Serie CONFIESO QUE HE LEÍDO
Título: “El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha”
Autor: Miguel de Cervantes
Año: 1605 (Primera Parte) / 1615 (Segunda Parte)
“’Cómo se llama este caballero?’ preguntó la asturiana Maritornes. ‘Don Quijote de la Mancha -respondió Sancho Panza-, y es caballero aventurero, y de los mejores y más fuertes que de luengos tiempos acá se han visto en el mundo”[1].
“El Quijote”, nombre por el que se lo conoce popularmente, es, con certeza, el libro más mencionado por personas que no lo han leído. Incluso, frases tales como “luchar contra los molinos de viento” o “ladran, Sancho, señal que cabalgamos” que forman parte del acervo popular, no se encuentran en su texto[2].
Nosotros lo leímos en la excelente Edición del IV Centenario, publicada por la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española. Incluye varios artículos introductorios, destacándose el magistral ensayo “Una novela para el siglo XXI” por Mario Vargas Llosa.

“EN UN LUGAR DE LA MANCHA, DE CUYO NOMBRE NO QUIERO ACORDARME…”
Leer El Quijote es toda una aventura, no tanto por sus historias sino por su tamaño: algo más de 1000 páginas. La Primera Parte fue publicada a principios de 1605. Nos presenta a un hidalgo fascinado por las novelas de caballería[3] que toma por auténticas biografías. Inspirado en ellas decide convertirse en un caballero andante que, como sus héroes, lucha por la verdad y justicia. Lo acompaña un vecino, el famoso Sancho Panza, a quien atrae con la promesa que, si se comporta como un buen escudero, lo premiará con el gobierno de una isla.
Al principio, el contraste entre ambos no puede ser mayor. Don Quijote padece lo que en psiquiatría se llama un delirio, que solo se dispara en ciertas circunstancias, que lo lleva a emprender acciones absurdas. Sancho Panza al principio parece ser su contracara, pues actúa según el sentido común, pero, con el tiempo se va convirtiendo en un seguidor ingenuo movido por su beneficio personal.
Escrito es un castellano barroco, recargado de expresiones que solo pueden ser entendidas mediante las aclaraciones que ofrecen las versiones anotadas, esta primera parte transcurre lentamente mostrando el carácter de los personajes a través de sus diálogos y los episodios en los que participan. El humor pasa por lo grotesco: no son las circunstancias sino las percepciones de Don Quijote las que impulsan sus arrebatos.
La Segunda Parte, publicada 10 años después, se nutre de dos hechos coincidentes: la publicación de la Primera Parte y el lanzamiento en 1614 de una versión apócrifa como su continuación. Esta secuela fue firmada por un tal Alonso Fernández de Avellaneda, de quien nada se conoce. La trama de la auténtica Segunda Parte cervantina es mucho más elaborada y entretenida e incluye numerosas menciones a estas publicaciones que, según el propio relato, han hecho famoso a Don Quijote por sus locuras pero también por su bonhomía y temeridad. Todos ya han oído hablar de él.

Sancho Panza aparece como un ser ambicioso, glotón y refranero que puede ser embaucado fácilmente. Él mismo dice de ambos “el vulgo tiene a vuestra merced por grandísimo loco y a mí por no menos mentecato”[4].
En cambio, Don Quijote sorprende a sus interlocutores por su opiniones sabias y profundas que repentinamente se convierten en acciones descabelladas cuando siente que debe obedecer los mandatos de caballero andante. Son particularmente interesantes los pasajes donde es hospedado por un duque y una duquesa. No podemos contar el final (lo que hoy se llama spoiler), pero sí decir que nos emocionó.
LOS GRANDES PROTAGONISTAS: DON QUIJOTE, SANCHO PANZA Y DULCINEA
“Frisaba la edad de nuestro hidalgo con los cincuenta años. Era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro, gran madrugador y amigo de la caza… Es, pues, de saber que este sobredicho hidalgo, los ratos que estaba ocioso, que eran los más del año, se daba a leer libros de caballerías, con tanta afición y gusto, que olvidó casi de todo… del poco dormir y del mucho leer, se le secó el celebro de manera que vino a perder el juicio. Llenósele la fantasía de todo aquello que leía en los libros… Y asentósele de tal modo en la imaginación que era verdad toda aquella máquina de aquellas soñadas invenciones que leía…. Rematado ya su juicio… le pareció convenible y necesario, así para el aumento de su honra como para el servicio de su república, hacerse caballero andante, e irse por todo el mundo con sus armas y caballo a buscar las aventuras y a ejercitarse en todo aquello que él había leído que los caballeros andantes se ejercitaban, deshaciendo todo género de agravio, y poniéndose en ocasiones y peligros, donde, acabándolos, cobrase eterno nombre y fama”[5].
“Se cree, que en un lugar cerca del suyo había una moza labradora de muy buen parecer, de quien él un tiempo anduvo enamorado, aunque, según se entiende, ella jamás lo supo ni se dio cata de ello. Llamábase Aldonza Lorenzo, y a esta le pareció ser bien darle título de señora de sus pensamientos; y, buscándole nombre que no desdijese mucho del suyo, y que tirase y se encaminase al de princesa y gran señora, vino a llamarla Dulcinea del Toboso, porque era natural del Toboso”[6]. Dulcinea, el gran amor platónico de Don Quijote, no habla ni aparece activa en la obra.
“En este tiempo solicitó don Quijote a un labrador vecino suyo, hombre de bien… pero de muy poca sal en la mollera. En resolución, tanto le dijo, tanto le persuadió y prometió, que el pobre villano se determinó de salirse con él y servirle de escudero… Sancho Panza, que así se llamaba el labrador, dejó su mujer y hijos y asentó por escudero de su vecino”[7]. La única descripción física de Sancho Panza que tenemos en el texto aparece más adelante y es de una pintura que lo retrata: “la barriga grande, el talle corto y las zancas largas, y por esto se le debió de poner nombre de ‘Panza’”[8],
Don Quijote de la Mancha va en busca de aventuras en un rocín, que según el Diccionario de la Real Academia Española es un “caballo de mala traza, basto y de poca alzada”[9], mientras Sancho Panza se moviliza en un jumento (un asno).
EL JUEGO DE COMPLICIDADES: NARRADOR – LECTOR
Originalmente El Quijote fue publicado dividido en cuatro partes (aunque la segunda parte o continuación de 1615 la da por inexistente[10]). En el inicio de la segunda parte dentro de la publicación primitiva, Miguel de Cervantes, el autor, introduce un juego de complicidades acerca de la identidad del narrador, que se mantendrá a lo largo del texto. Dice así: “Causome esto mucha pesadumbre, porque el gusto de haber leído tan poco se volvía en disgusto de pensar el mal camino que se ofrecía para hallar lo mucho que, a mi parecer, faltaba de tan sabroso cuento. Pareciome cosa imposible y fuera de toda buena costumbre que a tan buen caballero le hubiese faltado algún sabio que tomara a cargo el escribir sus nunca vistas hazañas, cosa que no faltó a ninguno de los caballeros andantes”[11]. El que habla es un alguien que lee lo que ha escrito otra persona. No conocemos el nombre de ninguno de los dos[12]. Ese mismo lector continúa diciendo “Esta imaginación me traía confuso y deseoso de saber real y verdaderamente toda la vida y milagros de nuestro famoso español don Quijote de la Mancha, luz y espejo de la caballería manchega”[13]. Un poco más abajo continúa: “Estando yo un día en el Alcaná de Toledo, llegó un muchacho a vender unos cartapacios y papeles viejos a un sedero, y, como yo soy aficionado a leer aunque sean los papeles rotos de las calles, llevado de esta mi natural inclinación, tomé un cartapacio de los que el muchacho vendía y vile con caracteres que conocí ser arábigos. Y, puesto que, aunque los conocía, no los sabía leer, anduve mirando si parecía por allí algún morisco aljamiado que los leyese; y no fue muy dificultoso hallar interprete semejante… En fin, la suerte me deparó uno, que, diciéndole mi deseo y poniéndole el libro en las manos, le abrió por medio y, leyendo un poco en él, se comenzó a reír.
Preguntele yo que de qué se reía, y respondiome que de una cosa que tenía aquel libro escrita en el margen por anotación. Díjele que me la dijese, y él, sin dejar la risa, dijo:
-Está, como he dicho, aquí, en el margen, escrito esto: ‘Esta Dulcinea del Toboso, tantas veces en esta historia referida, dicen que tuvo la mejor mano para salar puercos que otra mujer de toda la Mancha’.
Cuando yo oí decir ‘Dulcinea del Toboso’, quedé atónito y suspenso, porque luego se me representó que aquellos cartapacios contenían la historia de don Quijote. Con esta imaginación le di prisa que leyese el principio, y, haciéndolo así, volviendo de improviso el arábigo en castellano, dijo que decía: ‘Historia de don Quijote de la Mancha’, escrita por ‘Cide Hamete Benengeli[14], historiador arábigo’.
Mucha discreción fue menester para disimular el contento que recibí cuando llegó a mis oídos el título del libro, y, salteándosele al sedero, compré al muchacho todos los papeles y cartapacios por medio real…. Aparteme luego con el morisco por el claustro de la Iglesia Mayor, y roguele me volviese[15] aquellos cartapacios, todos los que trataban de don Quijote, en lengua castellana, sin quitarles ni añadirles nada, ofreciéndole la paga que él quisiese. Contentose con dos arrobas de pasas y dos fanegas de trigo, y prometió de traducirlos bien y fielmente y con mucha brevedad. Pero yo, por facilitar más el negocio y por no dejar de la mano tan buen hallazgo, le traje a mi casa, donde en poco más de mes y medio la tradujo toda, del mismo modo que aquí se refiere”[16].
A partir de allí se presenta el relato como creado por el mencionado autor árabe y traducido por el muchacho bilingüe que le vendió al lector anónimo los documentos[17]. Incluso, en la Segunda Parte de 1615 Don Quijote y Sancho Panza se enteran de la existencia del escritor de sus historias[18]. Dentro de este juego de identidades literarias, Cervantes utiliza varios trucos que solo la lectura atenta sabe descubrir[19].
EL CABALLERO DE LA TRISTE FIGURA Y OTROS NOMBRES DE DON QUIJOTE
En la primera página se caracteriza a Don Quijote como un hidalgo de tipo rural, hombres que solían gozar de escasos bienes a diferencia de los caballeros, que eran hidalgos ricos con derecho a utilizar el título de don[20].
En cuanto al apellido, en la misma página dice “tenía el sobrenombre de Quijada, o Quesada, que en esto hay alguna diferencia en los autores que de este caso escriben, aunque por conjeturas verosímiles se deja entender que se llamaba Quejana. Pero esto importa poco a nuestro cuento; basta que en la narración de él no se salga un punto de la verdad”[21].
Más adelante, Sancho Panza le añade otro nombre: “El Caballero de la Triste Figura”. Cuando don Quijote le pregunta por qué le había puesto ese apodo, la respuesta es demoledora: “verdaderamente tiene vuestra merced la más mala figura de poco acá que jamás he visto; y débelo de haber causado, o ya el cansancio deste combate, o ya la falta de las muelas y dientes”[22]. La respuesta de don Quijote es literaria:

“No es eso -respondió don Quijote-, sino que el sabio a cuyo cargo debe de estar el escribir la historia de mis hazañas, le habrá parecido que será bien que yo tome algún nombre apelativo, como lo tomaban todos los caballeros pasados… Y así, digo que el sabio ya dicho te habrá puesto en la lengua y en el pensamiento ahora que me llamases el Caballero de la Triste Figura, como pienso llamarme desde hoy en adelante; y para que mejor me cuadre tal nombre, determino de hacer pintar, cuando haya lugar, en mi escudo una muy triste figura”[23].
En el capítulo XVII de la Segunda Parte, tras una aventura, vuelve a cambiar su nombre a “El Caballero de los Leones”: “Pues si acaso su majestad preguntare quién la hizo, diréisle que el Caballero de los Leones, que de aquí adelante quiero que en este se trueque, cambie, vuelva y mude el que hasta aquí he tenido del Caballero de la Triste Figura, y en esto sigo la antigua usanza de los andantes caballeros, que se mudaban los nombres cuando querían, o cuando les venía a cuento”[24].
Solo al final Don Quijote revela su verdadero nombre: “Alonso Quijano a quien mis costumbres me dieron renombre de Bueno”[25].
LA FAMILIA Y LOS AMIGOS DEL QUIJOTE
El Quijote vive en algún lugar de La Mancha que nunca se identifica, junto a su sobrina Antonia Quijana (cuyo nombre también recién conocemos al final)[26] y su fiel ama de llaves. Tiene dos amigos: el cura Pero Pérez y el barbero Maese Nicolás, a quienes en la segunda parte se agrega bachiller Sansón Carrasco, cuyo rol va ganando preponderancia a medida que avanza la obra.
LA FE DEL QUIJOTE Y DE SANCHO PANZA
Don Quijote es un católico fiel a la Iglesia Católica, que pone siempre a Dios en primer lugar. En el texto hay numerosas citas y alusiones a textos bíblicos que entendemos formaban parte de la religiosidad popular, porque la lectura de las Sagradas Escrituras en lengua vernácula estaba prohibida en la España de aquella época, tal como aparece en el Índice de Libros Prohibidos de Fernando de Valdés de 1559. Sin embargo, el protestante español Casiodoro de Reina en 1569 completó su traducción de la Biblia al español (conocida como la Biblia del Oso por su portada), con una edición de 2,600 copias y la primera revisión, que fue realizada por Cipriano de Valera, se publicó en 1602 en Amsterdam. Considerado material subversivo, fue introducida en España en barriles de doble fondo. La Inquisición destruyó muchas de sus copias y entendemos que Cervantes no tuvo acceso a ellas. Sancho Panza se define a sí mismo, fiel a su estilo simplón, como un cristiano viejo.
LA MENCIÓN DE ARMENIA
Una curiosidad es una mención a Armenia:
“hay sabio destos que coge a un caballero andante durmiendo en su cama y, sin saber cómo o en qué manera, amanece otro día más de mil leguas de donde anocheció. Y si no fuese por esto, no se podrían socorrer en sus peligros los caballeros andantes unos a otros, como se socorren a cada paso. Que acaece estar uno peleando en las sierras de Armenia con algún endriago[27] o con algún fiero vestiglo[28], o con otro caballero, donde lleva lo peor de la batalla y está ya a punto de muerte, y cuando no os me cato asoma por acullá, encima de una nube o sobre un carro de fuego, otro caballero amigo suyo que poco antes se hallaba en Ingalaterra[29], que le favorece y libra de la muerte”[30].
La alusión a las sierras de Armenia puede provenir de la Vulgata, la traducción de la Biblia hecha por San Jerónimo al latín, muy difundida en Europa en tiempo de Cervantes. En su relato del diluvio, dice que el arca de Noé se posó en “sobre los montes de Armenia”[31].
© Pablo R. Bedrossian, 2024. Todos los derechos reservados.
REFERENCIAS
[1] Cervantes, Miguel de, “Don Quijote de la Mancha”, Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española, 2004, p.139
[2]La frase “luchar contra molinos de viento” se infiere del Capítulo VIII de la Primera Parte donde El Quijote ataca molinos de viento confundiéndolos con gigantes
[3][3] Literatura fantástica del siglo XVI
[4] Cervantes, Miguel de, obra citada, p.564
[5] Cervantes, Miguel de, obra citada, p.28-31
[6] Cervantes, Miguel de, obra citada, p.33
[7] Cervantes, Miguel de, obra citada, p.72
[8] Cervantes, Miguel de, obra citada, p.87
[9] Diccionario de la Real Academia Española, https://dle.rae.es/roc%C3%ADn?m=form
[10] Cervantes, Miguel de, obra citada, p.84, Nota I
[11] Cervantes, Miguel de, obra citada, p.84
[12] Además, nótese que un lector anónimo lee acerca de otro lector, nada menos que Don Quijote.
[13] Cervantes, Miguel de, obra citada, p.85
[14] Cide significa señor y Hamete, Hamid
[15] En el sentido de tradujese
[16] Cervantes, Miguel de, obra citada, p.85-86
[17] Surge allí un paralelismo entre el lector anónimo que lee las aventuras de Don Quijote y Don Quijote que lee novelas de caballería andante.
[18] Cervantes, Miguel de, obra citada, p.585
[19] Ver como ejemplo, Cervantes, Miguel de, obra citada, p.977
[20] Cervantes, Miguel de, obra citada, p.1, Nota 8
[21] Cervantes, Miguel de, obra citada, p.1
[22] Cervantes, Miguel de, obra citada, p.171
[23] Cervantes, Miguel de, obra citada, p.171,172
[24] Cervantes, Miguel de, obra citada, p.677
[25] Cervantes, Miguel de, obra citada, p.1100
[26] Cervantes, Miguel de, obra citada, p.1103
[27] Emdriago: Monstruo fabuloso, con facciones humanas y miembros de varias fieras, Diccionario de la Real Academia Española, https://dle.rae.es/endriago
[28] Vestiglo: monstruo fantástico horrible, Diccionario de la Real Academia Española, https://dle.rae.es/vestiglo
[29] Así aparece escrita en el texto
[30] p.313
[31] Traducción de Génesis 8:4 al latín según la Vulgata “requievitque arca mense septimo vicesima septima die mensis super montes Armeniæ”
CRÉDITOS MULTIMEDIA
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Gracias Pablo. Mi tesis para graduarme de Bachillerato fue sobre el Quijote de la Mancha. Es uno de mis libros favoritos. Gracias por tu interesante comentario.
No lo sabía, querido Dr. Armando Bardales… Ud. nunca deja de sorprenderme. ¡Gracias por su amistad!
Está bien escrito, pero hay equivocaciones.. El “Don Quijote” original es un libro en inglés. Las traducciones al español aparecieron en 1605 y 1615, mucho antes que las publicaciones originales en inglés de 1612 y 1620. Entre estos dos períodos, en 1614, se publicó un “falso” Don Quijote con el nombre de Avellaneda, pero resulta que ha sido escrito por los mismos escritores que el DQI y DQII. Tengo 100 pistas secretas resueltas.
Francis Bacon fue el cerebro detrás de los tres libros de Don Quijote; escribió el papel del héroe. Ben Jonson asumió el papel de Sancho Panza, John Donne escribió los poemas, a “los dos amigos”, Francis Beaumont & John Fletcher, se les asignó la tarea de escribir las historias sueltas. Estos autores hicieron uso de la biblioteca propiedad de Robert Cotton.
El impresor, William Stansby, insertó las pistas ocultas en el texto para que el lector pudiera sacar conclusiones…
Las traducciones al español estuvieron a cargo de Thomas Shelton (DQI + DQII) y James Mabbe (el “falso” DQ). Miguel de Cervantes no era más que un pobre escritor español que había vendido su nombre para sobrevivir. Había contado la historia de su vida a los ingleses, para que pudiera ser procesada en el DQ.
He publicado en 2015 mi investigación en Holandés, 1n 2022 traducido en inglés: the deciphering of the Don Quixote y ahora 2025 voy a publicarlo en español..
Jettie H. van den Boom
Muy interesante. Si pudiera enviarme su estudio en español cuando lo publique a prbedrossian@hotmail.com me interesa leerlo.Me interesa saber cómo explica, el uso de localismos, refranes y contexto tan españoles. Además, quisiera saber qué ha dicho la Real Academia Española al respecto porque se opone a cinco siglos de historia. Muchas gracias y cordiales saludos.
Fuera de la autoría, ¿a qué equivocaciones se refiere? No digo nada que no esté en el texto o fuentes tradicionales. Creo que su posición vsi toma dominio público va a generar un interesante debate con los cervantinos. No es mi caso, pues no soy fan del Quijote.
Buenos días y felicidades. Por si fuera de su interés le envío esta ponencia o charla sobre el Quijote. https://ernestocapuani.wordpress.com/2024/10/30/2021-tal-dia-como-hoy-se-publico-memoria-de-la-soledad-etica-en-el-quijote-sea-de-su-agrado/
Saludos y felicidades.
Muchas gracias, Ernesto. La voy a leer. Quedo a la orden y en contacto
Vi los primeros minutos del video de la presentación de su libro en Facebook, pero lamentablemente el audio no permite disfrutar la exposición. De todos modos, qué buena iniciativa; sin duda, El Quijote puede ser leído como un libro ético y aprender de sus contrastes (por ejemplo, la generosidad del Caballero de la Triste Figura frente a la ambición de su escudero). Si bien no soy «fan» de El Quijote, lo considero de lectura necesaria, al menos para todos aquellos que hablamos la lengua castellana. ¡Muy cordiales saludos y un honor que me haya escrito!