SE VIENE EL MUNDIAL: LA SELECCIÓN ARGENTINA FRENTE A TRES FANTASMAS (por Pablo R. Bedrossian)

Serie MUNDIAL DE FÚTBOL 2018

Tres fantasmas se agitan delante de la Selección Argentina de fútbol en vista del próximo Mundial. No son los rivales. Tienen que ver con su esencia; debe ser por eso que no hay camino más escabroso que el que uno recorre hacia dentro de sí mismo. Sin embargo, si vence estos fantasmas, puede tener chances; por ahora, no es candidato al título.

Lionel Messi 01.jpg1. La Messi dependencia. Mal que les pese a los hinchas del Real Madrid, Lio es el mejor jugador de fútbol de la actualidad y quizás de la Historia. Sin embargo, padece el mismo síndrome que Cristiano Ronaldo: en su selección nacional rinde menos por la falta de jugadores que hablen su mismo lenguaje futbolístico y tengan el nivel de sus compañeros de la Liga Española. La Selección Argentina para este Mundial no es un equipo conformado por grandes talentos. ¿Quiénes serán los socios de Messi de la mitad hacia arriba? El Kun Agüero viene de una lesión y el Pipita Higuain con la celeste y blanca juega por debajo de su nivel en la Juventus. ¿Será Cristian Pavón la revelación? De paso, el gran Javier Mascherano difícilmente pueda repetir su desempeño del Mundial anterior, probablemente por su edad (34 años) y por competir en torneos de menor exigencia. No nos vamos a ocupar de analizar al plantel uno por uno, pero es obvio que si no se arma rápidamente el equipo, será muy difícil que Lio pueda ser desequilibrante.

Jorge Sampaoli 022. Las contradicciones de Sampaoli: Si bien llevó a la Selección de Chile a ganar la Copa América, si no hubiera sido por el hat-trick de Messi en Ecuador, hubiera mirado el Mundial desde la tribuna o por TV. Ahora lo vemos lidiando con su ansiedad. Sus idas y venidas con jugadores como Mauro Icardi, Lautaro Martínez, Ricardo Centurión y Fabricio Bustos son un ejemplo, y la salida de Chiquito Romero -que pareció más una forma de sacárselo de encima que una lesión justificada-, son una muestra. Tememos que el descontrol y la prepotencia demostrada en aquel vergonzoso incidente en un control de tránsito en diciembre de 2017 reaparezcan. No hablamos de la falta de respuestas futbolísticas luego del 6 a 1 propinado por España, sino de su equilibrio anímico: si no maneja sus emociones lo dominarán sus problemas. No es el equipo de Messi: es el suyo y esa responsabilidad implica una conducta que comunique seguridad e inspire confianza.

Salto 013. La picardía criolla: La cultura argentina ha hecho que muchos árbitros dirijan según el espíritu del reglamento y no la letra. El famoso “siga, siga” de Pancho Lamolina fue un símbolo de permisividad para jugar más allá de los límites establecidos. Por esa razón, hay dos prácticas criollas que si se aplican en Rusia pueden resultar fatales para la albiceleste: los agarrones en el área y las simulaciones para que se cobren penales. Los defensores deben tener en cuenta que una vez que la pelota sale del córner, un árbitro internacional que se juega su reputación ante las cámaras de todo el mundo no va a permitir empujones o que alguno tome de la camiseta a un rival. Lo mismo ocurre con las caídas fingidas. Salvo que sea capaz de ganar un Oscar de la Academia de Hollywood, el que se zambulle en el área como si lo hubieran tocado, será señalado por el árbitro o detectado por el VAR y se ganará una amarilla. Si ya tiene una, será la roja. En diciembre de 2016 Mauricio Pochettino reconoció que en Newell’s Old Boys durante los entrenamientos practicaban los “piletazos”. Ese sincericidio blanqueó ese antivalor que es la picardía cuando se pasa de servirse de las circunstancias a servirse del otro. En el Mundial las leyes se cumplen, las faltas se sancionan y el fingimiento se castiga.

Argentina tiene esos tres grandes fantasmas por delante. No se puede esperar el inicio del torneo para ahuyentarlos.

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CÓMO PUEDE ARGENTINA VENCER A ALEMANIA (por Pablo R. Bedrossian)

Seleccion Argentina 01Serie MUNDIAL DE FÚTBOL 2014

Una final es siempre impredecible. La goleada de Alemania a Brasil y la victoria de Argentina por penales a Holanda no son comparables ni sirven de referencias. A la final llegan once contra once en igualdad de condiciones, y los logros anteriores quedan sepultados en el pasado. Desde luego, no se puede ser ingenuo. Se juega de dos modos: fiel al propio estilo y a la vez previniendo el juego del rival.

Alemania demolió a un Brasil que quiso salir a atacarle. Lo mismo le pasó a Argentina en el Mundial 2010. Por eso nos imaginamos un planteo similar al que Sabella utilizó contra Holanda: A la hora de defender un 4-4-2; a la hora de atacar un 4-2-2-2 de modo de no adelantar todo el equipo y más bien apostar al contragolpe y a las jugadas con pelota detenida.

Alejandro Sabella 01Los primeros 20’ definirán el partido. Imagino que Alemania saldrá a proponer y Argentina a esperar, y a no desesperar. Si se neutraliza en esos minutos el ataque teutón, la copa puede quedar en Sudamérica. ¿Qué hay que cuidar? Alemania tiene sus mejores jugadores de la mitad hacia arriba. Aunque a veces abusan en el traslado de la pelota, Khedira y Özil son los generadores de fútbol. El primero ya brilló y el segundo puede despertar. Anticiparlos no es una opción: es una necesidad. Son quienes junto a los “carrileros”, en especial el derecho, Philipp Lahm, crean el juego para que dos bestias goleadoras como Klose y Müller sacudan las redes contrarias. En vista de esta potencia ofensiva no sería absurdo jugar con cinco defensores porque, desde luego, Alemania no es Irán. Además, hombres como el mencionado Lahm, Boateng y Bastian Schweinsteiger son hábiles con la pelota, entonces la primera barrera debe ser los delanteros argentinos, que deberán correr como nunca para tapar la salida germana.

Chiquito Romero 01En caso que Alemania convierta un gol en esos primeros minutos, Sabella deberá tener listo un Plan B más ofensivo, pero si no, Alemania ha demostrado que es vulnerable atrás (recuerden los partidos contra Ghana y Argelia) sobre todo cuando se la contragolpea, una especialidad de los jugadores argentinos. Alguien puede decir que esta estrategia es suicida, pero funcionó contra Holanda. No sólo fue un planteo inteligente de Sabella sino el único que se podía realizar en vista del juego de los queseros.

Si la pelota no entra, Alemania puede impacientarse y arriesgar más, dejando espacios para el contraataque. Para que la albiceleste aproveche esa circunstancia hacen falta dos cosas: que la primera línea de cuatro, la de los volantes, no se retrase mucho (cuando lo hizo, dio lugar a  los mejores minutos de Holanda en el partido anterior); la segunda es que se ganen la mayor parte de los rebotes y las pelotas divididas. No temamos: Los resultados del Barcelona en 2013 y 2014 confirman que un alto porcentaje de posesión no guarda relación con el resultado.

Desde luego, Alemania es muy fuerte con pelotas aéreas, por ello es muy importante no desconcentrarse y que cada uno atienda su marca, tanto en córners como en pelotas cruzadas. Esperamos que Messi tenga una tarde de aquellas, que Mascherano siga siendo el gladiador que inspira a todos y que la defensa se mantenga como la muralla impenetrable detrás de la cual todavía está Chiquito Romero para parar lo que venga. Aunque Neuer es un gran arquero, no me sorprendería una definición por penales, y en ella, una Argentina campeona.

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LA PREVIA DE ARGENTINA – HOLANDA (por Pablo R. Bedrossian)

Serie MUNDIAL DE FÚTBOL 2014

Este ha sido el Mundial más parejo. Salvo mi querida Honduras, que perdió todos sus partidos, los equipos supuestamente más débiles salieron a competir de igual a igual a las grandes potencias, sin padecer del pánico escénico de copas anteriores. No hubo cucos, ni nadie ganó con la camiseta.  Por supuesto, Alemania ante Brasil fue la excepción a la regla.

Mascherano - Gigante hay uno soloArgentina, está yendo de menor a mayor. Con Bélgica, su rival de mayor peso, si bien tuvo la fortuna de un gol tempranero, fue un merecido ganador. Se abroqueló muy bien del medio hacia atrás y no se desesperó. La zaga central, que había sido su punto más débil, se mostró sólida, empoderada por el ingreso del experimentado Martín Demichelis. Pablo Zavaleta jugó su mejor partido, y José María Basanta, que reemplazó al suspendido Marcos Rojo, no desentonó, además de responder bien en el juego aéreo. Chiquito Romero tuvo aunque no tuvo demasiado trabajo, trasmitió la cuota de confianza que el equipo necesita bajo los tres palos.

En el medio, Lucas Biglia colaboró más que Fernando Gago con Javier Mascherano, que es uno de los pilares del equipo argentino. En el tiempo que jugó, Ángel Di María (cuya lesión es una baja muy sensible para la Argentina) mostró el dinamismo y la velocidad de siempre. Su reemplazante, Enzo Pérez, corrió mucho pero con el balón pasó inadvertido. Lionel Messi  persiguió a los rivales como nunca y llevó durante todo el partido la pelota atada. Aunque no recibió mucho juego, fue preciso en los pases, retuvo magistralmente el balón en ofensiva, inició la jugada del gol y sólo quedó en deuda en ese mano a mano final, donde Courtois ahogó el grito sagrado. Lavezzi hizo un gran despliegue pero en ofensiva no tuvo peso, a diferencia de Gonzalo Higuain, que se reencontró con el gol y puso otra pelota en el travesaño. Le hacía falta a la Argentina su voracidad goleadora, que no había encontrado ni en él, ni en el Kun, el protagonismo esperado. El equipo se defendió muy bien, hizo correr la pelota, y, salvo la previsible angustia de los minutos finales, no necesitó desesperarse para conservar la diferencia.

El partido con Holanda

Robben, ArjenSería aventurado formular un pronóstico; son dos grandes equipos y en una semifinal sólo se revela en la cancha lo que puede ocurrir. Holanda arrancó arrasando, goleando 5 a 1 a España. Ese día nos recordó a la famosa naranja mecánica de Johan Cruyff, pero luego en el 3 a 2 con Australia mostró sus debilidades. Logró quebrar a Chile recién en los últimos 15 minutos del partido y a Costa Rica no pudo ganarle en los 120’ de juego. Aunque el triunfo por penales los haya entonado, no se puede decir que vengan de menor a mayor. Se ha vuelto un equipo Robben dependiente, quien más allá de sus simulaciones y zambullidas está jugando en un nivel superlativo, y figuras con Van Persie o Sneijder han quedado opacadas, no por Robben sino por no haber demostrado aún su indudable talento en los momentos claves. ¿Es esa la imagen real del equipo o una caricatura? Cuidado: los gigantes dormidos pueden despertar.

A diferencia del partido con Bélgica no sabemos cómo Alejandro Sabella parará la selección argentina frente a la de Holanda. Lo más probable es que insista con el efectivo 4-3-3 de los últimos partidos, que en realidad es un 4-2-2-2. En lo personal, nos gustaría verlo al Kun (si está en condiciones de reaparecer) junto a Pipita arriba, y un poco más atrás a Messi y a Maxi Rodríguez, mientras mantendríamos el resto del equipo que le ganó a Bélgica, más el regreso de Rojo. Pero hay que ver que tiene el técnico en mente para plantear el partido.

Sin embargo, creo hay tres claves para ganar el partido. Primero, no regalar el terreno, sobre todo en los rebotes o pelotas divididas. Atacar con mucha gente puede ser un suicido frente a un equipo cuyo ataque necesita espacio y velocidad. Segundo, impedir que Robben entre en contacto con la pelota, anticipándolo permanentemente. Si el holandés juega por derecha, Rojo debería ser una estampilla y no arriesgar en ataque, así que habría que deciir quién sustituiría sus corridas en ataque. Tercero, estudiar las jugadas con pelota parada de Holanda, sobre todo las cruzadas, para prevenir sorpresas (de paso, en jugadas en movimiento, observen como Sneijder tiende hacer diagonales enganchando hacia adentro, de izquierda hacia el centro). Por supuesto, si se llegara a los penales, estar preparados para enfrentar a Krul, quien mostró una gran experiencia y supo trabajar a los rivales en el momento decisivo.

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CRÉDITOS MULTIMEDIA

La primera fotografía de Javier Mascherano frente a los dos gigantes belgas fue tomada del sitio canchallena.com; la segunda corresponde a Getty Images.

¿CÓMO SERÁ ARGENTINA VS. BÉLGICA? (por Pablo R. Bedrossian)

Serie MUNDIAL DE FÚTBOL 2014

ADIÓS SUIZA

Seleccion Argentina 01El agónico triunfo argentino ante Suiza unió en un grito a millones de argentinos. La corrida de Messi y su perfecta asistencia fueron coronadas con el remate de zurda de Di María, colocado con precisión quirúrgica al segundo palo. El partido hasta ese momento había tenido un trámite que sugería la definición por penales.

En el primer tiempo Suiza hizo recordar a Irán: todos atrás, achicando los espacios, y más preocupados en defender que en atacar. Pese a ello, y a diferencia del partido con los persas,  Argentina tuvo más movilidad en ataque, sobre todo por Di María en la izquierda y por Lio Messi, que se las ingenió para abrir algunas brechas en territorio relojero. Argentina fue levemente superior aunque los contragolpes suizos pudieron ser letales, en especial un mano a mano que Drmić desperdició, cuando Chiquito Romero había quedado a mitad de camino entre el achique y el arco.

Xherdan Shaqiri fue el mejor jugador de los primeros 45’. Pero en el segundo tiempo fue bien encimado  y perdió protagonismo. Argentina jugó mejor, apoyado en las corridas de Rojo, el despliegue de Mascherano y los intentos de Di María y Messi, pero creó pocas fútboljugadas de riesgo. La celeste y blanca quiso pero no pudo: Suiza, se defendió con 11.

En el alargue el partido no cambió: Argentina proponía y Suiza se cerraba. Salvo unos pocos minutos, la posesión fue toda albiceleste. Algunos se notaban muy cansados -Messi parecía fundido-,  salvo Di María y Mascherano que corrían como al inicio del partido. Quizás fue ese breve descanso lo que le dio fuerza al Diez para el último pique y su maravillosa cesión a san Ángel, para que definiera. Después vino la pelota suiza en el palo nos hizo recordar al de Holanda que, a dos minutos del final, casi nos deja sin el Mundial 78.

HOLA BÉLGICA

El fútbol es un juego misterioso porque los resultados con frecuencia no se apegan a la lógica. Sin embargo, y a riesgo de equivocarme, creo que el partido con Bélgica tendrá mucho del acontecido con Suiza. Ambos son equipos ordenados, duros y disciplinados. Imagino que, salvo los primeros minutos donde saldrá a jugar de igual a igual y a proponer; si no obtiene un gol tempranero antes de los 15’, Bélgica se replegará para jugar de contragolpe, pues no creo que se arriesgue a dejar con espacios a los artilleros argentinos.

Victorio Nicolás Cocco y Marouane Fellaini, dos temidos mediocampistas, grandes cabeceadores y de enorme cabellera
Victorio Nicolás Cocco y Marouane Fellaini, dos temidos mediocampistas, grandes cabeceadores y de enorme cabellera

El belga es un equipo que se arma de atrás hacia adelante: Su arquero es el joven Thibaut Courtois, que en la temporada pasada admiramos en el Atlético de Madrid; con sus casi dos metros de altura a veces parece imbatible. La defensa está liderada por Vincent Kompany, un defensor que no sólo es muy fuerte sino muy rápido, y por Daniel van Buyten. En el mediocampo el gran protagonista es Marouane Fellaini, famoso por su cabellera afro, quien además de manejar muy bien la pelota es un gran cabeceador. Tiene cierto aire a Victorio Nicolás Cocco, aquel recordado volante de Unión y San Lorenzo. Los jugadores desequilibrantes son Eden Hazard, que juega en el Chelsea, y Dries Mertens, de gran habilidad, aunque se pierde por momentos del partido. Entre los delanteros para mí los más temibles son Origi y Lulaku. Bélgica ataca más que Suiza, maneja mejor las jugadas con pelota detenida y sobre todo es muy fuerte de arriba, un déficit de la defensa argentina, incluso por cuestiones de estatura (Bélgica tiene varios jugadores de más de 1,90 metros).

La formación de Sabella es un misterio, pero creo que apostará a un 4-4-2, con un mediocampo con doble número cinco (Mascherano y Gago o Biglia) probablemente junto a Maxi Rodríguez y Di María, que, como en los últimos dos partidos jugará unos metros más atrás. Arriba estarán Messi y si está bien el Kun; si no, estará Higuain que, aunque no ha rendido, tiene intacto el apetito goleador. Sabella sabe que si ataca debe ganar los rebotes pues un contragolpe rival puede ser mortífero. Para penetrar esa muralla, pienso que priorizará ir por abajo, apoyado siempre en los carrileros, y un medio campo más poblado, para abastecer a Messi y al otro delantero, quienes deberán moverse en el frente de ataque mucho más que lo que lo han hecho hasta ahora.

La gran incógnita es cómo responderá la defensa argentina. Sergio Romero se ha ganado su lugar en la valla, pero siguen los cuestionamientos a los centrales, sobre todo a Federico Fernández, posición para la cual muchos prefieren a Martín Demichelis. Creo que Fernández tendrá en el partido, como el resto de la defensa, la oportunidad de consagrarse y mostrar que tiene madera de campeón. Si llega a ser superado, sobre todo en el juego aéreo, Argentina tendrá serios problemas.

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POR QUÉ MEJORÓ ARGENTINA ANTE NIGERIA (por Pablo R. Bedrossian)

Serie MUNDIAL DE FÚTBOL 2014

Argentina cambió su esquema de juego en el partido contra Nigeria. Los primeros 63 minutos, con Messi en la cancha, pareció despertar de su letargo y tener lo que un amigo mío llama hormonas y un señor mucho más elegante denomina actitud. Pero creo que no sólo hubo la decisión de ir a buscar el partido, sino cambios tácticos que valen la pena comentar.

Angel Di Maria contra NigeriaSe podría decir Sabella presentó un 4-2-2-2. Acertó al colocar a Di María unos metros más atrás, siempre a la izquierda. Aunque no es un enganche, acercó el juego a los puntas. Desde allí intentó una y otra vez remates, asistencias y desbordes. No fue efectivo, pero le dio una dinámica mucho más mayor a la ofensiva. Messi jugó una posición similar del lado derecho y estuvo mucho más incisivo que en los partidos anteriores. Se mostró más, pidió la pelota y rompió con ese molde anodino de lateralizar la pelota al que se había acomodado la selección argentina en los partidos anteriores.

Lio, aunque no siempre ganó, marcó una enorme diferencia. No sólo fueron sus goles: fue factor desequilibrante y generó varias situaciones de peligro. Estuvo mucho más en contacto con la pelota. Como la prensa española dijo, “Lio es cada vez más Messi”. Tras el lógico reemplazo, el equipo se volvió más previsible y menos punzante, pero creo que sería injusto medir su capacidad por esos pocos minutos, donde el resultado estaba a su favor. Rescato de esos últimos minutos la voluntad de Lavezzi. El Pocho posee esa cualidad que alguna vez el Chivo Pavoni señaló como la más importante de Ricardo Bochini: ir siempre para adelante. El Kun, que desgraciadamente se lesionó y el Pipita Higuaín, aunque se movieron más, estuvieron lejos de ese nivel de juego.

¿Dónde estuvieron los problemas? Obviamente en la defensa. Curiosamente, la selección nigeriana prefirió atacar más por el centro que por los laterales. Creo que encontró un hueco entre Gago y Mascherano -que estuvieron mucho más activos y precisos  que en los pases- por donde flitrar balones; también se vio a Federico Fernández y Ezequiel Garay sin la reacción necesaria para detener los arranques de Mussa y el tanque Emenike. Muchos cargaron las tintas sobre Chiquito Romero, pero creo que la mayor debilidad defensiva pasó por ellos. Desde luego, la solución no debe imaginarse con un quinto defensor, sino más bien en mayor concentración, más anticipo y un repliegue más rápido y cerrado de los mediocampistas centrales. Zavaleta no la pasó bien en el primer gol y Rojo no lució a pesar de su gol.

Hubo quienes dijeron que Argentina jugó mejor porque Nigeria dejó jugar. Creo que son injustos pues el mérito fue del equipo albiceleste, sin embargo, hay algo de verdad: Nigeria necesitaba clasificar a octavos de final y una derrota lo obligaba a depender del resultado de Irán – Bosnia Herzegovina, por lo que su planteo fue menos especulativo. La celeste y blanca tuvo un poco más espacio, pero ¿cómo imaginan que saldrá a jugar Suiza el próximo miércoles? Intuyo que se cerrarán atrás, apostando a un cabezazo o a un contrataque. Por ello es clave pensar desde ahora en la planificación el partido y cómo quebrar el cerco defensivo del equipo relojero.

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ARGENTINA: MÁS DUDAS QUE CERTEZAS (por Pablo R. Bedrossian)

Serie MUNDIAL DE FÚTBOL 2014

Nadie crea que me alegra escribir lo que escribo. Todo lo contrario: me duele. Pero sería hipocresía pensar que un triunfo, este agónico triunfo, puede ahuyentar las dudas. Si san Messi no hubiera aparecido para hacer uno de sus milagros, ¿cuál hubiera sido el balance de la Selección Argentina tras partido contra Irán?

Messi y su gol ante IranNo cabe duda que Sabella puso lo mejor que tenía. Eligió jugadores para un planteo más ofensivo, de acuerdo a la fórmula que mejoró el juego en el segundo tiempo contra Bosnia-Herzegovina. Pero no alcanza con poner a los “cuatro fantásticos” sino disponerlos en un esquema de juego capaz de generar ventajas.

Irán planteó bien su partido y Argentina mal. ¿O acaso era una sorpresa el 7-2-1 del equipo persa? Desde mucho antes de la pitada inicial se sabía que saldría a defenderse,  pues es un hecho indiscutido que jugadores como el Kun, Lio o el Pipita cuando tienen espacios son letales. Entonces, ¿qué planificó Sabella para quebrar ese cerco?

Atacando la Selección Argentina fue un equipo predecible. Hizo recordar al último Barcelona, con mucha posesión y poca profundidad. La delantera se vio estática. La mayoría coincide en que la falta de movilidad hace fácil presa al delantero, pues el defensor, de frente a la pelota, siempre lo anticipa. No vimos ninguna táctica para arrastrar marcas, crear espacios o piques al vacío. Además, la parsimonia de Gago y Mascherano para pasar la pelota le quitó todo tipo de sorpresa. Como si esto fuera poco, los albicelestes tendieron a lateralizar mucho el juego, sobre todo del lado de Zabaleta, quien, pese a su gran despliegue, no logró terminar bien ninguna jugada.

En el primer tiempo Argentina llegó con tres cabezazos desviados (dos de ellos peligrosos), más una entrada de Higuain y un remate de Agüero, que fueron neutralizados por el arquero. En el segundo periodo el contraataque iraní fue más punzante que el ataque argentino; si no fuera por “Chiquito” Romero, aún estarían celebrando en Teherán. Esto nos propone un segundo tema: ¿cuán sólida es la defensa argentina? No creo que se trate del número de defensores (tres deberían ser suficientes para controlar a dos atacantes) sino de su sincronización. Aunque Argentina fue poco atacada, la última línea parece su talón de Aquiles.

Se dice que en el fútbol de hoy, tan parejo y competitivo, dos factores hacen la diferencia: las individualidades y las jugadas preparadas. Para hacer pesar las individualidades, ¿no debería haber mayor movilidad de la ofensiva y una mayor velocidad en la rotación de la pelota? Sabella tiene mucho trabajo por delante, porque sería absurdo esperar resultados distintos haciendo lo mismo. Si no, Argentina va a seguir dependiendo de una genialidad de Messi, lo cual a esta altura es pedir demasiado, o de una jugada preparada, de las que aún no hemos visto.

Un párrafo para don Julio Grondona, que se equivocó groseramente en sus declaraciones. No puede quitarle el mérito a Lio Messi en el gol y menos atribuirlo a la retirada de Maradona. Sin duda existe un gran resentimiento entre el ex jugador argentino y el eterno presidente de la AFA, pero un incendio no se apaga con nafta.

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CRÉDITOS MULTIMEDIA

Fotografía de AFP, tomada del sitio: http://www.eluniverso.com/deportes/2014/06/21/nota/3130421/argentina-enfrenta-iran-grupo-f-mundial-brasil-2014-previa