EL DÍA MUNDIAL DEL REFUGIADO: EL CLAMOR SILENCIOSO DE LOS OPRIMIDOS (por Pablo R. Bedrossian)

El 20 de junio ha sido establecido como el Día Mundial del Refugiado. Decir que ese día “se celebra” sería un insulto, porque hablamos de víctimas de una tragedia. Los refugiados son personas que huyen del conflicto, la persecución y las tragedias naturales. Muchas veces se ven forzados a dejarlo todo repentinamente; en otras, las condiciones de vida y los riesgos crecientes los hacen actuar en forma desesperada escapando para salvar su vida y la de su familia.

CIFRAS ATERRADORAS

Según la página del ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) “en 2017, el número de personas refugiadas llegó a los 19,9 millones. Un adicional de 5,4 millones de refugiados registrados son atendidos en casi 60 campamentos en todo Oriente Medio por la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA), la cual fue creada en 1949 para la atención de los desplazados palestinos”[1].

La cifra es mucho mayor a la población de algunos países. Si a ellos sumamos los 41,3 millones de desplazados -personas que huyen dentro de un país sin poder cruzar sus fronteras- y los 3.5 millones de solicitantes de asilo, la cifra se eleva a 70,8 millones de seres humanos[2]. La magnitud de este desastre que los medios muy pocas veces reflejan es aterradora.

El 57% de los refugiados bajo el ACNUR proviene de tres países: Siria (6,7 Millones), Afganistán (2,7 Millones) y Sudán del Sur (2,3 Millones)[3].

QUÉ ES UN REFUGIADO

Un refugiado es una persona que se ve forzada a huir de conflictos armados, persecución de distinta índole o condiciones naturales desastrosas. Su situación es tan peligrosa e intolerable que cruzan fronteras nacionales para buscar seguridad en países cercanos o lejanos”[4]. Entre los motivos más importantes se encuentran la persecución política, religiosa, étnica, delictiva y extorsiva y por orientación sexual.

Además, existen los desplazados: personas que huyen dentro de su propio país. Si bien pueden escapar por razones similares a las de los refugiados, permanecen bajo la férula del mismo gobierno que los hostiga o amenaza. Como resultado, son de las personas más vulnerables del mundo, junto a los que ni siquiera pueden abandonar su lugar de residencia.

NO ES LO MISMO UN REFUGIADO QUE UN MIGRANTE

No es lo mismo un refugiado que un inmigrante: “Los migrantes económicos son personas que han salido de su país en busca de oportunidades laborales. En ocasiones, provienen de países en pobreza extrema y pueden llegar a jugarse la vida para entrar en un país con el fin de trabajar. A diferencia de los migrantes, los refugiados son “personas que huyen de conflictos armados, violencia o persecución y se ven por ello obligadas a cruzar la frontera de su país para buscar seguridad”[5]. Muchas veces se arriesgan a cruzar mares en barcazas que parecen cáscaras de nuez, a viajar en techos de trenes, como “La Bestia” que transcurre por México, o son presa de inescrupulosos coyotes que han hecho un negocio del tráfico de personas.

Mientras un migrante económico sigue gozando de la asistencia de las embajadas y consulados nacionales en el extranjero, el refugiado teme ser devuelto a su país. Entre los derechos que le asisten, no siempre otorgados, se encuentran el derecho al asilo y la garantía de condiciones de vida dignas y seguras hasta hallar una solución de largo plazo.   

QUÉ PODEMOS HACER POR LOS REFUGIADOS

Seguramente alrededor nuestro hay personas que han tenido que salir de su país por persecución o desesperación. Por ejemplo, en Latinoamérica la profunda crisis política, social y económica que afecta a Venezuela ha provocado la salida masiva de muchos de sus ciudadanos. Según la Plataforma de Coordinación para Refugiados y Migrantes de Venezuela, a diciembre de 2018, de un total de 4 Millones de venezolanos en el exterior, solo 1,8 Milllones contaban con residencia legal en el extranjero y existían 464,229 solicitantes de condición de refugiados[6]. Hay una oportunidad y una necesidad a la que podemos responder, colaborando con nuestros hermanos venezolanos alrededor nuestro.

En su publicación “Conectados con los Refugiados”, el equipo de Conexión Oriental también comparte varias interesantes iniciativas del ACNUR y otras ONGs, de las que quiero señalar algunas:

Es posible sumarse a la campaña #ConLosRefugiados “que invita a las ciudades y autoridades locales de todo el mundo que trabajan para promover la inclusión, a apoyar a los refugiados y unir a las comunidades para firmar una declaración de solidaridad #ConLosRefugiados”[7].

Ha resultado muy exitosa la campaña #NoTeOlvides, de la que han participado casi 50 artistas gráficos ilustrando el tema de los refugiados. Podemos expresarnos donde estemos a través del arte, creando murales, pósters, canciones, relatos, que difundan esta problemática oculta a los ojos de la mayor parte de nuestras sociedades.

“Kilómetros de Solidaridad” es una actividad para recaudar fondos y crear conciencia organizada por “Save the Children”: “Todos los niños tienen derecho a aprender y estar protegidos, pero este derecho desaparece cuando un niño o niña tiene que huir de su lugar de origen. Nuestro objetivo es conseguir que todos los niños y niñas que viven refugiados o son víctimas de conflictos armados recuperen su educación y puedan ser lo que sueñan”[8]. Se trata de “una carrera escolar por los derechos de los niños y las niñas, donde los alumnos y alumnas se calzan las zapatillas, corren y consiguen fondos para apoyar nuestros programas en educación, supervivencia y protección”.

Quizás hoy lo más importante es visibilizar a los refugiados y a los desplazados, crear conciencia de su existencia y la gravedad de la situación. Existe otra realidad mucho más dura y más grande que el glamour de las celebridades, el materialismo y las imágenes que proyectamos en las redes sociales. Los invito a ponerla a la vista de todos y a trabajar por mejorarla.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.


AGRADECIMIENTO ESPECIAL

Deseo agradecer muy especialmente a Conexión Oriental (https://cnxoriental.com), a su director Daniel Bianchi y a todo el equipo, por su lucha en favor de los refugiados.


REFERENCIAS

[1] https://www.acnur.org/refugiados.html

[2] https://www.acnur.org/datos-basicos.html

[3] Tomados de la misma fuente

[4] “Conectados con los Refugiados – Un aporte de Conexión Oriental para informarse y actuar”, p.4, elaborado por Conexión Oriental mediante la participación y contribuciones de: Eliana Figueredo (BA), Malena Pérez y Matías Casaretto (CABA), Dani Maita (CABA), Ma. del Carmen Tejerina (Mis.), Gabriela Slatinsek (CABA), Victor Hugo De los Santos (Mis.), David Hernández (Bariloche) Noelia Kruger (La Plata), Micaela Amado (Rosario)., Daniel Bianchi (BA).. Puede descargarse en https://cnxoriental.com/dia-del-refugiado/

[5] https://eacnur.org/es/actualidad/noticias/emergencias/migrantes-y-refugiados-que-diferencia-hay-acnur-responde

[6] https://r4v.info/es/situations/platform, página web de operación interagencial, administrada y sostenida por la Plataforma Regional de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela, liderada en conjunto por ACNUR y OIM.

[7] “Conectados con los Resultados – Un aporte de Conexión Oriental para informarse y actuar”, p.6

[8] https://www.savethechildren.es/kil%C3%B3metros-de-solidaridad

LA DESAPARICIÓN DE “EL MITO DE LA INFANCIA” (por Pablo R. Bedrossian)

EL PREMIO

El 19 de octubre de 1995 la artista plástica Celsa Flores recibió un reconocimiento muy especial: su obra “El Mito de la Infancia” obtuvo el primer lugar en el concurso de pintura conmemorativo del 50º Aniversario de las Naciones Unidas organizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Honduras, más conocido como PNUD. El jurado estuvo conformado por representantes de organismos internacionales, diplomáticos y pintores hondureños.

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Nota del Diario La Tribuna del 16 de octubre de 1995 que la artista debió presentar como evidencia de haber sido galardonada

El certamen tenía como propósito reconocer y conservar el patrimonio artístico de Honduras; las pinturas ganadoras pasaron a ser propiedad del PNUD. A pesar del alto valor afectivo que la obra tenía para ella, Celsa Flores se sintió honrada al saber que la pintura sería exhibida en la casa de las Naciones Unidas en su país.

LA OBRA

La obra era un retrato de Mariel Helena, la hija de la pintora, rodeada de pájaros junto a dos personajes de fondo. Mostraba un cuadro cargado de símbolos que refieren a las experiencias de la niñez y, a la vez, representan un diálogo íntimo entre tres generaciones de mujeres de su familia. En el lenguaje artístico de Celsa Flores, los pájaros representan la libertad y son una muestra de su amor por la naturaleza.

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La pintura “El Mito de la Infancia” escaneada de una fotografía

LA DESAPARICIÓN

El 5 de septiembre de 2018, el PNUD y la Secretaría de Relaciones Internacionales y Cooperación Internacional de Honduras invitaron a un evento denominado evento “Donación de Pinturas de la Colección PNUD a la Galería Nacional de Arte”. Sin embargo, ni “El Mito de la Infancia” ni el nombre de la artista aparecían en la lista.

Según nos relató Celsa Flores, sorprendida por la omisión decidió averiguar por qué su obra no estaba incluida, poniéndose en contacto con la Gerente de Operaciones del PNUD. La respuesta fue aún más desconcertante: no poseían registro de la obra, no conocían su paradero y no se hacían responsables por la pérdida de la pintura; aparentemente tampoco llevaban un inventario de las obras en su poder. Además, sin ruborizarse le pidieron que demostrara que su pintura había sido la ganadora del concurso. Afortunadamente, conservaba el diploma, el catálogo y los recortes de diarios que atestiguaban en su favor.

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Otra vista de “El Mito de la Infancia”, escaneado de una fotografía

PATRIMONIO CULTURAL

La custodia del patrimonio cultural requiere dedicación, responsabilidad y profesionalismo. En el caso de las pinturas, existe la figura del curador. Un curador de arte es un experto a cargo de la exposición, valuación, manejo, preservación y administración de bienes artísticos. Pareciera que las autoridades del PNUD no lo saben.

De hecho, los cuadros no estaban ubicados en una sala especial sino en varias oficinas de autoridades; para la donación a la Galería Nacional de Arte de Honduras sita en Tegucigalpa se basaron en inscripciones que aparecían junto a las obras.

Ante la falta de respuesta, el diario La Tribuna publicó una nota exponiendo el caso. Tras la noticia las autoridades del PNUD se pusieron en contacto con la pintora y le informaron que iba a estudiar lo ocurrido.

En busca del huevo azul
“Reflejo”, obra de Celsa Flores hecha en 2001

EL VALOR DEL ARTE PARA UNA NACIÓN.

El arte inspira a personas, pueblos y naciones. Si no, no existirían las exposiciones, las galerías y los museos de pintura y escultura. La desaparición de una obra premiada no solo es injusta con sus méritos sino con el público, privado de admirarla, y con el artista que trabajó con ahínco sobre ella. No seríamos tan enfáticos si hubiera habido un robo o un accidente debidamente documentados, porque son riesgos a las que cualquier bien patrimonial está sujeto, pero no podemos aceptar pasivamente el descuido negligente que invierte la carga, obligando a la artista a demostrar la existencia de la obra y el galardón recibido de la propia organización.

Esperamos que el PNUD, una institución respetada en Honduras, realice una investigación exhaustiva sobre este lamentable suceso. A la fecha, Celsa Flores no ha recibido una disculpa formal de las autoridades responsables; tampoco le han informado cómo la institución de las Naciones Unidas en Honduras le restituirá a ella y a su obra el merecido reconocimiento. Una obra que desaparece jamás será sinónimo de una obra que no existe.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las imágenes fueron provistas por la artista plástica hondureña Celsa Flores y se publican son su autorización.

SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO FRANCÉS EN MEDIO DE LA TRAGEDIA (por Pablo R. Bedrossian)

Bandera Francia Paz.jpgCuánta tristeza y cuánta impotencia por los inocentes asesinados en Francia el día del ayer, 13 de noviembre de 2015.

Expresamos nuestro amor y condolencias al pueblo parisino que vive esta trágica hora.

Condenamos el terrorismo en todas sus formas, y en esta ocasión el terrorismo islámico, un cáncer que se extiende bajo la mirada pasiva de los líderes de Occidente.

No sabemos si el silencio de la ONU ante las brutales ejecuciones de ISIS, es por resignación o complicidad.

Con dolor, recordamos el poema de Martín Niemöller, pastor evangélico que fue preso personal de Hitler, extrapolando lo que él atribuyó hace varias décadas a los nazis hoy al terrorismo islámico. Hoy todos somos franceses.

Martin Niemoller poema 01

© Pablo R. Bedrossian, 2015. Todos los derechos reservados.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

La primera, la bandera de Francia con el símbolo de la paz y la Torre Eiffel es un collage realizado por el autor de esta nota e invita a compartirlo en esta hora trágica, como signo de solidaridad con el pueblo francés.

La segunda, con el poema de Martín Niemöller fue tomada del sitio web http://www.fotolog.com/expresar_ideas/45995904/