“EL SENTIDO DEL PASADO” UNA HISTORIA DE HENRY JAMES CONTADA POR BORGES (por Pablo R. Bedrossian)

Serie CUENTOS QUE NO SON PURO CUENTO

Sense of the Past 01Jorge Luis Borges no solo fue un gran escritor. Él mismo prefirió verse como un incansable lector. En “El elogio de la sombra” (1969) incluye un poema llamado, sin duda autobiográfico, que declara en su inicio:

“Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído[1]”.

Pero además de ser un lector voraz, Borges era un extraordinario conversador, tal como lo testimonian las decenas de libros que recogen sus diálogos con diferentes interlocutores. En mi biblioteca tengo, entre otros, textos de sus conversaciones con Antonio Carrizo, Osvaldo Ferrari (varios), Enrique J. Montenegro, Modesto Montecchia y Jean de Mirellet.

Uno de ellos, titulado “Borges, sus días y su tiempo”, coloca al principio unos breves ensayos que su autora, María Esther Vázquez, denomina aproximaciones al personaje. Luego presenta una serie de diálogos, donde Borges se revela como un maestro del relato verbal. Cuenta de manera cautivante historias que no son suyas, poniendo perlas ocultas al alcance de muchos.

En uno de los diálogos, Borges reduce a cuento una novela inconclusa de Henry James titulada “El sentido del pasado” (título original en inglés “The Sense of the Past”). El escritor argentino ya había citado la obra y esbozado allí parte de su argumento en su ensayo “La Flor de Colerdige”[2], pero no se trata de una narración tan completa como la que presentamos.

Henry James 01Henry James (1843-1916) fue un escritor y crítico literario estadounidense que pasó la mayor parte de su vida adulta en Europa. Hacia el final de su vida adoptó la ciudadanía británica, debido a la negativa de su país a participar en la Primera Guerra Mundial. Era hermano menor del filósofo y psicólogo William James, padre del pragmatismo. Henry James escribió los tres primeros capítulos de la novela a principios del año 1900. Luego de muchos años de silencio, en 1914 dictó a su secretaria unas diez mil palabras que resumían su maravilloso argumento. En 1915 completó aquel tercer capítulo que había iniciado a principios del siglo, y comenzó el cuarto. No pudo continuar pues murió en 1916[3].

Escuchemos la historia contada por Borges:

El libro de James se llama “El sentido del pasado”. El protagonista es un muchacho norteamericano que vive en una vieja casa que ha pertenecido a sus antepasados en Londres. En la casa hay un cuadro al óleo que representa a un individuo del siglo XVIII exactamente igual a él y que ha quedado inconcluso.

Nuestro protagonista vive leyendo libros del siglo XVIII y les dice a sus amigos que se encuentra incómodo en el siglo actual y que desea vivir en aquella época. Nadie le cree. Entonces se encierra en su casa, solo, leyendo, y llega una noche en que, sin demasiada sorpresa, ve que en la pieza contigua hay una gran luz de candelabros, que hay mucha gente y que él mismo está vestido a la moda del siglo XVIII. No por un artificio científico, sino por la tenacidad y voluntad de su imaginación ha llegado al siglo XVIII.

Sense of the Past 02Sus antepasados lo reciben afectuosamente, creen que es un primo que ha venido de América y conoce a un famoso pintor que quiere retratarlo. Él le dice que no podrá concluir ese retrato. El artista le asegura que sí, pero a medida que la obra avanza el pintor tiene que desistir de su propósito, ya que hay algo en ese rostro del siglo XX que él, pintor del siglo XVIII, no puede entender.

Luego el protagonista conoce, previsiblemente, a una muchacha. Se enamora de ella, pero comprende que, como él ha sido un desterrado en el siglo XX, también lo es en el XVIII, es decir: es una persona híbrida, que no pertenece a ningún tiempo; en cada una de esas épocas sentirá nostalgia de la otra. Entonces se despide de su novia, porque tiene otro destino, que es el verdadero. Y es el destino de pensar en ella y de añorarla estando muy lejos. Pasa a la otra habitación y poco a poco se encuentra solo, frente al retrato inconcluso.

En la última página, va a buscar la lápida en el cementerio y ve que esta muchacha ha muerto soltera hacia mil setecientos y tantos[4].

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.


[1] Borges, Jorge Luis, poema “El Lector”, “Elogio de la Sombra” (1969), “Borges Obra Poética (1923-1977)”, 1977, p.353

[2] Borges, Jorge Luis, ensayo “la Flor de Coleridge”, “Otras Inquisiciones (1952)”, “Obras Completas 1923-1972”, Emecé Editores, 1974, 13ª impresión (1983), p.640

[3] Para conocer mejor un poco más de cómo Henry James fue construyendo su novela, recomendamos leer el ensayo “Henry James. El sentido del pasado” de José Luis Alvarado, publicado en http://www.cicutadry.es/sentido-del-pasado-henry-james/

[4] Vázquez, María Esther, “Borges, sus días y su tiempo”, Javier Vergara (1984), p.149 y 150

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