LAS CALLES MÁS ANGOSTAS DEL MUNDO (por Pablo R. Bedrossian)

 “Las callecitas de Buenos Aires tienen ese qué sé yo, ¿viste?”. Me parece que la “Balada para un loco” de Piazzolla-Ferrer, cuando dice callecitas se refiere a la intimidad que uno establece con los lugares que recorre, pues hay muy pocas calles angostas en Buenos Aires. Alguno me dirá que son los estrechos callejones para carruajes que sobreviven en Palermo o los pasajes Julio S. Dantas y Guillermo Enrique Granville, en Floresta. Pero, a riesgo de equivocarme, apuesto por la desconocida calle Trieste, sobre todo ese pequeño segmento que queda luego de cruzar la calle Juan A. Boeri. Pero son calles, no callejones. No encuentro en los libros, “Los ignorados pasajes de Buenos Aires”[1], de Eduardo Luis Balbachan, ni en “Pasajes”[2], de Rolando H. Schere, nada parecido a lo que voy a contar.

LA SPREUERHOFSTRAßE GERMÁNICA Y LA PARLIAMENT INGLESA.

La Spreuerhofstraße, en Reutlingen , Alemania, se autoproclama la calle más estrecha del mundo. Sin embargo es sumamente corta y, por lo tanto, esa atribución es cuestionable. Alega como prueba contar con registro catastral, algo que no nos sorprende al conocer la minuciosidad teutónica. Su ancho en un momento llega a ser de sólo 31cm, siendo en su punto máximo de 50 cm. Puede apreciarse en este video que encontré en el canal de Gottfried Eniglein:

También Parliament Street, de Exeter, Devon, Inglaterra, reclama en una placa en su entrada tener el mismo honor: ser la más estrecha del planeta. Es mucho más larga que la anterior -unos 50 metros de largo-; en su parte más angosta se estrecha a 64cm y 1,22m en su parte más ancha. Un video del canal de Michelle John la presenta:

LA CALLE DE LA CUERDA

Brasov es una histórica ciudad rumana. Su corazón es la Piata Sfatului, una plaza de forma trapezoidal rodeada de coloridos edificios renacentistas.

Brasov 03

Desde allí iniciamos una intensa caminata. Muy cerca, dejando atrás la Biserica Neagra (la “Iglesia Negra” como se llama a un enorme templo luterano que alguna vez estuvo cubierto de hollín), yendo en dirección al Barrio Judío, atravesamos un largo y angosto callejón, llamado Strada Sforii (“La calle de la cuerda”).

Brasov, Strada Sforii

Según el guía que nos acompañaba era el “callejón más angosto del mundo”. En la mayor parte del trayecto tiene un ancho de 1.30 m, pero su parte más angosta mide sólo 1,10 m (según la Wikipedia en lengua rumana, el ancho varía entre 1,11 y 1,35 m). Se ha documentado su existencia desde el siglo XVIII para uso de los bomberos. Su longitud es de 83 metros, está completamente empedrado, tiene varios arcos en su recorrido y por momentos se camina a cielo abierto y por momentos bajo techo.

Brasov 12 Strada Sforii

Hay un breve video dirigido por Sorin Cosma en 2013, compartido en Youtube por Web TV Brasov que muestra muy bien la Strada Sforii.

EL CALLEJÓN DEL BESO

Guanajuato, León, México, panorámica 01

¿Y en Latinoamérica? La histórica ciudad de Guanajuato, en el estado del mismo nombre, es famosa por sus túneles, su museo de momias, por su vida universitaria y su bella arquitectura colonial, pero también por sus 3,000 callejones.

Guanajuato, León, México, Callejón 01

Por la tarde, frente al Teatro Juárez, uno encuentra jóvenes vestidos a la usanza medieval que conforman estudiantinas, que por la noche guían con su canto a los turistas por ese laberinto de pasillos al aire libre en los cuales se abren puertas y ventanas. El más emblemático de todos los callejones es el Callejón del Beso.

Guanajuato, León, México, Callejon del Beso 02

Tiene sólo 68 cm de ancho y por las noches, a media luz, es un lugar pleno de misterio y romanticismo. Allí acuden las parejas a sellar su amor con un beso, pues no hay lugar para mucho más…

Guanajuato, León, México, Callejon del Beso 03

Si no están seguros de su estrechez, permítanme mostrarla.

El autor de esta nota en el Callejón del Beso
El autor de esta nota en el Callejón del Beso

LA LEYENDA DEL CALLEJÓN DEL BESO

Hay una famosa leyenda, que le da un toque diferente al lugar y preeminencia sobre las angostas callejuelas europeas que hemos mencionado.

Se cuenta que vivían allí Ana y Carlos (otros los llaman Carmen y Luis), dos enamorados. Ana pertenecía a una familia rica que vivía en el lado izquierdo del callejón y Carlos, a una familia pobre, que alquilaba en el lado derecho. El padre de Ana detestaba la relación pues quería para su hija un hombre de su misma clase. Cierta noche el padre sorprendió a la pareja besándose desde los balcones de sus casas. Furioso, amenazó a su hija con matarla si la escena volvía a repetirse. Ana no le creyó. Al día siguiente volvió a besarse apasionadamente con su novio. El padre, al verlos, tomó un cuchillo y, sin mediar palabra, lo enterró en el corazón de su hija. Carlos besó la mano de su querida y poco después se suicidó donde trabajaba, en la Mina de La Valenciana. Así surgió la tradición que todas las parejas deben besarse en el tercer escalón que está pintado de rojo, sino tendrán siete años de mala suerte.

Guanajuato, León, México, Callejón 02

TAMBIÉN EN PRAGA

Al día siguiente de subir esta nota, mi querida amiga Nelly Moyano de Diez me comentó acerca de una calle sin nombre muy estrecha en Mala Strana, Praga, República Checa.

Entrada a Mala Strana desde el Puente de Carlos, en República Checa
Entrada a Mala Strana desde el Puente de Carlos, en República Checa

A pesar que pasé una semana en esa ciudad, y me hospedé en ese histórico barrio, jamás leí no oí de esa calle. Al recibir la foto lamenté no haberla recorrido, pues compite con las anteriores y tiene una característica que la hace única: un semáforo que permite su acceso.

Nelly y Alberto Diez en la calle más angosta de Praga, en Mala Strana
Nelly y Alberto Diez en la calle más angosta de Praga, en Mala Strana

LA CALLEJA DE LAS FLORES DE CÓRDOBA, ESPAÑA

Luego de artículo, también me escribió mi amiga Priscila Dergarabedian, quien mencionó la Calleja de las Flores, en Córdoba, en España, país donde ella residió varios años. Es una muy angosta callecita que conduce a un amplio patio bellamente decorado. Puede admirarse en un video del canal de CRJTwo:

No sé cuál es la calle más angosta, pero sí sé que tienen un encanto único. Allí se tejen historias escondidas en el silencio y guardadas celosamente con el candado del misterio.

© Pablo R. Bedrossian, 2015. Todos los derechos reservados.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos, a excepción de la que muestra la calle angosta sin nombre de Mala Strana, que pertenece a Nelly Moyano y se publica con su autorización.

En cuanto los links a los videos, todos ellos públicos, son de Youtube y se ha citado al dueño del canal donde fueron posteados.


BIBLIOGRAFÍA

[1] Balbachan, Eduardo Luis, “Los ignorados pasajes de Buenos Aires”, EditorialRodolfoAlonso, Buenos Aires, Argentina, 1982

[2] Schere, Rolando H.,  “Pasajes”, Ediciones Colihue, Colección del Arco Iris, Buenos Aires, Argentina, 1998

 

 

 

 

LOS NÚMEROS DE 2014 (por los amigos de WordPress)

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2014 de este blog.

Aquí hay un extracto:

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog ha sido visto cerca de 23.000 veces en 2014. Si fuera un concierto en el Sydney Opera House, se se necesitarían alrededor de 9 presentaciones con entradas agotadas para que todos lo vean.

Haz click para ver el reporte completo.

UN PASEO POR LA ISLA DE LOS MUSEOS DE BERLÍN (por Pablo R. Bedrossian)

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En el trayecto del río Spree a través de Berlín, emerge una isla con forma de T invertida e inclinada, que fue la cuna de la ciudad, pues allí se asentaron los primeros pobladores a principios del siglo XIII. En la segunda mitad del siglo XV en ese sitio se erigió el Palacio Real para los poderosos Electores de Brandenburgo, pertenecientes a la familia Hohenzollern, famosa por su adhesión a la Reforma, cuya estirpe gobernó por siglos. Aunque el Palacio fue destruido en 1950 aún se encuentran en la isla la impresionante Catedral de Berlín (la luterana Berliner Dom), el Lustgarten, un amplio parque cubierto por una espesa grama, y un grupo de notables museos, que le ha provisto el nombre de Isla de los Museos (en alemán Museumsinsel). Si alguno tiene interés en conocer más acerca del futuro, puede visitar el sitio http://www.museumsinsel-berlin.de/home  , de donde tomé y edité esta maqueta, que traza en rojo nuestro recorrido.

Maqueta de la Isla de los Museos 03

Si uno arranca desde la punta, en dirección de norte a sur , dejando de lado a mano derecha el Bode-Museum, lo primero que se encuentra es la Alte Nationalgalerie (Antigua Galería Nacional). Aunque fue fundada años antes, el actual edificio fue diseñado por Friedrich August Stüler en 1865 (sobre bocetos del rey Federico Guillermo IV) e inaugurado en 1876. La estructura, que remeda un templo griego –obviamente es una obra neoclásica-, se encuentra elevada y se accede a ella a través de una escalinata doble. Una bella columnata da un aspecto imponente a la fachada.

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Por delante de la columnata y arriba del enorme pórtico se encuentra una inmensa estatua ecuestre de Federico Guillermo IV, rey de Prusia. No debe sorprender este título. Alemania durante la primera parte del siglo XIX continuaba siendo un conjunto de estados que habían sido parte del Sacro Imperio Romano Germánico. La historia de Alemania como nación puede fijarse en 1871 con el nacimiento del imperio alemán. Para quien desee saber más sobre la historia de la nación germana, recomiendo leer “La cultura: todo lo que hay que saber” de Dietrich Schwanitz.

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Si uno cruza todo el frente se encuentra con el Neues Museum (“Museo nuevo”) y el acceso al Pergamonmuseum (“Museo de Pérgamo”), quizás el más famoso de los museos de la isla, por su extraordinaria colección de arquitectura y escultura antigua. Al salir de allí, y por el lado derecho recorremos un espectacular pasillo formadas por columnas con capiteles dóricos.

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En uno de sus lados tiene una curiosa escultura de Humpty Dumpty, llamada “la máquina del futuro total”, de Jonathan Meese, un artista nacido en Tokio en 1970, que vive en Berlín.

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Avanzando encontramos a mano izquierda el imponente Altes Museum (Museo Antiguo), obra de Karl Friedrich Schinkel, también en estilo neoclásico, con un enorme pórtico de 87 metros sostenido por 18 columnas jónicas, que se considera una de las columnatas más grandes del mundo. Fue inaugurado en 1830 y actualmente alberga parte de la colección de arte clásico, centrado en la antigua Grecia, aunque también hay secciones de arte romano y etrusco.

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Tiene en su frente dos espléndidas esculturas de bronce. Una de ellas es “Kämpfende Amazone” (“Amazona peleando”) de August Kiss, instalada en 1842, al lado derecho de la escalera principal que conduce al interior del edificio. Muestra con gran expresividad los esfuerzos de una amazona para repeler el ataque de una pantera. La estatua en el lado opuesto, “Löwenkämpfer” (“León de combate”) se agregó en 1861.

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En su techo hay estatuas gemelas, cada una de ellas con un hombre domando un caballo, creación de Christian Friedrich Tieck.

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Por delante, el Altes Museum tiene una enorme pila de granito rosado de 70 toneladas y casi siete metros.

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Para admirar todo el esplendor de la columnata del Altes Museum hay que hacerlo desde el Lustgarten, un bellísimo parque público que se extiende generosamente por delante, con un grueso césped intensamente verde. De paso, permítanme presentarme.

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Caminemos por el parque, que fue escenario de concentraciones populares a lo largo de los siglos y miremos a la izquierda. Primero, vemos una pequeña fuente, pero luego, se levanta imponente la Catedral de Berlín.

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La Berliner Dom se erige donde antiguamente existía una iglesia dominica. Fue construida entre 1747 y 1750 e incluía la cripta familiar de los poderosos Hohenzollern. La monumental construcción neobarroca actual fue construida entre 1894 y 1905 y es obra de Julius Raschdorff. La enorme cúpula central tiene 98 metros de altura. Su color verde proviene del cobre oxidado del que está revestida. A pesar de los graves daños que sufrió durante la 2ª Guerra Mundial fue restaurada completamente. Es de algún modo el contrapunto reformado a la Basílica de San Pedro en Roma.

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Dependiendo del ángulo, entre la cúpula central y la menor derecha se observa la Fernsehturm, la torre de la televisión, popularmente conocida como Telespargel (escarbadiente), que es la estructura más elevada de la ciudad con 365 metros, construida en 1969, la que pude subir durante otro paseo.

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La fachada cargada de detalles arquitectónicos, incluyendo elaboradas estatuas. En su centro tiene a un Cristo de bronce color verde claro. Esta figura está más cerca del Pantokrator (el “Señor de todo”), que juzgará a los vivos y a los muertos, que al humilde carpintero que murió crucificado. Su mano derecha tiene extendidos el pulgar, el índice y el dedo medio, formando lo que se conoce como “la mano del predicador”. Por encima de él hay dos mujeres de aspecto mitológico (¿acaso la sabiduría y la justicia?) con sendos libros mirando a la cruz que corona la escena.

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Pensamos que la monumentalidad de la entrada tiene como propósito empequeñecer la imagen humana ante la presencia divina.

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Sus imponentes puertas –según suponemos- juegan un rol parecido: abrir el paso a cada ser humano al contacto con Dios.

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Un poco más adelante, siempre siguiendo el magnífico Lustgarten se encuentra el Humboldt Box, inaugurado en 2011. Se trata de un edificio de líneas rectas que forman una suerte de octágono de acero y cristal. Se levantó temporalmente para compartir con los visitantes los avances del proyecto cultural más importante de Alemania, el Humboldt Forum (Schloss-Humboldtforum), y será desmotado cuando esta obra se termine.

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Desde donde venimos, se ven a la derecha tres estructuras cilíndricas amarillas que parecen silos.

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Delante de los cilindros amarillos, durante mi visita observé unas columnas mucho más pequeñas, de fondo blanco y bordes rojos, con fotos de protagonistas de la historia que fueron perseguidos por los nazis. Esas estructuras forman parte de la exposición “Diversity Destroyed – Berlin 1933-1938”. En el website http://www.dhm.de/archiv/ausstellungen/zerstoerte-vielfalt/en/  encontré la información en inglés que aquí traduzco:

“Durante la época de la República de Weimar, Berlín fue el centro político, una vibrante metrópolis con más de cuatro millones de habitantes. Sin embargo, el nombramiento de Adolf Hitler como Canciller del Reich el 30 de enero de 1933 marcó el comienzo de la destrucción final de la democracia. Los derechos básicos esenciales y el ordenamiento jurídico fueron invalidados; sindicatos fueron disueltos y partidos políticos y organizaciones sociales prohibidos o forzados a cerrar. La toma del poder por los nacionalsocialistas se llevó a cabo con una rapidez sin precedentes y se caracterizó por una ola de terror contra los opositores políticos, la población judía y otros grupos de la sociedad alemana. La exposición ‘Diversidad destruida. Berlín 1933 – 1938’ es una contribución del Museo Histórico Alemán al tema en 2013. Recuerda en particular la toma del poder en 1933 y el pogrom de noviembre en 1938 (Nota: Un pogromo es el saqueo y matanza de gente indefensa, especialmente judíos, llevados a cabo por una multitud). La exposición reúne más de cuarenta proyectos de museos y monumentos, asociaciones privadas y las iniciativas que tienen que ver con la historia de Berlín bajo el nacionalsocialismo en exposiciones, proyectos de arte temporales, obras de teatro, lecturas, proyectos de cine o guías de audio. Juntos se documentan las consecuencias desastrosas de la dictadura nazi para la vida en la ciudad capital”.

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Allí nomás, para salir de la isla hay un puente con cuatro bellas esculturas, justo donde inicia la arteria más emblemática de Berlín, Unter der Linden (“La avenida de los tilos”). Conviene cruzar ese hermoso puente y doblar hacia la derecha, bordeando la isla.

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El camino corre paralelo al canal y conduce a la fachada posterior del Pergamonmuseum que parece dos templos griegos.

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Un poco más adelante, poniéndole un broche de oro, llegamos a la entrada del Bode Museum. Cruzamos un puente y estamos ahí. Los domingos, un mercadillo de pulgas embellece aún más el lugar mientras se oyen acordes de tango, que se baila en un jardín cercano abierto al público.

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Me despido contando que frente al Bode Museum compré una Biblia en alemán impresa en 1907 y vi un póster muy divertido, que muestra sin vergüenza la verdad que encierra el marxismo, que de dictadura tiene todo y de proletariado, nada. Recuerden que los berlineses padecieron el comunismo con un muro absurdo que encerraba a las personas en un mundo totalitario, privándolas de una plena libertad. En la República Democrática Alemana (tan bien reflejada en la película “La vida de los otros”) todos los ciudadanos eran iguales, pero algunos eran más iguales que otros.

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© Pablo R. Bedrossian, 2014. Todos los derechos reservados.


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Todas las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos, a excepción de la maqueta con el recorrido, que fue tomada del sitio  http://www.museumsinsel-berlin.de/home/ y luego editada.

ROSA PARKS Y EL CAMBIO IMPOSIBLE (por Pablo R. Bedrossian)

Rosa Parks

Ya se han cumplido más de 60 años de un hecho histórico, protagonizado por una mujer común y corriente. Vivía en Alabama, un estado en el sur de los Estados Unidos de Norteamérica, donde el racismo era ley.

En los autobuses había sectores diferenciados para blancos y para afroamericanos, y reglas que determinaban su uso. Las personas de color debían primero pagar adelante y luego subir por la puerta de atrás. Además, si los asientos para blancos estaban ocupados, debían cederles los suyos. Rosa Parks se había sentado en el sector correspondiente a los de su propia raza, pero al estar llenos los espacios para blancos, un pasajero reclamó su lugar. El chofer, actuando dentro de la legalidad, quiso obligarla a ceder su asiento. Pero esta costurera negra de rostro afable y anteojos se negó. Terminó presa por haber alterado el orden.

Su valiente actitud encendió la chispa. Un joven pastor bautista llamado Martin Luther King, que venía abogando por la igualdad de derechos civiles, promovió el histórico boicot de los autobuses en la ciudad de Montgomery, donde había sucedido el hecho. La medida de fuerza simplemente consistía en que las personas de color se abstuvieran de tomar autobuses y fueran a sus trabajos por sus propios medios; en la mayoría de los casos, caminando. La unánime adhesión que obtuvo produjo un impacto económico tan fuerte sobre las empresas de transporte, que las autoridades decidieron terminar con la política segregacionista en los autobuses.

Aunque la batalla en los tribunales continuó, a fines del año siguiente la Corte Suprema de los Estados Unidos declaró inconstitucional la segregación en el transporte.

Quizás muchos no sepan quién fue Rosa Parks e incluso no hayan oído de Martín Luther King. Pero todos somos testigos de las consecuencias de la actitud de una mujer decidida y del respaldo de un líder valiente. La prueba más fehaciente es la elección de Barack Obama, el primer presidente afroamericano de los Estados Unidos.

Lo sucedido en aquel autobús de Montgomery representa mucho más que una reacción a una repugnante ley ilegítima o la reivindicación de los derechos de una minoría sometida. Es evidencia y símbolo que desde una posición aparentemente insignificante es posible provocar cambios. Sin embargo, esta historia ofrece otras enseñanzas, de las que deseo resaltar tres:

Una decisión firme llevada a la acción puede cambiar el rumbo de la historia. Estamos predispuestos a creer que el “sistema” está por encima de nosotros, y, por lo tanto, a suponer que nuestros actos tienen el mismo efecto que una gotas para el resfrío sobre la neumonía. Un hecho contra la corriente puede convertirse en la semilla que impulse la transformación.

ROSA PARKS SMILES AT MEDAL CEREMONY ON CAPITOL HILL

Tomar una posición significa asumir sus consecuencias, pues todo cambio produce resistencia. Rosa Parks conocía los efectos inmediatos de sus actos. Sabía que sería encarcelada. Simplemente estaba dispuesta a pagar el precio. Muchas veces pretendemos obtener los beneficios sin afrontar sus costos. ¿Tiene miedo? Mida los riesgos de permanecer donde se encuentra.

El éxito de un cambio depende de los beneficios que provea para los demás. Frente a ciertas decisiones tememos la soledad. Pero más que enfocarnos en calcular las adhesiones que obtendremos, pensemos si nuestras propuestas sirven a otros, pues si están inspiradas es razones egoístas, difícilmente encontraremos apoyo. Los cambios que hacen historia son aquellos que mejoran la vida de los que nos rodean.

Nuestro mundo necesita más personas como Rosa Parks y Martin Luther King, cuyas decisiones y acciones no estén movidas por un sentido de justicia estrictamente personal ni por agendas centradas en sí mismos, sino por la firme convicción de transformar la realidad para bien de todos los que nos rodean.

© Pablo R. Bedrossian, 2014. Todos los derechos reservados.


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Fotografía superior tomada de http://www.wikipedia.org

Fotografía inferior tomada de http://www.missedinhistory.com

UNA MAÑANA EN LONDRES (por Pablo R. Bedrossian)

Tuve la oportunidad de estar cuatro veces en Londres: en 1997 por una semana y en 2004 por tres días. Las otras dos ocasiones fueron dos medio días, espacios de unas cinco horas para recorrerla entre cambios de avión, en 2001 y 2013, tiempo suficiente para emocionarse ante su extraordinaria arquitectura. Los invito a visitar los lugares más emblemáticos de esta ciudad según el trayecto del 2013.

En el aeropuerto internacional de Heatrow, se toma el Heathrow Express, un tren subterráneo, que tras unos 45’, llega a Picadilly Circus. Al ascender las escaleras del metro, uno se enfrenta a una explanada gris en cuyo centro hay una fuente. Sobre ella se levanta una escultura en bronce de Eros, de Alfred Gilbert, que originalmente quiso representar a un ángel, y es uno de los símbolos de la ciudad.  Picadilly Circus es uno de los centros neurálgicos de la ciudad, adornado por autobuses de dos pisos, galerías comerciales, edificios señoriales y anuncios de neón.

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Caminar por esa zona, descendiendo hacia el Thames (el río Támesis) es una experiencia maravillosa; se ven flores por doquier que contrastan con el color plomizo del cielo. Los transeúntes y negocios le dan vida a las calles donde, desde luego, no faltaron elegantes ejecutivos con trajes cosidos a mano y anchas corbatas de seda.

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Desde allí es fácil llegar a Pall Mall, una elegante calle cuya fama multiplicó una vieja marca de cigarrillos en los ’70. Su nombre proviene del juego pallemaille, mezcla de croquet y golf, de principios del siglo XVII. Allí se encuentran los distinguidos clubes privados para hombres desde hace casi 200 años. Por favor, no se confundan: no se trata de bares o cabarets, sino de lugares con amplios sillones para conversar, compartir una copa, practicar algún deporte o gozar de los selectos libros de sus esmeradas bibliotecas.

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Al final de Pall Mall se encuentra el St.James’s Palace, construido por orden de Enrique VIII cerca de 1530, donde había existido alguna vez un leprosario. Este rey, famoso por haber tenido seis esposas, solicitó al Papa Clemente VII la anulación de su matrimonio con Catalina de Aragón. Como el pedido fue rechazado, rompió con la Iglesia Católica Romana y pasó a definirse a sí mismo como “cabeza de la iglesia” de su país, estableciendo la Iglesia Anglicana (es decir Inglesa). El palacio sirvió en breves ocasiones como residencia real. Su ala norte es representativa del estilo Tudor, último desarrollo del medioevo, que recibe el nombre de la Casa gobernante cuando fue erigido.

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De allí se emprende el camino de regreso por St.James’s Street. Hay mucho movimiento de personas y tránsito vehicular. Convergen coloridos taxis, los rojos autobuses dobles y finísimas damas con enormes carteras de cuero, mientras una arquitectura más ecléctica sorprende a cada paso del camino.

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Al llegar nuevamente a Picadilly, que se ha vuelto a esa altura una ancha avenida, se dobla a la izquierda y se comienza a bordear el Green Park que nos llevará al Buckingham Palace (Palacio de Buckingham), mientras enfrente se levantan inmensos edificios de finales de la época victoriana interrumpidos por el Hard Rock Café original, establecido en 1971. Un continuo fluir vehicular, en el que aparece algún auto eléctrico, rompe la estática monumentalidad de la construcciones.

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En medio del triángulo de jardines que conforman el Green Park, el St.James’s Park y su propia área verde, se levanta el espléndido Palacio de Buckingham, residencia de los monarcas británicos y sede de la administración real.

No siempre los reyes vivieron allí. La Buckingham House, fue primero un petit hotel; luego de ser adquirida por la Corona, fue convertida por el arquitecto John Nash en un palacio para el rey Jorge IV (que reinó entre 1820 y 1830). En 1913 el arquitecto Aston Webb dio al edificio la fachada principal, incluido el famoso balcón donde saludan los reyes.

Llegar para el cambio de guardias es un momento extraordinario; en verano puede verse todos los días. Una multitud (no hablamos de cientos sino de dos o tres mil personas) se reúnen para contemplar el espectáculo. Muchos se ubican en frente, junto al monumento a la reina Victoria, de base de mármol blanco y coronado en su cúspide por esculturas doradas. Según el sitio www.enlondres.com “La Guardia de la Reina consta de dos destacamentos, el de Buckingham Palace, y el del palacio de St.James. Los guardias proceden de cinco regimientos de Infantería del ejército británico: la Guardia Escocesa, la Guardia Irlandesa, la Guardia Galesa, la Guardia de Granaderos y la Guardia Coldstream.  Los nuevos guardias salen del cuartel de Wellington y van en marcha, junto con la banda de música, hacia el patio de Buckingham Palace. El desfile suele durar unos cinco minutos. Una vez en Buckingham, comienza la ceremonia de cambio de guardia. En el momento del cambio de guardia, la vieja guardia forma en la zona norte y la nueva guardia en la zona sur. El acto dura
unos 40 minutos, y una vez se ha ejecutado el cambio, la vieja guardia, una vez ya sustituida, enfila camino hacia el cuartel de Wellington”[1]
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Tras ver el cambio de guardia, es obligado recorrer The Mall, una ancha avenida de bidireccional que une el Palacio de Buckingham con el Admiralty Arch, el Arco del Almirantazgo, construido en 1910, que además de tres enormes aberturas por la que pasan automóviles alberga amplias oficinas. Este triple arco sirve de acceso desde The Mall al corazón de Londres, Trafalgar Square. Antes de llegar al Arco, hay una escalera muy amplia, a mano izquierda, que conviene ascender. Allí se llega a la refinada calle Carlton, que corre paralela entre The Mall y Pall Mall, cuyos edificios son espléndidos.

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Tras dar una par de vueltas se llega a Trafalgar Square. Conviene ingresar por Pall Mall East para ver la National Gallery, uno de los museos de arte más completos del mundo, y más allá la iglesia St.Martin-in-the-Fields, obra maestra de James Gibbs, en estilo colonial norteamericano. Trafalgar Square es una plaza con un plano en declive, creada alrededor de 1830 por John Nash. Cuenta con escasos espacios verdes y una gran fuente. La preside una columna de 50 metros dedicada al almirante Nelson, que murió heroicamente en 1805 en la batalla de Trafalgar frente a la armada napoleónica. Cuatro enormes leones se agregaron a su base. Es el sitio de reunión obligado de turistas, bohemios, artistas y sitio de protestas. Un incesante flujo de autobuses la hace bulliciosa en extremo y tanta gente la visita que parece estar en constante movimiento.

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Bajando Trafalgar Square y dejando a lado derecho el Admiralty Arch, el camino prosigue por la calle Whitehall hacia Westminster. La zona a la que nos dirigimos ha sido desde hace más de mil años la sede del poder político y religioso de Inglaterra. Hay dos detalles en el camino en los que hay que detenerse antes de llegar a nuestro último destino: Horse Guards, un sitio custodiado por la caballería que ha sido escenario de justas y torneos medievales, y Downing Street, calle de paso restringido, que alberga la residencia del Primer Ministro.

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Londres sufrió un terrible incendio en 1666, pero el notable arquitecto Christopher Wren aprovechó la tragedia para rediseñar la ciudad, sustituyendo pequeñas callejuelas por amplias avenidas que nacen en parques. Sin embargo, los distritos de Whitehall y Westminster, que concentran la mayor cantidad de edificios públicos y religiosos de Londres, mantienen muchos elementos urbanísticos previos al Gran Incendio. En nuestro recorrido señalamos tres: la torre del Big Ben, The Houses of Parliament (el Parlamento, cuya fachada posterior da al río Támesis) y Wesminster Abbey (la Abadía de Westminster). A veces se ve por detrás The London Eye (“El Ojo de Londres”), también llamado Millennium Wheel (“Rueda del milenio”), de 135 metros de altura, ubicada al otro lado del Támesis, abierta al público en el 2000.

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Big Ben es el nombre de la enorme campana de 14 toneladas de la bellísima torre, famosa por su reloj. Se la llama así en recuerdo de Benjamin Hall, capataz a cargo cuando fue colgada en 1858. El reloj es el más grande de Inglaterra: Cada uno de sus cuatro círculos mide 7.5 metros de diámetro. Sus campanadas son reproducidas diariamente por la BBC.

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Desde 1512 el edificio del Parlamento ha sido la sede de las dos cámaras: la de los Lores y la de los Comunes. Se pueden realizar visitas. En otro viaje presenciamos un ardiente debate en la Cámara de los Comunes, cuyos asientos están completamente tapizados de verde. Inicialmente fue un palacio que comenzó a construirse en el siglo XI. Su actual diseño neogótico (curiosamente imitado por el del Parlamento húngaro, frente al Danubio) estuvo a cargo del arquitecto victoriano Charles Barry. Su magnífica torre Victoria contiene todas las leyes sancionadas desde 1497.

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La Abadía de Wesminster es el panteón de los monarcas y celebridades inglesas, y sede de las coronaciones. Es una iglesia museo que en su interior conserva retazos del medioevo. La primera iglesia que se construyó en ese predio en el siglo X congregó a un grupo de monjes benedictinos. El actual proyecto se inició en 1245, bajo influencia estilística del gótico francés, como se puede ver en la roseta que recuerda a Notre-Dame de París. En sus alrededores se encuentran otros edificios religiosos y educativos, destacándose el Dean’s Yard y la Wesminster School, que con el permiso respectivo, en otro viaje pudimos visitar.

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Recorrer Londres en medio día, aunque sólo en parte, se parece más un sueño que a una realidad. Su cielo nublado con atisbos de sol crea la intersección perfecta entre materia y espíritu. Mármoles blancos, muros grises y ladrillos rojos conviven en paz, mientras parques y flores ornamentan una ciudad que provee una curiosa doble sensación constante movimiento y a la vez pacífica armonía. Un lugar para siempre volver.

NOTA 2017: DE REGRESO POR LONDRES

Tuve oportunidad de regresar a esta bellísima ciudad, que siempre ofrece algo nuevo. Sin embargo, una mañana repetí este paseo y creo que sigue siendo a mejor alternativa si uno dispone sólo de una mañana en Londres.

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© Pablo R. Bedrossian, 2014, 2017. Todos los derechos reservados.

 


REFERENCIAS

 

[1] http://www.enlondres.com/cambio-de-guardia


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TRES CURIOSAS CALLES DE MI BUENOS AIRES QUERIDO (por Pablo R. Bedrossian)

Serie “PASAJES Y CALLES CURIOSAS DE BUENOS AIRES”

Aunque hace 12 años que emigré a Centroamérica, cada vez que regreso a Buenos Aires no puedo sustraerme a la tentación de descubrir detalles que, cuando vivía allí, no había advertido. En la visita de septiembre de 2014, una caminata entre los barrios de Flores y Villa Devoto me llevó a transitar tres curiosas callecitas que habían quedado dormidas en mi memoria: Los pasajes Julio S. Dantas y Guillermo Enrique Granville en Villa Santa Rita, y la calle Martín Pescador, en Villa del Parque.

Pasaje Julio S. Dantas

Pasaje Julio S. DantasSi se camina por la calle Cuenca en dirección norte, justo antes de llegar a la Avenida Álvarez Jonte, se abre una de las calles más angostas de Buenos Aires, comparable al pasaje Trieste o a los pasajes borgeanos que cruzan la calle Serrano. Con su viejo empedrado y una curiosa rampa, nos invita a recorrerla. Según Eduardo Luis Balbachán antiguamente se llamaba Saragoza, pero Rolando H. Schere dice que su nombre original era El Delta, que es la continuación que tiene el pasaje del otro lado de la calle Cuenca. Precisamente,  el Pasaje Dantas nace en Cuenca 2102 y técnicamente se extiende en dirección oeste hasta Llavallol 2055, entre Elpidio González y Álvarez Jonte. Sin embargo, el pasaje realmente termina en la calle Campana, porque al llegar a ella y doblar a la izquierda, a pocos metros se abre otro pasaje, más ancho y pavimentado, que aunque recibe el mismo nombre, no continúa ni el eje ni el diseño de la mágica callecita empedrada.

Julio S. Dantas 02Por el pasaje Julio S. Dantas puede pasar sólo un auto por vez y no hay espacio para que lo recorra un camión. Sus aceras están elevadas, remedando las veredas de La Boca. Recibió su nombre por el Decreto 2279 del 30 de junio de 1944, durante la intendencia del coronel César R. Caccia. Hablando de militares, el nombre lo recibe de un hombre de armas, héroe de la Guerra con el Paraguay. Julio S. Dantas había nacido en 1847 en Buenos Aires. A sus 19 años, en la batalla de Sauce o de Boquerón de Piris, recibió una bala que le destrozó la mandíbula durante el osado intento de colocar la bandera argentina en las trincheras enemigas. A pesar de ello, aferró de tal modo el pabellón celeste y blanco que al subteniente Bosch le costó trabajo arrancárselo. Bosch pensó que estaba muerto, pero su asistente, el soldado Enrique Flores, lo tomó por debajo de sus brazos, lo cargó en su espalda y lo llevó a territorio amigo. Dantas sobrevivió. Tras un año de hospitalización fue dado de alta y ascendido a teniente. Se retiró un año después con el título de capitán. Más tarde ejerció funciones administrativas en el Ministerio de Guerra y en la Policía, donde llegó a ser el Jefe de la Provincia de Buenos Aires. Fue diputado electo en 1882 y reelecto en 1908. Murió en 1922.

Pasaje Guillermo Enrique Granville

DSC04742En el centro del pasaje Julio S. Dantas se abre uno de las pocas calles peatonales de Buenos Aires. Para ser exactos, el pasaje Guillermo Enrique Granville se extiende entre Julio S. Dantas 3271 y Álvarez Jonte 3270. Adquirió su nombre en el mismo decreto 2279 del 30 de junio de 1944 que le dio su nombre al pasaje Dantas. El Granville es un apacible callejón de baldosas, con canteros cubiertos de plantas y una pequeña glorieta en su centro. Según Rolando H. Schere previamente recibió los nombres de Normandía y La Puñalada.

Su nombre proviene de un marino inglés, nacido en 1793, que había estado al servicio del almirante Thomas Cochrane, un estratega naval británico que peleó por la independencia americana en el Pacífico chileno. Granville llegó de Chile a Buenos Aires cuando se iniciaba la guerra con el Brasil imperial por el dominio de la Banda Oriental. En 1826 fue nombrado capitán y estuvo a cargo de la goleta Guanaco. A fines de ese año se sumó con su nave a la flota dirigida por el almirante Guillermo Brown que ascendió por el río Uruguay, y que tuvo su día glorioso en la batalla de Juncal. Durante el 8 y 9 de febrero la escuadra de las Provincias Unidas del Sur combatió a sangre y fuego con la brasileña. tomando finalmente ventaja a través de su inteligencia militar. Sin perder navío alguno, logró apresar doce buques e incendiar otros tres. Por su participación en esta extraordinaria victoria Granville fue ascendido a sargento mayor. Dos meses después tuvo una heroica participación el combate de Monte Santiago, que fue la mayor derrota naval argentina en aquella contienda. A cargo del bergantín República, sufrió una grave herida en el brazo izquierdo que le fue amputado a la altura del codo. En ese estado tuvo que trasladarse a la goleta Sarandí, desde donde hizo volar al República, ya abandonado, para que no cayera en manos enemigas. Murió en 1836.

Calle Martín Pescador

Martín Pescador 01Esta calle tiene la curiosa atribución de nacer y morir en una misma arteria, la calle Teodoro Vilardebó. Según el experto Miguel Iusem recibió su nombre del Chloroceryle americana, una de las especies de Martín Pescador que vive surcando los cursos de agua donde se alimenta, pero es probable la calle se llame así por el nombre popular del ave, que designa a diversas especies de la familia Alcedinidae en Argentina, de la cual la mencionada forma parte.

Martín Pescador 02He buscado infructuosamente sobre su historia. Se dice que se ubica en el apacible barrio Dr.Fernando Ciarlo. En todas las citas en Internet se fijan como límites a este pequeño sector de Villa del Parque las calles “Alvarez Jonte, Teodoro Vilardebó, Santo Tomé, Arregui y Lascano…” Curioso límite pues ¡cuatro de ellas son paralelas! Es un error que, sin análisis alguno, transcriben varios sitios web. El único límite mencionado en el eje norte – sur es precisamente la calle Teodoro Vilardebó.

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La calle tiene dos particularidades: los dos “codos”, curvas que cambian su dirección, y la presencia de algunos jardines en la aceras, remanso en vía de extinción dentro de la ciudad. Además tiene una encantadora placita en su centro, que lamentablemente es difícil de fotografiar por la superpoblación de vehículos estacionados en todo su perímetro. A pesar de ello, a lo largo de todo de la calle Martín Pescador se percibe una enorme tranquilidad. Debido a la dirección del tránsito de la calle Teodoro Vilardebó y de la propia Martín Pescador se produce otra paradoja: la calle muere antes de su nacimiento. En fin, perlas ocultas de la misteriosa Buenos Aires.

Mapa Tres curiosas callecitas  01

© Pablo R. Bedrossian, 2014. Todos los derechos reservados.


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BIBLIOGRAFÍA:

Balbachan, Luis Eduardo, “Los ignorados pasajes de Buenos Aires”, Editorial Rodolfo Alonso, Buenos Aires, Argentina, 1982

Iusem, Miguel, “Diccionario de las calles de Buenos Aires”, Instituto Rioplatense de Ciencias, Letras y Artes (IRCLA S.A.), Buenos Aires, Argentina, 1971

Schere, Rolando H., “Pasajes”, Ediciones Colihue, Colección del Arco Iris, Buenos Aires, Argentina, 1998

EL PALACIO BAROLO: ¿UN MAUSOLEO PARA DANTE ALIGHIERI? (por Pablo R. Bedrossian)

Serie “GRANDES EDIFICIOS DE BUENOS AIRES”

Con sus 100 metros de altura y su imponente cúpula, el Palacio Barolo es el edificio más distinguido y a la vez más curioso de la Avenida de Mayo, por su combinación de estilos y el valor alegórico de sus detalles.

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Frente del Palacio Barolo, tomado desde la acera de enfrente. El edificio es tan monumental que difícilmente se pueda tomarle una foto completa.

Este coloso arquitectónico se levanta entre las calles San José y Santiago del Estero en el barrio de Monserrat, dentro del macrocentro de la ciudad de Buenos Aires. Se ingresa por el pasaje de la Planta Baja, que lo comunica directamente con la calle Hipólito Yrigoyen. A mitad  de camino, a ambos lados, se encuentran las escaleras y ascensores que conducen a las cientos de oficinas que hoy alberga.

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El Pasaje Barolo que comunica Avenida de Mayo con Hipólito Yrigoyen. En su centro se abren a los lados los ascensores y escaleras.
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Ascensor principal de uno de los lados, frente a la escalera. Puede leerse una de las varias inscripciones en latín del edificio: “Operis peracti nullus strictor iudex autore” (“Ningún juez más justo que el autor de la obra”)
Vista de una de las escaleras principales.
Vista de una de las escaleras principales.

En un extraordinario artículo sobre el Palacio Barolo, Carlos Hilger, arquitecto y profesor de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires, cuenta la historia del Palacio Barolo. Hace primero un apretado resumen de la cosmografía tripartita de La Divina Comedia, que sirvió de modelo para el emblemático edificio porteño. Dejemos que él nos introduzca en la historia, que es en realidad un sueño de Mario Palanti (1885-1979), el arquitecto italiano que lo construyó entre 1919 y 1923:

“El expresionismo alemán significó un renacimiento de la tradición constructivista gótica. Estaba muy de moda proponer templos laicos que convocaran a la hermandad del hombre, a la fraternidad y al amor universal. Palanti se había formado en la Universidad de Brera, en Milán, bajo los estigmas de esta cultura. Llega a Buenos Aires en 1909. Trabaja con el arquitecto Prins en un proyecto que es la ‘Facultad de Derecho’, actualmente la Facultad de Ingeniería de Las Heras y Azcuénaga. La diseñan en estilo gótico con forma de catedral cristiana, que homenajeaba la igualdad del hombre a través del Derecho. Desde su llegada diseña una variedad muy extensa de templos y sepulcros, propuestas que realiza sin un cometido específico y que expondrá y publicará en sus libros. Templos a la voluntad, otros al héroe latino”[1].

Cúpula del Barolo en 2013; a diferencia del color ocre que se advierte en la parte más alta, en mi visita a Buenos Aires de 2014, estaba toda pintada de blanco.
Cúpula del Barolo en 2013; a diferencia del color ocre que se advierte en la parte más alta, en mi visita a Buenos Aires de 2014, estaba toda pintada de blanco.

A partir de allí, Hilger se enfoca en Dante Alighieri (1265-1321), autor de “La Divina Comedia”. Considerada una de las obras cumbres de la Humanidad, es un poema escrito entre 1304 y su muerte, que relata una epopeya -sin duda, alegórica- que lo tiene como protagonista. La obra se divide en tres partes: Infierno, Purgatorio y Paraíso. Dicen que cuando la gente veía a Dante por la calle decía:

– Ahí viene el hombre que estuvo en el infierno.

Pero dejemos que el historiador nos siga contando:

“Dante, se sabe, pertenecía a una logia medieval, la ‘Fede Santa’, del mismo modo que Palanti. Esta hermandad, que perdura hasta nuestros días, venera la figura de Dante como ‘obispo’ de la misma y difusor de la metáfora moralizante del Infierno, Purgatorio y Paraíso, que mostraba tres modos de ser de la humanidad: vicio, virtud, perfección… Palanti viene a las tierras del purgatorio con un encargo constructivista: desarrollar un templo bajo la Cruz del Sur, un templo en el eje ascensional de las almas, celebrando el VI Centenario de la revelación de Dante”.

Vista de la bóveda interna desde el centro del pasaje peatonal.
Vista de la bóveda interna desde el centro del pasaje peatonal.

Hilger continúa: “No tenía medios materiales para construirlo; solamente a través de la voluntad y de la fe debía hallar el camino constructivo. Hace varios intentos: un templo votivo, una catedral para Buenos Aires (236 metros dc altura), sepulcros y monumentos dantescos escatológicos (creencias y doc­trinas relacionadas con la vida de ultratumba). Después de algún tiempo en Buenos Aires, Palanti encuentra a Luis Barolo, un italiano que había llegado en 1890 y que instaló unos telares de tejido de punto. Sus casimires adquirieron una difusión extraordinaria y paulatinamente el éxito coronó sus esfuerzos. El financió la construcción del Pasaje que lleva su nombre”.

El pasaje, también llamado galería, recuerda el nombre del italiano que financió el proyecto de Palanti.
El pasaje, también llamado galería, recuerda el nombre del italiano que financió el proyecto de Palanti.

Más adelante explica “El edificio es una maqueta ilustrada del cosmos, siguiendo la tradición de la catedral gótica. La catedral era concebida como el opus supremo de la albañilería de la Edad Media; el templo era la traducción en piedra de los Testamentos; debía ser capaz de oponerse a los tiempos y a las multitudes, con el fin de preservar el conocimiento. Cada elemento constitutivo del templo tenía que hacer alusión a un símbolo… Palanti deja dicho que esto es un templo en las inscripciones del techo”.

Según Hilger el edificio lleva la impronta de lo místico pues hay un profundo simbolismo en cada detalle. Toda la obra es una representación del universo dantesco, tal como lo presenta en La Divina Comedia.

Uno de los dragones con lámparas colgantes.
Uno de los dragones con lámparas colgantes.

Pero hagamos una pausa en su relato para observar la obra y formularnos una pregunta: ¿qué estilo arquitectónico tiene el Barolo? Es un edificio ecléctico, pero con una combinación única de estilos neorromántico y neogótico, con la cúpula con su exclusivo estilo indio de la región de Budanishar que, según refiere el website del edificio, “representa la unión tántrica entre Dante y Beatriche, los protagonistas de la Divina Comedia”[2].

Cúpula con influencia de arquitectura india
Cúpula con influencia de arquitectura india

Volvamos a nuestro experto relator: “La división general del edificio y del poema es ternaria: Infierno, Purgatorio y Cielo. El número de jerarquías infernales es el nueve; nueve son las bóvedas de acceso al edificio que representan pasos de iniciación, cada uno enumerado y descripto con fra­ses en latín en cada bóveda…El número siete son las divisiones del Purgatorio y de la torre del Barolo, que lo representa… Palanti no representa los nueve cielos sino a través de la puerta, que es el faro de 300.000 bujías; sobre él la constelación de la Cruz del Sur: la entrada de los cielos, que se la puede ver sobre el Barolo en los primeros días del mes de junio a las 19:30 alineadas con su eje. Cien son los cantos de La Divina Comedia, cien metros la altura del Pasaje. La mayoría de los cantos comprende once o veintidós estrofas; los pisos del edificio están divididos en once módulos por frente, veintidós módulos de oficinas por bloque; la altura es de veintidós pisos: catorce de basamento, siete de torre, un faro”.

Detalle en roseta sobre el piso del Pasaje Barolo

“Estos números representan para la naometría tradicional[3] símbolos sagrados. 22/7 es la expresión aproximativa en números enteros de la relación de la circunferencia con su diámetro; el conjunto de estos números representa el círculo, la figura más perfecta para Dante como para los pitagóricos. El número veintidós representa los símbolos de los movimientos elementales de la física aristotélica. Once representa a la Fede Santa y a los templarios. 99 + 1 es el total de nombres de Dios (cien cantos, cien metros). Dante murió en Ravena el 13 de setiembre de 1321. Pocos días antes había terminado los últimos versos del Paraíso, culminando La Comedia. Llevaba veinte años de exilio político de su ciudad, Florencia, que lo había deportado, despojado de sus bienes, declarado traidor… Palanti y Barolo trataron de terminar el Pasaje para esa fecha: ‘el monumento al genio latino’ en América. Su sueño no terminó allí; así como la catedral era sepulcro de prohombres de su época, soñaron que el Pasaje fuera el sepulcro definitivo del Dante, el lugar donde Dante mismo hubiera preferido descansar”.

Detalle del Interior
Detalle del Interior

La razón de este enigmático propósito la devela Leonel Contreras en su obra “Rascacielos Porteños”[4]: “Los restos de Dante Alighieri habían estado desaparecidos durante tres siglos. Reaparecieron en 1865, en un convento de Ravenna junto a dos cartas que testificaban la autenticidad de los mismos. Como Palanti y Barolo suponían que en Europa iría a haber nuevas guerras que posiblemente fuesen mucho más destructivas que la Primera Guerra Mundial, se propusieron que aquel rascacielos a construir fuera el monumento al ‘genio latino en América’. Cuando llegara el momento de la nueva guerra y los restos del Dante debieran ser salvados de la destrucción, éstos serían trasladados a Buenos Aires y así el edificio de Barolo se convertiría en la tumba del Dante”.

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Dejemos que Hilger se despida contando el epílogo: “Es por eso que Palanti diseña la escultura ‘Ascensión’, inspirada en bocetos de la tumba de Dante de Miguel Angel, para ser colocada en el axis ascensional en la cúpula central del Barolo. Palanti buscaba las mismas respuestas que buscamos todos. Soñó con la dicha y jugó con la ficción de encontrarla, pero le ocurrió lo que suele ocurrir con los sueños… flotaban más allá de lo expresable y lo inexpresable. El edificio se cernía sobre el universo, sobre la nada. No obstante su obsesión, no pudo retenerlo; no podía hacerlo; era inconcebiblemente indigno de confianza pues estaba más allá del lenguaje… El Pasaje está allí, ahora y para siempre…Su narcisismo es tan inquebrantable como exclusivo. Barolo murió cerca de la fecha de inauguración del edificio. Palanti retornó a Italia y con el tiempo abandonó la arquitectura”.

La escultura Mausoleo se encuentra en el edificio. Si bien no tiene la monumentalidad de "Ascensión", tiene el mismo motivo: un águila llevando al héroe latino a la gloria.
La escultura Mausoleo se encuentra en el centro del pasaje. Si bien no cuenta con la monumentalidad de “Ascensión”, comparte el mismo motivo: un águila llevando al héroe latino a la gloria.
Texto de la base de la escultura, hecha por Palanti.
Texto de la base de la escultura, hecha por Palanti.

Un detalle no menor es que el Barolo tiene un “hermano” en Montevideo, Uruguay: El Palacio Salvo, construido también por Palanti, en el mismo estilo ecléctico y con ese misterio fascinante que encierra lo oculto que hay en los símbolos”. Construido en 1928, tiene cinco metros menos que su “gemelo”. Se dice que Palanti quiso unir Buenos Aires y Montevideo con un “puente de luz” sobre el Río de la Plata, mediante los faros en las cúpulas de ambos edificios.

Vista del Palacio Salvo de Montevideo, hermano "gemelo" del Barolo
Vista del Palacio Salvo de Montevideo, hermano “gemelo” del Barolo

En 1997 el Palacio Barolo fue declarado Monumento Histórico Nacional. Su faro, ubicado en la cima, volvió a funcionar en 2009. En 2012 se estrenó el premiado documental “El Rascacielos Latino”, de Sebastián Schindel sobre la historia y los detalles del magno edificio; y, como la cereza sobre el helado, Gustavo Malajovich, en su novela “El jardín de bronce”[5] sitúa en una de sus oficinas a Doberti, un entrañable personaje. La introducción del capítulo 4 nos sirve como despedida: “Cuando llegó a la esquina de San José y Avenida de Mayo vio la mole del Palacio Barolo, como un ídolo gigantesco y en sombras que presidía las alturas. Solo Jonás desde el vientre de la ballena podría haber soñado este edificio. Era una catedral construida por alguien desesperado por volver a ser amado por Dios. El edificio era un mito absoluto, pero cuando Fabián cursó arquitectura descubrió que pocos lo tenían en cuenta… Nadie recordaba a Mario Palanti y sus edificios construidos con la materia de los sueños…[6].

© Pablo R. Bedrossian, 2014. Todos los derechos reservados.

Palacio Barolo: El Príncipe de la Avenida de Mayo
Palacio Barolo: El Príncipe de la Avenida de Mayo

REFERENCIAS

[1] http://www.pbarolo.com.ar/sitio/palacio-barolo

[2] Hilger, Carlos en https://www.facebook.com/note.php?note_id=165509440205717

[3] Según Aimé Michel, en http://alcione.cl/?p=703, la Naometría era una suerte de profecía apocalíptica de tipo místico. Su diseño lleva una cruz con una rosa en su centro. la simbología utilizada es una numerología basada sobre las proporciones del Templo de Salomón.

[4] Contreras, Leonel, “Rascacielos Porteños”, Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, 2005, p.72

[5] Bedrossian, Pablo https://pablobedrossian.wordpress.com/2014/02/19/el-jardin-de-bronce-la-opera-prima-de-gustavo-malajovich-por-pablo-r-bedrossian/ Allí puede leerse mi comentario a esta magnífica novela.

[6] Malajovich, Gustavo, “El jardín de bronce”, Plaza Janés, 2012


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MÁS ARTÍCULOS DE LA SERIE “GRANDES EDIFICIOS DE BUENOS AIRES”

LA CASA CALISE, EXQUISITO ART NOUVEAU EN BUENOS AIRES (por Pablo R. Bedrossian)

Serie “GRANDES EDIFICIOS DE BUENOS AIRES”

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Debo el descubrimiento de la Casa Calise a un libro extinto, que negligentemente evité comprar. En 2008, de visita por Buenos Aires, husmeando en la enorme librería Cúspide del Village Recoleta, dos enormes publicaciones fotográficas atrajeron mi atención. Uno se llamaba “Buenos Aires – El Art Deco y Racionalismo” y el otro “Buenos Aires – Art Nouveau”. Me cautivó la portada del segundo. Se observaban unas bellísimas esculturas femeninas, detrás de una las cuales se observaba un colorido vitraux. Era un libro producido por Mimi Böhm con textos de Fabio Grementieri y fotos de Xavier Verstraeten, quien era también el editor.

Recorrí sus maravillosas páginas. Allí descubrí el frente de la Casa Calise, que me desconcertó. ¿Cómo pudo ser que pasé tantas veces delante de semejante belleza y nunca la advertí? Quizás -me respondí-, porque muchas veces uno camina cabizbajo procurando no caerse, en lugar de mirar hacia arriba donde está lo que nos levanta.

Balcones de la Casa Calise
Balcones de la Casa Calise

Memoricé la dirección. Como al día siguiente regresaba a Honduras, me comprometí conmigo mismo a visitarla en el próximo viaje. Fue precisamente en 2010 que tras participar de una grabación en Estudios ION, caminé unos metros para admirar personalmente el edificio. Los cables y la angostura de la calle no permitían tener una buena perspectiva, y le faltaba una buena mano de pintura, pero aun así lucía como una refinada dama vestida de fiesta.

Vista del edificio
Vista del edificio

En una fugaz visita en 2014, regresé para fotografiarla. La luz no ayudaba y el día tampoco, pero su mera observación me conmovió.

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Debo haberlo demostrado porque el encargado me vio y me invitó a pasar para tomar fotos por dentro. Descubrí allí esculturas admirables, vitrales y herrerías con las estilizadas curvas de ese estilo tan cercano al modernismo y a la Secession.

La doble entrada de la Casa Calise. Nótese el bello trabajo de herrería de las puertas rodeadas por las paredes caladas
La doble entrada de la Casa Calise. Nótese el bello trabajo de herrería de las puertas rodeadas por las paredes labradas

Vitral en el interior
Vitral en el interior

Otro vitral rodeado de esculturas
Otro vitral rodeado de esculturas

La Casa Calise fue diseñada por el prolífico arquitecto ítalo-argentino Virginio Colombo (1885 – 1927), que en sus 42 años de existencia dejó obras perdurables, como la Casa de los Pavos Reales, en Av. Rivadavia 3216/36, que es su obra más conocida. Ubicada en Hipólito Yrigoyen 2562-78, la Casa Calise fue terminada en 1911. Su estilo art nouveau (corriente liberty milanés) la puso a la vanguardia entre las creaciones de su tiempo, poco después de la celebración del sesquicentenario de la Revolución de Mayo, un tiempo donde Argentina era considerada una potencia exportadora mundial.

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El nombre proviene de su primer propietario, la familia Calise, quien destinó la vivienda para alquiler de vivienda y locales comerciales.

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Alejandro Machado[1] en su blog dice que tiene “una profusión inusitada de estatuas (13) femeninas, querubines (10), cabezas femeninas en las ménsulas (12), vitraux (3) y una escena que parece una crucifixión coronando todo… Las dos entradas principales comparten un pallier con 4 esculturas femeninas y la medianera está calada, de manera que se pueden ver las estatuas de un pallier a otro. Es la única casa donde el escultor, Ercole Pasina, también la firma”. Durante mi visita vi las estatuas que se ven de un pallier al otro pero la luz, a pesar del flash no ayudó. El edificio tiene tres cuerpos, y me han dicho que adentro funciona más de un hotel de pasajeros. Agrego además que en el frente se lee “Pedro Ferloni, constructor”.

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Durante mi visita vi las estatuas interiores pero la luz, a pesar del flash, no ayudó. El edificio tiene tres cuerpos, y me han dicho que adentro funciona más de un hotel de pasajeros. Agrego además que en el frente se lee “Pedro Ferloni, constructor”.

No dejen de pasar frente a ella, y si tienen oportunidad, visitarla por dentro. Descubrirán algo del París antiguo instalado en Buenos Aires.

© Pablo R. Bedrossian, 2014. Todos los derechos reservados.


NOTA DE 2015

El 12 de noviembre de 2015 nos escribió Fernando Tuma Moreno informando que designado apoderado especial para el proyecto de difusión de la Casa Calise, que fue declarado de Interés Cultural. Nos cuenta: “podemos mostrar la casa y el CPC /Centro Patrimonial Calise en Portería recién inaugurado Por favor, sólo habría que coordinar alguna fecha al 15 3092 0033”. Nos congratulamos por tan buena noticia.


VIDEO


ANEXO 1: ASOCIACIÓN ART NOUVEAU BUENOS AIRES

En ArgentinaAsociacion Art Nouveau Buenos Aires existe la Asociación Art Nouveau Buenos Aires. Tiene como misión: Revalorizar, registrar y divulgar la arquitectura y las artes decorativas Art Nouveau porteñas, concientizando sobre la importancia de este patrimonio cultural de la ciudad, que caracterizó el refinamiento y el esplendor de una época.

Su website es: http://www.aanba.com.ar. La Asociación ha creado materiales sumamente útiles para los amantes del arte, la arquitectura y la ciudad, y, desde luego para los turistas que visitan la París de Sudamérica. Los invitamos a ver un excelente video producido por la AANBA, que promueve su obra “El Gran Mapa del Art Nouveau Porteño”.

Finalmente en esta lámina encontrarán las direcciones de los edificios Art Nouveau más emblemáticos de Buenos Aires.

Edificios emblematicos Art Nouveau


REFERENCIAS

[1] Machado, Alejandro, http://virginiocolombo.blogspot.com/2007/09/h-yrigoyen-2562-78-la-casa-calise.html


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías fueron tomadas por el autor y es el dueño de todos los derechos, a excepción de las tapas de los dos libros, el logo de la AANBA y la lámina final, encontradas a través de Google.

El video Casa Calise, Art Nouveau en Buenos Aires, Argentina fue tomado por el autor y a él le pertenecen todos los derechos.

El video “El Gran Mapa del Art Nouveau Porteño” fue producido por la AANBA (http://www.aanba.com.ar) y entendemos que a ellos pertenecen los derechos.


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CÓMO PUEDE ARGENTINA VENCER A ALEMANIA (por Pablo R. Bedrossian)

Seleccion Argentina 01Serie MUNDIAL DE FÚTBOL 2014

Una final es siempre impredecible. La goleada de Alemania a Brasil y la victoria de Argentina por penales a Holanda no son comparables ni sirven de referencias. A la final llegan once contra once en igualdad de condiciones, y los logros anteriores quedan sepultados en el pasado. Desde luego, no se puede ser ingenuo. Se juega de dos modos: fiel al propio estilo y a la vez previniendo el juego del rival.

Alemania demolió a un Brasil que quiso salir a atacarle. Lo mismo le pasó a Argentina en el Mundial 2010. Por eso nos imaginamos un planteo similar al que Sabella utilizó contra Holanda: A la hora de defender un 4-4-2; a la hora de atacar un 4-2-2-2 de modo de no adelantar todo el equipo y más bien apostar al contragolpe y a las jugadas con pelota detenida.

Alejandro Sabella 01Los primeros 20’ definirán el partido. Imagino que Alemania saldrá a proponer y Argentina a esperar, y a no desesperar. Si se neutraliza en esos minutos el ataque teutón, la copa puede quedar en Sudamérica. ¿Qué hay que cuidar? Alemania tiene sus mejores jugadores de la mitad hacia arriba. Aunque a veces abusan en el traslado de la pelota, Khedira y Özil son los generadores de fútbol. El primero ya brilló y el segundo puede despertar. Anticiparlos no es una opción: es una necesidad. Son quienes junto a los “carrileros”, en especial el derecho, Philipp Lahm, crean el juego para que dos bestias goleadoras como Klose y Müller sacudan las redes contrarias. En vista de esta potencia ofensiva no sería absurdo jugar con cinco defensores porque, desde luego, Alemania no es Irán. Además, hombres como el mencionado Lahm, Boateng y Bastian Schweinsteiger son hábiles con la pelota, entonces la primera barrera debe ser los delanteros argentinos, que deberán correr como nunca para tapar la salida germana.

Chiquito Romero 01En caso que Alemania convierta un gol en esos primeros minutos, Sabella deberá tener listo un Plan B más ofensivo, pero si no, Alemania ha demostrado que es vulnerable atrás (recuerden los partidos contra Ghana y Argelia) sobre todo cuando se la contragolpea, una especialidad de los jugadores argentinos. Alguien puede decir que esta estrategia es suicida, pero funcionó contra Holanda. No sólo fue un planteo inteligente de Sabella sino el único que se podía realizar en vista del juego de los queseros.

Si la pelota no entra, Alemania puede impacientarse y arriesgar más, dejando espacios para el contraataque. Para que la albiceleste aproveche esa circunstancia hacen falta dos cosas: que la primera línea de cuatro, la de los volantes, no se retrase mucho (cuando lo hizo, dio lugar a  los mejores minutos de Holanda en el partido anterior); la segunda es que se ganen la mayor parte de los rebotes y las pelotas divididas. No temamos: Los resultados del Barcelona en 2013 y 2014 confirman que un alto porcentaje de posesión no guarda relación con el resultado.

Desde luego, Alemania es muy fuerte con pelotas aéreas, por ello es muy importante no desconcentrarse y que cada uno atienda su marca, tanto en córners como en pelotas cruzadas. Esperamos que Messi tenga una tarde de aquellas, que Mascherano siga siendo el gladiador que inspira a todos y que la defensa se mantenga como la muralla impenetrable detrás de la cual todavía está Chiquito Romero para parar lo que venga. Aunque Neuer es un gran arquero, no me sorprendería una definición por penales, y en ella, una Argentina campeona.

© Pablo R. Bedrossian, 2014. Todos los derechos reservados.

DEFINICIÓN POR PENALES: RECUERDOS PARA TODA LA VIDA (por Pablo R. Bedrossian)

Chiquito Romero 01Se dice que las definiciones por penales son una lotería. Sin embargo, los que ganan son los héroes y los que pierden, los villanos. Y poniendo una perla más a ese collar, el reemplazo del portero Cillessen por Tim Krul al filo de los 120’ en el partido Costa Rica – Holanda, puso el foco en la importancia crítica de estar preparado para esta instancia, cuyo resultado determina la permanencia o la eliminación de un equipo del Mundial.

Ahora que Sergio Chiquito Romero ha entrado en la historia al detener los dos penales que pusieron a Argentina en la final de Brasil 2014, muchos recuerdan aquella semifinal con Italia donde Argentina ganó por penales, pero prefiero detenerme en el extraordinario momento vivido en el partido anterior a la victoria frente a los azzurri.

Es 1990. Estoy en el Congreso Argentino de Cardiología, en Mendoza, Argentina, cuando la actividad se detiene. Instalan dos pantallas gigantes y todos nos olvidamos de la ciencia para dar paso a nuestra  pasión futbolera. Se enfrentan en los cuartos de final Argentina y la hoy desparecida Yugoslavia.

El partido tras 90’ de intensa lucha termina 0 a 0. Bilardo gesticula nervioso mientras los jugadores de ambos equipos yacen tirados en el campo de juego.  Los masajistas trabajan como nunca en su intento de recomponer los músculos agotados. Hasta ahora ha sido un combate sin vencedores ni vencidos. Se juega  el suplementario pero ninguno puede imponerse. Viene el momento de la verdad: es la hora de los penales.

Goyco 01Serrizuela convierte el primero para Argentina, y Stojkovic, el gran jugador serbio, estrella su remate en el travesaño. Ventaja para la albiceleste. Se celebra pero el clima es tenso.  Burruchaga y Prosinecki concretan en la segunda tanda. Llega el turno del más grande, Diego Armando Maradona; contra todo pronóstico, Ivkovic se lo ataja y seguidamente Savicevic convierte. El partido está empatado, pero la desazón que genera el fracaso de Pelusa genera olor a derrota. El cuarto penal lo patea Pedro Troglio. La pelota pega en el palo izquierdo del arquero. Se nos viene la noche. Goycochea, que había tenido que reemplazar desde el segundo partido al lesionado Nery Pumpido, se ubica en el arco. Dicen que las grandes leyendas nacen en los peores momentos. Goyco inclina el torso hacia adelante apoyando las manos sobre sus muslos. El árbitro corre hacia el centro de la cancha. ¿Qué ocurre? Por razones que desconocemos, Yugoslavia cambia el ejecutante. Llega corriendo Dragoljub Brnovic, un montenegrino de nombre impronunciable. Si convierte, a Yugoslavia le quedarán dos match point: Argentina debe convertir el penal siguiente y luego evitar que su rival acierte el suyo. Acomoda la pelota y retrocede unos diez pasos quedando frontal al balón. Remata a la derecha de Goyco, quien adivina la dirección y desvía el tiro. Todos saltamos y nos abrazamos. Surgía una esperanza cuando todo se creía perdido. Nuevamente el partido se empareja. Le toca a Gustavo Dezzotti. El arquero protesta y el ex jugador de Newell’s debe reacomodar la pelota. Se prepara para rematar del mismo modo que Brnovic, recto frente a la pelota. Su tiro es parecido pero más esquinado. El arquero intuitivamente se arroja hacia el mismo lado, pero no llega; es gol y ventaja argentina. Todos estamos de pie, atentos al último penal de la serie. Toda la presión está sobre Faruk Hadzibegic, defensor de origen bosnio. Toma carrera y saca un violento remate al palo izquierdo del arquero. Goycochea, en un vuelo inolvidable, rechaza con las dos manos la pelota consagrándose como aquel que le da el pase a la semifinal al equipo argentino. Celebración en la cancha, en el congreso médico y en todo el país; el camino a una nueva final se iba a cercando.

© Pablo R. Bedrossian, 2014. Todos los derechos reservados.