GAUDÍ EN BUENOS AIRES: LOS EDIFICIOS DE LA AVENIDA RIVADAVIA 2009 Y 2031 (por Pablo R. Bedrossian)

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Serie “GRANDES EDIFICIOS DE BUENOS AIRES”

El arquitecto Antoni Gaudí (1852-1926) es reconocido como el más emblemático representante del modernismo catalán. Entre sus obras más importantes se encuentran la Casa Milà (más conocida como La Pedrera), la Casa Batlló, el Parque Güell y la maravillosa Sagrada Familia, basílica que aún inconclusa es la joya más preciada de Barcelona.

No es exagerado afirmar que Gaudí fue más allá del modernismo, creando su propio estilo. Como simples observadores nos asombra su estética, poblada de originales formas curvas y motivos tomados de la naturaleza. Además, los expertos dicen que sus invenciones estructurales y funcionales fueron brillantes soluciones a los retos que planteaban sus propios diseños.

No sólo concibió edificios de asombrosas fachadas. Se ocupó también de la decoración de sus interiores; desde las camas y percheros a los vitrales y puertas, todo llevaba su sello. Una de sus marcas propias es el trencadís, una suerte de picadillo hecho a base de piezas rotas de cerámica esmaltada, que evoca sin proponérselo el arte bizantino.

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GAUDÍ EN BUENOS AIRES

La influencia de Gaudí se extendió más allá de su Cataluña natal, y llegó hasta Buenos Aires, la pujante capital de la Argentina, cuyas élites tenían a Europa como su faro cultural. A principios del siglo XX, el ingeniero argentino Eduardo S. Rodríguez Ortega (1878-1931) diseñó el edificio de cuatro plantas conocido como “El Palacio de los Lirios”.

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Construido entre 1903 y 1905 por encargo de Miguel Capurro, se ubica a la altura del 2027 al 2031 de la avenida Rivadavia, muy cerca del Congreso de la Nación.

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Aunque viví hasta los 25 años a sólo cuatro cuadras, descubrí el Palacio de los Lirios mucho después, en una visita a Buenos Aires. Al verlo, lo asocié inmediatamente a La Pedrera, seguramente por sus ondulaciones y sus balcones de hierro retorcido.

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Aunque los árboles lamentablemente ocultan  gran parte del frente y los negocios de la planta baja no respetan su línea arquitectónica, basta pararse en la vereda y mirar hacia arriba para observar los tallos y flores de lirios representados en la fachada.

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La cornisa tiene en su centro un mascarón barbudo que recuerda a Poseidón o a Eolo, famosos dioses griegos.

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En la misma cuadra, en Rivadavia 2009, esquina Ayacucho, hay otro edificio proyectado por el mismo arquitecto, con pinceladas gaudianas.

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La huella del genial arquitecto catalán se advierte fácilmente al observar su cúpula, con 952 piezas de vidrio espejado. Debajo de ella hay un obvio homenaje a Gaudí: la inscripción en lengua catalana “NO HI HA SOMNIS IMPOSSIBLES”, que en castellano significa “no hay sueños imposibles”, agregada por el arquitecto Fernando Lorenzi quien remodeló la parte superior del edificio en 1999.

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También a los lados de su terraza hay dos réplicas de la Puerta del Dragón de la Finca Güell (no confundir con el Parc Güell).

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El edificio de estilo modernista comenzó a construirse en 1912 y se terminó en 1914.

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QUÉ ES EL MODERNISMO

A finales del siglo XIX y principios de siglo XX una nueva marea sacudió las artes. Se trató de un conjunto de innovadoras propuestas que recibió distintos nombres según su lugar de origen: Sezession en Austria, Jugendstil en Alemania, Art Nouveau en Francia, entre otros, englobados hoy bajo el término modernismo. Ese movimiento representaba más que una ruptura, una liberación de los patrones estéticos dominantes de la época. Proponía un nuevo ideal de belleza, asimétrico e impredecible, puesto al servicio de todos los hombres. Esta perspectiva social no debe ser ignorada porque puso al alcance de todos el arte, que hasta ese entonces había sido un signo de refinamiento de las élites. Inspirado en el Art & Crafts impulsado por el inglés William Morris, el alcance del modernismo se extendió más allá de la arquitectura y la pintura para alcanzar el diseño de toda clase de objetos, en el propósito de darles valor estético a partir de la creación artesanal.

Dentro de España, el movimiento se desarrolló con febril actividad en Barcelona, por lo que se lo conoce como modernismo catalán. De su vertiente arquitectónica surge Antoni Gaudí que, como genio superador, desarrolla su propio lenguaje estético, una visión de la vida y las cosas que va más allá de los cánones conocidos hasta ese momento.

© Pablo R. Bedrossian, 2015. Todos los derechos reservados.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor y a él le pertenecen todos los derechos.


VIDEO

Los invitamos a ver el siguiente video, cuyos derechos pertenecen a su autor:

Edificio de Rivadavia 2009: Tomado de la página NO HI HA SOMNIS IMPOSSIBLES de Osvaldo Ventriglia


BIBLIOGRAFÍA

Bassegoda Nonnell, Juan, “Antonio Gaudí master architect”, Abbeville Press, 2000

Nogués, Germinal, “Buenos Aires, ciudad secreta”, Editorial Sudamericana, 2003


ARTÍCULOS SOBRE LA RESTAURACIÓN DEL EDIFICIO DE RIVADAVIA Y AYACUCHO

http://arqa.com/arquitectura/en-buenos-aires-una-cupula-vuelve-a-vivir.html

http://www.lanacion.com.ar/922238-la-influencia-de-gaudi-brilla-en-dos-edificios-portenos

http://www.clarin.com/ciudades/Cupula-portena-catalan-homenaje-Gaudi_0_771522909.html


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