AGALYCHNIS CALLIDRYAS, LA RANITA DE OJOS ROJOS MÁS FAMOSA DE CENTROAMÉRICA (por Pablo R. Bedrossian)

El género Agalychnis se distribuye desde México hasta Perú y Brasil. Reúne más de una docena de especies de las cuales la más famosa es la Agalychnis callidryas, una ranita verde de ojos rojos y gruesas pupilas elípticas verticales negras.

Agalychnis callidryas

Esta ranita, también conocida como rana de hoja de ojos rojos, rana verde de ojos rojos o rana calzonuda, se encuentra en la vertiente del Atlántico en zonas bajas y moderadas desde el centro de Veracruz y el norte de Oaxaca en México hasta el norte de Colombia. En la vertiente del Pacífico se encuentra desde el sudoeste de Nicaragua hasta el este de Panamá[1].

Agalychnis callidryas

La hembra es más grande (longitud hocico-cola de 48 a 77mm) que el macho (longitud hocico-cola de 30 a 59mm)[2].

MARCAS DE CAMPO

Además de la localización, hay seis marcas de campo observables a simple vista que facilitan su identificación:

  1. El color rojo de los ojos.
  2. La cabeza y dorso de color verde claro homogéneo e intenso.
  3. El color morado azulado de los flancos con rayas verticales amarillas.
  4. Los puntos blancos en el dorso, algo que comparte con otras especies del género.
  5. Los pliegues interdigitales moderados en manos y pies.
  6. Los dedos anaranjados o amarillentos, salvo el borde exterior de los dedos más externos.

Además, McCranie y Castañeda en “Guía de Campo de los Anfibios de Honduras” mencionan que “los discos (de los dedos) tienen almohadillas muy grandes y cubiertas redondeadas”; luego mencionan que “las superficies dorsales son lisas a levemente granulada”. Finalmente agregan dos peculiaridades: “los especímenes del este de Honduras tienen una raya amarilla blanquecina que separa la coloración dorsal de los flancos, mientras que esta raya está ausente en los especímenes del oeste… el brazo y las superficies posteriores y anteriores de los muslos son de color morado (en el este de Honduras) o anaranjado (en el oeste)” [3].

COMPORTAMIENTO

Agalychnis callidryas es activa durante la noche, en particular, en las estaciones de mayor humedad. Se esconde en los árboles durante el día y en los periodos secos[4].

Agalychnis callidryas

Puede reproducirse en una amplia variedad de hábitats; el macho llama a la hembra que desciende de los árboles; tras el amplexo, la hembra se sumerge e hidrata para luego depositar sus huevos en vegetación que cuelga sobre charcos o humedales -incluso en recipientes con agua-, donde los renacuajos se desarrollan y generalmente nadan con la cabeza hacia arriba.

Agalychnis callidryas

ESPECIES SIMILAES

McCranie y Castañeda mencionan tres para Honduras: Agalychnis moreletii, Agalychnis saltator y Cruziohyla calcarifer. “Agalychnis moreletii tiene los flancos de color anaranjado sin líneas pálidas mientras que Agalychnis saltator tiene flancos de color morado sin líneas pálidas. Cruziohyla calcarifer tiene un calcar en el talón, flancos amarillos con rayas o barras verticales color negro y el iris amarillo a gris”[5]. En ambas Agalychnis, tanto moreletii como saltator, los ojos son más oscuros.

Agalychnis callidryas

Además, en Honduras existe una rana endémica de ojos rojos, la Duellmanohyla salvavida de pupilas negras horizontales, conocida como ranita de arroyo de ojos rojos, mucho más pequeña: longitud hocico-cola de la hembra hasta 34mm y del macho hasta 28mm, que habita en la costa norte del país.

Duellmanohyla salvavida

Para Costa Rica, el Dr. Jay M. Savage en “The amphibians and reptiles of Costa Rica” dice que los adultos de Agalychnis callidryas son inconfundibles, pero menciona que los juveniles deben distinguirse de una “prima” de la anterior, la Duellmanohyla uranochroa, que tiene pupilas negras horizontales y una ancha franja blanca brillante que va desde el labio superior, debajo del tímpano, hasta la ingle[6].

Agalychnis callidryas, nuestra ranita de ojos rojos, es una de las más bellas del continente y es portada de libros y revistas e imagen preferida para pósters y carteles. No se la pierda.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados


BONUS: VIDEOS


REFERENCIAS

[1] McCranie, James R., Castañeda, Franklin E., “Guía de Campo de los Anfibios de Honduras“, Bibliomania!, 2007, p.147

[2] Savage, Jay M., “The amphibians and reptiles of Costa Rica”, The University of Chicago Press, 2002, p.281

[3] McCranie, James R., Castañeda, Franklin E., Op. cit., p.146

[4] Savage, Jay M., Op. cit., p.282

[5] McCranie, James R., Castañeda, Franklin E., Op. cit., p.147

[6] Savage, Jay M., Op. cit., p.281


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías y videos fueron tomados por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos, al igual que de la infografía.

RHINOPHRYNUS DORSALIS, EL SAPO QUE ES UNA RANA (por Pablo R. Bedrossian)

SERIE REPTILES Y ANFIBIOS DE CENTROAMÉRICA

prb120Hace unos años, el Diario La Prensa de Honduras publicó un artículo titulado “Encuentran rara especie con cuerpo de tortuga y de rana”[1]. Esta llamativa descripción resumió el habitual desconcierto del hombre común frente a un Rhinophrynus dorsalis. Para aumentar la confusión, en español se lo llama sapo borracho, sapo cavador, sapo nango o sapo mexicano de madriguera, y en inglés Mexican burrowing toad; sin embargo, no es un sapo sino una rana. Tres factores alientan el malentendido: su forma de disco con patas y cabeza triangular, la sensación gelatinosa que infunde al tacto y su gran tamaño, que de hocico a cola mide hasta 89 mm en las hembras adultas y hasta 75mm en los machos[2].

dsc06359Su piel color gris, café o marrón oscuro está atravesada por manchitas claras a los costados y una muy visible franja anaranjada o amarilla, que nace en la cabeza y atraviesa la zona dorsal. Los ojos son pequeños y oscuros. No suele tener membrana interdigital en las manos o está apenas insinuada. En cambio, en la porción interna de los pies (lo que popularmente se llama patas) cuenta con dos grandes tubérculos excavadores en forma de espátula[3] y una extensa membrana interdigital entre los cuatro dedos.

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SOTERRADA

Se la considera una especie fosorial, lo que significa que tiene vida subterránea. Esta rana excava con sus extremidades traseras para alojarse debajo de la tierra, donde se alimenta de insectos, especialmente hormigas y termitas. Jay M. Savage sostiene que “sale a la superficie sólo para reproducirse durante un breve periodo de tiempo al inicio de la estación lluviosa”[4]. Uno de los escasos ejemplares que hemos visto aquí en Campisa, San Pedro Sula, Honduras, lo encontramos durante una remoción de tierra hecha por una retroexcavadora. También hemos filmado otro ejemplar enterrándose completamente en un pequeño espacio de tierra (ver debajo).

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REPRODUCCIÓN Y HÁBITAT

Dicen McCranie y Castañeda “Esta especie tiene una reproducción explosiva y forma coros de machos durante unas pocas noches en el transcurso del año. Normalmente son las lluvias fuertes las que disparan este comportamiento. Los machos cantan mientras flotan sobre el agua en áreas inundadas”. Agregan de inmediato un detalle importante: “Esta rana camina en forma extraña y ocasionalmente puede caminar hacia atrás, por lo que se le llama sapo borracho”[5].

Se encuentra desde el sur de Texas, Estados Unidos hasta Honduras y noreste de Nicaragua en la vertiente del Atlántico, y desde el sur de Michoacán, México, hasta en noroeste de Costa Rica en la vertiente del Pacífico. Habita en zonas que van de 20 a 1000m sobre el nivel del mar.

Si usted encuentra una ranita Rhinophrynus dorsalis siéntase afortunado. No todos los días uno puede admirar una especie que vive bajo tierra.

VIDEOS:

Aquí puede ver un ejemplar que encontramos en Campisa:

Este es el mismo ejemplar, enterrándose hasta cubrirse totalmente. Recomendamos ver el video hasta el final:

© Pablo R. Bedrossian, 2017. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Mendoza, Karen, Diario La Prensa, Edición impresa del 7 de enero de 2011, p.12

[2] Savage, Jay M., “The amphibians and reptiles of Costa Rica”, The University of Chicago Press, 2002, p.184

[3] McCranie, James R., Castañeda, Franklin E., “Guía de Campo de los Anfibios de Honduras“, Bibliomania!, 2007, p.258-259

[4] Savage, Jay M., Op cit., p.183

[5] McCranie, James R., Castañeda, Franklin E., Op. cit. p.259


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías y videos fueron tomados por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.


BIBLIOGRAFÍA

McCranie, James R. y Castañeda, Franklin E., “Guía de Campo de los Anfibios de Honduras“, Bibliomania!, 2007

Savage, Jay M., “The amphibians and reptiles of Costa Rica”, The University of Chicago Press, 2002