“LA MUERTE DEL COMENDADOR – LIBRO 1” DE HARUKI MURAKAMI (por Pablo R. Bedrossian)

Serie CONFIESO QUE HE LEÍDO

Un retratista de poca monta cuyo matrimonio acaba de terminar se traslada a una remota zona montañosa del Japón; vive allí en una casa prestada por un amigo cuyo padre, habitante original de la vivienda, era un pintor de renombre. Para subsistir el nuevo inquilino se dedica a dar clases de arte en un pueblo vecino, pero no siente deseos de volver a pintar. Repentinamente tres hechos casi simultáneos lo sacuden de ese sopor en el que vive: el pedido de un retrato personal hecho por un misterioso vecino millonario, el hallazgo de un cuadro desconocido del dueño de casa y el curioso sonido de una campana. Uno diría que son elementos de escaso de interés para componer una novela, sin embargo, el autor nos cautiva con su pluma desde el principio hasta el final.

Haruki Murakami es poseedor una narrativa poderosa. Aún la traducción (la novela original fue escrita en japonés) tiene una belleza que hace difícil abandonar la lectura. Sobre una  trama de misterio, la personalidad del protagonista es presentada como un collage de emociones, luchas y desencantos que revelan una búsqueda sin objeto, una necesidad de sentido que no logra encontrar. Podría decirse también que “La Muerte del Comendador- Libro 1” es un relato realista con alguna pincelada fantástica que lejos de alterar la historia le otorga un fuerte simbolismo.

Hay algunos detalles dignos de mencionar. Por ejemplo, la erudición de los personajes: el pintor y su reservado vecino hablan de Proust y Kafka y disfrutan de la ópera. Otra nota curiosa es la mención detallada de la indumentaria de cada personaje, una suerte de obsesión descriptiva del autor. También sorprende la narración explícita pero en tono neutro de los encuentros sexuales entre el pintor y una amante, como si para el protagonista el sexo se limitara a una cuestión mecánica de fluidos y engranajes. Finalmente, el final abierto (por eso lo de Libro 1) que demanda una continuación.

No sé si Haruki Murakami será un gran creador de historias, pero, sin duda, sabe contarlas y llevar al lector más allá de los límites que impone el propio relato.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.

FARYD MONDRAGON Y SU RÉCORD: NO TODO ES CUESTIÓN DE SUERTE (por Pablo R. Bedrossian)

Faryd MondragonSerie MUNDIAL DE FÚTBOL 2014

¿Cómo no celebrar el récord de Faryd Mondragón? Con 43 años y tres días se convirtió en el jugador de mayor edad que haya participado en una Copa Mundial. Cada vez más parecido a Steven Seagal, muchos pensaban que el  4 a 1 sobre Japón y los pocos minutos de juego que quedaban lo ubicarían como una figura decorativa. Pero se equivocaban. No fue aquel saque de arco la única pelota que tocó. Ganó en el descuento un tremendo mano a mano que confirmó que su lugar en la valla colombiana no fue un premio a su trayectoria sino a su talento.

Muchos lo recordamos de su paso en Argentina, jugando en Argentinos Juniors y luego en Independiente, con el que ganó la Recopa Sudamericana, y la Supercopa Sudamericana de 1995, donde se coronó campeón en una inolvidable final 2 a 1 justamente en el Maracaná. Poco después lo vi en Friday’s  de Puerto Madero, sentado en una mesa escribiendo en su laptop, toda una novedad para la época. Obviamente no era el arquetipo del jugador de aquellos tiempos, que la gente imaginaba surgido en la pobreza. Él era un precursor de una generación de jugadores altamente educados, pensantes, que construían dentro y fuera de la cancha su futuro. Forjó una carrera que le permitió jugar en copas mundiales y destacarse a nivel internacional.

Una vez durante una charla con el multicampeón de América Pepé Santoro ,mencioné una edición de El Gráfico, que le dedicó la última página. Independiente había empatado 1 a 1 con Rosario Central, pero él había ganado tres mano a mano con los delanteros canallas.

–          ¿Ganarle tres mano a mano a los delanteros en un partido?

Luego de pensar unos segundos agregó:

–          Seguro que se equivocaron los delanteros.

Sin embargo, hoy el gran portero colombiano demostró en ese único e inolvidable momento frente al delantero nipón que en el fútbol no todo es cuestión de suerte.

© Pablo R. Bedrossian, 2014. Todos los derechos reservados.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Foto: AFP / Vanguardia Liberal, tomada del sitio http://www.vanguardia.com/mundial-brasil-2014/noticias/266258-faryd-mondragon-del-llanto-a-la-alegria-total