ANOLIS ALLISONI: LA LAGARTIJA DE CABEZA AZUL (por Pablo R. Bedrossian)

SERIE REPTILES Y ANFIBIOS DE CENTROAMÉRICA

Anolis allisoni 12Hace un tiempo visité los Cayos Cochinos,  en el Caribe hondureño, donde encontré varios ejemplares de la lagartija de Allison o lagartija cabeza azul, cuyo nombre científico es Anolis allisoni y en inglés Allison’s anole o Blue-headed Anole. Esta lagartija o pichete, se encuentra en Cuba; fuera de ese país sólo habita en las Islas de la Bahía y Cayos Cochinos hondureños, en algunos cayos de Belice y en islas de Quintana Roo, en México.

Anolis allisoni 03De hábitos diurnos y de intenso color verde, salvo la cabeza que toma un color azulado, se lo encuentra en palmas y troncos. Su abanico gular es rosado oscuro. La longitud máxima del hocico a la cloaca es de 87mm. Fuera de Honduras el color azulado puede alcanzar las patas delanteras y la mitad frontal del cuerpo.

Tiene la cabeza más triangular que otros anolis y posee almohadillas subdigitales, que le permiten  trepar con facilidad y aferrarse a superficies verticales. Es insectívoro.

Los invito a admirar este hermoso pequeño reptil:

FOTOGRAFÍAS:

Anolis allisoni 02

Anolis allisoni 08

Anolis allisoni 04

Juvenil de Anolis allisoni
Juvenil de Anolis allisoni

 

Anolis allisoni mostrando su gula; foto por Joel Amaya tomada en Mahogany Bay, Roatán, Honduras (foto usada con permiso)
Anolis allisoni mostrando su gula; foto por Joel Amaya tomada en Mahogany Bay, Roatán, Honduras (foto usada con permiso del autor)

VIDEOS:

Los videos pueden verse en:

© Pablo R. Bedrossian, 2014. Todos los derechos reservados.


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BONUS:

QUÉ SON LOS ANOLIS

Norops sp.
Norops sp.

Los anolis están dentro de la familia Iguanidae, a la que  obviamente pertenecen las iguanas. Bajo este nombre se agrupan más de 300 especies que corresponden a diversos géneros como Anolis, Norops, Ctenonotus y Dactyloa. Hay mucha discusión sobre estas clasificaciones, si se trata de agrupaciones naturales o artificiales[1], y serán los avances en el conocimiento genético quienes determinen en el futuro la pertenencia de una especie a un determinado género.

La mayoría de estas especies tienen hábitos arbóreos, aunque hay otras que se encuentran en el suelo o entre la hojarasca. En Centroamérica existen también especies semiacuáticas[2].

Son ovíparas y ponen un huevo por vez pero muchas veces a lo largo de un año, con intervalos de una a dos semanas[3].

Norops lemurinus mostrando su gula
Norops lemurinus mostrando su gula

Fenotípicamente los anolis son identificados por el color de su gula o abanico gular (en inglés dewlap) de los machos. Se trata de una delgada solapa de aspecto membranoso que los anolis desde su cuello despliegan y retraen. Aparentemente cumplen dos funciones: establecer su posición de alerta ante otros depredadores y atraer a las hembras durante la época de celo, como una suerte de cortejo.

© Pablo R. Bedrossian, 2014. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS:

[1] Köhler, Gunther, “Reptiles de Centroamérica”, Herpeton, Verlag Elke Köhler, Offenbach, Alemania, 2003, p.93

[2] Köhler, Gunther, Op.Cit., p.93

[3] Köhler, Gunther, Op.Cit., p.94

 

 


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MARISORA BRACHYPODA: UN PEQUEÑO LAGARTO, NO UNA SERPIENTE DE CUATRO PATAS (por Pablo R. Bedrossian)

SERIE REPTILES Y ANFIBIOS DE CENTROAMÉRICA

Mabuya unimarginata 01Una mañana decidí salir a correr. Había dejado el calzado deportivo al aire libre, muy cerca del jardín, y, tal como era mi costumbre, fui a revisarlo. Al colocar la mano en una de las zapatillas sentí algo escamoso que me tocaba. Solté el calzado, y, al caer, salió de él un pequeño reptil que me miraba tan sorprendido como yo lo observaba. Me dio tiempo de tomar la cámara y fotografiarlo desde muy cerca, pero enseguida escapó a gran velocidad. Su aspecto me sugirió a una serpiente con patas pequeñas. Luego descubrí que se trataba de una Mabuya unimarginata, ahora llamada Marisora brachypoda.

Creo que en los casi diez años que vivo en Residencial Campisa, en el noroeste de San Pedro Sula, capital industrial de Honduras lo he visto sólo cinco veces, en cuatro de las cuales pude documentarlo fotográficamente; en todas las ocasiones me fascinaron su piel pulida y brillante, su larga figura y su amigable comportamiento, dejándose admirar desde una distancia corta, pero huyendo al percibir la menor amenaza.

La Marisora brachypoda es un reptil  perteneciente a la Scincidae, la inmensa familia de los esquíncidos o escíncidos, que contiene unas 1,200 especies. Es más bien una familia del Viejo Mundo, pues en Centroamérica sólo existen cinco géneros suyos, con un total de nueve especies. Los esquíncidos se caracterizan por tener la cabeza, el cuerpo y la cola alargados, con patas relativamente cortas y escamas muy lisas[1]. Las escamas son engrosamientos de la capa córnea de la epidermis, que es la parte más externa de la piel. Debajo de las escamas, en la dermis, como en casi todos los reptiles a excepción de las serpientes, se encuentran los osteodermas. Los osteodermas son pequeñas estructuras óseas laminares (sin ninguna relación con el esqueleto) que al crecer son empujadas hacia la superficie. Me olvidaba de algo importante: a  los esquíncidos se los considera pequeños lagartos.

Mabuya unimarginata 03Uno de los cinco géneros de esquíncidos en Centroamérica es el Marisora (ex Mabuya). Si bien en el pasado se consideraba que sólo en Costa Rica había tres especies, los conocimientos actuales hacen suponer que existe en toda la región centroamericana una sola, la brachypoda (ex unimarginata), que puede presentar variaciones según la zona[2],[3] , aunque el estudio debe profundizarse para ratificar o rectificar esta tesis.

La Marisora brachypoda es insectívora, vive en tierras bajas y aunque comúnmente se mantiene en el suelo, suele  treparse a los árboles para asolearse. Reproductivamente es vivípara[4]. Las crías por camada varían entre dos y siete.  Tiene el dorso color marrón claro, con aspecto metálico, lo que contrasta con los flancos que tienen franjas color chocolate oscuro y blanco. Mide casi 25 cm desde la cabeza al extremo de la cola, siendo la longitud desde el hocico a la cloaca de 6.2 cm a 9.1 cm en las hembras y de 5.6 a 9.1 cm en los machos, que suelen ser más pequeños que las hembras[5]. La cola suele representar dos terceras partes de la longitud total; hemos visto un ejemplar que la perdió completamente, sin alterar en nada su movilidad.

Hemos encontrado la Marisora brachypoda en lugares muy disímiles: adentro de un calzado deportivo, en una toma de agua que estaba seca y con basura, sobre un listón de madera de una cerca, en un hueco en la tierra y adentro de unos bloques de material para la construcción.

A diferencia de las Ameivas, que conviven en el mismo territorio, no son ruidosas, permiten acercarse a menor distancia y, si no se perciben peligro, suelen quedarse más tiempo en la misma posición.

En Honduras se denomina popularmente madreculebra a diversos animales, incluyendo a varios esquíncidos y otras lagartijas de patas cortas. Pero no teman, pese al apodo, la Marisora brachypoda es un pequeño reptil, no una serpiente de cuatro patas.

Comparto aquí algunas imágenes y videos que tomé de Marisora brachypoda:

Aquí la Mabuya unimarginata que salió de mi zapatilla...
Aquí la Marisora brachypoda que salió de mi zapatilla…
  
El ejemplar encontrado en una toma de agua seca y con basura
El ejemplar encontrado en una toma de agua seca y con basura
El ejemplar que encontramos sin la cola
El ejemplar que encontramos sin la cola
El ejemplar encontrado entre unos bloques de construcción
El ejemplar encontrado entre unos bloques de construcción

VIDEOS:

Ejemplar sin cola:

Ejemplar observado entre bloques de construcción:

© Pablo R. Bedrossian, 2013. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Köhler, Gunther, “Reptiles de Centroamérica”, p.147, Herpeton, Verlag Elke Köhler, Offenbach, Alemania, 2003

[2] Köhler, Gunther, Op.cit.,p.149

[3] Savage, Jay M., “The Amphibians and Reptiles of Costa Rica”, p.504, The University of Chicago Press, 2002

[4] Muñoz Chacón, Federico, “Especies de Costa Rica”, http://darnis.inbio.ac.cr/ubisen/FMPro?-DB=UBIPUB.fp3&-lay=WebAll&-error=norec.html&-Format=detail.html&-Op=eq&id=4153&-Find INBio (Instituto Nacional de Biodiversidad), Costa Rica, 2000

[5] Savage, Jay M., Op.cit p.503


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Todas las fotografías y videos fueron tomados por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.


BIBLIOGRAFÍA:

Köhler, Gunther, “Reptiles de Centroamérica”, Herpeton, Verlag Elke Köhler, Offenbach, Alemania, 2003

Savage, Jay M., “The amphibians and reptiles of Costa Rica”, The University of Chicago Press, 2002

 

 

 

 

LOS GECKOS DE CAMPISA: HEMIDACTYLUS FRENATUS Y THECADACTYLUS RAPICAUDA (por Pablo R. Bedrossian)

SERIE REPTILES Y ANFIBIOS DE CENTROAMÉRICA

Los geckos o guecos son pequeños reptiles escamosos comunes en regiones de climas templados y tropicales de todo el mundo, agrupados taxonómicamente en la familia Gekkonidae. En Centroamérica, hay nueve géneros y 24 especies[1]. Popularmente se los incluye dentro las “lagartijas” o “pichetes” pero tienen características que los diferencian. La mayoría de estas especies se caracterizan por poseer laminillas adhesivas ensanchadas debajo de los dedos que les permiten adherirse a paredes y techos y caminar sobre ellos. Además, carecen de párpados móviles. Los ojos están cubiertos por una fina membrana transparente. Los invito a conocer dos guecos que forman parte de la asombrosa fauna que nos rodea.

HEMIDACTYLUS FRENATUS

Hemidactylus frenatus (Bridled Gecko – Gueco casero común o Gueco de frenillo)

Todas las noches, las paredes y los techos de las casas de Residencial Campisa, en el noroeste de San Pedro Sula, Honduras, se pueblan de numerosos Hemidactylus frenatus. Esta especie de gecko o gueco, que se alimenta de insectos y arácnidos, fue introducida por el hombre desde el Viejo Mundo[2], más precisamente del sudeste asiático. Suele ubicarse cerca de los focos de luz y sus sonidos, que parecen besos, se oyen a gran distancia. Siempre ponen dos huevos, de los que nacen crías tras aproximadamente dos meses de incubación. Muchas hembras pueden depositar sus huevos en un mismo nido, por lo que se pueden encontrar huevos en diversos estadios de desarrollo junto a cáscaras en un solo lugar[3]. Fue importado a Centroamérica por las compañías bananeras, para prevenir que el banano fuera dañado por insectos. Ocasionalmente puede verse de día.

Un Hemidactylus frenatus que perdió la cola, caminando de día por una pared.

Se sujeta perfectamente a las paredes gracias a unas almohadillas plantares cubiertas con láminas microscópicas adherentes llamadas lamelas. Como todos los miembros del género Hemidactylus, el frenatus tiene como característica principal las lamelas subdigitales divididas.

La longitud máxima de este gueco de hocico a cloaca es de 60 mm; la cola es más larga que el resto del cuerpo. Sus ojos están cubiertos por una cutícula transparente; las pupilas son verticales y elípticas. Tanto la cabeza, garganta y la superficie dorsal del tronco y cola están cubiertas de escamas granulares pequeñas. Las escamas ventrales son planas, lisas, imbricadas y más grandes que las dorsales. Las superficies dorsales y laterales de la cola están cubiertas de escamas aplanadas y pequeñas que son interrumpidas por grupos de tubérculos agrandados y puntiagudos; cada agrupación aparece entre cada ocho filas de escamas aplanadas[4].

THECADACTYLUS RAPICAUDA

El primer ejemplar de Thecadactylus rapicauda, foto del 20/09/2009
El primer ejemplar de Thecadactylus rapicauda, observado el 20/09/2009

El 20 de septiembre de 2009 por la tarde, Aldo Romero, un querido vecino, me llamó para que admirara algo poco común en la urbanización ecológica donde vivimos. Se trataba de un gueco mucho más grande y con algunas diferencias evidentes con respecto al que recién presentamos. Se trataba de un Thecadactylus rapicauda, otra especie de gueco de hábitos nocturnos, propia de los bosques húmedos tropicales. Se sabe que en la noche se pueden encontrar estos robustos guecos apoyados en troncos, mientras que durante el día se ocultan en las fisuras de la corteza de los árboles o en huecos formados por ramas caídas[5]. También se los encuentra en los nichos triangulares formados por raíces grandes, escondidos entre la hojarasca. Se alimentan de todo tipo de invertebrados (tienen predilección por saltamontes, grillos, polillas y arañas) e incluso lagartijas pequeñas. Las hembras ponen un solo huevo varias veces durante la temporada. En Honduras se encuentra en la zona norte, incluyendo la biósfera del río Plátano.

Imagen del segundo Thecadactylus rapicauda, observado el 07/12/2013
Imagen del segundo Thecadactylus rapicauda, observado el 07/12/2013

No volví a ver ningún ejemplar hasta el 7 de diciembre de 2013.  Se movía dentro de una pequeña construcción rústica con paredes de cemento y mosaicos, puertas de madera y techo cubierto de palmas, que sirve de sanitario para el comedor ubicado en el parque frente a la laguna. Pude fotografiarlo e identificarlo sin dificultad. Era mucho más grande que un Hemidactylus frenatus y mostraba la cola con una tonalidad diferente. Pueden desprenderse de ella en caso de necesidad o ataque.

Este gueco puede ser reconocido rápidamente por la combinación de grandes almohadillas digitales, dedos encerrados en una membrana carnosa bien desarrollada, y garras retráctiles en las puntas de los dedos de manos y pies. Ninguna otra especie de lagartija en la región que carezca de párpados móviles comparte estas características[6].

Vista comparativa de los geckos 01El Thecadactylus rapicauda es autóctono de Centroamérica y uno de los guecos más grandes de la región, alcanzando una longitud del hocico a la cloaca de hasta 126mm. La cola es corta, apenas superior a la mitad del largo del resto del cuerpo, en la base tiene una constricción desde donde se engrosa abruptamente. La cabeza, la garganta, la superficie dorsal del tronco y la cola están cubiertas por escamas granulares pequeñas. Las escamas ventrales son planas, lisas, imbricadas y más grandes que las dorsales. El ojo está cubierto por una cutícula transparente, la pupila es vertical con los bordes ondulantes. Tiene una o dos espinas oculares en el margen superior de la órbita. La coloración varía de café (marrón) o crema a gris como color de fondo, con muchas manchas y bandas irregulares grandes y pequeñas que cubren todo el dorso, incluyendo la cola[7]. Emite sonidos agudos que se escuchan a distancia.

GALERÍA MULTIMEDIA

 HEMIDACTYLUS FRENATUS

Hemidactylus frenatus 01

P1340780

P1350987

VIDEOS:

 

 THECADACTYLUS RAPICAUDA

Thecadactylus rapicauda 01

Thecadactylus rapicauda 02

Thecadactylus rapicauda 03

VIDEOS:

© Pablo R. Bedrossian, 2013. Todos los derechos reservados.

REFERENCIAS:

[1] Köhler, Gunther, “Reptiles de Centroamérica”, p.68, Herpeton, Verlag Elke Köhler, Offenbach, Alemania, 2003

[2] Köhler, Gunther, Op.cit. p.71

[3] Savage, Jay M., “The Amphibians and Reptiles of Costa Rica”, p.484, The University of Chicago Press, 2002

[4] Muñoz Chacón, Federico, “Especies de Costa Rica”, http://darnis.inbio.ac.cr/ubisen/FMPro?-DB=UBIPUB.fp3&-lay=WebAll&-error=norec.html&-Format=detail.html&-Op=eq&id=4146&-Find, INBio (Instituto Nacional de Biodiversidad), Costa Rica, 2000

[5] Köhler, Gunther, Op.cit. p.79

[6] Savage, Jay M., Op.cit. p.486

[7] Muñoz Chacón, Federico, “Especies de Costa Rica”, http://darnis.inbio.ac.cr/ubisen/FMPro?-DB=UBIPUB.fp3&-lay=WebAll&-error=norec.html&-Format=detail.html&-Op=eq&id=4145&-Find, INBio (Instituto Nacional de Biodiversidad), Costa Rica, 2000


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