PUERCOESPÍN CENTROAMERICANO Y EL HALLAZGO DE UN EJEMPLAR JUVENIL (por Pablo R. Bedrossian)

El puercoespín centroamericano o tropical, cuyo nombre científico es Sphiggurus mexicanus (conocido también como Coendou mexicanus), es uno de los mamíferos más curiosos por su sistema de defensa: su cuerpo está cubierto por unas estructuras rígidas, largas y delgadas de tonalidad amarillenta conocidas como espinas o púas. Se trata de pelos envueltos por queratina, una proteína que les provee su dureza. Las bases de estas púas se encuentran insertadas en la piel.

Ejemplar encontrado en nuestro residencial y reubicado en el cerro Campisa

Las espinas se erizan ante situaciones de amenaza mediante a un mecanismo similar al de la piloerección, y pueden despedirlas o liberarlas sacudiendo su cuerpo. Aunque se dice que es falso que disparen estas púas contra sus atacantes, en nuestra comunidad hemos tenido perros que han sufrido sus dolorosas consecuencias.

Puercoespín fotografiado en la montaña

Suelen pesar de 1,4 a 2,6 kg. El cuerpo es alargado y de color café. Se dice que la cabeza no tiene espinas; sin embargo, todos los ejemplares que hemos visto las poseen. La nariz, que no tienen púas, cuenta con pelos a manera de un bigote, es rosada, redondeada y regordeta remedando a la del cerdo, con el que, a pesar del nombre, no tienen ningún parentesco. La boca cuenta con tiene 20 dientes con incisivos muy desarrollados[1], algo propio de los roedores. Los ojos son pequeños y la cola es prensil, gruesa y con espinas en su base. Poseen cuatro dedos en cada extremidad.

Ejemplar fotografiado entre las ramas de un árbol de la Etapa I de Campisa.

La cola suele ser de la mitad del tamaño de la longitud cabeza-cuerpo. Es interesante que en Sudamérica hay también especies de cola corta (en la especie Echinoprocta rufescens mide alrededor del 30% de la longitud cabeza-cuerpo) y de cola larga (en la especie Coendou melanurus de la zona oriental de la Cordillera de los Andes mide el 85% o más de la longitud cabeza-cuerpo)[2].

Este ejemplar descendió de la montaña y se acomodó en una ventana de las oficinas de Promotora del Norte. Como llegó se fue.

Los puercoespines son animales de desplazamiento lento y hábitos preferentemente nocturnos, aunque nosotros hemos visto adultos en pleno día sobre árboles tupidos. Comen ramas tiernas, frutas, semillas y hojas. Viven en huecos de árboles o en cuevas. Las hembras ponen una cría[3]. Una característica propia de todas las especies de puercoespines en su longevidad, que habitualmente supera los 20 años de vida[4].

EL HALLAZGO DE UN JUVENIL

Vivimos en Residencial Campisa, un complejo habitacional que ocupa un terreno de aproximadamente 300 hectáreas, ubicado en el cuadrante noreste de San Pedro Sula, en la región noroccidental del Honduras. Pese a formar parte del casco urbano, hemos documentado la existencia de puercoespines y muy recientemente la observación de un pequeño ejemplar juvenil.

Ejemplar juvenil

El terreno es irregular con elevaciones que van desde los 65 hasta los 267 metros sobre el nivel del mar; cuenta con dos cerros actualmente despoblados cuyo hábitat es el de un bosque seco tropical; entre ellos hay áreas planas urbanizadas con arborización, engramado y jardinería; el residencial cuenta con un canal de agua y una laguna artificial. Todos los puercoespines fueron observados en el cerro más alto o en sus faldas.

Nótese la nariz bulbosa y rosada, los pelos del bigote y las uñas largas en ambas manos

En ese cerro hay una vieja carretera de tierra que se encuentra abandonada. Recientemente, el vecino Gustavo Restrepo, practicando allí ciclismo de montaña, observó un pequeño animalito que fotografió con su celular. Cuando lo compartió, lo reconocimos de inmediato como un puercoespín de pocas semanas de vida. Le pedimos que si lo volvía a encontrar nos avisara. Dos días después, a las 3 de la tarde nos llamó diciéndonos que el pequeño mamífero se hallaba en el mismo lugar. Nos dirigimos allí de inmediato y lo pudimos admirar mientras reposaba en el tronco de un árbol. El color era más rojizo que en los adultos y aún no tenía las espinas plenamente desarrolladas. Se encontraba tranquilo sin signos de alerta por lo que pudimos fotografiar y filmar. No encontramos ningún signo de presencia de la madre en las inmediaciones.

ALGO MÁS SOBRE LOS PUERCOESPINES

Hay dos grandes grupos de puercoespines: la familia Hystricidae, los puercoespines del “Viejo Mundo” y la familia Erethizontidae, los puercoespines del “Nuevo Mundo” o americanos. En Centroamérica, la única especie conocida es Sphiggurus mexicanus, cuya distribución se extiende desde el centro de México hasta el oeste de Panamá, en alturas hasta 3,200m. En Costa Rica se encuentra en las vertientes Caribe y Pacífico (a excepción de Osa y San Vito) en zonas bajas hasta alturas de 3,200 metros sobre el mar[5].

El mismo ejemplar juvenil

Otro animal con púas en la piel es el erizo, famoso por enrollarse sobre sí mismo quedando como si fuera una bola; sin embargo, no está dentro de la familia de los puercoespines.

VIDEOS DEL EJEMPLAR JUVENIL

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.


AGRADECIMIENTOS

Una de las personas que más me ha enseñado de la biodiversidad centroamericana es Leonel Marineros. Es el autor del único libro de mamíferos que conocemos de Honduras y el primero en publicar un libro sobre las serpientes del país. ¡Gracias, Leonel, por tu amistad y apoyo de siempre!


REFERENCIAS

[1] Marineros, Leonel, Martínez Gallegos, Francisco, “Guía de Campo de los Mamíferos de Honduras”, Instituto Nacional de Ambiente y Desarrollo (INADES), 1998, p.166

[2] Tirira S., Diego, “Mamíferos de Ecuador”, Museo de Zoología, Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Quito, Ecuador, 1999, p.207

[3] Carrillo, Eduardo, Wong, Grace y Sáenz, Joel C.; “Mamíferos de Costa Rica Mammals”, INBio, Santo Domingo de Heredia, Costa Rica, 1999, p.154

[4] Gorbunova, Vera, Bozzella, Michael J. y Seluanov, Andrei, “Rodents for comparative aging studies: from mice to beavers”, Age 30, 2008, p.112

[5] Carrillo, Eduardo, Wong, Grace y Sáenz, Joel C., Op. cit., p.153


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías y videos fueron tomados por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.

OSOS HORMIGUEROS EN CENTROAMÉRICA (por Pablo R. Bedrossian)

Tamandúa mexicana 03 DSC04609

Serie MAMÍFEROS DE CENTROAMÉRICA

Vivo Residencial Campisa, un proyecto residencial y ambiental de unas 300 hectáreas, en San Pedro Sula, Honduras. Su entorno es el de un bosque seco tropical. Posee una cobertura vegetal típica de las urbanizaciones, con arborización, engramado y jardinería, pero en su mayor proporción es una reserva natural con cobertura vegetal continua. El terreno es irregular, con elevaciones que van desde los 65 hasta los 267 metros sobre el nivel del mar; cuenta con áreas planas en el sector sudeste y norte.

Tamandúa mexicana 04 DSC04624Una mañana, hace pocos días, un trabajador de la empresa que desarrolla el proyecto me mostró algo asombroso: un oso hormiguero mediano, conocido como tamandúa, instalado en uno de los árboles, saboreando un manjar de insectos. Sus movimientos lentos y ordenados me permitieron fotografiarlo y filmarlo sin dificultades a una distancia de unos 5 o 6 metros.

No es la primera vez que alguien informa haber visto un tamandúa en la comunidad donde vivimos. Ya lo habían hecho dos vecinos, Frank Gallardo y Eduardo Fiallos, pero es la primera vez que su observación se documenta. El tamandúa se encontraba a sólo unos 200 metros de mi casa y a unos 50 metros del nacimiento del cerro.

QUÉ SON LOS OSOS HORMIGUEROS        

Los osos hormigueros conforman la familia Myrmecophagidae, que significa literalmente comedores de hormigas, en referencia a su dieta preferida. Son mamíferos placentarios exclusivamente americanos, que habitan regiones tropicales desde México hasta el norte de la Argentina. Sólo hay cuatro especies. ¿Qué tienen en común? Dejemos que un experto señale la más importante: “El cráneo es tubular; el hocico es cilíndrico, con una estrecha abertura, que permite únicamente la entrada y salida de la lengua, la cual es larga y delgada, con abundante saliva; no poseen dientes”[1].

Myrmecophaga tridactyla 01 DSC04713

Estos hormigueros (no son verdaderos osos) tienen la piel cubierta de pelos y, según el mismo autor, las cuatro extremidades poseen cinco dedos, aunque, dependiendo de la especie, no todos son visibles externamente; además los miembros superiores son más desarrollados que los inferiores y tienen garras potentes.

EL MÁS PEQUEÑO, EL CYCLOPES DIDACTYLUS U OSO HORMIGUERO ENANO

Cyclopes didactylus 05 P1260163La observación del tamandúa no fue mi primer contacto con osos hormigueros. En diciembre de 2009, un colega de La Ceiba, en el norte de Honduras, planteó un dilema ético a un grupo dedicado a preservar la biodiversidad nacional. Alguien le había ofrecido un Cyclopes didactylus, (un oso hormiguero enano). Si lo compraba, estaría alentando el tráfico de especies; pero si no lo hacía, el pobre animalito terminaría de mascota en algún sitio alejado de su entorno. Luego de un breve debate, la mayoría recomendó su compra para liberarlo en el Parque Nacional Lancetilla, zona donde habita la especie. Interactuar con este osito hormiguero fue una experiencia memorable.

Cyclopes didactylus 07 P1260161

A pesar de su naturaleza salvaje se comportó amigablemente, sin rehuir al contacto humano. Comprobé la suavidad de su pelaje cuando lo tuve en mis brazos.

Lo liberamos la misma noche que lo trajeron, el 11 de diciembre de 2009.

Cyclopes didactylus 04 P1260175

Conocido en inglés como Silky Anteater y en español como oso hormiguero enano, hormiguero pigmeo, hormiguero sedoso, hormiguero de seda, hormiguero oro, oso dorado, serafín de platanar, ceibita, angelito, flor de balsa, gato balsa o perico ligero dependiendo el país y la región, es el más diminuto de la familia. Pesa aproximadamente medio kilo[2]; de los hormigueros, es el que tiene la cabeza menos alargada y la nariz más pequeña. Su color dorsal va del dorado al ocre brillante, con una franja café o marrón en su centro, mientras que el vientre tiene una tonalidad más amarillenta. Su cola es prensil, peluda, sedosa y más larga que el cuerpo[3]; se sirve de ella para moverse entre las ramas. En cuanto a su reproducción, tiene sólo una cría por camada[4][5].

Cyclopes didactylus 02 P1260169

Se distribuye desde México hasta el norte de Bolivia. En Sudamérica se ubica en la zona oeste del continente, en zonas aledañas a los Andes, pero hay poblaciones de esta especie en Brasil, en áreas cercanas al océano Atlántico. No se ha documentado su presencia en El Salvador[6]. En México se lo considera en peligro de extinción[7].

Su hábitat son los bosques húmedos, bosques de crecimiento secundario y manglares. Vive en los árboles y prefiere la vida solitaria. Suele actuar de noche y dormir de día, enrollado a las ramas como un ovillo. Los pocos datos disponibles indican que el macho se moviliza más que las hembras, pero siempre dentro de un perímetro muy limitado, menor a medio kilómetro cuadrado.

LOS MEDIANOS, LAS DOS ESPECIES DE TAMANDÚAS

Tamandúa mexicana 05 DSC04636

Los osos hormigueros medianos se denominan tamandúas y hay dos especies: Tamandua mexicana (Northern Tamandua en inglés), que se distribuye desde México hasta el noroeste del Perú y el noroeste de Venezuela[8], y Tamandua tetradactyla (Southern Tamandua en inglés), que se encuentra sólo en Sudamérica desde Colombia, Venezuela, y la isla Trinidad hasta el norte de Argentina y Paraguay. El modo más sencillo de diferenciarlos es observar si poseen una mancha negra en forma de chaleco: El T. mexicana lo posee, y el T. tetradactyla no[9].

Los tamandúas poseen diversos nombres populares, según la región: oso hormiguero mediano, oso mielero, oso melero, oso colmenero, oso brazo fuerte, brazo fuerte, chupa miel, entre otros.

Hablemos del que observamos, el Tamandúa mexicana. Posee un cuerpo alargado de pelaje corto, con una trompa delgada y desnuda que se va oscureciendo hacia la punta. Como todos los hormigueros, no tiene dientes y posee una lengua delgada y pegajosa[10]. Sus ojos son pequeños y las orejas redondeadas.

Tamandúa mexicana 01 DSC04607El animal pesa entre 3.8 y 8.5 kg. Su dorso es un color crema amarronado con el mencionado chaleco oscuro. Los miembros delanteros son fuertes, con dos garras grandes y dos pequeñas; las patas traseras terminan en cinco garras y la cola es prensil[11].

Su ámbito natural son tanto los bosques secos como los bosques húmedos. Puede tener hábitos diurnos o nocturnos, pero siempre en solitario. En Panamá se ha estimado que tiene un campo de acción de hasta 75 hectáreas, pero en Centroamérica el rango identificado es más reducido, hasta unas 25 hectáreas[12]. Aparentemente su distribución es amplia, pero debido a sus costumbres solitarias su densidad poblacional es muy baja.

Tamandúa mexicana 02 DSC04608

Puede ser terrestre o arborícola, pero duerme entre las ramas. Se esconde en huecos, sean de troncos o de tierra, incluso en el suelo. Se alimenta de hormigas y termitas. El sureño Tamandua tetradactyla también gusta de las abejas. Las hembras dan a luz un ejemplar por vez, y, cuando van a comer, suelen ubicar a su cría en un nido en el hueco de un árbol. Se han observado hembras cargando en sus espaldas a sus crías[13]. Está relativamente protegido de la caza furtiva debido a que su piel no es codiciada por su rugosidad, ni su carne utilizada para preparar comidas.

EL OSO HORMIGUERO GIGANTE

Myrmecophaga tridactyla 02 DSC04708Su nombre científico es Myrmecophaga tridactyla (en inglés Giant Anteater) y es, sin duda, el más conocido de la familia de los hormigueros. En español, se lo conoce como oso hormiguero gigante, oso caballo, oso bandera o yurumí. Lo he visto solamente en cautiverio. Es un animal realmente único, pues no se parece a ningún otro. Lamentablemente es una especie seriamente amenazada.

Myrmecophaga tridactyla 03 DSC04714Es de gran tamaño (puede medir más de dos metros) y posee hábitos terrestres. Su alargada cabeza de forma cónica y sin cuello parece la continuación natural del resto del cuerpo. Posee una larguísima lengua retráctil puede alcanzar los 60 cm de largo, y está cubierta por una sustancia adhesiva que le permite capturar las hormigas con facilidad. Su extensa cola que no es prensil está cubierta de largos pelos, [14]. Tiene un color café o marrón oscuro, con una típica mancha negra en forma de V, que va del pecho hasta la parte media de la espalda. Sus patas delanteras son color crema, con dedos que terminan en garras[15].

Su hábitat son bosques secos y bosques húmedos. Si bien se dice que se encuentra desde el sur de Belice hasta el norte de Argentina, es muy raro en Centroamérica. Recientemente, utilizando cámaras trampa, David Gonthier y Franklin Castañeda documentaron fotográficamente la existencia de al menos dos osos hormigueros gigantes[16] en los alrededores del río Sikre, en la Reserva de la Biosfera de Río Plátano, confirmando su existencia en Honduras[17]. Este hallazgo es esperanzador pues el Myrmecophaga tridactyla es considerado el mamífero más amenazado de Centroamérica y se cree extinto en Belice y Guatemala, and probablemente también en Costa Rica[18].

© Pablo R. Bedrossian, 2017. Todos los derechos reservados.


AGRADECIMIENTOS

Agradecemos muy especialmente a Franklin Castañeda por toda la información brindada sobre el Myrmecophaga tridactyla, el oso hormiguero gigante.


REFERENCIAS

[1] Tirira S., Diego, “Mamíferos de Ecuador II”, Museo de Zoología, Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Quito, Ecuador, 1999, p.59

[2] Carrillo, Eduardo, Grace Wong y Joel C. Sáenz, “Mamíferos de Costa Rica Mammals”, INBio, Santo Domingo de Heredia, Costa Rica, 1999, p.56 dan un peso menor, entre 155g y 275g.

[3] Hayssen, Virginia, Flavia Miranda, and Bret Pasch, “Cyclopes didactylus (Pilosa: Cyclopedidae)”, Mammalian Species 44(895):51-58, enero 2012. © 26 de septiembre de 2012, American Society of Mammalogists, p.53

[4] Carrillo, Eduardo et al., Op. cit,, p.56

[5] Leyendo diferentes libros y publicaciones se encuentra que hay quienes dicen que la cría es transportada en el vientre por la hembra y quienes dicen que por el macho sobre su espalda.

[6] Hayssen, Virginia et al., Op. cit., p.54

[7] Norma Oficial Mexicana NOM-059-ECOL-1994, que determina las especies y subespecies de flora y fauna silvestres terrestres y acuáticas en peligro de extinción, amenazadas, raras y las sujetas a protección especial, y que establece especificaciones para su protección, DOF (Diario Oficial de la Federación) del 16/05/1994,

[8] Carrillo, Eduardo et al., Op.cit. p.54

[9] Tirira S., Diego, Op. cit., p.60

[10] Navarrete, Daya y Jorge Ortega, “Tamandua mexicana (Pilosa: Myrmecophagidae)”, Mammalian Species 43(874):56–63, © 28 de marzo de 2011, American Society of Mammalogists, p.58

[11] Carrillo, Eduardo et al., Op.cit. p.54

[12] Navarrete, Daya et al., Op. cit., p.60

[13] Navarrete, Daya et al., Op. cit., p.61

[14] Tirira S., Diego, Op. cit., p.60

[15] Carrillo, Eduardo et al., Op.cit. p.52

[16] Las cámaras trampas capturaron cuatro imágenes de osos hormigueros, que, según los autores, corresponden, al menos a dos ejemplares diferentes. Esto sugiere que su presencia en la zona en mucho más alta de lo esperado.

[17]  Gonthier, D. J. and Castañeda, F. E. 2013. “Large- and medium-sized mammal survey using camera traps in the Sikre River in the Río Plátano Biosphere Reserve, Honduras”. Tropical Conservation Science. Vol. 6(4):584-591, p.584

[18] Superina M., Miranda F.R., & Abba A.M. 2010. “The 2010 Anteater Red List Assessment”. Edentata 11:96-114. Google Scholar, p.104


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías y videos fueron tomados por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.

ACERCA DEL HALLAZGO DE UN ARMADILLO CABASSOUS CENTRALIS (por Pablo R. Bedrossian)

En 2008 tras una fuerte tormenta, encontramos aquí en Campisa, San Pedro Sula, Honduras, un Cabassous centralis, popularmente conocido como “tumbo” junto a una serpiente Conophis lineatus, una “guardacaminos” en una toma de agua. Seguramente pelearon pues el armadillo presentaba heridas sobre todo en su hocico (por llamarlo de algún modo) y en su cola que sangraban levemente.

El ejemplar fue recuperado y devuelto a su hábitat natural, el cerro Campisa, cuya parte oeste forma parte de Residencial Campisa, un proyecto residencial y ambiental ubicado a quince minutos del centro de San Pedro Sula.

Links a los videos del ejemplar encontrado:

http://www.youtube.com/watch?v=AL_urIDCUMM

http://www.youtube.com/watch?v=2YGheKb3PLE

Image

Acerca del Cabassous centralis

No me resultó fácil encontrar información sobre esta especie. La mayoría de los artículos en Internet cita a Luis Elizondo y sus investigaciones en Costa Rica, pero no he podido encontrar sus publicaciones originales. Expongo aquí los hallazgos de mi investigación bibliográfica ajustada a la observación del ejemplar que encontré.

En Honduras se reportó por primera vez en 1899 a orillas del Río Chamelecón (Departamento de Cortés). Hasta 1995 sólo había registros en cuatro de los 18 departamentos de Honduras: Atlántida, Cortés, Francisco Morazán y Olancho.

Clasificación científica

Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Mammalia
Orden: Xenarthra
Familia: Dasypodidae
Género: Cabassous
Especie: Centralis

 Descripción: Suele pesar entre 2 y 3.5kg. Mide de 30 a 49 cm, 10 de los cuales pertenecen a la cola. Su caparazón, que cubre todo el cuerpo y parte de la cabeza, tiene tonalidad gris oscura con bordes claros. Consta de 10 a 13 bandas móviles sobre la espalda lo que le otorga amplia flexibilidad para enrollarse.

Muestra una cara desnuda (tiene unas pocas placas pequeñas presentes) de color pardo-rosado pálido. La cabeza es ancha, ampliamente espaciada alrededor de las orejas. Su lengua es larga y viscosa, y sus ventanas nasales redondas y abiertas, siendo el olfato su sentido más desarrollado. Poseen 34 dientes. La cola es corta y sus patas cortas, todas con cinco dedos que terminan en garras largas y fuertes que utiliza para excavar galerías.

Image

Image

Distribución: desde el sur de México hasta el norte de Colombia

Hábitat: Bosques húmedos, bosques secos, bosques secundarios y sabanas.

Hábitos: Nocturnos. Son solitarios e inofensivos. Aparentemente pasan más tiempo en túneles subterráneos que otros armadillos y ante el peligro buscan rápidamente enterrarse o esconderse en huecos. Se les atribuye segregar un olor desagradable al verse amenazados, pero en ningún momento se percibió en el ejemplar que hallamos.

Alimentación: Termitas, hormigas y otros invertebrados, y en menor proporción raíces y tubérculos.

Reproducción: He encontrado una cita donde afirma que las hembras tienen una cría por parto y otra que afirma que son dos. La cría al nacer pesa alrededor del 3% del peso de la madre. Nacen desnudos y de color rosáceo, sin pelos en el cuerpo, los ojos sellados, las orejas cerradas pero sus garras muestran un claro desarrollo al igual que las bandas, pero de blanda consistencia al tacto.

Depredadores: Se menciona al jaguar y al puma que encontrarían su carne muy apetitosa.

Estado: Se la considera una especie rara y poco conocida, que se encuentra amenazada.

Image

Acerca de la zona del hallazgo

Residencial Campisa ocupa un terreno de aproximadamente 300 hectáreas, ubicado en el cuadrante noreste de la ciudad de San Pedro Sula.

Ecológicamente se lo considera un bosque tropical seco. Presenta una cobertura vegetal típica de las urbanizaciones -con arborización, engramado y  jardinería- pero en su mayor proporción es una reserva natural con cobertura vegetal continua.

El terreno es irregular, con elevaciones que van desde los 65 hasta los 267 metros sobre el nivel del mar; cuenta con áreas planas en el sector sudeste -mayormente- y norte.

En el cerro hay senderos que forman una red con cuatro diferentes accesos desde la parte plana, confluyendo todos en una vieja carretera de tierra abandonada que recorre la parte más alta del cerro.

La parte plana está surcada por un canal de agua que fluye de norte a sur. En su centro se creó una laguna artificial que ha atraído a un importante número de aves. El canal servía de límite noroeste y oeste a Residencial Campisa, pero desde la adquisición de una nueva área denominada La Hacienda, un vasto trecho ha quedado dentro del proyecto, separando La Hacienda de la Segunda Etapa.

Las zonas aledañas al canal, que están cubiertas por altos árboles, muestran una importante cantidad de Ctenosaura similis (los populares “garrobos”) y en menor proporción Iguana iguana (las iguanas verdes) y otros reptiles pequeños (los más comunes son lagartijas de los géneros Ameiva y Norops). El canal continúa más allá de la laguna, y luego de varias curvas desemboca en el Río Blanco.

Image

© Pablo R. Bedrossian, 2013. Todos los derechos reservados.


MAMÍFEROS DOCUMENTADOS EN RESIDENCIAL CAMPISA A LA FECHA 

Los mamíferos que hemos documentado fotográficamente hasta la fecha son:

  • Ateles geoffroyi (introducido)
  • Cabassous centralis
  • Caluromys derbianus
  • Cebus capucinus
  • Coendou mexicanus
  • Conepatus sp.
  • Dasyprocta punctata
  • Dasypus novemcinctus
  • Dedelphis ¿virginiana?
  • Lontra longicaudis
  • Nasua narica
  • Philander opossum
  • Procyon lotor
  • Rattus rattus
  • Sciurus variegatoide
  • Sylvilagus sp.

BIBLIOGRAFÍA

Canales, José Modesto y colaboradores, “Fauna de Honduras en peligro de extinción”, Ediciones Ramses, pg.84 y 85

Carrillo, Eduardo, Wong, Grace y Sáenz, Joel C., “Mamíferos de Costa Rica”, INBio, 1999, 1ª Edición, pg.62

Titira, Diego, Mamíferos del Ecuador, Editores CBA (Centro de Biodiversidad y Ambiente), 1999, pg.59,120,198,346 y 349