“EL CORAZÓN DE LAS TINIEBLAS” DE JOSEPH CONRAD: UN VIAJE AL ÁFRICA PROFUNDA (por Pablo R. Bedrossian)

Serie CONFIESO QUE HE LEÍDO

Título: “El corazón de las tinieblas”

Autor: Joseph Conrad

Año: 1899

“Joseph Conrad pudo escribir que excluía de su obra lo sobrenatural, porque admitirlo parecía negar que lo cotidiano fuera maravilloso”[1]  Jorge Luis Borges

Supimos de Conrad a través de Borges, pero jamás habíamos leído un libro suyo. Gracias a la generosidad del Ing. Jorge Molina leímos por primera vez una de sus novelas, “El corazón de las tinieblas”. La edición que él nos obsequió cuenta con ilustraciones de Enrique Breccia y un excelente artículo introductorio mexicano Sergio Pitol, de quien habíamos leído años atrás “El viaje”, un libro con sus memorias en los tiempos de la Guerra Fría.

Gracias a esta magnífica introducción nos enteramos que Joseph Conrad era polaco (su nombre verdadero era Józef Teodor Konrad Korzeniowski) y que había nacido en la Rusia zarista, dentro del actual territorio ucraniano. Tras la prematura muerte de sus padres y pasar a vivir con un tío, a los 16 años abandonó la familia y los estudios para embarcarse en busca de la aventura. Dice Pitol acerca de Conrad: “A los 33 años lo encontramos en el Congo, y su estancia allí transforma su concepción del mundo. Vuelve a Europa convertido en otro hombre… Conrad confesaría en una carta que, hasta el momento de su viaje al Congo, había vivido en plena inconsciencia y que solo en el África había nacido su comprensión del ser humano”[2].

Ese impacto puede observarse en “El corazón de las tinieblas”, cuya mayor parte transcurre en el continente negro. El relato está a cargo de Marlow, el protagonista de la historia, un viejo marino del que se sirve Conrad como alter ego también en otras novelas. Es el viaje a través de un extenso río en búsqueda de Kurtz, el gerente de una empresa europea que juega el papel de un ángel rebelde. Su descripción se asocia de inmediato al personaje homónimo de la película “Apocalypse now”, interpretado por Marlon Brando. Luego supimos que el film, aunque ambientado en Vietnam, se había inspirado en esta novela.

En ese denso y tenebroso recorrido al corazón del África, Marlow confronta sus experiencias con sus expectativas, y sus sentimientos con los del séquito empresarial que lo acompaña. Realiza aquel interminable trayecto, que sirve como preámbulo para el encuentro con Kurtz, en una precaria barcaza a vapor durante días que parecen una sola noche infinita.

 “El corazón de las tinieblas” no es una típica novela de aventuras, ni presenta el retrato de un héroe. El autor revela el insondable poder de la naturaleza, pero también la oscuridad que existe en el alma humana: nos parece una exploración del ser humano frente a lo desconocido.   

Pese a no ser su lengua materna, Conrad escribió en inglés y es considerado una de las plumas más extraordinarias en ese idioma. Falleció en 1924 a los 66 años.

© Pablo R. Bedrossian, 2024. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Borges, Jorge Luis, “Magias parciales del Quijote”, en “Otras Inquisiciones” (1952), obra incluida en “Obras Completas 1923-1972”, Emecé Editores, 1974, 13ª impresión (1983), Buenos Aires, Argentina, p.667

[2] Pitol, Sergio, “Invitación a la lectura”, 1996, en Conrad, Joseph, “El corazón de las tinieblas”, Libros del zorro rojo, 2020, p.8

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