LUGARES IMPERDIBLES DE PARÍS – PARTE 2 (por Pablo R. Bedrossian)

Compartimos la segunda parte de la serie “Lugares imperdibles de París” cuyo propósito es dar a conocer los lugares más atractivos de la capital francesa, ayudar a los viajeros a planificar sus itinerarios y presentar algo del arte, la arquitectura y la historia de la Ciudad Luz. Desde luego toda selección es injusta. Esta lista pretende ser incluyente pero no concluyente. La primera parte puede leerse en https://pablobedrossian.com/2016/07/23/8-lugares-imperdibles-de-paris/.

LA SAINTE-CHAPELLE

L’Île de la Cité es una pequeña isla sobre el río Sena que constituye el corazón de París. Allí se encuentran, entre otros notables edificios, la catedral de Notre-Dame y el antiguo Palacio de Justicia. Se halla allí también una joya gótica llamada la Sainte-Chapelle.

Fue construida a fines de la primera mitad del siglo XIII para albergar reliquias de la fe cristiana que san Luis, el rey de Francia, había comprado al emperador del Imperio Romano de Oriente cuya sede estaba en Constantinopla. La más importante de esas reliquias era la corona de espinas que los soldados romanos colocaron sobre la cabeza de Jesús antes de crucificarlo.

Cuenta con dos niveles: la capilla de la planta baja es un salón de tres naves; sobre ella se asienta una planta alta de gran altura (20 metros) que cuenta con magníficos vitrales bordeados por arcos ojivales cuyos extremos se unen en el techo.

Los vitrales conmueven por su belleza y colorido y forman parte de los tesoros medievales más importantes de la humanidad.

Esta capilla prácticamente no tiene muros y es sostenida por infinidad de columnas que permiten lucir las monumentales vidrieras. La Sainte-Chapelle se atribuye al arquitecto Pierre de Montreuil, quien se cree que erigió algunas secciones de la catedral de Notre-Dame tras la muerte del arquitecto Jean de Chelles.

Sus 15 vidrieras contienen 1.113 escenas, donde se integran los personajes bíblicos con la realeza incluyendo al propio Luis IX llevando la corona de espinas.

MUSÉE D’ORSAY  

Ubicado frente al río Sena, este museo especializado en obras de arte creadas entre 1848 y 1914 ocupa el enorme espacio de la antigua la estación ferroviaria de Orsay.

Cerca de la entrada hay curiosas estatuas al aire libre; sin embargo, es una experiencia imprescindible visitarlo por dentro.

Al ingresar se contempla desde un balcón el enorme salón central poblado de esculturas mientras por detrás una gran estructura semicircular de vidrio y hierro provee una espléndida luz que complementa a la que ingresa a través del soberbio techo vidriado sostenido por arcos.

Las obras de arte están distribuidas en salas, destacándose la colección de pinturas impresionistas que es considerada la más grande del mundo.

El monumental edificio diseñado por el arquitecto Victor Laloux es de estilo ecléctico; combina el academicismo francés con el naciente art nouveau y el industrialismo.

EL PANTHÉON

En el Barrio Latino, a mitad de camino entre el río Sena y los Jardines de Luxemburgo, se encuentra el Panteón, un monumento funerario dedicado a las personalidades más importantes de Francia, a excepción de los reyes, cuyos restos descansan en la Basílica de Saint-Denis, en las afueras de París, y Napoleón que tiene su propio mausoleo dentro de la ciudad.

No imagine un cementerio. Se trata de un imponente edificio neoclásico con columnas corintias que por detrás tiene una gran cúpula. Fue originalmente concebido para ser una iglesia dedicada a Santa Genoveva pero durante la Revolución Francesa terminó convertido en panteón. Napoleón lo reconvirtió en iglesia, pero, tras idas y venidas, en 1895 quedó signado como la última morada de los civiles franceses ilustres.

Delante de la entrada hay una gran plaza de piedra. Al ingresar uno se encuentra en un espacio de techos altísimos, pisos con diseños geométricos, grandes frescos y esculturas en un espacio de gran luminosidad.

En su centro se encuentra un enorme Péndulo de Foucault, una esfera que oscila libremente, utilizado para demostrar la rotación de la Tierra.

Sin embargo, las criptas conforman el espacio de mayor valor histórico. Allí yacen, entre otros, Marie Curie, Voltaire, Jean-Jacques Rousseau, Alejandro Dumas, Victor Hugo y Émile Zola,

En la planta principal vale la pena admirar las pinturas de la cúpula y el Monumento a la Convención Nacional.

LA AVENIDA DE CHAMPS-ÉLYSÉES

Les Champs-Élysées es la avenida más famosa de París. Une la Place de la Concorde con el Arco del Triunfo. Fue creada en 1724 como una avenida moderna para la época, recta y ancha. Sus dos kilómetros de extensión han recibido varias remodelaciones y mejoras.

La sección más cercana a la Place de la Concorde está rodeada de jardines. Allí pueden observarse dos edificios emblemáticos de París: el Grand Palais y el Petit Palais, levantados en los albores del siglo XX. El Grand Palais con su estructura de hierro y vidrio también puede verse desde el vecino Puente Alexandre III y la ribera del Sena.

Luego de una rotonda llamada en francés Rond-Point, Champs-Élysées es intensamente comercial, con anchas aceras, tiendas de marcas de lujo como Louis Vuitton, Cartier y Chanel y espectaculares boutiques de automóviles como Mercedes Benz, Renault y Peugeot. No se sorprenda de ver allí un auténtico prototipo de Fórmula 1.

En un cruce llegando al Arco del Triunfo en una ocasión hemos visto estacionados nada menos que dos Ferrari y una Lamborghini, una a continuación de la otra.

Sitio de grandes desfiles militares y reuniones patrióticas, Champs Élysées es una vía comercial, con pasajes comerciales, cafés y restaurantes. Es uno de los mejores sitios para caminar y, si tiene dinero, para ir de compras.

EL ARCO DEL TRIUNFO

Después de la victoria de Austerlitz, Napoleón les prometió a sus soldados que volverían a casa bajo arcos triunfales; sin embargo, la construcción de este arco monumental, inspirado en los del imperio romano pero a mayor escala, llevó 30 años y recién fue completada en 1836.

Está ubicado en la Place Charles de Gaulle, una rotonda donde termina la avenida des Champs-Élysées, en la que se abren como rayos doce avenidas. Debido al intenso tránsito vehicular, para llegar hasta el arco se accede por un pasaje subterráneo. En la plaza también se encuentra la Tumba del Soldado Desconocido de la Primera Guerra Mundial.

El Arco del Triunfo tiene 50 metros de alto, 45 metros de largo y 22 metros de ancho. Pagando una entrada puede visitar a su terraza que ofrece hermosas vistas. En las paredes del arco hay frisos y altorrelieves que conmemoran las hazañas de Napoleón, incluyendo 30 escudos en la parte más alta con los nombres de sus victorias. En los muros de los arcos más pequeños están las listas de los oficiales de su ejército.   

En París hay otros arcos; conocemos el Arco del Carrusel, que se encuentra frente al Museo del Louvre, los dos que hay en el Boulevard Saint-Denis (la Puerta de Saint Denis y la Puerta de Saint Martin) y el futurista Arco de La Defensa, pero, sin duda, el Arco del Triunfo en el más colosal e importante de Francia.

GALERÍAS LAFAYETTE

Les Galeries Lafayette Haussmann es una tienda por departamentos ubicada detrás de la Ópera de París. Debe su fama no solo a las marcas de lujo que ofrece sino también a su exquisito y exuberante interior art nouveau.

El edificio fue inaugurado en 1914. Ocupa toda la manzana con una superficie cubierta de 70,000 m2. Posee espectaculares vitrales, maravillosos herrajes en sus balcones y molduras artísticas. Cuenta con una extraordinaria cúpula vidriada que culmina a 43 metros de altura. De noche se puede admirar el enorme salón central y las tiendas que lo rodean totalmente iluminados.

El arquitecto Ferdinand Chanut fue quien le dio al edificio el aspecto que conocemos y admiramos. Para la ornamentación interior contrató a los mejores artistas de su época. El barandal de la escalera monumental fue realizado por Louis Majorelle quien también tuvo a cargo la exquisita herrería de los balcones. Los vitrales estuvieron a cargo del maestro vidriero Jacques Gruber.

LES TUILLERIES

Este enorme parque lleno de flores y esculturas es uno de los más antiguos de Europa. Transcurre muy cerca del río Sena, paralelo a él, entre la Place de la Concorde y el Arco del Carrusel que se encuentra frente al Museo del Louvre.

Fue creado por Catalina de Medicis en 1564 como jardín del antiguo palacio real. A partir de 1667 se permitió visitarlo, convirtiéndose en un parque público luego de la Revolución Francesa.

Aún se observa la intervención del afamado paisajista André Le Nôtre, quien durante la segunda mitad del siglo XVI creó jardines ornamentales como el del Palacio de Versailles. Le imprimió a Les Tuilleries su propio estilo, basado en la simetría, el orden y la belleza panorámica.  

El parque constituye un hermoso lugar de esparcimiento, un remanso en medio de la vorágine de la ciudad. Allí no hay estrés sino que todo es tranquilidad. Cruzando una gran fuente muy cerca de la Place de la Concorde se inicia en el camino bordeado por árboles cuyas copas en algunos sectores están cortadas al ras. Cientos de personas pasean sobre el camino de polvo rodeados de flores, aves y estatuas.

CENTRO POMPIDOU

El Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou, más conocido como El Pompidou es un gigante revulsivo en el corazón de París. Se trata de una construcción donde las escaleras, los ductos de aire y la estructura de acero que sostiene el edificio están a la vista, como si la fachada fuera su esqueleto; al dejar las estructuras al desnudo para muchos es una obra brutalista.

Sin embargo, esta colorida mole es, a la vez, uno de los emblemas del del High-Tech, que consagró los últimos adelantos industriales, tales como el uso del vidrio y del acero, a la arquitectura de su tiempo. Es creación de Richard Rogers y Renzo Piano con la colaboración del ingeniero irlandés Peter Rice. Fue inaugurado en 1977.

En su interior se encuentra el Museo Nacional de Arte Moderno, una enorme biblioteca para 2,000 personas y un centro de investigación musical y acústica.

En interesante el código de colores que permite entender la obra desde el exterior: los conductos de aire son de color azul, los de agua, de color verde. Las zonas para circular (ascensores y escaleras) lucen color rojo y los cables eléctricos, amarillo. Este coloso de 40 metros de altura lejos de alterar la fisonomía parisina la embellece.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.

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