OBERAMMERGAU, EL PUEBLO CUYAS FACHADAS SON OBRAS DE ARTE (por Pablo R. Bedrossian)

Serie PUEBLOS PINTORESCOS DE EUROPA

Oberammergau es una pequeña localidad de Baviera, en el sur de Alemania. Es conocida por los bellos frescos que cubren los frentes de muchas de sus casas, la mayoría representando la pasión de Cristo.

0001 DSC04920.JPG

Pocos saben que allí hubo un asentamiento celta y uno romano. A finales del siglo IX se estableció un monasterio en una zona cercana, y en el siglo XII ya había una iglesia en el propio pueblo de Oberammergau. En 1633, durante una epidemia de peste, sus habitantes juraron escenificar la muerte de Jesús si eran protegidos de la enfermedad.

0001 DSC04926

La primera representación se llevó a cabo en 1634, y en la actualidad se realiza cada diez años, recibiendo este pequeño pueblo hasta 500,000 visitantes. El evento dura seis horas y participan 1,400 actores aficionados.

0004 DSC04950.JPG

Volviendo a las pinturas, son conocidas con el nombre alemán de Lüftlmalerei y son comunes en la región. Se destacan por su belleza, colorido y estilo.

0002 DSC04912.JPG

No abordan solamente temas religiosos, sino que también retratan momentos de trabajo, camaradería y otras actividades sociales.

0005 DSC04925.JPG

El pueblo también es famoso por sus ebanistas. Hay numerosos talleres y tiendas que ofrecen recuerdos hechos en madera.

DSC04956.JPG

Es un pueblo pequeño que se recorre a pie en medio día, pero su arte es tan peculiar que muchos turistas deciden hacer los 90 kilómetros que lo separan de Münich simplemente para admirar el frente de sus casas y edificios.

0007 DSC04937.JPG

Muy cerca se encuentra el Castillo de Linderhof. En el siglo XIX, cuando Alemania era aún un conjunto de reinos, el príncipe bávaro Ludwig II -en español Luis II-, (1845-1886), erigió este moderno palacete, famoso por sus parques y fuentes.

DSC04893

Ludwig II llegó a ser Rey de Baviera entre 1864 a 1886, pero debe su fama se debe al temprano romance con su prima, la famosa Sissi, y a su inestabilidad emocional, que lo llevó a perder el trono y luego a una trágica muerte en circunstancias que hasta la fecha no han podido ser esclarecidas. Apodado “El Rey Loco”, también dirigió la construcción del bellísimo Castillo de Neuschwanstein.

006 DSC05034.JPG

Si está en Münich, quizás pueda conseguir una excursión de un día que incluya Oberammergau, y los castillos de Linderhof y Neuschwanstein, u organizarse para visitarlos por su cuenta. Es una experiencia maravillosa que llevará en su memoria toda la vida.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.

BONUS: PASEANDO POR OBERAMMERGAU

Los invito a hacer un recorrido fotográfico para admirar los edificios más emblemáticos de este pueblito tan rico en arte.

0006 DSC04918.JPG
0003 DSC04928
0001 DSC04927
0008 DSC04946.JPG
0007 DSC04936
0007 DSC04939.JPG
0007 DSC04940.JPG
DSC04942.JPG
0005 DSC04922
DSC04947
DSC04950.JPG
DSC04907.JPG
DSC04949.JPG

CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos

LAS ESCULTURAS DE STEPHAN BALKENHOL: HOMENAJE AL HOMBRE COMÚN (por Pablo R.Bedrossian)

Serie “GRANDES ARTISTAS CONTEMPORÁNEOS”

Stephan Balkenhol 02
Hombre con Pez (2001), Grant Park, Shedd Aquarium, Chicago, Illinois, Estados Unidos; foto de 2009 tomada por nuestra querida amiga, la actriz Margo Wickesser

El arte es representación.

Bajo esa perspectiva, se observa desde los albores de una suerte de obsesión por representar la figura humana. Las esculturas del antiguo mundo grecorromano representan a los hombres delgados y musculosos y a las mujeres delicadas y esbeltas. Esta particular forma de recrear la figura humana, que se conoce como ideal clásico, unifica dos conceptos que para el hombre moderno son independientes: perfección y belleza.

Akenaton (Museo Egipcio) 02
Akenathon con su visible pancita, Museo Egipcio, El Cairo, Egipto, foto tomada en 2000

Con diversos matices, este mismo arquetipo de armonía y simetría dominó la escultura del Oriente Medio y del norte de África. Ignorarlo generaba rechazo. Por ejemplo, la representación del famoso faraón egipcio monoteísta Amenofis IV, luego llamado Akenathon, panzón, como era, produjo un escándalo.

El Renacimiento retomó el ideal del arte clásico. Basta ver el David de Miguel Ángel para comprobarlo.

Sin embargo, dejando de lado el arte abstracto (una invención del siglo XX), una de las principales innovaciones de los escultores en las últimas décadas ha sido representar al hombre tal cual es: sustituir la perfección del ideal clásico (el “deber ser”) por la naturalidad (el “ser”).

El uso de nuevas tecnologías y, desde luego, la genialidad de los artistas han impulsado esa recreación que nos sirve de espejo. Ya no se trata de admirar la perfección sino de contemplar nuestra propia humanidad en las rutinas de la vida. Un excelente ejemplo es Ron Mueck a través de sus obras hiperrealistas. Hoy nos ocupa otro ejemplo extraordinario, Stephan Balkenhol.

STEPHAN BALKENHOL

DSC02930
“Hombre grande con hombre pequeño” (en alemán “Grosser Mann und kleiner Mann”), en el patio del Palais am Pariser Platz, Berlín, Alemania

Descubrí a Stephan Balkenhol de casualidad. En 2009, visitando el famoso acuario de Chicago, posé junto a una gigantesca figura de un hombre con un pez. El 2013, en Berlín, hice lo mismo, con un hombre enorme que cobijaba a un hombre pequeño entre sus piernas. En 2016, vi la foto de 2009 y recordé de inmediato la de 2013. Era obvio que provenían de un mismo autor. Me interesó saber quién era y conocer su obra.

En 2015, en otro artículo sobre escultura urbana y cuerpos colgantes, ya había mencionado a Balkenhol al presentar su “Hombre con los brazos abiertos” (en alemán “Mann mit ausgebreiteten Armen”) de Münich.

Hombre con los brazos abiertos (Munich) DSC04189
“Hombre con los brazos abiertos” (1997), al frente de la galería pasaje Kaufinger Tor, Münich, Alemania; foto de 2013

Stephan Balkenhol es un artista alemán nacido en 1957. Formado en la Escuela de Bellas Artes de Hamburgo, se dedica a la escultura en madera. Podríamos decir que su especialidad es lo cotidiano, el hombre común que hace cosas corrientes, pero abordado desde una concepción minimalista, donde se simplifica al máximo, dejando que nada sobre y todo se concentre en lo esencial. En una entrevista publicada en España este magnífico artista afirma:

“Me gusta el enfoque minimalista. No deseo contar muchas historias sino lograr transmitir esa ‘historia oculta’, ésa que tienes que concebir o ingeniar en tu mente; es más interesante. La escultura figurativa en los últimos siglos se utilizó, sobre todo, para ilustrar ideas políticas o religiosas, ideas alejadas del arte en sí. En el siglo XX esta tradición se ha roto, lo que significa una oportunidad para partir de cero” [1]Las obras de Stephan Balkenhol son esculturas de hombres y mujeres corrientes, indefinidos, impersonales, pertenecientes al presente, espejos de todos y cada uno de nosotros”[2].

Se observa en sus obras un interés por la figura humana y su relación con el espacio, trabajadas sin barroquismos ni exageraciones. Curiosamente su mentor fue un artista especializado en escultura abstracta, el alemán Ulrich Rückriem. Tomándolo como referencia, continúa Balkenhol en la misma entrevista:

“Sin duda, Rückriem ejerció una gran influencia sobre mí; con toda seguridad yo habría realizado un trabajo completamente diferente de no haberlo conocido. Quizá, porque con él me vi forzado a preguntarme muchas cuestiones fundamentales: ¿qué significa el trabajar con la figuración?, ¿qué significa crear una figura de un hombre o una mujer?… Toda una serie de cuestiones que no habrían surgido si yo hubiera estudiado con un artista figurativo”.

Su forma de trabajo comienza con las fotografías, a partir de ellas crea sus esculturas, dándoles un volumen que revela su singular manera de percibir el mundo e interpretar la realidad, modo que nos hace también mirarnos a nosotros mismos.

Sus obras están dispersas en todo el mundo. Si viaja, esté atento; puede encontrar alguna de ellas en cualquier momento.


ACTUALIZACIÓN 2017:

Las obras de Balkenhol tienen identidad propia; se reconocen a simple vista. Este año, caminando en los alrededores del Tower Bridge, el famoso puente levadizo de Londres, divisé en lo alto una figura femenina con el indudable sello personal de su creador.

Stephan Balkenhol 01 DSC08163

Forma parte de una obra llamada Couple, (en español Pareja) y data de 2003. Al varón sólo lo descubrí después y por foto. Sin embargo, bastó en el encuentro con Woman, la dama de la pareja, para percibir ese tributo al ser humano corriente que Balkenhol rinde a través de sus creaciones.

Stephan Balkenhol 02 DSC08169

La mujer luce un vestido corto, como su cabello, con los hombros al descubierto. Los brazos descansan a los lados. Su mirada, como toda su expresión corporal,  muestra a la vez confianza y expectación.

Stephan Balkenhol 03 DSC08172

Quizás esté aguardando a su ser amado, ese que no vimos y del que nos enteramos después.

© Pablo R. Bedrossian, 2016, 2017. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Barro, David “Primera retrospectiva del escultor Stephan Balkenhol en España” en “El Cultural”, edición impresa del 10/01/2001, que puede leerse también en http://www.elcultural.com/revista/arte/Primera-retrospectiva-del-escultor-Stephan-Balkenhol-en-Espana/1776

[2] Jitsag, en https://munichparallevar.wordpress.com/2016/02/01/la-escultura-de-balkenhol/

[3] Stephen Friedman Gallery, http://www.stephenfriedman.com/artists/stephan-balkenhol/


CRÉDITOS MULTIMEDIA:

Todas las fotos fueron tomadas por el autor o para él, y es el dueño de todos sus derechos.


MÁS ARTÍCULOS DE LA SERIE “GRANDES ARTISTAS CONTEMPORÁNEOS”:

ARTÍCULOS DE LA SERIE “ARTE URBANO”:

 

 

ESCULTURA URBANA: CUERPOS COLGANTES (por Pablo R. Bedrossian)

SERIE ARTE URBANO

Podemos definir el arte urbano como toda aquella manifestación con sentido estético realizada en lugares públicos. Se diferencia del arte a secas, por su exposición: las obras no quedan restringidas a museos o colecciones privadas; son visibles a todos.

La expresión más común de este arte callejero han sido los graffitis, inscripciones en aerosol que a veces se acompañan de imágenes, utilizadas como expresiones de protesta.

Considerados una extensión de los graffitis, están los murales urbanos, coloridas imágenes sobre paredes de casas y edificios, que trascienden el hecho estético para convertirse en mensajes para la comunidad. Su creatividad y/o belleza capturan la atención del transeúnte y sirven de vehículo para ideas y emociones.

Dentro del arte urbano existe una vertiente menos explorada, pero a la vez más peculiar. Aunque no sabemos si existe un nombre genérico para llamarla, es la creación y colocación de figuras o esculturas en vía pública, colgando o flotando en el aire. Nosotros las llamamos figuras colgantes o figuras flotantes, pues suelen ubicarse en espacios elevados. Presentamos aquí algunos ejemplos centrados en las figuras humanas y una en figuras animales:

 EL HOMBRE COLGADO DE PRAGA

Hombre colgado (Praga) DSC05408

Muchos dicen que gracias al escultor checo David Černý, Sigmund Freud sobrevive en Praga… pero en difíciles condiciones pues cuelga en el aire apenas sostenido por la mano derecha aferrada a una barra.

Se cree que esta pesada escultura de bronce oscuro llamada Viselec en idioma checo, Hombre colgado en castellano y Hanging out en inglés, reproduce al padre del psicoanálisis en tamaño real. Aducen que es una suerte de reivindicación nacional al famoso siquiatra, debido a que nació Příbor (en alemán, Freiberg in Mähren) en la región de Moravia, en el extremo oeste de República Checa. Freud tenía nacionalidad austriaca pues cuando nace, en 1856, la región se encontraba bajo el Imperio Austro Húngaro.

La estatua pende de una barra colocada en uno de los techos de la calle Husova, en el corazón medieval de la ciudad. Fue presentada en 1996 y expuesta en diversos países. Representa a un hombre mayor, calvo, de frente arrugada, con anteojos y barba en candado, que luce un traje de tres piezas sin corbata. Mira hacia abajo y a la izquierda con cierta tristeza, nostalgia o desdén. Se sostiene de la barra con la mano derecha sin revelar ningún esfuerzo, idea que se refuerza por la mano izquierda hundida en el bolsillo.

Tiene un aire al Freud que conocemos a través de la fotografías. Los que aseguran que se trata de él, afirman que la obra se enfoca en la sagrada decisión que tiene cada ser humano de seguir adelante o sucumbir.

Hombre colgado (Praga) DSC05408b

Pero, ¿representa realmente a Sigmund Freud? Jesús Mª Montero Barrado presenta en su blog otro escenario posible: “David Černý se ha hecho famoso por un arte atrevido, controvertido y provocador, con algunos actos y esculturas llenas de un fuerte contenido anticomunista. No en vano en 2009 llegó a decir que ‘un buen comunista es un comunista muerto’”. Más adelante dice “También están quienes dicen que se trata de Vladimir Illich Lenin, cuyo cuerpo pendido en el aire y agarrado con una mano a una viga simbolizaría la caída del comunismo. Precisamente allá por 1968, fue el inicio de la invasión de la antigua Checoslovaquia país por las tropas del Pacto de Varsovia. Dos décadas pasaron desde entonces hasta 1989, en que fueron cayendo como fichas de un dominó los regímenes socialistas  / comunistas de los países del centro y este europeo. Y un cuarto de siglo ha pasado desde esa caída hasta hoy”[1]. Digamos que, mientras no se defina el autor, tiene un final abierto. Quizás es simplemente un hombre que no representa a ninguno de los dos.

EL HOMBRE DE BRAZOS ABIERTOS DE MÜNICH

Hombre con los brazos abiertos (Munich) DSC04189

En la Kaufinger strasse (en alemán Kaufingerstraße), principal calle de Münich, nos sorprende en lo alto la imagen de un hombre con los brazos extendidos, cuyos zapatos se apoyan sobre una barra de acero color tinto. Es de mediana edad, viste camisa blanca con mangas largas, cinturón y pantalón oscuros. Tiene el cabello corto; su piel es oscura pero los rasgos netamente occidentales. Es un hombre común. No hace equilibrio sobre la barra, sino que luce confiado, como si estuviera abierto a todos. Los brazos extendidos se completan en dos grandes manos, quizás de mayor tamaño que la cabeza.

“Hombre con los brazos abiertos” (en alemán “Mann mit ausgebreiteten Armen”) es una obra del artista Stephan Balkenhol, artista alemán especializado en esculturas en madera, cuyo especial interés radica en la figura humana en su contexto. Ha creado varias esculturas de hombres con camisas blancas que se pueden observar en Hamburgo, Mainz y Hannover, a veces combinadas con animales, como la jirafa y el ciervo[2].  Sus obras forman parte del patrimonio de grandes museos en todo el mundo.

Esta escultura urbana admite múltiples interpretaciones. Cada uno tiene la suya. Si tuviera que arriesgar la que prefiero, diría que es un espejo en el que nos vemos reflejados: un ser humano abierto a los demás, que confía en el otro, siempre dispuesto a dar, aun cuando se trate de un desconocido. En una ocasión le escuché decir a Yolanda King, hija el pastor bautista y Premio Nobel de la Paz Martin Luther King “Al Buen Samaritano no le importó que le podía pasar a él si ayudaba al prójimo, sino que le pasaría a su prójimo si él no lo ayudaba”.

EL DESHOLLINADOR DE VIENA

El Deshollinador u Hombre con escalera (Viena) DSC07506El deshollinador u hombre con escalera se encuentra en la calle Wipplingerstraße, en una zona chic de Viena. A pesar de una búsqueda reiterada, no he encontrado datos precisos para identificar al autor ni el motivo. La descubrí de casualidad, en una de esas caminatas donde es mejor perderse que seguir un guía.

La obra, que parece hecha en metal, se asemeja más a una figura de dos planos que a un cuerpo con volumen. Se ve a un hombre de perfil, en color gris plomizo y coronado con un gorro blanco, caminando sobre sobre una barra negra. Está enfundado en su uniforme y carga la escalera de trabajo con su mano derecha, en la cual, si no contamos mal, tiene cinco dedos sin contar el pulgar. Completando su equipamiento, en el hombro lleva arrollado en círculo su cepillo.

El Deshollinador u Hombre con escalera (Viena) DSC07506x

Se lo ve feliz, sin preocupaciones, mirando hacia adelante con determinación y fe. Aunque he leído que sería un símbolo de la lotería, me parece que su esperanza no radica en el azar sino en su capacidad y esfuerzo.

MONOS EN BERLÍN

Tamasha 01 DSC03213

Los monos llegaron a Berlín de la mano del extraordinario pintor, dibujante y escultor indio N S Harsha, mundialmente conocido por sus pinturas, dibujos y sus intervenciones en lugares públicos. El grupo escultórico Tamasha representa un grupo de monos que se encuentran trepando por la fachada de un viejo edificio ubicado en Auguststraße 10, en Berlin-Mitte, el distrito más importante de Berlín.

Tamasha 03 DSC03211

“Tamasha” es un término común en hindi y coloquialmente significa espectáculo o celebración, pero también escándalo, tumulto o conmoción. El título hace alusión a los grandes saqueos que realizan estos primates llamados langures grises, paradójicamente sagrados para los indios. Tienen pelaje blanco y rostro gris oscuro, viven en grupos y mantienen, como los humanos, feroces luchas por el poder. La imagen supone que los pequeños simios se han apoderado del frente de la construcción.

Tamasha 02 DSC03212

Un detalle de la obra que puede pasar inadvertido es que los langures grises no se mueven a través de lianas sino por sus propias y larguísimas colas, que forman una imbricada red que se estira, enrolla y enreda; es una obvia referencia a nuestra sociedad, con su compleja trama de relaciones e interdependencias.

EPÍLOGO

Desde luego, este artículo sigue abierto: es incompleto, pues sólo ofrece una muestra. También está inconcluso debido a que continuamente surgen nuevas esculturas urbanas. Invitamos a nuestros lectores a comentarlas y compartirlas.

© Pablo R. Bedrossian, 2015. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS:

[1] http://marymeseta.blogspot.com/2014/08/el-hombre-colgado-de-praga.html

[2] http://muenchen.im-bild.org/fotos/skulpturen-plastiken/mann-mit-ausgebreiteten-armen


CRÉDITOS MULTIMEDIA:

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.


MÁS ARTÍCULOS DE LA SERIE “ARTE URBANO”:

ARTÍCULOS DE LA SERIE “GRANDES ARTISTAS CONTEMPORÁNEOS”:

NUNCA ME GUSTÓ EL ROCOCÓ – UNA VISITA A LA ASAMKIRCHE EN MUNICH (por Pablo R. Bedrossian)

A veces, como dice una canción de Paul Simon, repentinamente uno tiene que poner en duda todo lo que creía cierto. Eso me ocurrió al ingresar a la impresionante capilla rococó dedicada San Juan Nepomuceno en Münich, creación de los hermanos Asam.

001-dsc04153

El barroco, nacido en Italia durante la primera mitad del siglo XVII, fue un estilo artístico caracterizado por las formas recargadas y el amor a las curvas. Sus numerosos detalles se oponen a la sobriedad clásica, representada por los antiguos edificios griegos y romanos, que Andrea Palladio había recuperado durante el Renacimiento. Digamos que el barroco es un estilo teatral, más bien dramático, que se extendió rápidamente al resto de Europa.

012-dsc04150

Como bien se ha dicho, el barroco generó una “arquitectura para los sentidos”. La complejidad decorativa de sus interiores manifiesta una intensa sensualidad, casi hedonista. Muchas veces las esculturas barrocas parecen estar en movimiento.

Pero así como el manierismo es la exageración de las figuras clásicas, el rococó es el barroco llevado a un extremo. La palabra rococó provendría de la palabra francesa “rocaille”, que es un tipo de ornamentación que reproduce motivos de caracolas y conchas marinas. Aunque se le dio ese nombre a finales del siglo XVIII, se desarrolló como estilo a partir de 1730. Fue un arte cortesano, aristocrático e incluso burgués, pero no popular, de tendencia más bien mundana, despojado de la impronta religiosa dominante.

013-dsc04155

El rococó se caracteriza por la excesiva carga de elementos y, a la vez, la cuidada exuberancia de sus formas. Utiliza motivos que apelan a la naturaleza (plantas, flores, pájaros) pero de un modo empalagoso, poblando todos los espacios y produciendo, en mi opinión, una saturación de los sentidos que puede resultar opresiva. Por supuesto, los modelos de belleza son diferentes para cada época, y aún dentro de una misma época, diferentes para cada persona.

Para muchos el rococó es un giro hacia lo íntimo y personal, a través un obstinado refinamiento delicado y juguetón. Es cierto que las figuras del rococó trasmiten fragilidad y ligereza. Si se me permite un toque de humor, diría que se encuentran en las antípodas de Botero. Pero en lo personal, siempre me parecieron una vanidosa muestra de fastuosidad y ostentación, quizás porque entré en contacto con ellas en Francia, donde me era imposible contemplar su esplendor palaciego sin confrontarlo con la miseria del pueblo.

014-dsc04156

Pero a veces, como dice una canción de Paul Simon, repentinamente uno tiene que poner en duda todo lo que creía cierto. Eso me ocurrió al ingresar a la impresionante capilla rococó dedicada San Juan Nepomuceno en Münich, creación de los hermanos Asam.

La Asamkirche

Aunque el apellido suene árabe, los hermanos Asam, Cosme y Egid, eran alemanes bávaros de pura cepa. Durante un tiempo vivieron en Roma donde fueron impactados por el estilo barroco que constituía la vanguardia arquitectónica de la época.  Al regreso construyeron obras de admirable belleza  como la Iglesia de la abadía de Weltenburg, pero sin duda su obra cumbre la constituye la iglesia dedicada a San Juan Nepomuceno, popularmente conocida como La Asamkirche (“Iglesia de los Asam”).

007-dsc04142

Cerca de 1730 Egid Asam, escultor y estucador (hoy diríamos “maestro yesero”),  compró en Münich dos parcelas donde construyó su casa. Poco después adquirió un terreno adyacente donde en 1733 comenzó a construir una capilla privada, para lo cual contó con la ayuda de Cosme, su hermano mayor, que era arquitecto y pintor.

La fachada de esta iglesia es angosta y elevada. Sobre una marquesina barroca presenta un grupo escultórico con San Juan Nepomuceno en el centro. Y aunque su frente  complementa la original decoración estucada de la vivienda, es el interior de la  pequeña y estrecha capilla lo que produce un efecto alucinante.

003-dsc04145

Al ingresar se siente una explosión de formas muy estilizadas, en aparente movimiento bajo un tenue manto de luz. Esta “cueva mágica”, como la llama Jonathan Glancy[1], parece no tener líneas rectas y es difícil encontrar una superficie sin ornamentar. Querubines y otras figuras fantásticas cubiertas con pan de oro saturan las paredes pero sin generar agobio sino belleza; producen calma en lugar de ansiedad. Varios frescos están rodeados de estuco rojo intenso y de madera dorada. La exquisita combinación de luces y sombras, lograda a través los elementos arquitectónicos, escultóricos y pictóricos, sugiere una aparente desproporción que, en lugar de perturbar, conmueve; y la trama ondulante de las místicas imágenes invitan a meditar sobre la precariedad de la existencia y a buscar allí la presencia misma de Dios.

Interior rococó de la "Amankirche", el nombre popular de la Iglesia de San Juan Nepomuceno

Por supuesto, cada trazo, cada detalle, tiene un significado espiritual. Nada ha sido puesto porque sí. Desde luego, es un interior recargado de imágenes en extremo. Entonces, ¿por qué en contra de toda mi experiencia la Asamkirche me ha atraído tan poderosamente? Obviamente, el arte sucede; es el espíritu que se desprende de un hecho: se siente, no se piensa. Pero más allá de las cuestiones inconscientes relativas a la percepción de la belleza, creo que también existen poderosas razones. Quizás la más importante sea el propósito subyacente: No se trata de hacer alarde de un poder absoluto ni mostrar la pomposa majestuosidad de una corona sino de comunicar al hombre con Dios a través del arte. En la Asamkirche la belleza es un don divino dedicado al Dador para su gloria.

Otra vista del interior rococó de la iglesia

Aunque algunos consideran esta admirable iglesia de una sola nave como una obra del barroco tardío, la mayoría entiende que es una obra rococó, que, como dijimos, es un barroco excesivo. En general los excesos dañan, pero en este caso, quizás en este único caso, bendicen y benefician.

Detalle de la fachada de la casa de Egid Asam, desde la cual se podía acceder a la capilla.

© Pablo R. Bedrossian, 2013. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Glancy, Jonathan, “Historia de la Arquitectura”, Editorial La isla, 1ª Ed. argentina, 2001


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y son de su propiedad.