“TRAPPED” TEMPORADAS 1 Y 2, CRÍMENES A LA ISLANDESA (por Pablo R. Bedrossian)

Luego de ver “Valhalla Murders” (en español “Los asesinatos de Valhalla”), quedé admirado al ver que una nación como Islandia, una isla de solo 350,000 habitantes, pueda producir una serie de calidad internacional.

Por eso decidí ver “Trapped” (“Atrapados”), una temporada luego de la otra. Cada una cuenta de diez capítulos y confirman aquel dicho “pueblo chico, infierno grande”.

Ambas transcurren casi exclusivamente en un municipio pesquero llamado Seyðisfjörður (no se preocupe, yo tampoco sé pronunciarlo), en medio de caminos estrechos y paisajes nevados. Tratan sobre una serie de asesinatos que pueden estar conectados o no, pero siempre parecen vinculados a la historia de las familias del lugar y sus secretos.

Es una serie lenta. La primera temporada -que nos gustó un poco más que la segunda- tiene un pequeño bajón en el quinto episodio para volver a levantarse en los siguientes. Una tormenta de nieve entorpece las investigaciones que quedan en manos de la pequeña policía local.

La segunda temporada tiene que ver con la llegada de un ferry, reapariciones, intereses económicos y políticos sumados a tragedias familiares. Es un guion interesante, aunque no llega a ser brillante. Lo mejor de la serie son las actuaciones, muy creíbles, que crean estupendos personajes cuya psicología de va revelando a lo largo del relato.

Dirigida por Baltasar Kormákur, se destaca la actuación de Ólafur Darri Ólafsson en el papel del policía investigador Andri Ólafsson y la de Ilmur Kristjánsdóttir en su papel de Hinrika Kristjánsdóttir, su asistente.

Si le gustan las series de intriga, puede gustarle, a pesar que no tenga el ritmo del cine de acción al que Hollywood nos tiene habituados.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.

“THE VALHALLA MURDERS”, UNA MINISERIE POLICIAL EN LA NIEVE DE ISLANDIA (por Pablo R. Bedrossian)

“Los asesinatos de Valhalla” (en inglés “The Valhalla Murders”) es una miniserie policial de ocho capítulos ambientada en Islandia, una nación asentada sobre una gélida isla en el norte de Europa, de solo 350,000 habitantes.

Titulada en su lengua original simplemente “Brot” (“Violación”) la historia gira alrededor de una serie de asesinatos vinculados a un orfanato cerrado muchos años atrás y a una trágica desaparición. Tal como es común en este tipo de miniserie nada es lo que parece y los presuntos sospechosos van cambiando a lo largo de la investigación. Cuanto más se descubre, más se oculta.

En nuestra opinión, lo mejor de la serie son los paisajes, con altas montañas y llanuras que parecen cubiertas por un sudario blanco de gruesa nieve y la excelente dirección cinematográfica de Thordur Palsson, también creador de la serie. Las actuaciones y el guion, a pesar de algunos pozos, son aceptables y mantienen atento al espectador.

Hay algunos detalles que para los que vivimos en otras culturas son llamativos. Por ejemplo, la policía no va armada. Los investigadores de homicidios llevan un arma en una caja fuerte dentro de su vehículo y deben solicitar una clave telefónica para poder abrirla en caso de emergencia. Otro hecho curioso es que criminales de alta peligrosidad mientras son indagados pueden servirse café de una máquina cuando lo deseen e incluso ofrecerlo a sus interrogadores. En eso el lugar parece otro planeta.

Fue filmada en 2019 y lanzada por Netflix en 2020. Es admirable que un país con tan pocos habitantes haya producido una miniserie de calidad internacional. Si le gusta el género policial y los crímenes seriales seguramente no será esta la mejor miniserie que haya visto en su vida, pero tampoco se aburrirá.

© Pablo R. Bedrossian, 2020. Todos los derechos reservados.