“DE UNA…” UN CD CON AIRE PURO PARA UN NUEVO FOLCLORE (por Pablo R. Bedrossian)

El folclore argentino es reconocido no sólo por sus ritmos sino por su riqueza vocal. A las tradicionales armonías de Los Chalchaleros, Los Fronterizos y los Cantores del Quilla Huasi, les sucedió un movimiento innovador, liderado por los Huanca Hua. De la mano del Chango Farías Gómez, a partir de 1960 este grupo propuso una nueva polifonía, que marcó el rumbo a los que vinieron luego, como Las Voces Blancas y el Cuarteto Vocal Zupay.  El folclore coral, como preferimos llamarlo, alcanzó una gran influencia en América Latina, pero en las últimas décadas tristemente se estancó. Por eso celebramos “De una…”, el magnífico CD de Santaires, cuya policromía vocal desborda lo conocido, y abre un nueva senda a los que vienen detrás.

De una... (por Santaires)Con 30 años de trayectoria, Santaires es más que una exploración armónica, pues se apoya también  en una excelente propuesta instrumental.  Los arreglos se ven enriquecidos por diversas corrientes musicales latinoamericanas, que los surcan sin que de ningún modo afecten su esencia estrictamente folclórica. Está integrado por Diego Escudero (voz), Juan Concilio (voz y bajo eléctrico y guitarrón), Tato Angeleri (voz y guitarra), Javier Pérez (voz y guitarra), Roberto Calvo (voz, guitarra, arreglos y dirección) y Horacio Felamini (voz), cuyos talentos se funden para darle a Santaires una muy definida identidad artística.

Es muy difícil señalar los puntos más altos del álbum pues todos los temas han sido cuidadosamente trabajados. La primera parte es una celebración de la vida. Comienza con “Tonada para Remedios”,  un arreglo pop con aroma a Altiplano, de donde proviene el ritmo original de la canción. Le sigue la cueca “Para mi cuyana” que parece un baile flotando en el aire. Luego vienen la chacararera del Negro Aguirre “En la vía”, y el “Candombe bailador”, con un festivo arreglo que nos recuerda lejanamente la samba brasileña con destellos jazzeros en algunos juegos vocales.

Con la bellísima “Zamba del Arribeño” empieza la segunda parte del disco, que es muy  sentimental. Le sigue de la chacarera “Mi abuelo tenía un violín”, y luego “Mi pequeño amor”, que es mi tema preferido, por el sentimiento que las voces delicadamente tejen. Se vuelven mágicas cuando dicen “Y en la magnolia de tu piel una isla de sol”. También “La vieja” muestra otro excelente trabajo armónico.

Logo SantairesLa última parte del álbum comienza con “Zamba por vos”, otra de mis predilectas, donde las voces, muy bien acompañadas por guitarras y batería, parecen susurrar el recuerdo de ese amor perdido. Completan el disco “Pueblos tristes” y un bonus track, “El mensú”, en el que Santaires canta junto a dos coros: Clave de Canto y Ostinato, dirigidos por Juan Concilio. En los arreglos se siente la maestría de Roberto Calvo. Marcelo Mollo fue el técnico de sonido y le agradezco, pues fue quien me hizo descubrir a Santaires.

Me avergüenza confesar que hasta hace dos años no los conocía. ¿Cómo pude ignorar una música tan bella? Quizás sea porque  mientras no los distribuya un sello discográfico poderoso no van a recibir la difusión que otros -de menos méritos- reciben.  En mi opinión, “De una…” es uno de esos discos infaltables, a los que uno acude cuando quiere recibir una caricia en el alma.

Calificación: 5 Estrellas

© Pablo R. Bedrossian, 2013. Todos los derechos reservados.

“A MERCEDES”, EL SENTIDO HOMENAJE DE MARILÍ MACHADO A LA NEGRA SOSA (por Pablo R. Bedrossian)

Marilí Machado 01Las canciones del CD “A Mercedes (vol. I)” son relatos: descripciones intensas y coloridas de hombres y mujeres, de pueblos y circunstancias. No fueron elegidas al azar, pues la voz de Marilí Machado no se limita a contar historias sino a darles un toque emotivo que les hace cobrar vida. Y, nosotros, aunque perplejos, no nos limitamos a ser testigos sino protagonistas de esas situaciones.

La voz de Marilí Machado, tiene cuerpo y profundidad. Inspirada en Mercedes Sosa, su canto en este disco es su Homenaje. Como la Negra, aunque mencione personajes y momentos, realiza un viaje introspectivo, una visita a sus propios sentimientos que finalmente sirven de puente hacia esos otros, los otros que viven no sólo en las canciones.

Los arreglos de Samy Mielgo, íntegramente en guitarras, son el marco ideal para que la voz de Marilí muestre todos sus matices a través de los 16 temas que conforman el álbum. Comienza con “Zamba del riego”, cuya belleza para muchos es aún desconocida, seguida “Te recuerdo Amanda”, hecha con mucha dulzura y sin estridencias. “Río de Camalotes” conmueve como si un jangadero hiciera el elogio enamorado de su río. Le siguen versiones muy sentimentales de “Campana de Palo”, homenaje de María Elena Walsh a la maestra argentina, y de “Agosto de Tucumán”. En “Los pueblos de gesto antiguo” Marilí Machado despliega toda la fuerza se su voz. Probablemente el momento cumbre se alcanza en la “Chayita del Vidalero” donde el riojano Ramón Navarro, autor de la canción, declama un sentido “Aleluya a la Chaya”. El álbum incluye además versiones de temas muy populares como “Guitarra dímelo tú”, “Otoño en Mendoza” o “Alfonsina y el mar”, todos ellos interpretados con fineza y sentimiento.

Marilí Machado es una embajadora del folclore argentino que ya ha logrado el reconocimiento internacional. Pero, por sobre todo es una voz, a la vez potente y delicada, que expresa con identidad propia el noble sentimiento de todo un pueblo.

© Pablo R. Bedrossian, 2013. Todos los derechos reservados.