“EL ABRAZO” DE ALEJANDRO MARMO (por Pablo R. Bedrossian)

Aunque el nombre de Alejandro Marmo le resulte desconocido, si Ud. vive en Buenos Aires es muy probable haya admirado sus obras: los enormes rostros en acero de Evita del Edificio del Ministerio de Obras Públicas[1] que se observan desde la Avenida 9 de Julio. Sin embargo, quiero compartir otra suya titulada “El Abrazo”. Diseñada con pocos trazos pero profundamente humana, más que una escultura es una propuesta a crear puentes que nos acerquen.

Un gesto habla mucho más que nuestras palabras; por eso un abrazo se extiende más allá del mero contacto físico: es una expresión visible de amor y cariño que sentimos por otros. Allí radica el valor central de esta obra: invitarnos a conectar con el otro, poniendo nuestros afectos por encima de nuestras ideas, creencias y posiciones.

PROPÓSITOS

“El Abrazo” es un mensaje que puede ser llevado a todos los ámbitos, como el político, el religioso y el social. Mostramos, por ejemplo, su alcance en el fútbol, donde la obra de Marmo llega tanto a los barras de Boca y de River con un mensaje de no más violencia.

Por su naturaleza, no es una obra para un solo lugar; como los panes y los peces, necesita ser multiplicada. Celeste Lafourcade, quien conoce en profundidad al artista, nos explica: “La obra se encuentra tanto en formato pictórico como en murales de hierro de grandes dimensiones, realizados siempre con material de descarte puesto que el arte de Alejandro Marmo propone recuperar aquello que la sociedad desecha: materiales y personas. Entendiendo que siempre –sean cuales fueran las circunstancias- se puede renacer en belleza”.

¿QUÉ VE UD. EN LA OBRA?

Cuando formulé esta pregunta, algunos me dijeron que observaban a una madre abrazando a su hijo. “Hay algo protector en la figura más alta”; hubo incluso quien notó un embarazo. Otros, en cambio, vieron una escena romántica, y no faltó quien mencionara “una pareja bailando un tango”. Sea cual fuera la percepción, todos coincidieron en percibir cercanía, amor e intimidad. ¿Qué le transmite a Ud.?

EMPLAZAMIENTOS

Esta obra ha sido instalada en lugares tan diferentes como Humahuaca, Buenos Aires o Roma. Un detalle no menor, provisto por nuestro amigo Miguel Ángel Kouyumchian[2], es el emplazamiento de “El Abrazo” en el Centro Armenio de Buenos Aires, debido a que el apellido materno de Alejandro Marmo es Minassian.

Además, la obra ilustra la tapa de “La mia Idea di Arte” del Papa Francisco I, a quien en 2015 Marmo obsequió una réplica de la “El Abrazo”.

ABRAZANDO A LOS DEMÁS

Celeste Lafourcade nos cuenta cómo la obra misma abraza a los demás: “Apunta a la participación colectiva de trabajadores desempleados, jóvenes, vecinos del lugar, personas con dificultades de integración, etc., tanto para la realización como para el emplazamiento de la obra, generando así un sentido de pertenencia con la misma”. La tan mentada grieta podría cerrarse si vemos al otro como nuestro prójimo, como nuestro semejante y no como nuestro enemigo.

ACERCA DEL ARTISTA

Alejandro Marmo nació en 1971 en el Partido de Tres de Febrero, Provincia de Buenos Aires. Creció en el seno de un hogar de inmigrantes y conocíó los fundamentos de la herrería en el taller de su padre. Autodidacta, comenzó su carrera artística a los 20 años.

Las gigantografías murales de Evita en el Edificio del MOP o “El Abrazo” revelan un estilo basado en la síntesis: figuras con pocas líneas en un solo plano que comunican un mensaje claro y poderoso. Sin embargo, ha desarrollado otras formas de expresión más complejas, con un profundo sentido metafórico, como el “Cristo Obrero” y la “Virgen de Luján”, realizadas en materiales reciclados, que han sido expuestas en los Museos Vaticanos.

Su arte no se reduce la obra terminada, sino que cobran su verdadero significado en el proceso creativo. Dos ejes por los cuales transita son el uso de desechos y rezagos industriales y la participación colectiva integradora, cuyo punto de partida ha sido su proyecto “Arte en las Fábricas”. Esta intención inclusiva no alcanza solo a obreros sino también a sectores marginados por la sociedad. Con este propósito, sumado a su amistad con el cardenal Jorge Bergoglio, hoy papa Francisco I, desarrolló una segunda idea, “La Simbología de la Iglesia que mira al Sur”, que rescata la fe popular e impulsa la participación de los fieles en la elaboración artística.

UN ABRAZO AQUÍ Y AHORA

Creemos que “El Abrazo” debería estar expuesta en plazas, escuelas y centros comerciales. Vivimos en un mundo donde sutilmente nos manipulan para odiar al que piensa diferente; tristemente nos encaminarnos al pensamiento único, propio de las dictaduras (aunque asuman disfraces de democracia). Frente a ese escenario, la obra de Alejandro Marmo nos invita a crear puentes de respeto, amor y solidaridad; alentar el entendimiento en lugar de resentimiento. Al fin y al cabo, está en nuestras manos decidir si nuestras diferencias nos separan o nos enriquecen.

NOTA 2020

Una prueba del alcance internacional de “El Abrazo” es su inclusión en una toma del Episodio 6 de la miniserie italiana “Il Processo” (en inglés “The Trial”; en castellano, “El Juicio”) que se puede ver en Netflix.. La producción fílmica está ubicada en Mantua (Mantova). Descubrimos “El Abrazo” allí mientras veíamos la miniserie.

© Pablo R. Bedrossian, 2019, 2020. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Sobre el Edificio del MOP se puede leer nuestro artículo https://pablobedrossian.com/2019/07/08/el-edificio-del-mop-por-pablo-r-bedrossian/

[2] Miguel Ángel Kouyumchian es el creador de la Guía Menc, http://guiamenc.blogspot.com/


CRÉDITOS MULTIMEDIA

La primera fotografía fue tomada de http://prensa.jujuy.gob.ar/2018/10/29/artes-visuales-en-jujuy-corazon-andino-festival-internacional-de-arte-sustentable/

La segunda, cuarta, sexta, novena y décima y duodécima foto fueron enviadas por Celeste Lafourcade al autor de esta nota, con permiso del artista.

La tercera fotografía fue tomada de https://www.clarin.com/deportes/superclasico-juega-esculturas-invitan-hinchas-abrazarse_0_r-y0KvAza.html

La quinta fotografía fue tomada de https://www.lujan.gob.ar/?p=13683

La séptima fotografía fue tomada de https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/pluralismo._san_gregorio_1.jpg

La octava fotografía es, en realidad, una captura de pantalla del video ubicado en https://www.youtube.com/watch?v=24V5gQ6iSt4

La undécima fotografía fue tomada de http://infoban.com.ar/despachos.asp?cod_des=60878&ID_Seccion=7

La duodécima foto fue tomada de https://www.lanacion.com.ar/cultura/los-abrazos-en-contra-del-odio-de-alejandro-marmo-el-escultor-del-papa-nid2095145

CÍRCULOS NEGROS (por Pablo R. Bedrossian)

Este es un hecho real, ocurrido en julio de 2013, en Viena, Austria.

Café Mozart, VienaHabía sido invitado para el ensayo del oratorio “Die Schopfung” de Haydn, en el  Musikverein , el Teatro de la Filarmónica. Como aún era temprano, decidió pasear por el centro de la ciudad. Allí estaban los grandes lugares: la Catedral de San Esteban, el Hofburg, la Graben strasse. Cuando pasó frente al Café Mozart, desde el interior alguien le hizo señas. Era Hënrich, un músico de la Filarmónica de Viena a quien había conocido durante otra visita el año anterior, ubicado en una mesa junto a su violoncello y sus partituras. Desde luego, aceptó la invitación y se sentó junto a él. Luego de departir unos momentos y disfrutar de un típico café vienés, le dijo a Hënrich: “Espérame aquí mientras voy a dibujar unos círculos en la vereda”.

Por supuesto, eso está prohibido; sin embargo, como el propietario del Café lo conocía de anteriores ocasiones se lo permitió. Pasaban por allí cientos de turistas de diversos países y se escuchaban diferentes lenguas, muchas de ellas imposibles de reconocer. Pero tomó un crayón grueso y comenzó a dibujar en la acera círculos negros, unos juntos y otros separados. La mayoría de los transeúntes se detuvo preguntándose de qué se trataba. Ninguno entendía que simbolizaban esos anchos puntos negros. Algunos decían que carecían de sentido y que no tenían ninguna relevancia.

Panos Emirzian - Circulos negrosHizo una pausa de cinco minutos, mientras el público atento lo observaba. ¿Qué estaba ocurriendo? Había cierta tensión y la expectativa crecía. A continuación comenzó a unir algunos círculos negros en grupos y a trazar rayas, dibujando los primeros acordes de “La muerte del cisne” del compositor francés Camille Saint-Saëns. Velozmente regresó al café y le pidió a Hënrich: “Por favor, trae tu cello ahora, siéntate y comienza a interpretarlo”. Cuando comenzaron a sonar los primeros acordes hizo un gran silencio. De inmediato muchos comenzaron a emocionarse, incluso con lágrimas en los ojos. Se creó una atmósfera maravillosa. Entonces, él, Panos Emirzian, se dirigió al público en inglés, lengua entendida por todos, diciendo: “He aquí ahora viene la reflexión para nosotros: Así también Dios realiza en nuestras vidas círculos negros que no sabemos de qué se tratan, pero, en definitiva, los unifica, y aflora la melodía más hermosa en nuestras vidas siempre y cuando tengamos paciencia y perseverancia”.

Un cerrado aplauso puso fin a ese trocito de Cielo en la Tierra, pero su mensaje, ese mensaje que conmovió a la multitud que lo observaba en Viena, sigue vivo, apelando a nuestras conciencias y llamando a nuestra fe.

© Pablo R. Bedrossian, 2013. Todos los derechos reservados.


ACERCA DE PANOS EMIRIZIAN

Panos EmirzianPanos Emiizian es un artista plástico reconocido internacionalmente. Nacido en Atenas, Grecia, vivió entre los 3 y los 12 años en Argentina. Estudió Filosofía y Arte en la Universidad di Brera, Milán, y Ciencias Religiosas en el Seminario Maggiore di Roma, realizando diversas exposiciones de pintura en diferentes países europeos y en los Estados Unidos. Es especialista en las Sagradas Escrituras. Ha participado en la restauración de “La última cena” de Leonardo de Vinci en 1980 en Milán, convocado por la O.N.U., y posteriormente se dedicó a la restauración de diversos íconos bizantinos. Entre los años 1998 al 2001 ha realizado obras de restauración en el laboratorio científico del Museo del Louvre, en París, especializándose en obras de maestros del Renacimiento. En la actualidad continúa creando obras en el género surrealismo filosófico e iconográfico. Es políglota, vive en Basilea, Suiza y se encuentra entre mis amigos de Facebook.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

 La primera foto y la segunda imagen me pertenece; la tercera imagen, otra fotografía, fue tomada del perfil de Facebook de Panos Emirzian.

UN COMENTARIO AL LIBRO “PROHIBIDO PISAR EL CÉSPED Y OTROS CUENTOS”, DE ALEJANDRO KALFAYAN (por Pablo R. Bedrossian)

Serie CONFIESO QUE HE LEÍDO

Alejandro W. Kalfayan es un talentoso joven de ascendencia armenia, nacido en Quilmes, Argentina. En su adolescencia empezó a escribir monólogos y cuentos fantásticos para todas las edades. En su opera prima “Prohibido pisar el césped y otros cuentos” nos presenta una colección de relatos cortos que nos transportan a un mundo íntimo, el de las percepciones, donde las cosas sólo suceden en tanto y en cuanto suceden para uno: Lo fantástico no está en las circunstancias sino en el protagonista.

De los diez cuentos que conforman la obra quiero detenerme brevemente en cinco de ellos. “Prohibido pisar el césped” es un juego con el tiempo y el espacio cuyo final es sorprendente. Tiene alguna reminiscencia borgeana, pero la resolución en absolutamente original. “Vida líquida” es un viaje que no es comprendido sino hasta el final. Lo releí por la excelente construcción de un mundo confuso y cambiante, que puede ser una metáfora de aquel al que pertenecemos. “Visiones” es un cuento desconcertante porque la dimensión tiempo no está trazada como una línea continua. Creo que “En el camino” contiene muchos elementos autobiográficos; siendo el cuento más largo de la obra, ofrece diversos matices a lo largo de la historia de modo que el final no requiere un desenlace sorpresivo. Finalmente “Un sutil cambio de vías” es un texto mágico con una historia de amor que es al mismo tiempo posible y milagrosa.

El lenguaje de los cuentos es simple, y la extensión de los relatos, corta. Esa sencillez, que no le quita de ningún modo belleza, hace que la obra sea fácil de leer para todos. “Prohibido pisar el césped y otros cuentos” puede ser leído por un niño y por un anciano, y ambos disfrutarlo. Como edición de autor tiene un formato pequeño y transportable (podría decirse que es un libro de bolsillo) con ilustraciones de Claudia Casquero, y diseño y producción gráfica de Lidia Peraggini. Lo leí prácticamente sin interrupciones del principio hasta el final.

Alejandro W. Kalfayan es un escritor talentoso cuya obra recomendamos. Es original sin sofisticaciones, y trasmite emociones intensas con pocas palabras.

© Pablo R. Bedrossian, 2011. Todos los derechos reservados.