LA PREVIA DE ARGENTINA – FRANCIA (por Pablo R. Bedrossian)

Serie MUNDIAL DE FÚTBOL 2018

Salvo algunos periodistas que jamás reconocerán sus errores y unos pocos anti-Messi (¿no serán ellos los verdaderos pechos fríos?), tras la clasificación ante Nigeria los argentinos pasaron del desastre a la gloria. “Es otro equipo” me escribió en medio del partido un querido amigo que había denostado a Messi. ¡No! Es el mismo equipo, pero jugando con otra actitud.

Lo que pasó tras la goleada de Croacia es un misterio. De la supuesta trompada de Pavón a Mascherano denunciada por Carusso Lombardi al pedido de los jugadores para que Sampaoli no dirigiera al equipo en el tercer partido (según una alerta de Clarín Digital, luego eliminada), se tejieron toda clase de especulaciones. Solo hubo tres certezas: la concentración parecía un velorio, había un quiebre en la confianza entre jugadores y cuerpo técnico, y el famoso juramento, con Messi a la cabeza, para dejar la vida en el partido decisivo. Cumplieron.

Muchos dicen “ahora empieza el verdadero Mundial”. ¿Es cierto? Sea su continuación o el verdadero Mundial, la argentina no es otra selección; es la misma, y aunque ahora tiene certezas, si no trabaja sus dudas puede volver a caer, pero en forma definitiva. No habrá segundas oportunidades.

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QUÉ SE DEBE CIUDAR

Antes del Mundial escribimos un artículo titulado “Se viene el Mundial: La Selección Argentina frente a Tres Fantasmas”[1]. Allí señalamos tres aspectos que Argentina debía corregir: la Messi-dependencia, las contradicciones de Sampaoli y la picardía criolla, manifestada en los agarrones en el área y las simulaciones. No queremos presumir, pero recuerden a Lio perdido contra Croacia y el mal juego resultante, la crisis con el cuerpo técnico  y el penal cobrado a Masche. En mi opinión siguen siendo asignaturas pendientes, y si no se atienden, frente a Francia puede ocurrir lo mismo.

Además, la defensa sigue mostrando debilidad; del lado de Mercado los nigerianos penetraron varias veces con facilidad.  Vemos también una preocupante falta de movilidad en el ataque, que solo sale de la monotonía cuando el que juega es Messi o cuando Pavón busca el desborde. De paso, es un misterio por qué no arranca de titular, pues vimos a ese gran jugador que es Di María perdido durante los tres juegos.

Hemos expuesto lo futbolístico, pero también debe cuidarse el equilibrio emocional. El liderazgo que no hubo en los dos primeros partidos, apareció en el tercero y no provino del técnico, sino de los jugadores. En ese sentido, el peso de los históricos, y más precisamente de Lio y Masche, debe respetarse. Desde luego hay riesgos, pero más peligroso es volver hacia atrás.

QUÉ SE PUEDE POTENCIAR

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En Franco Armani al fin la Selección Argentina encontró su arquero. Contra Nigeria trasmitió la seguridad que el equipo necesitaba. También fue efectivo jugar con línea de cuatro. Frente a Francia, volver al esquema defensivo preferido de Sampaoli, la línea de tres, sería un suicidio. En el mediocampo Banega se ganó un lugar, no solo por apoyar al Jefecito en la marca sino por la precisión y velocidad para hacer circular la pelota. Messi tuvo un primer tiempo fantástico. El control del balón en su gol demuestra que toda su categoría puede sorprender en cualquier momento. El Pipita Higuaín, aunque no acertó en la que tuvo, tiene un peso físico en el área que el Kun no tiene, y así como los nigerianos tuvieron que aguantarlo, van a tener que sufrirlo los franceses. Podrá errar goles, pero nunca baja los brazos y no se deja intimidar.

Por sobre todo, hay que potenciar lo psicológico. El gol de Rojo quebró no solo un marcador sino la creencia del “no se puede”. La Selección Argentina se demostró que, poniendo toda la carne al asador, no existe lo imposible. Si va a morir, que sea de pie, pero se ha demostrado a sí misma que su límite no es el juego del rival sino sus propias convicciones y sabe que ahora, no puede renunciar a ellas.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] https://pablobedrossian.com/2018/06/09/se-viene-el-mundial-la-seleccion-argentina-frente-a-tres-fantasmas-por-pablo-r-bedrossian/

ARGENTINA 1 – ISLANDIA 1: EL DÍA QUE GOLIAT NO PUDO CON DAVID (por Pablo R. Bedrossian)

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Se ha repetido la historia de David y Goliat. No le resto méritos a estos vikingos futboleros, que basan su fútbol en una férrea disciplina táctica y en la actitud valiente con la que salen a jugar todos los partidos. Desde luego, es falso que entrenen en su tiempo libre; casi todos juegan profesionalmente fuera de su país. Muestran trabajo y dedicación. David practicaba para tener precisión en con su onda.

¿Qué pasó con Goliat? No es ninguna novedad hablar de la Messi dependencia[1]. Hasta los memes previos al Mundial lo señalaban. Pero se agregaron otros males: la falta de ideas del mediocampo hacia arriba y terribles desajustes en la defensa.

MIRANDO HACIA ADENTRO

Argentina nunca atacó por las puntas. Meza y Salvio por la derecha terminaban centralizando el juego, mientras que del otro lado Tagliafico jugaba lejos de un Di María en un bajísimo nivel. Messi hizo todo solo y el Kun metió la única que tuvo. Además, la Messi dependenciafalta de movilidad para crear espacios permitió que la defensa en zona de los islandeses funcionara casi a la perfección. Creemos que uno de los errores del técnico fue poner un doble cinco, Mascherano y Biglia, frente a un equipo que se sabía que iba a jugar replegado con un 5-4-1 y defender en los límites de su propia área. Se necesitaba más creación, no más contención. Las cosas solo cambiaron con el ingreso de Pavón y los pocos minutos de Higuaín, que tuvo más peso en la ofensiva. Es obvio que el chico de Boca fue el revulsivo que Argentina necesitaba y puede ser socio de Messi.

PUEDE PASAR LO MISMO

Pareciera que Sampaoli no aprendió las lecciones del 6 a 1 con España. La defensa mostró fallas muy graves, sobre todo en los centros atrás, donde nadie cerraba y los delanteros islandeses entraban como Pancho por su casa. Si el rival hubiera sido Alemania, quizás Argentina se hubiera comido más goles que Brasil en aquella famosa semifinal del Mundial anterior. Argentina tuvo el 78% de la posesión y triplicó a su rival en tiros al arco, pero Islandia desperdició por lo menos las mismas oportunidades que Argentina. Por eso, para dejar de ser un colador, se requieren ajustes urgentes, pues, salvo la presencia de Gabriel Mercado en el carril derecho, no vemos mejores opciones. De paso, nadie puede reclamarle la falla del penal a Lio porque siempre fue para adelante a pesar que no encontraba compañía.

AHORA O NUNCA

Resumiendo, si Sampaoli no cambia, muere. No hay mayor locura que esperar resultados diferentes haciendo lo mismo. Tiene opciones y debe usarlas, pero debe trabajar mucho para coordinar una defensa que tambaleó frente a los supuestamente más débiles. Los otros equipos no creo que perdonen.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Para más datos, nuestro artículo “SE VIENE EL MUNDIAL: LA SELECCIÓN ARGENTINA FRENTE A TRES FANTASMAS”, https://pablobedrossian.com/2018/06/09/se-viene-el-mundial-la-seleccion-argentina-frente-a-tres-fantasmas-por-pablo-r-bedrossian/

SE VIENE EL MUNDIAL: LA SELECCIÓN ARGENTINA FRENTE A TRES FANTASMAS (por Pablo R. Bedrossian)

Serie MUNDIAL DE FÚTBOL 2018

Tres fantasmas se agitan delante de la Selección Argentina de fútbol en vista del próximo Mundial. No son los rivales. Tienen que ver con su esencia; debe ser por eso que no hay camino más escabroso que el que uno recorre hacia dentro de sí mismo. Sin embargo, si vence estos fantasmas, puede tener chances; por ahora, no es candidato al título.

Lionel Messi 01.jpg1. La Messi dependencia. Mal que les pese a los hinchas del Real Madrid, Lio es el mejor jugador de fútbol de la actualidad y quizás de la Historia. Sin embargo, padece el mismo síndrome que Cristiano Ronaldo: en su selección nacional rinde menos por la falta de jugadores que hablen su mismo lenguaje futbolístico y tengan el nivel de sus compañeros de la Liga Española. La Selección Argentina para este Mundial no es un equipo conformado por grandes talentos. ¿Quiénes serán los socios de Messi de la mitad hacia arriba? El Kun Agüero viene de una lesión y el Pipita Higuain con la celeste y blanca juega por debajo de su nivel en la Juventus. ¿Será Cristian Pavón la revelación? De paso, el gran Javier Mascherano difícilmente pueda repetir su desempeño del Mundial anterior, probablemente por su edad (34 años) y por competir en torneos de menor exigencia. No nos vamos a ocupar de analizar al plantel uno por uno, pero es obvio que si no se arma rápidamente el equipo, será muy difícil que Lio pueda ser desequilibrante.

Jorge Sampaoli 022. Las contradicciones de Sampaoli: Si bien llevó a la Selección de Chile a ganar la Copa América, si no hubiera sido por el hat-trick de Messi en Ecuador, hubiera mirado el Mundial desde la tribuna o por TV. Ahora lo vemos lidiando con su ansiedad. Sus idas y venidas con jugadores como Mauro Icardi, Lautaro Martínez, Ricardo Centurión y Fabricio Bustos son un ejemplo, y la salida de Chiquito Romero -que pareció más una forma de sacárselo de encima que una lesión justificada-, son una muestra. Tememos que el descontrol y la prepotencia demostrada en aquel vergonzoso incidente en un control de tránsito en diciembre de 2017 reaparezcan. No hablamos de la falta de respuestas futbolísticas luego del 6 a 1 propinado por España, sino de su equilibrio anímico: si no maneja sus emociones lo dominarán sus problemas. No es el equipo de Messi: es el suyo y esa responsabilidad implica una conducta que comunique seguridad e inspire confianza.

Salto 013. La picardía criolla: La cultura argentina ha hecho que muchos árbitros dirijan según el espíritu del reglamento y no la letra. El famoso “siga, siga” de Pancho Lamolina fue un símbolo de permisividad para jugar más allá de los límites establecidos. Por esa razón, hay dos prácticas criollas que si se aplican en Rusia pueden resultar fatales para la albiceleste: los agarrones en el área y las simulaciones para que se cobren penales. Los defensores deben tener en cuenta que una vez que la pelota sale del córner, un árbitro internacional que se juega su reputación ante las cámaras de todo el mundo no va a permitir empujones o que alguno tome de la camiseta a un rival. Lo mismo ocurre con las caídas fingidas. Salvo que sea capaz de ganar un Oscar de la Academia de Hollywood, el que se zambulle en el área como si lo hubieran tocado, será señalado por el árbitro o detectado por el VAR y se ganará una amarilla. Si ya tiene una, será la roja. En diciembre de 2016 Mauricio Pochettino reconoció que en Newell’s Old Boys durante los entrenamientos practicaban los “piletazos”. Ese sincericidio blanqueó ese antivalor que es la picardía cuando se pasa de servirse de las circunstancias a servirse del otro. En el Mundial las leyes se cumplen, las faltas se sancionan y el fingimiento se castiga.

Argentina tiene esos tres grandes fantasmas por delante. No se puede esperar el inicio del torneo para ahuyentarlos.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.