EL GOBIERNO ARGENTINO Y EL ABORTO: LA LEY Y LAS TRAMPAS (por Pablo R. Bedrossian)

Ante el fracaso de su programa económico y en un intento desesperado de ganar espacios y mostrarse progresista, en 2018 el gobierno argentino impulsó el tratamiento de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, más conocida como Ley del Aborto.

Queremos suponer que por error de cálculo, y no por ingenuidad, la iniciativa fracasó pese a la presión ejercida desde el Poder Ejecutivo, que se había declarado supuestamente neutral, sobre diputados provida que cambiaron a último momento su voto. El rechazo por parte del Senado se debió no solo a la posición de la mayoría de las provincias, sino a la Marcha por la Vida, una multitudinaria manifestación en la Ciudad de Buenos Aires, acompañada de marchas simultáneas en otras 117 ciudades argentinas, realizada el 17 de marzo de 2018, que puso en evidencia el poder de convocatoria de las iglesias evangélicas -principales motores de la actividad- cuya lealtad a los principios bíblicos en defensa de la vida está por encima de sus simpatías políticas (marchas similares acaban de realizarse en 2019 en todo el país, con más de 300,000 participantes en la Ciudad de Buenos Aires).

Sin embargo, el gobierno argentino insistió en impulsar la interrupción legal del embarazo a través de diferentes acciones, de las cuales queremos señalar cuatro. La primera, la firma el 11 de julio de 2018 del convenio de cooperación entre la Fundación Huésped, declarada abiertamente pro abortista, y el Ministerio de Educación[1]. Tras la derrota en el Senado, esta entidad declaró en su sitio web: “Esta noche no perdimos. En las calles el derecho al aborto legal, seguro y gratuito ganó, y de eso no hay retorno…”[2]. Al abrirle las escuelas, el gobierno proveyó los medios a esta entidad para predicar sus dogmas, en particular sobre el aborto a pesar que va en contra de la ley vigente y de la Declaración Americana de Derechos Humanos, más conocida como Pacto de San José de Costa Rica.

La segunda acción es la defensa a ultranza del Protocolo para la Atención Integral de las Personas con Derecho a la Interrupción Legal del Embarazo. Interpretando el artículo 86 del Código Penal, el protocolo establece cuatro causales para el aborto legal: 1) el embarazo representa un peligro para la vida de la mujer y este peligro no pueda ser evitado por otros medios; 2) el embarazo representa un peligro para la salud de la mujer y este peligro no pueda ser evitado por otros medios; 3) el embarazo proviene de una violación; 4) el embarazo proviene de una violación sobre una mujer con discapacidad intelectual o mental[3]. El protocolo lleva a extremos una resolución de la Corte Suprema de Justicia sostiene que la mujer que solicite el aborto no necesita la autorización de un juez: “si se considerara necesario compartir la información con terceros –incluidos esposo, compañero/a, padre, madre– debe hacerse con la autorización expresa de la mujer, otorgada de manera libre y de forma clara”[4]. De modo que el padre del embrión es privado de sus derechos y si quien solicita el aborto es una menor de 14 a 17 años, sus padres no pueden enterarse sin su consentimiento explícito. El protocolo también se aplica en casos de riesgo de “dolor psicológico y el sufrimiento mental asociado con la pérdida de la integridad personal y la autoestima”[5], amparándose en una definición de salud de 2006 de la OMS bajo la cual reinterpreta el texto del Código Penal de 1984. Por lo tanto, tergiversando el espíritu de la ley  -esto lo sabe cualquiera que haya estudiado Medicina Legal- el daño eventual a la autoestima es causal suficiente para un aborto. ¿Qué diferencia hay entre esto y el aborto legal?  De paso, en caso que la mujer arguya una violación, no se le pide ninguna prueba o evidencia, sino una declaración jurada “y no se podrá exigir a la persona que profundice en las circunstancias del hecho o que brinde prueba alguna”. Por lo tanto, el protocolo permite mentir impunemente para interrumpir un embarazo. Cabe preguntarse en qué lugar pone la misma dedicación a la exigencia del Código Penal en cuanto a la realización del aborto solo cuando “este peligro no pueda ser evitado por otros medios”.

Una tercera acción promovida por el Poder Ejecutivo argentino a través del Ministerio de Salud y Desarrollo Social fue la aprobación por la ANMAT del Misoprostol, droga abortiva recomendada por la OMS, facilitando los medios para el aborto, que es ilegal. La posterior compra pública de Misoprostol a su proveedor monopólico, Laboratorio Dominguez, por $14.938.560[6] sugiere la posición de las autoridades de dicho Ministerio frente al aborto.

Finalmente, y en lo que nos parece más doloroso, bajo excusas infantiles, se acaba de privar del apoyo estatal comprometido a la Red Nacional de Acompañamiento a la Mujer con Embarazo Vulnerable. Ya no se trata de alentar el aborto sino e imponer contra viento y marea la política oficial de desalentar el embarazo vulnerable. En 18 de diciembre de 2018 la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENNAF) y la Fundación Vida en Familia firmaron un convenio para apoyo a la Red, que fue presentada el 6 de marzo de 2019 en el Salón de los Pasos Perdidos de la Cámara de Diputados de la Nación. Sin embargo, luego del evento, “la Profesora Evelyn Rodríguez, responsable de la Red y de la Fundación Vida en Familia, comenzó a recibir para su asombro, mensajes de WhatsApp del Secretario Castelli exigiéndole sorpresivamente firmara inmediatamente un anexo ‘no negociable’ al convenio ya firmado en diciembre del año pasado, y elaborado conjuntamente durante 9 meses”[7]. 

La profesora Rodríguez se negó a firmar el anexo “no negociable” sin antes ponerlo a consideración previamente a las doscientas instituciones que conforman la Red. El ultimátum que recibió de parte de las autoridades no concordaba con los nueve meses que tomó dar forma al convenio. ¿Por qué ese cambio repentino? Finalmente, el 14 de marzo se entera por los medios de la rescisión del convenio mencionado por parte del Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación. 

CONCLUSIONES

Desde febrero de 2018, cuando abrió el debate a la legalización del aborto en el Congreso Nacional, el Poder Ejecutivo declaró a la vez su neutralidad. Sin embargo, todas sus acciones la contradicen, pues los actos que enumeramos muestran y demuestran una posición claramente pro abortista:

1. El convenio con la Fundación Huésped facilita el adoctrinamiento infantil sobre el aborto, contrario a ley y a los derechos humanos declarados en el Pacto de San José de Costa Rica del cual la Argentina es signataria.

2. La defensa del protocolo que permite el asesinato del bebé intrauterino por causas banales, como el daño potencial a la autoestima de la mamá, como si el ego materno fuera más importante que la vida que lleva dentro.

3. La aprobación por el ANMAT y la posterior compra y distribución del misoprostol, droga abortiva por parte del Ministerio de Salud.

4. El sabotaje al convenio que apoyaba un 0800 gratuito para las mujeres con embarazo vulnerable.

No es necesario repetir que el INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo), dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, también se manifiesta abiertamente en contra de la ley vigente, decorando de pañuelos verdes, símbolo de los pro abortistas, la fachada de sus edificios.

¿Qué confianza genera un gobierno que dice una cosa y hace otra? ¿Qué respeto muestra a la democracia y a la histórica votación que rechazó la legalización del aborto? ¿Qué efecto produce en aquellos que creen que es obligación del Estado defender la Ley al observarlo facilitar los medios para violarla?

Creemos que las acciones oficialistas no son movidas por los valores o la ley, sino por el cálculo político. Parece seguir la máxima del escudo chileno, “por la razón o la fuerza”, pero creemos que estos actos lejos de fortalecer su aritmética electoral lo exponen al fracaso, porque la gente no vota solo por la grieta, sino por el respeto que le brindan y los derechos que realmente le importan.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS:

[1] Ver nuestra nota “Por la razón o la fuerza: El convenio oficial con la Fundación Huésped y la promoción del aborto”, https://pablobedrossian.com/2018/08/28/por-la-razon-o-la-fuerza-el-convenio-oficial-con-la-fundacion-huesped-y-la-promocion-del-aborto-por-pablo-r-bedrossian/

[2] https://www.huesped.org.ar/noticias/tras-la-desaprobacion-de-la-ley-de-interrupcion-voluntaria-del-embarazo/

[3] “Protocolo para la Atención Integral de las Personas con Derecho a la Interrupción Legal del Embarazo”, p.11

[4] “Protocolo …” Op.cit., p.14

[5] “Protocolo …” Op.cit., p.15

[6] Contratación Directa que cursa bajo el proceso 80-0075-CDI18 bajo el nombre “Adquisición de Misoprostol 200 mcg”, https://www.eldisenso.com/informes/aborto-legal-en-el-hospital-carolina-stanley-invierte-15-millones-en-misoprostol/

[7] Según el Comunicado Oficial de la a Fundación Vida en Familia

¡CORTA TU PROPIA RAMA! (por Pablo R. Bedrossian)

Hay dos tipos de cambio: el que uno elige y el que a uno le ha sido impuesto. Mafalda, la inefable creación de Quino, decía: “si uno no se apura a cambiar el mundo, después es el mundo el que lo cambia a uno”.

Cuando las circunstancias se vuelven adversas, cambiamos porque no hay opción, pero son pocos los que se atreven a cambiar cuando las cosas van bien. Por eso alguien ha dicho que “no hay peor enemigo del éxito futuro que el éxito presente”. La comodidad y la seguridad aparente nos juegan en contra. Confiados en una ingenua sensación de control, olvidamos que no somos dueños de las circunstancias y que lo único que podemos manejar, y solo a veces, es a nosotros mismos.  

Pero es posible cambiar a tiempo. Comparto “El halcón y la rama”, un relato popular de autor desconocido que he reescrito.

EL HALCÓN Y LA RAMA

Un halcón habitaba el jardín del palacio. El rey lo llevaba a todas sus cacerías. Bastaba un mínimo gesto suyo para que el ave se lanzara hacia la presa. Su vuelo era admirado por la corte, y su instinto cazador temido por el pueblo. Funcionarios y visitantes se detenían para elevar la mirada y observar la majestuosa estela que sus alas dibujaban en el aire. Sin proponérselo, se había convertido en un símbolo del reino.

Cierto día, mientras se alistaba para salir de caza con príncipes de naciones vecinas, el rey pidió que trajeran al halcón ante su presencia. Luego de una desacostumbrada demora, el jefe de los sirvientes le informó:

– Su alteza, el halcón se niega a volar.

Sorprendido, el rey envío a uno de los miembros de su guardia al jardín. Efectivamente, halló el ave con sus garras aferradas a una rama dura y oscura. La sacudió, y sólo obtuvo como respuesta una mirada amenazante. –

– Su alteza, el halcón se niega a volar.

Mientras el soldado se retiraba, el rey pidió a uno de sus mejores ministros que se ocupara de resolver la situación, porque la hora de la partida se acercaba.

Este ministro era un hombre sabio, acostumbrado a manejar situaciones delicadas del reino. Primero quiso informarse y convocó al jefe de los sirvientes y al guardia para que le explicaran lo sucedido. Luego de escucharlos, les pidió que lo acompañaran al jardín. Encontró al halcón sobre un ciprés, tal como le habían relatado. Les propuso un plan y dio las órdenes para ejecutarlo de inmediato.

Consistía en tres acciones. Comenzó ordenando al jefe de la servidumbre que se arrojaran sobre el halcón grandes cantidades de agua. Ágiles criados treparon sobre el árbol y derramaron dos enormes tinajas. Nada sucedió. Luego le indicó al soldado que amenazara al ave con su espada. Con el filo plateado trazó lances en el aire, pero el halcón no se inmutó. Finalmente el ministro realizó su última jugada. Hizo encender un fuego debajo de la rama esperando que el calor obligara al ave a emprender su vuelo. Luego de unos minutos de intensa temperatura desistió, porque temía convertir al halcón en un platillo asado que sería servido junto a su propia cabeza. Decidió regresar con la intención de pronunciar la fatídica frase:

– Su alteza, el halcón se niega a volar.

Pero en el camino lo detuvo el grito de un campesino que a través de las rejas que rodeaban el parque había observado el agua, la espada y el fuego.

– ¡Ministro, puedo ayudarlo!

El sorprendido dignatario hizo pasar al hombre cuyo aspecto llevaba las marcas de una dura vida de trabajo.

– He visto lo sucedido y quisiera que me dé la oportunidad de probar. Sólo le pido que me deje solo en el jardín.

El ministro miró con desconcierto al jefe de los sirvientes y al soldado, pero tras un breve momento de duda se dijo que no tenía nada que perder, y ordenó dejar al hombre a solas con el ave.

Cuando se dirigía al salón del trono, encontró al rey con su séquito que se dirigía al parque, presto a salir de cacería. Iba por su halcón y nada ni nadie lo detendrían. Se cruzaron las miradas y el miedo le heló la sangre.

Mientras su mente buscaba una salida, lo sorprendió el vuelo rasante del ave que planeaba con sus brillantes alas extendidas. Asombrado vio cómo el halcón aterrizó en un instante sobre el hombro del monarca.

– Felicitaciones, amigo. Por algo te he puesto sobre los negocios de este reino.

La aprobación del rey le devolvió el color al semblante del alto funcionario, aunque gruesas gotas de sudor todavía rociaban su frente. Mientras el monarca se despedía con una amplia sonrisa, el ministro buscó al campesino y le pregunto con ojos agradecidos cómo había hecho para que el halcón volviera a volar.

– Muy sencillo; tomé un hacha y corté la rama.

CAMBIA A TIEMPO

Todos en algún momento de la vida nos aferramos a algunas seguridades, creyendo que serán eternas. Cuando se derrumban entramos en crisis. ¿A qué rama te aferras?

Pero no es cuestión de quedarse solo en el análisis sino pasar a la acción: ¡Corta tu rama! Volemos antes que la realidad tire abajo el brazo de madera al cual nos aferramos. Y si nos sorprende el hacha obligándonos a abandonarlo, démosle gracias que nos obligó al fin a levantar vuelo.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

La fotografía de portada fue tomada por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos. Corresponde a un halcón murcielaguero, en inglés bat falcon.

5 RAZONES POR LAS QUE ERES VALIOSO (por Pablo R. Bedrossian)

Antes, al iniciar el año solía comprar una agenda; era un grueso cuaderno con tapas de cuero negro que dedicaba a cada día una página encabezada por un pensamiento. Muchas de estas frases tenían como autor a un tal Emerson. Descubrí que era un filósofo norteamericano del siglo XIX y me interesé en sus obras. La primera que leí se titulaba “La confianza en uno mismo”; una de sus frases aún perdura en mi memoria: “cree en ti mismo; todos los corazones vibran cuando se pulsa esa cuerda de acero”.  

Muchas personas durante la niñez reciben mensajes negativos; escuchan a sus mayores decir “no sirves”, “vas a fracasar”, “eres un inútil”. Lamentablemente la mayoría toma esos mensajes como ciertos pues provienen de un ser querido. Basados en esa creencia sobre sí mismos, estos hombres y mujeres desarrollan una baja autoestima. Lo que comenzó con aquella sensación de desprecio termina en un profundo sentimiento de fracaso y frustración. Sin embargo, hay una buena noticia: nuestro valor no depende de lo que los demás opinen, sino de lo que somos.

QUIÉNES SOMOS

Si crees que tu vida no tiene valor, déjame demostrar con evidencias contundentes que tu vida cuenta y que tu mera existencia hace diferente al universo.

La primera razón vale solo para los que creen: eres creación de Dios, y Dios no crea basuras, ni hace las cosas por que sí. Tu vida tiene un propósito; si no lo conoces, debes descubrirlo.

La segunda razón vale tanto para los que creen como para los no creen: eres único e irrepetible. Cada persona tiene un genoma diferente desde el mismo momento de la concepción que le confiere una identidad exclusiva. Incluso los gemelos univitelinos, que nacen del mismo cigoto (un mismo óvulo fecundado por un espermatozoide) tienen leves diferencias genéticas entre sí. Por lo tanto, aunque pasen millones de años nunca habrá otra persona como tú. Eso te hace extraordinario.

La tercera razón es que todos tenemos capacidades, talentos y dones; tú no eres la excepción. Puedo darte muchos ejemplos, pero solo voy a mencionar a Pancho Chévez, a quien conocí por un CD de León Gieco, donde interpretaba junto a él una canción. Pancho nació sin brazos ni piernas, pero usó lo que tenía: su cabeza y su enorme corazón. Es compositor, cantante, toca la armónica y ha dedicado su vida a servir a la niñez que necesita un plato de comida. Si él con sus limitaciones físicas puede, es imposible que tú no puedas. No se trata de cuánto tienes sino de lo que haces con lo que tienes.

La cuarta razón es que no todos recibimos amor, pero todos podemos amar. He conocido personas que han sufrido situaciones que parecen insuperables; entre ellos hay quienes han sido abandonados por su madre o sufrido abusos por parte de su propio padre. Algunos han desarrollado una asombrosa capacidad de amar: habiendo sufrido en extremo, entregan lo mejor de sí mismos para que otros no pasen por lo mismo.  

La última razón es que puedes luchar por tus sueños. Alguna vez leí que para ello hay que transformar una negación en una pregunta: deja de decir “no puedo” para preguntarte “¿cómo puedo?”. ¿Tienes un sueño? Despierta y avanza, porque no hay sueño que no pueda realizarse: todo parece imposible hasta que se hace.

Si comienzas a creer en que eres valioso, habrás dado el primer paso hacia una nueva vida.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.

HISTORIAS DE FRACASOS Y FRACASADOS QUE CAMBIARON EL MUNDO (por Pablo R. Bedrossian)

Serie CONFIESO QUE HE LEÍDO

Historias de fracasos y fracasados que cambiaron al mundo 02Para muchos, fracaso es una mala palabra, y ser un fracasado, una tragedia. Demian Sterman en “Historias de fracasos y fracasados que cambiaron el mundo” se ocupa de demostrarnos que el problema no está en los resultados sino en la forma de entenderlos.

Las historias que el autor presenta para apoyar su hipótesis vuelven al libro muy entretenido. En la primera parte, titulada “Fracasados”, aparecen genios como Gaudí, Beethoven, Walt Disney, Steve Jobs, Henry Ford (por el libro me enteré de Fordlandia, la ciudad que el empresario automotriz creó en la Amazonia) y muchos otros. Para esos reiterados “fracasadores” -si se me permite el neologismo- cada paso en falso terminó siendo un valioso aprendizaje. Como solemos decir, el problema no es estar caído sino no levantarse.

Sterman relata una sabrosa anécdota de dos expertos en fracasos: Chaplin y Einstein. Durante un encuentro el físico le dijo a Chaplin:

– Lo suyo es extraordinario: todo el mundo lo entiende y admira.

 A lo que el genial actor y director le respondió:

– Lo que ocurre con Ud. es aún mayor: todo el mundo lo admira, aunque nadie lo entiende”.

La segunda parte se titula “Espacios para reírse del propio fracaso (y el de los otros)”. Cuenta allí, por ejemplo, del nacimiento de “La Academia del Fracaso”, de las famosas “FuckUp Nights” y del curioso “Museo de los productos fracasados”. Cuenta que en Silicon Valley, sede de importantes empresas tecnológicas, el lema es “Fail fast, fail often” (“fracasa rápido, fracasa seguido”) y que allí un currículum sin fracasos es desechado inmediatamente. Es obvia la diferencia con la típica asignación de culpas de la cultura latina.

La última parte aborda un tópico sumamente curioso: “Cuando el fracaso y el éxito son solo casualidad”. Comienza con Coca Cola y Pepsi, habla de Charles Goodyerar y Levi Strauss e incluso describe el origen accidental del helado en palito (en algunos lugares conocido como paleta) y del dulce de leche. Además, presenta dos términos que, si no sabe de qué se tratan, vale la pena conocer: serendipia y chindogu.

Escrito en un tono neutro con pinceladas de buen humor “Historias de fracasos y fracasados que cambiaron el mundo” es un libro entretenido que puede ser leído no solo como una colección de experiencias sino como un espejo en el cual mirarse. En cierta ocasión Charles Handy, un gurú irlandés del management comentó: “Cuando acabaron sus estudios, les dije a mis hijos que lo que debían hacer era buscar clientes y no jefes”. Si es de los que creen que aquellos que se atreven, los verdaderos emprendedores, crean el futuro, este libro es para Ud. Tal como dice el libro de Demian Sterman, la clave está en insistir, pero cambiando la manera.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.

BONUS: UN BREVE PÁRRAFO DEL LIBRO ESCRITO CON FINO HUMOR

“El 2 de octubre de 1954 Kimmy Denny, gerente del estudio de grabación donde se estaba haciendo una audición para el programa de radio Grand Ole Opry, despidió al principiante Elvis Presley de forma terminante: ‘No vas a ninguna parte, hijo. Deberías volver a manejar un camión’. Por suerte el Rey no le hizo caso y siguió insistiendo, aunque quizás el mundo perdió un excelente camionero”. (Demian Sterman, “Historias de fracasos y fracasados que cambiaron el mundo”, Paidós, 2017, p.67,68).

 

“PAD MAN”, UN FILM INSPIRADOR DE LA INDIA PARA VER EN NETFLIX (por Pablo R. Bedrossian)

Desde que en 2009 Slumdog Millionaire ganara el Oscar a la Mejor Película, el cine indio pasó a estar en la vidriera. Conocimos de Bollywood, y descubrimos algunas películas quizás demasiado sensibleras para nuestra cultura pero con riquísimas historias, excelentes actuaciones y buena fotografía.

Pad Man 02

Podríamos decir que Pad Man es una biografía novelada que conserva en esencia la historia de Arunachalam Muruganantham, el hombre que introdujo en la India las toallas sanitarias a bajo costo. No piense que esto fue algo fácil. En una cultura donde la vergüenza rige el comportamiento individual y las relaciones sociales, su iniciativa constituyó un escándalo.

La historia se desarrolla en un ambiente rural. La idea de fabricar toallitas sanitarias a bajo costo nace cuando el protagonista, que en el film se llama Lakshmi, observa que las mujeres, incluida su esposa, utilizaban trapos sucios para contener el sangrado menstrual. Su capacidad de inventiva choca no solo con el fracaso técnico sino con el rechazo visceral de su cónyuge, su propia familia y su aldea. Llega a perderlo todo por un sueño que se convirtió en obsesión.

Pad Man 05

Cuando un hombre fracasa pone a prueba lo que es. El personaje es un ejemplo de tenacidad y de terquedad basado en un hecho simple: cuando la convicción es tan profunda que no admite réplicas, no hay camino de retorno. Cada tropiezo es un aprendizaje y un paso hacia la meta.

El protagonista de nuestra historia, que es el espejo del verdadero Arunachalam Muruganantham, jamás pretendió ni aceptó hacerse rico a partir de su invento. Al contrario, en lugar de centrarse en sí mismo, pensó en los demás mostrando, como dice en la película, que el verdadero sentido de la vida no radica en tener un cepillo de dientes con mango de oro, si para lavarlos alcanza uno de plástico. Lo que somos cobra significado cuando usamos lo que tenemos para ayudar a los demás.

Concluyendo: es una película preciosa que inspira y nos interroga. No se la pierda.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.

CORTINAS DE HUMO (por Pablo R. Bedrossian)

Cortina de Humo 05

Alguien ha dicho que el macrismo es un kirchnerismo con buenos modales. No coincido: el kirchnerismo ha demostrado que, además de soberbia y corrupción, tenía pretensiones hegemónicas propias de una dictadura, resumidas en aquel fallido “vamos por todo”. El macrismo, en cambio, podría definirse como un gobierno con grandes intenciones que al día de hoy no ha logrado concretar ninguna. Es cierto que no cuenta con mayoría en las cámaras legislativas y que la herencia recibida es una suerte de mochila de plomo, pero a su incapacidad para reducir la inflación, atraer inversiones y lograr el pleno empleo ha sumado la ausencia de conciencia moral y la falta de escrúpulos: tal como el gobierno anterior, es capaz de manipular todos los recursos disponibles para desviar la atención de los grandes problemas nacionales.

Probablemente por consejo del experto ecuatoriano Jaime Durán Barba, la estrategia ha sido levantar cortinas de humo. No es una medida original. En “Wag the Dog”, una comedia negra protagonizada por Dustin Hoffman y Robert De Niro, para evadir un escándalo sexual de la Casa Blanca, un asesor hace filmar una supuesta guerra en Albania que es trasmitida por televisión. También los geniales Les Luthiers proponen algo parecido en “Noruega”.

Cortina de Humo 03

Primero fue la ley de despenalización del aborto que sirvió para distraer al pueblo de la grave crisis económica. Mientras el dólar se disparaba de $18 a $28, los verdes de dedicaban a pelear con los celestes en los programas de TV.

Como el tema del aborto se terminaba, y la crisis amenazaba con volverse crónica, era necesaria otra distracción. Alguien en Balcarce 50 habrá pensado qué lástima que pasó el Mundial. Pero, como si no fuera suficiente la colección de fracasos que hasta hoy exhibe el gobierno (fracasos que no auguramos, ni deseamos, desde luego), una explosión en una escuela pública de la Provincia de Buenos Aires se cobró dos vidas. Ante ese acontecimiento de altísima gravedad institucional apareció otra cortina de humo, no fuera que las protestas por las muertes injustas superaran la buena onda y los timbrazos de Cambiemos. Me refiero a los cuadernos de la corrupción kirchnerista que aparecieron sorpresivamente ahora.

Cortina de Humo 02

Es muy probable que el contenido de los cuadernos del chofer Centeno sea veraz, pues la mordida sistemática alentada por la impunidad era parte del ADN de la gestión K. Sin embargo, no parece casual que el tema fuera expuesto ante las cámaras justo cuando la tragedia de la escuela de Moreno debería ocupar la tapa de los diarios, y la necesidad de cambios en el rumbo económico para mitigar la pobreza y el desempleo ser la cuestión central del debate político.

Muchos se preguntaban por el silencio de Cristina Kirchner; la respuesta era sencilla: cuando tu enemigo se equivoca, no lo interrumpas. Pero ahora, al mostrarse con Hugo Moyano, símbolo del sindicalismo patotero tradicional, parece que involuntariamente levanta otra cortina de humo, trabajando sin proponérselo, en favor de sus adversarios.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.

SELECCIÓN ARGENTINA: LOS ÁRBOLES MUEREN DE PIE (por Pablo R. Bedrossian)

Serie MUNDIAL DE FÚTBOL 2018

La mención a la clásica obra teatral de Alejandro Casona de ninguna manera pretende insinuar que los jugadores argentinos son unos troncos. Todo lo contrario: murieron de pie, dando lo mejor de sí mismos hasta el último segundo.

Se acabó el Mundial para Argentina y los que tenían veneno contra la Selección y Messi lo han liberado nuevamente. Ellos sí detestan la botánica pues aman hacer leña del árbol caído. Pareciera que su resentimiento excede lo deportivo: hay muchos cuya actitud ha sugerido que, más que debatir una caída deportiva, desean el fracaso de un país.

Imagen relacionada

Lionel Messi, Javier Mascherano, Ángel Di María, Marcos Rojo, el Kun Agüero, Pipita Huguaín y Enzo Pérez llevaron a la Selección Argentina a la final del Mundial 2014. En los últimos dos años tuvieron que soportar la enorme crisis de la AFA y cambios de técnico que le hicieron perder el rumbo.

De todos modos, estos jugadores, los nuevos y los viejos, pusieron todo el corazón, sabiendo que es difícil navegar sin brújula. Además, un técnico con credenciales como Sampaoli nunca pudo darle identidad al equipo. Quizás sea esa soberbia, evidenciada en aquel lamentable incidente del control de tránsito, quien le haya jugado en contra. El invento de Messi como falso nueve, fue el último acto de alguien que nunca pudo liderar al grupo y convertirlo en un equipo.

Russia Soccer WCup France Argentina
The Argentinian team pose for a photo prior to the round of 16 match between France and Argentina, at the 2018 soccer World Cup at the Kazan Arena in Kazan, Russia, Saturday, June 30, 2018. (AP Photo/Sergei Grits)

En mi opinión, le debemos gratitud a este plantel que puso todo y no se guardó nada. En deuda están la dirigencia, encabezada por Chiqui Tapia, yerno de Hugo Moyano, y el cuerpo técnico que nunca reconoció sus errores y, por lo tanto, no fue capaz de aprender de ellos. Vamos a extrañar a esta generación, que, aunque no ganó ninguna copa, pero llegó a tres finales: fue subcampeón Mundial en 2014, perdió la Copa América por penales en 2015 y 2016 y lo dio todo por la albiceleste.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.

 

 

“NO ME ARREPIENTO DE NADA” (por Pablo R. Bedrossian)

Una de las frases más repetidas es “no me arrepiento de nada”. Desde celebridades como Diego Maradona, Julio Iglesias y Kate del Castillo a personajes siniestros como el asesino profesional Carlos “El Chacal” o el dictador Jorge Rafael Videla, son muchos los que la han pronunciado.

Sin embargo, no es sólo una declaración de personalidades públicas; la escuchamos en la intimidad de una charla de café, en una reunión social y hasta en los juzgados. Puede ser que Ud. o yo alguna vez la hayamos utilizado.

No es necesariamente un acto de arrogancia. Si bien la frase indica que arrepentirse es algo negativo, no parece que el arrepentimiento se perciba como algo malo, sino como un signo de debilidad.

Sin embargo, decir “no me arrepiento de nada” es una actitud defensiva: una forma de justificarnos. La frase no es una afirmación sino una negación que puede indicar, al menos, una de estas tres cosas: no querer asumir que nos hemos equivocado, negarnos a darle la razón a los otros o evitar hacernos cargo de las consecuencias de nuestros errores.

Para algunos arrepentirse sería reconocer errores o derrotas. Entonces, el problema no es el arrepentimiento sino asumir que nos hemos equivocado. La palabra fracaso en nuestra sociedad suena a lepra. Nadie quiere sentirse un fracasado; reconocer que necesitamos arrepentirnos nos incluiría en esa categoría.

Hay también quienes sienten que aceptar culpas, fallas o yerros es darles la razón a los otros, a los que le advirtieron de los riesgos, a los críticos, a los adversarios o a los chismosos. En ese caso, el problema no está en el error sino en admitirlo ante los demás.

Finalmente esgrimimos la frase para evitar hacernos cargo de las consecuencias de nuestras equivocaciones. Obviamente es una posición muy ingenua: decir que no estamos enfermos no nos librará de las consecuencias del cáncer.

ARREPENTIRSE: LAS LLAVES DEL REINO

En lo personal creo que todos tenemos muchas cosas de qué arrepentirnos, y, más importante aún, el arrepentimiento puede sernos de gran utilidad. Quiero presentar sencillamente sus beneficios.

Quien no admite que se equivocó, repetirá sus errores. Reconocer las fallas no es humillarse: es una forma de aprender. Sólo aceptando nuestras caídas podemos identificar las causas y corregirlas. El necio ignora sus fracasos; el hombre inteligente aprende de ellos.

Salvo que el orgullo nos domine, no hay nada malo en darle la razón a los demás. A veces asumimos riegos inútilmente. Saber escuchar y sopesar todos los puntos de vista es muestra de sabiduría. Alguna vez leí que hay tres clases de personas: los muy inteligentes, que aprenden de la experiencia ajena, los normales, que aprenden de la propia y están aquellos que no aprenden nunca. ¿En qué grupo quisiera encontrarse Ud.? Eso no significa que debamos actuar de acuerdo con lo que los demás nos digan, sino considerando los diferentes puntos de vista.

Finalmente, ser sincero con uno mismo implica asumir los resultados de nuestras acciones. Si le fallé a alguien, ¿por qué no reconocerlo y pedirle perdón? Si dañé a alguien, ¿no corresponde compensarlo? Es cierto que hay cosas que no tienen arreglo, pero tratar de enmendar aquellas acciones que voluntaria o involuntariamente dañaron a los demás nos ayuda a madurar y mejorar.

¿Le cuesta decir me equivoqué? ¿Es capaz no de ofrecer simplemente disculpas, sino de pedir perdón sinceramente? ¿Puede decir me arrepiento de algunas cosas y trabajo para corregirlas? En mi caso -y lo digo sin falso pudor- me he arrepentido muchas veces. Desde luego, en ocasiones ha sido doloroso, pero creo que es el modo más sencillo para cambiar, crecer y mejorar. Para ello hay dos claves: tomar conciencia y ser responsables.

Tomar conciencia es la capacidad de examinarnos a nosotros mismos y darnos cuenta de nuestros aciertos y errores, fortalezas y debilidades; ser responsables es actuar midiendo riesgos y si fallamos enfrentarlo y responder por ello.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Las fotos del cuerpo de la nota corresponden a “El Pensador” de Auguste Rodin y “La Mujer del Sweter Rojo” de Antonio Berni