GRANDES OBRAS DE NORMAN FOSTER, EL GENIAL ARQUITECTO INGLÉS (por Pablo R. Bedrossian)

Norman Foster creó algunos de los edificios más originales e impactantes de fines del siglo XX y principios del siglo XXI. Como Zaha Hadid, César Pelli, Frank Gehry y Santiago Calatrava, logró unir estructura, tecnología y arte rompiendo con los moldes que lo precedían.

The Gherkin, la monumental creación de Norman Foster con forma de misil en Londres, Inglaterra; delante, las torrecillas de la St Andrew Undershaft Church

Nacido en 1935 en Manchester, Inglaterra, estudió arquitectura en su ciudad natal y luego hizo una maestría en la Universidad de Yale en Estados Unidos. Poco después de su regreso se asoció a Richard Rogers, otro extraordinario arquitecto; junto a él, Su Rogers y Wendy Cheesman conformó en Londres el legendario estudio Team 4 en los años ’60. Luego fundó su propio estudio que hoy está presente en más de 20 países y cuenta con unos 1200 empleados. Ha recibido el premio Pritzker, una especie de Premio Nobel de la Arquitectura,​ en 1999 y el Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2009.

EL MOVIMIENTO “HIGH-TECH”

Norman Foster tempranamente adhirió al High-Tech, que consagra los últimos adelantos industriales, tales como el uso del vidrio y del acero, a la arquitectura de su tiempo. Uno de los primeros frutos de este movimiento es el Centro Pompidou de París, del mencionado Richard Rogers, Renzo Piano y Peter Rice.

Centro Pompidou de París, una de las primeras muestras del movimiento High-Tech, creación de Richard Rogers, Renzo Piano y Peter Rice.

A primera vista podría decirse que el High-Tech era un movimiento rebelde e innovador; sin embargo, “exaltaba tecnologías que pasaban rápidamente a la historia. No es difícil ver en los edificios de Rogers y Foster una nostalgia por la maquinaria victoriana y una fría pasión por los últimos adelantos en materiales y métodos estructurales”[1].

LOS APORTES DE NORMAN FOSTER

Jonathan Glancey afirma: “a comienzos del siglo XXI, a Foster se le considera por unanimidad el arquitecto con más éxito del mundo… Esto se debe, por un lado, a su dinamismo y, por el otro, al gran equipo que le rodea… Pero más importante aún ha sido el hecho que su arquitectura ha conectado con su generación…”[2].

Vista interior de la cúpula del Reichstag, en Berlín, Alemania, creación de Foster

En nuestra opinión, Norman Foster es un genio creativo cuya ambición por innovar nunca se detiene. Se ha dicho que “los edificios de Foster realmente son high-tech; no pueden ser superados ni siquiera por algo que un inventor pudiera idear para un servicio de inteligencia”[3].

Los invitamos a conocer algunas de sus obras:

1. THE GHERKIN (“EL PEPINILLO”), EN 30 ST. MARY AXE (LONDRES, INGLATERRA)

Originalmente denominado Swiss Re Building, este edificio se encuentra cerca de la Tower of London (en español, la Torre de Londres). Cuenta con 40 plantas y 180 metros de altura. Parece sacado de una película futurista. Aunque se lo conoce como “El Pepinillo”, su diseño nos recuerda a un cohete, un misil o a una bala.

Construido por la empresa sueca Skanska, fue inaugurado en 2004. Por su sistema de ventilación, su esqueleto de acero y sus paredes de vidrio consume la mitad de la energía de un edificio tradicional del mismo tamaño. El diseño aerodinámico de Foster también busca aprovechar el flujo del viento.

Su peculiar aspecto y su imponente altura lo hacen visible desde largas distancias, habiéndose convertido en una de las construcciones más emblemáticas de la ciudad.

2. LA NUEVA CÚPULA DEL REICHSTAG Y LA REMODELACIÓN DEL EDIFICIO (BERLÍN, ALEMANIA)

La modernísima y espejada cúpula no es la única intervención de Norman Foster en el Reichstag, sede del Parlamento Alemán; el célebre arquitecto inglés fue el responsable de la remodelación completa del edificio que había sido levantado en el siglo XIX y luego devastado por los bombardeos de la 2ª Guerra Mundial.

La remodelación se realizó entre 1996 y 1999, respetando su fachada neoclásica. Foster comentó al respecto “El enfoque más simple hubiera sido destripar el Reichstag e insertar un edificio moderno en lugar del marco existente. Pero cuanto más nos fijamos en la conciencia del edificio, más nos dimos cuenta de que la historia aún resonaba en su interior y que no podíamos simplemente eliminarla”[4]. Por ello conservó la estructura original, manteniendo y destacando las diversas capas históricas que representa, uniendo pasado y presente.

La cúpula original del edificio hecha en metal y vidrio quedó seriamente dañada en 1933 cuando, un mes después del nombramiento de Adolf Hitler como canciller, un incendio provocado destruyó la sala plenaria del Parlamento Alemán. Luego, hacia el final de la 2ª Guerra Mundial, el Reichstag fue blanco de los soviéticos que erróneamente lo consideraban un emblema del dominio nazi. Durante muchos años aquel glorioso edificio quedó en ruinas. Sin embargo, tras la caída del Muro de Berlín, el gobierno decidió trasladar su sede a Berlín y remodelar el primitivo templo de la democracia alemana.

La actual cúpula vidriada creada por Norman Foster diferencia el viejo Reichstag del nuevo, el pasado del presente. Además su diseño 360º representa a la nueva Alemania surgida tras la caída del muro de Berlín: una nación unida y sin exclusiones.

Parece un enorme jardín de invierno cuya luminosidad representa transparencia. En su centro hay una suerte de embudo formado por 360 espejos.

Además, se puede pasear por las terrazas que la rodean, teniendo bellas vistas de la ciudad que estuvo dividida durante la mayor parte de la segunda mitad del siglo XX.

3. JEFATURA DE GOBIERNO DE LA CIUDAD (BUENOS AIRES, ARGENTINA)

En una decisión estratégica, la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires decidió trasladarse al sector sur de la ciudad. Para la nueva sede ubicada en el barrio de Parque Patricios, Norman Foster y su equipo diseñaron un edificio que ocupa toda la manzana.

La elección del vidrio para las paredes no fue casual: no solo inunda de luz natural las oficinas, sino que representa la transparencia que debe regir en la administración pública, promoviendo, además, la comunicación franca entre los colaboradores.

Este centro cívico de techo ondulado de hormigón a la vista fue inaugurado en abril de 2015. Puede albergar hasta 1,500 empleados. Posee un innovador diseño con un layout adaptable a los cambios de la estructura organizacional. Además, cuenta con terrazas internas donde se encuentran las estaciones de trabajo distribuidas en cuatro niveles y dos grandes patios.

La Casa de la Ciudad se encuentra en armonía con el entorno natural del parque adyacente y con la arquitectura de un barrio que supo tener una fuerte impronta fabril.

4. HEARST TOWER (NEW YORK, ESTADOS UNIDOS)

Subiendo por la 8 Av., muy cerca del Columbus Circle, el Lincoln Center y el Central Park se encuentra la obra más emblemática de Norman Foster erigida en Manhattan. Es la sede central de Hearst Corporation, un holding dedicado a la comunicación.

Inaugurada en 2006, la torre de vidrio y acero se levanta sobre un edificio de seis plantas construido en 1928, cuya fachada original se conserva.

El caminante se sorprende al ver este curioso diseño de 46 plantas y 182 metros de altura, sostenido y a la vez decorado por soportes triangulares que proveen una sensación de movimiento.

El edificio ha recibido varios premios de arquitectura y es el primer rascacielos ecoamigable de New York, con una gran cantidad de avances tecnológicos que reducen el consumo de energía y, a la vez, ofrecen un alto confort. La Hearst Tower es otra prueba de la triada distintiva de Foster: innovación, estética y solidez.

5. QUEEN ELIZABETH II GREAT COURT, MUSEO BRITÁNICO (LONDRES, INGLATERRA)

Se trata del gran salón de ingreso al Museo Británico. Una suerte de cilindro, en cuyo interior hay una magnífica sala de lecturas, ocupa el centro. Alrededor suyo, el techo está cubierto con un diseño teselado hecho en vidrio y acero, los materiales favoritos de Foster. Un teselado es un patrón de figuras que tapiza totalmente una superficie plana sin huecos ni figuras superpuestas.

Por décadas la Great Court estuvo ocupada por estantes de tres pisos de altura correspondientes a la Biblioteca Británica. En 1997, cuando la colección de libros fue trasladada a otro edificio, se abrió la oportunidad de recuperar este magnífico espacio.

Foster y su estudio convirtieron el patio interior del British en la plaza pública cubierta más grande de Europa. Inaugurada en 2000, también presenta restaurada la decoración original de 1846 con su vestíbulo neoclásico de entrada.

6. AYUNTAMIENTO DE LONDRES (LONDRES, INGLATERRA)

El Ayuntamiento de Londres está ubicado en la orilla del río Támesis, muy cerca del famoso Tower Bridge (en español Puente de la Torre). Realizado bajo diseño de Norman Foster, fue inaugurado en 2002. Su peculiar aspecto nos recuerda el caparazón de un caracol, aunque se dice que deriva de una esfera.

Con una superficie vidriada de tonalidades azules y grises ha embellecido la ribera en la zona de Southwark. Por dentro, una larga escalera en espiral llega hasta lo más alto de este llamativo edificio de 10 plantas.

7. MILLENNIUM BRIDGE (LONDRES, INGLATERRA)

Muy cerca de la St. Paul Cathedral (la Catedral de San Pablo) se encuentra el Millenium Bridge, un puente peatonal sobre el río Támesis cuyo original diseño, visto a la distancia, provee una sensación de sinuosidad. El diseño de Norman Foster y su estudio, en conjunto con Sir Anthony Caro y Ove Aru & Partner, cuenta con dos plataformas de soporte y un sistema de cables que lo hace colgante.

Tras ganar el concurso para su construcción en 1996, recién fue inaugurado en 2000; sin embargo, problemas de balanceo al soportar un alto peso durante su inauguración obligó a cerrarlo. Tras reforzar su estructura, fue reabierto en 2002; hoy es muy visitado por locales y turistas que al cruzarlo tienen la sensación de estar muy cerca del agua.

Un detalle curioso es que el film “Harry Potter y el misterio del príncipe” aparece el Millennium Bridge que es destruido por los “malos” de la película.

El genio de Norman Foster brilla a través de sus obras, siempre sorprendentes, consistentes e innovadoras. Nadie sabe aún cómo serán los edificios del futuro, pero estamos seguro que este extraordinario creador británico lo ha anticipado.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.


BONUS: VIDEOS

REFERENCIAS

[1] Glancey, Jonathan, “Historia de la Arquitectura”, Editorial La Isla, 2001, p.205

[2] Glancey, Jonathan, Op. cit. P.206

[3] Kuhl, Isabel, Lowis, Kristina y Thiel-Siling, Sabine, “50 Architects you should know”, Prestel, 2017, p.114

[4] Capodiferro, Alessandra, “Wonders of the World”, Barnes & Noble Books, 2004, p.128


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Todas las fotografías y videos fueron tomados por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.

EL EDIFICIO NICOLÁS MIHANOVICH (por Pablo R. Bedrossian)

Serie “GRANDES EDIFICIOS DE BUENOS AIRES”

El 15 de noviembre de 2017 el portal online de InfoBAE informaba “Cierra uno de los hoteles más lujosos de Buenos Aires y es un misterio qué pasará con su edificio histórico”. La noticia hacía referencia al Hotel Sofitel, que desde hacía 15 años operaba en el Edificio Mihanovich. Además, mencionaba que el Grupo Accor Hotels había iniciado la remodelación del inmueble en 1997 y que el hotel se inauguró en 2002 “manteniendo la fisionomía general de la obra original en el exterior” [1]. ¿Es esta afirmación correcta?

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Vista aérea del Edificio Mihanovich (también conocido como Bencich) en la calle Arroyo 845, tomada en 1928

El Mihanovich es uno de los pocos edificios porteños que parece trasplantado de New York. Fue terminado en 1928, en la época de los grandes rascacielos de la Gran Manzana, dos años antes que el Edificio Chrysler y tres antes que el Empire State. Surgió de la visión comercial de un destacado hombre de negocios de origen croata.

EL SOÑADOR

Nicolás Mihanovich nació en 1848 cerca de la famosa ciudad de Dubrovnik. A los 13 años se embarcó como grumete con el propósito de recorrer el mundo. A los 19 años llegó a Montevideo y, tras participar en la Guerra del Paraguay, se estableció en Buenos Aires, donde se dedicó al transporte marítimo, tanto de pasajeros como de carga. A los 39 años organizó el primer servicio de pasajeros a Colonia y a Carmelo, en Uruguay[2]. Rápidamente se convirtió en un poderoso empresario naviero. Aunque falleció en 1929, su nombre siguió ligado por décadas a buques y a puertos. Aún recuerdo que, siendo niño, se hablaba del Vapor de la Carrera “Nicolás Mihanovich” que comunicaba a La Reina del Plata con Montevideo. No sin razón, muchos consideran a este brillante emprendedor el padre de la marina mercante argentina.

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El S.S. Mihanovih en la tapa de la Guía Uruguaya de Navegación Fluvial de 1938

Ya dueño de una flota, Mihanovich encargó a sus paisanos Miguel y Massimiliano Bencich la construcción de un gran edificio. Destinó para ello el terreno ubicado a la calle Arroyo 841 / 45, muy cerca del colosal Palacio Estrugamou, inaugurado en 1924, cuya entrada principal se encuentra frente a la esquina de Arroyo y Esmeralda.

LA CONSTRUCCIÓN

El proyecto fue asignado al Estudio Calvo, Jacobs y Giménez en 1925. Integrado por los arquitectos Héctor Calvo (1890-1936), Arnoldo Jacobs (1892-1974) y Rafael Giménez (1891-1947), su actividad principal se desarrolló en Buenos Aires, construyendo edificios comerciales, viviendas individuales y casas de rentas, en diferentes estilos. Sin embargo, el grupo paulatinamente se destacó en construcciones verticales[3], razón por la cual fue seleccionado.

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Vista actual de la cúpula del Edificio Mihanovich, tomada desde la entrada del Palacio Estrugamou

Como el terreno era estrecho concibieron una solución ingeniosa: construyeron dos cuerpos independientes de cinco pisos cada uno al frente, separados por una breve calle en T de acceso a la torre principal, que ubicaron al fondo. Este artificio le dio al complejo una apariencia de amplitud y monumentalidad. Dejemos que Leonel Contreras nos ilustre con su excelente relato: “El complejo fue constituido entonces por tres edificios de hormigón armado, separados entre sí por una calle de uso privado en forma de T. La idea inicial era que la torre principal tuviera 30 pisos y unos 100 metros de altura; sin embargo, la Intendencia no lo permitió por considerarlo peligroso y excesivo. Finalmente fue construida en base a un esquema de dos subsuelos, planta baja, 20 pisos (17 con semipisos, uno a manera de dúplex y una sala de máquinas) y mirador. La altura total hasta el punto más alto de la linterna es de 80 metros”[4].

SEGUNDO EN ALTURA

El Mihanovich convirtió en el segundo edificio más alto de Buenos Aires, sólo superado en aquel entonces por el Palacio Barolo. Aunque se trataba de un complejo de viviendas, alguna vez leí que la intención de empresario croata era ver desde lo alto la llegada de sus barcos al puerto[5] o hacer que su torre atrajera la mirada de los pasajeros que llegaban al puerto de Buenos Aires[6]. No sé cuánto de esto es cierto, pero indudablemente el último piso ofrece una vista privilegiada y la espectacular cúpula piramidal parece inspirada en el mausoleo de Halicarnaso, una de las siete maravillas de la antigüedad. El diseño general es ecléctico, combinando elementos clásicos, art deco (que se venía imponiendo desde 1925) y protorracionalistas.

Comparto la descripción del edificio que el arquitecto Francisco Liernur realizó en 1980: “Desde los barcos de su propia compañía, al volver podrá divisarse el edificio…. Un edificio con una implantación ejemplar, que… sobre la vereda, genera mediante dos bloques paralelos una nueva callecita que enriquece el paisaje de la zona y la perspectiva a la torre que se levanta como remate del conjunto”[7].

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Vista actual desde la calle Arroyo

Nicolás Mihanovich murió en 1929, un año después de la inauguración. Los constructores Bencich decidieron adquirir el edificio y por muchos años alquilaron sus departamentos, hasta la firma del acuerdo con el Grupo Accor Hotels, mencionado por la noticia de InfoBAE. Si tomamos como cierto lo que escribe Leonel Contreras, la noticia contiene un error: la remodelación no se inició en 1997 sino en el año 2000 y finalizó a fines de 2002[8], a cargo del estudio de Daniel Fernández y Asociados, arquitectos, obteniendo en 2003 el premio a la mejor intervención en Obras de Patrimonio Edificado, otorgado por la Sociedad Central de Arquitectos (SCA) y el Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio (CICoP)[9]. Los interiores estuvieron a cargo del reconocido decorador francés Pierre-Yves Rochon.

RECUERDOS ADOLESCENTES

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Diseño tomado del Diccionario de Arquitectura en la Argentina, de J. F. Liernur y F. Aliata.

La calle Arroyo, donde se ubica el Edificio Mihanovich, es la continuación natural de la Avenida Alvear. Ese paseo que conecta la Recoleta con la calle Esmeralda y, a través de ella, con la calle Juncal y Retiro, es mi opinión, el más refinado de Buenos Aires. Aún recuerdo la fantástica impresión al recorrerlo por primera vez, siendo un adolescente. En el camino descubrí la Plaza Carlos Pellegrini, el Jockey Club, la Embajada de Brasil, La Embajada de Francia y el Pasaje Seaver, una de las pocas calles con escaleras de Buenos Aires, demolido poco después como parte de la prolongación de la Avenida 9 de Julio. Más adelante encontré la Embajada de Rumania, la Parroquia y Colegio Mater Admirabilis y la tristemente desaparecida Embajada de Israel. Cruzando la calle Suipacha, ingresé a la serpenteante última cuadra de la calle Arroyo. Cerca del final, a mano izquierda, me sorprendió el Edificio Mihanovich, con su propia calle de entrada separando los dos cuerpos delanteros y su intersección con la calle transversal interior, justo antes de llegar a torre, formando una T dentro del predio.

Cada vez que pasaba por allí deseaba entrar para averiguar a dónde conducía esa calle interior retirada de la entrada; un grueso portón de hierro negro entramado al frente del complejo me lo impedía… hasta que una vez lo encontré abierto. Por supuesto entré, y al llegar al cruce advertí que la calle transversal -contrario a lo que deducía al observarla desde la calle Arroyo- era sumamente corta, de unos pocos metros, terminando a los lados de la torre en sendas paredes gastadas por el tiempo.

¿CAMBIÓ LA REMODELACIÓN LA FISONOMÍA ORIGINAL?

La reforma hotelera devolvió la gloria a un edificio cuyo aspecto delataba el paso del tiempo. Los problemas más importantes que enfrentaron los remodeladores fueron la eliminación de las columnas existentes en los bloques delanteros tanto para incorporar los salones del hotel, el restaurante y el bar como para disponer de cocheras, que no existían en la obra primitiva. Desde luego cuidaron aspectos como los ornamentos originales, pero se dedicaron a transformar los pisos de departamentos en cuartos de hotel[10].

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Entrada al Hotel Sofitel

Sin embargo, desaparecieron las calles interiores: la de ingreso que separaba los dos cuerpos iniciales y la transversal frente a la torre. Entre los dos edificios delanteros se ubicó una marquesina a dos aguas y en el frente una estructura vidriada. Entendemos los retos arquitectónicos que demandan las inversiones hoteleras, pero nos duele haber perdido aquella misteriosa entrada que fue parte del patrimonio histórico de Buenos Aires.

© Pablo R. Bedrossian, 2017. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] https://www.infobae.com/sociedad/2017/11/15/cierra-uno-de-los-hoteles-mas-lujosos-de-buenos-aires-y-es-un-misterio-que-pasara-con-su-edificio-historico/

[2] Contreras, Leonel, “Rascacielos porteños – Historia de la Edificación en altura en Buenos Aires (1580-2005)”, Temas de Patrimonio Cultural nº 15, Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico Cultural de la Ciudad de Buenos Aires, Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina, 1ª Edición, 2005.p.87

[3] Liemur, Jorge Francisco y Fernando Aliata, Diccionario de Arquitectura en la Argentina, Clarín – Arquitectura, Buenos Aires, Argentina, Tomo c/d, 2004, p.16

[4] Contreras, Leonel, Op. cit., p.89

[5] Kirbus, Federico y Marlú, “Cúpulas de Buenos Aires – Las más bellas alturas porteñas”, Distal, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 2015, p.125

[6] Zigiotto, Diego, “Las Mil y Una Curiosidades de Buenos Aires”, Ediciones B, Buenos Aires, 2012, p.265.

[7] Liemur, Francisco, “Rascacielos”, Revista “Nuestra Arquitectura”, Año 50, Nº 511/12, Buenos Aires, Argentina, 1980, p.5

[8] Contreras, Leonel, Op. cit., 89-90

[9] Kirbus, Federico y Marlú, Op. cit., p.125

[10] García Falcó, Marta, “Recuperado. Adaptación única de viviendas para hotel en América latina”, Diario La Nación, Buenos Aires, Argentina, Sección Arquitectura, 11 de diciembre de 2002. Se puede leer en http://www.lanacion.com.ar/457563-recuperado-adaptacion-unica-de-viviendas-para-hotel-en-america-latina


BONUS:  REMODELACIÓN – FICHA TÉCNICA

García Falcó, Marta en La Nación, miércoles 11 de diciembre de 2002

http://www.lanacion.com.ar/457563-recuperado-adaptacion-unica-de-viviendas-para-hotel-en-america-latina

Proyecto y supervisión de obra Daniel Fernández y Asoc., arquitectos Asociados y colaboradores: Adriana Lizaso, Mariana Risoleo, Guillermo Petrocchi, Diego Silva, Oscar Hernández, Viviana Peola, Pablo Drago. Gerenciamiento de proyecto y obra y dirección de obra: CMS SA: arquitectos Juan Alberto González Morón, Allberto Nicosia, Pedro Lagleyze, M. J. Raimondi, G. Mulleady, J. Vidal, N. Codoni, M. Vilarin, G. Michelini, L. González Morón, S. Quintela, T. Maza Proyecto estructural: Del Carril, Fontán Balestra, ingenieros Ejecución estructural: Curutchet, Del Villar, ingenieros Instalaciones: GNBA, Edgardo Gaviño, Julio Nieto, Juan Beverati, Ricardo Ansaldo Diseño de interiores: Pierre Yves Rochon (París); equipo: Marc Sandoz Desarrollo de proyecto de interiores: Hampton, Rivoira, arquitectos; director de proyecto: arquitecto Francisco López Bustos Ejecución de interiores y gerenciamiento: arquitectos Gerardo Talgham y María Victoria Fischer Proyecto de iluminación interior: Ernesto Diz Restauración y puesta en valor : Estudio Day, Uriol Demarchi, Scagliotti Conducción general (Accor Argentina): Marc Brechignac, Eugenio Serrano


CRÉDITOS MULTIMEDIA

Primera foto en blanco y negro: Vista aérea del Edificio Mihanovich (también conocido como Bencich) en la calle Arroyo 845, del barrio de Retiro, en Buenos Aires, Argentina.  Fuente:”Revista de Arquitectura” nº91. Julio de 1928. Buenos Aires, Argentina. La fotografía es de dominio público.

La segunda foto corresponde al S.S. Mihanovich, tapa de la Guía Uruguaya de Navegación Fluvial de 1938. La fotografía es de dominio público.

El dibujo del edificio (cuya fachada de la planta baja es diferente al construido sobre la calle Arroyo) del Diccionario de Arquitectura en la Argentina, de J. F. Liernur y F. Aliata.

El resto de las fotografías fueron tomadas por el autor de esta nota y es el dueño de todos sus derechos.


BIBLIOGRAFÍA

Contreras, Leonel, “Rascacielos porteños – Historia de la Edificación en altura en Buenos Aires (1580-2005)”, Temas de Patrimonio Cultural nº 15, Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico Cultural de la Ciudad de Buenos Aires, Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina, 1ª Edición, 2005

Kirbus, Federico y Marlú, “Cúpulas de Buenos Aires – Las más bellas alturas porteñas”, Distal, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 2015

Liemur, Francisco, “Rascacielos”, Revista “Nuestra Arquitectura”, Año 50, Nº 511/12, Buenos Aires, Argentina, 1980

Liemur, Jorge Francisco y Fernando Aliata, Diccionario de Arquitectura en la Argentina, Clarín – Arquitectura, Buenos Aires, Argentina, Tomo c/d, 2004

Zigiotto, Diego, “Las Mil y Una Curiosidades de Buenos Aires”, Ediciones B, Buenos Aires, 2012


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