© Pablo R. Bedrossian, 2013. Todos los derechos reservados.


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