LOS ARMENIOS DE TRANSILVANIA Y LA IGLESIA ARMENIA DE BUDAPEST (por Pablo R. Bedrossian)

Serie “ARMENIOS EN EL MUNDO”

Hace unos pocos años tuve la oportunidad de visitar Budapest; es la unión de dos ciudades, Buda y Pest. Cada una se ubica a un lado del Danubio: Buda, en una colina, Pest en una llanura. En Buda se encuentra el Castillo, que fue la sede histórica de los reyes húngaros.

DSC08673.JPG

Caminando por dentro de sus magníficos edificios descubrí una exposición titulada “Lejos del Monte Ararat – Cultura Armenia en la Cuenca de los Cárpatos” organizada por el Museo Histórico de Budapest y la Biblioteca Nacional Széchényi y patrocinada por el Centro de Humanidades, Historia y Cultura de Europa Central y Oriental de la Universidad de Leipzig (GWZO).

DSC08704.JPG

LA EXPOSICIÓN EN EL CASTILLO: LA HISTORIA DE LOS ARMENIOS EN EUROPA ORIENTAL

Esta presentación se basa en los textos de la exposición titulada “Lejos del Monte Ararat – Cultura Armenia en la Cuenca de los Cárpatos” que vi en Budapest, a los cuales añadí diversos datos históricos.

DSC08707

Ani fue la antigua capital de Armenia; se la conocía como la ciudad de las 1001 iglesias. En 1004 la ciudad fue ocupada por los turcos selyúcidas; algunos de sus habitantes huyeron a Crimea, una península al norte del Mar Negro, hoy territorio ruso reclamado por Ucrania. En 1475 los turcos del Imperio Otomano ocuparon Crimea. Muchos armenios fueron asesinados y esclavizados y 16 de sus iglesias fueron convertidas en mezquitas. Un grupo pudo emigrar al este, instalándose en Moldavia donde ya había una colonia armenia. En 1512 el ejército otomano se apoderó de esa nación. En 1669 hubo un levantamiento moldavo al cual se sumaron los armenios que los turcos aplastaron perpetrando una masacre. Unos 3000 armenios huyeron, cruzaron las montañas de los Cárpatos y en 1672 se instalaron en la Transilvania, una región localizada en la zona centro-noroccidental de la actual Rumania y que por varios siglos estuvo bajo el poder húngaro, donde un príncipe protestante les permitió vivir en paz y practicar su fe.

DSC08709

Sin embargo, en 1700, los armenios entraron en conflicto con los sajones que habitaban de la ciudad de Bistrița, probablemente porque competían en artesanía y comercio. Los sajones acusaron a los armenios de propagar una plaga y ordenaron su expulsión en 24 horas.

LA FUNDACIÓN DE ARMENÓPOLIS

Los armenios expulsados de Bistrița ese mismo año fundaron su propia ciudad a orillas del río Someş: La ciudad de Gherla o Szamosújvár, también conocida Armenopolis, Armenienstadt o Hayakaghak, diseñada bajo una concepción barroca con calles paralelas, callejones diagonales y un mercado simétrico considerados casi únicos en Europa Central.

En 1713 los armenios de Transilvania se convirtieron al catolicismo. Durante el siglo XVIII, cuatro municipios lograron levantar sus propias iglesias católicas armenias, conservando sus comunidades armenias fuertes e independientes. Dos de ellos, Gherla y Dumbráveni, poco después alcanzaron el estatus de ciudades reales libres.

DSC08712.JPG

En Transilvania, como en otras partes de Europa del Este, los armenios se especializaron en el comercio y la artesanía, especialmente en el procesamiento de cuero. Desempeñaron un papel particularmente importante en el comercio internacional, con operaciones que iban desde Isfahan y Constantinopla hasta Ámsterdam. Además, se dedicaron al comercio de ganado vivo, comprando en Moldavia y Valaquia y vendiendo en Pest y Viena.

Los armenios siempre gozaron de los beneficios de la autonomía interna. En 1795 se estableció el Foro Mercantil, que incorporó la estabilidad jurídica interna de la comunidad y se ocupó de la protección frente a otros grupos. Básicamente era un tribunal comercial que también administraba la vida social y, en menor medida, la vida religiosa de los armenios.

DSC08717.JPG

Hoy, como parte de las “minorías nacionales”, los armenios tienen representación en el parlamento rumano.

EUROPA Y LOS LIBROS IMPRESOS EN IDIOMA ARMENIO

Los libros en armenio de la cuenca de los Cárpatos provenían prácticamente de todos los rincones del mundo: Ámsterdam, Venecia, Constantinopla, Roma, París, Marsella, Tbilisi, Jerusalén, San Petersburgo, etc. Llegaron a la región a través del comercio, la iglesia y redes culturales. Un estudio cuidadoso de estos libros revela casi toda la historia de la impresión armenia.

DSC08720.JPG

Al principio, la impresión de libros en idioma armenio estuvo en manos de la diáspora. Hakob Meghapart imprimió el primer en libro en armenio; su labor fue continuada por Abgar Tohatetsi, quien tiempo después trasladó su taller de Venecia a Constantinopla.

DSC08723

Durante el siglo XVIII, se publicaron alrededor de 300 títulos en más de 20 imprentas armenias en Constantinopla. La primera de esas imprentas fue establecida en 1694 por Grigor Marzvanetsi. Su nombre marcó el inicio de un nuevo período en la ilustración del libro armenio: sus publicaciones fueron decoradas con grabados de calidad que coinciden con el contenido.

DSC08733.JPG

A mediados del siglo XVIII hubo otro exitoso impresor armenio en Constantinopla: Astvatsatur Dpir Konstandnupolsetsi; a través de la red de comerciantes de libros, estaba familiarizado con la situación y las demandas de textos en armenio, tanto en las diásporas como en la madre patria.

DSC08724.JPG

Los libros en armenio aparecieron en Roma ya en el siglo XVI. Sin embargo, llegaron a Transilvania en gran cantidad un siglo después traídos por los sacerdotes armenios que habían estudiado en Roma y publicados por Typographia Poliglotta, una imprenta establecida a mediados del siglo XVII por la Congregación para la Propagación de la Fe. La imprenta publicó principalmente libros necesarios para la actividad exitosa de los misioneros católicos: Biblias en lengua vernácula, comentarios bíblicos, textos de enseñanza de idiomas, diccionarios, obras litúrgicas y libros teológicos. En 1759 publicaba en 27 idiomas y hasta 1796 había editado un total de 44 títulos en armenios.

DSC08725.JPG

ARMENIOS EN LA REVOLUCIÓN Y LA GUERRA DE INDEPENDENCIA HÚNGARA (1848/49)

De todas las etnias en Hungría, los armenios probablemente fueron los más representados en la Revolución y la Guerra de Independencia (1848/49). Dos de los trece militares de alto rango ejecutados por los Habsburgo conocidos como los Mártires de Arad eran de ascendencia armenia: el teniente El general Ernó Kiss y el coronel Vilmos Lazar. Otros dos líderes militares húngaros provenían de la comunidad armenia: János Czetz, quien luego emigró a la Argentina y fue el organizador del Colegio Militar de la Nación, y Dénes Lukács, comandante en jefe nacional de la artillería húngara. De todos los participantes en la Guerra de Independencia, dos tenientes coroneles, seis mayores, 18 tenientes y 25 subtenientes eran armenios. Además de los militares, la comunidad armenia también contribuyó financieramente a esta fallida gesta independentista.

Militar 01

El papel que los húngaros armenios habían jugado en los eventos de 1848/49 quedó grabado en la memoria cultural de Hungría; Los armenios eran a menudo descritos como los principales aliados de los húngaros. El conde Sándor Teleki, por ejemplo, hizo la siguiente declaración: “Amo a la nación de los armenios porque son húngaros hasta el fondo de sus corazones; Dotan sobre nuestra tierra y aman a nuestra patria; entre todas las nacionalidades, ¡la suya es la única que vive con nosotros y moriría por nosotros! […] Amo tanto a los armenios que puedo ser nombrado armenio honorario!”.

LA IGLESIA CATÓLICA ARMENIA DE BUDAPEST

Intenté dos veces visitar por dentro esta iglesia ubicada en una zona apacible de Buda pero me fue imposible: un domingo fui por la tarde (la misa se celebra solo por la mañana) y al domingo siguiente no hubo misa, porque se celebra cada 15 días. Sin embargo, pude admirar por fuera el templo y sus jardines.

DSC09647

Cuando uno encuentra un pedacito de la madre patria en territorio extranjero no puede menos que conmoverse.

DSC09652

La Iglesia Armenia en Budapest testimonia la lucha por la supervivencia de toda una diáspora.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.


GALERÍA MULTIMEDIA

MÁS LIBROS ANTIGUOS EN IDIOMA ARMENIO PRESENTADOS EN LA EXPOSICIÓN

DSC08721

DSC08726.JPG

DSC08728

LA IGLESIA ARMENIA CATÓLICA DE BUDAPEST

DSC09642.JPG

DSC09657.JPG

DSC09655


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.

UNA VISITA AL CASTILLO DEL CONDE DRÁCULA (por Pablo R. Bedrossian)

La gran cantidad de libros, series televisivas y películas sobre vampirismo ponen en evidencia la enorme influencia del conde Drácula. Muchos no dudan de su origen histórico pero otros creen que es el fruto de una exagerada imaginación. Te invito a conocer la verdadera historia  y recorrer el castillo a través de las imágenes.

LA HISTORIA TAMBIÉN TIENE SU HISTORIA

001 DSC00319Podemos situar su presentación pública en la novela del irlandés Bram Stoker, de 1897, donde presenta a su protagonista, Vlad Drăculea, como un hombre vampiro. La historia sirvió de base para el film Bram Stoker’s Dracula, dirigida por Francis Ford Coppola, con la actuación estelar del multifacético Gary Oldman.

Los que vieron la película recordarán que el joven abogado londinense Jonathan Harker (interpretado por Keanu Reeves) viaja a la Transilvania llevando unos documentos que el famoso conde debe firmar. En el castillo descubre no sólo que se ha convertido en su rehén sino que Drácula es un vampiro que perdió su amor hace varios siglos.

La novela tiene varios antecedentes literarios que confluyen en la creación del famoso personaje que se nutre de sangre humana; incluso se dice que la historia original le fue confiada por el húngaro Arminius (Armenio) Vámbéry. Del mismo modo, la película de Coppola tiene precedentes, entre los que se destacan Nosferatu el vampiro, de 1922, dirigida por F.W.Marnau, Drácula, de 1931, dirigida por Tod Browning e interpretada por Bela Lugosi y Drácula, de 1958, dirigida por Terence Fisher, con la recordada actuación de Christopher Lee.

Se ha postulado que para ubicar su novela en un remoto castillo en los Cárpatos de Transilvania, Bram Stocker se sirvió de dos obras: una de Emily Gerard, La tierra más allá de los bosques, de 1888, y un informe sobre los principados de Valaquia[1].

EL CASTILLO

El Castillo de Bran (en rumano: Castelul Bran; en alemán: Schloss Bran; en húngaro: Törcsvári kastély) se ubica en la actual Rumania. Alrededor de él ha crecido la ciudad turística de Bran, que pude visitar en 2013. Su fama proviene de la novela, pero digamos que es una de las pruebas más contundentes del triunfo del marketing sobre la Historia, porque Vlad III Drăculea (en rumano, Vlad Țepeș), el personaje histórico que inspiró a Stoker, pasó muy poco tiempo en el Castillo. Este Drácula, conocido como El Empalador, vivió en el siglo XV y luchó contra los turcos sarracenos que habían invadido Europa luego de las Cruzadas. Desde luego, no era un murciélago chupasangre ni nada parecido. Cuando se erigió la actual fortaleza (finales del siglo XIV) la zona pertenecía a Hungría. Hoy se visita desde la bella ciudad rumana de Brasov, y aunque no hay ninguna evidencia de vampirismo, sigue siendo una lugar preferido para góticos, vampirofílicos y otras tribus urbanas de corte dark.

Un detalle interesante es la mención del Chupacabra, un personaje del imaginario popular centroamericano. Dice el texto en inglés del castillo que a este conocido mito, muy extendido en Honduras, se le adjudican más muertes que a todos los vampiros de la Historia.

Los invitamos a viajar a través de las imágenes.

DSC00322
Vista exterior, a la llegada al castillo
002 DSC00369
Vista desde la base del castillo
003 DSC00367
Otra vista desde la base del castillo
005 DSC00324
Cruz en la base del edificio
006 DSC00328
Uno de los dormitorios. En ninguna de las habitaciones el mobiliario corresponde a la época de Vlad Tepes, El Empalador.
007 DSC00329
Otra vista interior. El retrato que se observa al fondo es de Vlad III Drăculea (en rumano, Vlad Țepeș).
008 DSC00331
El autor de esta nota en un pasadizo del castillo
009 DSC00334
Vista de la biblioteca del castillo.
010 DSC00337
Vista del patio interior del Castillo de Bran que se observa desde una de las ventanas del edificio.
011 DSC00361
Otra vista del patio interior del Castillo de Bran, desde otra de las ventana del edificio.
012 DSC00347
Vista del entorno desde el castillo.
015 DSC00356
Vista de otro de los dormitorios.
016 DSC00358
Armas y escudos expuestos en una sala.
017 DSC00362
Una de las antiguas cerraduras.

© Pablo R. Bedrossian, 2015. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Drácula#Fuentes_de_Stoker


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.

 

LAS CALLES MÁS ANGOSTAS DEL MUNDO (por Pablo R. Bedrossian)

 “Las callecitas de Buenos Aires tienen ese qué sé yo, ¿viste?”. Me parece que la “Balada para un loco” de Piazzolla-Ferrer, cuando dice callecitas se refiere a la intimidad que uno establece con los lugares que recorre, pues hay muy pocas calles angostas en Buenos Aires. Alguno me dirá que son los estrechos callejones para carruajes que sobreviven en Palermo o los pasajes Julio S. Dantas y Guillermo Enrique Granville, en Floresta. Pero, a riesgo de equivocarme, apuesto por la desconocida calle Trieste, sobre todo ese pequeño segmento que queda luego de cruzar la calle Juan A. Boeri. Pero son calles, no callejones. No encuentro en los libros, “Los ignorados pasajes de Buenos Aires”[1], de Eduardo Luis Balbachan, ni en “Pasajes”[2], de Rolando H. Schere, nada parecido a lo que voy a contar.

LA SPREUERHOFSTRAßE GERMÁNICA Y LA PARLIAMENT INGLESA.

La Spreuerhofstraße, en Reutlingen , Alemania, se autoproclama la calle más estrecha del mundo. Sin embargo es sumamente corta y, por lo tanto, esa atribución es cuestionable. Alega como prueba contar con registro catastral, algo que no nos sorprende al conocer la minuciosidad teutónica. Su ancho en un momento llega a ser de sólo 31cm, siendo en su punto máximo de 50 cm. Puede apreciarse en este video que encontré en el canal de Gottfried Eniglein:

También Parliament Street, de Exeter, Devon, Inglaterra, reclama en una placa en su entrada tener el mismo honor: ser la más estrecha del planeta. Es mucho más larga que la anterior -unos 50 metros de largo-; en su parte más angosta se estrecha a 64cm y 1,22m en su parte más ancha. Un video del canal de Michelle John la presenta:

LA CALLE DE LA CUERDA

Brasov es una histórica ciudad rumana. Su corazón es la Piata Sfatului, una plaza de forma trapezoidal rodeada de coloridos edificios renacentistas.

Brasov 03

Desde allí iniciamos una intensa caminata. Muy cerca, dejando atrás la Biserica Neagra (la “Iglesia Negra” como se llama a un enorme templo luterano que alguna vez estuvo cubierto de hollín), yendo en dirección al Barrio Judío, atravesamos un largo y angosto callejón, llamado Strada Sforii (“La calle de la cuerda”).

Brasov, Strada Sforii

Según el guía que nos acompañaba era el “callejón más angosto del mundo”. En la mayor parte del trayecto tiene un ancho de 1.30 m, pero su parte más angosta mide sólo 1,10 m (según la Wikipedia en lengua rumana, el ancho varía entre 1,11 y 1,35 m). Se ha documentado su existencia desde el siglo XVIII para uso de los bomberos. Su longitud es de 83 metros, está completamente empedrado, tiene varios arcos en su recorrido y por momentos se camina a cielo abierto y por momentos bajo techo.

Brasov 12 Strada Sforii

Hay un breve video dirigido por Sorin Cosma en 2013, compartido en Youtube por Web TV Brasov que muestra muy bien la Strada Sforii.

EL CALLEJÓN DEL BESO

Guanajuato, León, México, panorámica 01

¿Y en Latinoamérica? La histórica ciudad de Guanajuato, en el estado del mismo nombre, es famosa por sus túneles, su museo de momias, por su vida universitaria y su bella arquitectura colonial, pero también por sus 3,000 callejones.

Guanajuato, León, México, Callejón 01

Por la tarde, frente al Teatro Juárez, uno encuentra jóvenes vestidos a la usanza medieval que conforman estudiantinas, que por la noche guían con su canto a los turistas por ese laberinto de pasillos al aire libre en los cuales se abren puertas y ventanas. El más emblemático de todos los callejones es el Callejón del Beso.

Guanajuato, León, México, Callejon del Beso 02

Tiene sólo 68 cm de ancho y por las noches, a media luz, es un lugar pleno de misterio y romanticismo. Allí acuden las parejas a sellar su amor con un beso, pues no hay lugar para mucho más…

Guanajuato, León, México, Callejon del Beso 03

Si no están seguros de su estrechez, permítanme mostrarla.

El autor de esta nota en el Callejón del Beso
El autor de esta nota en el Callejón del Beso

LA LEYENDA DEL CALLEJÓN DEL BESO

Hay una famosa leyenda, que le da un toque diferente al lugar y preeminencia sobre las angostas callejuelas europeas que hemos mencionado.

Se cuenta que vivían allí Ana y Carlos (otros los llaman Carmen y Luis), dos enamorados. Ana pertenecía a una familia rica que vivía en el lado izquierdo del callejón y Carlos, a una familia pobre, que alquilaba en el lado derecho. El padre de Ana detestaba la relación pues quería para su hija un hombre de su misma clase. Cierta noche el padre sorprendió a la pareja besándose desde los balcones de sus casas. Furioso, amenazó a su hija con matarla si la escena volvía a repetirse. Ana no le creyó. Al día siguiente volvió a besarse apasionadamente con su novio. El padre, al verlos, tomó un cuchillo y, sin mediar palabra, lo enterró en el corazón de su hija. Carlos besó la mano de su querida y poco después se suicidó donde trabajaba, en la Mina de La Valenciana. Así surgió la tradición que todas las parejas deben besarse en el tercer escalón que está pintado de rojo, sino tendrán siete años de mala suerte.

Guanajuato, León, México, Callejón 02

TAMBIÉN EN PRAGA

Al día siguiente de subir esta nota, mi querida amiga Nelly Moyano de Diez me comentó acerca de una calle sin nombre muy estrecha en Mala Strana, Praga, República Checa.

Entrada a Mala Strana desde el Puente de Carlos, en República Checa
Entrada a Mala Strana desde el Puente de Carlos, en República Checa

A pesar que pasé una semana en esa ciudad, y me hospedé en ese histórico barrio, jamás leí no oí de esa calle. Al recibir la foto lamenté no haberla recorrido, pues compite con las anteriores y tiene una característica que la hace única: un semáforo que permite su acceso.

Nelly y Alberto Diez en la calle más angosta de Praga, en Mala Strana
Nelly y Alberto Diez en la calle más angosta de Praga, en Mala Strana

LA CALLEJA DE LAS FLORES DE CÓRDOBA, ESPAÑA

Luego de artículo, también me escribió mi amiga Priscila Dergarabedian, quien mencionó la Calleja de las Flores, en Córdoba, en España, país donde ella residió varios años. Es una muy angosta callecita que conduce a un amplio patio bellamente decorado. Puede admirarse en un video del canal de CRJTwo:

No sé cuál es la calle más angosta, pero sí sé que tienen un encanto único. Allí se tejen historias escondidas en el silencio y guardadas celosamente con el candado del misterio.

© Pablo R. Bedrossian, 2015. Todos los derechos reservados.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos, a excepción de la que muestra la calle angosta sin nombre de Mala Strana, que pertenece a Nelly Moyano y se publica con su autorización.

En cuanto los links a los videos, todos ellos públicos, son de Youtube y se ha citado al dueño del canal donde fueron posteados.


BIBLIOGRAFÍA

[1] Balbachan, Eduardo Luis, “Los ignorados pasajes de Buenos Aires”, EditorialRodolfoAlonso, Buenos Aires, Argentina, 1982

[2] Schere, Rolando H.,  “Pasajes”, Ediciones Colihue, Colección del Arco Iris, Buenos Aires, Argentina, 1998

 

 

 

 

UNA VISITA A LA CATEDRAL ORTODOXA DE SIBIU, RUMANIA (por Pablo R. Bedrossian)

Vista parcial de la Piata Mica o Plaza Pequeña
Vista parcial de la Piata Mica o Plaza Pequeña

Sibiu es una lindísima ciudad medieval rumana, que fue Capital Europea de la Cultura en 2007. Es famosa por sus tres plazas, una junto a otra: La Piata Mare (la Plaza Grande) donde están los edificios más distinguidos, la Piata Mica (la Plaza Pequeña o Plazoleta), que incluye el famoso “Puente de los Mentirosos”, llena de restaurantes y negocios y la Piata Huet, donde se erige la imponente Iglesia Evangélica, originalmente construida en estilo gótico entre 1322 y 1500.

La ciudad, que fue la sede metropolitana de la Iglesia Ortodoxa durante el Imperio Austro-Hungaro, fue fundada por alemanes en el siglo XII, dándole el nombre de Hermannstadt. Tiene mucha influencia arquitectónica germana. Hasta la 2ª Guerra Mundial la población alemana era muy nutrida, pero tras la derrota nazi y la llegada del gobierno comunista la mayoría tuvo que emigrar o terminó prisionera en gulags soviéticos. Toda la ciudad es bella, con interesantes destellos culturales entre los que se destaca el Museo del Palacio Brukenthal, en la Piata Mare.  Su colección incluye el famoso “Hombre de gorro azul” de Jan Van Eyck, y obras de de Lorenzo Lotto, Tiziano, Rubens y Peter Brueghel El Viejo, entre otros.

Catedral Ortodoxa de la Santísima Trinidad, vista parcial
Catedral Ortodoxa de la Santísima Trinidad, vista parcial

Una de sus perlas ocultas, quizás por ubicarse a unas diez cuadras del centro neurálgico que constituyen las tres plazas, es la Catedral Ortodoxa de la Santísima Trinidad (en rumano Catedrala Sfânta Treime din Sibiu). Construida tomando como modelo la Iglesia de Santa Sofía de Constantinopla (hoy Istambul), es espléndida por dentro y por fuera. Erigida en una calle y no en una avenida, no ofrece una buena perspectiva para la fotografía de su exterior, pero por dentro maravilla por su intensa policromía.

Los rumanos son en su mayoría ortodoxos. La idea de construir la Catedral en Sibiu surgió durante el dominio de los Habsburgo, cuando el país estaba bajo el Imperio Austro-Húngaro.  Andrei  Saguna , máxima autoridad de la Iglesia Ortodoxa,  en 1857 solicitó al emperador Francisco José I autorización para pedir donativos para la construcción del templo. El primer donante fue el propio emperador. Aunque Saguna murió en 1873 continuó la recaudación de fondos y en 1902 se colocó la piedra fundamental.

El diseño estuvo a cargo de los húngaros Virgil Nagy y Iosif Kamner, pero el  iconostasio y kliros fueron fabricados en Bucarest, capital de Rumania. El iconostasio es una pared que va de norte a sur en los templos ortodoxos, en la cual, en un orden específico, se colocan los íconos. Esta pared separa el santuario de la parte central del templo.  El kliros es la sección dedicada al coro. El iconostasio  dorado y la cúpula que muestra a Jesús como Pantokrator (“Señor de todo”) fueron pintados por el rumano Octavian Smigelschi.

Vista interior de la cúpula de la Catedral Ortodoxa
Vista interior de la cúpula de la Catedral Ortodoxa

La Catedral fue consagrada  el 30 de abril de 1906, fecha desde la cual recibió varias mejoras.  Sus íconos de estilo bizantino, sus paredes pintadas con motivos religiosos en vibrantes colores y sus vitrales (pocos, pero bellos) merecen una mirada atenta. El exterior es amarillo y rojo, y, además de sus torres, luce una magnífica cúpula.

Los rumanos ortodoxos mantuvieron la fe cristiana durante la sanguinaria dictadura comunista de Ceaucescu. Fueron hombres y mujeres valientes que defendieron sus creencias incluso a costa de sus propias vidas. Este edificio de algún modo testimonia esa fe valiente, que cree en un Dios que se acerca al hombre, y ha puesto en Él su confianza.

Ahora, permitamos que las imágenes nos hablen:

Vista externa de la Catedral Ortodoxa de Sibiu
Vista externa de la Catedral Ortodoxa de Sibiu
Otra vista exterior de la Catedral Ortodoxa de Sibiu
Otra vista exterior de la Catedral Ortodoxa
Vista frontal del exterior de la Catedral Ortodoxa de Sibiu
Frente de la Catedral
Vista del interior, con el iconostasio en el frente
Vista del interior, con el iconostasio en el frente
Vista interior de la Catedral Ortodoxa de Sibiu
Vista interior de la Catedral
Vista del iconostasio de la Catedral Ortodoxa de Sibiu
Vista del iconostasio
Vista de la cúpula de la Catedral Ortodoxa de Sibiu con el Cristo
Vista de la cúpula con el Cristo “Pantókrator”, Señor de todo
Vista del kliros (sección del coro) de la Catedral Ortodoxa de Sibiu
Vista del kliros (sección del coro)
Lámpara colgante en el interior de la Catedral
Lámpara colgante en el interior de la Catedral
Vista de una de las paredes, pintada al estilo neobizantino
Vista de una de las paredes, pintada al estilo neobizantino
Vista de otra de las paredes de rica policromía. Nótese la gran cantidad de arcos de medio punto.
Vista de otra de las paredes de rica policromía. Nótese la gran cantidad de arcos de medio punto.
DSC00766
Vitral que representa las tres personas de la Santísima Trinidad, a quien está consagrada la Catedral

© Pablo R. Bedrossian, 2013. Todos los derechos reservados.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.