UN ANÁLISIS DE LA PASO 2019 EN LA ARGENTINA (por Pablo R. Bedrossian)

Tras caer derrotado en las urnas, el presidente Mauricio Macri dijo el domingo por la noche “hicimos una mala elección”; debió haber dicho “hicimos un mal gobierno”. Nosotros previmos el resultado cuando un mes antes escribimos: “el oficialismo no termina de comprender que su fracaso económico le ha hecho perder muchos más votos que el exiguo porcentaje (alrededor de un 3%) que le dio la victoria en 2015. Parece estar en un estado alucinatorio en el que cree que la gente votará por miedo y no por los resultados de su gestión”[1]. El peronista Pichetto no le aportó absolutamente nada y Durán Barba tendrá que dedicarse a conseguir nuevos clientes.

Hay varias claves para explicar el triunfo del Frente de Todos, aunque consideramos como principal causa la mala gestión de Cambiemos. El kirchnerismo tiene un alto porcentaje de voto duro. Se llama así al apoyo incondicional de militantes que votan a un partido o movimiento sin importar lo bueno o malo que haya hecho o proponga hacer. El voto duro kirchnerista se compone de dos partes: el voto ideológico, cercano al fracasado socialismo del siglo XXI propiciado por Hugo Chávez, y el voto clientelista, personas que recibieron dádivas durante los anteriores gobiernos K y que se vieron muy afectados por las políticas de Cambiemos. Al “voto duro” no le importan las evidencias, ni los bolsos ni los cuadernos. Cree en el dicho “somos víctimas de una persecución política”, esgrimido por los corruptos cuando pierden la impunidad que otorga el poder.  

Cristina Fernández de Kirchner, sabiendo el alto rechazo que su imagen produce en un sector de la población, prefirió poner en primer plano a Alberto Fernández, su ex crítico, que pasó repentinamente de incendiario a bombero. Además, la expresidenta actualmente procesada por corrupción, considerando que de ser condenada no podría indultarse a sí misma, prefirió bendecir a Fernández: si este obtiene la Presidencia quedaría en eterna deuda con ella. Además, todo sugiere un “Alberto al gobierno, Cristina al poder”. También nos parece que “Panqueque” Massa, al incumplir su palabra de jamás regresar al kirchnerismo, le aportó votos al Frente de Todos, pues de los que obtuvo en las presidenciales del 2015, solo la mitad fue al peronista federal Roberto Lavagna, que ocupó un descolorido tercer lugar, con algo más de un 8%.

Otro hecho evidente es el fracaso de la extrema izquierda: Pese a que el Frente de Izquierda-Unidad, que reúne el FIT -la unión del Partido Obrero, el Partido de los Trabajadores Socialistas e Izquierda Socialista- y el MST, fue presentado como un logro inédito, Del Caño apenas obtuvo el 2.88%. En las PASO de 2015 había obtenido un 3.25% sin el MST, que había sumado el 0.42%, por lo que el resultado muestra una fuerte caída.

Muy cerca de desplazar a esta alianza de la cuarta posición se encuentra NOS, la fuerza “celeste” o “provida” conformada hace pocos meses, encabezada por Gómez Centurión y Cynthia Hotton. Sin diputados en Provincia de Buenos Aires, porque su lista fue “bajada” por un error técnico del apoderado del partido a través del cual se presentaba, y tampoco en CABA, obtuvo en las presidenciales un 2.64%, unos 580,000 votos, en su mayoría de origen cristiano evangélico. En provincias como Chaco o Misiones superó el 5%. Creemos que la gran mayoría de sus votos, más que para el héroe de Malvinas, fueron para Hotton. Su futuro dependerá de dos factores: el apoyo que obtenga en las presidenciales en los distritos claves, CABA y Provincia de Buenos Aires, y de la conquista de aquellos que adhieren a sus ideas y acaban de votar al macrismo por K fobia.

Finalmente, la elección del liberal José Luis Espert fue un rotundo fracaso. Las encuestas (¡cuándo no!) le adjudicaban una intención de voto del 6% y apenas superó el 2%.

ALGUNAS CONCLUSIONES:

La mayoría ha decidido volver al pasado; no importa la inflación descontrolada, el crecimiento de la pobreza y el altísimo grado de corrupción que haya habido durante el cristinismo. La razón es que con Mauricio Macri su situación empeoró.

Macri y “el mejor equipo en los últimos 50 años” tienen que hacer una severísima autocrítica: su desmoronamiento no se debe a que la gente que no los acompañó, sino que perdieron una oportunidad histórica al no acompañar ellos a la gente. Además, no hubo voluntad política para cerrar la grieta; al contrario, se la mantuvo por un mezquino (y fallido) cálculo político. ¿Puede una nación dividida por antagonismos subsistir ?

El contexto externo no es favorable y el país se encuentra altamente endeudado. Nadie conoce el programa de gobierno de los Fernández y qué harán frente a un escenario tan adverso. Está latente el riesgo de que el kirchnerismo convierta a la Argentina en una nueva Venezuela. Desde luego, es algo que no deseamos, pero, con sus antecedentes, no podemos tapar el sol con un dedo.

En uno de sus discursos Alexander Solyenitzin citó un viejo dicho ruso que decía “cuando los perros te ataquen, no llames a los lobos para que te defiendan, porque una vez que se coman a los perros te devorarán a ti”. El kirchnerismo produjo un incendio y luego se quejó del fracaso de los bomberos. Parece absurdo esperar que los pirómanos sepan apagar el fuego.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1]“Ni Macri, Ni Cristina”, publicado el 15 de julio de 2019. https://pablobedrossian.com/2019/07/15/ni-macri-ni-cristina-las-patas-de-la-mentira-por-pablo-r-bedrossian/

“EL MECANISMO”, UN THRILLER POLÍTICO A LA BRASILERA (por Pablo R. Bedrossian)

Las dos primeras temporadas de “El Mecanismo” (en portugués “O Mecanismo”), que puede verse en Netflix, novelan la Operación Lava Jato que cambió la historia del Brasil contemporáneo. Es una versión libre, adaptada a fines dramáticos o, mejor dicho, de entretenimiento, de la investigación realizada por el periodista Vladimir Netto, publicada en su libro “Lava Jato: el juez Sergio Moro y los bastidores de la operación que sacudió a Brasil”.

Con la dirección de José Padilha (“Tropa de Élite”, “Narcos”, entre otras), la serie intenta presentar crudamente la trama de corrupción que infecta a izquierdas y derechas en su país -y en toda Latinoamérica-, donde el discurso es simplemente un instrumento electoral y los políticos se mueven bajo dos únicas consignas: dinero y poder. Policías y fiscales se embarcan en una investigación que, sin proponérselo, pone al desnudo la red de sobornos que financia la política y deja la obra pública en manos de un oligopolio.

La serie cuenta con grandes actuaciones, excelente fotografía y muy buen manejo de la tensión; sin embargo, no queda definido cuál es el foco: si la vida privada de los investigadores o los hechos que denuncia. Algunas trivialidades parecen tener el mismo peso que decisiones que cambiarán el país. Por momentos el guion se asemeja a una novela del corazón, y en otros, a un thriller de suspenso, lo que le quita identidad y fuerza.

Muchos brasileños no le perdonan al director haber puesto en boca del personaje Gino (que representa al expresidente Lula) una frase pronunciada por uno de sus adversarios, el senador Romero Jucá. La propia Dilma Roussef califica a Padilha como “creador de mentiras”. Como observador, me pareció que los “malos” de la primera temporada no son tan “malos” al final de la segunda, porque son tan delincuentes como quienes los reemplazaron, algo que era obvio desde el principio (hoy todos están presos).

El caso Odebrecht es central en la segunda temporada y representa algo que va más allá de los que ven en la película solo propaganda. Dicho en palabras del director de la serie: “En Brasil la corrupción no se da en la política. La corrupción es la política”.

Una serie como “El Mecanismo”, que despierta tantos sentimientos opuestos, merece ser vista para que cada uno forme su propia opinión. La mía es de una serie tres estrellas que pretende ser cinco.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.

EL EDIFICIO DEL MOP (por Pablo R. Bedrossian)

Serie GRANDES EDIFICIOS DE BUENOS AIRES 

Avanzando por la Avenida 9 de Julio de norte a sur uno encuentra una enorme mole hormigonada de líneas rectas y color blancuzco que obliga a desviar el camino. Los turistas se detienen a fotografiar allí un rostro de Evita a gran escala en acero, que de noche se ilumina; además hay una imagen en el mismo estilo del otro lado. El paso incesante de vehículos delata que es el único edificio sobre la “avenida más ancha del mundo”, ubicado en la manzana donde la Avenida Belgrano y la calle Moreno interceptan a la 9 de Julio y a su colectora oeste, la calle Lima. Fue construido como sede del Ministerio de Obras Públicas, por lo que se lo conoce por sus siglas, el “Edificio del MOP”.

Ubicado en el barrio de Monserrat, fue uno de los primeros rascacielos racionalistas de la ciudad, con 93 metros de altura[1].  

EL RACIONALISMO

Llegando muy poco después del Art Decó, que había nacido en 1925, y conviviendo por un largo tiempo con él, apareció el Racionalismo: una arquitectura basada en la razón, cuyos diseños se basaban en volúmenes geométricos simples despojados de ornamentos. No es aventurado decir que renunciaba a la estética para privilegiar la función; se servía para ello de materiales de última generación, como el hormigón y el acero. 

LA HISTORIA

En 1932 el arquitecto José Hortal, Director de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, propuso al ministro Manuel Alvarado la construcción de un gran edificio para ese ministerio que hasta aquel momento funcionaba en oficinas desperdigadas por la ciudad. El proyecto fue aceptado. El 26 de noviembre de 1933 se promulgó la ley 11.714 que cedía el terreno ocupado por las calles Moreno, Lima, Aroma y la futura 9 de Julio para la construcción del edificio del Ministerio de Obras Públicas, que el Estado mismo financió[2]. La calle Aroma mencionada allí era un pasaje anteriormente conocido como la Calle del Pecado que corría entre las calles Moreno y Belgrano, que aún no había sido convertida en avenida.

Las obras de iniciaron el 15 de noviembre de 1934, con diseño del Arquitecto Alberto Belgrano Blanco[3] y fueron dirigidas por el ingeniero Marcelo Martínez con la supervisión del propio Arquitecto Hortal. La empresa constructora de José Scarpinelli levantó la estructura de hormigón en solo 138 días hábiles. Sigamos el relato de Leonel Contreras “La idea original de Hortal era levantar en la futura Av. 9 de Julio un centro cívico monumental que comenzaría con el Ministerio de Obras Públicas. Sin embargo, en 1936, en plena construcción del edificio, el Intendente Mariano de Vedia y Mitre dispuso que el ancho de la futura avenida debía tener 140 metros, con lo cual debían ser demolidas en su totalidad las manzanas existentes entre Bernardo de Irigoyen – Carlos Pellegrini y Lima – Cerrito. A pesar de que se intentó dar marcha atrás con la construcción, el edificio fue terminado, inaugurándose en septiembre de ese año” [4].

EL EDIFICIO

Articulado en forma de U con el espacio abierto hacia la calle Lima, el Edificio del MOP cuenta con planta baja, 22 pisos, una azotea (donde se construyó la vivienda para el intendente del edificio) y una terraza, además de dos sótanos. Cuando fue inaugurado el acceso principal quedó ubicado frente a la desaparecida plaza Moreno, donde luego pasaría la Avenida 9 de Julio, y se crearon dos entradas auxiliares sobre las calles Aroma y Moreno.

Aquellos que han visitado el edificio seguramente se detuvieron a observar el amplio hall de entrada con su gran escalera, cuya estética se encuentra alterada por los controles y dispositivos de seguridad. En años anteriores pude visitar algunos pisos, todos muy espaciosos, con techos altos y anchos pasillos, algo propio de los gobiernos de aquella época que querían comunicar el poderío y la solidez del Estado.

LA PLAZA MORENO

La plaza Moreno (originalmente llamada Montserrat y luego Belgrano hasta recibir su nombre definitivo) desapareció con la apertura de la Avenida 9 de Julio. Se ubicaba donde hoy se encuentra la entrada principal del Edificio del MOP.

Ocupaba un amplio terreno que en algún momento fue llamado “el hueco de Monserrat”. Allí funcionó la poco conocida Plaza de Toros porteña. A principios del siglo XX el predio había sido propuesto para una “casa modelo para ejercicios físicos” y luego para un “instituto del profesorado secundario y colegio nacional anexo”, iniciativas que, desde luego, no prosperaron.

LA CREACIÓN DE LA AVENIDA 9 DE JULIO

En 1899, cinco años después de la inauguración de la Avenida de Mayo se proyectó una avenida similar que corriera de sur a norte. Recién en la década del ‘30 la idea comenzó a materializarse. Era una excelente oportunidad para contar con una avenida única y distinguida.

Cuenta Leonel Contreras que: “El arquitecto Ernesto Vautier, por ejemplo, estableció los usos y perfiles edificables a ambos lados de la futura arteria, proponiendo incluso una serie rítmica de edificios de 100 metros de altura a cada lado de la misma”[5]. El primer tramo se inauguró en 1937 entre las calles Tucumán y Bartolomé Mitre, sin incluir en ese momento el área donde se había levantado el Edificio del MOP. Aunque originalmente se pensó darle un ancho similar a la Avenida de Mayo (33 metros) poco después terminó ganándose la fama de “la avenida más ancha del mundo” al ampliarse a 140 metros, por la mencionada decisión del Intendente.

Sin embargo, el ensanche tomó su tiempo para llegar al Edificio del MOP, pues la ampliación de la Avenida 9 de Julio entre las calles Bartolomé Mitre y la Avenida Belgrano se realizó recién entre 1944 y 1947 quedando la fachada del edificio frente a la flamante Avenida 9 de Julio.

LA CALLE AROMA

Hoy solo persiste su nombre en una callecita de dos cuadras en el Bajo Flores. Según Diego Zigiotto, el antiguo pasaje tenía forma de L y corría entre la calle Belgrano y la calle Lima[6]. El plano[7]  y las fuentes documentales[8] a los que hemos accedido coinciden en describirlo como un pasaje en línea recta entre la Avenida 9 de Julio y la calle Lima. No tenemos certeza absoluta.

Calle Aroma – Vista aérea de Buenos Aires 1940, tomado de Mapa Interactivo de Buenos Aires, https://mapa.buenosaires.gob.ar

Su nombre no se debía a ningún olor pestilente sino a una mala ortografía de Arohuma[9], palabra que recuerda la victoria de los patriotas Esteban Arce y Bartolomé Guzmán en Bolivia, el 15 de noviembre de 1810, frente a las tropas realistas[10]. De un modo u otro, la vieja Calle del Pecado, llamada desde 1893 Aroma, fue demolida en la ampliación que convirtió a Belgrano en Avenida en 1950. La manzana que delimitaba junto a la 9 de Julio, la calle Lima y la calle Belgrano también desapareció y en la actualidad su superficie está ocupada por el estacionamiento anexo al Edificio del MOP y una plazoleta.

PROYECTOS ASOMBROSOS

Siendo niño, mi abuelo materno me contó que cuando se inició la ampliación de la Avenida de Mayo hubo una propuesta que en aquel momento no creí pero resultó cierta: Alguien sugirió mover con rodillos el Edificio del MOP y trasladarlo a un terreno cercano. Desconozco que tecnología se hubiera podido utilizar para mover semejante gigante de hormigón, pero tal como me dijo mi querido abuelo Manuel, la idea se descartó porque resultada más caro traer las máquinas para desarraigar el edificio y movilizarlo que derrumbarlo y volverlo a levantar.

Hubo otro proyecto más ambicioso y con mayor sentido, concebido por el Arquitecto José Álvarez; se trataba de construir sobre la 9 de Julio un edificio gemelo al del MOP y luego unirlo al original como una suerte de arco triunfal[11]. También quedó en el olvido.

 NUMERACIÓN

El Edificio del MOP es el único que se mantiene en pie en la Avenida de Julio. Curiosamente se le asignó la numeración 1925, y no algún número entre 301 y 399, como sus paralelas. La razón es sencilla: siendo la única vía vehicular que no cambia de nombre al cruzar la Avenida Rivadavia, la numeración sigue siendo la iniciada en la Avenida del Libertador[12].

CURIOSIDADES:

* EL MONUMENTO A LA COIMA

Se dice que el Arquitecto José Hortal, cansado de los atrasos en la construcción del edificio y de las “incentivos” pedidos por los proveedores para “acelerar” la construcción, encargó al artista italiano radicado en la Argentina Troiano Troiani la creación de dos esculturas, una con un cofre en las manos y la otra, el  “Monumento a la Coima”, con el brazo pegado al cuerpo y una mano que solapadamente extiende una enorme palma hacia afuera esperando recibir algo, mientras la mirada parece atenta a la recepción de la dádiva.

Las estatuas no aparecen ni en el proyecto, ni en los planos, ni archivos, así que nadie puede corroborar si esa versión es cierta[13].

* EL RENUNCIAMIENTO DE EVITA

El hecho histórico de mayor envergadura que tuvo lugar en el Edificio del MOP fue el famoso “discurso del renunciamiento”, dado por Eva Duarte de Perón, Evita, el 31 de agosto de 1951 ante una multitud estimada en dos millones de personas.

Anunció allí su “renuncia indeclinable” a ser compañera de fórmula, en carácter de vicepresidente, de su esposo Juan Domingo Perón. Fallecería al año siguiente, víctima de un cáncer de útero.

* EL ROSTRO DE ACERO

Considerados por algunos murales de acero y por otros gigantografías en el mismo material, dos enormes rostros de Evita se destacan sobre las caras del Edificio del MOP que miran a la calle Moreno y a la Avenida Belgrano.

Esta obra doble del escultor Alejandro Marmo está inspirada en la imagen del Che Guevara en la Plaza de la Revolución de La Habana; para su ejecución se basó en un diseño que él mismo y el artista plástico Daniel Santoro realizaron en forma conjunta.

* LA PRIMERA TRANSMISIÓN DE TV

Desde el Edificio del Ministerio de Obras Públicas (hoy Ministerios de Salud y Ambiente y Desarrollo Social) se realizó el 24 de septiembre de 1951 la primera transmisión televisiva de la Argentina. Para ello se instaló una antena en el techo.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Por ejemplo, el Edificio Mihanovich de 20 pisos y 80 metros de altura fue terminado en 1928 (ver nuestro artículo “El Edificio Nicolás Mihanovich”, https://pablobedrossian.com/2017/11/19/el-edificio-nicolas-mihanovich-por-pablo-r-bedrossian/, 2017); el Edificio Comega de 88 metros de altura fue erigido en 1933, con tres sótanos, planta baja, 21 pisos altos y un mirador en la terraza. El Edificio Safico de 92.3 metros de altura fue inaugurado en 1934 con 3 subsuelos, planta baja, 10 pisos en bloque y 15 pisos en torre escalonada. El Edificio Kavanagh fue levantado en 1936 con 120 metros de alto.

[2] Contreras, Leonel, “Rascacielos porteños – Historia de la Edificación en altura en Buenos Aires (1580-2005)”, Temas de Patrimonio Cultural nº 15, Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico Cultural de la Ciudad de Buenos Aires, Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina, 1ª Edición, 2005, p.109

[3] Liemur, Jorge Francisco y Fernando Aliata, Diccionario de Arquitectura en la Argentina, Clarín – Arquitectura, Buenos Aires, Argentina, Tomo a/b, 2004, p.146

[4] Contreras, Leonel, Op. cit., p.109

[5] Contreras, Leonel, Op. cit., p.108

[6] Zigiotto, Diego, “Las Mil y Una Curiosidades del Buenos Aires”, Ediciones B, Buenos Aires, 2012, p. 243,244

[7] Mapa Interactivo de la Ciudad de Buenos Aires, Vista aérea, 1940

[8] Piñeiro, Alberto Gabriel, “Las calles de Buenos Aires, sus nombres desde su fundación hasta nuestros días”, Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires, 2ª Edición, 2005, p.36

[9] Iusem, Miguel, “Diccionario de las calles de Buenos Aires”, Instituto Rioplatense de Ciencias, Letras y Artes (IRCLA S.A.), Buenos Aires, Argentina, ” 1971, p.19

[10] Piñeiro, Alberto Gabriel, Op. cit.  p.36

[11] Contreras, Leonel, Op. cit., p.110

[12] Zigiotto, Diego, Op. cit., p.243

[13] Panero, Alicia, “La historia del desconocido ‘monumento a la coima’, único en el mundo y en plena 9 de Julio”, InfoBAE, 4 de julio de 2019, https://www.infobae.com/politica/2017/03/08/la-historia-del-desconocido-monumento-a-la-coima-unico-en-el-mundo-y-en-plena-9-de-julio/†


AGRADECIMIENTO

Gracias a Alejandro Daniel Machado, uno de los grandes especialistas en edificios porteños, por su ayuda en la búsqueda de información.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos, a excepción de la fotografía de la vista aérea de la calle Aroma, Buenos Aires, 1940, tomado de Mapa Interactivo de Buenos Aires, https://mapa.buenosaires.gob.ar

“BODYGUARD”, UN THRILLER CARGADO DE ACCIÓN (por Pablo R. Bedrossian)

Bodyguard 02.jpgEl cine británico se diferencia claramente de las producciones de Hollywood: es más lento, más sofisticado y más irónico; revela más en los diálogos que en los comportamientos. “Bodyguard” no tiene tales pretensiones, sino que utiliza ese lenguaje fílmico de un modo superficial; sin embargo, lo compensa con una alta dosis de intriga y acción que mantiene la tensión desde el principio hasta el final.

Se trata de una miniserie de seis capítulos de una hora de duración cada uno, ofrecida por Netflix. Comienza con una situación altamente dramática: un posible atentado terrorista en un tren. A partir de allí se despliega la trama, donde el protagonista, el inspector David Budd (interpretado por Richard Madden), es asignado como guardaespaldas de la ministra del interior británica (interpretada por Keeley Hawes). Sin proponérselo, el oficial queda envuelto en una compleja madeja de intereses políticos regida por la ambición, la desconfianza y la traición.

Si bien algunas situaciones son predecibles, otras sorprenden al espectador, en especial el inicio del último capítulo que deja el desenlace abierto hasta las últimas escenas.

Bodyguard 05.jpgAl público latinoamericano no le sorprenden los escándalos pues son para él moneda corriente. En los países sajones hechos semejantes tienen connotaciones mucho más graves pues la conducta pública es el capital político más importante. Sin embargo, en todos lados hay trapos sucios que intentan ocultarse. Mientras tanto, los terroristas se sirven tanto de la corrupción como de la ingenuidad para crecer y concretar sus planes. He leído que un presentador de TV musulmán consideró a la serie como islamófoba[1]. Creo que, más allá de la victimización, su apreciación es injusta pues la historia pone al desnudo las acciones criminales que cada una de las partes realiza para alcanzar sus fines.

“Bodyguard” quizás no alcance el nivel de otras miniseries inglesas como “The Fall” o “Safe”, pero es una buena historia cuyo final probablemente no sea el que imaginaba.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.

[1] https://www.lavanguardia.com/series/netflix/20181113/452901815263/netflix-bodyguard-islamofobia.html

CORTINAS DE HUMO (por Pablo R. Bedrossian)

Cortina de Humo 05

Alguien ha dicho que el macrismo es un kirchnerismo con buenos modales. No coincido: el kirchnerismo ha demostrado que, además de soberbia y corrupción, tenía pretensiones hegemónicas propias de una dictadura, resumidas en aquel fallido “vamos por todo”. El macrismo, en cambio, podría definirse como un gobierno con grandes intenciones que al día de hoy no ha logrado concretar ninguna. Es cierto que no cuenta con mayoría en las cámaras legislativas y que la herencia recibida es una suerte de mochila de plomo, pero a su incapacidad para reducir la inflación, atraer inversiones y lograr el pleno empleo ha sumado la ausencia de conciencia moral y la falta de escrúpulos: tal como el gobierno anterior, es capaz de manipular todos los recursos disponibles para desviar la atención de los grandes problemas nacionales.

Probablemente por consejo del experto ecuatoriano Jaime Durán Barba, la estrategia ha sido levantar cortinas de humo. No es una medida original. En “Wag the Dog”, una comedia negra protagonizada por Dustin Hoffman y Robert De Niro, para evadir un escándalo sexual de la Casa Blanca, un asesor hace filmar una supuesta guerra en Albania que es trasmitida por televisión. También los geniales Les Luthiers proponen algo parecido en “Noruega”.

Cortina de Humo 03

Primero fue la ley de despenalización del aborto que sirvió para distraer al pueblo de la grave crisis económica. Mientras el dólar se disparaba de $18 a $28, los verdes de dedicaban a pelear con los celestes en los programas de TV.

Como el tema del aborto se terminaba, y la crisis amenazaba con volverse crónica, era necesaria otra distracción. Alguien en Balcarce 50 habrá pensado qué lástima que pasó el Mundial. Pero, como si no fuera suficiente la colección de fracasos que hasta hoy exhibe el gobierno (fracasos que no auguramos, ni deseamos, desde luego), una explosión en una escuela pública de la Provincia de Buenos Aires se cobró dos vidas. Ante ese acontecimiento de altísima gravedad institucional apareció otra cortina de humo, no fuera que las protestas por las muertes injustas superaran la buena onda y los timbrazos de Cambiemos. Me refiero a los cuadernos de la corrupción kirchnerista que aparecieron sorpresivamente ahora.

Cortina de Humo 02

Es muy probable que el contenido de los cuadernos del chofer Centeno sea veraz, pues la mordida sistemática alentada por la impunidad era parte del ADN de la gestión K. Sin embargo, no parece casual que el tema fuera expuesto ante las cámaras justo cuando la tragedia de la escuela de Moreno debería ocupar la tapa de los diarios, y la necesidad de cambios en el rumbo económico para mitigar la pobreza y el desempleo ser la cuestión central del debate político.

Muchos se preguntaban por el silencio de Cristina Kirchner; la respuesta era sencilla: cuando tu enemigo se equivoca, no lo interrumpas. Pero ahora, al mostrarse con Hugo Moyano, símbolo del sindicalismo patotero tradicional, parece que involuntariamente levanta otra cortina de humo, trabajando sin proponérselo, en favor de sus adversarios.

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UN COMENTARIO A “EL LEGADO DE LA REFORMA”, DE CÉSAR VIDAL (por Pablo R. Bedrossian)

Serie “LECTURA RECOMENDADA”

El legado de la Reforma.jpg

Vivimos tiempos contradictorios, donde muchos supuestos beneficiarios de la Reforma están erigiendo una nueva Contrarreforma. Basta ver el regreso a las jerarquías eclesiásticas, que Lutero tanto combatió al predicar el sacerdocio universal de todos los creyentes, y la consiguiente predilección por títulos pomposos como los apostolados (cargo o función que ni siquiera los primeros seguidores de los apóstoles osaron tomar para sí), a lo que se añade la pretensión de autoridad y poder sobre otros hermanos. Incluso se utiliza la expresión “estar bajo cobertura” como si fuera bíblica, cuando no existe en el Nuevo Testamento. No se sorprenda: hay quienes predican la sujeción a un líder como signo de humildad y obediencia a Dios, cuando no es otra cosa que un intento de justificar el control y la manipulación.

Esta Contrarreforma, a la cual, desde luego, muchos cristianos e iglesias se oponen, también pregona una falsa promesa de prosperidad a cambio de diezmos y ofrendas, e incluso promueve “pactos” económicos vergonzosos. Dentro de este lamentable escenario se ha añadido una suerte de mediación entre Dios y los hombres, donde se “pasa” la “unción” y hasta con “doble porción”, sustituyendo la relación directa entre el hombre con Dios por alguien “ungido” para impartir esos “dones”.

Finalmente, y quizás la prueba más dramática de esta Contrarreforma en marcha, es la sustitución de la Biblia no ya por dogmas -aunque también los hay- sino por experiencias, que llevan a mover a las personas por emociones y no por la Palabra revelada en las Sagradas Escrituras.

Por eso, en tiempos donde los tataranietos de la Reforma se cruzan a la vereda de enfrente, a veces por ignorancia pero otras veces movidos por el poder y el dinero -males contra los cuales Lutero luchó-, “El Legado de la Reforma” del periodista e historiador César Vidal, es mucho más que una bocanada de aire fresco: Es la recuperación de una perspectiva que, al menos en los países latinos, parece olvidada o perdida.

EL LIBRO

Publicado por los 500 años de aquel día donde Lutero clavó sus 95 Tesis en Iglesia del Palacio de Wittenberg, “El Legado de la Reforma” es un estudio del mensaje que puso bajo tela de juicio la religiosidad dominante de su tiempo. Comienza con el análisis de sus causas, presenta los hechos y se concentra en sus consecuencias.

La obra consta de cuatro partes y un apéndice. La primera, titulada “La necesidad de la Reforma”, es un breve recorrido por la historia de la Iglesia Católica Romana donde pone al desnudo sus crisis, divisiones y urgencias hasta la época de Lutero.

La segunda parte, “Los orígenes de la Reforma” es una mirada al viaje espiritual del monje alemán devenido a teólogo. César Vidal reconstruye su biografía llegando hasta inmediatamente después de la famosa Dieta de Worms. En sección no solo incluye la famosa disputa sobre las indulgencias, sino que dedica varias páginas al descubrimiento bíblico que Lutero hizo de la justificación por la fe, de donde se derivan muchos de sus postulados. Allí, en algunos momentos, no se sabe si habla el apóstol Pablo, el reformador alemán o el escritor.

Al final de esta segunda parte, hay una somera descripción de otros movimientos reformadores surgidos en la misma época.

La tercera parte, “El legado espiritual de la Reforma” enfatiza la centralidad de la Biblia en el pensamiento de Lutero. Se ocupa de los principios sola Escritura, sola gracia, sola fe y solo Cristo sobre los cuales el teólogo alemán fundamentó su reclamo de devolver la Biblia, el evangelio y a Cristo al pueblo, con un fuerte acento en la libertad que goza el cristiano cuya medida no es la religiosidad sino las verdades presentadas en el Nuevo Testamento.

La cuarta parte es “El legado cultural de la Reforma”. Esta extraordinaria sección es una exposición de las contribuciones que la Reforma hizo en campos como el trabajo, las finanzas, la educación, la ciencia, la Ley, la ética, la división de poderes, la libertad de conciencia, la ayuda social, la dignidad de la mujer y el arte. Dentro de esta sección, resulta aleccionador ver que las posiciones antijudías que Lutero mantuvo en la última parte de su vida fueron rechazadas y condenadas por sus seguidores, confirmando que en la nueva concepción de iglesia, ni teólogo alemán ni ningún otro sería un Papa evangélico ni tendría poder supremo. Se terminaba el autoritarismo para abrirse a una libertad que facilitara el diálogo y el debate para encontrar la verdad.

Finalmente, la obra incluye un apéndice con varios textos breves de Lutero y otros documentos de valor histórico.

EPÍLOGO

El “Legado de la Reforma” no es solamente un libro sobre el pasado, sino sobre el presente. En un tiempo donde la fe cristiana no católica se ve amenazada por una Contrarreforma interna que, como la establecida en el Concilio de Trento, se aleja de las Escrituras y construye un sistema de poder vertical al cual el creyente debe someterse, esta obra nos recuerda que el cambio comienza por principios no negociables: sola Escritura, sola gracia, sola fe y solo Cristo.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.

“LOS ÚLTIMOS LADRONES”, UNA NOVELA QUE SORPRENDE Y ATRAPA (por Pablo R. Bedrossian)

Los últimos ladrones 01Serie CONFIESO QUE HE LEÍDO

¿Qué ocurriría si un dramático acontecimiento borrara repentinamente todo el pasado? ¿Qué pasaría si a ese primer golpe le sucediera otro, que destruyera todas las barreras que separan al rico del pobre, al erudito del ignorante y al delincuente del honrado? La respuesta de Luis Chávez está en esta novela.

San Pedro Sula, la capital industrial de Honduras, durante cuatro años ostentó el triste récord de ser la ciudad con mayor tasa de homicidios del mundo. En ella se desarrolla la trama donde personajes de diversas raíces se exponen a una situación aún más grave, donde el pensamiento colectivo, como un péndulo, oscila entre la duda y la fe, entre la esperanza y la incertidumbre.

Pero no es un drama; es una novela de acción. Con la claridad de un film cinematográfico, el autor le imprime al relato un ritmo vertiginoso, sólo interrumpido por uno de los capítulos finales, donde un diálogo abierto expone sin medias tintas la perspectiva de cada protagonista, indisolublemente unida a las creencias, los valores y la cultura en los cuales han crecido. Narcos, militares, políticos, empresarios, sicarios, mareros y trabajadores son partícipes de una trama intrigante y despiadada.

Es una novela social; no psicológica. Comparte tres características con “El Eternauta”, aquel extraordinario cómic argentino: un acontecimiento que marca un antes y un después en la vida de una ciudad y una nación, el desconcierto de los personajes que tratan de ubicarse en el nuevo escenario sin poder predecir ni prevenir las consecuencias, y, en especial, la épica lucha de quien podríamos llamar el héroe plural o colectivo.

El texto lo va a atrapar. Hay una breve conversación en el anteúltimo capítulo que es la llave para entender la historia. Además, la novela culmina de un modo inesperado, sin perder la tensión en ningún momento.

“Los últimos ladrones” reúne méritos suficientes para obtener premios literarios; no porque el estilo de Luis Chávez sea glamoroso, sino por la arquitectura de una historia sorprendente que puede ser leída y entendida por todos. Digamos, además, que el autor es un genio creativo: caricaturista durante muchos años del desaparecido Diario Tiempo, su arte incluye el dibujo y la pintura. Ha publicado un libro de relatos cortos titulado “Cuentos paranoides”, es conferencista, docente e inventor. Es padre y esposo. Y, además, es un excelente amigo.

© Pablo R. Bedrossian, 2017. Todos los derechos reservados.

EL SILENCIO (por Pablo R. Bedrossian)

“La noticia informa, el comentario forma, la mentira deforma y el silencio derrumba” Ricardo Alejandro Bustos, comunicador

Instituido hace 16 años por la UNESCO, el 3 de mayo se celebra en el mundo el Día de la Libertad de Expresión. Aunque esa libertad nos pertenece a todos, los periodistas se han apropiado de la fecha y en todas las redacciones de mundo se ha guardado un minuto de silencio para recordar a los compañeros fallecidos por causa de sus denuncias u opiniones. Alguien escribió que es “un tiempo para recordar a los gobiernos de los países que respeten sus compromisos con la libertad de palabra, de información y de expresión, aboliendo cualquiera de las medidas que restringen estas libertades”.

Kant decía que una sociedad moderna es aquella en la que un individuo puede expresar sus opiniones sin tener temor a ser agredido. Bajo esa perspectiva, vivimos como trogloditas. En los últimos 12 meses en América ha habido 26 periodistas asesinados y siete desaparecidos. En Honduras, país en donde vivo, en las últimas semanas han sido asesinados seis periodistas y creo que uno solo de estos crímenes ha sido esclarecido.

EL PODER DE LAS PALABRAS

Un periodista puede morir a causa de sus afirmaciones. La pregunta es por qué sus palabras pueden pesar tanto, mucho más que un puñal o un arma de fuego. Quiero brevemente exponer tres razones.

La primera es porque generan información. Parece banal, pero la información, aun cuando sea errónea o falsa, perturba nuestra ignorancia y nos obliga a replantear lo que creemos. Una denuncia de corrupción, la hipótesis sobre el presunto autor de un asesinato o la noticia sobre la desaparición de una persona hace que los secretos dejen de serlo y se conviertan en asuntos públicos. La aparición de los medios masivos, con su efecto multiplicador, ha permitido que las noticias lleguen a todos y no queden ocultas.

La segunda es por que generan opinión. La opinión personal se forma a través de la experiencia personal y la información recibida. Por supuesto, ese material es procesado por nuestro pensamiento, que tiene su propia forma de percibir e interpretar la realidad. La noticia trae debate y discusión. Los seres humanos no somos corderitos, de modo que, lejos de actuar como un rebaño, opinamos a partir de lo que conocemos y razonamos, no sólo a partir de lo que los demás nos dicen.

Pero la tercera razón es la más importante: Las palabras son peligrosas cuando generan credibilidad. La gente decide qué medio es creíble. Cuando hay libertad de expresión y opinión, la gente elige qué leer, ver o escuchar; entonces la audiencia o la lectoría hace que el medio se vuelva poderoso. Para ser creíble un medio debe ser valiente y presentar la verdad de modo que pueda ser confirmada por sus receptores. Si no, estos mueven el dial, hacen uso del control remoto o eligen otra lectura. La conducta es la raíz de la credibilidad. La gente descree de aquel que cuando le conviene es incendiario, y cuando le conviene, bombero.

EL ARGUMENTO DE LOS TOTALITARIOS

Una crítica actual a los medios, que ha sido la misma que utilizaron las peores dictaduras, cuestiona a los medios por obedecer a los intereses de sus propietarios y editores.

No cabe duda que el periodismo es un negocio: Hay una oferta (la de diarios, noticieros, programas de investigación, etc.) porque hay una demanda insatisfecha. Sería un acto de suprema ingenuidad creer que es el idealismo el que mueve esta industria. Sin embargo, cuando hay democracia, dos hechos impiden la creación de una “realidad paralela”. La primera es la variedad de medios disponible para informarse. La llegada de Internet, la televisión por cable, los mensajitos por celulares y el aumento de las frecuencias radiales disponibles, hacen que una persona pueda consultar diversas fuentes. Hoy más que nunca es posible escuchar o leer todo tipo de opiniones. Por eso, desde luego, es un crimen permitir los oligopolios en materia de comunicación social.

Mucho peor aún es admitir o tolerar el monopolio. Curiosamente quienes atacan a dueños y directores de medios suelen ser gobernantes denunciados por aquellos, y su propósito es suprimirlos, para convertir al Estado (léase “su gobierno y sus intereses”) en el único informador y dueño de la verdad. El que no piensa como ellos “distorsiona la realidad”, “es un golpista” o es una “amenaza para el Estado”. Quién escribe esta nota ha visitado países donde el monopolio estatal de la opinión y la verdad es tan absoluto que cualquier disidencia con él conduce irremediablemente a la cárcel.

MÁS ESPACIOS DE OPINIÓN

Creo en la necesidad de legislar para permitir la existencia de más medios, no para eliminarlos ni acallarlos o controlarlos. Que la gente decida a quién, cuándo, cómo y dónde escuchar. No el gobierno, sino el ciudadano.

Los gobiernos que poseen los más grandes ejércitos temen a personas desarmadas, cuando saben que su palabra es respetada y tiene valor autoritativo para los que los leen u oyen. Ese respeto y esa autoridad no se la arrogaron quienes las pronunciaron o escribieron sino que el público se los confirió. Pero no pueden ser pocas las voces públicas o privadas que se oigan; deben ser “todas las voces todas”, como dice la canción. Tenemos que alentar la creación de espacios de información, opinión y discusión. No hay nada peor que el silencio, o, lo que es lo mismo, que sólo se oiga la voz oficialista, cualquiera sea su signo. Por ello, digamos “no” al silencio; hagamos que nuestra propia voz se escuche.

© Pablo R. Bedrossian, 2012. Todos los derechos reservados.