CLAUDE LORRAIN, EL ARTISTA QUE PINTÓ AL REVÉS (por Pablo R. Bedrossian)

Para los expertos en arte el nombre de Claude Lorrain resulta familiar; en cambio, puede ser desconocido para el resto, pues no goza del prestigio de los grandes maestros del Renacimiento o de los impresionistas cuyas obras se han hecho populares. Sin embargo, fue un innovador y, para muchos, el primer pintor paisajista.

Con maestros de la talla de Leonardo, Miguel Ángel y Rafael en el cinquecento (el siglo que comenzó en 1501) se creyó que la pintura había alcanzado su máxima expresión. El peso de su rico legado produjo una crisis, pues la generación siguiente no tenía claro hacia dónde dirigirse. Las formas clásicas del Renacimiento comenzaron a exagerarse (el manierismo) y solo el talento de artistas como Tintoretto (1518-1594) o El Greco (1541-1614) evitaron que las comparaciones se vuelvan odiosas y destructivas. La posterior aparición de Caravaggio (1573-1600) con su naturalismo fue una bocanada de aire fresco al pasar de una tradición pictórica cuyas figuras remedaban esculturas a representaciones que parecían de carne y hueso. En ese entorno, donde el barroco también se abría paso, aparece Lorrain.

Claude Lorrain (1600-1682) nació en Francia un siglo después de aquella época dorada. Desde muy joven se trasladó a Italia donde desarrolló su carrera artística. Aunque su estilo nunca nos atrajo, reconocemos en él un extraordinario innovador: fue el primero en colocar el paisaje como el gran protagonista de un cuadro en lugar de emplearlo como el fondo de una escena. Se trata de vistas campestres, a veces con alguna construcción clásica o un lejano grupo de personas, pero donde la naturaleza ocupa el primer lugar.

PINTANDO AL REVÉS.

Cuando hablamos de pintar al revés no hacemos alusión a un aspecto técnico, como en el caso de Leonardo Da Vinci que era zurdo, escribía de derecha a izquierda y colocaba las letras en posición inversa, obligando a la lectura con un espejo[1]. Hablamos de algo totalmente diferente.

Imaginamos que un pintor recrea el paisaje que se extiende delante de él. Cuando observamos “Vista de Toledo” de El Greco entendemos que, más allá de algunas libertades, el artista representó con su peculiar estilo la ciudad en donde vivía. Lo mismo pasa cuando observamos “Amapolas” de Claude Monet: suponemos que ha sido fruto del artista contemplando la naturaleza.

Por el contrario, Lorrain no pintó lo que veía, sino lo que imaginaba. A pesar que utilizó elementos realistas, producto de su estudio de la campiña romana y las colinas aledañas, idealizó la naturaleza creando paisajes de ensueño bañados de sol. Volcó en sus telas imágenes de lugares que no existían.

Décadas después de su muerte los viajeros juzgaban un paisaje de acuerdo al ideal de belleza propuesto en los cuadros del Lorrain. E. H. Gombrich escribe “acaudalados ingleses fueron aún más allá y decidieron modelar el trozo de naturaleza que les pertenecía, en sus parques o haciendas, según los sueños de belleza de Claude Lorrain”[2]. Esos idílicos entornos naturales con castillos en ruinas impulsaron a los admiradores de Lorrain en la Gran Bretaña a transformar sus jardines para imitar aquellas creaciones[3]. Como en un cuento borgeano, todo sucedía a la inversa: en lugar que un paisaje inspirara una pintura, una pintura inspiraba un paisaje.

Incluso la palabra pintoresco se popularizó cuando comenzó a aplicarse específicamente a paisajes o jardines que recordaran a las pinturas de Lorrain. Luego, y como consecuencia de su uso primitivo, ese adjetivo –pittoresco en italiano, picturesque en inglés, pittoresque en francés- se extendió para describir objetos y lugares que nos parecen propios de una obra de arte.

DOS DETALLES MÁS DE CLAUDE LORRAIN

Debido a la fama que Claude Lorrain obtuvo en su tiempo, afloró una multitud de imitadores que vendía sus copias como si fueran originales. Para preservar su obra, el pintor creó el Liber Veritatis, un cuaderno de 195 dibujos con todas sus obras descritas en detalle, incluyendo datos de la venta, como el nombre del cliente y el precio del cuadro.

El espejo de Claude, un pequeño instrumento oscuro utilizado por los paisajistas ingleses de finales del siglo XVIII y principios del XIX, recibió su nombre en homenaje a Claude Lorrain. Gracias a su convexidad permitía ver secciones del paisaje a menor escala en tonalidades sepias, sirviendo como referencia para la creación de bocetos. Para utilizarlo, el artista debía dar la espalda al paisaje y observar el reflejo en el cristal.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Isaacson, Walter, “Leonardo Da Vinci La Biografía”, Debate, Penguin Random House Grupo Editorial, 2018, p.44

[2] Gombrich, E.H., “La Historia del Arte”, Phaidon, 16ª Edición (revisada, ampliada y rediseñada), 1995, p.397

[3]  Gombrich, E.H., Op. cit., p.419


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“LEONARDO DA VINCI LA BIOGRAFÍA”, DE WALTER ISAACSON (por Pablo R. Bedrossian)

Serie CONFIESO QUE HE LEÍDO

Siempre tuve especial interés por el Renacimiento; fue un cambio de paradigma que rompió con la oscuridad medieval para abrirse a la aventura del pensamiento. Mis artistas plásticos más admirados son precisamente Leonardo y Miguel Ángel.

Por eso, cuando vi la biografía de Da Vinci por Walter Isaacson no dudé un solo momento en adquirirla. Confluían una vida extraordinaria con un autor de quien había leído “Steve Jobs”[1], un relato extraordinario de la vida del creador de Apple.

 “Leonardo da Vinci La Biografía” no resultó ser lo que imaginaba, quizás porque cuando pienso en biografía, imagino una narración cronológica sobre la vida y obra de una persona, y el libro de Isaacson se aparta de ese modelo.

Más bien la exposición de la vida de Leonardo es interrumpida por extensas secciones para describir su pensamiento. Estas interpolaciones probablemente toman la mitad de la obra. Pareciera que para el biógrafo las ideas de Leonardo, aunque ocupen largos periodos de tiempo, son Leonardo. Quizás se apoye en Emerson: “un hombre es lo que piensa a lo largo del día”; es probable que el día de da Vinci sea toda su vida[2].

El punto de partida para el libro no fueron las grandes pinturas del gran artista sino sus cuadernos; en total se conservan unas 7,200 páginas con notas, esquemas, dibujos y garabatos que revelan su curiosidad insaciable, su capacidad de observación, su deseo de validar sus observaciones mediante experimentos -en ese sentido es un precursor del método inductivo- y su increíble imaginación.

Además de su pensamiento, el texto relata la historia personal de Leonardo. Muestra las distintas facetas de un creador fuera de todo límite: artista, físico, productor de teatro, anatomista, ingeniero hidráulico y militar, por mencionar algunos de los campos que abordó con enorme entusiasmo. El texto no está exento de sabrosos detalles, como su incapacidad de cumplir lo pactado (dejó la mayoría de sus obras inacabadas), la disección anatómica de un hombre centenario o su interés en la lengua del pájaro carpintero, pero son anécdotas. Lo que nos queda es la búsqueda inclaudicable del conocimiento y la innovación como estilo de vida que hicieron de da Vinci el hombre del Renacimiento.

Para una mejor comprensión del texto, “Leonardo da Vinci La Biografía” cuenta con más de 100 ilustraciones muy útiles a pesar de su pequeño tamaño. Además, termina con una desconcertante moraleja. El autor escribe “aunque nunca consigamos igualar su talento, sí podemos aprender de él e intentarnos parecernos más”. Más que de Leonardo parece estar hablando de Jesucristo. No conozco a nadie que quiera ser como da Vinci, pero sé de millones que a pesar del paso del tiempo jamás dejan de admirar su obra.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] La crítica que realicé de esa obra puede leerse en https://pablobedrossian.com/2017/03/11/steve-jobs-su-biografia-segun-walter-isaacson-por-pablo-r-bedrossian/

[2] Como lector, espero que una biografía me cuente una historia y solo se dedique a exponer el pensamiento del protagonista en la medida que sirva para entender sus decisiones y conductas. Quizás una analogía de mi preferencia pueda proveerla el gran historiador cubano-norteamericano Justo L. González, quien por un lado escribió su magnífica “Historia del Cristianismo” y, por el otro, una extensa “Historia del Pensamiento Cristiano”.

“EL ABRAZO” DE ALEJANDRO MARMO (por Pablo R. Bedrossian)

Aunque el nombre de Alejandro Marmo le resulte desconocido, si Ud. vive en Buenos Aires es muy probable haya admirado sus obras: los enormes rostros en acero de Evita del Edificio del Ministerio de Obras Públicas[1] que se observan desde la Avenida 9 de Julio. Sin embargo, quiero compartir otra suya titulada “El Abrazo”. Diseñada con pocos trazos pero profundamente humana, más que una escultura es una propuesta a crear puentes que nos acerquen.

Un gesto habla mucho más que nuestras palabras; por eso un abrazo se extiende más allá del mero contacto físico: es una expresión visible de amor y cariño que sentimos por otros. Allí radica el valor central de esta obra: invitarnos a conectar con el otro, poniendo nuestros afectos por encima de nuestras ideas, creencias y posiciones.

PROPÓSITOS

“El Abrazo” es un mensaje que puede ser llevado a todos los ámbitos, como el político, el religioso y el social. Mostramos, por ejemplo, su alcance en el fútbol, donde la obra de Marmo llega tanto a los barras de Boca y de River con un mensaje de no más violencia.

Por su naturaleza, no es una obra para un solo lugar; como los panes y los peces, necesita ser multiplicada. Celeste Lafourcade, quien conoce en profundidad al artista, nos explica: “La obra se encuentra tanto en formato pictórico como en murales de hierro de grandes dimensiones, realizados siempre con material de descarte puesto que el arte de Alejandro Marmo propone recuperar aquello que la sociedad desecha: materiales y personas. Entendiendo que siempre –sean cuales fueran las circunstancias- se puede renacer en belleza”.

¿QUÉ VE UD. EN LA OBRA?

Cuando formulé esta pregunta, algunos me dijeron que observaban a una madre abrazando a su hijo. “Hay algo protector en la figura más alta”; hubo incluso quien notó un embarazo. Otros, en cambio, vieron una escena romántica, y no faltó quien mencionara “una pareja bailando un tango”. Sea cual fuera la percepción, todos coincidieron en percibir cercanía, amor e intimidad. ¿Qué le transmite a Ud.?

EMPLAZAMIENTOS

Esta obra ha sido instalada en lugares tan diferentes como Humahuaca, Buenos Aires o Roma. Un detalle no menor, provisto por nuestro amigo Miguel Ángel Kouyumchian[2], es el emplazamiento de “El Abrazo” en el Centro Armenio de Buenos Aires, debido a que el apellido materno de Alejandro Marmo es Minassian.

Además, la obra ilustra la tapa de “La mia Idea di Arte” del Papa Francisco I, a quien en 2015 Marmo obsequió una réplica de la “El Abrazo”.

ABRAZANDO A LOS DEMÁS

Celeste Lafourcade nos cuenta cómo la obra misma abraza a los demás: “Apunta a la participación colectiva de trabajadores desempleados, jóvenes, vecinos del lugar, personas con dificultades de integración, etc., tanto para la realización como para el emplazamiento de la obra, generando así un sentido de pertenencia con la misma”. La tan mentada grieta podría cerrarse si vemos al otro como nuestro prójimo, como nuestro semejante y no como nuestro enemigo.

ACERCA DEL ARTISTA

Alejandro Marmo nació en 1971 en el Partido de Tres de Febrero, Provincia de Buenos Aires. Creció en el seno de un hogar de inmigrantes y conocíó los fundamentos de la herrería en el taller de su padre. Autodidacta, comenzó su carrera artística a los 20 años.

Las gigantografías murales de Evita en el Edificio del MOP o “El Abrazo” revelan un estilo basado en la síntesis: figuras con pocas líneas en un solo plano que comunican un mensaje claro y poderoso. Sin embargo, ha desarrollado otras formas de expresión más complejas, con un profundo sentido metafórico, como el “Cristo Obrero” y la “Virgen de Luján”, realizadas en materiales reciclados, que han sido expuestas en los Museos Vaticanos.

Su arte no se reduce la obra terminada, sino que cobran su verdadero significado en el proceso creativo. Dos ejes por los cuales transita son el uso de desechos y rezagos industriales y la participación colectiva integradora, cuyo punto de partida ha sido su proyecto “Arte en las Fábricas”. Esta intención inclusiva no alcanza solo a obreros sino también a sectores marginados por la sociedad. Con este propósito, sumado a su amistad con el cardenal Jorge Bergoglio, hoy papa Francisco I, desarrolló una segunda idea, “La Simbología de la Iglesia que mira al Sur”, que rescata la fe popular e impulsa la participación de los fieles en la elaboración artística.

UN ABRAZO AQUÍ Y AHORA

Creemos que “El Abrazo” debería estar expuesta en plazas, escuelas y centros comerciales. Vivimos en un mundo donde sutilmente nos manipulan para odiar al que piensa diferente; tristemente nos encaminarnos al pensamiento único, propio de las dictaduras (aunque asuman disfraces de democracia). Frente a ese escenario, la obra de Alejandro Marmo nos invita a crear puentes de respeto, amor y solidaridad; alentar el entendimiento en lugar de resentimiento. Al fin y al cabo, está en nuestras manos decidir si nuestras diferencias nos separan o nos enriquecen.

NOTA 2020

Una prueba del alcance internacional de “El Abrazo” es su inclusión en una toma del Episodio 6 de la miniserie italiana “Il Processo” (en inglés “The Trial”; en castellano, “El Juicio”) que se puede ver en Netflix.. La producción fílmica está ubicada en Mantua (Mantova). Descubrimos “El Abrazo” allí mientras veíamos la miniserie.

© Pablo R. Bedrossian, 2019, 2020. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Sobre el Edificio del MOP se puede leer nuestro artículo https://pablobedrossian.com/2019/07/08/el-edificio-del-mop-por-pablo-r-bedrossian/

[2] Miguel Ángel Kouyumchian es el creador de la Guía Menc, http://guiamenc.blogspot.com/


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La primera fotografía fue tomada de http://prensa.jujuy.gob.ar/2018/10/29/artes-visuales-en-jujuy-corazon-andino-festival-internacional-de-arte-sustentable/

La segunda, cuarta, sexta, novena y décima y duodécima foto fueron enviadas por Celeste Lafourcade al autor de esta nota, con permiso del artista.

La tercera fotografía fue tomada de https://www.clarin.com/deportes/superclasico-juega-esculturas-invitan-hinchas-abrazarse_0_r-y0KvAza.html

La quinta fotografía fue tomada de https://www.lujan.gob.ar/?p=13683

La séptima fotografía fue tomada de https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/pluralismo._san_gregorio_1.jpg

La octava fotografía es, en realidad, una captura de pantalla del video ubicado en https://www.youtube.com/watch?v=24V5gQ6iSt4

La undécima fotografía fue tomada de http://infoban.com.ar/despachos.asp?cod_des=60878&ID_Seccion=7

La duodécima foto fue tomada de https://www.lanacion.com.ar/cultura/los-abrazos-en-contra-del-odio-de-alejandro-marmo-el-escultor-del-papa-nid2095145

LA PINTURA DE ANTONIO VINCIGUERRA: ARTE QUE ABRE CAMINOS E INVITA A RECORRERLOS (por Pablo R. Bedrossian)

El arte sucede: nos sorprende al escuchar una sinfonía, al contemplar una escena en el teatro o al admirar una pintura. Es algo que no se piensa: se siente. Por eso, un verdadero artista nos conduce desde donde estábamos a un lugar que no conocíamos. Un cabal ejemplo es el pintor hondureño Antonio Vinciguerra; es difícil observar una obra suya sin conmoverse. Sus pinturas son como un viaje donde se revelan riquísimos elementos, de los que deseo destacar tres.

Sección parcial del mural en el Supermercado La Colonia de El Pedregal, San Pedro Sula

Comienzo por la identidad nacional. En sus obras aparecen representados los aspectos más sobresalientes de la cultura hondureña, pero también detalles poco conocidos. Tal es el caso de una representación de K’inich Yax K’uk’ Mo’, fundador de la dinastía real de Copán. Pocos saben que en el museo de arqueología maya que se encuentra frente al parque central de Copán Ruinas hay una bella pieza de alfarería donde este personaje es representado con aros alrededor de los ojos, como si fueran nuestros modernos anteojos. Esa peculiaridad no pasó inadvertida a los ojos del artista quien fielmente reprodujo la imagen en el mural del nuevo edificio de UNITEC. Ese minucioso interés que lo caracteriza demuestra la importancia que le otorga a la historia de su pueblo.

Sección parcial del mural en UNITEC. Abajo a la izquierda, la representación del Gobernante 1 de Copán, K’inich Yax K’uk’ Mo’

Un segundo aspecto es su preocupación social. No solo ha trabajado para poner las artes plásticas al alcance de todos, sino que también ha plasmado ese mismo propósito en sus pinturas. Los murales con los cuales embellece la Universidad de San Pedro Sula (USAP) o el Supermercado La Colonia de El Pedregal son en sí mismos un mensaje para todas las personas. Sus imponentes dimensiones potencian su contenido, comprensible para un analfabeto como para el hombre más ilustrado. Creo que la elección del muralismo -que desde los mexicanos Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros es entendido como una suerte de tribuna gráfica de alcance popular- no es casual. El arte de Antonio Vinciguerra no es para las élites: es para cada persona sin distinción económica, educativa o religiosa.

Vista del mural en el Supermercado La Colonia de El Pedregal

Aún sabiendo que dejo fuera importantísimos aspectos de su obra, deseo mencionar uno más: el mensaje positivo. Son imágenes que nos transportan en el tiempo y nos hacen creer que una Honduras mejor es posible. No se centra en la crítica o en la denuncia, lo cual sería caer en el oportunismo o el facilismo, sino en los valores que pueden devolver la grandeza a su amada nación. 

Vista parcial del mural en la Universidad de San Pedro Sula (USAP)

No es por casualidad que las obras de Antonio Vinciguerra han traspasado las fronteras y han sido expuestas en países del Primer Mundo, como Italia o los Estados Unidos. Sus creaciones no tienen la impronta light de la posmodernidad, ni sus pinturas pueden verse en un instante: hay que recorrerlas para ir descubriendo lo que hay en ellas. Esto se debe a que el suyo es un arte que abre caminos y a la vez invita a recorrerlos.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.


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“MEMORIA DEL JARDÍN EN ETTEN”, ¿LA PINTURA MÁS BELLA DE VAN GOGH? (por Pablo R. Bedrossian)

Serie GRANDES OBRAS DE ARTE

Vincent van Gogh (1853-1890) ha suscitado pasiones encontradas. Sin embargo, la mayoría no conoce su historia personal y acepta sin cuestionar el personaje -o mejor dicho la caricatura– que los medios presentan: un artista atormentado que en su locura se cortó una oreja.

Autorretrato de Vincent Van Gogh (1890)

Pocos saben, por ejemplo, que fue pastor protestante y que dedicó casi dos años de su vida a predicar el evangelio a mineros en Bélgica en situación de extrema pobreza. Poseedor de un fuerte temperamento, su vida estuvo signada por frustraciones amorosas y conflictos familiares; no obstante, gracias a la desinteresada generosidad de su hermano Theo logró sobrevivir y desarrollar su vocación artística, por la que lo reconocemos.

Museo Van Gogh de Amsterdam, Países Bajos

Su obra más tardía fue influida por el arte japonés y sus contemporáneos, los impresionistas franceses. La amistad que forjó con algunos de ellos durante su estadía en París fue muy provechosa para su personal estilo. Posteriormente padeció graves trastornos mentales, debiendo ser hospitalizado.

“Almendro en Flor” (1890) por Vincent Van Gogh

Vincent Van Gogh falleció a los 37 años. Aunque se dice que fue un suicidio hay quienes creen que su muerte se debió a un disparo accidental. Cualquiera sea la causa, el mundo perdió un talento único cuyo arte no fue debidamente valorado por su propia generación, pero ha emocionado e inspirado a las que vinieron luego.

MI OBRA FAVORITA

De los cientos de pinturas de Van Gogh hay dos motivos que se repiten y se han hecho muy conocidos: sus girasoles (de los cuales ha pintado siete telas) y los autorretratos (más de 40). Además sus paisajes se reconocen al verlos. Sin embargo, mi obra favorita suya es ignorada por muchos. No se encuentra ni en la extensa colección del Museé d’Orsay de París, ni en el Museo Van Gogh de Amsterdam. Se llama “Memoria del Jardín en Etten (Damas de Arlés)” y se encuentra en el Hermitage de San Petersburgo, exhibida junto a otra colorida obra suya titulada “Arena en Arlés” o “Espectadores en la arena de Arlés”.

Edificio del Estado Mayor; allí se encuentran las obras de Van Gogh en el Hermitage, frente al Palacio de Invierno que alberga la colección de arte clásico

Pintada en 1888, dos años antes de su muerte, “Memoria del Jardín en Etten (Damas de Arlés)” presenta figuras en varios niveles.

“Memoria del Jardín en Etten” (1888) por Vincent Van Gogh

A la izquierda aparecen dos mujeres en primer plano. La primera lleva un chal escocés con pintas verdes y naranjas que parece un kimono y sostiene una sombrilla blanca y roja con su mano derecha. La segunda, una anciana, está cubierta por una manta color azul violáceo con manchas rojizas. Sostiene con su brazo izquierdo un ramo de dalias blancas y amarillas y hojas verdes que haciendo juego con el rostro contrasta con la oscuridad de su atuendo.

En un segundo plano, abajo a la derecha, aparece una campesina anónima cultivando flores de colores rosa, blanco, amarillas y bermellón. La mujer trabaja cerca de un sinuoso camino anaranjado a cuya izquierda aparece el cielo y debajo de él, unos cipreses en curiosa perspectiva.

HISTORIA Y SIGNIFICADO

El reverendo Theodorus Van Gogh, padre del pintor, desarrolló su ministerio pastoral[1] entre 1875 y 1882 en Etten (hoy Etten-Leur), un municipio rural de la provincia de Brabante Septentrional en los Países Bajos. La obra representa el jardín de la casa parroquial del lugar, que habitaba la familia. Vincent se alojó allí en algunas ocasiones, especialmente entre la Pascua y la Navidad de 1881.

La mujer de la izquierda es su hermana Willemien. Lo suponemos por una carta que el pintor le dirigió explicando la pintura[2]. La anciana es su madre, Anna Van Gogh Carbentus. La campesina era una mujer que servía a la familia. En aquella misiva Van Gogh dice que la figura de la hermana recuerda vagamente a personajes de las novelas de Charles Dickens.

Hay quienes afirman también que en ella proyecta la imagen de su prima Cornelia Adriana Vos-Stricker, a quien llamaban Kee, de la cual se enamoró perdidamente. La mujer había enviudado hacía poco y rechazó la propuesta matrimonial del artista. “No, jamás, jamás” es la dolorosa frase que recibió de ella. Además el artista escribió que planeaba colocar el cuadro en su propio cuarto, algo que no se sabe si finalmente concretó.

INFLUENCIAS

Hay sin duda una estrecha relación entre esta pintura y Arlésiennes (“Las damas de Arlés”) del pintor francés Paul Gauguin, que puede admirarse en el Art Institute of Chicago. Los pintores eran amigos. Para dimensionar su estrecha relación basta mencionar que Van Gogh pintó su silla y la de su amigo, y que es el propio Gauguin quien da la versión de la automutilación de la oreja de Van Gogh tras una discusión, supuestamente por una mujer.

“Arlésiennes”, en español “Las damas de Arlés” (1888) por Paul Gauguin

Ambas obras son de 1888, año en el cual Gauguin y Van Gogh vivieron en la Casa Amarilla, el famoso taller del artista holandés en Arlés. El francés tuvo una gran influencia sobre Van Gogh, que se evidencia en la “Memoria del Jardín en Etten”.

SENTIMIENTO

Hallamos algo poético en la pintura que la asemeja más a un sueño que a la realidad. Note el abigarrado bloque de flores que crean las que lleva la anciana con las que cultiva la campesina.

Observe el plano del sendero y el de los árboles… crean una magnífica imagen onírica que combina un intenso colorido con cierta bucólica melancolía.

¿Ve Ud. al jardín como lo más importante del cuadro? Pese al título, lo que parece central en la obra son las dos mujeres situadas adelante. Trasuntan dignidad y resignación mientras abandonan el escenario, ajenas al trabajo de la jardinera que pareciera seguir creyendo que aún hay mucho por hacer.

ETTEN O CUALQUIER LUGAR

Van Gogh en una carta posterior[3] dice que había estropeado esta pintura. Allí habla de ella como del jardín de Nuenen, sitio de su último hogar familiar, y no de Etten. Esto ha hecho pensar a algunos críticos que, en realidad, la pintura no hacía referencia a un lugar en particular.

“Congregación dejando la Iglesia de Nuenen” (1984) por Vincent Van Gogh

Sin embargo, nos parece que la obra captura un momento y una experiencia que tuvieron un significado relevante para el pintor, quien plasmó con una vivacidad sorprendente una escena cargada de lentitud y nostalgia.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.


DATOS ADICIONALES

“Memoria del jardín en Etten” está realizada en pintura al óleo sobre tela y mide 73.5 cm x 92.5 cm.


REFERENCIAS

[1] Era ministro ordenado de la Iglesia Reformada Holandesa

[2] Carta de Vincent Van Gogh a su hermana Willemien Van Gogh. Arles, lunes 12 de noviembre de 1888. Le dice allí “imagina que las mujeres que caminan son tú y nuestra madre”. El texto de la carta puede leerse completo en inglés en http://www.vangoghletters.org/vg/letters/let720/letter.html.

[3] Carta de Vincent Van Gogh a su hermano Theo Van Gogh. Arles, sábado 1º de diciembre de 1888. El texto de la carta puede leerse completo en inglés en http://vangoghletters.org/vg/letters/let723/letter.html.


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Todas las imágenes de las pinturas son de dominio público. Las imágenes de los museos fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.

“LAS MENINAS” EXPLICADA PARA TODOS (por Pablo R. Bedrossian)

Serie GRANDES OBRAS DE ARTE

No pretendemos analizar en detalle una de las obras cumbres de la historia del arte, sino hacer una sencilla semblanza de esta pintura y de las razones que le han otorgado ese lugar de privilegio.

Las Meninas es una obra de grandes dimensiones; pintada al óleo sobre tres bandas de tela cosidas, sus figuras centrales están retratadas en tamaño real.

Las Meninas 03.jpg

Su autor fue Diego de Velázquez (1599-1660), el artista preferido de la corte española de su época. Compuso esta pintura en 1656, durante lo que se conoce como el Siglo de Oro de las artes en España.

El cuadro, que se expone en el Museo del Prado de Madrid, ha tenido diversos nombres oficiales, tales como “Retrato de la señora emperatriz con sus damas y una enana”, “Familia del Señor rey Phelipe Quarto” o simplemente “La familia”[1] pero se conoce popularmente como “Las Meninas”.

LOS PERSONAJES

En la obra hay doce figuras, todas correspondientes a personajes históricos. Seis de ellas están en primer plano. Veamos de quiénes se trata[2]:

Las Meninas (con identificación de personajes) 02.png

Al centro abajo, la luz recae sobre una niña vestida con un sayo y una falda sobre guardainfante, armazón de aros de metal o mimbre ajustado a la cintura, que se usaba debajo de la falda acampanada; es la Infanta Margarita, de unos cinco años de edad.

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A su lado están las meninas, de donde proviene el nombre la obra, que eran sus jóvenes asistentes: a nuestra izquierda, María Agustina Sarmiento de Sotomayor, y a nuestra derecha, Isabel de Velasco, ambas pertenecientes a la nobleza. Con su postura contribuyen a resaltar la imagen de la Infanta.

La Infanta con sus meninas 01.jpg

A continuación, a la derecha, aparece Mari Bárbola, integrante del séquito de la infanta. Sus rasgos muestran un ostensible enanismo acondroplásico[3]. Ella parece mirar al observador. En el extremo derecho se encuentra Nicolasito Pertusato. Contra lo que pueda suponerse, no es un niño; cuando fue pintado el cuadro tenía 21 años. Era un bufón en la corte, nacido en Italia. Su corta estatura se debe a un enanismo hipofisario[4]. Su pie izquierdo se apoya suavemente sobre un mastín, mascota de la corte, que descansa indiferente al movimiento alrededor suyo.

Mari Bábola, Nicolasito Pertusato y el mastín 01.jpg

Pasemos a los personajes que se encuentran detrás. A la derecha, entre la menina Isabel de Velasco y Mari Bárbola, hay una pareja. La mujer es Marcela de Ulloa, responsable de las doncellas que acompañaban a Margarita. Su vestimenta no se debe a que fuera monja sino a su viudez. Se desconoce la identidad del hombre a su lado, pero es descrito como un guardadamas, una suerte de escolta de las niñas de la corte[5].

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Detrás, bajo un fondo intensamente iluminado, sobre una escalinata que aparece detrás de una puerta se ubica José Nieto Velázquez, responsable de los cuartos de la reina.

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Del lado izquierdo, el propio artista se incluye en la obra; se representa a sí mismo ejerciendo su arte.

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¿A quiénes pinta? Se presume que a las figuras que vemos reflejadas en un espejo: Los padres de la Infanta Margarita: el rey Felipe IV y su esposa Mariana de Austria.

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El monarca había estado casado previamente con Isabel de Borbón[6], con quien tuvo ocho hijos. Tras enviudar se casó su sobrina Mariana, con quien engendró cinco hijos, de los cuales la Infanta Margarita, la niña rubia del cuadro, fue la mayor.

¿DE QUÉ TRATA LA OBRA?

A simple vista, el cuadro parece captar un momento. Es la interpretación realista de Las Meninas. Algunos estudiosos han propuesto que Velázquez estaba retratando a la niña, pero tanto la imagen en el espejo como los documentos posteriores sugieren que Velázquez pintaba a los reyes de España que, mientras posaban, se encontraban rodeados de su hija y su séquito.

En el siglo XX surgió otra teoría: la simbólica, según la cual el artista, movido por otros propósitos, comunicó mensajes esotéricos que no eran detectables por el gran público. Esta teoría no nos interesa y fue abandonada.

La tercera, la interpretación filosófica, propuesta por intelectuales de la talla del psicoanalista Jacques Lacan y el pensador francés Michel Foucault, es la que ha impulsado un rico debate acerca de esta pintura.

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En el primer capítulo de su libro “Las Palabras y las Cosas”, dedicado a Las Meninas, Foucault analiza, entre otros elementos, al pintor que nos mira y que -si la imagen tuviera movimiento- desaparecería de nuestra vista si se corriera a nuestra izquierda para trabajar sobre la inmensa tela, de la cual solo vemos la parte posterior sobre el bastidor. El filósofo agrega: “En apariencia, este lugar es simple: vemos un cuadro desde el cual, a su vez, nos contempla un pintor… sin embargo, esta sutil línea de visibilidad implica a su vez toda una compleja red de incertidumbres, de cambios y de esquivos… el contemplador y el contemplado se intercambian sin cesar[7]. Para Foucault los espectadores constituimos un personaje más de la obra de Velázquez y es el propio pintor español quien intencionalmente nos incluye.

El libro prosigue con una serie de inferencias y especulaciones muy interesantes de las que no sabemos cuáles estaban en la mente de Velázquez al crear Las Meninas y cuáles son producto de la reflexión e imaginación de Foucault.

EL CUADRO IMPOSIBLE

Se ha dicho que “Las Meninas” es el cuadro imposible. Esta afirmación se sostiene, entre otras cosas, por el extraordinario manejo que Velázquez hizo de la luz. Para ello se sirvió de varios artificios.

El tercio inferior de la tela, donde se encuentran los personajes, es luminoso, mientras que en los dos tercios superiores domina una suave penumbra. Nos encontramos ante la sensación de un gran espacio, que gana aún más profundidad gracias a las técnicas de perspectiva utilizadas, donde el punto de fuga se encuentra en la figura de José Nieto Velázquez sobre un fondo brillante. Se crea así un ambiente misterioso, donde la oscuridad palaciega contrasta con la luminosa presencia de los protagonistas.

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En la obra hay al menos tres fuentes de luz: la recién mencionada que desde atrás ilumina al responsable de los dormitorios de la reina, la que proviene de la ventana a nuestra derecha que intuimos adelante, y una segunda fuente de luz del mismo lado, más atrás, que ilumina el listón de madera entre Marcela de Ulloa y el guardadamas.

UN DETALLE CURIOSO

La cruz en el pecho del pintor fue añadida posteriormente. Es la insignia de la Orden de Santiago, de la cual fue nombrado Caballero tres años después, poco antes de morir. Se dice que fue agregada por el propio monarca.

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ALGUNAS RAZONES PARA ADMIRAR LAS MENINAS

A primera vista, esta escena de la corte puede parecer trivial, pero incluye varios elementos que la revelan como una obra sorprendente. Nosotros hemos elegido mencionar algunos:

Sobre la técnica, comenzamos afirmando que esta imagen anticipa el futuro al captar un momento al estilo fotográfico. Si el autorretrato fue el pionero de la selfie personal, Las Meninas es la precursora de la selfie grupal. Nótese que, aunque parece una instantánea fotográfica (la captura de un momento en el momento), la imagen comunica movimiento. Como indicaba Foucault, basta que el pintor se mueva a su derecha, delante de la tela, para desaparecer de nuestra vista. Además, sorprende el innovador uso de la luz, que no tiene parangón en la Historia del Arte previa a esta pintura.

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Sobre el tema y su significado, si bien es cierto que la obra presenta una escena de la vida de la corte española, es, a la vez, una pintura acerca de una pintura. Pero avancemos un paso más: A través de su maestría, el pintor ha logrado incluir a los espectadores dentro de su obra. Al representarse el creador como criatura se plantean nuevas perspectivas sobre los roles: ¿es solo el público quien contempla a los personajes o son también los personajes quienes contemplan al público? Más aún, ¿qué vemos y qué no vemos? Quizás Velázquez imaginó que sus personajes más importantes no eran la Infanta o sus acompañantes o, ni siquiera él mismo, sino los espectadores que somos partícipes de ese sorprendente juego de espejos que es Las Meninas.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Calvo Serraller, Francisco, “Las Meninas o la familia de Felipe IV”, Enciclopedia del Museo del Prado, Fundación Amigos del Museo del Prado, 2006, p.1553

[2] La única fuente de información disponible es un texto del pintor Antonio Palomino, escrito casi 70 años después de concluida Las Meninas.

[3] El enanismo acondroplásico que se produce por una falla genética a nivel óseo que impide el crecimiento de los cartílagos, produciendo cierta deformidad en los rasgos.

[4] El enanismo hipofisario está causado por un déficit de hormona de crecimiento. Quien lo padece es de baja estatura, pero de rasgos armónicos.

[5] El diccionario de la Real Academia Española define como guardadamas a un “empleo de la casa real, cuyo principal ministerio era ir a caballo al estribo del coche de las damas para que nadie llegase a hablarles”.

[6] Hija de Enrique IV de Francia.

[7] Foucault, Michel, “Las Palabras y las Cosas”, Siglo Veintiuno Editores Argentina, Buenos Aires, Argentina 1968, p.14 (la edición original en francés es de 1966)


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JAN VAN EYCK: PASIÓN POR EL DETALLE (por Pablo R. Bedrossian)

Serie GRANDES MAESTROS DE LA PINTURA

Los primitivos pintores flamencos fueron un puente entre la oscuridad medieval y la luminosidad renacentista. A Jan van Eyck (1390 – 1441), uno de ellos, se atribuye la creación de la pintura al óleo[1]. Sin embargo, la trascendencia de este artista no proviene de su invención sino de su arte, reflejado magistralmente en sus obras. Le invito a conocer sus creaciones más importantes.

  1. LOS ARNOLFINI (1434)

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La primera noticia que tuvimos de este pintor que vivió y murió en Brujas, Bélgica, fue en un libro de viajes. Allí aparecía un cuadro que retrataba al próspero matrimonio Arnolfini, pintado por van Eyck en 1434.

Es una de las primeras pinturas que no abordan un tema religioso o de la antigüedad clásica. A la vez, es un símbolo del cambio sociopolítico que se había puesto en marcha: el paso del feudalismo, basado en el poder de las armas y en la economía agrícola, al predominio de las ciudades, cuya principal fuente de riqueza era el comercio.

Giovanni Arnolfini fue un importante mercader que estableció su base de operaciones en Brujas, ciudad del norte de Europa famosa por sus bellos canales, donde Van Eyck tenía su taller. Desde luego, la pintura fue un encargo del comerciante al artista.

Si bien no podemos detenernos en los numerosos detalles de la obra, vamos a señalar algunos que, para nosotros, revisten la mayor relevancia.

Hablemos primero de los protagonistas. Los magníficos atuendos muestran y representan su poderío económico y la consecuente elevación social. La dama, Giovanna Cenami, no está embarazada, sino que viste de acuerdo con los cánones estéticos de la época. Es admirable el grado de detalle que se observan en su tocado y pulseras, así como en los objetos representados detrás de ella

Los Arnolfini 10Su esposo le toma la mano con delicadeza.

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Simultáneamente hace un gesto con la mano derecha. Algunos piensan que es un juramento o promesa matrimonial. Sin embargo, no hay ninguna expresión de afecto entre los esposos que parecen mirar hacia abajo sin alegría.

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Sería casi un oxímoron decir que el perrito humaniza la imagen, pero tampoco puede afirmarse que rompe el severo momento. Más bien parece que, como mascota de la familia, comparte su misma inexpresividad.

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Pasemos al pintor. Retrata a los personajes posando con solemnidad, carentes de todo movimiento. Sin embargo, no es una escena aburrida. Nótese la magnífica textura y pliegues de las telas, resaltados por el contraste de los colores. La pintura al óleo permitió otorgar una intensa luminosidad a las distintas tonalidades. Esto también fue aprovechado por el pintor para darle más realismo a la obra a través de las sombras. Observe, por ejemplo, los pies del caballero o los zuecos en el piso.

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El espejo detrás, visto en una imagen ampliada, lleva en su marco diez escenas de la pasión mientras que en la superficie se reflejan dos personas y objetos de la sala. La tabla mide 80 cm. por 60 cm. lo que muestra una extraordinaria minuciosidad quirúrgica.

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Arriba del espejo, con bella caligrafía aparece la firma del pintor: dice allí “Johannes de Eyck fuit hic 1434” (“Jan van Eyck estuvo aquí en 1434”).

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  1. HOMBRE CON GORRO AZUL (1430)

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Cuatro años antes, Van Eyck había pintado su “Hombre con gorro azul”, también conocido como “Retrato de un orfebre” por el anillo que el joven sostiene en su mano derecha con el pulgar y el índice.

Hombre con gorro azul 03.jpgEs una obra de pequeño tamaño (22,5 cm. por 16,6 cm. con marco incluido) pero de singular belleza. A diferencia del cuadro anterior, parece una fotografía. Muestra el extraordinario dominio que Van Eyck posee de la técnica hiperrealista, novedosa para su tiempo. Toda la luz en concentra en el rostro y en las manos. El artista retrata cuidadosamente la barba incipiente, prolijas cejas y ojos cuya mirada parece proyectarse más allá del momento.

Hombre con gorro azul 04.jpg

El delicado tocado intensamente azul sobre el cabello contrasta con la oscuridad del fondo y del gabán, sirviendo de marco a la adusta cara iluminada. Todo el conjunto indica que se trata de un hombre de alta posición social, quizás un joyero, por el anillo.

Años después Van Eyck pintaría otro cuadro similar hiperrealista, “Hombre con turbante rojo”. Hombre con Gorro Azul, siendo una pintura de casi seiscientos años de antigüedad, se expone protegida de la luz. Un detalle curioso: en el ángulo superior izquierdo lleva la firma AD -agregada en 1493-, por lo que se atribuyó erróneamente a Albert Durero.

  1. RETRATO DE MARGARETA VAN EYCK (1439)

Retrato de Margareta van Eyck 01.jpg

Nueve años años más tarde de “Hombre con gorro azul”, Van Eyck retrató a su esposa Margareta. Aún en la última etapa de su vida Jan van Eyck se revela como un innovador pues es uno de los primeros casos -quizás el primero- en que un pintor famoso retrata a su propia esposa.

Margareta no es precisamente una mujer bonita. Sin embargo, está representada con mucho amor, algo que se advierte en la dignidad de sus rasgos y en el delicado trabajo de los adornos sobre su cabeza.

Por una convención social las mujeres casadas llevaban la cabeza cubierta[2]. Cuenta Blanche Payne en su “Historia del vestido” que a finales del siglo XIV la crispina, una redecilla de metal para limitar el cabello a ambos lados de la cabeza, se volvió un trabajo de joyería. A medida que las mujeres siguieron la moda de afeitarse frentes y cejas -algo que se observa en el retrato de Margareta- se fue agrandando la crispina -también llamada caul– a la altura de las sienes, tomando formas puntiagudas como cuernos. Nótese que un accesorio similar luce la dama en Los Arnolfini. Sobre este adorno se colocaba un rollo acolchado, a veces en forma de corazón, un velo o ambos, que se apoyaban en los alambres de aquella.

Retrato de Margareta van Eyck 03.jpg

En esta obra nuevamente la luz se concentra en el rostro enmarcado por la blancura del tocado, resaltado por el fondo oscuro y el saco de lana roja con forro de piel animal. En la base superior e inferior del marco, que es original, hay dos inscripciones “Mi esposo Johannes me lo terminó el 17 junio del 1439; mi edad es de treinta y tres años” y su lema personal “Hago lo mejor que puedo”.

  1. LA ADORACIÓN DEL CORDERO MÍSTICO (1432)

La Adoración del Cordero Místico 02Si usted vio la película “Los Hombres Monumento” (en inglés “The Monuments Men”) recordará la primera escena donde unos sacerdotes guardan apuradamente grandes piezas de madera con bellas pinturas. Ocultan nada menos que diversas partes de esta obra, también conocida como el Políptico de Gante, para evitar que caigan en manos nazis.

La Adoración del Cordero Místico es un retablo conformado por doce paneles de madera. Un retablo es una obra de arte con escenas bíblicas que se coloca detrás de un altar. Este retablo es un políptico: un cuadro compuesto de varias tablas pintadas. Está ubicado en la Catedral de San Bavón en Gante (Gent en flamenco), Bélgica. Mide 340 cm. por 440 cm; es plegable y se abre para mostrarlo en todo su esplendor a ciertas horas del día. Según consta en la propia pintura, esta magnífica obra fue iniciada Hubert van Eyck, hermano mayor del artista, fallecido en 1426, y completada luego por Jan.

Es una obra sumamente compleja, de la cual sólo podemos hacer una descripción somera.

El políptico cerrado tiene tres niveles. En el nivel superior muestra cuatro figuras. Las del centro son las sibilas Cuma y Eritrea. Se creía que estas profetizas a pesar de ser paganas habían anunciado el advenimiento de Cristo. A ambos lados están los profetas Zacarías y Miqueas. Las cuatro figuras observan a la Virgen María, ubicada en el nivel medio; sobre ella se posa el Espíritu Santo en forma de paloma mientras que el arcángel Miguel, en el mismo nivel pero lejano, también dirige su atención hacia ella.

La Adoración del Cordero Místico (cerrado) 01

En el nivel inferior se observan en ambos extremos a los donantes, Joos Vyd y su esposa; en el centro, pintadas como si fueran estatuas, Juan el Bautista, y al apóstol san Juan, el discípulo, autor de uno de los evangelios.

La Adoración del Cordero Místico (cerrado) detalle 01Al observarla abierta, en el centro la figura más alta es Cristo pantokrator, triunfante de la muerte que vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos[3] y está sentado en el trono a la diestra de Dios[4]. A su derecha aparece la Virgen María con una corona sobre su cabeza, y a su izquierda Juan El Bautista. El color dorado de los nichos resalta las exquisitas figuras cuyos vestidos en azul, rojo y verde, muestran magníficas texturas mientras que los ornamentos, escrupulosamente trabajados, señalan abundancia y autoridad.

La Adoración del Cordero Místico 04

A la izquierda de la triada central hay ocho ángeles cantores, y a la derecha, un grupo de músicos.

La Adoración del Cordero Místico 05.jpgA sus lados aparecen Adán y Eva. Los humanos tienen aspecto realista a diferencia de las figuras celestiales representadas idealmente. Hay una clara separación entre lo divino y lo terrenal, entre la santidad y el pecado.

La Adoración del Cordero Místico 11 (Adán y Eva).jpg

Debajo de estos siete paneles hay otros cinco. El central es el más ancho de toda la obra y muestra distintos grupos procedentes de los cuatro puntos cardinales adorando al Cordero místico. Esa figura, que inspira el título de la obra, recuerda las palabras de Juan El Bautista, quien, al ver a Jesús, exclamó: “He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”[5], en alusión a los animales sacrificados en el Templo de Jerusalén para el perdón de los pecados. Jesús también es presentado como un cordero victorioso en el Apocalipsis: “Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar…y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero[6].

La Adoración del Cordero Místico 08La escena muestra una mesa sobre la cual hay un grial que recibe la sangre del cordero herido, simbolizando la eucaristía o Santa Cena que los cristianos celebran recordando la muerte de Cristo.

La Adoración del Cordero Místico 10 (detalle cordero místico)La mesa está rodeada por ángeles, detrás de los cuales aparecen cuatro grupos: judíos y paganos abajo a la izquierda, los apóstoles seguidos de santos y papas (la iglesia) a la derecha, y probablemente mártires masculinos y mártires femeninos, a ambos lados arriba.

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Todos los personajes están retratados con un extraordinario cuidado.

La Adoración del Cordero Místico 11

Los paneles laterales también tienen trabajadas figuras. A la izquierda se ubican los jueces justos y los caballeros cristianos. A la derecha, los ermitaños y a los peregrinos, entre los que se destaca san Cristóbal, el gigante patrono de los viajeros.

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La escena está bañada por rayos de luz que surgen de un medio sol donde se observa al Espíritu Santo en forma de paloma. Detrás del pasaje campestre hay edificios que representan a la Jerusalén celestial.

Además, sepa que, por su historia, el Políptico de Gante es considerado por algunos la obra más robada del mundo. Incluso el panel de los jueces justos aún sigue desaparecido y hay dos grupos asignados trabajando desde hace años en su recuperación. El expuesto actualmente es una copia, hecha en 1945 por Jef Vanderveken.

  1. VIRGEN DEL CANÓNIGO VAN DER PAELE  (1436)

Virgen del canónigo Van der Paele 01.jpgSegún se desprende de una inscripción en su marco, esta pintura fue encargada a Van Eyck por el canónigo Joris van der Paele, una de las autoridades de la Catedral de San Donaciano en Brujas, probablemente para ser colocada en su tumba y servir como un pedido de oración por el difunto.

La obra es una conversación sacra, donde la Virgen con el Niño Jesús aparecen en el centro flanqueados por dos santos: a la izquierda Donaciano de Reims, patrono de Brujas, y a la derecha san Jorge, que presenta con su mano izquierda a van der Paele.

Virgen del canónigo Van der Paele 02.jpgDesde el punto de vista técnico, la obra es suprema por la asombrosa precisión en los detalles y su riguroso simbolismo. Para comprobarlo, basta observar los acabados del trono de madera, donde el artista simula tallas de Caín asesinando a Abel y de Sansón matando un león.

Virgen del canónigo Van der Paele 03.jpgLa obesa y anciana imagen del canónigo muestra un extraordinario realismo, con anteojos en las manos y un libro, mientras nuevamente la imagen de la Virgen y el Niño aparecen idealizados.

Virgen del canónigo Van der Paele 04.jpgNótese que van der Paele, un humano, no se dirige a la Virgen directamente sino a través de san Jorge, que aparece como intercesor.

OTRAS OBRAS

Estimamos que las cinco obras que hemos presentado muestran el talento de Jan van Eyck en todo su esplendor. Entre sus pinturas, hay otras tres que no debemos mencionar:

a. HOMBRE CON TURBANTE ROJO (1433)

Algunos creen que es un autorretrato del propio Van Eyck

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b. LA VIRGEN Y EL CANCILLER ROLIN (1435)

Nótese la posición de autoridad del canciller Rolin, a la misma altura que la Virgen  el Niño Jesús.

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c. LA ANUNCIACIÓN

Esta obra seguramente constituía el ala izquierda de un tríptico de madera perdido. Posteriormente fue transferida a lienzo.

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Es nuestro deseo que a través de estas imágenes, pueda descubrir a Jan van Eyck y su obra, cuya la pasión por el detalle, el color y las perspectiva nos siguen asombrando casi seis siglos después.

© Pablo R. Bedrossian, 2017. Todos los derechos reservados.


NOTA: SITIOS DÓNDE SE EXHIBEN LAS OBRAS

Si bien, gracias a los avances de la tecnología, hoy no es imprescindible visitar un museo para observar una obra maestra, el autor de este artículo de divulgación ha visto personalmente todas las obras presentadas. Debajo va el lugar donde se expone cada una:

  • Los Arnolfini: National Gallery, Londres, Inglaterra (en nuestra última visita, en 2017, la pintura no estaba disponible al público pues había sido cedida para una exposición temporal).
  • Hombre con gorro azul: Palacio Brukenthal, Sibiu, Rumania
  • Retrato de Margareta van Eyck: Groningen Museum, Brujas, Bélgica
  • Adoración del Cordero místico: Catedral de san Bavón, Gante, Bélgica
  • Virgen del canónigo Van der Paele: Groningen Museum, Brujas, Bélgica
  • Hombre con turbante rojo: National Gallery, Londres, Inglaterra
  • Virgen del canciller Rolin: Museo del Louvre, París, Francia
  • La Anunciación: National Gallery, Washington, Estados Unidos

REFERENCIAS

[1] Vasari, Girogio, “Vida de los más excelentes pintores, escultores y arquitectos”, 1550; utilizamos la edición digital de Leer para Crecer, sin fecha, p.154-155

[2] Desconocemos si se basaban en el mandato bíblico.

[3] 2ª Epístola de san Pablo a Timoteo 4:1 (ver también 1ª Epístola de Pedro 4:5)

[4] Evangelio según san Mateo 26:64 (ver también Evangelio según san Marcos 14:62, Epístola de san Pablo a los Colosenses 3:1, Epístola a los Hebreos 10:12)

[5] Evangelio según san Juan 1:29

[6] Apocalipsis 7:9-10 (Ver también, por ejemplo Apocalipsis 17:14, 21:14, 21:23)

 


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MR. BEAN – UNA RETROSPECTIVA DEL HUMOR EN MOVIMIENTO (por Pablo R. Bedrossian)

Serie COMENTARIOS DE CINE, SERIES Y TV

Mr.Bean ha hecho reír a grandes y a chicos. Jamás necesitó su voz  para lograrlo, sino un humor limpio y transparente. Podemos resumir su show parafraseando una vieja frase: “actúa, y sólo si hace falta usa palabras”. Sea este un pequeño homenaje a quién nos regalado momentos de pura felicidad.

Mr.Bean sin fondo 01El cine mudo, como nova artis, obligó a los actores a modelar sus capacidades histriónicas de un modo totalmente diferente. El cuerpo debía hablar, no las palabras. Los gestos se volvieron los mensajes primordiales. Basta ver cualquier película del primer cuarto del siglo XX para comprobarlo.

Remedando aquella frase de inspiración darwiniana, “el que no se adapta, muere”, la llegada del audio descolocó a muchos actores, Un testimonio reciente que muestra el triste destino de los actores que no supieron, no quisieron o no pudieron adaptarse al cine sonoro es la multipremiada película francesa “El artista”( “The artista”).

Al Jolson - The jazz singer (1927)Un virtual certificado de defunción del cine mudo se firma en Hollywood entre 1927 y 1928 con el estreno de “El cantante de jazz” (“The jazz singer”), la primer película sonora. Muchos quizás han visto la imagen de Al Jolson, su protagonista, que encarna a Jakie Rabinowitz, un cantante blanco con el rostro pintado de negro.

El cambio tecnológico que representó el audio fue comercialmente mucho más atractivo que el talento actoral. Por eso el hilo que nos lleva hasta Mr.Bean es muy delgado y demuestra un extraordinario esfuerzo artístico. Desde luego, las series mudas de este excéntrico personaje británico tienen sonido, pero la ausencia de su voz (salvo para pronunciar ocasionalmente su nombre), las convierten en magistrales clases de actuación.

LA HERENCIA

Charles Chaplin 01Podemos decir que Mr.Bean se encuentra dentro del cine cómico mudo. Sin duda, el maestro del género ha sido el genial Charles Chaplin quien desde 1914 hasta parte de la década del ’30 siguió haciendo cine mudo. A pesar de la llegada del sonido, ocasionalmente ha habido esfuerzos para rescatar la vieja tradición de hacer sonreír sin palabras, sea en color o en blanco y negro. Un buen ejemplo lo representa “La última locura” (“Silent movie”, título original en inglés) de Mel Brooks. Pero, sin duda, constituyen verdaderas excepciones.

Mr.Bean 02Mr.Bean, encarnado por el actor y guionista británico Rowan Atkinson  (1955-), según Wikipedia “apareció por primera vez en el Día de Año Nuevo en 1990 en un especial de media hora para la Thames Television”[1]. A lo largo de 14 episodios emitidos entre 1990 y 1995, más algunos extras, se desarrollan historias donde lo gracioso no suele estar en las circunstancias sino en el personaje y su forma de abordarlas. Se lo puede ver en el primer banco de una iglesia, en el consultorio de un dentista o en una peluquería, provocando siempre y en forma inevitable primero la sonrisa y luego la risa a carcajadas.

 EL PERSONAJE

Mr.Bean 01Se ha dicho que el personaje es “un simpático y solitario ciudadano, inocentón y muy torpe, que se las ingenia para salir de situaciones embarazosas”[2]. Sin embargo, mi opinión es diferente. Comienza como un hombre ingenuo y torpe, pero a la vez obsesivo y compulsivo, que aborda la realidad de un modo infantil y vive bajo sus propias reglas. Paulatinamente se convierte en un ser cínico, provocador y socarrón. Sea cual sea la situación del personaje, el natural desajuste entre sus acciones y las expectativas de los demás protagonistas, que representan a los televidentes, producen situaciones divertidas, cuya gracia se incrementa por la original forma que tiene Mr.Bean de resolverlas. Los sketchs o capítulos, que en promedio tienen 12’ y a veces continúan la historia donde terminó el anterior, son relatos visuales cuya trama sigue el formato “hilo, nudo y desenlace”.

El personaje siempre usa la misma ropa, nunca se queda quieto, tiene una novia a la cual siempre posterga y un osito que es su protegido. Aunque se maneja con unos pocos elementos -su mundo es minimalista y hasta bizarro-, construye gags extraordinarios a través de sus historias.

Mr.Bean 05bMientras los guiones colocan la trama en sitios tan comunes como una tienda de departamentos, una escuela o un restaurante, centran lo fantástico en Mr.Bean y su interacción con personas, lugares y objetos. Su forma no negociable de imponerse en esos escenarios, a pesar de la natural resistencia son no sólo el núcleo de la historia sino una inagotable fuente de diversión para el público.

A diferencia del Charlot de Chaplin, rara vez utiliza el slapstick (el viejo recurso de “golpe y porrazo”); una de esas excepcionales ocasiones es el final de Mr. Bean’s Wedding, que no aparece en la serie de episodios televisivos ni en el box-set con todos los programas, pero se puede ver en Youtube en:

Los gags se construyen, entonces, desde el contraste entre lo lógico y lo absurdo, lo previsible y lo inesperado, aunque los televidentes esperan precisamente ese conflicto con una obvia complicidad. Tanto en la maravillosa actuación de Rowan Atkinson como en la asombrosa resolución de los aprietos en lo que el propio personaje se mete surge la diversión. Como alguien decía, la risa, remedio infalible y cura del alma.

BONUS: PERLAS Y CURIOSIDADES DE MR.BEAN

1. Cuando pasen los años

Hay un cuadro de Albert Birkle “Man with fur cap (my brother the animal)” que parece Mr.Bean cuando haya envejecido. “Hombre con gorro de piel” se encuentra en el Museo Leopold de Viena, Austria. Pintada en 1923 transmite una notable intensidad, pero su similtud con Mr.Bean hace que el observador asociativo desarrolle otra mirada.

Mr.Bean 03 - Albert Birkle “Man with fur cap ("my brother the animal)”

2. Publicidades

Mr.Bean aparece en publicidades. Por ejemplo, mostramos Mr Bean shopping: weirdo in Norway!, realizada para supermercados REMA 1000, de Noruega. Para entenderla, billig significa barato y dyrt significa caro.

3. Filmografía

La presente lista no incluye los dibujos animados de M.Bean, ni avisos publicitarios, como los que hizo para Snickers en 2014.

Filmografía 02

 

Mr.Bean 044. Box-set

Recomendamos el box-set “Rowan Atkinson is Mr.Bean – The whole Bean”, más conocido como “Mr.Bean”, con 3 DVDs, que incluye los 14 episodios, varios videos extras y otros bonus, como un documental sobre Rowan Atkinson y su criatura, titulado “The story of Bean – A 40 minute Documentary”. Además ofrece un texto con la biografía del actor.

5. Presentaciones

Rowan Atkinson volvió a interpretar a Mr. Bean en la Ceremonia de Apertura de los Juegos Olímpicos de Londres, en 2012, donde fue ovacionado.

6. Dos imágenes

Compartimos dos capturas de pantalla del documental “The story of Bean”, una previa a la creación del personaje, durante una actuación, y otra posterior.

Rowan Atkinson (Mr Bean) 01 Rowan Atkinson (Mr Bean) 02

© Pablo R. Bedrossian, 2015. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] https://es.wikipedia.org/wiki/Rowan_Atkinson

[2] https://es.wikipedia.org/wiki/Mr._Bean


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Foto inicial de Mr.Bean tomada del sitio http://fanart.tv/series/76316/mr-bean/

Foto de Al Jolson tomada del sitio http://www.kpbs.org/news/2012/oct/31/broadway-american-musical-syncopated-city-1919-193/

Foto de Charles Chaplin tomada del sitio http://historiageneral.com/2009/09/29/charles-chaplin-charlot-en-la-historia-del-cine/

Todas las demás fotos fueron tomadas por el autor de esta nota, salvo las del apartado Dos imágenes, que son capturas de pantalla del video “The story of Bean – A 40 minute Documentary” incluido en box-set “Rowan Atkinson is Mr.Bean – The whole Bean”

El video Mr Bean’s Wedding – Classic Comic Relief, del cual compartimos el link, corresponde al canal de Youtube Comic Relief.

El video Mr Bean shopping: weirdo in Norway! del cual compartimos el link, corresponde al canal de Youtube The Ad Show.

 

12 ANÉCDOTAS IMPERDIBLES DE JORGE LUIS BORGES (por Pablo R. Bedrossian e ilustrada por Luis Chávez)

Jorge Luis Borges por el artista hondureño Luis Chávez
Jorge Luis Borges por el artista hondureño Luis Chávez

Borges no sólo era un gran escritor sino también un gran conversador. He leído muchos libros de diálogos con él, donde sus diversos interlocutores, (Antonio Carrizo, Osvaldo Ferrari, María Esther Vázquez, Enrique J. Montenegro, Modesto Montecchia, Jean de Mirellet y Rosa Majian, por citar algunos), parecen compartir un único propósito: revelar el genio del escritor argentino. A priori, no diría que la intención de Borges -el personaje- era mostrarse ingenioso, sino que esa percepción unánime es el resultado de un pensamiento diferente, hecho bajo otros paradigmas. Hoy diríamos que Borges era un pensador lateral. Elegí doce anécdotas, en su mayoría poco conocidas, que lo muestran así. Acompaña la nota una magnífica ilustración realizada especialmente por Luis Chávez, uno de los más grandes caricaturistas de Honduras. 

MADRE

Doña Leonor Acevedo, madre del escritor, murió a los 99 años, Había estado postrada durante mucho tiempo, en muy malas condiciones de salud. Una conocida se lamentó que la pobre señora no hubiera llegado al siglo, a lo que Borges respondió: “Usted exagera los encantos del sistema decimal”

(Citado por Alicia Jurado[1]).

NOVELISTAS

– Y Ud., Borges, ¿en qué cree?

–  Bueno, yo soy ateo.

–  Déjeme preguntarle de otro modo. ¿Cree en una vida eterna?

–  No.

–  ¿Cree en la resurrección de Jesucristo?

–  Tampoco

–  ¿Y en Jesucristo como ser histórico?

–  Desde luego. Si no, tendría que pensar que los cuatro más grandes escritores de la antigüedad fueron cuatro novelistas.

(Del diálogo que personalmente mantuve con él[2])

PRECAUCIÓN

Esta anécdota es relatada por varios amigos de Borges con diversos matices, pero siempre conservando lo esencial de la historia. 

“Una mañana de octubre de 1967, Borges está al frente de su clase de literatura inglesa de la facultad. Un estudiante entra y lo interrumpe para anunciar la muerte del Che Guevara y la inmediata suspensión de las clases para rendirle un homenaje. Borges contesta que el homenaje seguramente puede esperar. Clima tenso. El estudiante insiste: “Tiene que ser ahora y usted se va”. Borges no se resigna y grita: “No me voy nada. Y si usted es tan guapo, venga a sacarme del escritorio”. El estudiante amenaza con cortar la luz. “He tomado la precaución –retruca Borges- de ser ciego esperando este momento”.

(Tomado de la Revista Viva del Diario Clarín[3])

PRÓLOGO

El escritor nicaragüense Sergio Ramírez, compartió una asombrosa historia en su blog, que luego fue reproducida por algunos diarios donde era columnista[4]. La he releído muchas veces y no puedo evitar sonreír cada vez que lo hago. Incluso se lo comenté cuando incidentalmente lo conocí en el aeropuerto de San Salvador, El Salvador, en 2014. Aquí va mi resumen:

Pablo Bedrossian con el escritor nicaragüense Sergio Ramírez
Pablo Bedrossian con el escritor nicaragüense Sergio Ramírez

El protagonista es Alvaro Menen Desleal, una suerte de seudónimo literario creado a partir de sus apellidos originales, Menéndez Leal. Lo aclaro para evitar malentendidos y atribuciones satíricas en Argentina. En 1963 ganó el segundo premio en el Certamen Nacional de Cultura de su país, El Salvador, con  “Cuentos breves y maravillosos”. La obra incluía a manera de prólogo una supuesta carta del propio Borges, que homenajea impúdicamente al autor. De inmediato se levantaron sospechas. Menen Desleal, que era un adelantado en cuestiones de marketing, escribió bajo otros seudónimos acusaciones contra su propio libro, de modo de extender la polémica y crear un boom publicitario. Sergio Ramírez explica lo sucedido: “Nadie reparó en la nota con que, al final del libro, completaba su ardid: ‘Querido maestro Borges: Mi vanidad y mi nostalgia -me digo con sus palabras- han armado una escena imposible. De pronto despierto de un sueño y tengo su carta en las manos, como la flor de Coleridge’[5]. La carta, los cuentos, la nota final, todo era parte de la misma ficción, todo era borgiano”. Menen Desleal murió en 2000, sin enterarse que Borges conoció el asunto, tal como se lee en “Borges”, el libro de Bioy Casares que transcribe las secciones de su diario íntimo donde mencionaba al gran escritor argentino. (de paso, disfruté cada una de sus 1663 páginas). En la entrada del 11 de septiembre de 1963[6], Borges le dice a su amigo: “tengo que consultarte sobre algo” y le trae “Cuentos breves y maravillosos” de Menen Desleal, enviado por un guatemalteco que así cree defender el honor salvadoreño ante tal plagio. Cuenta Bioy: “El título, obviamente, recuerda al de nuestra antología ‘Cuentos breves y extraordinarios’. A manera de introducción, el libro trae una carta de Borges, muy elogiosa de los cuentos incluidos. La carta es indudablemente apócrifa… Borges comenta ‘Con tal de que Madre no haya contestado por mí sin decirme nada’”. Una vez descartada la idea, Bioy agrega “El libro trae un posfacio en que al autor pide a Borges disculpas por la carta apócrifa… “. Borges no sabe qué hacer. Finalmente, Borges -prosigue Bioy- “contesta, por fin, sin dar mayor importancia al asunto: con elogios para el libro y aun para la carta apócrifa”[7]. No encontré en el libro detalles de la respuesta, pero Ramírez expone la respuesta de Borges al denunciante, que resultó ser el escritor Alfonso Orantes: “Ya que el volumen consta de una serie de juegos sobre la vigilia y los sueños, queda la posibilidad de que mi carta sea uno de tales juegos y travesuras?” y señala con su incisivo estilo “Borges dice ‘mi carta’. Y ha pasado a ser auténtica. Aparece incluida en El círculo secreto (prólogos y notas de Jorge Luis Borges, Emecé, Buenos Aires, 2003). Borges nunca la escribió, pero ahora la ha escrito. Es su carta”.

GRAN AMIGO

Interrogado sobre el escritor argentino Manuel Mujica Láinez, pese a que luego responde en forma elogiosa, dice “Es un gran amigo para mí, ya que casi nunca nos vemos”[8].

(Diálogo con Antonio Carrizo)

NOBEL

Un par de días después del otorgamiento de un Premio Nobel de Literatura a otro escritor, dejando por enésima vez a Borges afuera, un amigo me comentó “¿Oíste lo que dijo Borges cuándo se enteró a quién le dieron el Premio? ‘Es lógico que el Premio Nobel se lo entreguen a escritores noveles… ’”. Aún no lo he encontrado documentado.

AMISTAD

Antonio Carrizo, durante los encuentros radiales, le pregunta:

– Borges, es difícil elegir un gran amigo…

– No, es que lo amigos lo eligen a uno[9].

(Diálogo con Antonio Carrizo)

EL NOMBRE DE LA ROSA

Al referirse a Jorge de Burgos, protagonista de su novela “El nombre de la rosa”, Umberto Eco escribe “Todos me preguntan por qué mi Jorge evoca, por el nombre, a Borges, y por qué Borges es tan malvado. No lo sé. Quería un ciego que custodiase una biblioteca (me parecía una buena idea narrativa), y biblioteca más ciego, sólo puede dar Borges”[10]. Su alusión es notable no sólo porque esa biblioteca es un laberinto, sino porque en la introducción, de típico corte borgeano, el autor (convertido en personaje narrador) encuentra el manuscrito que le sirve como fuente en Buenos Aires: “Pero en 1970,  curioseando las mesas de una pequeña librería de viejo de Corrientes, cerca del famoso Patio del Tango de esa gran arteria, tropecé con la versión castellana de un librito…”[11]

 CEGUERA

He recibido esta anécdota de muchas fuentes, y tiene el sello del gran escritor argentino.

Como todos sabemos, Borges era ciego y antiperonista. En cierta ocasión un joven se ofrece a ayudarlo a cruzar la Avenida 9 de Julio. Mientras lo ayuda, el joven le dice “disculpe maestro, pero tengo que decírselo… soy peronista”, a lo que Borges respondió con una leve sonrisa: “¡No se preocupe! Yo también soy ciego”.

ROSADA

“Además tuve la desgracia de escribir un cuento totalmente falso: ‘Hombre de la esquina rosada’. En el prólogo de ‘Historia universal de la infamia’ advertí  que era deliberadamente falso. Yo sabía que el cuento era imposible, más fantástico que cualquier cuento voluntariamente fantástico mío, y sin embargo, debo la poca fama que tengo a ese cuento… Lo curioso es que las personas que admiran ese cuento lo llaman ‘Hombre de la Casa Rosada’ y suponen que me refiero al Presidente de la República”[12].

(Diálogo con María Esther Vázquez)

PEHUAJÓ

“Había un personaje de Pehuajó  que me tenía harto. Entonces yo le pregunté si él conocía aquella famosa copla de Pehuajó y se la recité mientras la inventaba:

‘En el medio de la plaza

Del pueblo de Pehuajó

Hay un letrero que dice

La puta que te parió’.

¿Y sabés lo que me contestó el hombre en cuestión? –‘Si, Borges, ya la conocía…’”[13].

(Diálogo con María Esther Vázquez)

CHINA ZORRILLA

En un emotivo CD de Esteban Morgado, titulado “Las estrellas no sólo brillan en el cielo” volumen 2, en favor de la Casa del Teatro de Argentina y distribuido por Página 12, China Zorrilla -que no canta, sino simplemente cuenta-, refiere una maravillosa anécdota de Borges. Imaginemos la historia en la voz de la inolvidable actriz uruguaya con el suave fondo de las cuerdas de nylon de la guitarra de Esteban:

“A mí me gusta el Borges del humor…. Una vez le preguntaron a él si conocía a un muchacho joven que andaba por Buenos Aires contando sus proezas como escritor y como novelista, y que, por supuesto, no tenía ningún talento. Entonces, le preguntaron a Borges si lo conocía. Y Borges dijo ‘Sí, lo conozco muy bien. Para ese muchacho la mediocridad no tiene secretos’”.

© Pablo R. Bedrossian, 2015. Todos los derechos reservados.

Puede seguir leyendo más sobre el tema en el artículo “OTRAS 12 ANÉCDOTAS IMPERDIBLES DE JORGE LUIS BORGES”, haciendo clic en https://pablobedrossian.com/2020/02/26/otras-12-anecdotas-imperdibles-de-jorge-luis-borges-por-pablo-r-bedrossian/

REFERENCIAS

[1] Jurado, Alicia, “Genio y figura de Jorge Luis Borges”, Eudeba, 1964, 3ª Ed. (1996), p.67

[2] Bedrossian, Pablo R. “Encuentro desconocido con Jorge Luis Borges”, https://pablobedrossian.wordpress.com/2011/06/22/encuentro-desconocido-con-jorge-luis-borges

[3] Revista Viva, Diario Clarín, Buenos Aires, Argentina, edición del 9/5/1999, citado por Eduardo Mazo en http://www.eduardomazo.com/default.asp?s=219

[4] Ramírez, Sergio, Diario La Nación, Buenos Aires, Argentina, edición del 11/7/2011.

[5] Ramírez, Sergio, Diario La Nación, Ed.cit.

[6] Bioy Casares, Adolfo, “Borges”, Ediciones Destino, Colección imago mundi Volumen 101,1ª Ed., 2006, p.949

[7] Bioy Casares, Adolfo, “Borges”, Op.cit.,p.950

[8] “Borges el memorioso”, Op.cit.,p.72

[9] “Borges el memorioso”, Op.cit.,p.79

[10] Eco, Umberto “Apostillas a El Nombre de la Rosa”, Editorial Lumen, Ediciones de la Flor, 2ª Edición argentina, 1987, p.32

[11] Eco, Umberto “El Nombre de la Rosa”, Editorial Lumen, Ediciones de la Flor, 9ª Edición argentina, 1987, p.11

[12] Vázquez, María Esther, “Borges, sus días y su tiempo”, Javier Vergara (1984), p.51,52

[13] Vázquez, María Esther, “Borges, sus días y su tiempo”, Javier Vergara (1984), p.91