“7500”, UN FILM DIFERENTE SOBRE UN SECUESTRO AÉREO POR AMAZON PRIME (por Pablo R. Bedrossian)

Desde que el film mexicano “Roma” ganara en 2018 el León de Oro en Venecia y el Oscar a la Mejor Película Extranjera, se expandió un nuevo lenguaje cinematográfico, menos producido y más natural, con un sonido creíble, despojado de la emocionalidad impuesta a través de una determinada música, y más lento, intentando seguir los tiempos que tiene la vida. “7500” se inscribe en esa línea.

Esta coproducción alemana, austriaca y norteamericana dirigida por Patrick Vollrath desarrolla casi toda la trama de durante un vuelo Berlín – París. Tras iniciarse el vuelo un grupo terrorista intenta apoderarse del avión. Todo el peso de la situación recae sobre el copiloto, un norteamericano que se ha instalado a Europa y se encuentra en pareja con una de las azafatas. No podemos contar más sobre la historia para no revelar la trama, aunque anticipamos que tiene más de thriller psicológico que de cine de acción.

Por su forma de narrar los hechos, por ese nuevo idioma realista donde lo natural se impone sobre lo artificial, por la tensión que logra y por la imprevisibilidad del desenlace, “7500” es una película altamente recomendable. Desde luego, si Ud. espera personajes al estilo de los de Schwarzenegger, Rambo o Duro de Matar se va a frustrar, pero si le interesa una forma más humana de enfrentar lo inevitable, sin duda, valdrá la pena que la vea.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.

“THE SINNER” TEMPORADAS 2 Y 3, LA PROCESIÓN VA POR DENTRO (por Pablo R. Bedrossian)

La explosión de nuevas series ha hecho cada vez más difícil crear un guion original. En géneros como el de intriga o el policial pareciera que el molde está tan extendido que todo se vuelve predecible. Quizás por eso se viene produciendo un giro que pone en el centro no a la historia sino al personaje. Tal es el caso de series en Netflix como “Marcella”, “Karppi” y “Sorjonen” que llevan el nombre de sus protagonistas. Otro ejemplo es “The Sinner”, que trata sobre el detective Harry Ambrose, interpretado por Bill Pullman. Nuestro comentario de la Temporada 1 se puede leer en https://pablobedrossian.com/2018/06/09/sinner-pecadoraotra-nueva-miniserie-de-netflix-por-pablo-r-bedrossian/.

Las Temporadas 2 y 3 siguen la misma línea: son thrillers psicológicos donde el protagonista intenta seguir lo que llama “su método”: en apariencia trata de crear empatía -incluso de un modo compulsivo- con los sospechosos para encontrar la verdad. Sin embargo, en lo profundo es difícil saber hasta que punto está viendo en ellos sus propios pecados; de allí el título.  

La segunda temporada ocurre en su pueblo natal, donde un niño de 13 años es sospechoso de haber envenenado a sus presuntos padres. La investigación lo lleva a una secta establecida en las afueras del pueblo donde víctimas y victimarios eran parte de la comunidad.

La tercera es más elaborada donde a partir de un accidente en Dorchester, un suburbio de Nueva York, establece una relación compleja con un docente y futuro padre de familia, Jamie Burns, magníficamente interpretado por Matt Bomer, cuyo comportamiento criminal es indescifrable e impredecible. La pregunta que subyace en la trama no es quién cometió el crimen sino por qué lo hizo. El personaje de Burns es presentado como una persona impenetrable, de aquellos que, se haga lo que se haga, se diga lo que se diga, son dirigidos por sus propios impulsos y no dudan en manipular a quién sea para lograr sus propósitos, aunque por momentos parezcan dignos de lástima.

El detective Harry Ambrose nos hace recordar en sus gestos a Robin Williams. Es un personaje que lleva una vida solitaria y angustiosa, cuya raíz es atribuida a la enfermedad mental de su madre y los hechos que desencadenaron.

Quizás sea una serie demasiado lenta o complicada para algunos, sobre todo para los amantes del cine de acción, pero puede resultar atractiva para aquellos que buscan desentrañar la trama, descubrir que hay debajo de lo que se muestra y ver que el mundo no está pintado de blanco y negro sino lleno de grises.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.

“FRACTURED”, UNA TRAMA CON SUSPENSO HASTA EL FINAL (por Pablo R. Bedrossian)

A veces es necesario poner en duda todo lo que parece cierto. Por eso, si le gustan los thrillers y el cine de suspenso, esta película puede atraparlo. A mitad de camino entre “Breakdown”, la película de carreteras con Kurt Russell, y “Sur”, el cuento de Borges, el film comienza con una familia retornando a su casa tras una agitada celebración del Día de Acción de Gracias. Un incidente menor en una parada en la ruta termina en una tragedia: la niña cae desde una gran altura y pierde el conocimiento; los padres desesperados la trasladan de emergencia a un hospital cercano.

El médico que la atiende diagnostica una fractura en el antebrazo, pero teme una lesión cerebral por lo que indica realizar una tomografía computada. La madre acompaña a la niña al estudio mientras el padre se queda aguardando en la sala de espera, donde se queda dormido. Al despertarse nadie sabe nada ni de la niña ni de la esposa. Desesperado por la situación, comienza la trama que lo tiene por principal protagonista.

Si bien la película cumple con todos los rigores del género, incluso convirtiendo todos los grises en blancos y negros, logra mantener la atención hasta el final. Naturalmente a lo largo de la historia el espectador irá formulando, descartando y retomando hipótesis sobre lo sucedido, pero no será si no hasta el final que podrá comprobar la cruda realidad de lo acontecido.

“Fractured” está dirigida por Brad Anderson, y protagonizada por Sam Worthington, quien cumple una buena actuación. El guion, cuya narrativa parece propia de un cuento o una novela corta, fue escrito por Alan B. McElroy y es el corazón de la película. Véala y después me cuenta.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.

“LA ÚLTIMA SALIDA”, UNA FANTÁSTICA NOVELA DE INTRIGA POR FEDERICO AXAT (por Pablo R. Bedrossian)

Serie CONFIESO QUE HE LEÍDO

La literatura argentina ya no tiene la estatura de Borges, Sábato o Cortázar. Más bien transita un camino que la confunde con otras literaturas y no termina de encontrar su propia identidad. A esta altura sería legítimo preguntarse qué tiene de argentina esa literatura, si la temática, la ambientación o la nacionalidad del autor. No se trata de una discusión académica sino de sentido común. Por ejemplo, nadie dudaría de la argentinidad de las obras de Julio Cortázar, pese a que nació en Bélgica y murió en París.

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En ese curioso devenir, como en la música, existen las fusiones. Por ejemplo, hay quienes escriben tomando como modelos escritores norteamericanos y europeos, como Graham Greene y Morris West en décadas pasadas y Dan Brown en tiempos recientes: una literatura visual, donde se alternan sin pausa acciones y diálogos, como en una película.

Dentro de ese campo hay algunos hallazgos extraordinarios, a pesar que recorren un territorio que ha sido descubierto por otros. Tal es el caso de “La Última Salida” de Federico Axat.

LA OBRA

Ya hemos comentado otras obras dentro del mismo género, como “El Jardín de Bronce”[1], la brillante novela de intriga de Gustavo Malajovich ambientada en la Argentina, y “Crímenes Imperceptibles”[2] de Guillermo Martínez, protagonizada por un matemático argentino que estudia en Inglaterra. A diferencia de ambas, “La Última Salida” no está ni ambientada en Argentina ni protagonizada por ningún argentino. La historia transcurre en los Estados Unidos y todos sus personajes son norteamericanos. Sin exageración puede decirse que es una novela norteamericana escrita por un argentino. Sin embargo, su relato es tan atrapante que termina demostrando que la buena literatura no tiene nacionalidades ni fronteras.

Sería injusto revelar la trama; ni siquiera su comienzo. Solo podemos decir que es un relato repleto de sorpresas, con cambios imprevistos, tal como en “Persona”, la famosa película del sueco Ingmar Bergman, donde una enfermera y una paciente psiquiátrica intercambian sus roles. El magistral manejo de los tiempos y los golpes de efecto que hace el autor mantienen la intriga hasta el final, mediante una historia de crímenes que rompe con todos los moldes conocidos.

EL AUTOR

Federico Axat nació en Buenos Aires en 1975. Es ingeniero y tiene una alta vocación por la escritura. “La Última Salida” es su tercera novela. Al momento de su publicación, en 2016, ya se habían vendido los derechos editoriales para traducirla a 25 lenguas y también para ser llevada al cine. Definitivamente para los amantes de los misterios y el suspenso leerla será como abrir una caja de sorpresas, de esas que siempre se recuerdan aunque hayan quedado en el camino.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] https://pablobedrossian.com/2014/02/19/el-jardin-de-bronce-la-opera-prima-de-gustavo-malajovich-por-pablo-r-bedrossian/

[2] https://pablobedrossian.com/2017/07/30/crimenes-imperceptibles-el-policial-matematico-de-guillermo-martinez-por-pablo-r-bedrossian/

“THE SINNER” (“EL PECADOR”) TEMPORADA 1, OTRA NUEVA MINISERIE DE NETFLIX (por Pablo R. Bedrossian)

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The Sinner (en español El Pecador) es otra nueva producción de Netflix en forma de miniserie. Inicia de un modo intrigante: Una familia -esposo, esposa e hijo- decide ir pasar el día en la playa. La mujer parece abstraída contemplando un ruidoso grupo, una de cuyas parejas comienza a besarse. Repentinamente se levanta y apuñala al joven que besaba a su novia y lo mata para sorpresa y desconcierto de todos. Desde luego, la mujer es detenida. Al preguntarle por qué cometió el crimen responde que no lo sabe. No conoce a la víctima ni tampoco el origen de su impulso. Simplemente reconoce que fue autora de un asesinato, con todo lo que eso implica.

Un investigador -ese tipo de policía que nunca falta en las obras del género- se interesa vivamente en el caso y encuentra que la homicida no recuerda dos meses de su vida. Piensa que recuperando la memoria de lo sucedido en ese periodo encontrará la clave para develar la razón de ese crimen cometido bajo aparente locura.

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Contado así no parece ser gran cosa. La amnesia -como, por ejemplo, en Memento o la trilogía Bourne– es un motivo recurrente en las historias de intriga. Sin embargo, The Sinner tiene méritos propios que la diferencian, entre ellos, las excelentes actuaciones de Jessica Biel, interpretando a Cora Tanetti, la madre y esposa que mata al extraño, y Bill Pullman, con miradas y gestos que recuerdan a Robin Williams, encarnando al policía Harry Ambrose. También es notable la tensión mantenida hasta el final.

A través de sus ocho capítulos, Sinner tiene pretensiones de thriller psicológico; no sé si lo logra. La asesina parece una persona manipulable, y su hermana gravemente enferma, una gran manipuladora. La madre de ambas es una típica fanática religiosa que todo lo espiritualiza, como si la vida fuera un sistema de premios y castigos.

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El investigador lleva a la vez una vida miserable, mientras intenta recuperar su matrimonio (el rol de ex-esposa lo interpreta Kathryn Erbe a quien algunos recordarán de Law & Order – Criminal Intent) y mantiene una relación masoquista con una mujer casada. Describir la patología o la debilidad de cada personaje no es tema de este comentario, pero cada uno tiene lo suyo.

Cuando apareció la sugerencia en Netflix, The Sinner aparecía calificada con cinco estrellas. Como suele pasar, al final tenía tres estrellas y media y creo que esta calificación no le viene nada mal.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.