“EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO”, UNA JOYA AL ALCANCE DE TODOS (por Pablo R. Bedrossian)

Serie LECTURA RECOMENDADA

Acabo de releer “El Hombre en busca de Sentido”, uno de los libros que más han influido en mi vida. Me ha impactado tanto como la primera vez.

Escrito por el Dr. Viktor Frankl, es un relato con alto contenido autobiográfico que va más allá de su propia historia para confrontarnos con nosotros mismos, cualesquiera que sean las circunstancias.

Siendo un joven y brillante neurólogo en Viena, el autor fue privado de su libertad y llevado a un campo de concentración por su condición de judío. Con el propósito de darle un significado a una experiencia tan cruel se dedicó a observar su propio comportamiento y el de los demás, abarcando la psicología de los prisioneros desde su llegada, al ser despojados de todo, hasta el periodo posterior a su liberación. Sus conclusiones son sorprendentes y demuestran que la vida puede tener sentido incluso en condiciones extremas.

En los campos de concentración aquel que perdía las esperanzas canjeaba la comida por cigarrillos, rápidamente se desnutría y, al carecer de fuerzas para trabajar, era enviado a la cámara de gas. No se piense que las personas se daban por vencidas rápidamente, sino que la exposición a situaciones límites terminaba quebrando la voluntad de la mayoría. Cuenta el Dr. Frankl que cierta noche un prisionero gritaba a causa de una pesadilla. Estuvo tentado a despertarlo, pero se frenó a tiempo. ¿Para qué hacerlo si la realidad era seguramente más atroz que aquel sueño?

Calzados que testimonian a los seres humanos cruelmente llevados a la cámara de gas

Aunque aclara que los mejores no regresaron, explica que las personas que sobrevivían eran aquellas que tenían un sueño para realizar. Dice que la frase “yo ya no espero nada de la vida” encierra un error; es la vida la que espera mucho de nosotros. Llega así a lo que creo que es el corazón del libro: según el autor, el prisionero, desde luego, no elegía el sufrimiento, ni la tortura ni el dolor, pero sí tenía la libertad de decidir qué hacer frente a su situación. Concluye entonces que no elegimos las circunstancias, pero sí cómo reaccionamos frente a ellas.

La última parte, añadida a pedido de los editores, es un resumen de la logoterapia, la escuela de psicología creada por el Dr. Viktor Frankl. Según Freud el comportamiento humano está impulsado por la búsqueda de placer; según Adler, por la búsqueda de poder. El autor postula que la primera fuerza motivadora del hombre es la búsqueda de sentido a su existencia. Desde esa premisa rescata el valor del espíritu, al que define no en términos religiosos sino como aquello que nos diferencia de los animales y nos hace humanos.

Los inhumanos baños de Auschwitz

No es un libro lacrimógeno ni sensiblero. Todo lo contrario: la experiencia en los campos de concentración del autor nos pone en perspectiva para mirarnos a nosotros mismos y darnos cuenta que la vida no se trata de lo que nos sucede sino de lo que hacemos con ella.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


BONUS: ALGO MÁS SOBRE ESTA OBRA

El libro puede descargarse gratuitamente en formato pdf de diversos sitios. La edición impresa en la que he releído la obra fue publicada por Herder en 2015 y cuenta con un excelente prefacio de José Benigno Freire, Profesor de la Facultad de Educación y Psicología. Universidad de Navarra.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos a excepción de la portada del libro.

HUNDERTWASSERHAUS, CREATIVIDAD PARA TODOS (por Pablo R.Bedrossian)

Si piensa viajar a Viena, no puede dejar de ver la Hundertwasserhaus (en español, la Casa Hundertwasser). Es un caso curioso, pues concebida como un edificio de vivienda popular, se transformó en una atracción turística. Alejado del glamour imperial, este complejo habitacional es fácilmente reconocible por su fachada asimétrica, dividida en ondulantes secciones de colores intensos.

001 DSC08158

Su construcción se inició en 1983 pero su historia comenzó mucho antes, en 1977, cuando Leopold Gratz, alcalde de Viena encargó el proyecto al artista Friedensreich Hundertwasser, quien desarrolló la idea. El diseño técnico corrió por cuenta del arquitecto Joseph Krawina, quien luego fue sucedido por el arquitecto Peter Pelikan. Quizás exagerando, puede decirse que es una suerte de expresión gaudiana tardía en tono menor, menos bella pero más divertida.

002 DSC08129

Si desea visitarla, se encuentra en Kegelgasse 34-38 en el distrito 3 de Viena. El edificio cuenta con 52 viviendas, 4 locales comerciales, 16 terrazas privadas, un jardín de invierno, 3 azoteas comunitarias y 2 áreas de juegos infantiles. En frente hay un pequeño centro comercial, el Hundertwasser Village, que incluye una tienda de regalos, con recuerdos alegóricos.

 003 DSC08155

SU HISTORIA

Friedensreich Hundertwasser (1928 – 2000) fue un original artista, interesado en la naturaleza. Pintor en sus inicios, y luego de haber publicado varios manifiestos estéticos, en 1972 presentó un conjunto de maquetas en el programa Wünsch dir was, emitido por Eurovision, que testimoniaban su preocupación por una arquitectura en armonía con el hombre y el medio ambiente. A partir de allí ganó notoriedad.

006 DSC08136

 

A fines de noviembre de 1977, Bruno Kreisky, Canciller de Austria -máxima autoridad del Poder Ejecutivo- le escribió una carta al influyente alcalde de Viena, Leopold Gratz, sugiriendo que Hundertwasser debería tener la posibilidad de materializar sus ideas en el campo de la vivienda. 15 días después, Gratz invitó a Hundertwasser a crear un edificio de apartamentos de acuerdo a sus propios criterios, que abarcaban lo estético, lo social y lo ambiental.

005 DSC08133

Encontrar un terreno donde hacer realidad su sueño tomó algunos años. La propuesta de Hundertwasser era construir “un edificio para humanos y árboles”. Como era artista, y no arquitecto, se escogió un experto convirtiera esas ideas en un proyecto formal. Primero fue el arquitecto Joseph Krawina, pero posteriormente fue reemplazado por Peter Pelikan, quien terminó siendo socio de Hundertwasser en otros proyectos.

007 DSC08148

Hundertwasser acudía diariamente a la obra para constatar los avances. Cuando se hizo el Open House se recibieron 70,000 visitantes. El edificio fue concluido en 1985, durante el mandato del alcalde Helmut Zilk, e inaugurada el 17 de febrero de 1986.

008 DSC08144

EL EDIFICIO

La Casa Hundertwasser es una construcción de bloques de ladrillo cuyo diseño se aleja de los patrones reconocidos. Posee apartamentos de una y dos plantas. En algunos sobresalen balcones, pérgolas o terrazas. Se utilizó tierra negra para la forestación de sus numerosas áreas verdes internas. Durante nuestra visita no pudimos ingresar a las viviendas, pero sí a las áreas comunes, donde sobresalen los mosaicos en las paredes, en las escaleras y en los pasillos, creados por los trabajadores.

009 DSC08121

Hundertwasser demostró que una arquitectura más humana y en armonía con la naturaleza es posible sin tomar más tiempo que otras obras, y que es posible realizarlo bajo los límites que impone el presupuesto de un proyecto público y sujeto a las leyes vigentes en su país, sin ningún tipo de permisos especiales.

010 DSC08120

Para más información puede visitar: http://www.hundertwasser-haus.info

004 DSC08132

 

012 DSC08128

015 DSC08142

014 DSC08111

016 DSC08149

BONUS: LE PALAIS DES BEAUX ARTS

A una cuadra, exactamente en Löwengasse 47, se encuentra el Palais des Beaux Arts  (en español, Palacio de Bellas Artes); como se observa, se prefiere denominarlo en francés pese a la que la lengua de Austria es el alemán.

018 DSC08107

Desde 1994 alberga las embajadas de Lituania y Moldavia. Fue construido entre 1908 y 1909, por Anton Drexler (1858-1940) y Josef Drexler (1850-1922).

019 DSC08104

Diseñado originalmente para ser un centro de la moda parisina, combina de manera original elementos del historicismo tardío con motivos art nouveau. En la esquina posee una torre coronada por una cúpula de tres niveles, flanqueada por un globo que sostiene personajes femeninos.

020 DSC08105

Para más información puede visitar: http://www.palaisdesbeauxarts.at

021 DSC08108

© Pablo R. Bedrossian, 2016. Todos los derechos reservados.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.

ESCULTURA URBANA: CUERPOS COLGANTES (por Pablo R. Bedrossian)

SERIE ARTE URBANO

Podemos definir el arte urbano como toda aquella manifestación con sentido estético realizada en lugares públicos. Se diferencia del arte a secas, por su exposición: las obras no quedan restringidas a museos o colecciones privadas; son visibles a todos.

La expresión más común de este arte callejero han sido los graffitis, inscripciones en aerosol que a veces se acompañan de imágenes, utilizadas como expresiones de protesta.

Considerados una extensión de los graffitis, están los murales urbanos, coloridas imágenes sobre paredes de casas y edificios, que trascienden el hecho estético para convertirse en mensajes para la comunidad. Su creatividad y/o belleza capturan la atención del transeúnte y sirven de vehículo para ideas y emociones.

Dentro del arte urbano existe una vertiente menos explorada, pero a la vez más peculiar. Aunque no sabemos si existe un nombre genérico para llamarla, es la creación y colocación de figuras o esculturas en vía pública, colgando o flotando en el aire. Nosotros las llamamos figuras colgantes o figuras flotantes, pues suelen ubicarse en espacios elevados. Presentamos aquí algunos ejemplos centrados en las figuras humanas y una en figuras animales:

 EL HOMBRE COLGADO DE PRAGA

Hombre colgado (Praga) DSC05408

Muchos dicen que gracias al escultor checo David Černý, Sigmund Freud sobrevive en Praga… pero en difíciles condiciones pues cuelga en el aire apenas sostenido por la mano derecha aferrada a una barra.

Se cree que esta pesada escultura de bronce oscuro llamada Viselec en idioma checo, Hombre colgado en castellano y Hanging out en inglés, reproduce al padre del psicoanálisis en tamaño real. Aducen que es una suerte de reivindicación nacional al famoso siquiatra, debido a que nació Příbor (en alemán, Freiberg in Mähren) en la región de Moravia, en el extremo oeste de República Checa. Freud tenía nacionalidad austriaca pues cuando nace, en 1856, la región se encontraba bajo el Imperio Austro Húngaro.

La estatua pende de una barra colocada en uno de los techos de la calle Husova, en el corazón medieval de la ciudad. Fue presentada en 1996 y expuesta en diversos países. Representa a un hombre mayor, calvo, de frente arrugada, con anteojos y barba en candado, que luce un traje de tres piezas sin corbata. Mira hacia abajo y a la izquierda con cierta tristeza, nostalgia o desdén. Se sostiene de la barra con la mano derecha sin revelar ningún esfuerzo, idea que se refuerza por la mano izquierda hundida en el bolsillo.

Tiene un aire al Freud que conocemos a través de la fotografías. Los que aseguran que se trata de él, afirman que la obra se enfoca en la sagrada decisión que tiene cada ser humano de seguir adelante o sucumbir.

Hombre colgado (Praga) DSC05408b

Pero, ¿representa realmente a Sigmund Freud? Jesús Mª Montero Barrado presenta en su blog otro escenario posible: “David Černý se ha hecho famoso por un arte atrevido, controvertido y provocador, con algunos actos y esculturas llenas de un fuerte contenido anticomunista. No en vano en 2009 llegó a decir que ‘un buen comunista es un comunista muerto’”. Más adelante dice “También están quienes dicen que se trata de Vladimir Illich Lenin, cuyo cuerpo pendido en el aire y agarrado con una mano a una viga simbolizaría la caída del comunismo. Precisamente allá por 1968, fue el inicio de la invasión de la antigua Checoslovaquia país por las tropas del Pacto de Varsovia. Dos décadas pasaron desde entonces hasta 1989, en que fueron cayendo como fichas de un dominó los regímenes socialistas  / comunistas de los países del centro y este europeo. Y un cuarto de siglo ha pasado desde esa caída hasta hoy”[1]. Digamos que, mientras no se defina el autor, tiene un final abierto. Quizás es simplemente un hombre que no representa a ninguno de los dos.

EL HOMBRE DE BRAZOS ABIERTOS DE MÜNICH

Hombre con los brazos abiertos (Munich) DSC04189

En la Kaufinger strasse (en alemán Kaufingerstraße), principal calle de Münich, nos sorprende en lo alto la imagen de un hombre con los brazos extendidos, cuyos zapatos se apoyan sobre una barra de acero color tinto. Es de mediana edad, viste camisa blanca con mangas largas, cinturón y pantalón oscuros. Tiene el cabello corto; su piel es oscura pero los rasgos netamente occidentales. Es un hombre común. No hace equilibrio sobre la barra, sino que luce confiado, como si estuviera abierto a todos. Los brazos extendidos se completan en dos grandes manos, quizás de mayor tamaño que la cabeza.

“Hombre con los brazos abiertos” (en alemán “Mann mit ausgebreiteten Armen”) es una obra del artista Stephan Balkenhol, artista alemán especializado en esculturas en madera, cuyo especial interés radica en la figura humana en su contexto. Ha creado varias esculturas de hombres con camisas blancas que se pueden observar en Hamburgo, Mainz y Hannover, a veces combinadas con animales, como la jirafa y el ciervo[2].  Sus obras forman parte del patrimonio de grandes museos en todo el mundo.

Esta escultura urbana admite múltiples interpretaciones. Cada uno tiene la suya. Si tuviera que arriesgar la que prefiero, diría que es un espejo en el que nos vemos reflejados: un ser humano abierto a los demás, que confía en el otro, siempre dispuesto a dar, aun cuando se trate de un desconocido. En una ocasión le escuché decir a Yolanda King, hija el pastor bautista y Premio Nobel de la Paz Martin Luther King “Al Buen Samaritano no le importó que le podía pasar a él si ayudaba al prójimo, sino que le pasaría a su prójimo si él no lo ayudaba”.

EL DESHOLLINADOR DE VIENA

El Deshollinador u Hombre con escalera (Viena) DSC07506El deshollinador u hombre con escalera se encuentra en la calle Wipplingerstraße, en una zona chic de Viena. A pesar de una búsqueda reiterada, no he encontrado datos precisos para identificar al autor ni el motivo. La descubrí de casualidad, en una de esas caminatas donde es mejor perderse que seguir un guía.

La obra, que parece hecha en metal, se asemeja más a una figura de dos planos que a un cuerpo con volumen. Se ve a un hombre de perfil, en color gris plomizo y coronado con un gorro blanco, caminando sobre sobre una barra negra. Está enfundado en su uniforme y carga la escalera de trabajo con su mano derecha, en la cual, si no contamos mal, tiene cinco dedos sin contar el pulgar. Completando su equipamiento, en el hombro lleva arrollado en círculo su cepillo.

El Deshollinador u Hombre con escalera (Viena) DSC07506x

Se lo ve feliz, sin preocupaciones, mirando hacia adelante con determinación y fe. Aunque he leído que sería un símbolo de la lotería, me parece que su esperanza no radica en el azar sino en su capacidad y esfuerzo.

MONOS EN BERLÍN

Tamasha 01 DSC03213

Los monos llegaron a Berlín de la mano del extraordinario pintor, dibujante y escultor indio N S Harsha, mundialmente conocido por sus pinturas, dibujos y sus intervenciones en lugares públicos. El grupo escultórico Tamasha representa un grupo de monos que se encuentran trepando por la fachada de un viejo edificio ubicado en Auguststraße 10, en Berlin-Mitte, el distrito más importante de Berlín.

Tamasha 03 DSC03211

“Tamasha” es un término común en hindi y coloquialmente significa espectáculo o celebración, pero también escándalo, tumulto o conmoción. El título hace alusión a los grandes saqueos que realizan estos primates llamados langures grises, paradójicamente sagrados para los indios. Tienen pelaje blanco y rostro gris oscuro, viven en grupos y mantienen, como los humanos, feroces luchas por el poder. La imagen supone que los pequeños simios se han apoderado del frente de la construcción.

Tamasha 02 DSC03212

Un detalle de la obra que puede pasar inadvertido es que los langures grises no se mueven a través de lianas sino por sus propias y larguísimas colas, que forman una imbricada red que se estira, enrolla y enreda; es una obvia referencia a nuestra sociedad, con su compleja trama de relaciones e interdependencias.

EPÍLOGO

Desde luego, este artículo sigue abierto: es incompleto, pues sólo ofrece una muestra. También está inconcluso debido a que continuamente surgen nuevas esculturas urbanas. Invitamos a nuestros lectores a comentarlas y compartirlas.

© Pablo R. Bedrossian, 2015. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS:

[1] http://marymeseta.blogspot.com/2014/08/el-hombre-colgado-de-praga.html

[2] http://muenchen.im-bild.org/fotos/skulpturen-plastiken/mann-mit-ausgebreiteten-armen


CRÉDITOS MULTIMEDIA:

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.


MÁS ARTÍCULOS DE LA SERIE “ARTE URBANO”:

ARTÍCULOS DE LA SERIE “GRANDES ARTISTAS CONTEMPORÁNEOS”:

GIUSEPPE ARCIMBOLDO: UN GENIO CON MARCA PROPIA (por Pablo R. Bedrossian)

Serie GRANDES MAESTROS DE LA PINTURA

La Gestalt (palabra que en alemán significa conjunto, configuración, totalidad o forma) es una escuela de psicología que interpreta las experiencias humanas como una totalidad y no como el resultado de cada uno de los sentidos. Postula que la conciencia integra nuestras percepciones de un momento determinado en una única estructura. Este enfoque holístico puede resumirse en la frase “el todo es más que la suma de las partes”. Unimos lo que nuestro oído, vista, tacto, gusto y olfato perciben, recreando dentro de nosotros esa realidad.

“Retrato con verduras” (1590) por Giuseppe Arcimboldo, Museo Cívico Ala Ponzone, Cremona

Pero esto vale también para cada uno de los sentidos. Pensemos sólo en el oído. Lo que sentimos al oír una sinfonía no es el producto de escuchar cada uno de los vientos y las cuerdas, sino la percepción de una totalidad construida con todos los instrumentos, que produce en nosotros un efecto muy superior a la suma de sus individualidades. Lo mismo puede decirse de una pintura, donde cada elemento -el cielo, el sol, el campo, las aves- crean la percepción que llamamos paisaje; es esa imagen unificada -no la de cada objeto- la que nos produce una emoción particular.

En los ejemplos mencionados, el todo se construye con elementos afines a él, que la mente automáticamente relaciona. El sonido de los instrumentos permite una música sinfónica; las representaciones de los elementos de la naturaleza componen un paisaje. Sin embargo, siglos antes que la Gestalt, Giuseppe Arcimboldo (1527-1593) entendió estos principios y los extendió más allá de sus límites, pues a diferencia de una orquesta o de una tradicional pintura campestre, obtuvo un resultado asombroso tomando elementos ajenos a lo que se proponía representar. Único y excepcionalmente creativo, Arcimboldo se hizo famoso por sus composiciones de rostros, constituidas con flores, frutas, plantas, animales u objetos. La integración de las partes daba un todo asombrosamente humano.

LA PRIMERA SORPRESA: EL RETRATO DE RODOLFO II EN LOS UFFIZI

La primera ocasión donde contemplé una obra de Arcimboldo fue el los Uffizi, el famoso museo de Florencia, uno de los más antiguos del mundo. No conocía nada de este gran pintor y la primera sensación que tuve es estar frente a una caricatura. Delante de mí estaba el “Retrato de Rodolfo II en traje de Vertumno”; con asombro noté que había sido creado con frutas y verduras.

“Retrato de Rodolfo II en traje de Vertumno” (1591)

CUATRO PINTURAS EN EL MUSEO DE HISTORIA DEL ARTE DE VIENA

Años después tuve la oportunidad de visitar el Kunsthistorisches Museum, el Museo de Historia del Arte de Viena, Austria. Admiré allí cuatro de sus obras, dos de las cuales pertenecen a la serie “Las cuatro estaciones”, donde cada rostro representa un periodo del año y, a la vez, una etapa de la vida del hombre.

“Verano” (1563)
Detalle de “Verano” (1563) donde se ve en el cuello la firma del autor y en el hombro derecho la fecha de la obra.
“Invierno” (1566)
“Fuego” (1566)
“Agua” (1566)

LAS CUATRO ESTACIONES EN UNA CABEZA

A fines de octubre de 2016 pude visitar la National Gallery de Washington D.C., Estados Unidos. Encontré allí otra de las originales creaciones de Arcimboldo. Su título en español sería “Las cuatro estaciones en una cabeza”[1]. Esta obra fue exhibida al público por primera vez en 2007.

“Las Cuatro Estaciones en Una Cabeza” (1590). Incluye la firma del autor en la rama a la derecha, justo donde se ha perdido la corteza.

Eligiendo una perspectiva tres cuartos, que se aparta de su habitual predilección por los perfiles, la cabeza parece un conjunto de tubérculos de los cuales se desprenden ramas, que han sido cortadas al ras. Las cuatro estaciones están representadas por cuatro frutas: manzanas, ciruelas, uvas y cerezas. La expresión de la cabeza es sombría y carece de cualquier signo de alegría. Quizás haya algo de autorretrato, pues, pintada en 1590, es una de las últimas obras del autor que se acercaba al final de su vida.

CUATRO POR CUATRO EN EL LOUVRE

En 2019 pude volver admirar en el Museo del Louvre otras cuatro obras suyas que había visto en mis visitas anteriores:  “El Invierno”, “El Verano”, “El Otoño” y “La Primavera”. Todas estas obras son más tardías que las originales, pues fueron pintadas en 1573. La mayor diferencia radica en el encuadramiento floral, ausente en las primeras.

“Verano” (1573)
“Otoño” (1573)
“Invierno” (1573)
“Primavera” (1573)

En todos los casos me ha asombrado el talento del artista para disponer magistralmente objetos sin vínculo alguno con la figura que ellos mismo crean. También me habla de la capacidad del cerebro de integrar elementos en una imagen totalmente ajenos a ellos.

ACERCA DE GIUSEPPE ARCIMBOLDO

Giuseppe Arcimboldo (1526 – 1593) fue un pintor milanés que perteneció a una generación posterior al Alto Renacimiento en la que habían brillado Leonardo Da Vinci, Miguel Ángel y Rafael. La época que lo precedió había traído un regreso a las formas de la antigüedad, llamadas clásicas, que se asociaban con la perfección, y la imitación de la naturaleza.

Es considerado un pintor manierista. El manierismo corresponde a la última parte del Renacimiento o Bajo Renacimiento y se caracteriza por una exageración de las formas clásicas y sus movimientos, que por momentos llegan a ser extravagantes. Algunos consideran a “El juicio de Dios” de Miguel Ángel, ubicado en el frente interior de la Capilla Sixtina, como una de las primeras obras manieristas, y como ejemplo señalan los gestos del Cristo pantokrator[2] que domina la obra.

Autorretrato de Giuseppe Arcimboldo (anterior a 1593) en la Galería Nacional de Praga

Arcimboldo fue un genial creador que sirvió a varios emperadores europeos. No sólo pintó: diseñó vitrales y gobelinos; inventó juegos, torneos y celebraciones de primera categoría. Incluso se cuenta que “fue admirado por sus dotes científicas y técnicas. Propuso un método colorimétrico de transcripción musical, según el cual una melodía podría representarse por manchitas de color sobre un papel. Partía de las proporciones pitagóricas de tonos y mediotonos. Empleó los colores en la escala: el amarillo al blanco, el verde al amarillo, el azul al verde, pardonegro al azul etc.”[3].

En medio de sus labores dedicó tiempo al estudio de los grabados de Leonardo da Vinci, en particular a los que eran de tendencia caricaturesca, cuya impronta se haría notable en su producción posterior[4]. A ello hay que sumarle otro elemento innovador: el ilusionismo, ese extraordinario atributo que destacamos al principio por el cual logra representar un rostro con elementos completamente ajenos a él. No es exagerado afirmar que es cultor de un arte fantástico, no porque utilice ingredientes irreales y sobrenaturales, sino porque sus invenciones pictóricas producen un fenómeno que Dalí retomará en el siglo XX, la imaginación compartida: la del creador y la del observador.

© Pablo R. Bedrossian, 2014, 2019. Todos los derechos reservados, a excepción de los correspondientes a las fotografías que son de dominio público.


BONUS: ARCIMBOLDO Y DALÍ

Tal como Georg Cantor al crear la Teoría de los Conjuntos, Arcimboldo sabía que la clave para hacer que el todo sea más que la suma de las partes no radica tanto en los elementos de sus pinturas sino en las relaciones entre ellos. El efecto que logró ubicando cada elemento partiendo de su posición frente a otro le otorgó esa unidad única que siglos después lo distingue y genialmente lo diferencia.

Se dice que su obra inspiró “Cabeza paranoica”, el famoso cuadro de Salvador Dalí. Durante una exposición de obras del gran artista catalán en Buenos Aires, me ocurrió algo curioso. Cerca del final mucha gente se aglomeró delante de un cuadro. Me acerqué y observé la pintura: vi una serie de figuras sentadas y recostadas, que me parecían hombrecitos; detrás de ellos, algo así como una choza con forma de iglú, rodeada de árboles, todo bajo un cielo blanco y azul; resumiendo, una imagen que no tenía nada de especial. Entonces le pregunté al que estaba a mi lado:

–         ¿Por qué hay tanta gente? ¿Qué es lo que ven?

–          Gire la cabeza y observe de costado

“Cabeza Paranoica” por Salvador Dalí (1935)

Quedé impresionado.  Al virar noventa grados vi la cabeza paranoica. Un “efecto Arcimboldo”, donde elementos extraños a la representación son dispuestos por el artista de tal modo de mostrarla.

© Pablo R. Bedrossian, 2014, 2019. Todos los derechos reservados


REFERENCIAS

[1] En inglés un pequeño cartel indicaba “Four seasons in one head”

[2] Pantokrator: Señor de todo, un Cristo que viene a juzgar a los hombres

[3] http://www.slideshare.net/kasafia/presentacion-arcimboldo

[4] http://www.biografiasyvidas.com/biografia/a/arcimboldo.htm

ACERCA DE “EGY VILÁG” (“EL MUNDO” O “UN MUNDO”), UNA PINTURA DE MAXIMILIAN LENZ (por Pablo R. Bedrossian)

SERIE GRANDES OBRAS DE ARTE

Cuando vi la obra “Egy világ” (traducida como “El mundo” o “Un mundo”) en el Museo de Bellas Artes de Budapest, me cautivó a primera vista. Debe ser porque el arte no se piensa: se siente. Con esa misma mirada encendida uno puede profundizar en lo que admira, indagando sobre ese mundo al que fue transportado. Comparto aquí el resultado de mi búsqueda.

Egy Világ 01 (vista completa)Mi primera impresión fue observar un espacio abierto, poblado por verdes y azules y blancos sobre los cuales resaltan pequeñas luminarias marrones y rojas. En ese campo, que parece un enorme jardín, veo tres grupos de etéreas figuras femeninas vestidas de azul:

Grupo de ninfas danzando, atrás, a la derecha.
Grupo de ninfas danzando, atrás, a la derecha.

El primero, al fondo a la derecha, está integrado por cuatro mujeres que danzan formando un círculo tomadas de la mano. A algunos quizás lejanamente les recuerde a “La Dance”, la famosa creación de Henri Matisse, de la cual hizo dos cuadros (una versión preliminar, que vi en el MoMA de New York, de 1909, y la versión definitiva, que está en el Hermitage, en San Petersburgo, de 1910)… pero no tienen ninguna relación, y la de Lenz es diez años anterior, pues es de 1899.

El segundo grupo, siempre en el fondo, está conformado por otras dos mujeres: una de cabello rojizo que mira aparentemente al hombre que está delante, y otra de largo cabello más oscuro que parece hablar con ella.

El grupo de ninfas más importante
El grupo de ninfas más importante

El tercer grupo, adelante a la izquierda, lo constituyen cuatro jóvenes con vestidos semitransparentes -presumiblemente ninfas, lo mismo que las demás mujeres de la pintura- que portan ramas doradas. Las ninfas son divinidades menores de la mitología griega asociadas a paisajes naturales, que con frecuencia se representan como muchachas.

Las miradas de las ninfas que están adelante parecen perderse detrás del hombre, vestido con ropa oscura, sombrero gris, sobretodo marrón y barba también marrón. Claramente ubicado a la derecha, el elegante caballero parece ocupar el centro de la obra. Cabizbajo, con un cigarro en su derecha y la izquierda en el bolsillo, da la impresión de caminar totalmente ajeno al entorno, absorto en sus propios pensamientos. La escena parece situarse en primavera, pero el hombre, ya maduro,  la vive como si fuera su otoño o invierno.

El elegante caballero, presumiblemente el propio Maximilian Lenz
El elegante caballero, presumiblemente el propio Maximilian Lenz

Para mí, como simple espectador, lo único real en esta enigmática obra es precisamente el hombre, que intuyo que es el propio pintor. Eso me lleva a notar una paradoja: A este señor vienés, la escena le resulta indiferente, como si la realidad fuera percibida como pura fantasía; por el contrario, para él, la única realidad es la que no tiene materia, la de los pensamientos.

¿Por qué se llama “El mundo” o “Un mundo”?

Maximilian Lenz, el autor, fue un artista plástico austríaco que adhirió a la Secession, un movimiento artístico de vanguardia en su país, de corte modernista, que tuvo como principal exponente en la pintura a su amigo Gustav Klimt. Como artista innovador, adhirió al simbolismo, que reemplazó la pintura historicista de tipo “objetivo”, por una nueva perspectiva subjetiva, vinculada a lo onírico y a las percepciones idealizadas de la realidad a través del color y la forma. Para los simbolistas, el mundo es un misterio y los objetos mucho más que su apariencia física: buscan lo sobrenatural más allá de la materia y se centran en su imaginación, utilizando los símbolos como medio para revelarla. Su lenguaje pictórico expresa tanto los sueños como las ideas a través de metáforas. Las obras no se centran en su técnica sino en la temática, que permite distintas interpretaciones.

Entonces, bajo este ángulo, “Egy Világ” representa de un modo figurado el sentimiento del hombre (que, como dijimos, creemos que es el propio pintor) que enfrenta el mundo que lo rodea con indiferencia. Cree que existe un solo mundo, el que está dentro de él.

Egy Világ 05
Vista de la pintura con el marco que luce en el Museo de Bellas Artes de Budapest

Dejo abierto el debate para aquel que quiera expresar su opinión sobre esta magnífica obra y compartir su sentimiento o interpretación.

Detalle de las ninfas

 © Pablo R. Bedrossian, 2014. Todos los derechos reservados.


FICHA

Ubicada en el Museo de Bellas Artes de Budapest , Hungría (en húngaro Szépművészeti Múzeum), la traducimos como complemento informativo.

Artista:

Lenz, Maximilian (1860 – 1948), nacido y fallecido en Viena, Austria

Fecha

1899

Técnica

Óleo sobre tela

Tamaño

121.5 cm x 186 cm

Clasificación

Pintura

Propiedad

Adquirida en 1900

Número de Inventario

20.B

Departmento:

Arte post 1800


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota.

RECORRIENDO LA VIENA IMPERIAL Y MODERNA (por Pablo R. Bedrossian)

Viena 01Viena es considerada una de las ciudades más bellas de Europa. Es la tierra de Mozart y de Sissy. Sin embargo, la ex sede de gobierno del Imperio Austro Húngaro y actual capital de Austria tiene una larga historia, pues hasta allí se extendió el Imperio Romano alrededor del siglo I, y, en sus límites, según cuenta Eusebio de Cesarea, se suicidó Poncio Pilatos.

002 DSC07362
Torres de la ”Stephansdom”, la catedral de San Esteban

En Viena conviven lo antiguo y lo moderno en completa armonía. El punto de partida de cualquier caminata por la zona histórica comienza en la  “Stephansdom”, la imponente catedral de San Esteban. Cerca de allí vale la pena visitar el reloj a carillón[1] que suena puntualmente a cada hora mientras uno ve pasar las señoriales figuras. Es imprescindible caminar Graben, una refinada arteria peatonal, y visitar la Peterkirche, la iglesia de San Pedro, de intensa ornamentación barroca.

En Viena no sólo se observa monumentalidad: sorprende la química combinación de modernidad con tradición. El llamativo orden -monumental y fastuoso- es el resultado del espíritu de los Habsburgo, la dinástica familia que gobernó por varios siglos, hasta la Primera Guerra Mundial.

Viena 05
Entrada al Hofburg, frente a la preciosa Michaelplatz

Desde uno de los extremos de la calle Graben, se llega por otra peatonal al Hofburg, el palpitante corazón de Viena. Es un majestuoso complejo que contiene los aposentos imperiales, varios museos, una capilla, una iglesia, la Biblioteca Nacional y la famosa Escuela Española de Equitación.  Termina del otro lado en una ancha y rectilínea columnata desde donde uno puede llegar caminando a la zona de los museos (el Muzeum Quartier), donde arte clásico y contemporáneo se conjugan de un modo admirable.

Aunque se dice que la ciudad está a los pies del Danubio, lo que uno ve es un canal. Una noche caminé por su ribera. Como era verano, cientos (probablemente miles) de jóvenes compartían tragos y conversaciones animadas en los diversos barcitos apostados allí uno tras otro.  Incluso había uno, llamado Tel Aviv, con arena, para que pareciera una playa.

Viena o7
Mosaico en el frente de un edificio comercial, en una calle peatonal

Veamos un poco la historia. Los Habsburgo son una familia de que reinó Austria de 1279 a 1918. Sus reyes en algunos momentos fueron considerados emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico (al estilo de Carlomagno) y parece que en ocasiones se lo tomaron en serio… En algún punto se entroncan con la Historia que aprendimos en la escuela, pues leo que Felipe de Habsburgo (“El Hermoso”) contrajo matrimonio con la hija de los Reyes Católicos, Juana de Castilla (“La Loca”), de cuya unión nació el primero de los reyes de la casa de Austria que gobernaría los destinos de España, Carlos I, el cual tomó su cargo en 1517. También conocido como Carlos V en el Sacro Imperio Romano Germánico, el cual heredó en 1519, debido a la muerte de su abuelo, Maximiliano I”. Lo que no dice la nota es que Carlos V abdicó al imperio y se conformó con ser Carlos I, rey de España. La mayoría fue acérrimamente católica y apoyó a los jesuitas al introducir la contrarreforma tras ganar la Guerra de los Treinta Años.  El último de los Habsburgo fue Francisco José que gobernó por 68 años, de los 18 a los 86 (muere durante la Primera Guerra Mundial en 1916). Era el esposo de la famosa emperatriz Sissy, a quien amo toda su vida, pero no fue correspondido por ella, aunque tuvieron creo que seis hijos.

Viena 10
Edificios Wagner

Sería imposible ahora de hablar en detalle de la Secession, la vanguardia artística que surgió a finales del siglo XIX en Austria y se prolongó hasta las primeras décadas del silgo XX. Su representante   más importante fue el genial pintor Gustav Klimt. En la Secession, si bien se busca la elegancia, predomina la sobriedad formal, e incluso cierta severidad. Su mejor expresión arquitectónica se encuentra en los Edificios Wagner, diseñados por el más destacado arquitecto de Viena, Otto Wagner.

Viena 22
Karlskirche frente a la Karlsplatz

Desde los Edificios Wagner se llega caminando a la Karlsplatz, una emblemática plaza vienesa, donde uno puede admirar los pabellones diseñados por Wagner a finales del siglo XIX para la estación de metro, sumamente elegantes, y la Karlskirche, una de las iglesias más representativas de la ciudad, con su suma de estilos y las dos enormes columnas en su frente que remedan a la de Trajano por su motivos esculpidos en espiral ascendente. Esta iglesia constituye una obra maestra del eclecticismo barroco. Tiene una altura de 80 metros por unos 60 de ancho.  Muy cerca se encuentra el Palacio Belvedere que tiene dos edificios en los extremos (el Belvedere superior y el inferior) unidos por bellos jardines.

Viena 35
Palacio Schönbrunn

Pero quizás el palacio más admirable de Viena sea el Schönbrunn, también conocido como el Versalles vienés, es uno de los principales edificios históricos y culturales de Austria. Fue la emperatriz María Teresa quien convertiría el palacio en residencia veraniega de los Habsburgo. Finalmente menciono la Hundertwasser Haus, un edificio de varios pisos con fachada ondulante muy colorida, que, aunque inaugurado en 1985, nos recuerda más bien al modernismo de Gaudi. Me encantó como rebelión a la arquitectura funcional contemporánea.

Viena reúne el Imperio y la modernidad haciendo ostentación de un exquisito buen gusto. Si ama los detalles, es el lugar para Ud.

VIENA EN IMÁGENES

Vista de la ”Stephansdom”, con su techo a dos aguas de 230,000 tejas esmaltadas de varios colores.
Vista de la ”Stephansdom”, con su techo a dos aguas de 230,000 tejas esmaltadas de varios colores.

Reloj con carillón
Reloj con carillón

Torre de la peste, de estilo barroco, erigida en la calle peatonal Graben por el fin de la peste negra.
Torre de la peste, de estilo barroco, erigida en la calle peatonal Graben por el fin de la peste negra

Detalle del mosaico en una céntrica calle peatonal
Detalle del mosaico en una céntrica calle peatonal

Vista del Hofburg desde dentro del complejo
Vista del Hofburg desde dentro del complejo

Detalle del Hofburg
Detalle del Hofburg

Columnata del Hofburg
Columnata del Hofburg

Vista del Mumok, uno de los museos del Muzeum Quartier
Vista del Mumok, uno de los museos del Muzeum Quartier

Una de las típicas obras de Gustav Klimt
Una de las típicas obras de Gustav Klimt

Detalle de uno de los frisos de Gustav Klimt en el Kunsthistorisches Muzeum, dentro del cual estpa el Museo de Bellas Artes.
Detalle de uno de los frisos de Gustav Klimt en el Kunsthistorisches Muzeum, dentro del cual se encuentra el Museo de Bellas Artes.

Detalle de otro de los frisos de Gustav Klimt en el Kunsthistorisches Muzeum, dentro del cual estpa el Museo de Bellas Artes.
Detalle de otro de los frisos de Gustav Klimt en el Kunsthistorisches Muzeum, dentro del cual se encuentra el Museo de Bellas Artes.

Vista exterior del Edificio de la Secession. Arriba se observa el "repollo de oro", como lo llaman los vieneses.
Vista exterior del Edificio de la Secession. Arriba se observa el “repollo de oro”, como lo llaman los vieneses.

Vista pacial de los Edificios Wagner
Vista pacial de los Edificios Wagner

Edificios Wagner
Edificios Wagner

Edificios Wagner (detalle)
Edificios Wagner (detalle)

Viena 21
Detalle de una de los pabellones construidos por Otto Wagner para el metro (subterráneo) en la Karlsplatz

Detalle de una de las columnas de la Karlskirche
Detalle de una de las columnas de la Karlskirche

Fuente entre la Karlsplatz y el Palacio Belvedere
Fuente entre la Karlsplatz y el Palacio Belvedere

Vista del Belvedere superior
Vista del Belvedere superior

Belvedere superior
Belvedere superior

Imágenes de Viena
Imágenes de la Viena antigua

Imágenes de la Viena antigua
Imágenes de la Viena antigua

esquinero - Detalle en una calle de Viena
Esquinero – Detalle en una calle de Viena

Palacio Schönbrunn
Palacio Schönbrunn

Vista de los jardines del Palacio Schönbrunn
Vista de los jardines del Palacio Schönbrunn

Vista de la Viena moderna
Vista de la Viena moderna

Vistas de la Viena moderna
Vista de la Viena moderna

Vista de la Viena moderna
Vista de la Viena moderna

Detalle del mismo edificio
Detalle del mismo edificio

Vista de la Viena moderna
Vista de la Viena moderna

Urania, uno de los edificios más originales de la ciudad
Urania, uno de los edificios más originales de la ciudad

Vista de la Viena moderna
Uno de los edificios modernos más espectaculares de Viena

La Hundertwasser Haus
La Hundertwasser Haus

© Pablo R. Bedrossian, 2013. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] El carillón es un instrumento de percusión consistente en un juego de campanas dispuestas en escala musical golpeadas por un martillo


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.

CÍRCULOS NEGROS (por Pablo R. Bedrossian)

Este es un hecho real, ocurrido en julio de 2013, en Viena, Austria.

Café Mozart, VienaHabía sido invitado para el ensayo del oratorio “Die Schopfung” de Haydn, en el  Musikverein , el Teatro de la Filarmónica. Como aún era temprano, decidió pasear por el centro de la ciudad. Allí estaban los grandes lugares: la Catedral de San Esteban, el Hofburg, la Graben strasse. Cuando pasó frente al Café Mozart, desde el interior alguien le hizo señas. Era Hënrich, un músico de la Filarmónica de Viena a quien había conocido durante otra visita el año anterior, ubicado en una mesa junto a su violoncello y sus partituras. Desde luego, aceptó la invitación y se sentó junto a él. Luego de departir unos momentos y disfrutar de un típico café vienés, le dijo a Hënrich: “Espérame aquí mientras voy a dibujar unos círculos en la vereda”.

Por supuesto, eso está prohibido; sin embargo, como el propietario del Café lo conocía de anteriores ocasiones se lo permitió. Pasaban por allí cientos de turistas de diversos países y se escuchaban diferentes lenguas, muchas de ellas imposibles de reconocer. Pero tomó un crayón grueso y comenzó a dibujar en la acera círculos negros, unos juntos y otros separados. La mayoría de los transeúntes se detuvo preguntándose de qué se trataba. Ninguno entendía que simbolizaban esos anchos puntos negros. Algunos decían que carecían de sentido y que no tenían ninguna relevancia.

Panos Emirzian - Circulos negrosHizo una pausa de cinco minutos, mientras el público atento lo observaba. ¿Qué estaba ocurriendo? Había cierta tensión y la expectativa crecía. A continuación comenzó a unir algunos círculos negros en grupos y a trazar rayas, dibujando los primeros acordes de “La muerte del cisne” del compositor francés Camille Saint-Saëns. Velozmente regresó al café y le pidió a Hënrich: “Por favor, trae tu cello ahora, siéntate y comienza a interpretarlo”. Cuando comenzaron a sonar los primeros acordes hizo un gran silencio. De inmediato muchos comenzaron a emocionarse, incluso con lágrimas en los ojos. Se creó una atmósfera maravillosa. Entonces, él, Panos Emirzian, se dirigió al público en inglés, lengua entendida por todos, diciendo: “He aquí ahora viene la reflexión para nosotros: Así también Dios realiza en nuestras vidas círculos negros que no sabemos de qué se tratan, pero, en definitiva, los unifica, y aflora la melodía más hermosa en nuestras vidas siempre y cuando tengamos paciencia y perseverancia”.

Un cerrado aplauso puso fin a ese trocito de Cielo en la Tierra, pero su mensaje, ese mensaje que conmovió a la multitud que lo observaba en Viena, sigue vivo, apelando a nuestras conciencias y llamando a nuestra fe.

© Pablo R. Bedrossian, 2013. Todos los derechos reservados.


ACERCA DE PANOS EMIRIZIAN

Panos EmirzianPanos Emiizian es un artista plástico reconocido internacionalmente. Nacido en Atenas, Grecia, vivió entre los 3 y los 12 años en Argentina. Estudió Filosofía y Arte en la Universidad di Brera, Milán, y Ciencias Religiosas en el Seminario Maggiore di Roma, realizando diversas exposiciones de pintura en diferentes países europeos y en los Estados Unidos. Es especialista en las Sagradas Escrituras. Ha participado en la restauración de “La última cena” de Leonardo de Vinci en 1980 en Milán, convocado por la O.N.U., y posteriormente se dedicó a la restauración de diversos íconos bizantinos. Entre los años 1998 al 2001 ha realizado obras de restauración en el laboratorio científico del Museo del Louvre, en París, especializándose en obras de maestros del Renacimiento. En la actualidad continúa creando obras en el género surrealismo filosófico e iconográfico. Es políglota, vive en Basilea, Suiza y se encuentra entre mis amigos de Facebook.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

 La primera foto y la segunda imagen me pertenece; la tercera imagen, otra fotografía, fue tomada del perfil de Facebook de Panos Emirzian.