LOS ARMENIOS EN FRANCIA Y UNA VISITA A LA IGLESIA ARMENIA DE PARÍS (por Pablo R. Bedrossian)

París funciona como la capital de los armenios de Francia. Aunque no hay censos precisos, en 2011 se estimaba que unos 600,000 descendientes de armenios vivían en el país galo; de ellos 200,000 en París y sus alrededores; un caso muy especial lo constituye Alfortville, un suburbio parisino apodado “La Pequeña Armenia”, donde los descendientes de armenios suman aproximadamente un 15% de la población[1]. Otros barrios periféricos con alta presencia armenia son en Issy-les-Moulineaux y Arnouville.  

En la Ciudad Luz están presentes las tres iglesias cristianas a las que adhiere la inmensa mayoría del pueblo armenio: La Iglesia Apostólica Armenia bajo la guía espiritual y la jurisdicción del Catholicos[2] de todos los armenios, con sede en Etchmiadzin, la iglesia católica armenia y las iglesias evangélicas, donde se destaca la Unión de Iglesias Evangélicas Armenias de Francia. Se estima que unos 5.000 evangélicos armenios viven en esa nación.

LA VISITA A LA IGLESIA DE SAN JUAN BAUTISTA

La Iglesia de San Juan Bautista es un pedacito de Armenia y, a la vez, un lugar de profundo recogimiento espiritual. Al oír los acordes de la música sacra en su magnífico órgano se abre el corazón para escuchar el mensaje de las Sagradas Escrituras.

Ubicada en Rue Jean-Goujon 15 en el refinado distrito 8 de París, fue una donación del magnate petrolero armenio de Bakú y gran benefactor Alexandre Mantachiants. En el video debajo se puede ver un breve momento de la misa.

Su construcción se inició en 1902 y fue consagrada el 2 de octubre de 1904. El diseño, basado en la Catedral Armenia de la Santa Cruz (Սուրբ Խաչ), en Akdamar, hoy territorio turco, estuvo a cargo de Albert-Désiré Guilbert. Pocos saben que este distinguido arquitecto estuvo activo en Argentina, donde en 1926 erigió el edificio de la Ex Compañía de Seguros Sud-América en Buenos Aires (en Diagonal Norte y Rivadavia), además de otras casas y edificios[3].

El templo mide 25 metros de largo por 13 metros de ancho. En el frontón de la entrada hay un altorrelieve de Jesús rodeado por dos ángeles.

Una khatchkar (cruz de piedra), símbolo de la fe cristiana en Armenia, se encuentra en el frente.

También una estatua y un placa de mármol recuerdan a los armenios que dieron la vida por Francia en la Primera Guerra Mundial.

Por dentro, la típica cúpula octogonal vidriada provee una intensa luz reforzada por una enorme lámpara central en forma de araña, con otras dos lámparas más pequeñas a los lados. Un enorme mosaico de un Cristo reinante (conocido en el arte como pantokrator, que significa Señor de todo) domina el interior.

Debajo, un altar en cuyo fondo brilla una imagen de la Virgen con el Niño es el lugar donde los sacerdotes celebran la misa.

La iglesia de San Juan Bautista fue escenario de eventos muy importantes de la comunidad armenia, como el casamiento del general Antranik, héroe nacional, en 1922.

LOS ARMENIOS EN FRANCIA

Desde la edad Media ha habido armenios en territorio francés, llevando consigo su cultura e identidad nacional. Sin embargo, el proceso migratorio se aceleró en las primeras décadas del siglo XX, cuando muchos armenios se vieron forzados de huir de su tierra natal a causa del genocidio perpetrado por los turcos. El puerto de Marsella atrajo a miles de armenios que se establecieron en la ciudad.

Otros continuaron su camino hacia el norte y se radicaron principalmente en París y Lyon. Francia se convirtió en el nuevo hogar de los exiliados armenios, que trabajaron en la agricultura y en la industria; posteriormente se dedicaron a lo que mejor conocían: el comercio. Se crearon organizaciones comunitarias tanto para conservar la identidad nacional como para apoyarse mutuamente en un entorno hostil y desconocido. Como siempre, la Iglesia Apostólica Armenia se convirtió en una referencia obligada para los inmigrantes.

Al principio la situación de los miembros de la joven colectividad armenia fue complicada. Algunos los consideraban “extranjeros sucios” y oficialmente eran reconocidos como “refugiados apátridas”[4]. Según testimonios, esta situación se perpetuó hasta 1940; sin embargo, era más bien el trato corriente y no una política de Estado. Los armenios siempre estarán agradecidos a Francia por haberlos acogido luego de sufrir tantas penurias.

Las raíces armenias no impidieron que los inmigrantes y sus descendientes lucharan por su patria adoptiva. Hubo armenios que pelearon en el ejército francés tanto en Primera[5] como en la Segunda Guerra Mundial. Un silencioso monumento en el Cementerio del Père-Lachaise los recuerda. También valientes jóvenes armenios tuvieron una destacada participación en la resistencia a la ocupación nazi.

Antes y después de la Segunda Guerra Mundial existieron desencuentros entre facciones pro-soviéticas y nacionalistas que generaron grietas en la colectividad. Es interesante que tras la caída del nazismo muchos armenios residentes en Francia, creyeron en la propaganda soviética y decidieron regresar a Armenia; confiaban que Stalin actuaría en su favor recuperando territorios en poder de los turcos. Cuando vieron que tanto su ingenuidad como su imaginación los había colocado en una situación de riesgo, rogaron volver[6].

En la década del ’50 una nueva oleada de miles de armenios llegó a Francia desde Medio Oriente, en su mayoría desde Turquía, Líbano, Siria e Irán. La colectividad crecía y se consolidaba como una minoría importante. En los ’60 los armenios ya eran reconocidos como una minoría étnica digna, respetuosa y activa.

LA INFLUENCIA ARMENIA EN LA CULTURA

En 2001 la Asamblea Nacional francesa aprobó una ley reconociendo el genocidio armenio. Para algunos puede parecer un gesto tardío; sin embargo, los parlamentarios franceses estuvieron dispuestos a pagar el precio de un deterioro en las relaciones con Turquía sin obtener otro premio que la gratitud de los armenios en el mundo.

Muchos dieron testimonio en Francia de su armenidad. Tal es el caso del cineasta Henri Verneuil, creador del famoso film “I como Ícaro”. Con su nombre verdadero, Ashot Malakian, publicó el libro “Mayrig” donde relató la conmovedora historia familiar. Años después llevó la obra al cine, con la actuación, entre otros, de Claudia Cardinale y Omar Sharif. También el inolvidable Charles Aznavour, el descendiente de armenios más famoso del país galo y quizás de todo el mundo, compuso e interpretó el tema “Ils sont tombés” describiendo el terrible y a la vez anónimo sufrimiento de un millón y medio de personas cruelmente asesinadas. No son los únicos descendientes de armenios famosos en Francia: el tetracampeón de Fórmula 1, Alain Prost, la actriz y cantante Sylvie Vartan y el compositor y cantante Michel Legrand también provienen de la tierra del Monte Ararat.

Entre las numerosas instituciones armenias más importantes de Francia se encuentra la AGBU (en español Unión General Armenia de Beneficencia). Hay organizaciones que, sirviendo como un paraguas, reúnen a varias entidades, tales como el Forum de Asociaciones Armenias de Francia[7], creado en 1991, y el Consejo de Coordinación de Organizaciones Armenias de Francia[8]. Entre las decenas de instituciones se encuentran ONG, clubes deportivos, casas de la cultura y asociaciones profesionales armenias.

El medio de comunicación armenio más importante es el periódico Nor Haratch (www.norharatch.com), una publicación independiente que en 2009 reemplazó al diario a Haratch (Յառաջ), fundado en 1925. Desde luego la comunidad armenia de Francia cuenta con también radios y revistas.

También hay instituciones educativas. Un caso digno de resaltar es la Escuela Tebrotzassere, fundada en 1879 en Estambul, reubicada en Marsella en 1918 y luego trasladada a Le Raincy, en los alrededores de París, donde brinda sus servicios educativos.

Quisiéramos quedarnos; quisiéramos volver, pero, aunque hoy no podamos, nos inspira la historia de los armenios de Francia que, como en otros lugares del planeta, formaron familias honradas y trabajadoras, sirvieron a la patria que los recibió y aún hoy honran la memoria de su pueblo.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Sin firma, “Les Arméniens en France”, Le Point, 22/12/2011, https://www.lepoint.fr/societe/les-armeniens-en-france-22-12-2011-1411512_23.php

[2] Catholicós es el título que recibe la máxima autoridad de Iglesia Apostólica Armenia. Recordamos que Armenia fue la primera nación en reconocer el cristianismo como religión oficial, en 301, incluso antes que el Imperio Romano y que a lo largo de dieciocho siclos ha luchado por su supervivencia.

[3] Machado, Alejandro, “Arquitectos franceses en Argentina. Catálogo online de sus obras”, http://arquitectos-franceses-argentina.blogspot.com/

[4] Zenian, David, “The Armenians of France”, AGBU (Armenian General Benevolent Union), News Magazine, 1/3/1995

[5] Para más información sobre la Legión de Oriente, luego conocida como Légion arménienne, una unidad de la Legión Extranjera dentro del Ejército francés se puede leer a Mathosian, Mark, “Grandfather’s Story–The Armenian Legion and the Battle of Arara”, The Armenian online Weekly, mayo 2003

[6] Minassian, Anahide Ter. “Les Arméniens de Paris depuis 1945” en: “Le Paris des étrangers depuis 1945”, Éditions de la Sorbonne, 1995. Dice: “En el aeropuerto de Ereván, Christian Pineau (Ministro de Relaciones Exteriores francés) es literalmente asaltado por un grupo de madres y niños armenios rogando que sean ‘repatriados’ a Francia”.

[7] Su nombre en francés es Forum des Association Arménienne

[8] Su nombre en francés es Conseil de Coordination des Organisations Arméniennes de France y es conocido por su sigla CCAF


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“TU MANO”: LA HISTORIA DE LA CANCIÓN QUE HABLA DE LA VERDADERA MANO DE DIOS

Cuando Diego Maradona hizo el famoso primer gol a los ingleses en el Mundial ’86, generó la protesta de sus rivales que decían que había convertido con la mano. Al ser entrevistado, en una respuesta ingeniosa por su reveladora ambigüedad, el jugador argentino dijo que hizo el gol “un poco con la cabeza y otro poco con la mano de Dios”. Años después, en un acto de sublime obsecuencia e indudable oportunismo comercial, el periodista Fernando Niembro, publicó un libro sobre Maradona titulado “La mano de Dios”. “Tu mano”, un negro spiritual  presentado en 2013, recupera el sentido original de la frase, que no es religioso y menos aún deportivo, sino testimonial.

House of Blues 01Siempre admiré la música afroamericana. Cuando era niño, en casa había unos discos con negro spirituals que me gustaba escuchar y cantar con mi voz desafinada. Con los años entendí  la enorme carga testimonial que contenían esas canciones de estructura simple y letra repetitiva: Eran cantos de esperanza en medio de circunstancias de peligro extremo, el sueño de una vida libre de toda esclavitud.

Al hurgar en sus raíces, esta música se presentó completamente desnuda, sin nombres famosos o grandes protagonistas. Me encontré con una voz anónima colectiva que expresaba al mismo tiempo dolor y resistencia. Declaraba con fe que Dios terminaría con tanto llanto, dolor y clamor pues traería la aurora de un nuevo día.

“Tu mano” nació de esa idea: Escrito en primera persona, es una oración que reconoce la soberanía divina. Comienza de un modo testimonial: la mano de Dios representa su misericordia, manifestada “cualquiera sea la adversidad”, tal como dice la letra. Al escribirla pensé en las pruebas padecidas no sólo por los esclavos negros en el sur de los Estados Unidos. Pensé en incontables mártires, “de los cuales el mundo no era digno”[1] como dice el autor de la bíblica Epístola a los Hebreos. Pensé en el heroico pueblo armenio, que por su fidelidad a la fe cristiana fue masacrado, y en la gesta de mi abuelo Agop. Para quienes no conocen su historia, fue deportado con su familia durante meses a través del desierto por gendarmes turcos, cuyos líderes organizaron e impulsaron el genocidio. Finalmente, al llegar a la base de una montaña y escuchar los gritos de los que eran asesinados, su madre, que había quedado viuda en el camino, puso un poco de tierra en la boca de cada uno de sus hijos, como si fuera el pan de la Santa Cena, y les dijo “en unos momentos estaremos en la presencia de Dios”. Mi abuelo, dado por muerto y arrojado a una fosa común, logró sobrevivir tras pasar escondido varias horas en la enorme pila de cadáveres. A pesar de tanto sufrimiento, fue un ejemplo de fe. Siempre imputó la crueldad  y la injusticia a la maldad del hombre. Nos enseñó que la comunión con Dios era lo más importante en la vida pues nos permitía hacer frente a la peor adversidad.

Por ello, me indigna escuchar a ciertos predicadores que anuncian una falsa prosperidad a través de la obediencia, una suerte de éxito negociado, no sólo porque se centran en el beneficio material y en el dinero que ellos recogen, sino porque plantean una supuesta retribución divina a la buena conducta, ignorando deliberadamente el sufrimiento de los justos. Sin el menor pudor, ven en los padecimientos ajenos supuestas culpas y merecidos  castigos. Jesús jamás comulgó con esas ideas miserables. Presentó a Dios como “vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos”[2], y habló de “toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo hasta la sangre de Zacarías hijo de Berequías, a quien matasteis entre el templo y el altar”[3]. Él mismo “fue llevado como oveja al matadero”[4].

Los padecimientos de los esclavos negros en el sur de Estados Unidos, los campos de concentración y exterminio nazis, los gúlags soviéticos y las deportaciones y matanzas de armenios  son circunstancias terribles que muestran  al hombre como lobo del hombre. Vivimos en un mundo de violencia y terrorismo que deja al descubierto a las atrocidades a las que estamos expuestos. Agradecer a Dios por esa “mano”, es también reconocer que la necesitamos.

GRITO DE LIBERACIÓN

La mano de Dios 01Cuando dice “Tu mano me ha sanado, mi herida ha curado aunque siga la dificultad”, hace referencia no sólo al dolor físico sino al dolor moral, aquel que surge por el daño que nos ha producido otro ser humano. Dios nos sana del resentimiento y nos mueve a renunciar a la venganza. La frustración, esa herida, ya no nos domina ni ocupa el centro de nuestros pensamientos “aunque siga la dificultad”, pues no han cambiado las circunstancias sino nuestra actitud frente a ellas. Esta experiencia es propia de los spirituals afroamericanos. No son llamados a la revancha o expresiones de rencor, sino un grito de liberación.

La letra termina jugando con el llamado del solista y la respuesta del coro, con rimas que incluyen todas las vocales. Le dicen a Dios que, a pesar de las calamidades y pase lo que pase, confían que su milagrosa presencia estará con ellos hasta el final. No se trata de librarnos de las desgracias sino de ser acompañados y recibir fuerzas en medio de ellas.

Aunque los negro spirituals son cantos eminentemente rurales, este es un salmo urbano. Hoy vivimos en nuestras junglas de cemento y asfalto también una realidad difícil. “Tu mano” es una declaración de fe en medio de los abusos, la impunidad y la opresión,  que siempre terminan teniendo como víctimas a las personas más indefensas, el hombre común, cuyo único interés es servir a su familia y vivir en paz con su prójimo.

SOBRE LA MÚSICA

La mano de Dios He publicado un artículo sobre los negro spirituals donde sostengo que “aunque para algunos no es un género musical, encontramos en esta música rasgos muy definidos que le confiere  identidad propia… Las raíces africanas se advierten  en forma de call and response (llamado y respuesta), donde el solista “dialoga” con el coro enunciando una frase, tras la cual recibe una respuesta colectiva. También hay sílabas que se prolongan, reiteraciones y variaciones melódicas con disminuciones de cuartos de tono”[5]. “Tu mano” es justamente una expresión de ese género. Compuesta en tono menor para crear una atmósfera dramática propia de los spirituals, se nutre también de obras como de “Joshua fit the battle of Jericho”, canción que si bien tiene otro ritmo, siempre me ha inspirado. El “amén” es la respuesta del pueblo a los afirmaciones del solista. El final, con el esquema de sucesivas líneas por solista primero y coro después, unen a ambos  en un solo sentimiento.

LA LETRA

TU MANO

Por Pablo. R. Bedrossian (2012)

Tu mano me ha tomado

y nunca me ha soltado

cualquiera fuera la adversidad.

Tu mano me ha ceñido

siempre me ha sostenido

y cuando hubo dolor puso paz.

Tu mano me ha sanado,

mi herida ha curado

aunque siga la dificultad.

Tu mano me ha guardado

en los momentos malos

por eso en ti yo puedo confiar.

Aunque todo salga mal

sé que Tú me sostendrás

Aunque no pueda entender

sé que buscarás mi bien.

Aunque sienta que no puedo seguir

seguirás actuando en mí

Aunque me agobie dolor

sentiré tu inmenso amor

Aunque cargue con la cruz

siempre me guiará tu luz.

© Pablo R. Bedrossian, 2014. Todos los derechos reservados.


NOTA: VERSIONES GRABADAS

La canción fue grabada en Buenos Aires y presentada en forma digital en 2013, interpretada por:

Gabriela Sepúlveda (voz y coros), Andrés Partamian (saxo), Irhyna Medina y Juan Carlos Marsili (coros), Marcelo Mollo (teclados, arreglo, mezcla y edición), Alejandro Bedrossian (contrabajo), Carlos Cáceres (guitarra).

Se puede escuchar en:

La pista se puede descargar de:


REFERENCIAS

[1] Epístola a los Hebreos 11:38, Santa Biblia, RVA 1960, Sociedades Bíblicas Unidas

[2] Mateo 5:45

[3] Mateo 23:35

[4] Isaías 53:7

[5] https://pablobedrossian.wordpress.com/2013/06/17/por-pablo-r-bedrossian-negro-y-spiritual-son-dos/


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EL GRAN REFORMADOR CHECO JAN HUS – Parte 2 LOS HUSITAS (por Pablo R. Bedrossian)

Serie “HISTORIA DEL CRISTIANISMO”

Jan Hus había sido para mí un nombre más en la lista de reformadores fallidos: hombres que lucharon por ideas legítimas cuya voz fue suprimida por los poderosos de su tiempo, un héroe anónimo, cuyo fuego sólo se recuerda por sus cenizas. Pero al llegar a Praga me di cuenta que su legado sigue vivo de una doble manera: uno religioso y otro espiritual.

Monumento a Jan Hus y detrás la Iglesia de San Nicolás, devuelta a los husitas
Monumento a Jan Hus y detrás la Iglesia de San Nicolás, devuelta a los husitas

La actual República Checa es la nación con menos creyentes de Europa. Según los datos que allí me bridaron un 60% de la población es agnóstica, un 20% católico, 10% husita y 10% del resto de religiones. Al profundizar, observé que bajo el nombre de husitas incluyen a evangélicos y a otras confesiones reformadas. Sin embargo, en la actualidad hay husitas, y la Iglesia de San Nicolás, en una esquina de la Plaza, les pertenece. ¿Qué ha ocurrido desde la muerte de Jan Hus?

EN DIRECCIONES OPUESTAS

Los seguidores de Hus en Bohemia continuaron su obra, denominándose “husitas”, divididos en dos alas: una moderada (los “utraquistas”) y otra radical (los “taboritas”). En un primer momento, todos los husitas se pusieron bajo las órdenes del general Jan Zizka, y pelearon contra las tropas del emperador Segismundo. Se cuenta que Zizka, gravemente enfermo por la peste, pidió a sus soldados que a su muerte lo despellejaran “para acompañarlos a la batalla, con mi piel estirada en los tambores”.

Tras la muerte de Jan Zizka, las divisiones se hicieron insalvables pues los husitas radicales se convirtieron en una suerte de guerrilla que fue finalmente derrotada. Cuenta el historiador cubano-norteamericano Justo L. González que pese a ello “las doctrinas de Hus no desaparecieron. A mediados del siglo XV sus seguidores se unieron a algunos valdenses y formaron la Unión de los Hermanos Bohemios, que posteriormente adoptó las ideas de la Reforma Protestante”[1]. Lo que González llama “Hermanos Bohemios” nosotros lo conocemos como “Hermanos Moravos”, cuyas iglesias incluso existen fuera de Europa, principalmente en Estados Unidos. Entre sus predecesores se encuentra el educador Juan Amós Comenio, quien condujo a sus fieles al exilio debido a las grandes persecuciones padecidas. Pero el espíritu renovador se debe sobre todo al conde Graf von Zinzendorf, un cristiano pietista. Bajo su liderazgo se fundó la comunidad de Herrnhut y un despertar espiritual sacudió la iglesia allí en 1727, generando no sólo una fuerte acción social a favor de los necesitados, sino también una poderosa visión misionera, alcanzando países de África y América.

Los Hermanos Moravos llegaron hasta la costa norte de Honduras y Nicaragua, evangelizando la Mosquitia. Dice el premiado escritor hondureño Julio Escoto “como es sabido, Centroamérica fue hasta el siglo XVII predominantemente católica, pero a partir de ese período, cuando los agentes ingleses comienzan a intervenir en la vida regional, el credo moravo se impone en una amplia franja del istmo, la de los pueblos de La Mosquitia, y empieza a cambiar notablemente el peso de la concepción romana de la relación entre el hombre y la deidad”[2]. Hoy los miskitos en una alta proporción pertenecen a la Iglesia Morava.

LA IGLESIA HUSITA CHECOSLOVACA

Pero la historia también tiene otra vertiente dentro de la patria de Jan Hus. La Primera República Checoslovaca surgió tras la caída Imperio Austro-Húngaro en 1918, al final de la 1ª Guerra Mundial. Bohemia y Moravia fueron integradas con Eslovaquia bajo un mismo estado. Como la Iglesia Católica había sido utilizada por el emperador para frenar el llamado resurgimiento checo, sacerdotes católicos renovadores aprovecharon la coyuntura para separarse y crear la Iglesia Husita Checoslovaca en 1920, introduciendo, entre otros cambios, la abolición del celibato obligatorio y el uso de la lengua checa en los servicios religiosos, democratizando el ministerio eclesiástico a través de la participación directa de los laicos. La Iglesia Husita, que reconoce a Jan Hus como su predecesor e inspirador, participó valientemente de la resistencia a la ocupación nazi, pero durante el comunismo sufrió una gran fractura que la dañó severamente. Del 10% de la población que se identificaba con ella en 1950, hoy conserva menos del 2%.

EL LEGADO MÁS IMPORTANTE

Pero el legado de Jan Hus no es sólo religioso sino espiritual. El coraje demostrado al aceptar la muerte antes que renunciar a sus convicciones lo convirtió en un símbolo patrio. Más que un mártir, es visto como un héroe que amó su nación. Su integridad y su valentía están presentes en el recuerdo de cada checo. La fe en Jesucristo fue su inspiración, y no es improbable que su ejemplo vuelva a mover el corazón de su pueblo en dirección a Aquel por quien dio la vida.

LOS GRUPOS MILENARISTAS

Paul Johnson hace una observación interesante al respecto que ilumina mejor el comportamiento de grupos como los husitas radicales “La creencia de que el milenio era inminente era la señal para el ataque a los ricos: había que derribarlos en un apocalipsis terrenal antes de arrojarlos a las llamas eternas del otro mundo…Los igualitarios formaron el  ala radical de los husitas después de 1419; tenían fondos comunes y comunidades del tipo kibutz… Por supuesto,decía la argumentación, la sociedad cristiana ortodoxa en todos los aspectos ha traicionado sus orígenes y aceptado las normas del mundo; por consiguiente, era la sociedad, no de Cristo, sino del Anticristo, y su derrocamiento sería el preludio de la parousía…  Esta tendencia de los milenaristas anárquicos a dominar y por lo tanto arruinar los movimientos reformistas fue una de las razones por las que la Iglesia (Catolica) había permanecido tanto tiempo sin ser reformada. Lutero estaba decidido a evitar este destino”.[3]

© Pablo R. Bedrossian, 2013. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] González, Justo L, “Historia del Pensamiento Cristiano”, Ed.Caribe, 2002 Tomo II, p.348

[2] Escoto, Julio, “Downtown” paraíso: reflexiones sobre identidad en Centroamérica, “Encuentros”, Centro Cultural del Bid, Enero 2002, No 44

[3] Johnson, Paul, “La Historia del Cristianismo”, Javier Vergara Editor, 1989, p.299 y 321


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QUÉ SON LOS NEGRO SPIRITUALS: LA VOZ DE LOS QUE NO TIENEN VOZ (por Pablo R. Bedrossian)

Negro y spiritual son dos conceptos totalmente diferentes;  sepa cómo la música sirvió de nexo entre ellos.

“A principios del siglo XIX las vastas plantaciones de algodón que habían en las orillas eran trabajadas por negros de sol a sol… Su enternecida voz de falsete canturreaba un inglés de lentas vocales. Trabajaban en filas, encorvados bajo el rebenque del capataz… A un sedimento de esperanzas bestiales y miedos africanos habían agregado palabras de la Escritura: su fe por consiguiente era la de Cristo. Cantaban hondos y en montón: Go down Moses. El Mississippi les servía de magnífica imagen del sórdido Jordán” (Jorge Luis Borges, en su relato “El atroz redentor Lazarus Morell”) [1] .

Mass Choir 01En los Estados Unidos, la palabra negro se ha utilizado en forma despectiva para identificar a los descendientes de africanos, muchos de los cuales sufrieron la esclavitud. La palabra spiritual, en cambio, hace referencia a una letra de contenido religioso. Naturalmente surge la pregunta ¿cómo se vincularon dos conceptos tan diferentes?

La música es expresión; es la manifestación audible de un sentimiento. Cuando ese sentimiento se convierte en mensaje despierta conciencias, toca corazones y mueve a la acción. En el caso de los afroamericanos ha sido una forma de resistencia y a la vez un grito de esperanza. Su masiva adopción de la fe cristiana -recibida a través de predicadores blancos que viajaban de pueblo en pueblo- cambió la propia percepción de sus padecimientos y les devolvió la confianza en una liberación futura. Surgen así los negro spirituals, la voz de lo que no tienen voz.

En estas canciones el pueblo afroamericano se identifica con la experiencia de Israel en el Antiguo Testamento y con la esperanza cristiana de la presencia cotidiana de Dios y la promesa de una vida eterna. Como ejemplos de lo primero podemos citar cantos como “Joshua fought the Battle of Jericho” (“Josué peleó la batalla de Jericó”) o “Let me People Go” (“Deja a mi pueblo ir”) y de lo segundo, “Michael, Row the Boat  Ashore” (traducida como “Miguel ya en tu barca estoy”) o “Nobody Knows the Trouble I’ve seen” (“Nadie sabe el problema que he visto”).  Sirven como verdaderas confesiones de fe.

Los negro spirituals como género musical

No es exagerado afirmar  que los negro spirituals son canciones con letras explícitamente cristianas, surgidas a finales del siglo XVIII, sobre todo en áreas rurales del sur de los Estados Unidos donde las personas de color encontraban en el canto una forma de mitigar la dureza del trabajo al que estaban sometidos.

Aunque para algunos no es un género musical, encontramos en esta música rasgos muy definidos que le confieren identidad propia.  Los negro spirituals se desarrollaron intensamente en el siglo XIX y se han nutrido fuertemente de los himnos evangélicos en cuanto a estructura y armonía, haciendo de ellos adaptaciones populares. Las raíces africanas se advierten  en forma de call and response (llamado y respuesta), donde el solista “dialoga” con el coro enunciando una frase, tras la cual recibe una respuesta colectiva[2]. También hay sílabas que se prolongan, reiteraciones y variaciones melódicas con disminuciones de cuartos de tono. Una nota en Wikipedia enriquece el análisis musical: “Las primeras recopilaciones de spirituals recogían todos en modo menor, aunque la realidad es que, en la mayor parte de los casos, se trataba de temas en modo mayor con ciertas notas, especialmente la séptima, un semitono más grave que las correspondientes de la escala mayor natural: estas notas rebajadas un semitono se conocen como blue notes, por ser características del blues”

Resumiendo, se cree que la estructura musical de negro spiritual es de raíz europea, inspirada en los cánticos populares que utilizaban los predicadores en sus campañas evangelizadoras y en los himnos de las iglesias rurales del sur de los Estados Unidos, pero la interpretación, el dramatismo y la fuerza rítmica se atribuyen a sus raíces africanas. De todos modos esta música es patrimonio del pueblo afroamericano, que, como dijimos, utilizaba en sus letras motivos bíblicos que simbólicamente expresaban su propia realidad: dolor en el sufrimiento pero esperanza en su futura liberación.

© Pablo R. Bedrossian, 2013. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Borges, Jorge Luis, “Historia universal de la Infamia”, 1935, en “Cuentos Completos”,Editorial Sudamericana, 2012

[2] Si bien hay quienes atribuyen el call and response un origen escocés, hay evidencia que es un patrón propio del canto africano subsahariano.