¿SOLIDARIDAD O IMPUESTAZO? (por Pablo R. Bedrossian)

“Es fácil ser solidario con dinero ajeno” (palabras de un jubilado al Presidente de la Nación)

Al asumir el nuevo gobierno argentino se enfrentó a una grave situación social y económica. La Ley de Emergencia Económica no era una opción: era una necesidad. Un país endeudado con caída de su PBI no puede insistir en fórmulas que condujeron al fracaso. Había dos posiciones extremas: achicar el enorme gasto público o aumentar la insoportable carga impositiva. Como siempre, el peso recayó sobre aquellos que producen.

Sin embargo, mi intención no es opinar acerca de la política económica de un gobierno que recibe una pesada herencia (aunque no olvido las palabras de la expresidenta Cristina Kirchner cuando el 6 de octubre de 2016 dijo “si es tan pesada la herencia, que la devuelvan”), pues debe ser juzgada por sus resultados y no por la ideología política. Además, deseo que tenga el mayor de los éxitos para bien de todos. Mi propósito es, en cambio, examinar si la bandera de la solidaridad que el gobierno levanta es cierta y justa.

En un debate en una red social, un conocido que adhiere al actual gobierno escribió “encima les molesta la palabra solidaridad … algo que Jesus nos enseñó mucho”. Aunque Jesús no usó la palabra solidaridad, es cierto que el concepto está implícito en las palabras y el ejemplo de Jesús. Por ejemplo, en nuestra traducción del evangelio de Mateo en tres ocasiones se habla de la compasión de Jesús (Mateo 9:34, 14:14 y 15:32). Además, en el Sermón del Monte hay un llamado a la misericordia muy fuerte. De paso, Hitler decía que “la compasión es una debilidad cristiana”. Creo todo lo contrario: es una de sus fortalezas.

Pero, ¿tiene nuestro amigo razón? Para ello debemos preguntarnos si la solidaridad de la que habla el gobierno es la misma de la que habló Jesús. El Diccionario de la Real Academia Española define solidaridad como “adhesión circunstancial a la causa o a la empresa de otros”. No habla de obligación ni de fuerza: adherir es una decisión voluntaria. Hace muchos años Samuel Libert, con su habitual lucidez, escribió “Jesús nunca dijo al que tiene dos capas quítale una”. La solidaridad forzada no es solidaridad; es violencia por cuanto obliga bajo pena de castigo al que no cumpla. Repito: es violencia incluso aunque esté dentro de la ley. Por favor, no se me malinterprete. Estoy de acuerdo con pagar impuestos cuando retornan en servicios para todos; incluso en situaciones críticas, entiendo que deban tomarse medidas extraordinarias en favor de “los que menos tienen” (pareciera que para los políticos usar el término pobres solo es oportuno durante la campaña electoral), pero veo mal utilizar falazmente una palabra noble para disfrazar la extracción forzada de bienes de unos -los que trabajan y producen- en favor de otros. Además, parte de esos bienes no irá a sus supuestos destinatarios sino a los bolsillos de políticos corruptos. Creo que el gobierno debería crear trabajo en lugar de los famosos planes.

Ya hemos demostrado que la bandera de la solidaridad es falsa. Nos queda preguntarnos si el impuestazo es justo. Comencé diciendo que era necesario, entendiendo que situaciones extraordinarias requieren medidas extraordinarias. La necesidad no implica justicia. ¿Tiene el Estado el derecho de imponernos cualquier tipo de impuestos? Alguien diría que si el Congreso representa al pueblo y aprueba una ley enviada por el Ejecutivo entonces sería justa. Yo diría que es legal, pero no necesariamente justa. Si bien la justicia es subjetiva, ¿hasta qué punto un gobierno tiene derecho de tomar de la propiedad privada de sus ciudadanos, de su trabajo y de su esfuerzo, para darlos a otros sin exigir nada a cambio? ¿Acaso no lo usa para clientelismo? ¿Su única forma de ayudar es castigar a los que trabajan y producen? ¿No sería mejor administrar reduciendo el gasto público? No me refiero a despedir gente (lo que en este momento agravaría el problema) sino a realizar compras más eficientes y desprenderse de activos que no producen. ¿No sería mejor poner incentivos a la exportación en lugar de castigarla? Aunque es tabú en la Argentina, ¿no sería mejor flexibilizar las condiciones de contratación para generar pleno empleo? Las actuales leyes claramente favorecen al que tiene empleo, pero castigan al que no lo tiene pues nadie quiere contratar a personas que pueden demandar por razones banales sin que haya una legítima causa. ¿Por qué en lugar de pagar subsidios de desempleo el Estado no da trabajo temporal a esas personas a cambio de ese dinero?

Nadie puede ignorar la precaria situación en la que viven personas. Hace poco me llamó un hermano que vive en el Partido de La Matanza, contándome la persecución que estaba padeciendo a causa de un préstamo que no pagó puntualmente a un usurero. La necesidad obliga a muchas familias a entrar a círculos de deudas de las cuales no pueden salir. Ante esa realidad, la iglesia tiene la oportunidad de dar testimonio de su fe. Muchas ya lo están haciendo: abren sus templos en la semana, sirven almuerzos y meriendas, proveen ropa, dan alojamiento temporal y cubren necesidades espirituales y emocionales de las personas que se acercan. No hay mayor contradicción que hablar de Jesús y cerrar los ojos a la necesidad. Aunque veamos la política en general como un negocio y a la mayoría de los políticos a delincuentes con licencia para robar, eso no nos da derecho a estar ausentes donde hay una necesidad real. No se trata de lo que quita por la fuerza un gobierno sino de lo que estamos dispuestos a dar solidariamente a los demás.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.

LEY DE EMERGENCIA ECONÓMICA Y JUBILACIONES: TODOS LOS ARGENTINOS SON IGUALES PERO ALGUNOS MÁS IGUALES QUE OTROS (por Pablo R. Bedrossian)

La Ley de Emergencia Económica no era una opción: era una necesidad. Un país endeudado con caída de su PBI no puede darse el lujo de no hacer recortes. Desde luego, había dos posiciones extremas: achicar el enorme gasto público o aumentar la insoportable carga impositiva. Como siempre, el peso recayó sobre el pueblo.

Aún con la dolorosa obligación impositiva sobre quienes producen, las medidas extremas pueden entenderse debido a la gravedad de la situación. Sin embargo, hay un hecho crucial, que no debe pasar inadvertido, que muestra y demuestra la inequidad de la Ley: se trata de la suspensión de la movilidad de las jubilaciones.

Hasta la reciente ley, las jubilaciones y pensiones de ANSES aumentaban cuatro veces por año, en los meses de marzo, junio, septiembre y diciembre (Ley 27.426) y se calculaba en base a dos variables: El 70% dependía del Índice de Precios al Consumidor del INDEC y el 30% de la variación de la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE)[1].

La Ley recién sancionada, denominada “Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva en el Marco de la Emergencia Pública”, en sus artículos 55 y 56 congela por 180 días los aumentos a los jubilados que fijaba la ley anterior y faculta al Poder Ejecutivo para fijar incrementos trimestrales de los haberes previsionales, sin establecer su fórmula. Se castiga así a los jubilados, quienes, junto a los niños, son los más indefensos del sistema. Pero aún estas medidas podrían admitirse como un camino de salida a la gravísima situación económica y financiera que atraviesa el país si se aplicaran en forma igualitaria para todos.

SI NO SON PARA TODOS, NO SON DERECHOS: SON PRIVILEGIOS

El flamante vicepresidente del Banco Nación, Matías Tombolini, afirmó en una entrevista radial que le hizo Luis Novaresio que “a Alberto Fernández no lo votaron para que le aumente la jubilación al que gana $80.000”[2]. Sin embargo, parece que a Tombolini se le escapó la tortuga, pues las jubilaciones de privilegio quedaron excluidas de la suspensión.

A los fines de atender en forma prioritaria y en el corto plazo a los sectores de más bajos ingresos -según el propio texto-, el Artículo 51 del proyecto original incluía la suspensión de los “artículos 1°, 10 y 13 de la Ley N° 24.018”, referidos a la movilidad jubilatoria de quienes fueron presidentes, vicepresidentes, magistrados y funcionarios del Poder Judicial. Sin embargo, los parlamentarios introdujeron cambios en aquel Artículo 51 que pasó a ser el Artículo 55 del nuevo texto: quitaron esa frase con el propósito de beneficiar a ciertos argentinos sobre otros. De paso, no solo privilegiaron a estos funcionarios: como si hubiera trabajadores de primera y de segunda, también quedaron excluidos de la suspensión los docentes nacionales y universitarios e investigadores científicos. ¿Por qué no los monotributistas, los metalúrgicos, el personal de la salud o los camioneros?

Digamos que los expresidentes actuales no son los más necesitados. Basta ver la declaración de bienes de Cristina Fernández de Kirchner y de Mauricio Macri. La jubilación especial para los expresidentes es la misma que reciben por todo concepto los Jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, actualmente $341.709 mensuales. Según varias publicaciones periodísticas, los que trabajaron y aportaron al Poder Judicial, excluidos del perjuicio que aplica la Ley de Emergencia Económica, reciben un promedio mensual de $224.734[3].

Recuerdo una frase de Néstor Kirchner en ocasión de la Ley de Matrimonio Igualitario, “derechos iguales para todos”. ¿Esa frase se utiliza solo cuando conviene? Esta lamentable situación, que hubiera sido tolerada si el esfuerzo hubiera sido equitativo, produce una profunda indignación porque, como en la granja de Orwell, pareciera que en la Argentina todos los ciudadanos son iguales, pero algunos más iguales que otros.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] https://www.anses.gob.ar/informacion/movilidad-de-jubilaciones-y-pensiones (última revisión del 25/11/2019)

[2] https://www.infobae.com/economia/2019/12/19/tombolini-nuevo-vice-del-banco-nacion-a-alberto-no-lo-votaron-para-que-le-aumente-la-jubilacion-al-que-gana-80000/

[3] Por ejemplo, https://www.ambito.com/politica/justicia/jubilaciones-privilegio-quienes-y-cuanto-cobran-los-beneficiarios-n5072517 y https://tn.com.ar/economia/jubilaciones-de-privilegio-quienes-son-los-beneficiarios-y-cuanto-cobran_1020274

UN ANÁLISIS DE LA PASO 2019 EN LA ARGENTINA (por Pablo R. Bedrossian)

Tras caer derrotado en las urnas, el presidente Mauricio Macri dijo el domingo por la noche “hicimos una mala elección”; debió haber dicho “hicimos un mal gobierno”. Nosotros previmos el resultado cuando un mes antes escribimos: “el oficialismo no termina de comprender que su fracaso económico le ha hecho perder muchos más votos que el exiguo porcentaje (alrededor de un 3%) que le dio la victoria en 2015. Parece estar en un estado alucinatorio en el que cree que la gente votará por miedo y no por los resultados de su gestión”[1]. El peronista Pichetto no le aportó absolutamente nada y Durán Barba tendrá que dedicarse a conseguir nuevos clientes.

Hay varias claves para explicar el triunfo del Frente de Todos, aunque consideramos como principal causa la mala gestión de Cambiemos. El kirchnerismo tiene un alto porcentaje de voto duro. Se llama así al apoyo incondicional de militantes que votan a un partido o movimiento sin importar lo bueno o malo que haya hecho o proponga hacer. El voto duro kirchnerista se compone de dos partes: el voto ideológico, cercano al fracasado socialismo del siglo XXI propiciado por Hugo Chávez, y el voto clientelista, personas que recibieron dádivas durante los anteriores gobiernos K y que se vieron muy afectados por las políticas de Cambiemos. Al “voto duro” no le importan las evidencias, ni los bolsos ni los cuadernos. Cree en el dicho “somos víctimas de una persecución política”, esgrimido por los corruptos cuando pierden la impunidad que otorga el poder.  

Cristina Fernández de Kirchner, sabiendo el alto rechazo que su imagen produce en un sector de la población, prefirió poner en primer plano a Alberto Fernández, su ex crítico, que pasó repentinamente de incendiario a bombero. Además, la expresidenta actualmente procesada por corrupción, considerando que de ser condenada no podría indultarse a sí misma, prefirió bendecir a Fernández: si este obtiene la Presidencia quedaría en eterna deuda con ella. Además, todo sugiere un “Alberto al gobierno, Cristina al poder”. También nos parece que “Panqueque” Massa, al incumplir su palabra de jamás regresar al kirchnerismo, le aportó votos al Frente de Todos, pues de los que obtuvo en las presidenciales del 2015, solo la mitad fue al peronista federal Roberto Lavagna, que ocupó un descolorido tercer lugar, con algo más de un 8%.

Otro hecho evidente es el fracaso de la extrema izquierda: Pese a que el Frente de Izquierda-Unidad, que reúne el FIT -la unión del Partido Obrero, el Partido de los Trabajadores Socialistas e Izquierda Socialista- y el MST, fue presentado como un logro inédito, Del Caño apenas obtuvo el 2.88%. En las PASO de 2015 había obtenido un 3.25% sin el MST, que había sumado el 0.42%, por lo que el resultado muestra una fuerte caída.

Muy cerca de desplazar a esta alianza de la cuarta posición se encuentra NOS, la fuerza “celeste” o “provida” conformada hace pocos meses, encabezada por Gómez Centurión y Cynthia Hotton. Sin diputados en Provincia de Buenos Aires, porque su lista fue “bajada” por un error técnico del apoderado del partido a través del cual se presentaba, y tampoco en CABA, obtuvo en las presidenciales un 2.64%, unos 580,000 votos, en su mayoría de origen cristiano evangélico. En provincias como Chaco o Misiones superó el 5%. Creemos que la gran mayoría de sus votos, más que para el héroe de Malvinas, fueron para Hotton. Su futuro dependerá de dos factores: el apoyo que obtenga en las presidenciales en los distritos claves, CABA y Provincia de Buenos Aires, y de la conquista de aquellos que adhieren a sus ideas y acaban de votar al macrismo por K fobia.

Finalmente, la elección del liberal José Luis Espert fue un rotundo fracaso. Las encuestas (¡cuándo no!) le adjudicaban una intención de voto del 6% y apenas superó el 2%.

ALGUNAS CONCLUSIONES:

La mayoría ha decidido volver al pasado; no importa la inflación descontrolada, el crecimiento de la pobreza y el altísimo grado de corrupción que haya habido durante el cristinismo. La razón es que con Mauricio Macri su situación empeoró.

Macri y “el mejor equipo en los últimos 50 años” tienen que hacer una severísima autocrítica: su desmoronamiento no se debe a que la gente que no los acompañó, sino que perdieron una oportunidad histórica al no acompañar ellos a la gente. Además, no hubo voluntad política para cerrar la grieta; al contrario, se la mantuvo por un mezquino (y fallido) cálculo político. ¿Puede una nación dividida por antagonismos subsistir ?

El contexto externo no es favorable y el país se encuentra altamente endeudado. Nadie conoce el programa de gobierno de los Fernández y qué harán frente a un escenario tan adverso. Está latente el riesgo de que el kirchnerismo convierta a la Argentina en una nueva Venezuela. Desde luego, es algo que no deseamos, pero, con sus antecedentes, no podemos tapar el sol con un dedo.

En uno de sus discursos Alexander Solyenitzin citó un viejo dicho ruso que decía “cuando los perros te ataquen, no llames a los lobos para que te defiendan, porque una vez que se coman a los perros te devorarán a ti”. El kirchnerismo produjo un incendio y luego se quejó del fracaso de los bomberos. Parece absurdo esperar que los pirómanos sepan apagar el fuego.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1]“Ni Macri, Ni Cristina”, publicado el 15 de julio de 2019. https://pablobedrossian.com/2019/07/15/ni-macri-ni-cristina-las-patas-de-la-mentira-por-pablo-r-bedrossian/

NI MACRI, NI CRISTINA: LAS PATAS DE LA MENTIRA (por Pablo R. Bedrossian)

Cuando en 2015 Mauricio Macri derrotó a Daniel Scioli, muchos interpretaron que se trató de un voto castigo a la gestión kirchnerista. Del mismo modo, debido al terremoto económico vivido en la Argentina desde 2018, un hipotético triunfo de la fórmula Fernández – Fernández de Kirchner se debería más al voto castigo contra actual gobierno que por méritos de la fórmula del apellido idéntico.  

Sin embargo, no vamos a hablar del voto castigo sino de fórmulas castigo para el pueblo argentino. Por un lado, el oficialismo no termina de comprender que su fracaso económico le ha hecho perder muchos más votos que el exiguo porcentaje (alrededor de un 3%) que le dio la victoria en 2015. Parece estar en un estado alucinatorio en el que cree que la gente votará por miedo y no por los resultados de su gestión. Si a alguien le queda duda que la negación alimenta la utopía de la reelección, lo invito a ver este video donde el fracaso de hoy es definido en el ayer.

Más sorprendente aún que la nominación de Alberto Fernández para Presidente de la Nación por parte de Cristina Fernández de Kirchner es la aceptación por parte del primero, después de todo lo que dijo sobre su nueva jefa. De paso, es obvio que el rol de Fernández (Alberto) no es puramente decorativo: fue elegido como defensor de Cristina Kirchner con el propósito de evitar el castigo de la Justicia, amenazando a los jueces con la revisión de sus fallos. El grado de hipocresía del candidato a la Primera Magistratura queda demostrado en este video.

Finalmente el premio “Panqueque”, un tipo de crepa que se da vuelta como una tortilla, se lo ha ganado Sergio Massa, hoy primer candidato a diputado por el kirchnerismo en la Provincia de Buenos Aires. Es muy difícil oírlo sin ponerse colorado (de rabia o vergüenza, Ud. decide) para darse cuenta cómo, al igual que en el caso de Alberto Fernández, no puede confiarse en su palabra. O mintió antes o mintió ahora. ¿Alguna vez habrá dicho la verdad?

Ante tanta falsedad y de tanta hipocresía, uno se pregunta ¿esto es lo mejor que tienen los partidos mayoritarios para ofrecer? Argentina necesita valores: valores que se demuestren en el cumplimiento de las promesas y en una conducta transparente, eficaz y despojada de narcisismo. Los buenos ejemplos deben ser dados desde arriba. Por eso, es hora de pensar diferente y no caer en la trampa de la polarización. No vote por miedo sino por un cambio de verdad.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados, a excepción de los videos.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Los videos fueron tomados de los canales de Youtube y solo se comparten los links para su reproducción desde el sitio donde se encuentran alojados.

EL GOBIERNO ARGENTINO Y EL ABORTO: LA LEY Y LAS TRAMPAS (por Pablo R. Bedrossian)

Ante el fracaso de su programa económico y en un intento desesperado de ganar espacios y mostrarse progresista, en 2018 el gobierno argentino impulsó el tratamiento de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, más conocida como Ley del Aborto.

Queremos suponer que por error de cálculo, y no por ingenuidad, la iniciativa fracasó pese a la presión ejercida desde el Poder Ejecutivo, que se había declarado supuestamente neutral, sobre diputados provida que cambiaron a último momento su voto. El rechazo por parte del Senado se debió no solo a la posición de la mayoría de las provincias, sino a la Marcha por la Vida, una multitudinaria manifestación en la Ciudad de Buenos Aires, acompañada de marchas simultáneas en otras 117 ciudades argentinas, realizada el 17 de marzo de 2018, que puso en evidencia el poder de convocatoria de las iglesias evangélicas -principales motores de la actividad- cuya lealtad a los principios bíblicos en defensa de la vida está por encima de sus simpatías políticas (marchas similares acaban de realizarse en 2019 en todo el país, con más de 300,000 participantes en la Ciudad de Buenos Aires).

Sin embargo, el gobierno argentino insistió en impulsar la interrupción legal del embarazo a través de diferentes acciones, de las cuales queremos señalar cuatro. La primera, la firma el 11 de julio de 2018 del convenio de cooperación entre la Fundación Huésped, declarada abiertamente pro abortista, y el Ministerio de Educación[1]. Tras la derrota en el Senado, esta entidad declaró en su sitio web: “Esta noche no perdimos. En las calles el derecho al aborto legal, seguro y gratuito ganó, y de eso no hay retorno…”[2]. Al abrirle las escuelas, el gobierno proveyó los medios a esta entidad para predicar sus dogmas, en particular sobre el aborto a pesar que va en contra de la ley vigente y de la Declaración Americana de Derechos Humanos, más conocida como Pacto de San José de Costa Rica.

La segunda acción es la defensa a ultranza del Protocolo para la Atención Integral de las Personas con Derecho a la Interrupción Legal del Embarazo. Interpretando el artículo 86 del Código Penal, el protocolo establece cuatro causales para el aborto legal: 1) el embarazo representa un peligro para la vida de la mujer y este peligro no pueda ser evitado por otros medios; 2) el embarazo representa un peligro para la salud de la mujer y este peligro no pueda ser evitado por otros medios; 3) el embarazo proviene de una violación; 4) el embarazo proviene de una violación sobre una mujer con discapacidad intelectual o mental[3]. El protocolo lleva a extremos una resolución de la Corte Suprema de Justicia sostiene que la mujer que solicite el aborto no necesita la autorización de un juez: “si se considerara necesario compartir la información con terceros –incluidos esposo, compañero/a, padre, madre– debe hacerse con la autorización expresa de la mujer, otorgada de manera libre y de forma clara”[4]. De modo que el padre del embrión es privado de sus derechos y si quien solicita el aborto es una menor de 14 a 17 años, sus padres no pueden enterarse sin su consentimiento explícito. El protocolo también se aplica en casos de riesgo de “dolor psicológico y el sufrimiento mental asociado con la pérdida de la integridad personal y la autoestima”[5], amparándose en una definición de salud de 2006 de la OMS bajo la cual reinterpreta el texto del Código Penal de 1984. Por lo tanto, tergiversando el espíritu de la ley  -esto lo sabe cualquiera que haya estudiado Medicina Legal- el daño eventual a la autoestima es causal suficiente para un aborto. ¿Qué diferencia hay entre esto y el aborto legal?  De paso, en caso que la mujer arguya una violación, no se le pide ninguna prueba o evidencia, sino una declaración jurada “y no se podrá exigir a la persona que profundice en las circunstancias del hecho o que brinde prueba alguna”. Por lo tanto, el protocolo permite mentir impunemente para interrumpir un embarazo. Cabe preguntarse en qué lugar pone la misma dedicación a la exigencia del Código Penal en cuanto a la realización del aborto solo cuando “este peligro no pueda ser evitado por otros medios”.

Una tercera acción promovida por el Poder Ejecutivo argentino a través del Ministerio de Salud y Desarrollo Social fue la aprobación por la ANMAT del Misoprostol, droga abortiva recomendada por la OMS, facilitando los medios para el aborto, que es ilegal. La posterior compra pública de Misoprostol a su proveedor monopólico, Laboratorio Dominguez, por $14.938.560[6] sugiere la posición de las autoridades de dicho Ministerio frente al aborto.

Finalmente, y en lo que nos parece más doloroso, bajo excusas infantiles, se acaba de privar del apoyo estatal comprometido a la Red Nacional de Acompañamiento a la Mujer con Embarazo Vulnerable. Ya no se trata de alentar el aborto sino e imponer contra viento y marea la política oficial de desalentar el embarazo vulnerable. En 18 de diciembre de 2018 la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENNAF) y la Fundación Vida en Familia firmaron un convenio para apoyo a la Red, que fue presentada el 6 de marzo de 2019 en el Salón de los Pasos Perdidos de la Cámara de Diputados de la Nación. Sin embargo, luego del evento, “la Profesora Evelyn Rodríguez, responsable de la Red y de la Fundación Vida en Familia, comenzó a recibir para su asombro, mensajes de WhatsApp del Secretario Castelli exigiéndole sorpresivamente firmara inmediatamente un anexo ‘no negociable’ al convenio ya firmado en diciembre del año pasado, y elaborado conjuntamente durante 9 meses”[7]. 

La profesora Rodríguez se negó a firmar el anexo “no negociable” sin antes ponerlo a consideración previamente a las doscientas instituciones que conforman la Red. El ultimátum que recibió de parte de las autoridades no concordaba con los nueve meses que tomó dar forma al convenio. ¿Por qué ese cambio repentino? Finalmente, el 14 de marzo se entera por los medios de la rescisión del convenio mencionado por parte del Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación. 

CONCLUSIONES

Desde febrero de 2018, cuando abrió el debate a la legalización del aborto en el Congreso Nacional, el Poder Ejecutivo declaró a la vez su neutralidad. Sin embargo, todas sus acciones la contradicen, pues los actos que enumeramos muestran y demuestran una posición claramente pro abortista:

1. El convenio con la Fundación Huésped facilita el adoctrinamiento infantil sobre el aborto, contrario a ley y a los derechos humanos declarados en el Pacto de San José de Costa Rica del cual la Argentina es signataria.

2. La defensa del protocolo que permite el asesinato del bebé intrauterino por causas banales, como el daño potencial a la autoestima de la mamá, como si el ego materno fuera más importante que la vida que lleva dentro.

3. La aprobación por el ANMAT y la posterior compra y distribución del misoprostol, droga abortiva por parte del Ministerio de Salud.

4. El sabotaje al convenio que apoyaba un 0800 gratuito para las mujeres con embarazo vulnerable.

No es necesario repetir que el INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo), dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, también se manifiesta abiertamente en contra de la ley vigente, decorando de pañuelos verdes, símbolo de los pro abortistas, la fachada de sus edificios.

¿Qué confianza genera un gobierno que dice una cosa y hace otra? ¿Qué respeto muestra a la democracia y a la histórica votación que rechazó la legalización del aborto? ¿Qué efecto produce en aquellos que creen que es obligación del Estado defender la Ley al observarlo facilitar los medios para violarla?

Creemos que las acciones oficialistas no son movidas por los valores o la ley, sino por el cálculo político. Parece seguir la máxima del escudo chileno, “por la razón o la fuerza”, pero creemos que estos actos lejos de fortalecer su aritmética electoral lo exponen al fracaso, porque la gente no vota solo por la grieta, sino por el respeto que le brindan y los derechos que realmente le importan.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS:

[1] Ver nuestra nota “Por la razón o la fuerza: El convenio oficial con la Fundación Huésped y la promoción del aborto”, https://pablobedrossian.com/2018/08/28/por-la-razon-o-la-fuerza-el-convenio-oficial-con-la-fundacion-huesped-y-la-promocion-del-aborto-por-pablo-r-bedrossian/

[2] https://www.huesped.org.ar/noticias/tras-la-desaprobacion-de-la-ley-de-interrupcion-voluntaria-del-embarazo/

[3] “Protocolo para la Atención Integral de las Personas con Derecho a la Interrupción Legal del Embarazo”, p.11

[4] “Protocolo …” Op.cit., p.14

[5] “Protocolo …” Op.cit., p.15

[6] Contratación Directa que cursa bajo el proceso 80-0075-CDI18 bajo el nombre “Adquisición de Misoprostol 200 mcg”, https://www.eldisenso.com/informes/aborto-legal-en-el-hospital-carolina-stanley-invierte-15-millones-en-misoprostol/

[7] Según el Comunicado Oficial de la a Fundación Vida en Familia

POR LA RAZÓN O LA FUERZA: EL CONVENIO OFICIAL CON LA FUNDACIÓN HUÉSPED Y LA PROMOCIÓN DEL ABORTO (por Pablo R. Bedrossian)

Esta curiosa frase, que se encuentra en el escudo de Chile, parece ser el emblema de muchas organizaciones políticas que disfrazadas bajo banderas como derechos humanos y democracia están decididas a cumplir sus fines “por las buenas o por las malas”. Para ellos, los fines justifican los medios. Ignoran los derechos humanos de los demás -incluso están dispuestos a violarlos-, asumiendo un mesianismo por el cual se sienten empoderados para imponer a otros su doctrina. Más preocupante aún es cuando instituciones del Estado actúan aliándose con ellos.

Convenio Fundación Huésped -Ministerio de Educación 01.jpgEl 11 de julio de 2018, mientras en el país se discutía con ardor la despenalización del aborto, ley de la cual el presidente Mauricio Macri había declarado ser neutral, el portal de noticias del gobierno argentino anunciaba que “el Ministerio de Educación de la Nación firmó un convenio de cooperación con Fundación Huésped para el trabajo conjunto entre ambas instituciones en materia de Educación Sexual Integral y prevención del embarazo no intencional en la adolescencia”[1].

LOS DUEÑOS DEL BIEN COMÚN

La Fundación Huésped es ampliamente conocida por su labor en la lucha contra el SIDA. Ha sido pionera en ese campo y trabajado tanto en la prevención como en el tratamiento de la enfermedad. Sin embargo, ha ido más allá de su rol sanitario -sin duda, extraordinario-, y se ha declarado abiertamente pro abortista. Incluso, tras la derrota en el Senado, donde la representación popular rechazó por amplio margen la despenalización del aborto, la Fundación dirigida por el Lic. Leandro Cahn en su sitio web declaró: “Esta noche no perdimos. En las calles el derecho al aborto legal, seguro y gratuito ganó, y de eso no hay retorno… El movimiento de mujeres tiene una fuerza irreversible. Logra reunir en un solo grito el reclamo por un derecho que históricamente fue negado. La marea verde arrasa y nos transforma”[2].

MESIANISMO ABORTERO

Senado Argentino.jpgNo voy a detenerme en los argumentos con los que justifican su posición de legalizar el asesinato de los argentinos por nacer, pero sí señalar que bajo la sombrilla de la palabra derechos, y siguiendo fielmente el libreto de los ideólogos de género, en esa declaración intentan estigmatizar a sus oponentes sosteniendo que sus argumentos fueron meramente “morales o metafísicos”. Para ello se ven forzados a ignorar deliberadamente que, por ejemplo, la Academia Nacional de Medicina, muchos médicos -como es mi caso- y otros hombres de ciencia ateos y cristianos nos oponemos al aborto por razones científicas y de derechos humanos[3], muy distintos a los derechos que ellos reclaman. Además, quiero resaltar el desprecio que han demostrado por la opinión ajena, en particular por las ideas vertidas por los senadores en representación del pueblo al afirmar “No logramos en esta oportunidad que una mayoría de las y los Senadores haga a un lado sus creencias personales y religiosas para pensar en el bien común”. ¿Acaso creen que los senadores son ignorantes cuando sostienen que la vida comienza en el momento de la concepción y que el aborto voluntario implica terminar en forma violenta con la vida intrauterina?  ¿No es acaso un pensamiento mesiánico el de aquel que se cree dueño de la verdad, y siendo juez y parte se atribuye el patrimonio de establecer qué es el bien común?

CABALLO DE TROYA

Leandro CahnDesde luego, hasta aquí solo se trata de opiniones. Sin embargo, la Fundación Huésped afirma en la nota sobre la derrota en el Senado que seguirán “trabajando para que el Protocolo de Interrupción Legal del Embarazo se aplique en cada provincia del país, para que la Educación Sexual Integral se incorpore en todos los niveles de todas las escuelas”. Por eso, la firma de un convenio educativo entre el Ministerio de Educación y una entidad declaradamente opuesta a una ley del Estado relacionada, provee los medios para prediquen sus dogmas, en particular sobre el aborto, y en general sobre ideología de género a niños y adolescentes, sin respetar la legislación vigente, ni el derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos. Los argentinos no somos ingenuos y hemos padecido otros Caballos de Troya, con la complicidad, desde luego, de las autoridades de turno.

POR LA RAZÓN O LA FUERZA

¿Por qué el gobierno nacional ha elegido en un tema tan sensible a una entidad que se opone a una ley del Estado? ¿Qué compromisos tiene y con quién? Si creemos en la democracia, entonces respetemos las decisiones populares que le han dicho claramente no a la despenalización del aborto, y, en caso de firmar convenios, que se haga con aquellas instituciones respetuosas de la Ley que trabajan no solo por apoyar a la mujer en situación de riesgo sino a los hijos que llevan dentro de ellas. Digamos basta a vivir en el reino del revés.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] https://www.argentina.gob.ar/noticias/convenio-de-colaboracion-con-fundacion-huesped

[2] https://www.huesped.org.ar/noticias/tras-la-desaprobacion-de-la-ley-de-interrupcion-voluntaria-del-embarazo/

[3] https://pablobedrossian.com/2018/08/02/el-comienzo-de-la-vida-humana-por-pablo-r-bedrossian/

CORTINAS DE HUMO (por Pablo R. Bedrossian)

Cortina de Humo 05

Alguien ha dicho que el macrismo es un kirchnerismo con buenos modales. No coincido: el kirchnerismo ha demostrado que, además de soberbia y corrupción, tenía pretensiones hegemónicas propias de una dictadura, resumidas en aquel fallido “vamos por todo”. El macrismo, en cambio, podría definirse como un gobierno con grandes intenciones que al día de hoy no ha logrado concretar ninguna. Es cierto que no cuenta con mayoría en las cámaras legislativas y que la herencia recibida es una suerte de mochila de plomo, pero a su incapacidad para reducir la inflación, atraer inversiones y lograr el pleno empleo ha sumado la ausencia de conciencia moral y la falta de escrúpulos: tal como el gobierno anterior, es capaz de manipular todos los recursos disponibles para desviar la atención de los grandes problemas nacionales.

Probablemente por consejo del experto ecuatoriano Jaime Durán Barba, la estrategia ha sido levantar cortinas de humo. No es una medida original. En “Wag the Dog”, una comedia negra protagonizada por Dustin Hoffman y Robert De Niro, para evadir un escándalo sexual de la Casa Blanca, un asesor hace filmar una supuesta guerra en Albania que es trasmitida por televisión. También los geniales Les Luthiers proponen algo parecido en “Noruega”.

Cortina de Humo 03

Primero fue la ley de despenalización del aborto que sirvió para distraer al pueblo de la grave crisis económica. Mientras el dólar se disparaba de $18 a $28, los verdes de dedicaban a pelear con los celestes en los programas de TV.

Como el tema del aborto se terminaba, y la crisis amenazaba con volverse crónica, era necesaria otra distracción. Alguien en Balcarce 50 habrá pensado qué lástima que pasó el Mundial. Pero, como si no fuera suficiente la colección de fracasos que hasta hoy exhibe el gobierno (fracasos que no auguramos, ni deseamos, desde luego), una explosión en una escuela pública de la Provincia de Buenos Aires se cobró dos vidas. Ante ese acontecimiento de altísima gravedad institucional apareció otra cortina de humo, no fuera que las protestas por las muertes injustas superaran la buena onda y los timbrazos de Cambiemos. Me refiero a los cuadernos de la corrupción kirchnerista que aparecieron sorpresivamente ahora.

Cortina de Humo 02

Es muy probable que el contenido de los cuadernos del chofer Centeno sea veraz, pues la mordida sistemática alentada por la impunidad era parte del ADN de la gestión K. Sin embargo, no parece casual que el tema fuera expuesto ante las cámaras justo cuando la tragedia de la escuela de Moreno debería ocupar la tapa de los diarios, y la necesidad de cambios en el rumbo económico para mitigar la pobreza y el desempleo ser la cuestión central del debate político.

Muchos se preguntaban por el silencio de Cristina Kirchner; la respuesta era sencilla: cuando tu enemigo se equivoca, no lo interrumpas. Pero ahora, al mostrarse con Hugo Moyano, símbolo del sindicalismo patotero tradicional, parece que involuntariamente levanta otra cortina de humo, trabajando sin proponérselo, en favor de sus adversarios.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.

¿POR QUÉ EL GOBIERNO ARGENTINO APOYÓ LA DESPENALIZACIÓN DEL ABORTO? (por Pablo R. Bedrossian)

El Poder Ejecutivo celebró como una victoria la aprobación por la Cámara de Diputados de Ley de Despenalización del Aborto, aunque haya sido por una mínima diferencia.  ¿Cuáles fueron los motivos por los cuales el gobierno decidió quebrar la neutralidad que declaraba?

No voy a detenerme en la información que recibimos durante la noche de la votación, que sostenía que tres diputados abortistas presionaban a sus compañeros de banca para cambiar sus votos. Tampoco las sospechosas razones por las cuales el gobernador pampeano Carlos Verna convenció a dos diputados que defendían las dos vidas a darse vuelta como una tortilla.

Aborto 01.jpgTampoco me voy a enfocar en los derechos humanos de los niños por nacer que viola la nueva ley, ni en el reclamo de las feministas a decidir sobre un cuerpo que no es suyo o en la sobrada evidencia científica que demuestra que la vida comienza en el momento de concepción.

Me he propuesto no abordar esos medios de “persuasión” ni los argumentos utilizados, sino las razones que tendría el Poder Ejecutivo para impulsar esta polémica ley y apoyar la despenalización del aborto. Quiero presentar estas breves hipótesis y dejar que el tiempo demuestre si son ciertas o meras especulaciones.

1. El cálculo político. El desastre económico que se abate sobre la Argentina ha reducido severamente los índices de aprobación de la gestión presidencial. Sabiendo que el oficialismo pretende la reelección, la propuesta tuvo un doble propósito: distraer al pueblo de la realidad de la galopante inflación y ganar voluntades dentro de la oposición. Si esto es así, imaginamos detrás se encuentra el pensamiento estratégico del asesor presidencial Jaime Durán Barba, el extranjero más influyente en la política argentina.

Resultado de imagen para MACRI PAPA2. Una vendetta contra el Papa. Francisco I, el ex cardenal argentino Jorge Bergoglio, a pesar de las humillaciones recibidas de los Kirchner siempre privilegió la relación con la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner sobre la que podía construir con Mauricio Macri. Con este gesto el actual presidente no solo le pasaría una factura al sumo pontífice, sino que pondría en evidencia que un catolicismo no alineado en la Argentina no será favorecido de ninguna manera.

3. Un avance en la guerra silenciosa contra Cristina Kirchner, la única opositora que conserva un caudal electoral capaz de desafiar al oficialismo. Recordamos que la ex presidente se negó a realizar el traspaso presidencial en los términos que pedía el candidato electo y que el actual Poder Ejecutivo ha formulado graves denuncias de corrupción contra su administración. Como Cristina no permitió el debate durante sus mandatos e incluso se manifestó en contra del aborto, Macri quiso presentarse como el verdadero representante de la voluntad popular. Sin embargo, en una sagaz jugada estratégica, durante el proceso de discusión, la lideresa del Frente para la Victoria cambió su posición en favor de la Ley.

Macri 02 pañuelo verde.png4. Un falso progresismo. Aunque esta es la más débil de las hipótesis, la insistencia del actual presidente de convertir a la Argentina en un país moderno podría complementar los otros motivos. Se ha publicado que de los 50 países que la ONU considera desarrollados, 41 permiten el aborto, entonces no debería sorprendernos que pretenda sumarse a la lista. De paso, si bien es cierto que en esas naciones se ha reducido la tasa de abortos, un informe de la prestigiosa revista médica británica The Lancet y el Guttmacher Institute (una ONG que promueve el aborto como derecho) demuestra esta reducción que no se ha debido a su despenalización sino a una mayor disponibilidad y uso de la anticoncepción moderna, algo totalmente diferente y sobre lo cual hay un amplio acuerdo.

Si el gobierno generó este debate para distraer a la gente de la debacle económica – herencia del gobierno anterior que no ha podido resolver-, todas las evidencias indican que inclinó la balanza a favor de la despenalización para obtener un rédito político. No perderá votos porque tanto en su partido como en otros, hubo diputados a favor y en contra, y en Argentina se vota en sábana. El inmediato inicio del Mundial de Fútbol pondrá la mira en otro tema y le dará algo de tiempo para hacer malabares con las variables económicas que son las que dictan el humor popular. Pero, por sobre todo, estas conjeturas sugieren que el valor por la vida y los derechos humanos de los más indefensos, tal como para los gobiernos que lo precedieron, solo son tenidos en cuenta por la fuerza gobernante cuando le conviene, y que en la Argentina todos los ciudadanos son iguales, pero algunos más iguales que otros.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.

“LA DÉCADA SAKEADA” DE FERNANDO IGLESIAS (por Pablo R. Bedrossian)

La década sakeada 01Serie CONFIESO QUE HE LEÍDO

La Argentina del siglo XXI presenta una grieta surgida durante los sucesivos gobiernos del matrimonio Kirchner. Para algunos, sus mandatos representaron la reivindicación de sectores marginados; para otros, fueron un monstruoso circo de soberbia, prepotencia y corrupción. Los defensores del relato kirchnerista, llaman a esos 12 años de gobierno, la década ganada. El autor, situado en el lado opuesto, prefiere llamarla “La década sakeada” conjugando en el título del libro el saqueo oficialista con la primera letra del apellido de sus figuras descollantes.

Contundente, y sin medias tintas, el libro comienza exponiendo cifras que contradicen aquel relato K. Expone el comportamiento macroeconómico utilizando extensas tablas y series de datos que demuestran, por ejemplo, la caída del PIB y de la producción industrial o el aumento de la pobreza, pese al incremento del gasto público y dentro de él, el llamado gasto social.

La segunda parte abunda también en cifras que hablan por sí mismas, pero desarrolla un análisis causal. Para Fernando Iglesias, ex diputado nacional argentino por la Coalición Cívica, el peronismo es un cáncer que carcome a la sociedad argentina y presenta múltiples metástasis; por ejemplo, el clientelismo, el feudalismo de los barones del conurbano, la manipulación de los derechos humanos, el ataque al periodismo no alineado, o cuestiones aún peores como el pacto secreto con Irán, la sospechosa muerte del fiscal Alberto Nisman, la connivencia con el narcotráfico y el crimen organizado y la monstruosa red de corrupción que comenzó a destejerse con la valija de Antonini Wilson y llegó a su máximo clímax con los bolsos de López y la causa Hotesur, pasando por los turbios negocios de Lázaro Báez y Cristóbal López.

La década sakeada 02Es obvio que para el autor no hay lugar para los grises y el silencio es signo de complicidad. La parte más rica de su libro es probablemente la tercera, donde analiza en qué medida el kirchnerismo se comporta como el peronismo. Dice allí “ambos han terminado convirtiéndose… en lo contrario que prometieron ser[1]”. El tramo más interesante lo dedica al Club del Helicóptero, inaugurado por Fernando De la Rúa. En referencia a la negativa de Cristina Kirchner de transferir formalmente el mando presidencial a Mauricio Macri, dice “La inexistencia de foto de entrega del bastón presidencial tuvo un significado transparente para la Militancia K. Su ausencia explicitó que el kirchnerismo no considera la asunción de Macri como parte de la natural alternancia democrática-republicana sino como un acto de destitución del único poder popular legítimo, el kirchnerista”[2]. Tras ese párrafo, documenta frases que abonan esa hipótesis.

Quizás la parte menos atractiva es la última, donde dedica varias páginas a una suerte de parlamento supranacional que propone como garante del sistema democrático.

En cuanto a la redacción diría que es una obra maximalista. El autor, si bien usa un lenguaje muy florido, a veces es demasiado barroco; podría decir lo mismo en menos páginas. No es un libro de lectura rápida. Requiere atención y pensamiento. Del mismo modo que aunque soy un hombre de fe recomiendo los creyentes leer “Por qué no soy cristiano” de Bertrand Russell, creo que este libro merece ser leído, debatido y rebatido por kirchneristas, no desde la entraña, sino con la razón. Su descalificación automática sólo reforzaría los dichos del autor.

© Pablo R. Bedrossian, 2017. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Iglesias, Fernando, “La década sakeada”, Margen Izquierdo, Buenos Aires, Argentina, 2016, p.423

[2] Op. cit., p.421

 

EL TRASPASO PRESIDENCIAL EN LA ARGENTINA (por Pablo R. Bedrossian)

Escribo antes del traspaso presidencial en la Argentina. Sería mucho más fácil hacerlo luego del 10 de diciembre, pero me parece mucho más honesto opinar ahora, cuando aún no se sabe lo que va a pasar.

No es Cristina Fernández de Kirchner quien le traspasará el poder a Mauricio Macri: es el pueblo argentino, cuya mayoría lo eligió por voto popular. Por eso resulta absurdo y triste el sainete criollo del cual somos testigos, reflejo de un país profundamente dividido.

A la Argentina no la dividen los logros del gobierno que termina, ni siquiera sus fracasos. Tampoco las promesas del nuevo gobierno, ni los riesgos que la oposición ha advertido. Lo divide la ambición de poder, y más aún, la potestad de mandar.

Perder el poder es tan dramático como pasar de repente a poseerlo. El que hoy lo recibe mañana lo debe entregar, por eso, si se ignora que la voluntad popular es un mandato representativo, terminan prevaleciendo los intereses personales que conducen a una infructuosa lucha de egos. A ninguno, ni al que llega ni a la que se va, le conviene una victoria pírrica. Por eso deseamos una transición que respete y proponga un pueblo unido, donde celebren los que se van y celebren los que llegan, aunque cada uno lo haga en su propio tiempo y lugar. Unos y otros, no unos u otros.

¿No sería mejor que el partido que perdió las elecciones y en particular su máxima autoridad, aceptaran las reglas del ganador mientras no signifiquen una ofensa o humillación? ¿Es necesario decir aquí mando yo y si no se hace lo que yo quiero -porque no queda más remedio-, pego un portazo y me voy? ¿Cuál es el mensaje? Hay quienes cuando ocupan una posición de poder exigen que absoluta obediencia, pero cuando la pierden dicen a mí nadie me manda. Ese patrón de pensamiento revela un problema de entendimiento: el poder no es para someter sino para servir. Desde luego, hay otra mirada: la actitud de Cristina Fernández de Kirchner puede ser el primer acto de campaña para ganar las elecciones del 2019.

El triunfo electoral no significa mandar al que se va. Si la presidente Cristina Fernández de Kirchner no quiere asistir al traspaso, es lamentable, pero está en su derecho. Repetimos, ella no traspasa el poder, sino el pueblo. Desde luego, si la ceremonia contara con los dos mandatarios, sería un mensaje de apoyo a la democracia y a la voluntad popular, pero forzarla sería también negar sus derechos. Ella elige por qué puerta quiere irse. El nuevo presidente no necesita de la presidente saliente para asumir el poder. Entonces, tampoco creo que sirva hacer un escándalo y satanizar una actitud porque no la compartimos. Simplemente Mauricio Macri debe jurar y gobernar para todos los argentinos que necesitan, más allá de sus posturas políticas, que le vaya bien.

© Pablo R. Bedrossian, 2015. Todos los derechos reservados.