PROBADO POR EL FUEGO – UNA ENTREVISTA CON WALTER DOMINI (por Pablo R. Bedrossian)

Walter Domini 01.jpgMuchas personas cuando escuchan hablar de Dios desconfían. Temen que les estén vendiendo espejitos de colores y que detrás de las palabras haya segundas intenciones. Debe ser por esa razón que alguien dijo “predica, y solo si hace falta usa palabras”. Desde luego, esa crítica fácil se desvanece ante personas de fe que, a pesar de padecer las más duras calamidades, continúan sirviendo a Dios y a los demás, con una actitud valiente y decidida.

Tal es el caso de Walter Domini, un cordobés que sintió que Dios lo llamaba a servir en la tierra de sus ancestros, la bella isla de Sicilia, para predicar la Buena Noticia de Jesús. Junto a su familia asumió el desafío de dejar la seguridad de su país natal para servir en un lugar donde la religiosidad popular está impregnada de paganismo.

Allí se encontró con dos situaciones inesperadas: la salud de su hija y la suya propia fueron puestas en jaque mientras cumplía la misión encomendada. Conozca esta extraordinaria historia de fe a través de esta entrevista que pudimos realizar en la distancia gracias a las nuevas tecnologías.

Nota: Al momento de publicar esta nota, Walter Domini está siendo sometido a un autotransplante de células madres, recibiendo previamente una quimioterapia, y estará totalmente aislado cerca de un mes.

¿Cuáles son sus orígenes? ¿Cómo llegó a ser cristiano y cómo decidió dedicar su vida a Dios y a los demás?

Nací en la ciudad de Córdoba, Argentina, en 1965, en el seno de una familia cristiana evangélica. Mi madre murió cuando yo tenía 8 años, y mi padre, que era carpintero y anciano de la iglesia, murió cuando yo tenía 18 años a causa de una devastadora diabetes. Mis tres hermanos viven y son fieles cristianos, lo mismo que la segunda esposa de mi padre, quien nos crió.

Decidí seguir a Cristo con apenas 5 años. A los 10 ya sabía que mi vocación era servir al Señor Jesús en el exterior. A los 16 viví un avivamiento en mi vida espiritual y a los 27 fue renovado el llamado de servir a Dios, dedicado a las misiones, en forma muy específica en Sicilia, Italia. Esta visión fue confirmada por hermanos en la fe, algunos de los cuales ni siquiera me conocían.

¿Por qué eligió Italia? ¿Cómo llegó a Sicilia y cómo se estableció allí?

Walter Domini 02.jpgOramos por 3 años junto a la Iglesia a la que asistía, de la cual seguimos siendo miembros hasta hoy, nuestra Asociación de Iglesias (AICFE), algunas iglesias amigas y el Seminario Bíblico de Fe. Luego de haber conocido la voluntad de Dios respecto a las ciudades donde comenzar el trabajo misionero, llamadas Modica e Ispica , partimos sin más, a través de un contacto que Dios proveyó: un ex profesor del seminario, quien junto a su esposa oraban en Sicilia por familias misioneras para el lugar.

Nuestro llamado siempre fue enseñar la Palabra de Dios y fundar iglesias, y eso hicimos. Además, muchas veces Dios proveyó milagrosamente todo lo necesario para vivir y servirlo como familia, a través de quienes nos enviaron y también mediante el trabajo de nuestras manos. Podríamos contar decenas de veces en las cuales la gloria de Dios se manifestó en estos y otros aspectos.

¿Cómo desarrolló su labor misionera y qué frutos pudo cosechar? ¿Cómo nacieron las iglesias que pastorea?

En Modica milagrosamente Dios nos proveyó una casa en alquiler, con amplios lugares para la familia, pero sobre todo con un garage doble, donde comenzamos al año siguiente los cultos.

10171653_10203850638490260_3177098970673369297_nEl evangelio es novedad de vida eterna si hay arrepentimiento, confesión, conversión de parte del hombre y fe en que Jesucristo es el Hijo de Dios y que murió por nuestros pecados, resucitó y retornará para la resurrección a vida eterna de sus hijos. Los italianos reaccionan con sorpresa ante el anuncio del evangelio bíblico porque efectivamente la religión tradicional no enseña este mensaje liberador sino un evangelio paganizado. También se maravillan viendo a Dios sanar, proveer, liberar, reconstruir familias desechas, etc. Muchos se han desengañado de las enseñanzas que han recibido, cuando leyendo la Biblia encuentran verdades incluso contrarias a la que les han enseñado. Comienzan a leer la Biblia por su cuenta. La mayor necesidad espiritual de los italianos es justamente leer la Biblia, la cual ignoran casi por completo.

Por este motivo nos organizamos desde el principio con reuniones en las casas de familia, donde leemos la Biblia abiertamente mientras nos tomamos un café juntos y oramos por las necesidades de las personas presentes y de otros que piden oración (otra gran necesidad espiritual de los italianos). Puedo asegurar que el 85 % de los miembros de nuestras Iglesias (entendiendo como miembro a personas que se han bautizado, que asisten a la Iglesia y que sirven al Dios en algún área de la Iglesia) son ex-catolicos que se han convertido y que han llegado al conocimiento del evangelio y de la persona de Jesucristo a través de estas actividades.

¿Cómo fue su proceso de adaptación a otra cultura? ¿Cómo qué contexto se encontró? ¿Cuáles fueron las reacciones que despertó su acción misionera entendiendo que es una sociedad donde los evangélicos son una minoría?

27540064_1876562125687913_475638177014542228_nPara nuestra familia la adaptación cultural no fue un gran problema debido a que tanto mi esposa Susy como yo somos descendientes de sicilianos. El dialecto fue, en cambio, una verdadera dificultad al principio. Nuestros hijos eran pequeños cuando llegamos e hicieron todo el ciclo escolar aquí en Sicilia.

El mayor desafío sigue siendo lograr que la gente participe de los encuentros en casa de familia. Los sicilianos vienen, pero con una preocupación: No quieren que los vean sus amigos. Por ese mismo motivo les resulta también muy difícil asistir a una Iglesia evangélica. El ojo social pesa y los condena. “Te hiciste evangélico y abandonaste la religión de tus padres” y otras frases similares los destruye y la idolatría los ciega. Este es el grave problema espiritual en Italia: la idolatría y el ocultismo, que actúan como verdaderas ataduras diabólicas.

¿Cuáles fueron los momentos más difíciles que tuvo que enfrentar? Sabemos que su hija sufrió serios problemas de salud. ¿Esas dolorosas situaciones pusieron en algún momento en duda su fe o su llamado misionero?

Hemos enfrentado tantos problemas difíciles que no sabríamos decir cuántos han sido en total, ni cuál ha sido el más difícil. Sin duda, uno de los más duros ocurrió recién llegados a Italia: a nuestra hija menor se le diagnosticó autismo y poco después epilepsia. De esto ultimo hace 16 años. En el 2006 se agregó además una diabetes infantil insulinodependiente. Por más que explique, no hay palabras para expresar lo que hemos vivido cada día. El dolor ha sido inmenso, pero Dios es más grande y ha sanado gradualmente Evelyn y continúa haciéndolo y lo hará hasta su completa restauración, aunque humanamente sea imposible.

11954582_514498468713568_355030374576615360_n.jpgNunca dejamos de servir a Dios, aunque fue humillante a los ojos del mundo que el pastor tenga “una hija con estos problemas”. Por un breve periodo dejamos la responsabilidad pastoral a otra persona para dedicarnos temporalmente a nuestra hija, pero jamás dejamos el ministerio, ni tuvimos intención de hacerlo. Por el contrario, siempre vimos que la Iglesia creció más y más cuando nosotros estábamos completamente vencidos, pero todos los hermanos continuaban unidos sosteniéndonos y alentándonos con su presencia y oración en Italia y desde Argentina.

Sabemos que desde mediados de 2017 está padeciendo una grave enfermedad. ¿Cómo ha sido es duro proceso y qué dificultades ha enfrentado? ¿Cuáles han sido sus sentimientos y reacción a esta situación?

Desde que estoy enfermo, he estado internado cuatro veces y he tenido que usar por muchos días la silla de ruedas. He sufrido serios riesgos de parálisis de medio cuerpo y de perdida de todas las funciones vitales desde la cintura hacia abajo. He sufrido una operación a mi columna vertebral, que tenía que ser con placas y tornillos, pero que Dios en su misericordia simplificó y me sano definitivamente de ese problema específico. He atravesado también cinco ciclos de quimioterapia con una terrible neuropatía periférica que, al dañar los nervios de los pies, produce hormigueos y dolor permanente, día y noche, quemazón y deformación de los dedos a causa de los fármaco utilizados. Lucho con estos problemas hace meses y ahora estoy esperando en la inminente gracia de Dios que se me practique este autotransplante de células madres.

DSC02870.JPGA pesar de todo, esta enfermedad es una gran bendición porque Dios bendice mi vida espiritual y sana mi cuerpo. Nuestro matrimonio se ha visto notablemente reforzado; cada uno de los hijos han crecido en manera extraordinaria profesionalmente y en preparación para lo que les toca afrontar próximamente. Nuestra hija Evelyn ha sanado mentalmente, y la iglesia ha crecido en todo sentido. Y también ha surgido, ante la necesidad creada por mi enfermedad y ausencia y por llamado divino, la persona que debe ser el responsable de la obra misionera en la ciudad de Modica.

La visión y el crecimiento dado por el Señor Jesucristo para la Iglesia “Gesù è la Via” es esta: nos ha llamado a fundar cinco iglesias, de las cuales dos ya cuentan con lugares de reunión propios (Modica ya con la sala a mitad construir e Ispica con una sala donde hacemos los cultos cada domingo). En las otras tres ciudades donde estamos comenzando a trabajar (Pozzallo, Scicli y Rosolini) la obra comienza a crecer. Los responsables, los diáconos y los colaboradores de estas obras son todos locales, o sea sicilianos convertidos a través de nuestro ministerio

Ud. nos ha comentado que, a pesar de pruebas tan duras, es posible servir a Dios igualmente viendo su gloria. ¿Por qué puede decir esas palabras de fe?

Servimos a Dios en medio de las más duras pruebas por tres razones: Él está con nosotros, sentimos su guía y vemos su gloria y poder, salvando, sanando y liberando a otros a través nuestro.

Lo más importante es que Dios ha hablado diciendo que me sana y restaura completamente para la gloria de su Nombre y la edificación de la iglesia.

¿Qué es para Ud. lo más importante en la vida del cristiano? ¿Cuáles son los pilares para seguir confiando en Dios en medio de las calamidades de la vida?

IMG-20180322-WA0027.jpgLo más importante en la vida del cristiano es Dios y su Palabra (lo que Dios diga con respecto a nuestras vidas). Dios dio promesas al rey David y cumplió. Dios dijo hace más de 15 años que nuestra hija Evelyn sanaría gradual y totalmente y eso está sucediendo. Dios ha dicho “yo te voy a sanar” y esto ocurrirá a través de este autotransplante y vivimos como si ya hubiera sucedido. Dios dijo que se fundaría la iglesia en Modica y así fue. Dios dijo que se fundaría la iglesia en Ispica y así fue. Dios ha dicho que se fundará la iglesia en Pozzallo, Scicli y Rosolini y así será. Estamos y vivimos en la paz y el amor de Dios.

¿Cómo está actualmente su salud? ¿Cuáles son los próximos pasos? Seguramente hay muchos orando por Ud.

Prácticamente he completado todas las etapas y estoy listo para el trasplante de células madres. Me interno la próxima semana. Es una etapa muy delicada. Estaré aislado en una habitación esterilizada por 21 a 28 días y luego otros 30 días de aislamiento en mi casa. Seré sometido el primer día a una feroz quimioterapia y al día siguiente me devolverán mis células madres las cuales dentro de 10 a 15 días tienen que volver a ocupar su lugar en la médula, para producir correctamente todos los elementos que van a la sangre y así sanar definitivamente. Es nuestra confianza según la Palabra de Dios, porque para los médicos es una remisión temporal. Muchísima gente está orando por nosotros. Por favor, contamos con vuestras oraciones.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.

ERNESTO CASACCIA: DESDE EL MONTE CHAQUEÑO AL DESIERTO DE MONGOLIA (por Pablo R. Bedrossian)

Entrevistamos a Ernesto Casaccia, misionero evangélico oriundo de la provincia de Chaco, que sirvió durante 20 años en Mongolia. Junto a su esposa y sus tres hijos entregó lo mejor de sí al pueblo mongol, a pesar de los riesgos que tuvo que asumir y las dificultades que tuvo que enfrentar. Regresó a la Argentina a luchar contra una dura enfermedad. Nuestro propósito es compartir las experiencias de una persona comprometida con Dios, que estuvo dispuesta en todo momento a ser fiel a su llamado.

MONGOLIA Y UN POCO DE SU HISTORIA

Mongolia 01.jpg

Mongolia se encuentra en el centro de Asia. Limita al norte con Rusia y al sur con China. Habitada por tribus nómades, a principios del siglo XIII se constituyó como estado bajo el liderazgo de Gengis Kahn. Este extraordinario estratega militar conquistó una gran parte del mundo conocido de la época. Su nieto Kublai Kahn se adueñó de China e inició la dinastía Yuan (1279-1368). La lenta declinación del imperio mongol desembocó tres siglos después en su sometimiento a China. Aunque sus autoridades dispusieron de cierta independencia, la relación con el gobierno chino siempre fue complicada. Finalmente, un acuerdo entre Rusia y China determinó los límites entre China y Mongolia mantenidos hasta hoy.

A principios del siglo XX Mongolia sufrió vertiginosos cambios políticos: recuperó su independencia, luego fue invadida por los chinos, después se volvió a independizar con ayuda rusa; en 1924 se proclamó la República Popular de Mongolia, convirtiéndose en un país comunista bajo la órbita de la desaparecida Unión Soviética. En 1992 volvió a llamarse Mongolia y se transformó en una democracia representativa.

Mongolia 02

Es un país muy escasamente poblado, con montañas y estepas al norte y oeste y el desierto de Gobi al sur. Una parte importante de la población es nómade o seminómade. La religión mayoritaria es el budismo tibetano y la capital se llama Ulan Bator.

Pudimos conectarnos con Ernesto Casaccia gracias a nuestro común amigo Daniel Bianchi, de Conexión Oriental, y a las nuevas tecnologías, que acortan las distancias.

LA ENTREVISTA

¿Cómo la fe cristiana ingresó a Mongolia? Así como China tuvo al jesuita Francisco Javier, ¿quiénes han sido las personas que mayor influencia misionera?

Copy of Ernesto Casaccia 01.jpg

Mongolia tiene una larga historia con el cristianismo, desde el tiempo de Gengis Khan, cuando los mongoles conquistaron gran parte de lo que hoy es Europa Oriental. Parte de su botín era traer mujeres de los lugares que habían sometido; muchas de ellas eran cristianas, de la Iglesia Nestoriana. Eso tuvo una gran influencia incluso en la corte: El cristianismo fue respetado, aunque no fue aceptado como religión oficial. El propio Gengis Kahn declaró “de interés” a la fe cristiana.

Gengis Kahn pidió al Papa de aquel entonces que enviara personas pudieran enseñar el evangelio a su pueblo; sin embargo, pasaron más de cien años hasta que otro Papa encontró la carta con la solicitud del conquistador mongol, y envió solamente dos evangelizadores: uno murió en el camino en el viaje en barco y el otro se desanimó y regresó Italia. Por eso el evangelio nunca llegó a alcanzar el Imperio Mongol plenamente.

Una de las razones fue también que el Papa creía que los mongoles eran gente pagana que no merecía conocer la Palabra de Dios. Uno de los Khan envió una delegación al Tibet y ellos sí enviaron monjes tibetanos que, según cuenta la leyenda, con artes mágicas hicieron que el vino que este Kahn tenía en una copa subiera hasta su boca sin tocarla. Esto lo sorprendió tanto que dijo que esa debería ser la religión verdadera, y de allí se adoptó el budismo como religión oficial para todo el Imperio. El cristianismo quedó relegado.

Cristianos de Mongolia 04

Pasaron siglos hasta que grupos de iglesias bautistas procedentes de Rusia volvieron a evangelizar, pero pagaron un alto precio en vidas. También la Iglesia Nestoriana tuvo cierta influencia. Cuando se produjo la Revolución de los Boxers[1] en China, a fines del siglo XIX y principios del XX, muchos misioneros escaparon hacia el norte. Nuevamente muchos tuvieron que pagar un alto precio. Tenían que cruzar el río Obi con sus familias y la mayoría murió. Así fueron los inicios de cristianismo en Mongolia, una tierra inhóspita y hostil. Luego vino la Revolución Cultural[2] en 1921, donde Mongolia se cerró a todo lo que sea religión. Hubo una “limpieza religiosa” completa: se destruyeron todos los monasterios budistas y las pocas iglesias cristianas que había.

Recién en 1990, cuando se pasó del comunismo a una apertura a la democracia, fue cuando comenzó a ingresar el evangelio en forma más contundente, veraz y continua. La iglesia de Mongolia es muy joven y pujante pues ha habido grandes avances en la predicación del evangelio. Sin embargo, hay zonas, especialmente rurales, donde la Palabra de Dios no ha ingresado. Resumiendo, en Mongolia no hubo un pionero; ha sido un esfuerzo conjunto. Dios ha usado grupos pentecostales, bautistas, presbiterianos.

¿Cómo surgió tu deseo de ir a compartir tu fe a un país tan lejano? ¿Fuiste con tu familia? ¿Qué imaginabas de Mongolia y qué encontraste?

Ernesto Casaccia y su esposa.jpg

Quizás de lo aprendido en El Impenetrable, esa densa selva del noreste argentino, sirvió como patrón: decidí no imaginarme cómo iba a ser el lugar para no formarme falsas expectativas. Sabía algunas cosas de la cultura, del clima, de la situación, pero no imaginé nada, de modo que al llegar no sufrí un choque. Sí sufrí el cambio de clima: del norte argentino, acostumbrado a los calores de 45º y 50º C pasé a Mongolia, con temperaturas de -30º a – 40º C (¡bajo cero!).

En Mongolia encontré gente común, muy receptiva, interesada en conocer a extranjeros. Antes había estado cinco años en El Impenetrable y encontré muchas similitudes entre los nómades -la gente mongol con la que me tocó trabajar- y la gente de campo chaqueña. Tomamos la decisión con mi esposa y decidimos irnos a ese lugar.

¿Hay libertad religiosa? Si la hay, ¿en qué grado? ¿Cuál era tu visión y cómo desarrollaste allí tu labor misionera?

En Mongolia hay libertad religiosa garantizada por la Constitución, aunque yo diría que más bien hay tolerancia religiosa, pues hay un fuerte control oficial. Desde que se inició la democracia en 1990, el budismo se adelantó y hoy Mongolia ha sido declarada la segunda capital mundial del budismo, siguiendo al Tibet. El Dalai Lama ha venido muchas veces a Mongolia pues se practica el budismo tibetano. Por supuesto, hay bastante restricción religiosa; no está permitido hacer proselitismo. Jóvenes de 16 años para abajo deben tener autorización escrita de los padres para asistir a una reunión, así que desde ese punto de vista, la libertad religiosa es muy limitada.

Mongolia 03.jpg

En cuanto a la visión, mi trabajo específicamente fue a ayudar a formar y desarrollar la iglesia local. Para ello nos concentramos en grupos de personas que fuimos conociendo y discipulando poco a poco. Por una cuestión logística, pues teníamos continuamente la supervisión de los servicios secretos, nunca tomamos el rol de pastores en una iglesia, sino que entrenábamos a los discípulos más antiguos, a los que parecían líderes locales, y ellos eran los que hacían las reuniones. Nosotros sólo asistíamos y escuchábamos. Cuando estábamos solos con ellos compartíamos qué estuvo bien, qué habría que reforzar. Eso ayudó a que la gente local tomara respeto por sus propios líderes.

Hemos visto otros casos donde los misioneros toman el rol de pastores o líderes y después la gente compara. Los misioneros vienen con formación teológica, un bagaje de años en el evangelio, y no se puede comparar el conocimiento de una persona nueva en la fe, con dos o tres años de estudio bíblico, con alguien ya formado. A veces las comparaciones son dañinas porque toman al local como de menor categoría. Gracias a Dios nunca hemos hecho eso ni hemos predicado en público, salvo unas pocas veces que nos invitaron. Siempre hemos dejado que los locales prediquen, aun cuando sus mensajes a veces eran demasiado simples, pero poco a poco la gente les fue tomamdo cariño y hoy han ganado gran respeto; el Señor los ha fortalecido. Se han ido formando y el Espíritu de Dios ha ido trabajando en sus vidas de una manera interesante.

¿Cuál fue la recepción? ¿Cuáles fueron los resultados que pudiste ver? Por favor, ¿podrías contarnos algunos testimonios de personas concretas?

Ernesto Casaccia y su familia.jpg

Al principio fue difícil pues había bastante desconfianza; sin embargo, fuimos ganando acceso a través de la amistad, hacernos conocer, estar con ellos allí. Dios fue abriendo puertas.

Desde el principio, por una cuestión de visa, trabajamos con una ONG cristiana, y iniciamos proyectos de alcance comunitario que nos daba acceso a familias que no eran cristianas. Así fuimos ganando confianza con ellos, y cuando nos preguntaban por qué hacíamos esa tarea, ahí se abrían las puertas para hablar del Señor Jesús en forma paulatina. La recepción no fue a brazos abiertos, pero creció poco a poco.

Comparto el testimonio de un actual líder.  Vivía al lado de una de las mujeres que trabajaba con nosotros. Como era ateo, decidió probarle que todo lo que ella creía era mentira. Le pidió una Biblia y comenzó a leerla. Una vez por semana se reunían para discutir. Pero a medida que él avanzaba en la lectura se iba dando cuenta que sus argumentos se desmoronaban. Llegó un punto donde se dio cuenta que era él el que estaba equivocado. Finalmente le preguntó a esta hermana ¿qué debo hacer para seguir a Jesucristo? Y fue una de las personas que trajo muchas personas a la iglesia pues había sido un ateo conocido en la región.

Cristianos de Mongolia

En el segundo lugar donde servimos fue diferente. La gente estaba más preparada a recibir este tipo de asistencia o ayuda de ONGs, y a través de eso se nos abrieron más puertas para poder proclamar el evangelio.

¿Cómo te has sentido en un país tan diferente al tuyo en estos 20 años?

El deseo de ir a Mongolia fue en el mismo momento de mi conversión. Fue cuando conocí a Cristo, leyendo la Biblia y orando. Una de las primeras cosas que hice fue trabajar con un mapa mundial y marcar áreas donde creía que aún no había ingresado el evangelio. Una de esas áreas fue precisamente Mongolia. Pasé mucho tiempo orando. Todavía no había asistido a ninguna iglesia.

Antes de ir a Mongolia surgió el deseo de ir a predicar el evangelio en El Impenetrable chaqueño. Empecé a asistir a la Iglesia Bautista Resistencia Sur que hoy se transformó en la Iglesia de la Ciudad, y fue a través de ella que se abrieron las puertas. Era algo que le había pedido a Dios: encontrar una iglesia con un espíritu misionero Había visitado otras congregaciones, pero Dios realmente me guio a ese lugar. Allí el pastor y los líderes comenzaron a apoyar este llamado.

Pasaron nueve años desde ese momento hasta que salimos a Mongolia. Antes pasé cinco años en El Impenetrable. Pasé un año en Inglaterra, un año en Kazajistán[3], tuve en el medio algunos viajes a Mongolia, y recién en 1996 nos instalamos allí. Había conocido a quien hoy es mi esposa, que es de Corea del Sur, en Inglaterra. Decidimos casarnos, fuimos a la Argentina para nuestra boda y nos trasladamos en Mongolia, donde nacieron nuestras dos primeras dos hijas; nuestro tercer hijo, el varón, nació en Corea del Sur.

Ernesto Casaccia y su esposa 02.jpg

Nuestra intención nunca fue quedarnos en un sitio donde ya había testimonio cristiano, sino extendernos a lugares donde aún no se ha predicado el evangelio. En oración el Señor mostró el oeste de Mongolia, por lo que, poco después de llegar a la capital, Ulan Bator y del nacimiento de nuestra primera hija, nos trasladamos a esa zona, donde pasamos once años en el país. No fue fácil porque éramos de los primeros matrimonios extranjeros que vivían en esa región y había mucha reticencia y miedo hacia nosotros. Tuvimos varias veces la visita de la agencia secreta de Mongolia (equivalente a la famosa KGB soviética) y estuvimos a punto de ser echados; incluso nos incautaron los pasaportes. Pero por gracia de Dios pudimos perseverar y continuar adelante hasta que el Señor nos permitió ver que la iglesia se formara en ese lugar. Terminamos nuestra labor y dejamos la obra en manos de los hermanos locaes. Volvimos a Ulan Bator donde estuvimos un año y medio buscando la guía del Señor, hasta que nos volvió a mostrar a dónde ir, esta vez a una provincia de Uvs, más al norte. Allí estuvimos casi ocho años. Allí la gente era más receptiva con los extranjeros y la obra del Señor avanzó mucho más rápido.

¿Cuál sentís que es tu legado al pueblo de Mongolia? ¿Cuáles pensás que han sido tus mayores contribuciones como predicador y maestro cristiano a esa nación?

Nosotros siempre trabajamos como equipo. Éramos parte de la WEC International. Nunca hemos trabajado solos como Llaneros Solitarios así que no puedo decir esta es mi contribución. Hicimos lo mejor que pudimos, tratamos de entrenar líderes locales, motivarlos a que ellos mismos tomen valor y confianza en el Señor. No hay algo que pueda decir que me pertenece o que surgió así por causa mía. Fue todo un trabajo en equipo, y todo lo que ha sucedido y todo lo que el Señor ha hecho, lo ha hecho a través de la oración, algo que venimos trabajando como equipo, como grupo de hermanos. Cada uno ha hecho su parte, cada uno ha puesto su grano de arena para que el evangelio pueda prender en ese lugar.

Cristianos de Mongolia 02.jpg

Personalmente nunca me he sentido extraño en Mongolia. Sí parezco diferente, pero haber trabajado con gente en el monte y luego en el campo, nunca me hizo sentir como una persona totalmente extraña para ellos. Jamás tuve una reacción de melancolía por mi tierra argentina. Al contrario, cuanto más tiempo pudiera pasar en ese lugar, mejor sería para mí. Cada vez que teníamos que venir para nuestro retiro sabático, cada cuatro o cinco años, me costaba venir y quedarme un tiempo. Al principio era un año y la última vez lo acortamos a seis meses. En los últimos 10 años solo regresamos a Argentina a renovar pasaportes y nos quedábamos uno o dos meses y regresábamos. Nunca sentí que me faltaba algo. Hemos tomado un gran cariño por la gente de Mongolia. Aunque hemos tenido que salir a causa de mi enfermedad, seguimos en contacto con ellos casi semanalmente y mantenemos nuestras relaciones. Hemos hecho un alto en la obra en Mongolia pero es nuestra oración a Dios, a pesar de mi enfermedad, que podamos volver.

© Pablo R. Bedrossian, 2018. Todos los derechos reservados.


COLUMNISTA INVITADO: ESCRIBE DANIEL BIANCHI

Ernesto Casaccia y Daniel Bianchi.jpg

Ernesto Casaccia ha sido un obrero pionero en un lugar con enormes necesidades espirituales y humanas. Su perseverancia y compromiso desde que inició su camino misionero ha sido conocida por muchas gente. La tarea en Mongolia auguraba tiempos de consolidación y crecimiento. Sin embargo, hace más de tres años a Ernesto se le diagnóstico cáncer.  Él mantuvo su servicio dentro de todas sus posibilidades. La enfermedad siguió avanzando aunque se le hicieron cirugías y varios tratamientos de quimioterapia. Actualmente él y su familia están de vuelta en Chaco para recibir atención. Ernesto mantiene una confianza plena en el Señor y sigue inspirando a cientos por sus mensajes y palabras. ¡Oremos por él!


NOTA DE 2019

Ernesto Casaccia falleció el 7 de marzo de 2018, dejando una enorme herencia de fe y esperanza. Fue un eslabón más en esa “gran nube de testigos” que menciona el autor de la Epístola de los Hebreos. Además de la columna que va debajo, recomendamos leer la nota de nuestro querido amigo Daniel Bianchi en Facebook titulada “El Legado de Ernesto”.

© Pablo R. Bedrossian, 2019. Todos los derechos reservados.


REFERENCIAS

[1] Fue un movimiento conservador nacionalista chino que se opuso a todo lo foráneo llevado a cabo entre noviembre de 1899 y finalizado el 7 de septiembre de 1901, Fueron asesinados centenares de extranjeros y miles de chinos cristianos, además de los combatientes.

[2] Revolución por la cual Mongolia quedó bajo la supervisión del gobierno soviético y que desembocó en la proclamación de la República Popular de Mongolia, una dictadura comunista.

[3] País asiático que formó parte de la Unión Soviética hasta 1991, cuya mayoría de la población profesa el Islam.