“LEONARDO DA VINCI LA BIOGRAFÍA”, DE WALTER ISAACSON (por Pablo R. Bedrossian)

Serie CONFIESO QUE HE LEÍDO

Siempre tuve especial interés por el Renacimiento; fue un cambio de paradigma que rompió con la oscuridad medieval para abrirse a la aventura del pensamiento. Mis artistas plásticos más admirados son precisamente Leonardo y Miguel Ángel.

Por eso, cuando vi la biografía de Da Vinci por Walter Isaacson no dudé un solo momento en adquirirla. Confluían una vida extraordinaria con un autor de quien había leído “Steve Jobs”[1], un relato extraordinario de la vida del creador de Apple.

 “Leonardo da Vinci La Biografía” no resultó ser lo que imaginaba, quizás porque cuando pienso en biografía, imagino una narración cronológica sobre la vida y obra de una persona, y el libro de Isaacson se aparta de ese modelo.

Más bien la exposición de la vida de Leonardo es interrumpida por extensas secciones para describir su pensamiento. Estas interpolaciones probablemente toman la mitad de la obra. Pareciera que para el biógrafo las ideas de Leonardo, aunque ocupen largos periodos de tiempo, son Leonardo. Quizás se apoye en Emerson: “un hombre es lo que piensa a lo largo del día”; es probable que el día de da Vinci sea toda su vida[2].

El punto de partida para el libro no fueron las grandes pinturas del gran artista sino sus cuadernos; en total se conservan unas 7,200 páginas con notas, esquemas, dibujos y garabatos que revelan su curiosidad insaciable, su capacidad de observación, su deseo de validar sus observaciones mediante experimentos -en ese sentido es un precursor del método inductivo- y su increíble imaginación.

Además de su pensamiento, el texto relata la historia personal de Leonardo. Muestra las distintas facetas de un creador fuera de todo límite: artista, físico, productor de teatro, anatomista, ingeniero hidráulico y militar, por mencionar algunos de los campos que abordó con enorme entusiasmo. El texto no está exento de sabrosos detalles, como su incapacidad de cumplir lo pactado (dejó la mayoría de sus obras inacabadas), la disección anatómica de un hombre centenario o su interés en la lengua del pájaro carpintero, pero son anécdotas. Lo que nos queda es la búsqueda inclaudicable del conocimiento y la innovación como estilo de vida que hicieron de da Vinci el hombre del Renacimiento.

Para una mejor comprensión del texto, “Leonardo da Vinci La Biografía” cuenta con más de 100 ilustraciones muy útiles a pesar de su pequeño tamaño. Además, termina con una desconcertante moraleja. El autor escribe “aunque nunca consigamos igualar su talento, sí podemos aprender de él e intentarnos parecernos más”. Más que de Leonardo parece estar hablando de Jesucristo. No conozco a nadie que quiera ser como da Vinci, pero sé de millones que a pesar del paso del tiempo jamás dejan de admirar su obra.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] La crítica que realicé de esa obra puede leerse en https://pablobedrossian.com/2017/03/11/steve-jobs-su-biografia-segun-walter-isaacson-por-pablo-r-bedrossian/

[2] Como lector, espero que una biografía me cuente una historia y solo se dedique a exponer el pensamiento del protagonista en la medida que sirva para entender sus decisiones y conductas. Quizás una analogía de mi preferencia pueda proveerla el gran historiador cubano-norteamericano Justo L. González, quien por un lado escribió su magnífica “Historia del Cristianismo” y, por el otro, una extensa “Historia del Pensamiento Cristiano”.

“LA MUERTE DEL COMENDADOR – LIBRO 1” DE HARUKI MURAKAMI (por Pablo R. Bedrossian)

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Un retratista de poca monta cuyo matrimonio acaba de terminar se traslada a una remota zona montañosa del Japón; vive allí en una casa prestada por un amigo cuyo padre, habitante original de la vivienda, era un pintor de renombre. Para subsistir el nuevo inquilino se dedica a dar clases de arte en un pueblo vecino, pero no siente deseos de volver a pintar. Repentinamente tres hechos casi simultáneos lo sacuden de ese sopor en el que vive: el pedido de un retrato personal hecho por un misterioso vecino millonario, el hallazgo de un cuadro desconocido del dueño de casa y el curioso sonido de una campana. Uno diría que son elementos de escaso de interés para componer una novela, sin embargo, el autor nos cautiva con su pluma desde el principio hasta el final.

Haruki Murakami es poseedor una narrativa poderosa. Aún la traducción (la novela original fue escrita en japonés) tiene una belleza que hace difícil abandonar la lectura. Sobre una  trama de misterio, la personalidad del protagonista es presentada como un collage de emociones, luchas y desencantos que revelan una búsqueda sin objeto, una necesidad de sentido que no logra encontrar. Podría decirse también que “La Muerte del Comendador- Libro 1” es un relato realista con alguna pincelada fantástica que lejos de alterar la historia le otorga un fuerte simbolismo.

Hay algunos detalles dignos de mencionar. Por ejemplo, la erudición de los personajes: el pintor y su reservado vecino hablan de Proust y Kafka y disfrutan de la ópera. Otra nota curiosa es la mención detallada de la indumentaria de cada personaje, una suerte de obsesión descriptiva del autor. También sorprende la narración explícita pero en tono neutro de los encuentros sexuales entre el pintor y una amante, como si para el protagonista el sexo se limitara a una cuestión mecánica de fluidos y engranajes. Finalmente, el final abierto (por eso lo de Libro 1) que demanda una continuación.

No sé si Haruki Murakami será un gran creador de historias, pero, sin duda, sabe contarlas y llevar al lector más allá de los límites que impone el propio relato.

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¿DEBEN LAS EMOCIONES CREAR LA CULTURA ORGANIZACIONAL? “LAS PERSONAS PRIMERO”, DE EDUARDO P. BRAUN (por Pablo R. Bedrossian)

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Eduardo P. Braun, ex director del Grupo HSM, nos presenta cómo gestionar la cultura organizacional y las emociones de nuestros colaboradores para obtener resultados extraordinarios. Para ello se sirve de conceptos propios y de sus entrevistas con grandes líderes mundiales, como Bill Clinton, Tony Blair, Colin Powell, Peter Drucker y Jack Welch, cuyos testimonios constituyen el aporte más importante de la obra.

El autor propone un liderazgo a través del manejo de las emociones, entendiendo que es el modo natural de potenciar la actitud positiva y el compromiso de las personas en una empresa. Por favor, no se malinterprete: no plantea una manipulación sentimental sino un camino para obtener lo mejor de cada uno de los colaboradores.

A lo largo de los ocho capítulos describe los roles de el nuevo CEO, como él mismo lo llama: inspirar una visión, tener consideración por los miembros del equipo, lograr una comunicación abierta con ellos, hallar un sistema sólido de toma de decisiones y comprender, crear y gestionar la cultura. Podría decirse que estos aspectos “blandos” complementan y sirven para encauzar los aspectos “duros” de la estrategia.

Quizás el énfasis de los primeros capítulos por el management de las emociones colectivas puede parecer exagerado. Sin embargo, a medida que se avanza en la lectura queda claro que no es ingenuidad sino la presentación de una herramienta que no debe ser vista como una panacea.

Como muchos otros libros de management “Las Personas Primero” dice en más de 300 páginas lo que pudo decir en menos de 100; sin embargo, tal como ha sido mi caso, uno encuentra muchas frases y párrafos sumamente aleccionadores.

La mayor novedad se encuentra el final cuando, en una muestra de una gran admiración personal, presenta al papa Francisco como modelo del nuevo CEO, algo que seguramente se prestará a debate.

Comparto una de las muchas citas recogidas en el libro, a la que adhiero firmemente, tomada de Ed Catmull, cofundador y presidente de Pixar y Walt Disney Animation Studios, “es mucho más importante tener un grupo de personas abiertas al dialogo y dispuestas a trabajar como un equipo que tener unos pocos genios en diferentes áreas que sean incapaces de trabajar juntos”

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“AMNESIA”, LA NUEVA NOVELA DE FEDERICO AXAT (por Pablo R. Bedrossian)

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Un hombre despierta junto al cadáver de una joven, una pistola en el piso y una botella de vodka. No logra recordar nada de sus últimas horas. Padece un enorme dolor físico y, sobre él, la sensación de haber perdido el control. Intenta inútilmente reanimar a la joven. Se interna en un bosque vecino y arroja el arma al lago. Regresa y el cadáver ha desaparecido, lo mismo que todo rastro de sangre. Así comienza “Amnesia”, la nueva novela de Federico Axat, escrita con el ritmo vertiginoso y cinematográfico que lo caracteriza.

En esos tramos iniciales se encuentran embrionariamente las mayores virtudes literarias de este joven autor: su cautivante manera de contar historias y su elevada capacidad para crear suspenso. La historia, mucho más que los personajes, es la que atrae y crea el misterio. No genera emociones sino sensaciones, sembrando interrogantes sobre quién es quién.

Tal como en su obra anterior, “La Última Salida”, el relato está ambientado en los Estados Unidos y parece una novela norteamericana escrita por un argentino[1]. Quizás porque lo comparo con aquel extraordinario texto, en mi opinión “Amnesia” no logra seducir al lector con la misma fuerza. Padece dos debilidades: en primer lugar, los cabos sueltos que deja el novelista son demasiado obvios para ser considerados simples elementos circunstanciales; el lector intuye inmediatamente que intervendrán en la resolución de la trama. En segundo lugar, algunas situaciones llegan a rozar el absurdo, quitándole credibilidad al momento y, en consecuencia, a la historia.

De todos modos, nos parece interesante el acertijo matemático que el escritor propone al final; además, las últimas dos notas, muy personales y fuera de los relatos, son realmente emotivas. Vamos a seguir a leyendo a Federico Axat, un joven autor cuya mayor muestra de talento creemos que aún está por llegar.

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REFERENCIAS

[1] Nuestro comentario a “La Última Salida” puede leerse en https://pablobedrossian.com/2018/10/09/la-ultima-salida-una-fantastica-novela-de-intriga-por-federico-axat-por-pablo-r-bedrossian/ Consideramos esta obra la mejor novela de intriga escrita por un argentino hasta la fecha.

GABRIEL ROLÓN Y “LA VOZ AUSENTE” (por Pablo R. Bedrossian)

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Gabriel Rolón es un reconocido psicólogo y escritor cuyas obras ponen el psicoanálisis al alcance de todos. Además, ha trabajado en radio con Alejandro Dolina y ha participado en numerosos programas televisivos.

“La voz ausente” es una novela de intriga donde el protagonista, Pablo Rouviot es un psicoanalista decidido a desenmascarar lo sucedido con su mejor amigo y colega, José Heredia, baleado en su consultorio. No creemos que la elección de la profesión sea coincidencia; más bien sugiere que el personaje principal ha sido retratado con pinceladas autobiográficas.

El mayor mérito de la obra -me parece- reside en el ritmo de su relato, eminentemente visual, como si fuera para el cine. Sin embargo, algunas cuestiones le quitan el brillo que su lectura ofrece al principio.

La pareja investigativa que conforman el protagonista y el subcomisario Bermúdez es muy previsible, no por infantilismo sino por sus estereotipos. Las interpretaciones psicológicas y las citas literarias, aunque son presentadas como muestras de sagacidad, se acercan más a la cultura popular que a una cuestión erudita. Las escenas de sexo explícito son innecesarias, y parecen creadas para una versión cinematográfica (que no dudamos que habrá), lo mismo que la artificial relación del Rouviot con Sofía.

En la mitad del relato un lector atento intuye la revelación final, pero debemos confesar que el desenlace nos sorprendió más por absurdo que increíble; sería uno de esos raros casos donde la ficción supera a la realidad.

Resumiendo, la lectura despertó un entusiasmo que a medida que avanzamos se fue diluyendo, como si la voz ausente finalmente fuera la del escritor. Sin embargo, el nuestro es simplemente un punto de vista. ¿Por qué no la lee y nos comenta su percepción?

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UN COMENTARIO A “1984”, LA PROFÉTICA NOVELA DE GEORGE ORWELL (por Pablo R. Bedrossian)

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Algunos conocerán “1984” por la película, otros el libro o algunas de las ideas expuestas en él, tales como el Gran Hermano o la Policía del Pensamiento. Publicada en 1949, poco después del final de la 2ª Guerra Mundial, es una novela ambientada varias décadas más adelante, en la fecha del título. Asombra por contener una temible profecía.

La historia se desarrolla en Londres, que forma parte de una de las tres potencias que se disputan el gobierno mundial en una eterna guerra sin vencedores ni vencidos. Pero el argumento no se centra en los aspectos bélicos, sino en el uso de la guerra como excusa para imponer una dictadura que exige sumisión absoluta. El partido gobernante, el INGSOC, apócope de Socialismo Inglés, exige a sus miembros la adhesión incondicional a su máximo líder, el Gran Hermano. Para sus fines se sirve de la Policía del Pensamiento, la propaganda basada en la mentira aviesa y la tergiversación de los hechos y la imposición de un lenguaje, el Neohabla, que impide la opinión personal. Desde luego, quien se resista al relato oficial padecerá la tortura, la desaparición forzosa y la muerte.

Winston, el personaje principal, es uno de los burócratas del Partido, cuya labor consiste en modificar todos aquellos documentos que contradigan la verdad predicada por el partido gobernante, que es cambiante según las circunstancias. Al protagonista le toca recrear el pasado, reemplazando los recuerdos almacenados en la memoria por evidencias documentales cuya falsificación es imposible de probar. Su trabajo es vigilado constantemente y, aunque no puede manifestarlo debido a los riesgos, lo indigna el sometimiento y la esclavitud a la que vive sometido.

El principal enemigo del gobierno socialista no son las potencias extranjeras, sino un tal Goldstein -un ex miembro del partido que se rebeló-, sus secuaces y la Gran Hermandad, organización clandestina contra la cual se incentiva el odio colectivo. Finalmente, Winston se atreve a quebrantar el orden establecido y, pese a continuar formalmente en sus tareas, cambia de bando.

“1984” no es de lectura sencilla; es una historia relatada en forma lenta que trasmite, tal como la película, una sensación opresiva y angustiante, rota por el instinto de Winston y su amor por Julia, opuesto a la abstinencia sexual establecida por el Partido.

La mayor contribución de esta obra es, me parece, su denuncia anticipada de los totalitarismos y en particular, de las dictaduras posteriores, que se han cobrado tantas vidas, caracterizadas por el odio al pensamiento ajeno, el culto a sí mismas y la violación de los derechos humanos de sus semejantes. Cualquier parecido con la realidad no es pura coincidencia, ni tampoco es casual que George Orwell, su autor, las identifique con el Socialismo. Años antes, había ridiculizado la revolución rusa de 1917 en su obra “La Rebelión en la Granja”, de 1945. Denunció allí las injusticias del comunismo soviético, resumidas en aquella genial frase manipulada por los cerditos en el poder: “todos los animales son iguales, pero algunos más iguales que otros”.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.

“TENÍA QUE SOBREVIVIR”, UNA NUEVA PERSPECTIVA DE LA TRAGEDIA DE LOS ANDES (por Pablo R. Bedrossian)

Serie “LECTURA RECOMENDADA”

En 13 de octubre de 1972 una noticia sacudió al mundo: un avión de la Fuerza Aérea Uruguaya con cuarenta pasajeros y cinco tripulantes había caído en la Cordillera de Los Andes. En aquel vuelo viajaba hacia Chile un equipo de rugby de un colegio católico junto a algunos de los familiares. Se inició un intenso rastrillaje para dar con su paradero. Diez días después el SAR (Servicio de Rescate Aéreo) chileno decidió suspender la búsqueda. La inmensa mayoría los dio por muertos pensando que, si no murieron en el accidente, el frío, la nieve y la montaña habían acabado con ellos.

Ignoraban que el avión había caído lejos de su ruta. En el accidente había perdido la cola y las dos alas, pero la trompa y el fuselaje habían parcialmente sobrevivido a la caída y con ellos 28 personas.

Como si semejante calamidad no bastara, el 29 de octubre un alud cubrió a los jóvenes refugiados en los restos de la nave; la nieve que había ingresado por el boquete posterior del avión se llevó ocho vidas más. Los que sobrevivieron tuvieron que quitar en forma desesperada la gruesa capa de nieve que los sepultaba para no morir asfixiados, y enfrentar nuevamente frente un panorama desolador de muerte, frío, hambre y soledad extremos. En las semanas siguientes el grupo se fue reduciendo a causa de las heridas y las enfermedades, quedando vivos solo 16.

Cómo sobrevivieron a esa tragedia está documentado en el libro “Viven” que leí con avidez durante mi adolescencia. Probablemente aquellos que no leyeron el libro vieron la película.

EL LIBRO

Décadas después llega a nosotros “Tenía que sobrevivir”, escrito en primera persona por uno de los protagonistas, Roberto Canessa, con la ayuda literaria de Pablo Vierci.

El libro está dividido en dos partes. La primera desarrolla la experiencia vivida en los Andes por la sociedad de la nieve, ese grupo de muchachos que enfrentó con fe y resignación el cruel destino que les había tocado. También habla de la búsqueda incesante de los padres que nunca dieron por perdidos a sus hijos y del sufrimiento en el Uruguay por los ausentes.

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El relato detalla la terrible caminata final que el autor hizo junto a Fernando “Nando” Parrado hasta encontrar un baqueano, cuyo aviso a las autoridades permitió el inicio del rescate. Sin duda, es un texto épico que uno no puede parar de leer. Ni el primer libro ni la película revelaron en toda su intensidad ese esfuerzo final; era algo que en aquella lectura
adolescente sentí que faltaba. El ascenso por pendientes sumamente empinadas, las noches en el hielo y el enorme sacrificio físico que exigió a los cuerpos desnutridos son presentados no solo como adversidades extremas sino como modeladoras de ese espíritu de lucha puesto a prueba que solamente la voluntad, cuando el físico ya no resiste, insiste en mantener.

LO QUE VINO DESPUÉS

La segunda parte del libro deja de ser una experiencia colectiva para volverse un relato personal donde el autor, ya convertido en cardiólogo infantil, aborda el subtítulo de su obra: “Cómo el accidente en los Andes inspiró mi vocación para salvar vidas”.

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La supervivencia lo convirtió en una celebridad. Pudo viajar por todo el mundo contando la gesta de los Andes y eso le abrió puertas extraordinarias. Graduado de médico, aprovechó la fama adquirida para hacer contacto con los mejores cardiólogos y cirujanos cardiovasculares infantiles del mundo y se propuso llevar la cardiología infantil uruguaya a otro nivel. Comenzó a trabajar para que todos los niños con cardiopatías graves, sin importar su estatus socioeconómico, accedieran al menos a un diagnóstico cierto que pudiera dejar claras sus posibilidades de vida.

Tal como la primera parte que incluye los relatos de los protagonistas de la búsqueda, esta sección incluye conmovedores testimonios de madres y padres de pacientes. De algún modo, perciben al Dr. Roberto Canessa como una especie de santo al que rinden devoción por todo lo que desinteresadamente ha hecho por ellos.  Desde luego, Canessa no se ve a si mismo como lo ven sus pacientes. Más bien siente que puede darle un significado a lo padecido en la montaña sirviéndolos. Si junto a sus compañeros en la nieve sintió el abandono, él se pregunta “¿qué puedo hacer para asegurarme que las víctimas de tragedias con las que tropiezo en el curso de mi vida no queden solas?”

Otra lección importante la deja para el final: “simplemente aprendí que no puedo rehuir los problemas que se atraviesan en mi camino, como la Cordillera de los Andes se interpuso en nuestro camino”. Coraje para enfrentar lo que a uno le toque y resistir hasta el final.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados


FICHA

Título: “Tenía que sobrevivir”

Autores: Roberto Canessa – Pablo Vierci

Editor: Editorial Atria

Año: 2016

UN COMENTARIO A “EL ORO DEL REY” DE ANTONIO PÉREZ-REVERTE (por Pablo R. Bedrossian)

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El Oro del Rey (Pérez-Reverte) 01Desde hace algunos años Arturo Pérez-Reverte es uno de los escritores más leídos de España, no solo por su extensa trayectoria periodística sino por sus novelas.

“El Oro del Rey” es la cuarta entrega de las aventuras del capitán Diego Alatriste[1]. La obra trata sobre la secreta pugna por el oro proveniente de América que financiaba las empresas de la corona española durante el reinado de el cuarto Felipe, como los personajes llaman a aquel que conocemos como el rey Felipe IV.

Si bien no soy amante de las novelas de época, el mayor mérito literario de esta obra reside -me parece- en la extraordinaria capacidad del autor de transportarnos a la Sevilla de principios del siglo XVII mediante el florido lenguaje utilizado en sus minuciosas descripciones. No sabemos a ciencia cierta cómo se hablaba en la España de aquel tiempo, salvo por la obra literaria de Luis de Góngora o Francisco de Quevedo, quien es uno de los personajes de la obra; sin embargo, la pluma de Pérez-Reverte nos convence que se hablaba tal cual él escribe.

El Oro del Rey (Pérez-Reverte) 02.jpgHay un párrafo atribuido a Íñigo Balboa, ahijado de Alatriste, donde sentimos la impronta autobiográfica del autor: “Todos los personajes de esta historia, el capitán, Quevedo, Gualterio Malatesta, Angélica de Alquézar, murieron hace mucho; y sólo en estas páginas puedo hacerlos vivir de nuevo, recobrándolos tal y como fueron. Sus sombras, entrañables unas y detestadas otras, permanecen intactas en mi memoria, con aquella época bronca, violenta y fascinante que para mí será siempre la España de mi mocedad, y la España del capitán Alatriste”.

“El Oro del Rey” no posee ni una alta carga emotiva, ni una tensión creciente; tampoco ofrece un sorprendente desenlace; sin embargo, hay tres o cuatro momentos de acción, incluyendo la escena final, muy bien relatados. Es una obra para aquellos que aman los combates a espada, las historias románticas y las fiestas populares.

La historia es la excusa para ser testigos y a la vez protagonistas de hechos que sucedieron mucho antes que hubiéramos nacido.

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REFERENCIAS

[1] Las aventuras del capitán Alatriste constan de siete entregas: El capitán Alatriste (1996), Limpieza de sangre (1997), El sol de Breda (1998), El oro del rey (2000), El caballero del jubón amarillo (2003), Corsarios de Levante (2006) y El puente de los Asesinos (2011).

HISTORIAS DE FRACASOS Y FRACASADOS QUE CAMBIARON EL MUNDO (por Pablo R. Bedrossian)

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Historias de fracasos y fracasados que cambiaron al mundo 02Para muchos, fracaso es una mala palabra, y ser un fracasado, una tragedia. Demian Sterman en “Historias de fracasos y fracasados que cambiaron el mundo” se ocupa de demostrarnos que el problema no está en los resultados sino en la forma de entenderlos.

Las historias que el autor presenta para apoyar su hipótesis vuelven al libro muy entretenido. En la primera parte, titulada “Fracasados”, aparecen genios como Gaudí, Beethoven, Walt Disney, Steve Jobs, Henry Ford (por el libro me enteré de Fordlandia, la ciudad que el empresario automotriz creó en la Amazonia) y muchos otros. Para esos reiterados “fracasadores” -si se me permite el neologismo- cada paso en falso terminó siendo un valioso aprendizaje. Como solemos decir, el problema no es estar caído sino no levantarse.

Sterman relata una sabrosa anécdota de dos expertos en fracasos: Chaplin y Einstein. Durante un encuentro el físico le dijo a Chaplin:

– Lo suyo es extraordinario: todo el mundo lo entiende y admira.

 A lo que el genial actor y director le respondió:

– Lo que ocurre con Ud. es aún mayor: todo el mundo lo admira, aunque nadie lo entiende”.

La segunda parte se titula “Espacios para reírse del propio fracaso (y el de los otros)”. Cuenta allí, por ejemplo, del nacimiento de “La Academia del Fracaso”, de las famosas “FuckUp Nights” y del curioso “Museo de los productos fracasados”. Cuenta que en Silicon Valley, sede de importantes empresas tecnológicas, el lema es “Fail fast, fail often” (“fracasa rápido, fracasa seguido”) y que allí un currículum sin fracasos es desechado inmediatamente. Es obvia la diferencia con la típica asignación de culpas de la cultura latina.

La última parte aborda un tópico sumamente curioso: “Cuando el fracaso y el éxito son solo casualidad”. Comienza con Coca Cola y Pepsi, habla de Charles Goodyerar y Levi Strauss e incluso describe el origen accidental del helado en palito (en algunos lugares conocido como paleta) y del dulce de leche. Además, presenta dos términos que, si no sabe de qué se tratan, vale la pena conocer: serendipia y chindogu.

Escrito en un tono neutro con pinceladas de buen humor “Historias de fracasos y fracasados que cambiaron el mundo” es un libro entretenido que puede ser leído no solo como una colección de experiencias sino como un espejo en el cual mirarse. En cierta ocasión Charles Handy, un gurú irlandés del management comentó: “Cuando acabaron sus estudios, les dije a mis hijos que lo que debían hacer era buscar clientes y no jefes”. Si es de los que creen que aquellos que se atreven, los verdaderos emprendedores, crean el futuro, este libro es para Ud. Tal como dice el libro de Demian Sterman, la clave está en insistir, pero cambiando la manera.

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BONUS: UN BREVE PÁRRAFO DEL LIBRO ESCRITO CON FINO HUMOR

“El 2 de octubre de 1954 Kimmy Denny, gerente del estudio de grabación donde se estaba haciendo una audición para el programa de radio Grand Ole Opry, despidió al principiante Elvis Presley de forma terminante: ‘No vas a ninguna parte, hijo. Deberías volver a manejar un camión’. Por suerte el Rey no le hizo caso y siguió insistiendo, aunque quizás el mundo perdió un excelente camionero”. (Demian Sterman, “Historias de fracasos y fracasados que cambiaron el mundo”, Paidós, 2017, p.67,68).

 

UN COMENTARIO A “EL CRIMEN DE LORD ARTHUR SAVILE” DE OSCAR WILDE (por Pablo R. Bedrossian)

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Muchos habrán escuchado de Oscar Wilde por obras como “El Fantasma de Canterville”, “El Retrato de Dorian Gray” o “El Príncipe Feliz”. Si nunca leyeron nada suyo, “El Crimen de Lord Arthur Savile” puede ser un excelente inicio. Además, se puede descargar gratis por Internet.

El crimen de Lord Arthur Savile 01.jpgLa historia comienza en una recepción ofrecida por una dama de la alta sociedad. Un invitado especial se convierte en el centro de las conversaciones: Mr.Podgers, quien se dedica a leer las manos. Durante la velada revela a cada invitado su pasado y su futuro. Cuando llega el turno de Lord Arthur Savile, un joven a punto de casarse, el quiromántico empalidece. Hay algo trágico en el destino de ese aristócrata, que solo después le revela en privado. El resto descúbralo Ud.

A mitad de camino entre un cuento largo y una novela corta esta obra es una suerte de policial negro, que va atrapando lentamente en su red al lector. Muestra el ingenio del escritor irlandés a través de un relato cargado de humor e ironía donde el amor, el honor y el crimen se dan la mano.

Oscar Wilde nació en Dublín, Irlanda, en 1854 y murió en la pobreza en París, Francia en 1900. Aunque los escándalos dominaron la última década de su vida -incluyendo dos años de cárcel-, preferimos recordarlo por su pluma aguda e inteligente que siempre pone en movimiento nuestra imaginación.

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