HOMENAJE AL NIÑO QUE FUIMOS Y EL ANCIANO QUE SEREMOS (por Pablo R.Bedrossian)

Vemos a los ancianos como si hubieran sido siempre viejos. Nos olvidamos que alguna vez fueron niños. Que amaron y lucharon, que lloraron y rieron. Que fueron como nosotros, y que algún día seremos como ellos.

Cuando uno ve un anciano, ve el final de una vida, la coronación de un ciclo, la culminación de un recorrido. Vemos sólo una imagen, la del final. Ignoramos u olvidamos que también vivieron (¡y superaron!) las mismas etapas que nosotros. Sobre todas las cosas, no advertimos que alguna vez tuvieron sueños, amores, luchas, desafíos. Perdemos de vista que alguna vez ellos, como nosotros, fueron niños.

Detengámonos un momento y hagamos un homenaje al niño que fuimos.

Que ese niño sobreviva en nosotros hasta el último minuto de vida, no sea cosa que el cinismo, el materialismo, las justificaciones de los adultos, le ganen en esa carrera, pues es el niño el que debe llegar a la meta.

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(Fotos del autor de esta nota)

© Pablo R. Bedrossian, 2015. Todos los derechos reservados.

Bonus: ENCUENTRO CON JOAN MANUEL SERRAT
Pablo con Joan Manoel SerratNo recuerdo exactamente el año, probablemente 1991 o 92. Del momento sólo conservo el recuerdo, una descolorida foto y la nota publicada en Visión Joven que debe estar oculta entre una pila de ejemplares cubierta por el polvo. Era una conferencia de prensa y tuve la suerte de ser el primero en recibir el micrófono. Ingenuamente le pregunté al gran cantautor catalán:

– ¿Qué mensaje trae Ud. para los jóvenes?

– Se equivoca. No tengo ningún mensaje para los jóvenes. Vengo a cantar sobre los viejos.

La respuesta, que fue emitida más tarde por algún noticiero televisivo, me hizo sentir vergüenza de mi pregunta. Era joven y pensaba por y para los jóvenes. Jamás en nuestros mayores.

EL 24 DE ABRIL MÁS TRISTE DE LA HISTORIA (por Pablo R. Bedrossian)

La noche del 23 de abril de 1915 comenzó una de las jornadas más terribles del siglo XX. Durante toda esa noche y hasta la madrugada del 24, centenares de líderes de la comunidad armenia fueron secuestrados de sus hogares, puestos bajo arresto en Estambul e inmediatamente deportados hacia el interior de Turquía, para luego ser en su mayoría asesinados. A partir de allí la persecución se extendió a todo el pueblo. Las formas de aniquilación que los turcos utilizaron eran variadas: largas deportaciones donde los indefensos civiles armenios eran expuestos al hambre, la intemperie y las enfermedades, como también torturas, violaciones, horcas y fusilamientos.

Genocidio Armenio 01 Niños

QUIÉNES SON LOS ARMENIOS

Armenia es una nación milenaria. De acuerdo con el relato bíblico, el arca de Noé se posó en el Monte Ararat. Según Génesis 10:3, Jafet, uno de los tres hijos de Noé, tuvo un nieto llamado Togarma (Torkom para los armenios). Una tradición cuenta que un hijo de Togarma, Haik, se estableció en la planicie más alta del Ararat fundando el pueblo armenio. Sin embargo,  otros historiadores sostienen que los armenios eran oriundos de Europa y habrían vivido en Asia Menor, hasta asentarse finalmente en la tierra de Urartú (Ararat). De un modo u otro, toda la antigüedad clásica menciona a Armenia como una nación altamente influyente, que sirvió campo de batalla para los imperios romano y persa entre los cuales se encontraba.

Una tradición armenia acerca del Señor Jesús coincide con el relato que Eusebio de Cesarea, obispo e historiador cristiano de fines del siglo III y principios de siglo IV, detalla en su conocida obra Historia Eclesiástica. Es el pedido epistolar al Salvador de parte del Rey Abgaro, gobernante de un importante territorio armenio denominado Edesa, para que lo sanara de una grave enfermedad. Cuenta Eusebio que “Jesús no respondió a su llamado entonces, pero juzgó que era digno de una carta particular en la que le prometía enviarle uno de sus discípulos para procurarle la curación de su dolencia juntamente con la salvación para él y todos los suyos. Poco después le cumplió la promesa… Tomás, uno de los doce apóstoles, impulsado por Dios, envió a Edesa como heraldo y evangelista a Tadeo”. Más adelante Eusebio dice “Hay testimonio escrito disponible de todo esto en los archivos de Edesa… De todos modos nada será tan exacto como escuchar las cartas que nosotros hemos sacado de los archivos y traducido…” y transcribe las cartas de Abgaro y la atribuida a Jesús. Es la única mención de un acto de Jesús que hace Eusebio fuera de los correspondientes al Nuevo Testamento.

Luego de conversiones, persecuciones y martirios a lo largo de más de dos siglos, un hecho cambia el curso de la historia religiosa del país. El rey Trdát o Tiridates III es sanado en el nombre de Cristo por San Gregorio, el “Iluminador”, y convierte en el 301 a Armenia en la primera nación que adopta como religión de estado.

Luego de una gran persecución por los persas, en el siglo V se restablece la libertad religiosa en el país. Posteriormente los armenios caen políticamente en manos de los árabes. Dice el Dr.Eduardo Bedrossian en su “Síntesis de la Historia Armenia” que “durante los siglos de dominación árabe fue respetada la religión y cultura armenia”, pero “la llegada de los turcos selyúcidas en el siglo XI cambió la situación de los armenios porque traían la intención de acabar con la armenidad y con la fe cristiana”.

A lo largo de los siglos siguientes, con breves periodos de libertad e independencia, los armenios son sometidos por ejércitos extranjeros. Los invasores comparten la filiación turca y la religión musulmana. Bajo el Imperio Turco Otomano se masacran entre 1884 y 1886 unos 300,000 armenios, muchos de ellos quemados dentro de los templos en los cuales buscan refugio. Estos asesinatos masivos fueron denunciados por la prensa mundial, y las naciones más poderosas de la tierra expresaron su condena. En 1909 los turcos asesinan 30,000 armenios en Adana y alrededores. Las muertes continúan.

LA NOCHE MÁS TRISTE DE LA HISTORIA

Pero la medianoche del sábado 24 de abril de 1915 inaugura el período más cruel para este azotado pueblo. En Estambul (antes llamada Constantinopla) son detenidos y posteriormente asesinados cientos de líderes armenios. Es el comienzo de una deportación masiva que llevará a la muerte de los modos más crueles a la sufrida población armenia.

Lo acaecido el 24 de abril de 1915 no fue la acción improvisada de una turba sino la puesta en marcha de un plan minuciosamente planificado. Pergeñado por los “Jóvenes Turcos”, un grupo de oficiales “progresistas” que pocos años antes terminaron con el sultanato otomano, este plan tenía como propósito la aniquilación de una minoría considerada potencialmente peligrosa.

SOBREVIVIENDO

Agop Bedrossian (1900-2001), heroico sobreviviente del genocidio armenio perpetrado por los turcos
Agop Bedrossian (1900-2001), heroico sobreviviente del genocidio armenio perpetrado por los turcos

De ese genocidio, mi abuelo Agop, es un heroico sobreviviente. Luego de ser deportado junto a su madre y hermanitos por meses, llegan a una montaña donde les prometen que les darán ropa y comida, pero del otro lado escuchan los gritos desgarradores de los que son asesinados. Su madre, María, toma un puñado de tierra y lo pone en sus bocas como si fueran los sagrados sacramentos. “Hijos, en un momento estaremos en la presencia de Cristo”. Ella es asesinada con una espada y él golpeado en la cabeza y dado por muerto. Lo arrojan a una fosa común poblada de cadáveres donde por horas simula estar muerto. Cuando los asesinos turcos se van, sólo unos pocos niños sobreviven. El se va con un árabe que lo toma para pastorear sus ovejas y salva su vida.

Agop es una excepción a la regla. Quedan muy pocos para llorar a tantos muertos. Una parte de Armenia queda sometida a Turquía, y la parte oriental que declara brevemente su independencia, termina en manos de los rusos que, paradójicamente, al someterla la salvan de su destrucción total.

RESURRECCIÓN

En 1991 con la caída de la Unión Soviética, Armenia, la pequeña Armenia que sobrevivió al este, se vuelve una nación soberana. El Parlamento Europeo, el Parlamento del Mercosur y numerosas naciones, incluyendo la Argentina, Canadá, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Suecia, Suiza, Uruguay, Ciudad del Vaticano y Venezuela reconocen el genocidio padecido por los armenios. Sin embargo, en Turquía afirmar que el genocidio ocurrió es considerado “insulto a la identidad nacional” (delito de opinión). El valiente Premio Nobel turco, Orham Pamuk fue acusado ante los tribunales de su país por afirmar en un periódico suizo: “30,000 kurdos y un millón de armenios fueron asesinados y nadie se atreve a hablar de ello”. En enero de 2007 el periodista armenio Hrant Dink, jefe de redacción del influyente diario Argos, voz de la comunidad armenia en Turquía, fue vilmente asesinado por un fanático nacionalista turco que posteriormente posó para la prensa mundial junto a sus captores. El negacionismo es impuesto por la ley y por la fuerza. En 2015, el papa Francisco I, luego de 100 años hace el primer reconocimiento formal del genocidio por parte de la Iglesia Católica Apostólica Romana, haciendo justicia, aunque muy tardíamente, a tantos seres humanos vilmente asesinados.

HÉROES 

El autor de bíblica Epístola a los Hebreos hace mención de una gran nube de testigos que nos precedieron en la fe. Entre ellos menciona héroes anónimos, de los cuales dice “fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados; de los cuales el mundo no era digno; errando por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra. Y todos éstos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido”. Dentro de ellos, sin duda, se encuentran ese admirable millón y medio anónimo de armenios asesinados, mártires a los cuales queremos, al recordar su historia, rendir respetuosamente nuestro más sentido homenaje.

© Pablo R. Bedrossian, 2015. Todos los derechos reservados.

 

“A MERCEDES”, EL SENTIDO HOMENAJE DE MARILÍ MACHADO A LA NEGRA SOSA (por Pablo R. Bedrossian)

Marilí Machado 01Las canciones del CD “A Mercedes (vol. I)” son relatos: descripciones intensas y coloridas de hombres y mujeres, de pueblos y circunstancias. No fueron elegidas al azar, pues la voz de Marilí Machado no se limita a contar historias sino a darles un toque emotivo que les hace cobrar vida. Y, nosotros, aunque perplejos, no nos limitamos a ser testigos sino protagonistas de esas situaciones.

La voz de Marilí Machado, tiene cuerpo y profundidad. Inspirada en Mercedes Sosa, su canto en este disco es su Homenaje. Como la Negra, aunque mencione personajes y momentos, realiza un viaje introspectivo, una visita a sus propios sentimientos que finalmente sirven de puente hacia esos otros, los otros que viven no sólo en las canciones.

Los arreglos de Samy Mielgo, íntegramente en guitarras, son el marco ideal para que la voz de Marilí muestre todos sus matices a través de los 16 temas que conforman el álbum. Comienza con “Zamba del riego”, cuya belleza para muchos es aún desconocida, seguida “Te recuerdo Amanda”, hecha con mucha dulzura y sin estridencias. “Río de Camalotes” conmueve como si un jangadero hiciera el elogio enamorado de su río. Le siguen versiones muy sentimentales de “Campana de Palo”, homenaje de María Elena Walsh a la maestra argentina, y de “Agosto de Tucumán”. En “Los pueblos de gesto antiguo” Marilí Machado despliega toda la fuerza se su voz. Probablemente el momento cumbre se alcanza en la “Chayita del Vidalero” donde el riojano Ramón Navarro, autor de la canción, declama un sentido “Aleluya a la Chaya”. El álbum incluye además versiones de temas muy populares como “Guitarra dímelo tú”, “Otoño en Mendoza” o “Alfonsina y el mar”, todos ellos interpretados con fineza y sentimiento.

Marilí Machado es una embajadora del folclore argentino que ya ha logrado el reconocimiento internacional. Pero, por sobre todo es una voz, a la vez potente y delicada, que expresa con identidad propia el noble sentimiento de todo un pueblo.

© Pablo R. Bedrossian, 2013. Todos los derechos reservados.