SALGAMOS DE NUESTROS PROPIOS GHETTOS (por Pablo R. Bedrossian)

Seguramente usted escuchó hablar de los ghettos (en castellano, guetos). El origen del nombre es conocido. Aunque vivían familias hebreas en Venecia desde hacía varios siglos, la llegada de un alto número de inmigrantes judíos debido a la expulsión padecida en España, movió a las autoridades a establecer en 1516 un barrio donde alojarlos o, más bien recluirlos, que denominaron ghetto. A partir de allí los ghettos en Europa se multiplicaron.

Su propósito era aislar una población para controlarla. Estaban cercados por muros y tenían muy pocas entradas, que de noche debían permanecer cerradas. Además se sancionaban leyes que impedían a los judíos adquirir propiedades fuera del ghetto. Este confinamiento complicaba el desarrollo comunitario, pues el natural crecimiento demográfico terminaba con los pocos espacios disponibles.

EL GHETTO DE PRAGA

Praga - Barrio Judío 01 DSC05608
Reloj en el barrio judío de Praga. Las manecillas giran en sentido inverso, imitando la lectura de la escritura hebrea, de derecha a izquierda.

Tuve oportunidad de visitar el barrio judío de Praga, llamado Josefov. Josefov deriva de Josefstadt (del alemán Ciudad de José), nombre que se le dio al lugar en 1850 en honor al emperador José II, quien en 1781 emancipó a los judíos. Sin embargo Josefov tiene una triste y larga historia, iniciada cuando en 1096, durante la Primera Cruzada, se obligó a los judíos a concentrarse en un barrio amurallado. En los tiempos modernos, a fines de la primera mitad del siglo XX, los nazis quisieron hacer de la zona un curioso museo de una “raza extinta”, por lo que paradójicamente salvaron de la destrucción varias bellas sinagogas.

Praga - Barrio Judío 02
Sinagoga en el Josefov, el barrio judío de Praga, República Checa

De los muchos testimonios conmovedores que se encuentran allí, hay uno que nos habla a pesar de su silencio: el antiguo cementerio judío de Praga.

Praga - Barrio Judío 03 DSC06151
Lápidas del famoso cementerio judío de Praga

El cementerio fue utilizado desde principios del siglo XV hasta 1787. Aunque hoy conserva unas 12,000 lápidas, se estima que en ellas descansan los restos de más de 100,000 israelitas. Durante más de 300 años fue el único lugar de Praga donde se le permitió a la comunidad hebrea enterrar a sus muertos, por lo que debajo de cada tumba visible hay muchas otras de personas anónimas que vivieron, amaron y sufrieron.

He visitado otros ghettos, como el mencionado de Venecia, Italia, hoy reducido a sitio turístico. Me impresionó el de Cracovia, en Polonia, donde vivieron hacinadas 15,000 personas.

Barrio Judío de Cracovia 01 DSC01724
Plaza de los Héroes, Cracovia, Polonia. Monumento a las víctimas del genocidio. Debajo de cada silla hay una vela encendida.

Muy cerca de él tenía su fábrica el empresario Oscar Schindler, cuya intervención en favor de sus empleados israelitas fue testimoniada en el film “La lista de Schindler”. El ghetto de Cracovia estaba cercado por muros, y todas las puertas y ventanas que daban al exterior estaban tapiadas. Sólo había cuatro entradas, todas estrictamente vigiladas.

Barrio Judío de Cracovia 02 DSC01730
Resto que ha perdurado del muro que rodeaba el ghetto de Cracovia

El hambre y las enfermedades producidas por el encierro se llevaron miles de vidas; el genocidio no se realizaba solamente en la vecina Auschwitz.

NUESTROS PROPIOS GHETTOS

Cuando uno observa lo que fueron los ghettos e imagina la vida desgraciada a la que otros seres humanos fueron sometidos simplemente por su origen, no puede evitar sentir dolor e impotencia. Pero también nos mueve a mirarnos a nosotros mismos y preguntarnos si no construimos nuestros propios ghettos para quedar encerrados dentro de ellos.

Lo veo todos los días. Muchos en lugar de dialogar, nos encerramos dentro de nuestras propias ideas. Sin darnos cuenta, pretendemos imponer a los demás nuestras propias reglas, creyendo que el mundo es de un único modo, aquel en que nosotros lo vemos. A diferencia del forzado sufrimiento del pueblo hebreo, construimos libremente una suerte de prisión social e intelectual para vivir cercados por sus muros.

ABRE TUS VENTANAS

Philip Yancey cuenta una historia que simboliza cabalmente los ghettos a los que involuntariamente pertenecemos. Cita una experiencia que el pastor Eugene Peterson mencionó de su niñez. Peterson asistía a una iglesia asistía en donde se congregaba también una excéntrica anciana conocida como la hermana Lychen. Con frecuencia la mujer se ponía de pie durante de los cultos y decía que Dios le había revelado que no moriría hasta que Jesús regresara a la Tierra. Parecía una mujer dramática pero espiritual. Un día, la madre le pidió a Eugene que le llevara unas galletas a la hermana Lychen. La mujer invitó al niño a pasar a su casa a tomar un vaso de leche. Al entrar notó que todas las persianas estaban cerradas, y que la anciana vivía en una penumbra casi total. Tuvo ganas de abrir las ventanas y decirle “¡Mire afuera! ¡Vea, hay un álamo, y un águila pescadora en el tope de la rama! ¡Hay un venado de cola blanca! ¡Hermana Lychen, hay todo un mundo allá afuera!”.

Muchos sin darnos cuenta vivimos como la hermana Lychen. Esa oscuridad nos lleva a confrontar con el otro simplemente porque sentimos que si una de nuestras creencias se cae, nos desmoronaremos por completo. Hay quienes deciden en lugar de buscar la verdad, negar las evidencias y refugiarse en su propio yo.

Erro (Guðmundur Guðmundsson) - Alta Intensidad DSC01244
Close up de “Alta intensidad”  de Érro, (seudónimo del pintor islandés  Guðmundur Guðmundsson), Szépművészeti Múzeum, Budapest, Hungría

Nuestros ghettos nos impiden una visión amplia de la realidad y nos conducen a mirarnos a nosotros mismos. Nos limitan, y a veces nos oprimen, quedando encerrados en una cárcel cuyas puertas se encuentran sin llave. Si nuestra mente no tiene las ventanas abiertas, ¿cómo ver  y entender lo que hay fuera de nosotros? Si no nos exponemos a otras realidades, ¿cómo podremos crecer y aprender?  Nosotros no tenemos nazis que nos impidan salir del territorio donde estamos recluidos. Hagámonos el desafío de mirar más allá de lo que hoy pensamos y creemos para encontrarnos con nosotros, conocer la verdad y ser verdaderamente libres.

 

© Pablo R. Bedrossian, 2015. Todos los derechos reservados.


NOTA:

Este artículo fue escrito a mediados de 2015 para el número 1 de HORA ZERO MAGAZINE, revista impresa dirigida por Santiago Fernández, de Buenos Aires, Argentina.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.

 

LAS CALLES MÁS ANGOSTAS DEL MUNDO (por Pablo R. Bedrossian)

 “Las callecitas de Buenos Aires tienen ese qué sé yo, ¿viste?”. Me parece que la “Balada para un loco” de Piazzolla-Ferrer, cuando dice callecitas se refiere a la intimidad que uno establece con los lugares que recorre, pues hay muy pocas calles angostas en Buenos Aires. Alguno me dirá que son los estrechos callejones para carruajes que sobreviven en Palermo o los pasajes Julio S. Dantas y Guillermo Enrique Granville, en Floresta. Pero, a riesgo de equivocarme, apuesto por la desconocida calle Trieste, sobre todo ese pequeño segmento que queda luego de cruzar la calle Juan A. Boeri. Pero son calles, no callejones. No encuentro en los libros, “Los ignorados pasajes de Buenos Aires”[1], de Eduardo Luis Balbachan, ni en “Pasajes”[2], de Rolando H. Schere, nada parecido a lo que voy a contar.

LA SPREUERHOFSTRAßE GERMÁNICA Y LA PARLIAMENT INGLESA.

La Spreuerhofstraße, en Reutlingen , Alemania, se autoproclama la calle más estrecha del mundo. Sin embargo es sumamente corta y, por lo tanto, esa atribución es cuestionable. Alega como prueba contar con registro catastral, algo que no nos sorprende al conocer la minuciosidad teutónica. Su ancho en un momento llega a ser de sólo 31cm, siendo en su punto máximo de 50 cm. Puede apreciarse en este video que encontré en el canal de Gottfried Eniglein:

También Parliament Street, de Exeter, Devon, Inglaterra, reclama en una placa en su entrada tener el mismo honor: ser la más estrecha del planeta. Es mucho más larga que la anterior -unos 50 metros de largo-; en su parte más angosta se estrecha a 64cm y 1,22m en su parte más ancha. Un video del canal de Michelle John la presenta:

LA CALLE DE LA CUERDA

Brasov es una histórica ciudad rumana. Su corazón es la Piata Sfatului, una plaza de forma trapezoidal rodeada de coloridos edificios renacentistas.

Brasov 03

Desde allí iniciamos una intensa caminata. Muy cerca, dejando atrás la Biserica Neagra (la “Iglesia Negra” como se llama a un enorme templo luterano que alguna vez estuvo cubierto de hollín), yendo en dirección al Barrio Judío, atravesamos un largo y angosto callejón, llamado Strada Sforii (“La calle de la cuerda”).

Brasov, Strada Sforii

Según el guía que nos acompañaba era el “callejón más angosto del mundo”. En la mayor parte del trayecto tiene un ancho de 1.30 m, pero su parte más angosta mide sólo 1,10 m (según la Wikipedia en lengua rumana, el ancho varía entre 1,11 y 1,35 m). Se ha documentado su existencia desde el siglo XVIII para uso de los bomberos. Su longitud es de 83 metros, está completamente empedrado, tiene varios arcos en su recorrido y por momentos se camina a cielo abierto y por momentos bajo techo.

Brasov 12 Strada Sforii

Hay un breve video dirigido por Sorin Cosma en 2013, compartido en Youtube por Web TV Brasov que muestra muy bien la Strada Sforii.

EL CALLEJÓN DEL BESO

Guanajuato, León, México, panorámica 01

¿Y en Latinoamérica? La histórica ciudad de Guanajuato, en el estado del mismo nombre, es famosa por sus túneles, su museo de momias, por su vida universitaria y su bella arquitectura colonial, pero también por sus 3,000 callejones.

Guanajuato, León, México, Callejón 01

Por la tarde, frente al Teatro Juárez, uno encuentra jóvenes vestidos a la usanza medieval que conforman estudiantinas, que por la noche guían con su canto a los turistas por ese laberinto de pasillos al aire libre en los cuales se abren puertas y ventanas. El más emblemático de todos los callejones es el Callejón del Beso.

Guanajuato, León, México, Callejon del Beso 02

Tiene sólo 68 cm de ancho y por las noches, a media luz, es un lugar pleno de misterio y romanticismo. Allí acuden las parejas a sellar su amor con un beso, pues no hay lugar para mucho más…

Guanajuato, León, México, Callejon del Beso 03

Si no están seguros de su estrechez, permítanme mostrarla.

El autor de esta nota en el Callejón del Beso
El autor de esta nota en el Callejón del Beso

LA LEYENDA DEL CALLEJÓN DEL BESO

Hay una famosa leyenda, que le da un toque diferente al lugar y preeminencia sobre las angostas callejuelas europeas que hemos mencionado.

Se cuenta que vivían allí Ana y Carlos (otros los llaman Carmen y Luis), dos enamorados. Ana pertenecía a una familia rica que vivía en el lado izquierdo del callejón y Carlos, a una familia pobre, que alquilaba en el lado derecho. El padre de Ana detestaba la relación pues quería para su hija un hombre de su misma clase. Cierta noche el padre sorprendió a la pareja besándose desde los balcones de sus casas. Furioso, amenazó a su hija con matarla si la escena volvía a repetirse. Ana no le creyó. Al día siguiente volvió a besarse apasionadamente con su novio. El padre, al verlos, tomó un cuchillo y, sin mediar palabra, lo enterró en el corazón de su hija. Carlos besó la mano de su querida y poco después se suicidó donde trabajaba, en la Mina de La Valenciana. Así surgió la tradición que todas las parejas deben besarse en el tercer escalón que está pintado de rojo, sino tendrán siete años de mala suerte.

Guanajuato, León, México, Callejón 02

TAMBIÉN EN PRAGA

Al día siguiente de subir esta nota, mi querida amiga Nelly Moyano de Diez me comentó acerca de una calle sin nombre muy estrecha en Mala Strana, Praga, República Checa.

Entrada a Mala Strana desde el Puente de Carlos, en República Checa
Entrada a Mala Strana desde el Puente de Carlos, en República Checa

A pesar que pasé una semana en esa ciudad, y me hospedé en ese histórico barrio, jamás leí no oí de esa calle. Al recibir la foto lamenté no haberla recorrido, pues compite con las anteriores y tiene una característica que la hace única: un semáforo que permite su acceso.

Nelly y Alberto Diez en la calle más angosta de Praga, en Mala Strana
Nelly y Alberto Diez en la calle más angosta de Praga, en Mala Strana

LA CALLEJA DE LAS FLORES DE CÓRDOBA, ESPAÑA

Luego de artículo, también me escribió mi amiga Priscila Dergarabedian, quien mencionó la Calleja de las Flores, en Córdoba, en España, país donde ella residió varios años. Es una muy angosta callecita que conduce a un amplio patio bellamente decorado. Puede admirarse en un video del canal de CRJTwo:

No sé cuál es la calle más angosta, pero sí sé que tienen un encanto único. Allí se tejen historias escondidas en el silencio y guardadas celosamente con el candado del misterio.

© Pablo R. Bedrossian, 2015. Todos los derechos reservados.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos, a excepción de la que muestra la calle angosta sin nombre de Mala Strana, que pertenece a Nelly Moyano y se publica con su autorización.

En cuanto los links a los videos, todos ellos públicos, son de Youtube y se ha citado al dueño del canal donde fueron posteados.


BIBLIOGRAFÍA

[1] Balbachan, Eduardo Luis, “Los ignorados pasajes de Buenos Aires”, EditorialRodolfoAlonso, Buenos Aires, Argentina, 1982

[2] Schere, Rolando H.,  “Pasajes”, Ediciones Colihue, Colección del Arco Iris, Buenos Aires, Argentina, 1998

 

 

 

 

CRACOVIA! (por Pablo R. Bedrossian)

Sea por su arquitectura, por su entorno, por su gente, su arte o sus comidas, Cracovia es un lugar que sorprende. Ubicada en el sur de Polonia, fue la sede del poder monárquico y religioso del país durante siglos. Declarada Capital Cultural de Europa del año 2000 y bastión del papa Juan Pablo II (dirigió allí seminarios en la clandestinidad), el casco histórico se recorre a pie y vale la pena dedicar tiempo a admirar sus detalles, esos que pasan inadvertidos en las visitas express.  Muy cerca se encuentran las tristemente célebres Auschwitz y Birkenau cuyas emotivas visitas son obligadas.

El Castillo de Wavel

Conviene iniciar el paseo por el Castillo de Wavel (que se pronuncia Vavel), ubicado en lo alto de una suave colina.

Cracovia 01

Es un conjunto de edificios que conforman una ciudadela medieval.

Cracovia 02

Cracovia 07

Incluye la espectacular Catedral de San Wenceslao y San Estanislao, que, como la Abadía de Wesminster para los británicos, es a la vez iglesia, edificio histórico, cementerio de reyes, museo y muestra de esplendor. Está prohibido tomar fotos del interior, pero no se puede dejar de admirar el arte expuesto en ella.

Cracovia 11

Construida en el siglo XIV, fue el sitio de coronación de los monarcas polacos. Tiene el clásico estilo medieval de tres naves que terminan en el ábside, donde se ubica el altar. Posteriormente se le añadieron capillas funerarias. La más famosa es la de Segismundo, fiel reflejo de la llegada del Renacimiento a Polonia.

Cracovia 03

Su campana, la Sikmunda, pesa casi 11 toneladas; para tañer necesita la fuerza de veinte campaneros.

Cracovia 10

También puede visitarse enfrente el pequeño museo de la Catedral (recomiendo la audioguía que da una breve explicación de cada objeto). También puede verse al aire libre una estatua en bronce de Juan Pablo II, a quien atribuyen la caída del comunismo. Tras almorzar en un restaurante del Castillo los famosos “pierogi”, los “ravioles” fritos polacos, recorrí también el Palacio Real y los aposentos reales.

Cracovia 12

Además admiré La Dama de Armiño, la pintura de Leonardo da Vinci que fue trasladada transitoriamente allí hasta que se complete la remodelación del Museo Czartoryski, que habitualmente la alberga.

Cracovia 13

El Castillo tiene excelentes vistas panorámicas para fotos. Desde uno de sus lados se observa el río Vístula. Bajando en esa dirección se observa una estructura metálica que es el famoso dragón de Wavel sobre el cual hay una leyenda y es el lugar favorito de los niños. Se pagan las visitas a los lugares cerrados, no la entrada al Castillo. A veces hay que reservar el día anterior porque en temporada alta cuesta conseguir lugar para algunas visitas.

Cracovia 06

Caminando por la Ulica Grodzka

Tras visitar el Castillo de Wawel, lo más recomendable es recorrer la peatonal Ulica (calle) Grodzka que une el Castillo con la enorme y bella Plaza del Mercado.

La Ulica Grodzka es una serpenteante vía peatonal a cuyos lados aloja edificios históricos y numerosas tiendas. Una multitud nunca cesa de caminar por ella. Si uno tiene suerte, puede ser sorprendido por algún colorido desfile de héroes de guerra o de una ruidosa banda militar.

Cracovia 20

Al inicio, viniendo del Castillo sobre esta calle hay a mano derecha una excelente tienda de artesanías, la mejor que encontré de la ciudad. Poco después se encuentra la Iglesia de San Andrés  (en polaco: Kościół św. Andrzejacon sus altas torres blancuzcas. De estilo románico, fue construida en el siglo XI. Aún sobreviven algunas partes originales.

Cracovia 15

Inmediatamente después, y siempre del lado derecho, está la Iglesia de los Santos Pedro y Pablo (en polaco Kościół św Piotra i Pawla), un imponente templo católico de estilo barroco, construido para los jesuitas en la primera mitad del siglo XVII. En su frente muestra una extensa verja coronada por estatuas de los 12 apóstoles, realizadas entre 1715 y 1722.

Cracovia 16

 

Cracovia 17

Vale la pena recorrer su interior, donde se destaca el altar mayor, y también observar los detalles externos.

Cracovia 19

Un poco más adelante hay también una Iglesia Luterana. Pero a medida que nos acercamos a la Plaza del Mercado, la Ulica Grodzka se vuelve más comercial. Siempre hay músicos ambulantes, mesas en la calle para tomar café o almorzar, y el murmullo de los transeúntes.

Cracovia 52

El cruce con la Ulica Dominikańska

Una esquina en la que es necesario detenerse es el cruce con la Ulica Dominikańska. Allí se encuentra el tradicional edificio Antoni Suski, cuyo restaurante de comida rápida es poco recomendable. A ambos lados de esa esquina se observan importantes templos católicos: la Iglesia Dominica y la Franciscana.

A la derecha tenemos la Iglesia Dominica o Dominicana, erigida en la segunda mitad del siglo XIII. Sufrió diversas transformaciones y a mediados del siglo XV tomó el distinguido estilo gótico que luce en la actualidad. Posteriormente se le añadieron varias capillas.

Cracovia 21


Delante de la iglesia hay una pequeña plaza donde se detienen autobuses y tranvías, que son el principal medio de transporte de la ciudad.

Cracovia 44

Del otro lado, hacia la izquierda de la Ulica Godzka, se encuentra la Iglesia Franciscana. Adquirió su aspecto gótico cuando fue construida (entre el siglo XIII y XV), pero en los siglos XVII y XIX padeció importantes remodelaciones que transformaron su exterior.

Cracovia 56

Lo más interesante se encuentra en su interior, como, por ejemplo, el magnífico trabajo de ebanistería del coro.

Cracovia 57

Se destacan en particular los magníficos vitraux del pintor, arquitecto, ebanista y dramaturgo polaco  Stanisław Wyspiański, realizadas entre 1895 y 1897,  de admirable policromía y movimiento, consideradas un eslabón entre el arte provinciano de Cracovia y la vanguardia estética de su época. 

Cracovia 58

Cracovia 59

La Plaza del Mercado

Regresando a la calle Grodzka, y retomando nuestro camino, llegamos enseguida a una de las esquinas de la bella Plaza del Mercado. Se llama así porque en su centro se ubica un enorme edificio, el Mercado de Paños. La plaza tiene más 200 metros de lado. Es plana y peatonal; está cubierta de baldosas color gris, sin árboles. En verano se puebla de mesas donde los turistas toman café, almuerzan o cenan.

Cracovia 64

Cracovia 61

Muy próximas a la esquina desde donde ingresamos, sobre la propia plaza se encuentran la pequeña iglesia de San Adalberto y la Torre del Ayuntamiento. En la iglesia de San Adalberto -también llamada Iglesia de St. Wojciech (en polaco, Kościół św Wojciecha)- asistí a un concierto de música clásica donde el primer violinista hizo fantásticos solos de jazz, tanto en Summertime como en el clásico tema de la serie televisiva Bonanza, compuesto por David Rose.

Cracovia 77

A muy pocos pasos, la Torre del Ayuntamiento es una imponente estructura gótica de ladrillo rojo con partes blancas, cuya cúpula barroca domina toda la vista de la plaza. Es el último vestigio de Ayuntamiento original del siglo XV.

Cracovia 24

En otra de las esquinas de la plaza, se levanta la Iglesia de Santa María con sus altísimas torres. Su construcción se inició en 1355; la bóveda y las capillas se terminaron a mediados del siglo XV, y la torre menor a inicios del siglo XVI.

Cracovia 78

Su interior es magnífico. Un Cristo crucificado cuelga  desde lo alto de un techo azul. Sus brazos parecen querer abrazar al mundo por el cual está muriendo.

Cracovia 34

Entre las magníficas obras de arte que embellecen su interior, se destaca un gran retablo gótico de 12 metros de ancho por 11 de alto, tallado por Veit Stoss entre 1477 y 1489, que representa la muerte de la Virgen María en presencia de los doce apóstoles. Es el mayor de toda Europa. Un retablo es una obra de arte pintada o esculpida sobre madera, piedra o mármol que se coloca detrás del altar y que generalmente representa escenas bíblicas o religiosas. Este tipo de retablo se llama políptico, pues está compuesto por varias tablas, con tablas laterales móviles.

Cracovia 65

Dejando la Plaza -a la cual volveremos- un poco más allá de la Iglesia de Santa María, nos internamos en la calle Floriańska, que es un tramo del Camino Real que recorrían los reyes desde Varsovia para ser coronados en Cracovia. Esta corta vía peatonal termina en la Puerta de Florián, donde se observan restos de la muralla medieval sobre la cual improvisados marchands cuelgan pinturas y reproducciones ofrecidas a los turistas a bajo precio.

Cracovia 67

A pocos metros a la izquierda se encuentra el Museo Czartoryski. Fue fundado en 1796 por la Princesa Izabela Czartoryska para preservar el patrimonio polaco según el lema “El pasado para el futuro”. Habitualmente se expone allí La Dama del Armiño, de Leonardo da Vinci, pero debido a la remodelación del museo, la admiramos en el Castillo de Wavel.

 

Cracovia 35

Pero sin desviarnos del camino, justo donde termina la Ulica Floriańska, un arco abre el camino hacia un amplio parque en el cual se levanta la Barbacana (en polaco barbakan), una construcción medieval de ladrillo de finalidad defensiva.

Cracovia 36

Caminando por el parque hacia la izquierda, y luego retornando en dirección de la Plaza del Mercado, a poco menos que dos cuadras de ella, sale a nuestro encuentro la Plac Szczepanski, un espacio lleno de vida y arte. A pesar de los puestos de comida ambulante, nos sorprende el buen gusto de los edificios que la rodean. Uno de ellos es el Teatro Viejo (Teatr Stary), la sala de representaciones más antigua del país. Fue inaugurado en 1793 y reconstruido dos veces. La última, en estilo art nouveau, se realizó entre 1903 y 1905.

Cracovia 47

Cracovia 46

También sobre la Plac Szczepanski se ubica el Palac Sztuki, edificio de la Sociedad de Bellas Artes, construido en 1901 bajo el diseño de Franciszek Mączyński; sus líneas siguen fielmente el estilo de la Secession vienesa, dentro del movimiento modernista de la época. Merecen especial atención sus frisos neoclásicos con fondo dorado. También hay un busto alusivo a Jan Matejko, considerado el mejor pintor polaco de todos los tiempos.

Cracovia 48

Cracovia 49

Vale la pena detenerse para observar la multitud de detalles que ofrecen los edificios que rodean esta bulliciosa plaza.

Cracovia 68

Pero regresemos a la magnífica Plaza del Mercado (en polaco Rynek Glówni). Trazada en 1257, cuando la ciudad obtuvo la carta municipal, sigue siendo el centro neurálgico de la ciudad. Es una de las más bonitas y grandes de Europa.

Cracovia 26

El único transporte que se puede observar en el lugar son elegantes carruajes turísticos tirados por caballos.

Cracovia 30

Cracovia 80

Como parte de la experiencia, visitar por dentro el Mercado de Paños y recorrer sus tiendas es una obligación.

Cracovia 28

Dejamos la Plaza no sin echar una última mirada.

Cracovia 25

Vamos en busca de nuestro último punto de visita, apurando nuestro paso por el costado del Castillo de Wavel, antes que se ponga el sol.

040 DSC01902

Entramos finalmente en Kazimierz, el barrio judío, donde se desarrollaron trágicos sucesos durante la Segunda Guerra Mundial.

Cracovia 70

En Kazimierz hay antiguas sinagogas, negocios tradicionales y buenos restaurantes, como antesala a un encuentro con la Historia.

Cracovia 71

Tiene detalles que le dan un aura bohemia y retro que lo hacen especialmente atractivo para la juventud.

Cracovia 79

Sin embargo, perdura una atmósfera de hondo dolor y respetuoso silencio por aquellos que fueron primero segregados, después detenidos y secuestrados y luego cruelmente asesinados en las cámaras de gas de las cercanas Auschwitz y Birkenau.

Cracovia 72

Durante la Segunda Guerra Mundial los nazis confinaron a toda la población judía dentro de una zona totalmente amurallada, conformando un ghetto. Sólo persiste un pequeño sector de aquel muro.

Cracovia 75

Se puede visitar un viejo conventillo o cuartería, donde se filmaron escenas del multipremiado film“La lista de Schlinder” dirigido por Steven Spielberg, y también la fábrica donde este empresario alemán se sirvió de su filiación al partido nazi para salvar a unas 1200 personas de una muerte segura.

Cracovia 73

Nos despedimos en la Plaza de los Héroes, donde un curioso monumento recuerda a las víctimas del genocidio. Son grandes sillas vacías con velas encendidas debajo, dispersas a lo largo de la plaza.  Allí  los nazis concentraban a los judíos del ghetto en largas filas para enviarlos a los campos de concentración y exterminio.

Cracovia 74

Nos despedimos de Cracovia con recogimiento. Una ciudad cuya historia nos habla en cada una de sus calles.

Cracovia 76

 

Videos:

Castillo de Waveel:

Paseo por la Plaza del Mercado y la Ulica Grodzka

© Pablo R. Bedrossian, 2014. Todos los derechos reservados.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías y videos fueron tomados por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.